-ÉSTO ES UN TRABAJO DE FICCIÓN. CUALQUIER SEMEJANZA A LA PERSONALIDAD, ACTITUD O SITUACIÓN DE ALGUNA PERSONA ACTUAL, SI ESTÁ VIVA O MUERTA, ES MERA COINCIDENCIA –

Tras aquel incidente, las familias de todo el reino dejaron de acudir con ella por ser una mala influencia, inclusive, para sus hijos. La discriminaban horrible cada vez que salía a realizar las compras reales, le saqueaban sus cosas y, lo peor, no le daban de comer.

Antes le tenían respeto, pero ahora deseaban su muerte. Aquel suceso que realizó le hizo darse cuenta de la clase de mounstro que sus celos la orillaron hacer, ya que ella no "era pura, ni virgen", como todos le hicieron creer. Para ellos, esto servía a fin de demostrar la buena reputación que tenía como personal de la realeza, pero al cometer tal acto con ese muchacho fue clasificada como una asquerosa, inmunda y sucia meretriz que se la pasaba "loqueando" en el reino. La sirvienta era avergonzada, humillada y desprestigiada por esa razón.

Poco a poco todo el poblado comenzó a faltarle al respeto como dama que era... ¡SÍ! ¡QUE ERA!

El príncipe con su disfraz de oveja, fingía ser el salvador del lugar, atendiendo él mismo las demandas del reino y las constantes quejas que la gente le decía, la gran mayoría, eran de la sirvienta, las consolaba y les daba palabras de aliento, pero a lo lejos, el príncipe se mofaba de ella silenciosa y sutilmente.

Un día inesperado, el familiar de su amado Cecil, Felipe, llegó al palacio a buscarla. Hablo seriamente con la sirvienta después del incidente ocurrido hace algunas semanas, agregando el joven adulto que lo que ella había intentado hacer era lo correcto, dando a entender que la sirvienta tenía razón en todo, incluyendo la verdad que dijo enfrente del poblado, mencionándole que podía visitar el reino las veces que ella quisiera, que las puertas de aquel pueblo estaban abiertas y que a ella la apoyaría en todo.

Inocente e incrédula, confió en las mentiras de Felipe, imaginándose a Cecil y a ella juntos, para siempre, sin lucha y sin mal, pero el destino ocultó una oscura jugada, una melodía de crueldad en esta historia...

Cuando fue a ver a Charlotte a su casa, a la mañana siguiente, una mujer que conoció y pasaba el tiempo ocasionalmente durante todo su reinado, confundiéndolo con el inicio de una bonita amistad, le comentó lo que le sucedió y ella le abrió los ojos, refiriéndole que era una trampa de la familia de Cécil a lado de sus amigos y conocidos. Querían venganza por que la sirvienta hizo todo un escándalo en el lugar, el cual, consistía en secuestrarla, golpearla y abusar sexualmente de ella, por tachar a la familia de Cecil como unos asquerosos impuros del lugar.

Cyne (pensando):- Pues claro… pueblo chico, infierno grande.

La sirvienta, asustada, imaginó mil cosas en su mente. Poco a poco, algo estalló:

Cyne (sería):- Esto que les voy a contar, es lo que la pobre sirvienta se imaginaba. Como lo mencione, su mente estalló.

Había llegado a la casa del señor Felipe para visitar a su amado Cecil.

Recibiéndola con una calidez, la pasan a la sala y, su señora esposa de Felipe, comienza a cerrar las puertas con llave, ventanas y cortinas, cosa que a Cayetana se le hizo muy raro. De pronto, comenzó una plática muy rara.

Felipe (enojado):- "Mi hermanito Cécil me informó que usted es una chica pura y virgen, libre de pecado, que no ha sido tocada por ningún hombre en toda su vida y eso es bueno, es entendible, ya que demuestra fidelidad a su futuro esposo y le tendrá respeto...

Cayetana (nerviosa):- Gracias por el cumplido pero… ¿a qué viene ésta platica sobre mi integridad? ¿No entiendo a qué se refiere, señor?

Alzando la voz, exclamó furioso.

Felipe (furioso):- ¡Claro Que lo entiendes! ¡Si tan Sólo Fueses Virgen!"

