TEN CUIDADO CON LA MAFIA
EP.5: PUNTO DE QUIEBRE
PROLOGO:
En otro día normal en la ciudad de Namimori, un bebé con traje y sombrero se encontraba sentado como de costumbre sentado en la cama de su discípulo revisando unos documentos. Sin embargo había algo diferente extraño en esa escena la cual era común dentro de la residencia Sawada, y esa era tanto la expresión de Reborn como la naturaleza de los documentos que se encontraba revisando.
Usualemente, el bebé asesino solía revisar documentos correspondientes al estado general de la Vongola o informes acerca del avanze académico de Tsuna. Pero el documento que se encontraba leyendo en ese momento no se trataba de ninguna de las dos cosas mencionadas anteriormente ni tampoco era una solicitud de asesinato como las que ocasionalmente le llegaban al bebé, sino que en esta ocasión el informe que tenía en sus manos era uno el cual había sido enviado por Bianchi, a quien había mandado a la ciudad de Khou para descifrar el origen de cierto duo de demonios que se estaban hospedando en la casa de su alumno.
Sin embargo, lo que el ex arcobaleno del sol nunca imaginó fue que dichos demonios tuvieran un pasado tan complejo.
El informe que Reborn tenía, no solo contenía los origenes de tanto Issei como Asia, sino que también estaba incluido el nombre de la persona que los había reencarnado a ambos, Rias Gremory la heredera del Clan Gremory el cual era uno de los pilares más importantes del mundo demoniaco. Esto era efectivamente que el propio Reborn no esperaba, pues el en un inicio supuso que tanto el castaño como la rubia pertenecían al sequito de alguna otra casa con menor rango en el inframundo, y más aun que ambos hayan querido escapar de una familia la cual tiene la fama de tratar bien a sus siervos era aun más enigmático.
Pero, lo anterior dicho si bien era algo que había sorprendido al asesino, no había sido la razón por la cual el tutor de Tsuna tenía un semblante de incredulidad (Cosa muy rara de conseguir en él), sino lo que Bianchi había logrado averiguar acerca de él y lo que parece haber sido el motivo por el cual toda la vida del castaño pervertido había sido volcada de cabeza al mundo sobrenatural, y era que aparentemente el chico poseía lo que comúnmente se conocía como "Sacred Gear", es decir artefactos creados por dios que poseían poderes increibles, y además de todo la que Issei poseía no era uno cualquiera sino que era una de las más poderosas existentes, el Boosted Gear.
Cuando Reborn leyó esto por primera vez, casi escupe el café que estaba tomando en ese momento sobre todo el documento. Tuvo que llamar a Bianchi para confirmar que lo que decía el documento fuera cierto. Sin embargo la respuesta que recibió por parte de la maestra del Poison Cooking solo terminó por confirmar lo que decía el documento.
El ex arcobaleno no dudaba de las habilidades para recolectar información de Bianchi, después de todo el la había enviado a Khou porque tenía plena confianza en sus capacidades, por lo que no tenía más opción que asumir como cierto lo que se encontraba leyendo.
Una vez la noticia fue asimilada por el bebé, este no pudo evitar esbozar una sonrisa mientras pensaba en la habilidad que tenía su discípulo para atraer a personas interesantes a su vida.
"Sin duda la inclusión de un demonio a la Famiglia de Tsuna sería algo divertido de ver" - Pensaba el mafioso mientras daba un sorbo a su café, antes que fuera nuevamente interrumpido en el proceso siendo ahora la causa el sonido de un mensaje en su teléfono - "Parece que este día está va a estar lleno de sorpresas" - Pensó el bebé en cuanto vio el nombre de la persona responsable del mensaje.
CAPITULO 1: LLAMADO
- Tsuna-san ¿Te encuentras bien? - Preguntó una voz femenina.
- ¿Eh? ¿Ah? Eto - Fue lo único que el castaño pudo responder.
- He notado que ha estado muy distraido desde hoy en la mañana - Volvió a hablar la joven de hace un momento - ¿Acaso pasa algo?
- Decimo ¿Asia tiene razón? ¿Acaso hay algo que lo está preocupando? - Preguntó con un tono un tanto preocupado el guardian de la tormenta de Tsuna.
- No. No es nada - Respondió finalmente Tsuna, tratando de tranquilizar a sus amigos - Es solo que tuve un sueño raro. Eso es todo.
- Eso explicaría porque te estuviste moviendo tanto durante la noche - Fue ahora Issei quien habló.
- ¿Seguro que no pasa nada Tsuna? - Yamamoto aportó.
- No pasa nada. Lo más seguro es que Reborn haya puesto algo de la comida de Bianchi dentro de mi cena de nuevo - Habló de nuevo el castaño.
De alguna manera en esta ocasión la respuesta había logrado que cierto peli gris sintiera un ligero dolor en su estomago.
- Bueno, la comida de la hermana de Gokudera tiende a tener esos efectos - Respondió Yamamoto.
- Nuevamente me disculpo por los problemas que mi hermana le causa, décimo - Dijo Gokudera quien aun se sostenía el estomago a causa del dolor, mientras que Tsuna hacía un ademan con su mano indicando que no había problema.
- Por cierto, ahora que lo mencionan - Dijo Issei - He escuchado que la hermana de Gokudera también vive en la casa de Tsuna, y que el cuarto en el que Asia se queda es el de ella. Pero hasta ahora ni Asia ni yo la hemos visto hasta ahora ¿Acaso está de viaje?
- Es cierto. Hasta ahora no he podido agradecerle el dejarme compartir el cuarto con ella - Habló la ex monja.
- Hasta donde sé. Ella está fuera de la ciudad, haciendo un encargo para Reborn - En su mente Tsuna solo podía rezar de que dicho encargo no significara un asesinato, aunque conociendo tanto a su tutor como el pasado de asesina de la experta en veneno, todo era posible - Pero por lo que él me dijo, ella debe estar regresando hoy en la tarde.
- ¿En serio? Que alegría! - Dijo la ex monja rubia con felicidad en su voz - Espero que nos podamos llevar bien.
- La hermana de Gokudera es una persona agradable - Comentó Yamamoto.
- Si, ella suele llevarse bien con las chicas. Además no creo que haya nadie a quien no puedas agradarle, Argento - Dijo ahora el Sasagawa mayor.
- Es verdad. No llebas mucho tiempo de haber llegado aquí, y toda la clase ya te ama - Fue ahora el turno de Tsuna.
- Ese es el poder de la ternura de una belleza extranjera - Habló ahora Issei como si estuviera orgulloso por alguna razón, mientras que el resto de chicos comenzaban a reir y Asia se avergonzaba por los cumplidos.
Sin embargo las risas fueron interrumpidas cuando el celular de Tsuna comenzó a sonar, indicando la llegada de un mensaje, especificamente uno de su tutor dado que el joven castaño le había asignado un sonido de timbre especial a cualquier cosa que tuviera que ver con su tutor, ya sea llamadas o mensajes.
- ¿El bebé te mando un mensaje? - Preguntó Ryohei, tanto él como los demás amigos de Tsuna sabían muy bien que dicho sonido en especial en el celular de Tsuna significaba que Reborn lehabía mandado un mensaje.
- Si, eso parece - Respondió el mafioso castaño mientras revisaba su telefono, para luego dejar escapar un pesado suspiro.
- ¿Pasó algo, décimo? - Preguntó Gokudera un tanto preocupado por la reacción de su jefe.
- No, no es nada. Es solo que al parecer Reborn quiere que lo encuentre en un local de soba en el centro - Dijo Tsuna con tono desanimado.
- ¿Ahora? Pero aun seguimos en clases - Aportó Issei.
- Si, lo sé. Y lo más seguro es que los profesores se enojen conmigo. Pero aun así prefiero eso a tener que soportar los regaños/castigos de Reborn - Respondió el castaño con resignación.
- B...Bueno, es Reborn-san quien lo llama, de seguro debe ser por algo importante - Trató de animarlo GOkudera.
- No lo creo - Respondió Tsuna aun con su todo de resignación - Apuesto que de seguro hoy se levantó con antojo de comer soba, y me va a hacer que se la prepare yo mismo... Y pobre de mi si no lo hago bien.
- N...No creo que ese bebé sea capaz de hacer algo como eso. Digo, se que es algo caprichoso pero no creo que llegue a tanto ¿Verdad? - Dijo Issei, sin emabrgo lo único que obtuvo como respuesta fue un incómod silencio -¿Eh? ¿Acaso ya lo ha hecho antes?!
