TEN CUIDADO CON LA MAFIA: LOS PREPARATIVOS

PROLOGO:

En un bosque ubicado en un área desconicoda, un joven de pelo castaño se encontraba sentado en el medio de un claro con las piernas cruzadas y los ojos cerrados mientras que con sus manos formaba una especie de rombo a la altura de su pecho. Ya habían pasado varios días desde que Sawada Tsunayoshi había dejado Namimori, de los cuales había usado más de la mitad de estos en el entrenamiento en el que se encontraba en ese momento.

Desde la mañana hasta la noche, el castaño pasaba todo el día sentado en ese en esa posición. Los únicos momentos en el que Tsuna dejaba ese lugar era unicamente para comer y volver a la cabaña en donde dormía junto al resto de personas que la ocupaban.

Pero volviendo con lo que el mafioso se encontraba haciendo, tanto de su frente como en el rombo entre sus manos una flama de color naranja se hizo presente. En un principio el fuego en su frente comenzó como una pequeña llama, para luego conforme pasaba el tiempo se hiciera cada vez más y más grande haciendo que uno pensara que en cualquier momento esta se saldría de control.

Sin embargo, el generar una llama tan incontrolable no era el verdadero entrenamiento pues esta solo servía como un indicador para mostrar la determinación del mafioso, pues lo que realmente importaba era la llamaba que Tsuna se encontraba aprisionando entre sus manos, las cuales estaban desnudas pues no llevaba puestos sus guantes ni su anillo.

El motivo de esto era porque hasta el momento dichos objetos habían sido usados por el castaño como medio para ayudarlo en la canalización de sus llamas para su uso en combate. Sin embargo, este hecho lo había hecho muy dependiente de estas para el control de sus llamas. Durante su primer encuentro con su padre en la batalla de los arcobalenos años atrás, Tsuna le dio varios golpes directos a Iemetsu pero este no vio afectado en lo más mínimo a pesar de no habe entrado ni si quiera en hyper modo o incluso de tener alguna clase de objeto el cual lo ayudara a controlar sus llamas. De hecho, el mismo noveno junto con sus guardianes aun eran perfectamente capaces de usar sus respectivos atributos pese a no contar con sus anillos Vongola puestos que estos ya eran del décimo y sus guardianes.

Teniendo esto en cuenta, Tsuna llegó a la conclusión de que ellos habían dominado el control de sus llamas, teoría que fue corroborada por el propio Dino cuando el castaño le envio un correo preguntandole acerca del tema.

El hecho de que Sawada Tsunayoshi fuera probablemente el individuo con la mayor pureza de llamas en ese momento, no significaba que fuera el que mejor las dominara. De hecho y por las que le doliera admitirlo, si Tsuna y su padre tuvieran el mismo nivel de llamas lo más probable sería que este último barrería el piso con el castaño, como lo había hecho años atrás durante su primera pelea.

Aunque por má que a Sawada le molestara, lo cierto era que esto era comprensible. Después de todos, tanto Iemetsu como el noveno llevaban varias decadas en el uso de sus respectivas llamas, sin mencionar la cantidad innumerable de batallas que seguramente habrán tenido hasta ahora. Mientras que por otro lado Tsuna si bien había contaba con una cantidad respetable de peleas bajo su cinturon, aun distaba mucho de alcanzar el nivel en que estaban su padre y su predecesor.

- Ite! - Dejó escapar el castaño un gemido de dolor, el cual ya había perdido la cuenta de cuantas veces había ocurrido a lo largo del día durante toda esta semana, por lo que fue algo relativamente bueno que a causa de las constantes quemaduras que sufría en sus manos que cada vez podía aguantar mejor el dolor, lo cual no quitara el hecho que aun doliera pero aun así luego de unos momentos de quejidos dolorosos por parte de Tsuna, el castaño retomó de nuevo su entrenamiento hasta que el sol comenzó a ocultarse lo cual era su señal para dejar su entrenamiento por ese día.

Minutos después el mafioso se encontraba de regreso en la cabaña en donde se estaba quedando, aunque para Tsuna el definir a una casa de dos pisos con 7 recamaras como cabaña le resultaba un tanto erroneo. Sin embargo, las personas dueñas de dicho lugar habían decidido catalogarla como tal dado que esta era el más pequeño de sus bases secretas ubicadas en los campos, explicación a la cual Tsuna no le dio muchas vueltas por su propia tranquilidad.

En cualquier caso, en cuanto el castaño hubo cruzado la puerta pudo oir como una de las personas que se encontraban ahí lo llamaba.

- VROOOI! Sawada! ¿Por qué mierda te demoraste tanto?! Estoy que me muero de hambre! - Gritaba un hombre de pelo largo el cual estaba sentado en uno de los sofas de la sala leyendo el periódico con un vaso de whisky al lado.

Por cierto, en la sala también se encontraba Levi el cual estaba desnudo bailando alegremente claramente a causa de lo ebrio que estaba, Mammon y Belphegor veían un programa de concursos en la televisión, Lussuria levantaba pesas, y finalmente Xanxus quien dormía una siesta en una amaca al lado de la ventana, lo cual era increible a pesar todo el ruido que había en la habitación.

- Si, si. Ya voy - Dijo el castaño mientras se quitaba los zapatos en la entrada. Aparentemente el ser gritado por Squalo para que preparara la comida era otra cosa a la cual Tsuna se había acostumbrado estos - Pero antes de eso. Lussuria-san ¿Podrías ayudarme con esto? Por favor.

El castaño dijo esto mientras levantaba sus manos, enseñando las quemaduras que estas tenían.

- ¿Ara? Volviste a lastimarte las manos, Tsuna-chan - Dijo en su tono habitual el guardian del sol de Xanxus mientras se acercaba al castaño herido.

- Ejejeje. Lo siento - Dijo Tsuna mientras se rascaba la nuca apenado.

- Bueno ¿Que se va a hacer? - Dijo el asesino varia mientras hacia salir una llama dorada de su anillo y la acercaba a las manos heridas de Tsuna - Además ¿Cuantas veces voy a decirte que me digas Lussuria-oneesan? ¿O acaso prefieres Lussu-nee?

- Creo que prefiero seguir con Lussuria-san por ahora - Dijo el castaño tratando de evitar el tema. Momentos después las manos del neo primo estaban como nuevas, así que como siempre no demoró en agradecerle al asesino Varia nuevamente por su ayuda - Muchas gracias, Lussuria-san.

- Ma! No tienes porque agradecerlo, Tsuna-chan. Si lo comparo con las heridas que tengo que lidiar con estos muchachos, esto no es nada.

- Puedo imaginarmelo - Dijo Tsuna con una sonrisa nerviosa, tratando nuevamente de cambiar el tema puesto que no quería saber los detalles acerca de las lesiones que solía sufrir el equipo de asesinos más letal de la mafia.

- Aunque debo decir que cada vez tienes menos quemaduras en tus manos, Tsuna-chan. Parece que estás mejorando.

- ¿En verdad? ¿Eso crees? - Tsuna no pudo contener el sentimiento de alegría que le producía que alguien le dijera que estaba progresando, pero este sentimiento no duró mucho luego de que por segunda vez el espadachin de los Varia le dijera que se apresurara con la cena, solo que en este caso además lo amenazó con desollarlo lentamente si la comida no estaba lista en 30 minutos.

Por supuesto que el castaño luego de tomar un tono palido en su rostro y que dejara escapar tan característico grito de terror, solo demoró 23 minutos en tener la comida sobre la mesa.