Jalándola del cabello, la tiro al suelo, separo sus piernas salvajemente y… abusada sexualmente por el hermano mayor en el piso, lloró del dolor. Eyaculo varias veces dentro de ella, hasta llenar su útero completamente, le daba muchas cachetadas, le escupía en su cara y la besaba de manera extraña, incluso la embestía tan fuerte que Cayetana sangraba horrible en su zona intima, más de lo habitual.

Cyne (sentida):- En decirlo en pocas palabras, el señor Felipe para que tuviera excitación sexual, la tuvo que humillar, golpear, herir y maltratar de algún modo. Actos, que nunca le haría a su santa esposa.

Shirin (asustada):- ¿Y-y… la esposa? ¿No la ayudó por ser una mujer?

Valdemar (nervioso):- ¿Que hizo ella?

Me quedé callada por un rato.

Siendo observada por su señora esposa, muy cerca de ella, de manera maliciosa, no hizo absolutamente nada por ayudarla. Gozaba de aquel sufrimiento que le realizaba su esposo a la inocente sirvienta, incluso, se rió enfrente de ella.

La sirvienta Cayetana le informa que él ya es casado con unos hijos hermosos, porque le hacía esto. No entendía absolutamente nada, pero al señor Felipe no le importó.

Felipe (furioso):- ¡Cállate, perrita engendra del mal! ¡Aquí soy tu macho y harás lo que yo te diga!

Su esposa, estaba de acuerdo en ese castigo para la inocente sirvienta. Ellos lo habían planeado todo, ellos y toda la familia de su amado Cecil.

Terminado su cometido, manchada de sangre en toda su zona íntima y el suelo, la sirvienta Cayetana llora, sintiéndose asqueada y sucia por haber sido profanada. El señor Felipe ríe.

Felipe (sonrisa sarcástica).- "Aquí, yo soy tu padrote, y te quedarás encerrada en éste lugar, te dejarás fornicar por todos los hombres del reino, así como los lugares vecinos y foráneos, mi hermanito te golpeará por el simple hecho de ser una mujer, nos darás toda tu herencia familiar por ser de la alta nobleza y, ya sabes, Cecil se casará con una mujer pura y virgen porque tú, ya no sirves para nada, zorra impura. Nos gastaremos toda tu herencia para hacer esa boda y tú serás la "chacha" de su casa. Fuiste una tonta en haber regresado a éste lugar y buscar a mi hermano, pensando que yo te ayudaría a unir su relación, jajajajaja ¡estúpida india ignorante!".

Regresando de sí, comenzó a llorar a lo que Charlotte le dijo, alzando la voz, para recalcar sus palabras: "Jamás Regreses a éste pueblo. Nunca Intentes Pisarlo".

Saliendo de la casa de Charlotte, se fue a sentar cerca de un árbol. Su mente se desconectaba por ratos y regresaba de si, poco a poco. Ccomenzaba a caer enferma mentalmente, cuando de la nada, paso una chica llamada Dayana, quien la vio algo asustada, pálida, preocupada, mareada y nerviosa.

Sentándose a lado de ella, la consuela.

Entre plática y plática, la sirvienta le comenta un "sueño" que tuvo hace algunos días pero que ella no entendía, un "sueño" donde su difunto abuelito le informa por medio de metáforas un mensaje para ella. Dayana le explica el significado, coincidiendo lo que le había pasado con Cecil. Aquello, la hizo confundir más.

Cayetana (confundida):- ¿Quieres decir que, alguien me advirtió que… esto iba a suceder?

Dayana (confundida):- O que a lo mejor iba a pasar algo peor en el futuro…

Dayana le da un consejo: "Fallamos y nos equivocamos, pero cada vez nos hacemos más fuertes". Incluso le dijo que no era su culpa por haber elegido ese destino, ya que conoce perfectamente a cada una de su gente y que Cecil, no es un chico bueno ni amigable. Su máscara, oculta su verdadero ser, atrayendo con ese lindo rostro a las chicas más hermosas del pueblo y otros pueblos vecinos, tratándolas como sus impuras rameras. Él no es de confiar, no es un verdadero caballero. Él siempre miente. La sirvienta quedó perpleja.

Aquel día, surgió una magia entre de ellas en tan solo un día, en tan poco tiempo, unieron lazos de amistad, como si el destino hubiese sabido que ambas chicas se encontrarían en ese lugar. Es muy extraño, ¿no? Dayana le entrega a la sirvienta un hilo pequeño bien enrollado como símbolo de su amistad…

Shirin (feliz):- Amor de amigas.

