Cuando los Escudos se Levantan
La Joven Orden se había reunido dentro de la sala de menesteres, anticipando con impaciencia lo que Frank iba a enseñarles a continuación. Después de que todos lograron dominar el hechizo de desarme, Frank anunció que era hora de algo nuevo.
'El encantamiento escudo,' comenzó Frank, 'es un encantamiento que puede bloquear los hechizos más comunes que os lancen, si se hace correctamente.'
Escogió a Severus de entre el grupo para poner un ejemplo. 'Severus, quiero pedirte que me lances un hechizo de desarme, yo intentaré bloquearlo utilizando el hechizo que viene con él. Ahora recordad,' le dijo al grupo, 'el movimiento de varita es un golpe hacia abajo.'
Severus se situó frente a Frank, listo para lanzarle un hechizo de desarme no verbal. Un destello de luz roja fue disparado de su varita y Frank gritó '¡Protego!', haciendo que una luz azul se reflejara a su alrededor e hiciera rebotar el hechizo de Severus hacia un muro.
'¿Crees que puedes hacerlo al contrario, Severus?' le preguntó Frank.
Severus asintió, tratando de reprimir una sonrisa burlona en su rostro. Si había algo en lo que era especialmente bueno, era bloqueando cosas.
Frank apuntó su varita hacia Severus y gritó '¡Expelliarmus!'
Severus lo bloqueó, sólo que el hechizo que lanzó fue demasiado poderoso, derribando no sólo el hechizo de Frank, sino a todos en la sala.
'Me cago en la hostia, Sev,' dijo Lily mientras volvía a ponerse en pie. '¿Cómo hiciste eso?'
Todos estaban mirándolo con los ojos como platos. Por una vez, esto era algo sobre lo que no podía inventar una mentira fácilmente.
'Sí, Snape, ¿cómo lo hiciste?' le preguntó Rosier con curiosidad.
'Yo- no lo sé,' murmuró.
'¿Estás seguro de que no utilizaste protego maxima?' le preguntó Frank. 'Porque esto no parecía ningún hechizo normal de protección.'
'De verdad que no lo sé,' dijo suavemente. 'Me sentaré y observaré.'
Se echó a descansar sobre un montón de almohadones, perdido en cuanto a por qué un simple encantamiento de escudo tuvo tanto impacto al ser atacado.
Los seis formaron parejas para practicar el hechizo, pero eso no evitó que Lily mirara en su dirección de forma desconfiada. Sabía que iba a tener que explicarle las cosas de uno u otro modo. Sentarse mientras miraba al resto practicando, era sólo ganar más tiempo para pensar en una buena excusa que inventar.
Poner a Frank a cargo no era una distracción lo bastante grande como había esperado que sería. Tenía que bajar el tono de alguna manera para evitar este tipo de incidentes.
Después de que Frank lo dejó, Severus trató de alejarse dirigiéndose velozmente hacia el despacho de Dumbledore.
'No tan deprisa, Severus,' espetó Lily mientras corría tras él. Saltó rápidamente frente a él y lo obligó a dejar de caminar. '¿Dónde crees que vas?'
'Al despacho de Dumbledore, necesito hablar con él.'
'Usted me debe una explicación, señor,' dijo enojada.
'Mira, te prometo que te lo contaré todo,' dijo Severus mientras trataba de rodearla. 'Pero necesito hablar con Dumbledore primero.'
'No tan deprisa,' dijo Lily mientras le ponía la mano derecha en el pecho para detenerlo.
'Por favor, ¿podrías esperarme en nuestro laboratorio de pociones?' dijo él mientras ponía la mano izquierda sobre la derecha de ella.
'No, voy a pasar el resto de la tarde con Alice y Mary, así que, por favor, sólo cuéntame en vez de hacerme esperar en suspenso.'
Severus miró alrededor para ver si todavía había alguien en el corredor. Vio a Rosier parado a unos pies detrás de él, probablemente inseguro de si pasar junto a su disputa o no.
'¿Necesitas ir a alguna parte, Rosier?' le preguntó Severus.
'Con Dumbledore, en realidad,' dijo Rosier un poco tímido. 'Y tú también si te oí bien.'
'Simplemente ve, me encontraré contigo allí.'
Rosier comenzó a caminar por el corredor hasta que llegó a la gárgola de piedra y desapareció de la vista.
'Lily,' dijo él, todavía sosteniendo la mano de ella contra su pecho. 'No es la primera vez que he tenido que protegerme. De entre todas las personas, pensaba que tú lo comprenderías.'
Odiaba devolverle la pelota, pero lo último que quería era que ella se enfadara con él.
Lily dejó escapar un suspiro. 'No están molestándote todavía, ¿verdad?'
'Si te refieres a que los merodeadores todavía tratan ocasionalmente de hacerme añicos con hechizos, entonces sí, lo hacen, pero no me refería a eso.'
'Entonces, ¿a qué te referías?'
Severus se inclinó más cerca de ella y bajó la voz. 'Ya sabes, mi padre.'
A eso, Lily asintió comprendiendo. 'Lo siento,' dijo mientras bajaba la cabeza. 'Debería haber pensado en eso.'
Él le levantó la barbilla con su mano libre. 'No te lamentes. Lo que hice ahí no fue normal.'
Lily dio un paso atrás. '¿Quieres ir al laboratorio de pociones después de cenar?'
'¿Estás segura de que no quieres pasar más tiempo con tus amigas?'
'Eso puede esperar, y además, creo que tu suero de la verdad necesita removerse un poco.'