Para el grupo de asesinos independientes habían tres razones fundamentales por las cuales habían aceptado el pedido realizado por el futuro lider Vongola. La primera era obviamente gran suma de dinero ofrecido como pago, en el cual estaba incluido un cargo adicional llamado "Pago adicional para evitar wue el jefe de mierda asesine a Sawada debido a lo mucho que lo odia" el cual sin duda había sido incluido por cierto espadachin peli largo, si bien cuando Tsuna leyó esto un escalofrío recorrió por todo su cuerpo, para luego decidir que sería mejor tranquilizarse ya que ahora con ese pago ya no tendría que preocuparse que Xanxus tratara de asesinarlo, o al menos eso pensaba. Como dato curioso, el castaño tuvo que usar todos sus ahorros para poder costear el costo de los asesinos, los cuales incluían los regalos monetarios considerablemente altos que tanto Dino, como el noveno y otros lideres de la mafia solían mandarle al castaño durante sus cumpleaños, aunque claro que estos últimos lo hacían más que nada como una muestra de respeto hacia el futuro lider de la Vongola. Fue algo fascinante para el pequeño Sawada el ver como aquella cantidad increible de dinero que había ido juntando a lo largo de los años desaparecía en un instante, con el dato extra de que aun con todo esto la cantidad no fue suficiente por lo que con todo el dolor de su corazón Tsuna tuvo que vender tanto su consola de video juegos como la nueva bicicleta que había ganado recientemente en un sorteo. Eso sin duda fue un golpe duro para el castaño el cual estuvo llorando por casi una hora a causa de esto.

Pero volviendo al tema anterior, los otros dos puntos por el que los Varia ayudaban a Sawada eran la oportunidad extremadamente rara de asesinar demonios reales, y finalmente la cereza del pastel era que el grupo asesinos podría probar la cocina del castaño nuevamente. La primera vez había sido cuando hace un año Tsuna decidió enviarle a sus conocidos de la mafia un pastel de carne a cada uno a modo de regalo por fin de año, y al ser esta una ocasión especial el castaño recibió una ayuda inesperada por parte de los guardianes de las leyes de la mafia, los Vindicce, quienes no vieron problema en ser ellos quienes entregaran los pasteles mediante el uso de sus portales de la llama de la noche. Tanto el noveno como sus guardianes, el grupo de Mukuro, el propio grupo de amigos de Tsuna, los Simon, los Giglio Nero, Byakuran y sus coronas funebres, los arcobalenos, hasta incluso le envió pasteles a los miembros del CEDEF (Ocasionando así que Iemetsu se conmoviera hasta las lagrimas por el gesto de su hijo) y por supuesto también les envió algunos a los Varia. Si bien en un principio Xanxus y grupo estuvieron a punto de desechar dichos pasteles sin siquiera probarlos, lo cierto fue que al final decicieron no hacerlo dado que curiosamente ese día alguien había interrumpido la ciesta de Xanxus por lo que este en un arrebato de ira no solo dejó al culpable al borde de la muerte sino que dentro de toda la confusión había terminado haciendo explotar la cocina por lo que tomaría al menos medio día para repararla y así no teniendo nada más que comer, por lo que curiosamente el envio por parte de Tsuna había llegado en el momento justo.

Luego de que tanto Xanxus como Belphegor, Levi, Lussuria, Mammon y Squalo le dieran el primer mordisco aL pastel de carne, cada uno de ellos inmediatamente inventó cualquier excusa para retirarse a sus respectivas habitaciones junto con un pedazo de dicho platillo. Algunos dijeron que lo hacían para votarlo al inodoro debido a lo horrible que estaba mientras que otros dijeron que lo usarían como abono para las plantas que habían comenzado a cultivar en sus habitaciones. Pero lo cierto es que está demás decir que estas no eran más que excusas baratas para que nadie pudiera ver como cada uno de ellos devoraba aquel pastel hecho por el castaño.

Aparentemente el tan famoso orgullo del grupo de asesinos independientes era cierto. Por lo que en cuanto Tsuna solicitó la ayuda de los Varia en su entrenamiento, ellos además de hacerle un cargo adicional por una cantidad absurda de dinero también le pusieron como condición que él debería de hacerse cargo de la alimentación de todo el grupo. Por cierto, si alguien se lo pregunta laayuda por parte de los Varia se limitó unicamente a darle un par de breves consejos en el control de las llamas de última voluntad y que Lussuria se encargara de las heridas del castaño.

En cualquier caso, finalmente la cena había acabado y ahora tanto el castaño como los asesinos se encontraban reunidos en la sala puesto que habían cosas importantes que discutir.

- Muy bien, Sawada. Mañana será el gran día. Así que quiero asegurarme que tengamos las cosas - Comenzó diciendo Squalo, haciendo que todos le prestaran atención con excepción de Xanxus quien luego de la cena había regresado a la amaca donde estuvo para volver a dormir - Según la información que obtuvimos, el Rating game entre el esa chica Gremory y ese tipo Phoenix ocurrió hace dos días. Y ella perdió.

- Ara. Supongo que era de esperarse. Después de todo el grupo de esa chica estaba incompleto además que el miembro del clan Phoenix contaba con mayor experiencia. Siendo honestos ella no tenía ninguna oportunidad - Comentó Lussuria.

Por su parte, Tsuna aunque ya se esperaba este resultado, lo cierto es que en su interior aun alvergaba la esperanza de que se terminara equivocando y no tuviera que intervenir. Sin embargo esto no ocurrió.

- Entonces ¿Cuando será la fiesta de compromiso? - Preguntó Mammon.

- Mañana en la noche, como se había predicho - Respondió Squalo - Aparentemente el novio quiere hacer esto lo más rápido posible.

- Entonces estos días han sido usados únicamente para la recuperación de ambos equipos ¿No es así? - Preguntó levi quien se agarraba fuertemente la frente a causa del dolor de cabeza que la resaca le provocaba.

- Así es - Contestó Squalo.

- Kishishishi. Es más divertido cazar a una presa sana - Aportó Bel.

- Como sea - Dijo el espadachin Varia para volver al tema - La fiesta será en el infierno, por lo que tendremos que usar alguna clase de hechizo para llegar hasta alla. Afortunadamente ese bebé nos ayudará con eso.

- ¿Reborn? - Habló Tsuna por primera vez en la reunión, claramente sorprendido.

- Así es - Contestó Squalo - Al parecer él tiene un contacto entre alguno de los invitados a esa fiesta, así que él nos ayudará a llegar ahí con una invitación especial la cual será dejada en un lugar específico.

- Vaya ¿Es que los contactos de Reborn no conocen límites? - Preguntó claramente nervioso el mafioso para sí mismo.

- Hmp. Reborn no es el único que tiene contactos entre demonios - Comentó Mammon algo fastidiada.

- VROI! No me vengas con esa mierda! Tú fuiste la que se negó a prestarnos tus contactos a menos que te dieramos la mitad del pago de esta misión! Señaló Squalo furioso.

- Por supuesto. Yo nunca doy nada gratis - Respondió el ex arcobaleno, dando así a una discusión que duró cerca de media hora.

Una vez todo se hubo calmado nuevamente, el grupo de asesinos junto a Tsuna finalmente pudieron dar los últimos toques al plan de mañana.

- Entonces, Sawada saldrá a medio día para terminar toda la mierda que tenga que terminar para estar en el lugar acordado a las 6:30 de la tarde en donde recogerá las invitaciones con las que se llegará al infierno. Mientras que nosotros comenzaremos nuestro preparativos a la 1 de la tarde para hacer los preparativos que nos toca, nuestra hora de encuentro será a las 4 de la tarde ¿Alguna duda? - Preguntó Squalo, obteniendo como respuesta un claro "Si" incluyendo a Tsuna pero exceptuando a Xanxus quien seguía durmiendo - Muy bien, entonces vayanse a dormir de una vez. Mañana nos espera un día pesado.

