De Cómo un Ciervo Encontró un poco de Acónito

El último par de semanas antes del descanso de Navidad pasó velozmente.

Frank había logrado no sólo enseñar los hechizos de bloqueo y desarme, sino también a petrificar y el encantamiento de acolchado para suavizar una dura caída. Todos en el grupo, incluido Severus, parecían hacer progresos en su agilidad para esquivar, bloquear y atacar con hechizos. La confianza de Frank parecía crecer con cada lección, orgulloso de sus logros como maestro.

No era sólo Frank quien lo estaba haciendo bien. A juzgar por su aspecto más alegre, Rosier debía estar haciendo progresos ahora que tenía reuniones frecuentes con Dumbledore. Aun así, Severus quería vigilarlo de cerca. No necesariamente porque no confiara en los motivos de Rosier, sino porque Rosier simplemente no tenía el tipo de coraje que los demás miembros de la Joven Orden tenían.

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Era jueves, dos días antes de que el tren de Hogsmeade saliera de regreso a Londres.

'Lily,' dijo Severus mientras afinaba su bajo, 'hay algo que necesito pedirte.'

'¿Qué es?'

'Olvidé enviarle a mi madre un mensaje sobre cuándo llegaba a casa. Así que, ¿podría engancharme en el viaje a casa con vosotros?'

'No tengo suficiente tiempo para hacérselo saber a mis padres, pero estoy segura de que no les importará si te aprietas en el coche con nosotros.'

'Gracias,' dijo él, contento de que el problema estuviera resuelto.

Lily miró alrededor. '¿Tienes idea de dónde están los merodeadores?'

'Ni idea,' dijo él, pero con una punzada, se dio cuenta de que esta noche había luna llena y los merodeadores muy probablemente ya estaban ocultándose en la casa de los gritos.

Si iba a tratar de elaborar la poción de acónito para Lupin, iba a tener que escabullirse afuera esta noche y encontrar unas plantas de acónito en el bosque. Sólo podía esperar que Lupin se las hubiera arreglado para convencer a sus amigos de no abandonar la casa para ir a explorar.

'Ahora bien, ¿quién puede tocar la batería en algunas canciones de Judas Priest para nosotros si Black no está aquí para hacerlo?' dijo Lily, ligeramente molesta.

'Su hermano pequeño podría,' dijo Severus mientras señalaba a Regulus.

Lily miró por encima del hombro y vio a Regulus hablando con una chica Ravenclaw. 'Iré a preguntarle.'

Después de todos esos años sin tocar un bajo, Severus finalmente se las había arreglado para ponerse al día en sus habilidades musicales en los pocos meses que estaba de regreso en el colegio. Incluso comenzó a disfrutar de tocar en grupo, pero estaba esperando con más ganas hacer música con Lily una vez regresaran a casa. Hacer música había sido una gran cosa que los unía y, de algún modo, lo más íntimo que hicieron juntos.

Regulus había estado dispuesto a tocar con ellos, tocando algunas canciones que habían ensayado antes con su hermano.

Después de clase metió su bajo cuidadosamente en su estuche, preparado para llevarlo de vuelta a casa consigo para el descanso de Navidad.

'¿Quieres bajar al laboratorio de pociones después de cenar?' le preguntó Lily mientras volvía a meter su guitarra en su estuche.

'No puedo. Tengo que encontrar la manera de bajar al bosque y buscar acónito ahora que hay luna llena.'

'¿Quieres decir para esa poción contra la licantropía en la que has estado trabajando?'

'Sí, en efecto, y como esta noche es la última luna llena antes de Navidad, éste es el mejor momento para hacerlo.'

'De acuerdo, iré contigo.'

Ante eso, la mente de Severus comenzó a acelerarse. Lo último que quería era que Lily se uniera a él en un paseo nocturno con un potencial licántropo suelto.

'No tienes que hacerlo,' dijo él con cautela. 'Va a ser tarde, y a menos que mis ojos me engañen, está nevando.'

'Ah, Sev, ¿tienes miedo de que me agarre un resfriado o algo así?' rio ella con disimulo.

'Eso es exactamente lo que me temo.'

'Eres un mentiroso horrible, Sev. Te veré en la cena, ¿vale? Quiero llevar mi guitarra a la sala común primero.'

Lily desapareció subiendo la gran escalera. ¿De verdad acababa de llamarlo mentiroso horrible? Años de ser espía y un maestro del engaño contra el propio gran Señor Tenebroso, y ella simplemente veía directamente a través de él. Esperaba no estar perdiendo su toque, pensó para sí mismo. El arte del engaño era su talento más convincente. Un talento que no podía permitirse perder sólo porque Lily sacara a relucir su vulnerabilidad.

Se encogió de hombros olvidándolo por ahora. Descargando su bajo sobre su cama, se dirigió al gran comedor, donde encontró a la mayor parte de la Joven Orden ya comiendo.

'¿Alguien tiene idea de dónde están los merodeadores?' preguntó Mary. '¿O están volviendo a escabullirse como de costumbre?'

'Quizá estén en las cocinas,' dijo Frank. 'No sería la primera vez que están birlando comida allá abajo.'

'Entonces, ¿por qué no se sientan simplemente a la mesa a cenar y que se lo sirvan?' respondió Mary. '¿Qué sentido tiene poner más esfuerzo en robar comida si puedes simplemente cogerla?'

Frank se encogió de hombros. 'Ni idea.'