- Bueno... Está cuando llamó a Tsuna en medio de la clase de historia para que fuera a un restaurante en la zona norte y le preparara katsudon a todo un grupo de empleados de oficina - Contestó Ryohei.
- O la vez en que le dijo que fuera al restaurante de mi viejo a las ocho de la noche para preparar un buffet de sushi para la recepción de una boda... Aunque debo decir que en esa ocasión nos salvaste el pellejo a mi y a mi viejo... Si hubieramos sido solo nosotros dos no hubieramos llegado a tiempo - DIjo Yamamoto con una sonrisa, tratando de animar a su amigo.
- O como cuando lo llamó a primera hora de la mañana en un hotel de lujo para que cocinara el desayuno para todos los huespedes - Aportó ahora Gokudera.
- Esperen. ¿Realmente ese bebé ha hecho peticiones así de raras?! - Preguntó sorprendido el demonio castaño.
- Eso sin mencionar varias que faltan - Dijo Tsuna aun deprimido, haciendo que Issei comenzara a sentir pena por la vida de él.
- Aunque debo decir que gracias a eso, Tsuna se ha vuelto un buen cocinero - Habló de nuevo Yamamoto.
- E... Eso es cierto. Sin duda la comida que prepara el décimo es algo digno de mención - Fue ahora el turno de Gokudera, tratando de animar a su jefe.
Este dato parecía haber llamado la atención del duo de demonios del grupo.
-Uwaaa! ¿En serio? - Preguntó Asia.
- Es la única cosa buena que he obtenido de todo esto - Contestó Tsuna.
- Me gustaria poder probar algún día la comida que Tsuna-san prepara - Comentó la rubia con una sonrisa - Creo que es algo lindo que un chico sepa cocinar.
Este comentario hizo que el otro castaño del grupo sintiera algo de celos.
- Yo también puedo cocinar! - Dijo casi gritando Issei.
- Es inutil que trates de compararte con el nivel de cocina del décimo, idiota pervertido - Comentó GOkudera con tono despectivo - Apuesto que solamente puedes hacer onigiris o patatas hervidas.
- No subestimes el poder de los onigiris! Disculpate con la comida base de todos los estudiantes de preparatoria! - Gritó al peli gris el demonio castaño, para luego darse cuenta de otra cosa que había dicho Gokudera - Además ¿A quién llamas idiota pervertido?
- ¿A quién crees? Reborn-san me comentó que encontró entre tus cosas revistas para adultos.
- E... Eso no significa nada. Es normal que un chico de preparatoria tenga una o dos revistas ocultas en su cuarto - Dijo Issei tratando de justificarse pero con su rostro un tanto rojo por la verguenza - Apuesto que tú, Yamamoto o incluso Sasagawa-sempai deben de tener al menos una de esas revistas en sus habitaciones.
Ante tal acusación, y esperando que alguno de los anteriores mencionados diera alguna reacción o indicio que los incriminara, el demonio castaño se les quedó mirando. Sin embargo, lo único que observó fue que el trío de chicos anterior nombrados parecían mirarse los unos a los otros como si no supieran de que hablaba.
- Hmp... Hazme el favor de no compararme con un idiota pervertido como tú - Dijo Gokudera con desden - ¿Qué sentido tiene tener esa clase de revistas? Ya es suficientemente molesto que chicas idiotas me paren llenando la memoria de mi celular con fotos de ellas en trajes de baño que siempre me mandan.
- ¿Eh? - Fue lo más inteligente que Issei pudo decir con expresión en blanco.
- ¿A tí también te envian esas fotos? - Fue ahora el turno de Yamamoto - Que alivio! Pensé que yo era el único al que le pasaban esas cosas.
- ¿Eh? - Repitió de Issei con la misma expresión pero viendo ahora al espadachin de Tsuna.
- Las chicas deben de tener demasiado tiempo libre si pierden el tiempo en tonterias como esas - Dijo Gokudera un tanto despectivo.
- Es verdad! - Fue ahora el turno de Ryohei - Desde que gané el torneo inter estatal de boxeo, me han estado llegando varias de esas fotografias a mi telefono también. Y no solo eso también me llegan mensajes de chicas que ni siquiera conozco que me piden que salga con ellas... Como si tuviera tiempo para algo más además de entrenar.
- ¿Eh? - Volvió a repitir Issei con expresión cada vez más vacia, ahora viendo a Ryohei.
- Es verdad - Estuvo de acuerdo Gokudera - ¿Qué es eso de "Te aseguro que pasaremos un momento inolvidable juntos"? Para mí un momento inolvidable son todos los que paso al lado de décimo!
- Yo también! Prefiero pasar mi tiempo libre en el club de baseball o con ustedes. Es mucho más divertido! - Dijo con su típica sonrisa Yamamoto.
- Eso es cierto. Al extremo! - Se unió ahora Ryohei.
A todo esto, el demonio castaño simplemente se quedaba callado con expresión vacia mientras veía al trío de chicos hablar mientras pensaba con toda la rabia y tristeza de su alma "Malditos populares!" a la ve que parecía estar llorando de la frustración. Hasta que de repente sintió una mano posarse sobre su hombro, era Tsuna quien lo veia con una mirada igual a la de Issei, mientras le decía "Ya te acostumbraras... Creeme".
En ese momento, Issei respondio este acto dandole un abrazo de compañerismo a su amigo castaño, el cual sabía muy bien lo frustrante que era el tener amigos que fueran tan populares con las chicas. Y así el demonio castaño pudo sentir como su amistad con el mafioso se hacia mucho más fuerte, o al menos así fue hasta que otra voz se escuchó.
- Tsuna-san! Haru también quiere que la abrazes! - Decía la castaña Miura quien se había acercado a Tsuna desde atrás para comenzar a jalarlo del brazo para que también la abrazara.
- Hablando de trajes de baño. Ya se acerca el verano y sería bueno que vayamos todos a la playa - Dijo de forma inocente como siempre Kyoko - Tsuna-kun escuché de onii-san que no tienes traje de baño ¿Por qué no vienes a comprar uno con nosotras? Así podremos ayudarte a escoger uno y tú nos darás tu opinión de los nuestros - La sonrisa que la Sasagawa menore tenía era tan linda que hasta dolía verla.
- Sería divertido que boss también viniera con nosotras - DIjo ahora Chrome uniendose al grupo.
Fue en ese preciso momento en que el abrazo fraternal entre Tsuna e Issei fue cortado abruptamente por este último, quien ahora miraba al que hasta hace poco consideraba su compañero de penurias y que ahora veía con un traidor, para luego darse media vuelta y salir corriendo del salón con lagrimas anime cayendole a cantaros mientras gritaba "Tsuna idiota! Creía que eras como yo! Malditos populares", logrando que una gota cayera de la nuca de todos los presentes que lo vieron.
Luego de un tiempo, y después de que las cosas se hubieran calmado nuevamente y de que alguien haya ido a traer a Issei luego de su ataque de telenovela, el castaño procedió a despedirse de sus amigos antes de ir encontrarse con su tutor.
CAPITULO 2: REUNIÓN
Finalmente Tsuna había llegado al lugar indicado por su tutor, un restaurante de soba ubicado en el área comercial de la ciudad. Le había tomado un tiempo al castaño el poder encontrar dicho local dado que este era realmente pequeño en comparación del resto de tiendas a su alrededor. Afortunadamente la presencia de media docena de guardias uniformados con aspecto claramente hostil cuidando la puerta de un restaurante le dio la pista para poder encontrar el lugar.
Una vez hubo pasado a través de la seguridad en la puerta del lugar, no sin que antes ellos hicieran una respetuosa reverencia ante el castaño, pudo ver a su tutor sentado en una de las mesas del restaurante mientras llevaba puesto un disfraz de lo que parecía ser un samurai.
- Te tomaste tu tiempo en llegar, dame Tsuna - Saludó el bebé asesino.
- No me diste el nombre del lugar, solo me dijiste que fuera a un local de soba en el centro de la ciudad. Además que este lugar parece como si estuviera escondido, fue suerte que lo hubiera podido encontrar en primer lugar - Se quehó Tsuna ante su tutor.
- Bueno, si te diera todo tan facil entonces no sería divertido... digo serviviría para tu entrenamiento como futuro lider de la Neo Vongola.
- Dejemos eso de lado y dime de una vez porque me llamaste en medio de clases. Estoy seguro que mañana voy a tener muchos problemas con Hibari si se entera de que me escapé de la escuela - DIjo con una mezcla de frustracion y miedo el castaño.