Momentos más tarde, el castaño se encontraba acostado en la cama de la recamara que se le había asignado, sin poder dormir. La causa de esto era el gran nerviosismo que sentía por todo lo que sucedería mañana. Todos los retos que Sawada había pasado hasta ahora le habían enseñado a que a pesar de sus temores debía de afrontarlos, pero aun así el miedo aun estaba presente, y por alguna razón en esta ocasión se encontraba más nervioso que en ocasiones anteriores. Seguramente porque sus amigos no se encontraban con él en estos momentos.

Sin saber que más hacer, Tsuna hizo la mejor idea que se le ocurrió en ese momento. Levantandose de su cama se acercó hacia la silla que estaba en la esquina de la habitación y sobre la cual estaba una pequeña mochila color azul de la cual el castaño metió la mano en uno de sus bolsillos, segundos después encontrando lo que buscaba.

Se trataba de un pequeño amuleto color celeste con letras escritas. Una vez el mafioso lo vió dejó escapar una sonrisa de manera inconsciente para luego apretar aquel amuleto con la mano que lo sostenía mientras cerraba los ojos y recordaba a la persona que se lo había dado.

- Kyoko-chan - Dijo el castaño en voz baja. Era el nombre de aquella joven la cual pese a no ser una peleadora como él o el resto de sus guardianes, siempre había buscado alguna forma de apoyar a Tsuna y su grupo. De hecho, aquel amuleto no solo simbolizaba el apoyo de la Sasagawa menor, sino el de todos aquellos que han acompañado al castaño en las pruebas más dificiles. Todos ellos habían puesto de su parte para superar problemas que parecían impsibles de resolver.

Y era precisamente ahora que el mafioso volvía a ponerse de pié frente a un nuevo reto, que necesitaba de esa misma fuerza. Por lo que en su mente, el rostro de cada uno de sus amigos comenzaba a aparecer frente a él, haciendo así que una nueva sonrisa se formara en el rostro de Tsuna y así decir.

- Deseenme suerte - A la vez que era iluminado por la luz de la luna la cual entraba a través de la ventana de la habitación.

CAPITULO 1: EL CRECIMIENTO DE UN PERVERTIDO

Mientras que Tsuna se encontraba con el grupo de asesinos, algo más pasada en otro lugar.

- Orea! - Gritaba un chico de pelo castaño mientras lanzaba un golpe con gran fuerza usandon su brazo izquierdo, el cual se encontraba recubierto por alguna clase de guantelete metálico de color rojo que asemejaba una especie de garra y que tenía una gema color verde en el dorso de la mano.

Sin embargo, la persona a quien dicho ataque iba dirigido, la cual se acercaba rapidamente al demonio pudo lograr esquivarlo moviendose a la derecha, lo cual le dio un buen angulo para lanzar un contra ataque.

- Muy lento! Hyodou! - Gritó el guardian del sol mientras conectaba de lleno un gancho en la boca del estomago de Issei, haciendo que este perdiera el aire mientras era lanzado a causa del golpe. Pero aun con esto, el demonio pervertido se reusaba a perder pues evitó la caida desplegando sus alas,lo cual usó para obtener un posicionamiento aéreo.

Issei no demoniba aun el vuelo, por lo que solo podía usarlo hasta una altura limitada de 3 metros sobre el suelo, pues de caso contrario probablemente terminaría perdiendo el control.

En cualquier caso, el castaño utilizó esta ventaja aérea para preparar su nuevo ataque.

- Muy bien! Vamos! - Gritó el castaño mientras que de la joya del guantelete una voz comenzaba decir "Boost!", mientras que Ryohei se mantenía en guardia en el suelo observando al demonio. Luego del tercer "Boost" finalmente el castaño se lanzó en picada a donde el guardian del sol se encontraba.

Con su puño apretado, el demonio se lanzó mientras gritaba "Dragon punch!" a lo que Ryohei respondió gritando "Maximum cannon" mientras devolvía el golpe, haciendo que ambos puños chocaran entre ellos y creando una onda expansiva que sacudió la copa de los arboles alrededor.

Luego del impacto, Ryohei fue mandado hacia atrás logrando apenas conservar su equilibrio antes de caer mientras que Issei fue devuelto al aire pero esta vez chocó de espaldas contra el tronco de un arbol, haciendo que luego de esto cayera al suelo pero poniendose de pié nuevamente.

Durante unos segundos ambos jovenes se miraron con sonrisas en sus rostro, Ryohei con una emocionada mientras que Issei si bien compartía este sentiminento lo cierto era que estaba más cansado.

Los dos sabían que el siguiente ataque de ambos debía de ser el último, por lo que cada uno se puso en guardia para lanzar su mejor ataque.

Por una parte, la joya del guantelete de Issei comenzó a gritar nuevamente "Boost!" hasta llegar a los doce mientras que el Sasagawa mayor preparaba su mejor técnica. Para que luego que ambos estuvieran listos gritaran al mismo tiempo.

- Dragon shoot! - Gritó el demonio.

- Counter Sunshine! - Gritó el boxeador.

Rayos de energía potente fueron lanzados de los puños de ambos guardianes, chocando en el medio. Ambas técnicas estaban parejas pues ninguna estaba sediendo mientras que el suelo bajo ambos comenzaba a temblar y los arboles se movían de tal forma que parecían que en cualquier momento podrían salir volando.

Ninguno de ellos pensaba ceder en aquel choque, haciendo que los gritos de ambos cada vez se hicieran más fuertes, hasta que finalmente uno de ellos decidió que era suficiente y poniendo mayor fuerza en su atauqe, logró poner la balanza a su favor.

- ESTO SE ACABÓ! - Gritó el guardian del sol, poniendo mayor cantidad de llamas en su ataque, haciendo que la técnica de Issei comenzara a ceder hasta el punto que el demonio tuvo que dejar su ataque para poder evitar aquel rayo de energía dorada por parte de Ryohei.

El ex peón apenas pudo lograr esto a tiempo pues aun recibió daño a causa de la onda de choque de aquel ataque, haciendo que fuera mandado a volar nuevamente y chocando así con otro arbol con tal fuerza que terminó rompiendolo, mientras veía como la técnica de Ryohei arrazaba con todo lo que había a su paso hasta chocar con un lago ubicado a cerca de 350 metros de donde estaban en donde estalló y levantó tanta agua que parecía una fuente.

Al final de esto, Issei finalmente pudo levantarse de aquel arbol que había destrado para luego dejarse caer pesadamente sobre el pasto mientras jadeaba más cansado que nunca, mirando el cielo. Por su parte, Ryohei también se encontraba jadeando además de cubierto de sudor con la diferencia que él estaba lo suficientemente bien como para mantenerse en pié.

- Buen trabajo! Hyodou! - Dijo el guardian del sol mientras sonreía.

- ¿En serio lo crees, Sasagawa-sempai? - Preguntó el castaño aun tirado sobre el pasto.

- Por supuesto! Pudiste igualar mi "Counter Sunshine" al 30% a pesar de haber estado usando ese "Boost!" tuyo varias veces durante nuestro combate. Si lo hubieras usado desde un principio seguramente hubiera tenido que usar 50% o un 60%.

- Vaya. Muchas gracias.

- El potencial de crecimiento de un demonio sin duda es algo a tener en cuenta. No pienso dejar que un Kouhai me alcanze. Pienso entrenar al extremo! - Dijo el Sasagawa mayor mientras comenzaba a hacer sentadillas donde estaba. Issei no sabía si encontrar esto como algo gracioso o sorprendente pues a pesar que él apenas podía mover sus músculos, el guardian del sol aun tenía suficiente energía para seguir ejercitandose.

- "¿Quién hubiera pensado que Tsuna y sus amigos serían así de fuertes?" - Pensaba el castaño, deteniendose en sus pensamientos cuando recordó el nombre de su nuevo jefe -"Tsuna"

Ya habían pasado varios días desde la partida del heredero Vongola en busca de ayudar a la antigua ama de Issei. Si bien el ex peón aun tenía sentimientos encontrados respecto al hecho de ayudar a aquella chica que los engañó a Asia y a él, lo cierto era que el deseo de poder ayudar a Tsuna era más importante para él.