Valdemar (sorprendido):- Entonces… existen diferentes tipos de amor, no a fuerza se debe ser el de pareja.

Sorprendida, ellos entendieron todo. Les juro que lloré de la emoción, no captaba esta maravillosa oportunidad de narrar este cuento para ellos. Pensaba que no entendían y, si lo entienden.

Shirin (confundida):-¿Mamá, que tienes?

Valdemar (confundido):- ¿Que te sucede, mamá?

Cyne (llorando):- Nada hijos, no me pasa nada…

Juntas, iban al campo de flores a jugar en el arroyo, todos los días. Caminaban juntas en la plaza después de que atendía a sus plebeyos. La sirvienta platicaba de sus experiencias que tenía con cada uno de ellos y, también, Dayana le narraba sus vivencias que tenía cuando iba a la escuela. Incluso, juntas, cocinaron un delicioso pastel en su casa, por motivo del cumpleaños de su abuela.

Un día, su amiga la llevo a un rio especial en un puente de piedra de 2 arcos llamado Saint Quaidolft, casi a las orillas del reino, donde se dice que, si arrojas un frasco con una mini leyenda escrita en un papel, este te lo cumple, pero mientras anotas con tu puño y letra lo que contendrá el papel, debes desearlo en lo más profundo de tu corazón, con toda tu alma, porque si no se realiza de esa manera, el deseo no se cumple. Así que, con la presencia de su amiga, Cayetana anotó una mini leyenda que decía: "Anhelo otra oportunidad y comenzar otra vez. Vivir feliz siempre", lo enrolla y lo mete al frasco, botándolo, éste se lo lleva lejos. Dayana la toma de la mano, se la aprieta un poco y se persigna la frente, para que el deseo se complete.

Llegando a su casa, Dayana presento a su familia ante la sirvienta y, la reverenciaron de manera educada. Ella, no quería tales honores, ya que, se sentía que era una persona común y corriente. Dayana comprendió que, los rumores que el pueblo esparció, eran mentira.

Sonreí de manera melancólica.

Cyne (sonriendo):- Después entendió que… el amor aún existe…

Mis hijos, sólo se quedaron en silencio.

Lamentación, llanto y dolor, fue lo que la sirvienta sintió. Repitiéndose varias veces que si no hubiese cometido ese acto y no se hubiese enterado de aquellas mujeres que tenía su amado, otro futuro distinto sería y, hasta podría haber cambiado para bien, por amor hacia ella.

Aquel joven de 21 años pudo haber escogido otro camino mejor en su vida, pero no fue así. Cécil sólo la usó para convertirse en el hombre que su pueblo desea. Cambiará con cuanta chica pueda para sucumbir ese deseo de fornicación. Se comportará como el caballero y chico educado para conseguirlo, echándole la culpa a la mujer por sucumbir ese deseo.

Ambos jóvenes, convirtieron en oscuridad su corazón, lo llenaron de odio y rencor.

Felipe, su familia y demás amigos y conocidos de Cécil, vengarán su pureza del joven, sacarán las manos por ese chico ya que ellos tienen "influencias en otros lados", así ella no se la va a acabar. ¿Cómo es posible que la dulce sirvienta le haya arrebatado esa inocencia al chico? Si él es un chico tímido, tranquilo y callado, sería incapaz de hacer algo así ante una mujer. Si toda su familia lo han visto que es muy caballeroso con las jovencitas del pueblo.

En la noche, los amigos de Cecil la retienen en las puertas del palacio y la golpean brutalmente, sin piedad. La gente que pasaba cerca de ahí, la veían, pero, no hacían nada, y el príncipe Daleth presenciando el evento, solo se mofó de ella dentro del palacio, a lado de sus fieles ministras. Se lo merecía por ser la puta zorra del lugar, hasta se burlaban de ella.

Un hombre que pasaba cerca de ahí gritó que la sirvienta debía ser enterrada viva en un sepulcro, otro plebeyo le grito que las mujeres deben ser sumisas, delicadas, obedientes y hermosas, no locas como ella, y un último sujeto grito que las mujeres no deben tener criterio ni rasocinio propio, ya que no serían atractivas para los hombres.