- Eso no es culpa mía. Podrías haberle dicho a Chrome que hiciera una copia tuya con sus ilusiones - Tsuna puso una cara como diciendo "¿Por qué rayos no pensé en eso?" mientras Reborn decía - Se nota que aun te falta mucho por aprender dame-Tsuna.
- B...Bueno, no cambiemos el tema y dime de una vez porque querías que viniera aquí - Dijo Tsuna tratando de recuperar la compostura - ¿Acaso te dio un antojo de soba y quieres que te la prepare? o ¿Deseas que haga sufiente soba para alimentar a todas las personas del distrito comercial?.
- Aunque admito que esas son buenas ideas y que realmente tengo un antojo de soba hoy, el motivo por el que te llamé no fue ese. De hecho no fui yo el que quiso reunirse contigo, solamente estoy sirviendo como un intermediario - Esto sorprendió al castaño quien a su vez comenzaba a preguntarse quien podría querer reunirse con él, hasta que el sonido de la puerta principal abriendose llamó su atención.
Siendo sinceros, Tsuna pensó que de repente la persona en cuestión podría de ser el noveno o tal vez su padre, o incluso hasta algún otro lider mafioso como lo era Uni o incluso Dino, pero lo que nunca pasó por la mente del Vongola fue que se trataze de la persona que acababa de entrar.
- Talbot-san! - Dijo el Vongola al ver al anciando de la época del Vongola Primo, entrar al local.
- Es un placer volver a verlo décimo, o debería decir neo primo - Dijo el anciano en tono amable.
- Me alegra ver que se encuentre bien - Dijo el castaño al ver como el anciano se encontraba igual que siempre. Tsuna le debía mucho a Talbot dado que fue gracias a él que se pudo lograr un dispositivo que al lograr un flujo constante de las llamas de los siete atributos con la ayuda de la llama de la noche, se pudiera precindir permanentemente de la maldición de los arcobalenos y por ende que los de esta generación no murieran a causa de esta. Pero volviendo al presente, Tsuna siguió hablando - Entonces ¿Fue usted quien me mandó llamar?
- Así es, joven Vongola. Lamento las molestias que esto le pudo haber causado - Dijo disculpandose el anciano.
- No, no tiene porque disculparse Talbot-san - Dijo Tsuna.
- Le agradezco su comprensión - A continuación el viejo herrero pasó a sentarse en una de las sillas de la mesa en que Reborn estaba - Verá, supongo deberá estar preguntandose acerca del porque de mi llamado hacia su persona ¿No es así?.
- Bueno, la verdad es que sí. No lo he visto desde el incidente con Bermuda y Cheackerface, y lo poco que he sabido de usted ha sido a través de conversaciones con el noveno ¿Acaso ha pasado algo? - Tsuna se tornó un poco tenso al hacer esta última pregunta.
- Podría decirse que sí - Dijo el anciano, logrando tensar tanto a Tsuna como a su tutor.
- ¿Acaso ha habido algún desperfecto con el dispositivo que regula las llamas? - Preguntó ahora Reborn, ocultando muy bien su inquietud.
- No, no es eso. Afortunadamente no ha habido ningún problema con el dispositivo. Bermuda-san me manda reporte periodicamente a través de Jager-san o de algun otro miembro de Vindicce, y todo ha estado funcionando a la perfección.
Un suspiro de alivio por parte de tutor y alumno dehizo presente.
- Pero entonces ¿Qué es lo que ha pasado? - Preguntó el castaño, quien parecía estar cada vezmás impaciente.
- Verá décimo, como usted sabrá yo he estado al servicio de la Vongola desde los tiempos de Primo. Fui yo quien le forjó a él y sus guardianes los relojes de oro que junto con sus anillos simbolizaban su amistad. Y de igual manera puedo decir sin arrogancia alguna que soy uno de las pocas personas conscientes de los secretos de la mafia.
- ¿Hablas de las llamas de la ultima voluntad? - Preguntó Tsuna.
- Así es, décimo. Verá, a lo largo de mi muy longeva vida he estado investigando a profundidad los secretos de las llamas, los anillos Vongola y Mare y por supuesto también los pacificadores de los arcobalenos. Fue en parte gracias a toda mi investigación que pude desarrollar el dispositivo que finalmente ayudó a romper la milenaria maldición del arcoiris... Siendo sinceros, yo pensaba que finalmente había llegado a un punto en el que ya no habría nada que pudiera sorprenderme... O al menos así fue hasta que esto sucedió - Acto seguido, el hombre pareció buscar algo entre sus ropas, para luego dehaberlo finalmente encontrado ponerlo sobre la mesa, mostrandoselo a Tsuna y Reborn.
- Eso es.. - Comenzó Tsuna.
- El mineral Vongola - Terminó Reborn.
El mineral Vongola, era un pedazo de metal en bruto no muy diferente al tamaño y forma de un puño cerrado, y también era la materia prima de la cual los Vongola Gear de la décima generación estaban hechos. Un metal especial el cual había sido fundido con la sangre del mismismo Giotto junto con las llamas de cada guardian de Tsuna les había brindado a él junto a sus amigos un nuevo poder, el cual fue indispensable durante el altercado con la familia Simon y Deamon Spade.
Sin embargo, la pregunta aquí era ¿Que hacía ese pedazo de mineral Vongola ahí?. Según recordaba Tsuna, todos sus guardianes habían recibido su propio mineral y de igual forma todos ellos habían conseguido despertar sus Vongola Gear. De hecho, el mismo Talbot les había dicho en aquella ocasión de que las piezas que les dio eran las únicas que se podían hacer con lo poco que quedaba de la sangre de Primo así que debían de cuidarlos bien.
- ¿Acaso volviste a hacer más minerales? Creí que ya no quedaba suficiente sangre de Primo para eso - Preguntó Reborn.
- Y así fue, la sangre del primer lider Vongola se acabo cuando reparé los anillos Vongola del décimo y sus amigos y los convertí en los Vongola Gear - Respondió el anciano.
- ¿Entonces como es que hay otro mineral más? - Preguntó ahora Tsuna.
- Verá décimo. Ciertamente no usé la sangre de Primo para este mineral, sino la sangre de alguien más.
- ¿La sangre de alguien más? - Preguntó Tsuna confundido.
- No, me digas que... - Dijo Reborn quien parecía haber comprendido.
- Así es - Confirmó Talbot sus suposicicones.
- ¿Eh? ¿Qué pasa? Diganme - Replicó el castaño para que no lo excluyeran.
- La sangre que usé para este mineral, décimo, es la de usted - Finalmente respondió el artesano. A Tsuna le tomó un par de minutos el poder procesar esta información antes de responder de la siguiente manera.
- ¿Eh?! - Gritó a todo pulmón el sorprendido castaño.
- Ya veo. En parte tiene sentido. Dame-Tsuna ha logrado despertar um estado de última voluntad al que incluso Primo nunca llegó, además que al tenerlo tan a la mano ciertamente da curiosidad de ver que clase de producto se podría obtener de él - Explicó Reborn.
- Exactamente mi punto Reborn - Apoyó el anciano.
- No hablen de mi como si fuera carne de ganado! - Grito Tsuna ahora ofendido.
- Deberías estar orgulloso dame-Tsuna, ahora puedes considerarte como una vaca de alta calidad.
- No estoy orgulloso de ser considerado un animal usado para hacer productos! - Volvió a gritar el castaño
- Bueno, bueno. Ya dejemoslo así - Trató de cambiar de tema el bebé, pero aun así su pupilo mantenía su enojo - En todo caso, es sorprendente que hayas podido lograr hacer más mineral Vongola de la sangre de Tsuna, pero en sí ¿Qué hay con eso?.
- Veo que aun no te has dado cuenta, arcobaleno - Dijo el anciano con una leve risa fastidiando levemente a Reborn. Hasta que Tsuna volvió a hablar de nuevo.
- Esperen! Este no tiene ningún simbolo! - Dijo Tsuna con sorpresa luego de percatarse de este hecho. Cuando el y sus amigos recibieron sus propios minerales, estos tenían sobre ellos una especie de simbolo que referenciaba al atributo al que pertenecía. Sin embargo la pieza que Talbot tenía en ese momento no tenía nada que pudiera dar una pista del atributo al que pertenecía.
- Me alegra ver que su intuición fuinciona para algo más que pelear, joven décimo - Felicitó Talbot antes de proceder con su explicación - Como usted dijo antes, esta pieza de mineral no cuenta con un atributo pre determinado, es decir es como una hoja en blanco.