Issei llevaba entrenando varios días en las montañas con el guardian del sol, y sin duda podía decir que se había vuelto más fuerte que antes. Las rondas interminables de ejercicios y combates que el Sasagawa mayor obligaba al pervertido a realizar sin duda hicieron que Issei prefiriera en muchas ocasiones ser rociado con agua bendita en lugar de seguir.

Pero el mayor desafio que sufrió el joven Hyodou fue el aprender a usar tanto su vongola gear como su nueva llama de ultima voluntad.

Teniendo en cuenta que la llama de Issei era un atributo completamente nuevo a los 7 originales del arcoiris, los guardianes de Tsuna obtaron por comenzar a enseñarle al pervertido castaño lo más básico, lo cual era el sacar su llama.

Cuando Gokudera y Tsuna lo hicieron por primera vez en el futuro, Lal Mirch les dijo que hacer eso por lo general tomaba muchas horas para conseguirlo la primera vez. Sin embargo, nadie creía que el demonio demoraría más de una semana para conseguir esto. De hecho el entrenamiento de Issei para exteriorizar sus llamas había comenzado antes de que Tsuna se fuera.

Tanto el mafioso castaño como sus amigos trataron todos los metodos para lograr que Issei pudiera usar sus llamas, primero le dijeron lo básico, que esas llamas eran una representación de la voluntad de uno así que el demonio estuvo cerca de 3 horas parado imaginando con todas sus fuerzas como una llama salía de su vongola gear, sin exito.

Lo segundo fue disparar las emociones del ex peón con algo que realmente le importara, así que Gokudera tuvo la idea de amenazar con quemar todas las revistas sucias que el demonio tenía ocultas a menos que lograra despertar su llama. Lamentablemente por más que trató, el pobre demonio terminó viendo entre lagrimas como su colección de revistas era recudida a cenizas mientras que al resto de guardianes que lo veían les caia una gota de la nuca ante la escena.

Lo siguiente que hicieron fue poner a Issei en una situación más "Complicada", después de todo tanto Gokudera como Tsuna habían logrado activar sus llamas por primera vez durante una pelea. Así que intentaron que Issei tuviera duelo amistoso con Ryohei, lo que terminó con el demonio castaño recibiendo una paliza por un guardian del sol que no sabía contenerse pero sin rastros de sus nuevas llamas.

Esta situación siguió sin cambios hasta cierta tarde en la que Issei y Asia se encontraban regresando juntos de la academia. A mitad de camino, la ex monja tropezó de manera accidental con un bache haciendo que esta terminara cayendo sobre su compañero demonio de manera tal que los pechos de la ex alfil terminaron sobre el rostro de Issei. Lo siguiente que el ex peón sintió, además de un gran torrente de libido que lo recorría, fue una extraña sensación calida que provenía del brazo en donde tenía su vongola gear. El demonio castaño pudo ver que de su brazalete salía una extraña llama color rojo grisaseo.

Y como si fuera una epifanía, el castaño finalmente encontró una pista para poder acceder a su nueva llama. Lo cual luego de pensarlo le resultó tan obvio.

- ¿Cómo pude olvidar algo tan simple? ¿Cúal es la única cosa para la que soy bueno? PARA LA PERVERSIÓN! - Eran los pensamientos de Issei luego de su gran descubrimiento. Luego de esto, el demonio siguió practicando por su cuenta toda esa noche hasta finalmente pudo dominar como generar su propia llama.

Cabe mencionar que cuando se lo contó al resto de sus compañeros guardianes (Con excepción de Hibari y Lambo), estos mostraron reacciones variadas pues Yamamoto, Chrome y Ryohei estaban felices por el demonio por lo que lo felicitaron, mientras que Gokudera solamente se limitó a decir "Te demoraste demasiado" con expresión molesta. En todo caso, cuando le preguntaron como había logrado acceder a sus llamas, el demonio decidió evitar el asunto acerca de que clase de "Motivación" había usado puesto que algo le decía que a la única mujer del grupo no le gustaría mucho por lo que lo guardó como un secreto.

En todo caso, ahora que el pervertido había podido acceder a su propia llama lo siguiente era descubrir para que servían.

Tanto Issei como Asia habían recibido una explicación acerca de cual era la propiedad de cada tipo de llama. Este proceso se trató sobre todo de prueba y error, pues la primera suposición del grupo de que esta fuera algun tipo de llama con atributo ofensivo como lo era la de la tormenta. Esta idea partió con la premisa de la naturaleza demoniaca de Issei.

FLASHBACK:

- Muy bien, pervertido. Trata de concentrar tu llama en tu mano y luego lanzaselo a esa manzana que está sobre la mesa - DIjo Hayato mientras señalaba a una manzana ubicada encima de una mesa a dos metros de distancia.

Estas pruebas se estaban realizando en un terreno valdío para evitar tanto que hubieran curiosos observandolos como que hubiera alguna clase de daño colateral tanto a civiles como a infraestructuras.

- Esta bien! - Dijo el demonio emocionado mientras comenzaba a reunir pequeños fragmentos de llamas rojas grisaseas en su mano izquierda hasta que formó una pequeña bola del tamaño de una pelota de golf - Ahí va!

Con el grito del ex peón la pequeña esfera fue lanzada en dirección de la fruta, con la cual impactó y para sorpresa de todos los que estaban ahí, no pasó nada.

- Parece que Hyodou-san no tiene una llama de tipo ofensivo - Comentó Chrome mientras inspeccionaba el estado de la fruta, viendo que estaba igual.

- Bueno, siendo sinceros el atributo de la tormenta es la única de las siete llamas cuya propiedades enteramente destructiva - Fue el turno de Yamamoto.

- Eso es cierto - Dijo con algo de pesar Gokudera por tener que darle la razón a su colega guardian - Si es así, entonces será más complicado el adivinar cual es la propiedad de la llama de este pervertido.

Issei no pudo evitar ser rodeado por un aura de depresión ante dicho comentario, la cual fue disipada rapidamente luego de sentir como lo abrazaba cierta ex monja.

Luego de deliberar por casi media hora, finalmente el grupo llego a una idea bastante practica.

- Hay que hacer que Hyodou toque la manzana con sus llamas y vemos que cambios hay en ella - Dicha por parte del Ryohei pareció bastante razonable, pues a diferencia de cuando simplemente lanzó sus llamas ahora podrían ver con mayor detenimiento los efectos que tenía la llama del demonio en un objeto, obteniendo así elvisto bueno por parte del resto de guardianes presentes.

Sin embargo, el pobre demonio estuve generando su llama por cerca de media hora hasta que ya no pudo más, cayendo sobre su trasero debido al cansancio.

- Ise-san! - Gritó preocupada la ex monja mientras se acercaba para ver el estado de su compañero demonio.

- No te preocupes. Estoy bien, Asia - Dijo el joven con una sonrisa cansada. Mientras que por su lado los otros cuatro guardianes presentes se encontraban observando atentamente la manzana en busca de alguna clase de cambio.

- No noto nada diferente en ella - Comentó Ryohei.

- Tampoco se siente diferente - Fue el turno de Yamamoto tocandola con el dedo indice.

- Ni si quiera huele distinto - Aportó Gokudera.

- Tampoco noto ningun rastro de ilusiones de ningún tipo en ella - Dijo finalmente Chrome.

- Eso quiere decir que esta llama es tan inutil como ese pervertido - Dijo Gokudera en tono molesto.

- Ma...Ma... Tranquilizate. Es normal que hayan esta clase de problemas cuando se está descurbiendo al nuevo - Trató de tranquilizar Yamamoto a su amigo.

- Es cierto. Además no debemos olvidar que esa llama fue creada en parte gracias a la ayuda de Sawada - Fue el turno de Ryohei, siendo esta frase la que lograra que el chico de pelo gris se tranquilizara.