Cyne (mirada triste):- Suplicaba piedad, perdón por lo que sucedió con ese joven Cecil. Dijo la verdad de aquellos planes oscuros que su preciado Príncipe Daleth quería hacerles, pero la catalogaron como mentirosa. Podías oír todas esas barbaridades que el pueblo le decía: "impura, sucia, ramera, puta, golfa, perra, prostituta, no virgen, buscona, lasciva, meretriz…"

Harta de todo lo que el reino le hacía, decide cambiar ése aspecto dulce y bondadoso sacando su lado cruel, sádico y despiadado.

Cyne (triste):- Por qué hasta el corazón más puro y bondadoso, tiene su lado oscuro.

La sangre de aquellos a quienes la humillaron, corría entre su cuerpo y pies de la linda sirvienta Cayetana. Su rostro, vestimenta, incluyendo, una espada que portaba en su cintura, arma que decidió usar como protección para cuidar su castidad, pureza y virginidad desde que se desató el caos en el reino, estaban manchados y cubiertos de sangre.

Con mirada ida, maníaca y delirante, teniendo en sus manos, el corazón de uno de los amigos de su amado Cecil latiendo aún en la palma de su mano, hizo que su reino le tuviera más miedo y gritaran de terror.

Cyne (sería):- Ella, en ningún hombre confiará en éste plano existencial, repitiendo sin parar la palabra "mentiroso" por cada hombre que asesine en el lugar.

Hundió su bondad y amor en oscuridad y maldad.

Entre su imaginación, divagó y realizó un plan para matar a sus 3 chicas de Cécil, advirtiéndole que él sería el siguiente si intentaba poner a cualquier otra chica por encima de ella, ya que ella nunca estaría sola, porque se dio cuenta de lo difícil que es conseguir un novio, alguien que te amé por quién eres y, juro ante los dioses que, si se llegara a enamorar, nunca, ¡JAMÁS! Se separará de su actual novio, que siempre estarían juntos los dos por toda la eternidad, estarían comprometidos en santo matrimonio, viviendo felices para siempre en un paraíso lleno de campos y flores, con casa propia muy bonita y, con mucho dinero, algo así como un cuento de hadas, que si eso, no era suficiente, se arrepentirá de las palabras que salgan de su boca y, su familia, también sufrirá las terribles consecuencias; amarrándolos de los pies y manos, enterrándoles un cuchillo en su garganta a cada uno mientras gritaban piedad y misericordia por su libertad. Ella, jamás le creería a la familia de su novio por el cruel daño que le realizaron. Si cometía ese acto, su familia de Cecil jamás podría interferir en él para lavarle la cabeza y prohibirle andar con ella, pues claro, porque ellos ya no existirían en éste mundo… pero antes de que su plan fuese ejecutado, la condujeron a juicio dentro del palacio urgentemente esa misma noche, donde el propio Príncipe Daleth, inmediatamente, la exilia, mencionándole todos los problemas y conflictos ocasionados por el reino desde que la sirvienta pisó por primera vez esas tierras.

Shirin y Valdemar (gritan):- ¡PERO ESO NO ES CIERTO!

Todo el reino volvió a amenazarla, refiriéndole que el pueblo vengará a Cécil si volvía nuevamente al lugar y se lo intentara llevar por la fuerza, porque ella no tenía ni la más mínima idea de lo que es el amor de verdad.

Valdemar (confundido):- ¡Pero es injusto! Ella les repetía sin parar que los amaba y que daría su vida por ellos, los ayudo en todo aspecto y ella se sentía mal cuando le regalaban cosas, cuando le rendían tributo, porque sentía que les quitaba sus pertenencias y la poca economía que tenían…

Shirin (molesta):- Además, ninguno de ellos le hizo caso a las dificultades que tenía con el Príncipe, dejaron que el problema aumentará… entonces, ninguno del reinado tuvo voz y voto para calmar la ira de los nobles, especialmente del "Príncipe del mal". Creo que son ellos los que no saben lo que es el amor de verdad y son ellos los que tienen una idea errónea de éste.

Cyne (sentida):- Cayetana sólo exigía un derecho, un derecho que se le fue negado en aquellos años… era lógico que perdiera la razón después del fuerte evento que vivió en ese lugar. ¡Lo que la mechita detonó!

Suspiré.