- ¿Eso quiere decir que puede ser despertada por cualquiera de los guardianes de Tsuna? - Preguntó Reborn con genuina curiosidad.
- No solo eso. Posiblemente incluso podría ser utilizada por alguno de los miembros de Vindicce o hasta por los miembros de la familia Simon y sus atributos de la tierra - La voz del anciano parecía mostrar indicios de emoción - Las posibilidades de esto son practicamente infinitas.
Tomandose un tiempo para pensar en esto, tutor y alumno se quedaron en silencio. CIertamente las posibilidades de este nuevo descubrimiento eran increibles. Pero fue entonces cuando Reborn decidió hacer una pregunta al viejo artesano.
- Entonces ¿La razón por la que me pediste que llamara a Tsuna fue para que pudiera darte un poco más de sangre para la elaboración de más mineral Vongola?.
- Te equivocas Reborn. No es para eso que lo llamé - Respondió Talbot, sorprendiendo ligeramente al bebé por su respuesta - De hecho, incluso después de usar la cantidad necesaria para producir esta pieza de mineral, aun me sobraba una cantidad decente de sangre del décimo para producir más mineral y seguir investigando. Pero...
- ¿Pero qué? - Preguntó Tsuna.
- Me fue imposible el crear más mineral. Aun usando mayores cantidades de la sangre del décimo, no pude lograrlo.
- Eso quiere decir... - Comenzó a hablar Reborn.
- Así es. Este pedazo de aquí es único que pude elaborar - El aire pareció tensarse tras ser preonunciadas estas palabras, hasta neuvamente el castaño habló.
- Pero entonces si no me necesitas ¿Por qué me llamaste? - El anciano pareció sonreir al escuchar la pregunta del joven.
- Pues esa es una respuesta muy obvia, décimo. Vengo a entregartelo - Esto nuevamente había dejado sin palabras a Tsuna..
- ¿Eh? Pero ¿Por qué? ¿Acaso no dijiste que esto era único en su tipo?- Preguntó el décimo.
- Porque este mineral fue hecho de tu sangre y por lo tanto te pertenece - Respondió el anciano con toda tranquilidad.
- ¿Pero que podría hacer yo con esto? - Habló de nuevo Tsuna.
- Como dije antes, este mineral tiene posibilidades infinitas - Dijo el anciano mientras adoptaba una pose oensativa - Bien podrías usarlo tú mismo y quizas obtener un poder aun mayor o darselo a alguno de tus guardianes en quien más confies o incluso darselo al futuro lider de la familia Simon, sé que ustedes dos son buenos amigos y que además confias en él. Al final la decisión es tuya,lo único que te voy a pedir es que me informes de la decisión que tomaste a la vez que me permitas revisar el resultado de la utilización del mineral.
Tsuna se sentía abrumado ante tal responsabilidad. En sus manos tenía algo que bien podría ser una nueva arma de poderdestructivo en potencia y ahora era la responsabilidad de él el encontrarle un uso.
El pobre castaño podía sentir como un terrible dolor de estomago comenzaba a formarse en su interior, hasta que sin previo aviso un mal presentimiento le vino a la cabeza casi de golpe.
No sabía el porque, pero de alguna manera el joven mafioso tuvo el presentimiento de que debía de ir a la escuela cuanto antes. Llamenlo un mal augurio, alguna clase de presagio o simplemente una alerta de su intuición Vongola, pero Tsuna debía ir a toda prisa a la academia donde sus amigos estaban cuanto antes.
Por lo que poniendose de pié de manera abrupta, el lider mafioso procedió a disculparse con el anciano artesano y Reborn antes de irse hacia la salida a toda prisa.
- Tsuna ¿Qué sucede? ¿Por qué te vas? - Preguntó el bebé asesino.
- Lo siento mucho, Reborn. Pero debo llegar a la escuela lo antes posible, recordé que debo entregaar un informe de literatura hoy o de lo contrario reprobaré el curso - Por supuesto que esto último era una mentira absoluta, pero Tsuna no podía decirle a su tutor de que se tenía que ir de la reunión debido a una simple corazonada, no importaba lo realista que esta fuera.
Sin embargo, Tsuna subestimaba a su tutor, el cual siempre estaba atento al desarrollo academico de su alumno y por su puesto que estaba al tanto de todas las tareas que le dejaban, por lo que no le tomó ni medio segundo el ver a través de la mentira del castaño.
- Parece que finalmente se dio cuenta - Dijo el artesano.
- No sé de que hablas - Respondio el asesino.
- No tienes porque fingir conmigo, Reborn ¿Debo recordarte que compartí mi vuelo en jet privado con los Varia para venir aquí? - Habló el anciano mientras veía al ex arcobaleno - Sé quien es la nueva persona dentro del circulo del décimo, también sé quien es su ama y a que familia pertenece, y más aun sé la razón por la cual llamaste a los Varia y del porque tienes al lider de la familia Cavallone, al CEDEF y a los Giglio Nero en alerta.
- Estas son solamente precausiones - Respondió el bebé finalmente mientras veía a través de la ventana a su alumno correr - La verdad es que dejaré la decisión final a manos de Tsuna.
- ¿Estás seguro? - Inquirió el anciano - Si todo sale mal esto podría desencadenar el inicio de una guerra entre contra los demonios y por ende el inicio de otra gran guerra entre facciones.
- Sé muy bien lo que está en juego - Dijo el arcobaleno mientras formaba una sonrisa - Y también sé que Tsuna es el más indicado cuando se trata de decisiones de este calibre.
- ¿Es realmente así? - Dijo el anciano mientras devolvía la sonrisa al bebé - ¿Y que dicen el resto de lideres mafiosos de esto?
- Todos ellos estuvieron de acuerdo en dejar la última palabra em manos de Tsuna - El asesino hizo un gran esfuerzo por ocultar el gran orgullo que sentía por el hecho de que los altos cargos de la mafia confiaran tanto en el juicio de su alumno.
- Bueno, supongo que eso ya me lo esperaba - Contestó el anciano - Aunque también debo admitir que no creía que el lider de los Varia accediera a que el décimo decidiera.
- La verdad es que Xanxus aceptó creyendo de que Tsuna lo arruinaría y que la guerra estallaría, cosa que le daría la oportunidad de matar a tiros a demonios - Respondió el bebé con algo de gracia.
- Era de esperarse - Respondió el anciano con tono igual - En todo caso, supongo que no te quedaras para hacerme compañía con una orden de soba ¿No es así?.
- Temo que será en otra ocasión - Dijo el asesino mientras saltaba de la mesa y se dirigía hacia la salida - Tendré que pedir el mío para llevar.
CAPITULO 3: ENCUENTRO
Finalmente las clases habían acabado, y los alumnos ya se encontraban de camino hacia sus casas dejando la escuela Namimori vacia, o al menos así sería de no ser por cierto grupo de alumnos.
- Muchas gracias por ayudarme a llevar las cosas que me encargó el profesor de ciencias de vuelta al almacen - Decía de manera agradable rubia mientras cargaba una pequeña caja.
- No es ningún problema - Contestó cierto boxeador de pelo blanco.
- Es cierto. Además mientras más rápido terminemos, más rápido podremos ir a la fiesta de bienvenida que las chicas les han organizado a tí y a Issei - Habló ahora el siempre alegre Yamamoto.
Originalmente esta fiesta de la que el guardian de la lluvia de Tsuna hablaba era una sorpresa, pero debido a un descuido de cierto boxeador extremo, había terminado soltando dicha información en frente del duo de demonios durante la hora de almuerzo. Demás está decir que tanto su hermana como Haru y Chrome querían ahorcar al Sasagawa mayorpor este descuido.
- Realmente no pudo dejar de agradecerles lo bien que nos han tratado a Issei-san y a mí desde que llegamos - Dijo la ex monja quien casi comenzaba a llorar de la alegría.
- Por favor, no tienes porque agradecernos tanto, Asia-san - Dijo el espadachin del grupo tratando de calmar a la joven - Para eso son los amigos.
- Es cierto! - Apoyó ahora Ryphei - Los amigos siempre se apoyan AL EXTREMO!
Este comentario del boxeador generó un par de risas por parte del peli negro y la rubia. Hasta que una nueva voz se oyó en el lugar.