- Tienes razón. Si juudaime tuvo algo que ver con esto, entonces no hay manera que esa llama sea inservible, no importa si su usuario es un demonio con nada en la cabeza más alla de pechos.

- Ese es el espíritu! Hay que seguir esforzandonos al extremo! - Fueron las inspiradoras palabras de Ryohei.

- Si. Si. Bueno, si no nos apresuramos con esto, entonces no podremos ayudar a juudaime - Dijo Gokudera, para luego apresurar al demonio castaño para regresar al entrenamiento - Oye! Murcielago pervertido! Levanta tu trasero y ponte de vuelta a trabajar!

- A a orden, Gokudera-san! - Dijo el demonio con convicción mientras se ponía de pié, hasta que sintió algo en la mano que estaba apoyando sobre el suelo para levantarse - Ite!

Cuando el castaño vio que era lo que había pasado, resulta que había una cortada en palma de su mano. Aparentemente se había lastimado con un pedazo de vidrio sobre el que se había apoyado. Lo cual por supuesto preocupó de nuevo a la ex monja, pero fue Yamamoto quien se encargó de tranquilizarla.

- No te preocupes, Argento-san - Dijo el espadachin del grupo con su sonrisa habitual - Sasagawa-sempai se puede encargar de esto. Después de todo esto ocurrió durante nuestro entrenamiento, así que es nuestra responsabilidad ¿No es así sempai?

- Osu! Así es! Ayudar a los compañeros heridos es mi responsabilidad. Así que no tienes que preocuparte, Argento - Fueron las palabras de Ryohei.

- Aunque eso se debe a que en el grupo, el cabeza de cesped era el único con habilidades curativas. Afortunadamente ahora también contamos con la Asia - Aportó Gokudera, haciendo que la rubia se sintiera feliz por poder ser de ayuda en el grupo.

- Muy bien, Hyodou. No te preocupes y quedate quieto - Dijo el boxeador del grupo mientras concentraba llamas del en una pequeña caja de la cual salió un bisturí cubierto de llamas doradas en la punta, el cual comenzó a acercar a la herida de Issei.

Aparentemente la idea de tener cerca un objeto visiblemente tan filoso a una herida recien hecha, no era algo que al demonio castaño le resultara tranquilizante, por lo que trató de convencer a Ryohei para que no lo hiciera.

- N...No se preocupe, Sasagawa-sempai. No es tan grave. Estoy bien así que no tiene que preocuparse - Dijo el castaño con voz nerviosa mientras agitaba sus manos.

Sin embargo, por accidente la mano izquierda de Issei terminó chocando con la mano en donde el boxeador tenía el bisturí, el cual en cuanto entró en contacto con la mano del castaño comenzó a desprender una llama dorada 4 veces más grande que antes, haciendo que todos los presentes le prestaran atención y dejaran lo que hacían para ver que pasaba.

Como una acción reflejo, el boxeador alejó el bisturí de Issei, haciendo que así la reacción parase y la llama de este volviera a la normalidad.

Este incidente sin duda sorprendió al grupo, el cual no demoró mucho en notar que la mano que había tocado el bisturí de Ryohei era la misma con la que el demonio solía invocar sus llamas, logrando así finalmente deducir que había sido el nuevo atributo de Issei lo que había causado la reacción y por ende descubrir cual era la forma en que el nuevo atributo funcionaba, y que debía entrar en contacto con otras llamas.

Teniendo esto como premisa, una serie de pruebas usando los distintos grupos de llamas entre los guardianes y haciendo que estas entraran en contacto con la "Llama de la Luna" de Issei dio como resultado que el nuevo atributo del demonio hacia más potente las propiedades de cada tipo de llama a la que estaba expuesto. Algo así como si les diera un "Boost".

Haciendo que en ese momento Issei recordara las caracteristicas que había escuchado que tenía su boosted gear, cuando estuvo en el club de ocultismo, el cual aparentemente duplicaba el poder su portador. Al parecer dicha habilidad de su sacred gear había sido convertida en la habilidad de su nuevo atributo, el cual el grupo de guardianes no tardó mucho en llamar.

- "Aumentare" - Fue el nombre que Gokudera decidió darle a la habilidad del nuevo atributo de Issei - Significa "Incrementar" en italiano. Al parecer la nueva habilidad de Issei parece ser el potenciar la fuerza de las cosas, en especial las de las llamas de última voluntad. Así que supongo que es un nombre apropiado

- Wow! Eso es increible, Issei! - Dijo Yamamoto mientras colocaba su brazo sobre el hombro del demonio - Tienes una habilidad que te permite fortalecer a tus amigos. Sin duda eso habla mucho de tu personalidad ¿No es así, Argento-san?

- Es cierto! Issei-san es una persona muy amable y opino que esa nueva habilidad es perfecta para alguien tan compasivo como él - Fueron las palabras de la rubia. Sin embargo, el castaño parecía no escucharlas pues se había quedado inmerso en sus pensamientos luego de oir lo que dijo Yamamoto.

- "La habilidad principal del boosted gear es aumentar la fuerza de su portador. Pero ahora con esta llama ahora puedo usarla para compartir esta habilidad con otros. Es como sí la naturaleza egosite de mi sacred gear hubiera sido modificada a una más empática para poder ayudar a otros... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... Igual como lo hace Tsuna" - El demonio esbozó una sonrisa luego de terminar de pensar en esa persona para luego pensar, que esa llama era la perfecta para él.

FIN DE FLASHBACK

- ¿Estás pensando en Sawada? - Preguntó Ryohei al demonio tirado sobre el cesped, despertandolo así de sus recuerdos.

- Algo así - Dijo Issei mientras dejaba de acostarse y se sentaba sobre el ceped.

- ¿Nervioso?

- Puede que un poco - Dijo el castaño con una sonrisa mientras alzaba su vista hacia la luna - Pero la verdad es que eso no me importa. Después de todo, sé que mañana no estaré ahí yo solo ¿No es así, sempai?

Este comentario sincero por parte del demonio hizo que los ojos del guardian del sol comenzaran a arder.

- UUUUUUWWWWWOOOOOOO! Ese es el espíritu! Hyodou! - Dijo el boxeador con clara emoción en su voz, logrando así sacarle un par de risas al cansado Issei. O así fue hasta que dijo lo siguente - Vamos! Ponte de pié y hagamos 30 vueltas más a la montaña!

La sangre en el rostro del castaño desapareció luego de oir esta última frase.

- ¿30 vueltas? P...Pero sempai. M...M...M...Mañana será el evento. A...A...Así que debemos descansar.

- ¿De qué hablas? Precisamente porque mañana es el gran día, debemos entrenar hasta el último segundo para poder darlo todo!

- Eso no tiene sentido, sempai!

- Deja las excusas y ponte de pié, Hyodou! Vamos a correr hasta que sea de día! - Dijo el boxeador con fuego en sus ojos mientras que el pobre demonio solo podía llorar.

CAPITULO 2: UN SUEÑO

El lugar era una habitación oscura la cual sería mejor llamar celda dada la apariencia de esta. Estaba ubicada en la parte más de la torre de un castillo. Este estaba hecho de piedra y tenía una apariencia lugubre, la cual era enfatizada por la niebla nocturna que lo rodeaba.

Y ubicada en una de las esquinas de dicha habitación, se encontraba una joven sentada abrazando sus rodillas. Finalmente había llegado al punto en que había aceptado su destino, aquel el cual ella no eligió sino que fue elegido por ella, aquel destino que la ataría por el resto de su vida a aquella persona la cual nunca amaría pues lo único que tenía para ofrecerle era odio y repulsión.