Todavía podía sentir la huella de su mano en el pecho cuando ella se alejó escaleras abajo. Sintiendo un poco más liviano el corazón, siguió los pasos de Rosier y subió la escalera de caracol después de que la gárgola se apartara a un lado.
Una vez entró al despacho de Dumbledore, lo último que había esperado ver era a Rosier llorando desplomado sobre el escritorio de Dumbledore.
Dumbledore ya había conjurado una tetera sobre la mesa y un pañuelo para él. 'Buenas tardes, Señor Snape,' dijo Dumbledore sin apartar los ojos de Rosier. '¿Qué le trae aquí?'
'Hay algo que quería discutir con respecto a un amigo suyo, pero parece que esto es un asunto más importante por ahora.'
'¿Estaría de acuerdo si el Señor Snape se une a nosotros en el escritorio?' le preguntó Dumbledore a Rosier.
Rosier asintió mientras se sonaba la nariz con el pañuelo que le había dado. 'No me importa.'
Severus se sentó en el asiento vacío junto a Rosier y se sintió incómodo porque nunca supo muy bien qué hacer cuando alguien estaba llorando.
'Mi familia está encima de mí, Snape,' dijo Rosier con voz temblorosa. 'Saben que estoy distanciándome de mis amigos.'
'¿Qué es lo que más temes?' preguntó Severus con calma.
'Que mi familia me rechazará si descubren que estoy volviéndome contra todo lo que defienden.'
'¿Crees que te echarán si lo descubren?'
'No es que me echen de casa lo que temo,' dijo mientras se enjugaba una lágrima. 'Es el hecho de que me convertiré en un objetivo en el momento que lo descubran. Sé demasiado, Snape. Sé demasiado sobre la causa.'
Severus levantó la mirada hacia Dumbledore, que parecía un poco desesperado ante la situación. 'Director,' dijo Severus. '¿Hay manera de que pueda enseñarle oclumancia?'
Rosier parecía un poco confuso. ¿Qué es eso?'
Fue Dumbledore quien habló. '¿Está familiarizado con la legeremancia, Señor Rosier?'
Rosier sacudió la cabeza.
'La legeremancia es, digamos, una técnica para entrar por la fuerza en la mente de alguien, en busca de información que pueda estar almacenada en los recuerdos de alguien.'
Rosier pareció un poco sorprendido por lo que Dumbledore le dijo. 'No sabía que eso fuera posible siquiera.'
'Me temo que sí, pero muy pocas personas tienen el don de hacerlo sin levantar sospechas. Lord Voldemort es uno de ellos.'
Rosier se retorció un poco ante la mención del nombre del Señor Tenebroso. '¿Piensa que él podría intentar hacerme eso, director?' preguntó Rosier con la voz pequeña.
'Sí, y por eso el Señor Snape sugirió que aprenda oclumancia conmigo. Es un modo de cerrar su mente a cualquier fuerza no deseada que esté tratando de irrumpir.'
Por lo que debía haber sido la primera vez desde la confesión de Rosier, su rostro mostró una chispa de esperanza.
'¿De verdad haría eso por mí?'
'Lo haría, y le sugiero que comencemos tan pronto como la próxima semana para prepararlo al menos un poco antes de su regreso a casa por Navidad.'
Rosier dejó escapar un suspiro de alivio. 'Gracias, director, se lo agradezco de verdad.'
'Ahora, ¿hay algo más en lo que pueda ayudarle?'
Rosier sacudió la cabeza y bebió su té de un trago. 'No, creo que he dicho todo lo que necesitaba decir.'
Rosier se levantó y se preparó para marcharse. '¿Puedes esperarme abajo en el corredor?' le preguntó Severus. 'Esto no me llevará mucho e iré a cenar contigo.'
'Puedo esperar,' dijo Rosier. 'Gracias, director.'
Dumbledore sonrió mientras observaba a Rosier salir del despacho, pero su rostro cayó en cuanto Rosier cerró la puerta. 'Tantas familias están desgarrándose por esta guerra,' dijo en tono grave. 'Pero supongo que no está aquí por eso.'
'No, director, sólo vine a hacerle una sugerencia.'
'Adelante.'
'Estoy enterado de que su amigo Nicolás Flamel ha creado la Piedra Filosofal, y por lo tanto ha vivido una vida extraordinariamente larga.'
'¿Y qué es lo que está insinuando?'
'El Señor Tenebroso irá tras ella en cierto momento. Ahora bien, no pienso que sea necesario destruirla, pero sí que sugiero que el Señor Flamel encuentre un lugar para ocultar su creación.'
Los ojos de Dumbledore centellearon un poco. 'Le escribiré una carta en cuanto se marche sobre su sugerencia. Estoy seguro de que lo comprenderá.'
'Gracias, señor, eso es todo lo que quería decir por ahora.'
Severus se puso en pie para marcharse.
'Antes de que se vaya, Señor Snape, ¿cómo está progresando esa poción que está creando con el Señor Belby?'
'Así-así. Todavía estoy esperando un mensaje suyo, pero pienso que he conseguido una buena provisión de ingredientes útiles. Espero haberlo resuelto con él después de Navidad.'
Dumbledore pareció satisfecho con su respuesta. '¿Hay algo más que desee decir antes de que nos separemos?'
Severus sacudió la cabeza. 'Aunque hay un basilisco gigante viviendo abajo en las cloacas del castillo en caso de que esté interesado en eso,' dijo despreocupado.
Eso pareció hacer reír a Dumbledore. 'Si de verdad hay un basilisco allá abajo, sugiero que lo dejemos donde quiere estar.'