- Es es cierto, Asia-san - Dijo un voz proveniento de detrás del trío de jovenes. Pero esta no era una voz cualqueria sino que era una perteneciente a una persona que la joven rubia conocía muy bien - Los amigos siempre deben permanecer juntos.
Como acto reflejo, la ex monja volteo lo más rápido que pudo para ver a la persona detrás de ellos, solo para confirmar lo que ya sabía y también para hacer oficial que el peor escenario con el que ella e Issei habían soñado finalmente había pasado.
- Kiba-san - Dijo la joven con voz apenas audible debido al enorme miedo que sentía en ese momento, luego de ver al joven rubio parado detrás de ella con una sonrisa gentil como de costumbre.
- Ha pasado un tiempo, Asia-san. Me alegra saber que te encuentras bien - Dijo el rubio mientras seguía sonriendo.
- Vaya, no recuerdo haberte visto por aquí antes, pero parece que tú Argento se conocen - Habló Ryohei con curiosidad.
- Es cierto ¿Acaso eres un alumno de intercambio igual que Asia-san e Issei? - Fue ahora el turno de Yamamoto.
- Podría decirse que sí. Yo soy de la misma academia donde estudiaban Issei-kun y Asia-san - Dijo el chico mientras comenzaba a acercarse hacia el trío - Aunque la verdad, yo no vengo como alumno de intercambio, sino que vino para recogerlos a ambos para volver a Khou.
- ¿Eh? ¿Es en serio? - Preguntó cauteloso Takeshi, pues de alguna manera tenía un mal presentimiento.
- Así es. Al parecer hubieron algunos problemas con los papeles de traslado, así que ambos deben de ir a Khou para arreglarlo - El joven seguía acercandose más y más al grupo mientras que la pequeña Asia seguía estática a causa del miedo - Así que por favor Asia-san, acompañame y busquemos a Issei-kun para poder regresar. La presidenta nos arregló un transporte privado por lo que no podemos demorarnos mucho. Tranquila que si todo sale bien podrán tú e Issei-kun regresar a Namimori antes de que te des cuenta.
Finalmente el joven estaba frente a la ex monja, la cual con el miedo más puro en su ser sabía muy bien que eso último era una total mentira, una vez que ella o Issei regresaran a Khou nunca más podrían regresar. La pobre Asia buscaba con todo su ser las fuerzas para poder oponerse ante el chico frente a ella pero su cuerpo no reaccionaba debido al miedo.
No había nada que pudiera hacer, ella era consciente de que Kiba era mucho más fuerte que ella y que poner resistencia no resultaría nada bueno y peor aun que tanto Yamamoto como Ryohei se verían involucrados. Pero aun así el pensar en esto no hacía las cosas más faciles. La pobre chica no sabía que hacer y cuando el caballero Gremory se encontraba a punto de tomar el brazo de la joven, hubo algo que se interpuso en su camino.
- Lo lamento, pero no creo que Asia-san quiera que la toques - Dijo con tono totalmente serio Yamamoto mientras detenía la mano del chico rubio de coger a Asia.
Al ver esto, Kiba respondió.
- ¿De qué hablas? ¿Acaso no ves que Asia-san y yo somos amigos?.
- Lo único que veo es que ella no quiere que te le acerques, y eso es así entonces no te dejaremos acercarte a ella - Fueron ahora las palabras ahora de Ryohei mientras ponía a la ex monja detrás de él con la intención de alejarla de chico rubio.
Ante esto, la joven rubia no pudo evitar sentir un halo de esperanza al ver como era defendida por sus amigos. Sin embargo esta poco duró en cuanto luego de un cansado suspiro el chico rubio dijo.
- Me hubiera gustado terminar esto de la manera facil - Luego miró en dirección a la espalda de los jovenes para decir - Koneko-chan podrías ayudarme por favor.
Acto seguido y agarrando a todos por sorpresa, Sasagawa Ryohei fue mandado a volar contra el suelo de un golpe dejandolo tirado, la razón de esto seguramente la pequeña niña de pelo blanco que parecía haberse escabullido detrás de ellos sin que se dieran cuenta.
- Sempai! - Gritó preocupado Yamamoto al ver a su compañero guardian en el suelo. Esto fue aprovechado por el chico rubio quien con le encajó una patada en la boca del estomago al peli negro dejandolo sin aliento y finalmente dejandolo en el suelo con un certero golpe en la nuca.
Tras ver como habían sido dejados fuera de combate sus amigos, la ex monja no pudo evitar gritar de preocupación.
- Yamamoto-san! Sasagawa-sempai! - Mientras dejaba caer las cajas que sostenía y corría a ver el estado de sus amigos. Sin embargo la espada de Kiba, la cual había invocado el rubio, se interpuso antes de que la joven pudiera llegar hacia donde los jovenes estaban tirados.
- No tienes porque preocuparte, Asia-san. Koneko-chan y yo solamente los noquemos. No les causamos ningún daño grave más alla del dolor corporal que tendrán cuando despierten - Dijo el joven con voz tranquila - Sin embargo, creo que sería sabio si decidieras venir con nosotros sin causar más problemas o peor aun que más personas inocentes se vean involucradas.
- No hay que hacer esperar a la presidenta - Apoyó Koneko a su compañero de sequito.
Mientras que en la entrada de la academia se podía ver a un castaño y un peli gris, quienes al parecer estaban esperando a alguien.
- ¿Por qué se demoran tanto? - Dijo el chico de pelo gris con algo de molestia en su voz.
- Ni idea. A lo mejor un profesor les pidió ayuda para llevar algunos papeles al salón de profesores o algo así - Conestó el demonio castaño.
- A este paso vamos a terminar llegando tarde - Habló Gokudera pero ahora con un tono cansado - Solo espero que las chicas no me hechen la culpa de esto.
Este comentario le hizo un tanto de gracia a Issei, quien dejó de reir de golpe en cuanto escuchó una voz conocida.
- ¿Chicas? Veo que a donde quiera que vayas siempre te gusta rodearte de mujeres - A toda prisa el demonio castaño volteó en dirección a la voz para darse con el horror de que dos mujeres se encontraban paradas bajo la sombra de un arbol viendolo, una de pelo negro con cola y la otra lo tenía de un color rojo que recordaba a la sangre, siendo esta última la que hablaba - Veo que sigues siendo el mismo de siempre Issei.
Al ver a ambas chicas, la temperatura corporal de Issei pareció bajar varios grados debido al miedo que sentía.
- B...Buchou - Fue lo único que pudo salir de la boca del castaño.
- Ara ara. Veo que Issei-kun solo se acuerda de la presidenta. Eso me causa una gran tristeza - Dijo ahora la joven de cola de caballo.
- A...Akeno-sempai - Dijo Issei luego de oir la voz de la reina de Rias.
- ¿Acaso son amigas tuyas? - Preguntó Gokudera, al ver que aparentemente Issei conocía a las jovenes hablando con él, sin embargo Issei quien aun se encontraba incredulo por lo que veía, no respondió.
- Así es - Contestó la joven de pelo negro de manera amable - Issei-kun y Asia-san pertenecen asisten junto con nosotros a la academia Khou, de hecho nosotros somos compañeros del mismo club.
Akeno siguió hablando mientras ella y Rias se acercaban al duo de chicos.
- Lamento no haberme presentado antes. Que grosero de mi parte. Mi nombre es Akeno Himejima y mi amiga aquí a mi lado es Rias Gremory. Ambas somos estudiantes de tercer año de la academia Khou.
- Es un gusto conocerlo... - Comenzó a hablar Rias.
- Hayato, Gokudera Hayato - Completo el peli gris.
- Ya veo, Gokudera-san. Le agradezco mucho el que usted junto con sus amigos hayan cuidado tan bien de mi querido kouhai - Siguio hablando Rias, de alguna manera generando un mal presentimiento en Gokudera - Pero lamento informarle que debido a un problema en los papeles de intercambio de él y Asia, ellos deberan regresar con nosotros a Khou para arreglar este asunto. Sin embargo si todo sale bien le aseguro que estarán de regreso muy pronto.
Issei finalmente parecía haber reaccionado luego de haber escuchado la mención de Asia.
- Esperen ¿Asia? ¿Acaso han hecho algo con ella?! - Preguntó el chico con mezcla de preocupación y temor.