Varias veces trató de escapar de aquella celda en la cual había sido puesta, pero nunca funcionaba. Algunas veces sus planes eran frustrados a medio camino mientras que otras que aquel villano desvarataba todo antes que si quiera la joven hubiera podido hacer su primer movimiento. Pero lo peor de todo eran aquellas ocasiones en aquella mujer podía finalmente ver la luz al final del tunel para poder escapar de aquel destino atroz que le aguardaba, para luego ser arrastrada de vuelta a su celda por aquel hombre, quien encontraba su mayor placer en ver el rostro de la desesperación en aquella joven al haber destrosado sus esperanzas cuando parecían estar apunto de cumplirse.

Para aquella joven no le quedaba más que contar los segundos para que aquella boda sin sentido se llevara a cabo, pues toda esperanza había desaparecido hace mucho dejando únicamente llanto y dolor en su corazón, el cual ella rogaba que se apresurara en matar las últimas emociones que le quedaban pues al menos así no le daría gusto a su prometido de verla llorar. Lamentablemente los sentimientos negativos son los que más demoran en desaparecer.

O al menos eso pensaba, hasta que una luz proveniente de aquella ventana cubierta de barrotes le hizo levantar su rostro empapado de lagrimas. Esa luz era tan brillante que iluminaba toda esa alcoba antes oscura. Sin embargo a pesar de lo fuerte que esta era, aquella princesa no podía despegar los ojos de ella, pues por alguna razón se sentía atraida hacia ella.

Poniendose de pié, la joven comenzó a acercarse a la ventana y la luz se hacia cada vez más fuerte, pero esto no le importaba a la joven pues esto solo hacia querer acercarse más. Ella no sabía que era lo que pasaba o porque se sentía atraida a aquel resplandor, lo único que sabía es que mientras más se acercaba mejor se sentía.

Y fue cuando la dam estuvo frente a la ventana que lo imposible pasó, y aquellos muros que la habían aprisionado por tanto tiempo se derrumbaron. El techo, los muros, las rejas, todo fue destruido en un instante sin dejar rastro de aquel lugar más allá del recuerdo. Pero aun así, la joven se mantuvo en calma pues aun se encontraba embelesada por aquel resplandor uqe había ocasionado todo, el cual ahora podía ver de donde provenía, pues frente a ella se encontraba flotando la silueta de un joven. Un joven el cual ella sabía que era el que había causado todo, un joven que había venido a rescatarla.

Con delicadeza el salvador de aquella princesa se acercó a donde ella estaba y de manera elegante le hizo una reverencia en señal de respeto a aquella dama, para luego con una de sus manos limpiar gentilmente los rastros de lagrimas que aun quedaban en sus mejillas.

Todo esto mientras que a causa de la cegadora luz detrás de aquel hombre, la princesa no podía ver ningun rasgo de él más alla de su silueta. Sin embargo, para ella eso era más que suficiente, aquel hombre había venido a rescatarla. Como un cuento de hadas de los que solía leer cuando era niña, su principe finalmente había llegado. Aquel caballero con galante armadura finalmente estaba frente a ella.

Todo el dolor que había acumulado a lo largo de esos años parecían lejanos ahora que se encontraba frente a aquel extraño, pero del cual tenía certeza de que no quería separarse. De hecho fue este mismo sentimiento el cual impulso a la joven a sujetar aquella mano que su libertador tenía sobre su mejilla, con la intención de aferrarse aquel hombre y convencerse de que no era un espejismo.

Aquella acción solo hizo que el principe de la joven esbozara una sonrisa, la cual la princesa no podía ver pero de alguna forma sabía que estaba sonriendo. Para luego su rostro al de aquella joven de pelo tan rojo y decirle con voz dulce.

- Lamento la demora - Palabras tan simples pero tan cargadas de cariño en ella que lograron terminar de romper aquellas cadenas que aprisionaba el corazón de la princesa, haciendo así que por fin esta le devolviera a su principe una sonrisa de genuina alegría.

Y fue presisamente en ese momento que todo esa escena desapareció cuando se oyó una voz a lo lejos.

- Rias. Despierta. Rias - Eran las palabras de una joven peli negra peinada con una cola de caballo, mientras trataba de despertar a una joven peli roja que aun dormía en su cama.

Ante la insistencia de su amiga, la heredera Gremory finalmente abrió los ojos, dandose cuenta que a su lado se encontraba una persona a quien consideraba su mejor amiga.

- Buenos días, Akeno - Saludó la joven mientras comenzaba a levantarse.

- Buenos días, Rias - Devolvió el saludo la reina - ¿Dormiste bien?

Esta pregunta de la morena, hizo que la peli roja dejara escapar una leve sonrisa melancólica.

- Si, de hecho lo hice - Respondió RIas aun recordando lo que había soñado.

Para la heredera Gremory, esta no era la primera vez que había tenido ese sueño, pues esto había sucedido desde hacia varios años atrás, siendo la primera vez cuando era una niña. La joven pensó que esto se debía a lo mucho que le solían gustar los cuentos de hadas y las historias de princesas, de hecho varias veces se había ido a la cama esperando soñar con aquella escena tan romantica en que era rescatada de una enorme torre por su caballero encantador. Pero todo esto llegó a su fin cuando sus padres le dijeron acerca de su compromiso con el tercer hijo de la casa Phoenix.

Desde ese entonces, aquel calabozo con el que soñaba se hacía cada vez más y más aterrador con el pasar de los años, la desesperación que sentía en sus sueños también se hacia cada vez más real al igual que el dolor que aquejaba su corazón.

Pero afortunadamente lo que nunca había faltado era la llegada de su principe, algunas veces llegaba más temprano y otras veces más tarde, pero lo importante era que siempre llegaba. Siempre era rescatada en el último momento de aquella jaula en la que estaba y siempre lograba saborear (Aunque sea en sueños) lo que era la verdadera libertad.

Sin embargo estos no eran nada más que sueños, y Rias lo sabía. Solo eran ilusiones pasajeras que serían aplastadas por el peso de la realidad cuando la peli roja despertara cada mañana. Un lastima en verdad, pues si por la joven fuera, no le importaría quedarse dormida por el resto de lo que le quedara de vida.

Curiosamente, Rias podía recordar que ya había pasado un buen tiempo desde la última vez que había soñado con aquel principe que la rescataba, si mal no recordaba la última vez que sucedió fue pocos días antes de que decidiera hacer un plan para manipular a Issei y Asia para unirse a su nobleza.

"Seguramente mi principe debió estar molesto conmigo por como me comporté" - Pensó la joven con gracia melancólica - "Y ahora volvió a aparecer como muestra de piedad por el destino que me espera"

Ese día era la fiesta de compromiso entre la heredera Gremory y su prometido, pues debido a su abrumadora derrota en el rating game hace dos días, la joven ahora ya no contaba con ninguna esperanza para poder escapar de aquel matrimonio. Esto no era culpa de sus siervos, pues ellos lo dieron todo en aquel combate y ella estaba agradecida con ellos por eso.

Si había alguien con el cual debía de estar enojada, era con ella misma. A lo largo de su vida, Rias siempre había mostrado cariño hacia sus siervos, de la misma manera en que una hermana mayor lo haría, y era precisamente por este amor que los miembros de su nobleza siguieron a su lado en todo momento, aun cuando el dolor y la desesperación que le ocasionaba aquel compromiso la hizo decidir ir por el camino equivocado.

Rias sabía que lo que hacía estaba mal, sus siervos también, pero ninguno de ellos podía encontrar otra opción. La desesperación de tener en sus manos una forma de escapar a su cruel destino era mayor que los principios bajo los cuales había vivido hasta ese momento.

Pero ahora ya nada de eso importaba, había obrado mal y había sufrido las consecuencias, perder a dos miembros de su nobleza junto con graves sanciones por parte de sus padres. Esto en cierta forma le resultaba un tanto comico a la joven al pensar "Yo que he vivido toda mi vida como una buena joven recibo mi castigo la primera vez que intento hacer algo malo, pero a aquellos que viven atormentando a otros no les pasa nada", viniendole a la menta el rostro de su prometido con este último grupo de personas.