'Por todo lo que sabemos, Potter está parado justo detrás de ti, con esa maldita capa de invisibilidad suya,' dijo Lily mientras señalaba con su tenedor detrás de Mary.

Alice puso una mirada agria en su rostro. 'La simple idea de él acechándome así me molesta,' dijo amargamente. 'De cualquier modo, sé que Lupin está en la enfermería de nuevo. Se suponía que patrullaba con él esta noche.'

'Pobre Remus,' dijo Mary. 'Desearía que simplemente pudiera decirnos lo que le pasa, en lugar de tratar de ocultarlo. No veo razón por la que debería avergonzarse de lo que tiene.'

Severus mantuvo la boca cerrada mientras duró la conversación sobre los merodeadores.

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Se encontró con Lily más tarde, poco antes del toque de queda, en el vestíbulo de entrada.

Bien envueltos en sus capas y guantes de piel de dragón, se encaminaron hacia el bosque cubierto de nieve, manteniéndose en las sombras, para que Hagrid no fuera capaz de verlos.

'Sólo mantén tu varita preparada, ¿vale? Entraré en el bosque por aquí y tú puedes comenzar a mirar por allí,' dijo él mientras señalaba más abajo del camino.

Lily hizo lo que le dijo y desapareció en el bosque con su varita en la mano y un frasco de cristal metido bajo el brazo.

Con su propia varita levantada para arrojar luz en la oscuridad del bosque, él comenzó a buscar la planta de acónito. Después de pocos minutos había encontrado un pequeño grupo de plantas, dejó el frasco que había traído consigo, y se agachó para comenzar a recolectar.

El sonido de cascos, sin embargo, evitó que arrancara de raíz la planta. Un gran ciervo estaba parado detrás de él con semblante furioso. Su aliento empañaba el aire a su alrededor.

'Buenas noches, Potter,' dijo Severus con tono aburrido. 'Qué amable por tu parte venir a verme, pero estoy un poco ocupado en este momento.'

En un instante, el ciervo que era Potter pisoteó las flores que Severus había tenido la intención de recolectar.

Severus se enderezó y se cruzó de brazos. 'Estás cavando tu propia tumba aquí, Potter,' dijo Severus con voz fría. 'Estoy trabajando en una poción potencialmente revolucionaria, ya ves. Una que podría ayudar a ese lobo amigo tuyo con su licantropía.'

Potter obviamente no podía responder en su forma de ciervo, pero se apartó del macizo de flores, todavía bloqueando a Severus para que no se adentrara más en el bosque.

'Sé que Lupin está allá afuera en el bosque,' dijo Severus sombrío. 'Probablemente corriendo por ahí con ese perro y su rata mascota.'

En un instante, Potter comenzó a transformarse de vuelta en su forma humana, pero Severus fue más rápido. 'Yo no me transformaría aquí si fuera tú, Potter,' dijo mientras sostenía su varita contra el pecho de Potter. 'Lily está aquí afuera conmigo, ya ves, y dudo mucho que quieras exponerle tu secretito.'

A medio camino de la transformación, Potter volvió a su forma de ciervo, y también justo a tiempo, ya que Lily justo apareció desde detrás de un árbol.

'Sev,' susurró Lily. '¿Estás hablando con un ciervo?' Sus ojos se abrieron maravillados por la visión de Severus parado frente a la majestuosa criatura.

'Creo que éste podría estar domesticado por los centauros,' inventó Severus en el acto. 'Lo que es extraño, ya que normalmente los cazan y se los comen.'

'¿Crees que puedo acercarme más?'

'Supongo, no creo que esta bestia tema a los humanos.'

Lily se acercó más con cautela y extendió la mano. 'Es hermoso,' susurró mientras lo acariciaba.

'Quizá este magnífico animal pueda mostrarnos dónde podemos encontrar algunas plantas más de acónito, considerando que acaba de pisotear el pequeño grupo que había logrado encontrar.'

Severus miró penetrante a los ojos de venado de Potter. Potter dio un pequeño asentimiento, como si dijera que comprendía que la planta podría potencialmente ayudar a Lupin.

'Qué criatura tan inteligente,' dijo Lily, todavía hipnotizada por la presencia del ciervo.

Potter encabezó la marcha adentrándose un poco más en el bosque y se detuvo donde crecía una gran mancha de flores de acónito. Lily y Severus se pusieron de inmediato al trabajo, recolectando todo lo que pudieron de la flor y sus raíces.

'¿Le importa conducirnos a salvo de regreso a la linde del bosque, señor ciervo?' le preguntó Lily a Potter.

Tomando la delantera, Potter los trajo de vuelta a salvo hasta que llegaron a la parte trasera de la cabaña de Hagrid.

'Adiós,' dijo Lily mientras abrazaba a la criatura. 'Gracias por su ayuda, señor ciervo.'

Lily se alejó de la criatura para que Severus pudiera compartir su gratitud en privado. Él envolvió un brazo en torno al cuello de ciervo de Potter, atrayéndolo más cerca, y le susurró al oído. 'Espero que un centauro te dispare una flecha en el culo por dejar que tu peligroso amigo corra por el bosque así,' rechinó entre dientes. 'Sé un poco responsable.'

Potter se soltó de su agarre y corrió dentro del bosque en busca de sus amigos.

Con sus frascos llenos de acónito, caminaron de regreso al castillo. 'Tengo que decir, Sev, que a pesar de que eras escéptico en cuanto a tomar clases de cuidado de criaturas mágicas, seguro que tienes un don para los animales.'