- No tienes porque preocuparte, Issei-kun. Kiba y Koneko fueron a darle el encuentro. Estoy segura que ella estará feliz de verlos luego de tanto tiempo. Después de todo ellos también forman parte del club - Las palabras de Rias hicieron que nuevamente el miedo se apoderara de Issei, quien ahora solo podía pensar en el bienestar de su amiga. Pero antes de que el si quiera pudiera ir corriendo a buscar a la ex monja, Rias siguió hablando - No tienes porque preocuparte, acordamos con Kiba y Koneko que nos veriamos en la estación para tomar el tren de regreso a Khou, lo más seguro es que ellos ya se encuentren de camino hacia allá.
La impotencia de Issei, al ser nuevamente manipulado solo hacia crecer más y más su desesperación en ese momento, al saber que no podía hacer nada pues de lo contrario no solo pondría en riesgo la salud de Asia sino también la de Gokudera y el resto de sus amigos. Él había visto como habían borrado todos los recuerdos de Yuuma-chan o mejor dicho Raynare de la mente de todas las personas que la habían visto, por lo que suponía que acabar con un grupo de jovenes y luego borrar sus existencias de cualquiera que los conociera debería ser igual de sencillo.
Esto había terminado e Issei había perdido.
- Vamos Issei. No hay que hacer esperar a los demás - Dijo Rias con una sonrisa dulce, pero para Issei este era el rostro de un demonio cosa irónica pues era lo que en verdad esa joven era y de hecho eso era él también.
Issei comenzó a caminar en dirección al duo de demonios cuando de repente fue agarrado del hombro y lanzado hacia atrás con tal fuerza que cayó sobre su trasero.
- Ugg! ¿Qué rayos te pasa Gokudera? - Se quejó el castaño con el responsable de haberlo lanzado.
- Primero que nada, volviste a olvidarte el "San" en mi nombre. Y segundo, levanta ese trasero pervertido lo más rápido que puedas y vé a buscar a Asia - Dijo el peli blanco con voz seria. Ante esto tanto Issei como las dos chicas frente a él se quedaron sorprendidos.
- Disculpe, Gokudera-san, pero no entiendo el porque reacciona así - Comenzó a hablar Rias tratando de disuadir al usuario de dinamita - Solo somos las compañeras de Issei y Asia que han venido a recogerlos.
Y aun así las palabras de Rias no funcionaron.
- No quieran agarrarme de tonto - Dijo Hayato con tono serio - Hay al menos dos razones por las cuales no puedo confiar en ustedes. La primera es que ustedes dijeron que hubo problemas con los papeles de intercambio de esos dos, pero eso es imposible teniendo en cuenta que fue el mismo Reborn-san el que se encargó, y la segunda es que a pesar de ser mujeres y tener el cuerpo que tienen, este idiota pervertido no parece querer estar cerca de ustedes... Eso sin contar el extraño aroma en el ambiente.
Ante esto último el duo de chicas parecieron tensarse levemente.
- Si tuviera que compararlo con algo sería con las ilusiones, pero de alguna manera distinta. Lo cual me hace dudar seriamente de que ustedes sean simples estudiantes de instituto - Terminó de sentenciar Gokudera mientras parecía tomar una pose de guardia.
Tanto Issei como Akeno y Rias debían de reconocer que ese joven llamado Gokudera Hayato sin duda era alguien muy astuto para haberlas decubierto. Pero más sorprendente aun era el hecho que el hechizo de influencia que el duo de chicas habían lanzado para facilitar las cosas no había funcionado, lo cual demostraba de que ese chico tenía alguna clase de conocimiento en esta clase de temas. Sin duda era algo que las chicas no habían tomado en cuenta, y por lo tanto algo que debían de solucionar de inmediato.
SPLASH!
En solo un instante, GOkudera quien había estado de pié hace un momento ahora estaba tirado en el suelo y con humo cubriendolo, pues aparentemente un rayo salido de las manos de la joven peli negra le había impactado de lleno.
- GOKUDERA! - Gritó el demonio castaño mientras corría para ver como estaba su amigo.
- Te sugiero que te detengas donde estás Issei, y que no te acerques a ese chico. Akeno no lo atacó con inteción de matar, se pondrá bien aunque tiene un par de quemaduras de poca gravedad. No creo que sea algo que una semana y media en el hospital no puedan remediar. No te preocupes que yo curbiré los gastos hospitalarios junto con una considerable compensación, aunque él no recuerde nada de esto- Habló Rias con voz seria, el joven al escucharla volteo para verla con mirada enojada, la misma mirada con la que hacia un tiempo había visto a Raynare.
- Tú! Maldita! ¿Qué le has hecho a Gokudera?! ¿Él no tenía nada que ver aquí?! - Gritó el castaño a su antigua ama.
- Creo que te estás equivocando en cuanto a quien quieres culpar Issei, dado que fueron tú y Asia los que decidieron huir. De hecho deberías de dar gracias de que no fueron reportados a las autoridades mayores como demonios fugitivos o sin duda les habrían dado caza - Contestó Rias.
- Eso es cierto. El hecho de que otras personas se hayan visto involucradas es algo que fue completamente tu responsabilidad Issei-kun - Habló ahora Akeno - El hecho de que ustedes dos hayan escapado a pesar de lo generosa que fue la presidenta al darles otra oportunidad de vivir cuando los reencarnó, es sin duda algo muy desconsiderado.
- ¿Desconsiderado dices?! Por favor! No tiene porque seguir fingiendo! Yo mismo las escuché a ustedes dos cuando hablaban de mí y de Asia! Sé muy bien que ustedes estuvieron detrás de todo lo que nos ocurrió! Puede que no hayan sido responsables directamente pero sin duda sabían lo que pasaría y ustedes se aprovecharon para que Asia y yo estemos de su lado! Nos estuvieron manipulando todo este tiempo!.
Los rostros de Akeno y Rias se tornaron serios luego de oir lo dicho por el castaño. Rias fue la primera en hablar.
- Entiendo muy bien lo que debes estar sintiendo o incluso lo que debes estar pensando de nosotros, Issei. Así que no perderé tiempo en convencerte de que lo que oiste fue un malentendido y simplemente me limitaré adecir que los necesito a tí y a Asia para algo importante.
- No me importa para que rayos nos necesites! Eso no cambia que todo el dolor por el que sufrimos Asia y yo fue por tu culpa! Tú querías manipularnos! Que confiemos en tí! Que creamos que eras alguien buena cuando lo que querías era simplemente usarnos como juguetes para alguna clase de maldito plan o lo que sea!.
- Issei-kun, este no es lugar para hablar estas cosas - Dijo Akeno con tono serio - Te sugiero que te apresures en seguirnos hasta la estación de tren. Mientras más rápido nos vayamos de aquí, más rápido podremos llamar a la ambulancia para que recojan a tu amigo.
Esta frase hizo reaccionar al castaño, su amigo necesitaba atención médica con urgencia. Y de igual manera sabía que la única manera para ayudarlo era haciendo lo que RIas y Akeno decían, pues aunque intentara pelear contra ellas, Issei sabía muy bien que no era lo suficientemente fuerte para si quiera ofrecerles un reto a ambas.
Con enojo en su corazón pero también con resentimiento, el joven de pelo castaño solo pudo aceptar su derrota mientras con todo el dolor de su ser caminaba en dirección al duo de chicas.
A la mitad de su camino pudo pasar al lado del cuerpo tirado de Gokudera el cual aun era envuelto por humo. Issei viendo esta escena solo pudo sentir remordimiento por haber involucrado en toda esta locura a las personas que le habían brindado a él y a Asia su amistad cuando más lo necesitaba. Rias y Akeno tenían razón, el único culpable del estado de su amigo era el castaño mismo por haberlos envuelto en todos esto.
Así que con todo el remordimiento que podía sentir el castaño dijo mientras pasaba al lado del peli gris tirado.
- Gokudera. Realmente lo siento mucho.
- ¿Cuantas veces debo decirte que agregues el maldito "San" a mi nombre? - Se oyó una voz que sorprendió al trío de demonios, pues esta provenía del cumulo de humo donde se supono que estaba tirado el chico de pelo gris. El humo finalmente comenzaba a disiparse, mostrando en lugar de a un joven tirado y con quemaduras a uno de pié y sin más daño que un par de rasguños.
- ¿Qué diablos? - Preguntó Rias con la mirada bien abierta.
- No tengo idea. Puede que el ataque no haya sido letal pero aun así debió de ser lo sifucientemente potente como para tumbar a media docena de atletas olímpicos - Explicó Akeno con tono igual de sorprendido.
Por su parte GOkudera se comenzaba a sacudir el polvo en su ropa, mientras que un incredulo Issei se acercaba donde él cautelosamente.