Cyne (sentida):- Aquel Príncipe de fino porte y faz, estaba manchado de inocente sangre: la mujer embarazada que mandó a la guillotina sin razón aparente, un hombre que dejó que muriera de hambre, dejó que varios niños del reino estuvieran a punto de morir por diarrea y deshidratación, incluyendo a un hombre de 40 años, pero, el pueblo no le dijo nada, porque el príncipe así lo ordenaba. Incluso, no dijeron nada cuando él se salía de escondidas del reino. Se enojaban las personas, pero sólo hasta ahí llegaba el asunto, ya que ninguna de la gente del pueblo lo reportaba. Incluso nadie realizó el acto de reunir a todo el reino, como lo hicieron con Cayetana, para detener la maldad del príncipe y amenazarlo para que cumpliera con sus deberes reales. ¡Ellos si podían ejercer ese derecho como reino! Pero…

Cyne (molesta):- Mi príncipe… Esa bella imagen que recubre tu crueldad, causa gran dolor por tus espinas ocultar, porque esas viles hierbas que mostraron a odiar, pagan el precio, sufriendo tu crueldad…

Bajé la mirada y no dije nada. Suspiré de manera sentida y triste, y agregué otro dato a la historia.

Cyne (seria):- En la vida, no hay que dar explicaciones. Al fin y al cabo, la gente entiende lo que quiere y lo que le conviene.

Cogiéndola por debajo de las axilas, la sirvienta fue arrastrada en el suelo por un hombre y una ministra del reino quienes reían de forma malvada. Todos comenzaron a decirle palabras obscenas y crueles, muy hirientes.

El príncipe Daleth, se volvió a mofar de ella y, saliendo todas sus ministras, principalmente Celia, quien colocó su mano derecha en el hombro izquierdo de su majestad, rio a carcajadas haciendo eco en todo el palacio.

Cyne (seria):- ¡Nadie del pueblo ayudo a Cayetana a detener su mal!

Shirin (preocupada):- ¿Y Dayana? ¿Dónde estaba? ¿Por qué no estaba en esa reunión?

Cyne (sonrisa tierna):- Ella estaba en esa reunión, nadie del pueblo debía faltar a ese evento.

Valdemar (preocupado):- Entonces ¿Por qué no ayudó a Cayetana?¿O al menos alguien de la familia de Dayana?

Cyne (seria):- Bueno, es que ellas debían …

Me quede cayada por unos instantes.

Cyne (seria):- Guarden estas preguntas para el final, ya casi estamos por culminar la historia.

La sirvienta se enojó tanto que, aun con su mirar maniaco y zafado, fijando toda su atención ante el príncipe Daleth, el pueblo y su real majestad oyeron sus últimas palabras antes de abandonar el palacio: "¡Pagarás por esto!".

Cyne (seria):- Malvada flor, odio en tu corazón, cogiste la espada de la venganza, tu deseas con tu mano justicia encontrar.

Tras su partida de la sirvienta Cayetana, los plebeyos hicieron una gran fiesta, agradeciéndole al príncipe en expulsar a aquella cruel mujer que sólo hizo pasarles una miserable vida.

Proclamaron a su príncipe como legítimo rey del lugar. Todos gritaron de alegría, le dieron obsequios y la poca comida que ellos tenían, botaron pétalos de flores en sus canastas y una de las jovencitas del pueblo, de edad aproximada de 15 años, le colocó un collar de flores en su cuello, tejida por ella misma, pero… ¡ESO A SU REY NO LE IMPORTÓ!

Botándoselos en la cara a los plebeyos, arrancándose el collar de flores con odio, cacheteo a la joven y la empujó, tirándola al suelo firme, dañándola del cuerpo. La música y las palabras de cada plebeyo se silenció. Con risa siniestra y malvada, él gritó:

Daleth (furioso): "¡Mi Plan Funcionó! ¡La tierna y hermosa Sirvienta a la que tanto amaron, se ha ido para siempre! ¡Jajajajaja, Indios Tontos e Ignorantes! ¡Yo Soy su Rey Supremo y Legítimo del Lugar!

Enfermo de poder, con un mirar sádico, rio de manera maniaca, expresando ante el pueblo sus ideas delirantes, la gente se asustó más.

El príncipe alzando la voz, exclamó, extendiendo su mano hacia al frente:

Daleth (loco) :- ¡Ya! ¡Arrodíllense ante mí!

(CONTINUARÀ…)