En todo caso, ya no quedaba nada más que hacer, su vida estaría acabada luego de este día y el único consuelo que le quedaba era que al menos ambas piezas suyas que habían escapado ahora contaban con un amo que al parecer las cuidaría bien, y finalmente que había podido ver una última vez a aquel principe que varias veces había ayudado a hacer su sufrimiento más llevadero.

Pero, ahora que reflexionaba sobre ello, esta era la primera vez que aquel caballero decía algo en sus sueños. Preguntandose a que se refería cuando dijo "Lamento la demora".

Horas más tarde.

En la ciudad de Namimoria se podía ver a un joven de pelo castaño de pié en la azotea del edificio, mirando al patio donde solía practicar el equipo de baseball. Decir que el castaño no se encontraba nervioso sería una mentira tan grande como decir que el doctor Shamal no era un pervertido.

Tsuna había llegado a la hora acordada, y ahora se encontraba esperando a quel resto del grupo llegara para ir juntos al infierno que era en donde la fiesta de compromiso se llevaría a cabo.

Fue entonces que el sonido de una puerta abriendose detrás de el mafioso llamó su atención, haciendo que volteara a ver de quien se trataba, aunque ya tenía una idea en cuanto oyó el grito emocionado de cierto chico de pelo gris.

- Juudaime! - Gritó un emocionado Hayato mientras se lanzaba en dirección del castaño, con tanta fuerza que casi termina tirandolo al suelo. Detrás de él se podía ver a otras cinco personas que entraban a la azotea.

- Yo! Tsuna - Saludó Yamamoto tan alegre como siempre al ver a su amigo.

- Ha pasado tiempo, Sawada - Fue el turno de Ryohei.

- Boss - Dijo timidamente Chrome.

- Solo por esta vez dejaré pasar que violaces la norma de "Prohibido ingreso al complejo educativo fuera de horas de clase". Porque si te encuentro haciendolo de nuevo, te morderé hasta la muerte - Aportó Hibari tan serio como siempre.

- Buenas noches, don Tsuna - Dijo por último el demonio.

Luego de que el mafioso castaño se hubo recuperado del saludo de su guardian de la tormenta, finalmente pudo decir algo.

- Chicos. Es bueno verlos - Las palabras de Tsuna eran acompañadas por una enorme sonrisa dirigida a sus guardianes, incluso a Hibari. Sin embargo, esto hizo que una expresión de confusión apareciera en los rostros de estos.

- Espera ¿Acaso no estás sorprendido de vernos aquí? - Preguntó el Sasagawa mayor.

- Es decir, se supone que te encontrarías con los Varia - Aportó Yamamoto, para luego comenzar a ver en todas direcciones buscando algo - Lo que me recuerda ¿En donde están?

- Es cierto. No puedo ver a ese idiota de fleco por ningún lado - DIjo Gokudera mirando a todos lados al igual que Yamamoto.

- Tampoco siento que se estén ocultando con ilusiones - Fue el turno de Chrome.

- Y yo que pensaba usarlos como calentamiento antes de ir por el plato principal - Comentó algo decepcionado Hibari.

- ¿Acaso soy el único que se alegra de no haberse topado con un grupo de asesinos profesionales?! - Preguntó con algo de pánico el demonio castaño.

A todo esto, el heredero Vongola no pudo evitar dejar escapar un par de risas, haciendo que ahora todas las miradas se centraran en él.

- La verdad es que en un principio, la idea era realmente fuera al infierno con Xanxus y su grupo. Pero luego rtuve el presentimiento de que ustedes vendrían de todas maneras sin importar lo que yo dijera... ... ... Y lo sé porque yo también haría lo mismo. Y veo que no me equivoqué.

Hubo un momento de silencio por parte del grupo luego de escuchar la explicación del castaño, para luego las risas estallaran en todo el grupo, con excepción de Hibari.

Ciertamente a todos les parecía una situación graciosa el que luego de tantos años de conocerse, el mafioso castaño conociera tan bien a sus amigos. Luego que se calmaron un poco aun con algunas risas, el espadachin del grupo decidió hacer una pregunta.

- Tsuna ¿Entonces qué hiciste con Squalo y el resto de los Varia?

- Ellos están en otro lugar. Les dije que fueran a vigilar cierto lugar debido a una corazonada - Dijo el heredero Vongola, para luego murmurar en voz baja - Después de todo es lo mejor que puedo hacer, ya que ellos dijeron que no me darían rembolsos.

Esto último con una pequeña aura de tristeza cubriendolo al recordar que ya no podría volver a jugar con su consola de juegos dado que tuvo que venderla para pagarle al grupo de asesinos.

En cualquier caso, luego de esto, el mafioso junto con sus guardianes decidieron calmarse un poco dado que la hora acordada para el "Viaje" había llegado.

Tanto Tsuna como sus guardianes intercambiaron miradas entre sí, dandose cuenta que sin importar las dudas o temores que cada uno pudiera tener, estaban listos. Por lo que, reuniendo determinación en su voz, el castaño dijo.

- Muy bien chicos. Vayamos al infierno! - Estas palabras por parte de Tsuna fueron recibidas con un fuerte "Sí!" por los guardianes de este.

Más tarde, en la entrada de una enorme mansión se podía ver a gran cantidad de personas con atuendos que dejaban claro que estas pertenecían a la alta sociedad. Mujeres con hermosos vestidos, hombres con elegantes trajes, decoraciones hechas con materiales de alta calidad y una masnión tan grande que podría ser catalogada facilmente como un palacio. Todo esto sin duda dejaba claro que el evento que se llevaba a cabo era uno de gran importancia, razón por la cual obviamente habían personas de porte intimidante resguardando las diversas entradas del complejo, especialmente el ingreso principal de aquella mansión, a la cual solo se podía ingresar mostrando una invitación.

- Lady Belial. Es un gusto tenerla esta noche. Por favor pase - Dijo respetuosamente uno de los guardias que custiodaba la entrada, para luego abrirle a puerta a aquella mujer mientras hacia una reverencia.

La siguiente persona o mejor dicho grupo de personas que estuvo frente a aquel guardia fue un joven de pelo castaño el cual llevaba un traje de color negro con una corbata naranja y una camisa del mismo color solo que de un tono más claro, quien además tenía el cabello peinado de una forma tal que recordaba a un puerco espín. Y acompañando a este se encontraban un peli gris y un peli negro, ubicados a su lado derecho e izquierdo respecticamente, mientras que que a su espalda se encontraban otros tres chicos y una chica. Todos los miembros de ese grupo parecían no tener más alla de 18 o 19 años, por lo que la persona que cuidaba la entrada supuso que se trataba del heredero de alguno de los pilares del inframundo, acompañado de su nobleza.

Por lo que con voz seria le pidió a aquel castaño, que parecía ser el lider del grupo, su invitación.

- Invitación, por favor.

- Claro - Dijo el castaño, para luego sacar de uno de los bolsillos de su saco un sobre el cual procedió a entregar al guardia - Aquí tiene.

Aquel hombre recibió el sobre por parte del castaño, para luego abrirlo y examinarlo. El guardia pareció revisar ese papel una y otra vez mientras veía ocasional al castaño, por lo que este último decidió preguntarle.

- ¿Está todo bien? - Para que luego el guardia lo mirara una última vez para lueego sacar de su bolsillo una especie de radio por el cual dijo.

- Aquí entrada principal. Encontramos a la persona que se robó la invitación de Ajuka-sama. Repito, encontramos a la persona que se robó la invitación de Ajuka-sama.