- ¿Realmente te encuentras bien Gokudera... digo Gokudera-san?
- No soy tan debil como tú, idiota - Decía sin importancia, el peli gris mientras pensaba "Eso sin duda me dolió, pero si lo comparo con los ataques de Gamma serio entonces sería como comparar a un gato casero con un león" - Ahora bien, por lo que he oido parece que tú y esas dos estupidas junto con su grupo tienen una clase de pasado el cual olvidaste mencionarnos.
Esta pregunta agarró desprevenido a a Issei, quien no podía excusarse de lo que GOkudera decía.
- Es cierto, no tengo excusa para eso. Veras...
- Guardate las disculpas - Dijo Hayato mientras se volvía a poner delante de Issei para encarar al duo de demonios - Admito que en este momento quisiera molerte a golpes por habernos ocultado algo que nos traería problemas, pero algo me dice que el décimo no estaría de acuerdo con eso, lo más probable es que él diga "Todos tenemos secretos" o "Que tenías tus razones para no decirnoslo". Aun así aun tengo ganas de darte una paliza... Así que, esperaré a que se lo cuentes todo al décimo y dependiendo de lo que él diga veré si te lincho o no. Pero por ahora me pienso encargar de estas dos estupidas.
Ya recuperadas de la sorpresa, tanto Rias como Akeno se pusieron en guardia.
- Debo decirte que es sorprendente que un humano haya sido capaz de soportar uno de mis ataques. Ufufu. Ciertamente pareces muy interesante, pero dime ¿Como piensas atacarme? ¿Acaso planeas pelear con los puños como un pandillero? ¿O sacaras una navaja de tu bolsillo e intentaras cortarme? - Dijo Akeno, a lo que Gokudera respondió.
- Si deseas saber con que te voy a atacar, entonces mira arriba de tí - Dijo el chico de pelo gris mientras con una sonrisa maliciosa veía por encima de las dos chicas - No creas que me quede metido en esa bola de humo tanto tiempo sin hacer nada.
Ambas jovenes miraron encima de ella para saber a que se refería el chico, dandose con la terrible sorpresa de que cayendo sobre ellas se podía ver un gran cúmulo de cartuchos de dinamita encendidos.
Sin perder tiempo, Rias le gritó a Akeno que pusiera un escudo mágico encima de ellas.
BUM! BUM! BUM!
El sonido de las multiples explosiones se hizo presente, dejando con la boca abierta al demonio castaño por lo que veía.
- G...G...Gokudera-san ¿Q...Q...Qué fue eso? - Preguntó aun sorprendido Issei
- ¿Eh? ¿Acaso eres tan idiota que no sabes reconocer explosivos cuando los ves?
- ¿Eh?! Espera! Acaso traes explosivos contigo!
- Por supuesto. Nunca salgo de casa sin estar armado hasta los dientes con mis confiablos castuchos de dinamita.
- Espera! Espera! Espera! Eso es muy peligroso! ¿Acaso eres alguna clase de terrorista?!
- Terrorista no. Mafioso.
- Gokudera-san! Esto no es un juego! ¿No crees que tu chuuibyo ya está llendo demasiado lejos si estás jugando con explosivos?!...O espera, si lo que estuviste diciendo no era en realidad un juego y realmente estabas diciendo la verdad, eso quiere decir que...
- Dejemos las explicaciones para luego idiota pervertido! - Llamó su atención Gokudera al castaño - Ahora solo callate y quedare detrás de mí!
- Espera! ¿Y qué pasa con Asia?! - Preguntó Issei preocupado al recordar que los otros dos miembros de su antiguo club habían ido por ella.
- No te preocupes - Dijo Gokudera con voz ya más calmada - El cabeza de cesped y el idiota del baseball están con ella.
- Pero...
- Si te preocupas por el hecho de que esos idiotas que fueron por Asia tengan alguna clase de poder raro como la de la chica de los rayos. Entonces solo puedo decirte que se van a llevar una muy mala sorpresa - Dijo Gokudera con una sonrisa aterradora en su rostro.
En otro lado, dentro de la academia, Asia había comenzado a acercarse al duo de demonios para marcharse con ellos de vuelta a Khou, pero.
- Vaya que ese si es un buen golpe! - Habló cierto boxeador mientras se ponía de pié. Pero por alguna razón en lugar de mostrarse adolorido o herido, parecía estar de alguna manera emocionado.
- ¿Eh? ¿Pero que...? - Intentó hablar Kiba sorprendido pero fue interrumpido a medio camino debido a un fuerte golpe en el lado izquierdo de su rostro tal que lo mandó al suelo.
- Con esto supongo que ya estamos a mano - Dijo Yamamoto mientras tronaba sus dedos.
- Sempai! - Gritó preocupada Koneko mientras se ponía en guardia - ¿Como puede ser posible que no estén desmayados? Los golpes de Yuuto-sempai fueron en los lugares precisos para dejar a un adulto inconsciente y yo golpee a ese otro tipo con suficiente fuerza como para tumbar a una vaca.
- Lamento decepcionarte, pequeña - Habló Yamamoto mientras veía como el chico rubio comenzaba a levantarse - ¿Sabes? Puede que no lo parezca pero sempai y yo hemos pasado por muchas cosas, así que tendrán que hacer un mayor esfuerzo si quieren dejarnos fuera de combate.
- Yamamoto-san! Sasagawa-sempai! ¿Se encuentran bien?- Llamó la joven Asia preocupada por ambos chicos.
- No te preocupes, Argento. Yamamoto y yo somos huesos duros de roer Al extremo! - Respondió el boxeador.
- Pero...
- Tranquila Asia-san. Sempai y yo podemos encargarnos de tipos como estos - Fue ahora el turno de Yamamoto.
- Pero, todo esto es mi culp... - Trató de hablar Asia pero fue interrumpida por el peli negro.
- No tienes porque terminar de decir esa frase - DIjo el joven con una sonrisa habitual suya - Ayudar a tus amigos a lidiar con sus problemas es algo común entre amigos.
- Así es! - Apoyó Ryohei - Nos encargaremos de ayudarte con estos tipos para que nunca más vuelvan a molestarte! Al extremo!.
SIendo sorprendida por la muestra de amistad de ambos jovenes, los ojos de la ex monja comenzaron a humedecerse, siendo conmovida por la muestra de amistad que ellos mostraban.
- Pero, apesar que Issei-san y yo les ocultamos cosas a pesar de que ustedes confiaron en nosotros - Habló un tanto triste la joven.
- Bueno, no eres la única que guarda secretos - Respondió Takeshi con una gota en la nuca.
- Una vez que hayamos terminado con estos dos, iremos juntos a la fiesta de bienvenida que Kyoko y las demás han organizado. Ahí podrán decirnos lo que nos habían ocultado y nosotros les contaremos lo nuestro - Habló Ryohei tratando de calmar a la ex monja.
- Eso suena como un buen plan. Aunque creo que Gokudera no estará de acuerdo con eso - Respondió entre risas Yamamoto.
- Si puedo ver la cara enojada de ese cabeza de pulpo entonces el plan es aun mejor - Respondió el boxeador con una sonrisa.
Asia no pudo evitar dejar escapar unas leves risas al ver como esos dos interactuaban entre sí. De alguna manera, pese a estar en medio de una pelea, la joven lograba sentirse comoda gracias a la presencia de esos dos, sus dos amigos.
- Asia-san, ponte detrás de nosotros. Acabaremos esto rápido - habló Yamamoto, a lo que con una sonrisa de determinación y confianza en sus compañeros, la ex monja respondió con un firme "Si!".
Kiba finalmente se había puesto de pie y sin perder tiempo, usando su velocidad de caballero, atacó a Yamamoto con su espada. Pero, otra sorpresa se llevó el demonio rubio cuando el bate de baseball que el chico llevaba en su espalda guardado no solo se había transforamdo sin explicación en una katana sino que era una lo suficientemente dura como para detener su ataque.
- ¿Que diablos? - Musitó Kiba, mientras que Yamamoto sonreía.
- Parece que tú y tu amiga han venido en busca de Issei y Asia. Así que debo imaginar que también hay un grupo que fue por Issei ¿No es así? - Habló el espadachin Vongola, solo obteniendo silencio en respuesta - Tomaré eso como un sí. Bueno, teniendo en cuenta que él y Gokudera están juntos dudo que haya problemas. Pero de todas manera lo mejor será reunirnos con ellos cuanto antes y ver lo que succede.