Esta situación hizo que una enorme gota cayera por la nuca de tanto el castaño como del resto de sus acompañantes, especiamente del primero el cual pensó "Así que las entradas de Reborn eran robadas... ... ... ... ... ¿Cómo no lo ví venir?".

Para luego ser interrumpido en sus pensamientos cuando el resto de guardias en la entrada comenzaron a reunirse alrededor del grupo de jovenes.

- El huerto de propiedad de un maou es un delito muy grave, penado con medio siglo de carcel. Así que les recomiendo que no opongan resistencia y nos acompañen, y puede que decidamos reducir su sentencia a la mitad - Dijo el guardia que aun tenía el sobre en su mano.

- ¿Esos no son 25 años de carcel? - Preguntó Issei con una gota cayendole de la nuca.

- Algo me dice que mi padre se preocuparía mucho si paso un octavo de mi vida sin ir a casa - Comentó el espadachin a la izquierda de Tsuna.

- ¿"Un octavo"? ¿Acaso crees que viviras 200 años? - Preguntó molesto el peli gris.

- Ese es el plan - Respondió sonriente Yamamoto, solo logrando molestar más a Gokudera al igual que al resto de guardias quienes creían que se estaban burlando de ellos.

- Muy bien, si no cooperan entonces tendremos que usar la fuerza - Respondió el mismo guardia de antes mientras estiraba su brazo en dirección al castaño con la intención de someterlo. Sin embargo, este fue detenido en cuanto su rostro fue golpeado por una shinai de madera por parte del peli negro a la izquierda del mafioso.

Al darse cuenta de esto, los otros guardias cercanos se apresuraron en atacar a los intrusos, pero no llegaron muy lejos pues fueron enviados a volar debido a cierto peli gris y sus explosivos. Mientras que el resto de guardias fueron noqueados facilmente en medio de la confusión gracias los precisos golpes de Ryohei y Hibari.

Dejando así el área despejada, con excepción del resto de invitados detrás de ellos quienes se encontraban perplejos por lo que pasaba.

- Muy bien, oficialmente ya no hay marcha atrás - Dijo el lider del grupo.

- Juudaime, será mejor que nos apresuremos. Los refuerzos de estos idiotas no tardarán en llegar - Aportó Hayato.

- Gokudera tiene razón. Además que tampoco creo que estas personas de aquí se vayan a quedar sin hacer nada - Dijo Yamamoto, mirando a los invitados detrás de ellos, notando que habían algunos que parecían estar dispuestos a atacaer en cualquier momento.

- Tienes razón. Hay que entrar. Chrome cubrenos con tus ilusiones - Dijo el mafioso con determinación.

- Hai! Boss - Luego de estas palabras junto con un movimiento de su tridente, el grupo de jovenes desapareció ante la vista de los presentes sin dejar rastro.

Haciendo así que la confusión y la alarma se hicieran presentes en la entrada.

Mientras que adentro de aquella mansión, se llevaba a cabo una fiesta en el salón principal. Personas de todas las edades se podían ver, pero de entre todos ellos los que más destacaban eran una pareja de jovenes pues estaban vestidos como si ambos fueran los novios de una boda.

A pesar de lo hermosa que la joven de cabello rojo se veía con el vestido que llevaba puesto, había algo que opacaba su belleza si la veías con detenimiento, y era aquella sensación de vacio que se ocultaba detrás de aquel semblante inexpresivo.

A pesar que ella era una de las figuras importantes de aquella noche, el único sentimiento que tenía en ese momento era una enorme tristeza. Rodeada de nobles del infierno que venían a celebrar la oficialización de un compromiso sin amor. Y fue cuando la joven pensó que las cosas no podían ser peor, que sintió como uno de sus hombros era abrazado por alguien a su lado.

La chica no debía ser un genio para adivinar de quien se trataba.

- ¿Qué pasa, Rias? ¿Por qué no sonries? Después de todo es nuestra fiesta de compromiso - DIjo aquel joven vestido de novio con una sonrisa que parecía encontrar divertidos los sentimientos que sabía que su prometida sentía.

- No me encuentro de humor - Respondió la joven mientras retiraba la mano del joven rubio de su hombro.

Nuevamente el demonio rubio volvió reirse ante la reacción de su prometida.

- Jajajaja. Vamos, no te pongas así. Después de todo, este es nuestro gran día. No hay motivo por el cual estar con esa cara ... ... ... ... ... Además no es como si tuvieras otra opción - La sonrisa de Raiser se hizo más grande al darse cuenta como aquella última frase había cumplido su cometido, luego de ver como los ojos de la peli roja ahora tenían una expresión de resignación - Me gusta esa mirada. Ahora ¿Qué me dices si vienes conmigo a saludar algunos invitados? Después de todo creo queveo a tu primo por allá.

La respuesta de la joven fue un simple "Está bien" mientras que con mirada resignada comenzaba a caminar llevada de la mano por el hombre que era su prometido.

Como Raiser había dicho, a Rias ya no le quedaban más opciones por lo que negarse a reconocer su destino no hacía nada más que lastimarla con falsas esperanzas que sabría que nunca se cumplirían. Lo mejor que ella podía hacer en ese momento era aceptar su realidad, o al menos de eso quería convencerse la peli roja.

- "Supongo que no me queda de otra" - Pensaba la joven mientras caminaba en dirección de los invitados - "Como pensaba, los principes solo existen en los cuentos de hadas"

No pudo evitar pensar la joven con algo de enojo hacia la realidad por negarle la existencia de alguien que la rescatara. Para luego recordar una vez más aquel sueño que tuvo, en especial a aquella silueta que le habló y las palabras que este le había dado "Lamento la demora". Fue así que al recordar estás palabras que las pocos restos que quedaban de esperanza en su corazón hicieron que la joven de pelo rojo hiciera un último ruego en su corazón mientras veía a la entrada del salón con mirada espectante.

"No me importa que llegues tardes, siempre y cuando llegues... ... ... ... Por favor" - Mientras que una lagrima comenzaba a salir de la comisura de sus ojos.

Pero en ese momento, como si el destino estuviera a la espera de aquella última suplica para interceder, aquella puerta que la joven estaba viendo explotó de manera repentinda, sorprendiendo a todos los invitados quienes miraron en dirección a esta, pero más sorprendida aun que todos los respresentes era Rias quien con incredulidad veía como en la nube de humo que se había producido en la puerta se podía distinguir una silueta, la cual al instante pudo reconocer como la misma que había visto en sus sueños, a pesar que esta parecía ser de menor estatura, ella sabía que era la misma.

- "¿Es en serio? ¿En verdad no estoy soñando?" - Se preguntaba la joven una y otra vez en su cabeza, quieriendo peñizcarse para comprobar que en efecto no se encontraba dormida y que esta era la realidad. Y lo cierto era que en verdad esto estaba pasando, pues la persona dueña de aquella silueta comenzaba a salir del humo, logrando sorprender aun más a la joven Gremory (Si es que esto era si quiera posible) en cuanto vio a la persona de quien se trataba.

Un joven de pelo castaño, de estatura un tanto menor a la promedio entraba al salón y decía.

- Veo que la fiesta ya empezó - Dijo el mafioso castaño un tanto apenado rascandose la nuca, para luego tomar un tiempo para recomponerse y encontrar con la mirada a Rias, haciendo así que las miradas de ambos se encontrase y luego dijera con voz confiada una frase la cual hizo que una sensación calida se hicera presente en el corazón de la peli roja a la vez que lograba sonrojarla, pues aquella escena con la que tanto soñó finalmente estaba ocurriendo - Lamento la demora.

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SALUDOS, ME QUEDÉ CON GANAS DE SEGUIR ESCRIBIENDO ESTE CAPITULO, ASÍ QUE SI VEO EN SUS COMENTARIOS APOYOS PARA LA CONTINUACIÓN APRESURARÉ LA SIGUIENTE PARTE. NUEVAMENTE GRACIAS POR SU APOYO