- ¿Realmente crees que te lo dejaré tan facil? - COntestó el espadachin rubio mientras comenzaba a arremeter contra el vongola, quien aparentemente no tenía muchos problemas en bloquear los ataques del chico.
Por otro lado con Koneko y Ryohei, este último se había parado en pose de guardia frente ala joven.
- Si me hubieran dicho hace unos años que tendría que golpear a una niña me hubiera negado por completo. Pero luego de ver lo fuerte que pueden ser los niños cuando conocí al bebé de Tsuna y al maestro Collonello, y luego de ver lo terrorificas que pueden ser las mujeres como Lal Mirch o esa Bluebel amiga de Byakuran. DIgamos que ahora soy más abierto en cuanto a aceptar oponentes - Habló Ryohei.
- No quieras seas presumido solo porque pudiste ponerte de pié luego de un golpe. La próxima vez no tendrás tanta suerte - Respondió Koneko.
De vuelta con Gokudera e Issei.
El huno de los explosivos comenzaba a disiparse, dejando ver que el duo de chicas habían logrado salvarse por poco pues al parecer habían colocado sobre ellas una especie de escudo mágico.
- Parece que estas no solo poseen fuerza de ataque sino también de defensa - Comentó Gokudera un tanto molesto.
- Akeno, sin juegos está vez.
- Pero Rias...
- Es claro que este chico no es un tipo normal, puede que posea alguna clase de sacred gear o que esté versado en artes mágicas. Así que subestimarlo podría salirnos caro como hace un momento. Si algo sale mal haremos que Asia lo cure.
- Entendido - Respondió Akeno finalmente acatando la orden de su ama, preparandose para pelear en serio.
Internamente Gokudera pensaba "SI ellas van a ponerse serias entonces yo tambien debo tomarmelo igual. Aunque me da curiosidad eso que dijeron acerca de artes mágicas ¿Acaso eso que usaron es magia? ¿Son ellas alguna clase brujas o hechiceras? Rayos, pensar en eso me da cada ve más curiosidad. Dejaré eso para luego, más tarde le preguntaré a Issei y Asia acerca de esas dos, luego de que ellos hayan terminado de explicarnos el lío que nos traido. Pero por ahora..."
Hayato estaba por activar su sistema CIA junto con su flame arrow. Esta pelea se hubiera desatado si no fuera por la ominosa presencia que se hizo presente en el lugar.
Sin que nadie lo esperase, del suelo un circulo mágico se formó y de este salieron dos personas. Una era una mujer en traje de sirvienta de pelo plateado y el otro una versión masculina y más adulta de la chica peli roja de antes. Ambos seres aparecieron en medio de Akeno y GOkudera. Por su parte el guardian de la tormenta se encontraba confundido por lo que acababa de pasar mientras que por el lado de Rias y Akeno, un semblante de preocupación se podía ver en sus rostros.
- "¿Quién rayos es este tipo? Se parece demasiado a esa chica de antes ¿Serán acaso familia? Si es así entonces mi número de problemas han aumentado. Pero lo peor de todo es este sentimiento de impotencia. Mierda! Tengo la impresión de que este sujeto sin dudas es un problema serio" - Eran los pensamientos del usuario de dinamita mientras trataba de mantener la calma. Pero en ese momento, el joven recién llegado habló.
- Veo que llegamos justo a tiempo - Comenzó a hablar el hombre con tono diplomatico, mientras veía a su alrededor - Con que esta es la ciudad de Namimori ¿Eh?. Ciertamente no se ve muy distinta a una ciudad común y corriente.
- Sirzech-sama - Llamó educadamente la sirvienta a su amo - Le pido por favor que no se distraiga del asunto que nos trajo aquí.
- Oh! Es verdad. Lo lamento mucho Grayfia. El ser capaz de ver como es la ciudad prohibida ciertamente me distrajo por un momento - Se excuso el joven.
- Onii-sama - Trató de hablar la chica de pelo rojo con el hombre recien llegado. El que ella lo llamara de esta manera confirmaba la hipotesis de Gokudera de que ambos estuvieran relacionados.
- Silencio RIas - Dijo el joven con tono suave pero a la vez firme - Ya podré escuchar tus explicaciones más tarde. Sin embargo ahora mismo lo más importante es presentarnos como es debido.
"¿Eh?" "¿De que rayos habla?" - Parecía ser la idea general que pasaba por la cabeza de los jovenes presentes luego de oirlo. Y como si Sirzech pudiera saber lo que pensaban, dio una explicación.
- Es una regla de modales básicos que cuando alguien entra al territorio de otra persona, es menester mostrar su respeto al gobernante de dicho lugar - Dijo el joven mientras parecía adoptar una pose que recordaba a la de un principe saludando a otro dignatario extranjeor, a la vez que su mirada se posaba sobre el cielo.
En ese momento también se podía ver como Asia, junto con Ryohei y Yamamoto se acercaban corriendo hacia Gokudera e Issei. Su pelea anterior había terminado y si bien la torre y el caballero de Rias eran buenos adversarios lo cierto es que el guardian de la lluvia y el sol de Tsuna eran mucho mejores.
- Puedo ver a Issei-san y a Gokudera-san - Decía Asia mientras corría.
- Y parece que no están solos - Agregó Yamomoto.
- Argento ¿Conoces a esas personas que están ahí? - Preguntó Ryohei.
- Las dos chicas con el uniforme escolar son la presidenta y la vice presidenta de mi antiguo club. Pero a los otros dos nunca los había visto - Contestó la joven algo apenada por no poder dar más información.
- El sujeto se parece a esa chica de alla. Así que supongo que deben ser hermanos o alguna otra clase de parientes - Razonó Yamamoto.
- En cualquier caso hay que apresurarnos. Cuatro contra uno no es para nada justo! - Gritó Ryohei a Yamamoto para que apresuraran el paso y poder brindar apoyo a su compañero guardian, logrando que el trio de jovenes se apresurara aun más, siendo capaces de escuchar lo que el joven de pelo rojo estaba por decir mientras veia de manera atenta el cielo o más especificamente a la persona que acababa de llegar y se encontraba flotando en este.
- Dejeme decir que es un placer conocerlo finalmente... Vongola décimo y lider de la mafia humana más poderosa de la historia - Los ojos de todos los presentes comenzarona alsarse al cielo para ver a que se refiería, viendo a la persona que se alzaba sobre ellos. Gokudera, Yamamoto y Ryohei estaban felices de ver a su amigo, Grayfia se mantuvo en calma, Rias y Akeno tenían autentico temor en sus ojos al saber que dicho joven era la persona a quien por nada del mundo querían encontrarse en ese lugar, mientras que Issei y Asia no podían creer que el tan temido gobernante de esa ciudad fuera esa persona - Es un placer verlo, Sawada Tsunayoshi-dono.
Volando en el cielo y con su modo hyper activado se encontraba flotando el décimo Vongola, con el cielo a sus espaldas que le daba un aura de mayor presencia, quien respondió ante el saludo del lider de los maous de la siguiente manera.
- No soy para nada un partidario de la violencia. Así que antes que comenzemos una pelea sin sentido, hablemos primero.
- No sabe lo de acuerdo que estoy con usted. Décimo-dono - Contestó de manera agradable el maou peli rojo.
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SALUDOS A TODOS, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO DE HOY. ME TOMÓ MAS TIEMPO DEL QUE ESPERABA EL ESCRIBIRLO, PERO AL FINAL ME SALIO UN CAP MÁS LARGO DE LO HABITUAL. TRATARÉ DE TERMINAR LA CONTINUACIÓN LO ANTES POSIBLE SI VEO QUE SE QUEDARON CON LAS GANAS DE VER COMO TERMINA TODO. FINALMENTE EL ENCUENTRO DE LOS MAFIOSOS CON LOS DEMONIOS. JOJOJOJO VEAMOS COMO ACABA TODO.
NUEVAMENTE AGRADEZCO SU APOYO NO SOLO EN ESTA SINO EN TODAS LAS HISTORIAS QUE HAGO. MUCHAS COMENTARIOS Y REVIEWS SIEMPRE ME DAN ANIMOS DE SEGUIR ESCRIBIENDO MÁS Y MÁS HISTORIAS. NUEVAMENTE LES DEJO AQUÍ ABAJO MI CUENTA DE INSTAGRAM. NO PUBLICO MUCHO PERO ALMENOS AHI PODRAN MANDARME MENSAJES SI VEN QUE ME ASUNTO MUCHO...JEJEJEJE. SALUDOS Y HASTA LA PROXIMA.
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