La Influencia de una Mujer

La mañana siguiente, Severus estaba sentado a la mesa Slytherin con las manos en el pelo. Evan, que estaba sentado a su lado, estaba acunando una taza de té, sin atreverse a iniciar una conversación.

La noche anterior, Severus había logrado oír de Evan todo lo que le había sucedido desde Navidad, y no hay necesidad de decir que había sido una conversación que le provocó dolor de cabeza. No sólo Evan estuvo en pánico todo el tiempo, sino que también confesó que el diario que supuestamente había obtenido de sus padres en Navidad había estado respondiéndole todo el tiempo. Las conversaciones en su diario se habían ido tanto de las manos que había comenzado a poseerlo, haciendo que comenzara a tener lagunas de memoria, y luego, como si oír a Evan hablar de estar poseído no fuera lo suficientemente malo, había tirado el diario.

Evan le había contado a Severus que lo había arrojado en el baño de chicas del primer piso entre clases, con la asunción de que nadie se acercaba nunca a ese baño para empezar, ya que Myrtle la Llorona vivía en él. El problema ahora, sin embargo, era que todos los estudiantes eran constantemente contados y recontados por su jefe de casa, no dejando espacio en absoluto para que Severus se escabullera y registrara el baño para ver si el diario seguía allí.

Los Gryffindor se derramaron dentro del gran comedor, y Severus levantó la mirada y localizó a Lily de inmediato junto a Alice. Ella también lo localizó, y le dirigió una sonrisa triste y un saludo con la mano antes de sentarse.

'¿Cómo fue todo entre tú y Lily ayer?' preguntó Evan con cautela.

'Bien,' dijo Severus francamente. 'Habría sido mejor si hubiera sido capaz de llevarla de vuelta a mi laboratorio privado y morrearla sin sentido, pero por desgracia, aquí estamos.'

Evan dejó escapar un suspiro y pareció que estaba a punto de comenzar a llorar de nuevo. 'Lo siento tanto, Severus, yo-'

'-No te preocupes por ello,' dijo Severus. 'En el momento que llegue Dumbledore subiremos con él y le confesarás todo del mismo modo que me lo has confesado todo anoche.'

'Voy a ser expulsado, seguro,' dijo Evan con pesar. 'Realmente no merezco estar sentado aquí, debería simplemente-'

'-cállate,' dijo Severus bruscamente. '¿Ves a Mulciber sentado allí? Si alguien debería ser expulsado a estas alturas, es él. Pero no, sigue sentándose aquí porque Dumbledore quiere que lo haga, y, ¿sabes por qué?'

Evan sacudió la cabeza, sin atreverse a discutir el repentino exabrupto de Severus.

'Sigue sentado aquí porque Dumbledore cree que todos los niños son inocentes hasta que son lo suficientemente mayores para tomar sus propias decisiones. Todos sabemos en qué está destinado a convertirse Mulciber una vez esté preparado para dejar el colegio, pero mientras esté viviendo aquí bajo las normas de Dumbledore, no puede, y eso es exactamente lo que quiere Dumbledore.'

'Entonces, ¿estás diciendo que Dumbledore estará dispuesto a ayudarme a pesar de la enorme cagada que hice?' preguntó Evan con la voz espesa.

'Lo estará,' dijo Severus. 'Tienes suerte de que Dumbledore sea un hombre que defiende firmemente el principio de dar segundas oportunidades a las personas.'

'¿Quieres un café?' preguntó Evan, y por la mirada en su rostro Severus se dio cuenta de que al menos ya no cargaba con el miedo de ser expulsado.

'Me iría bien uno,' dijo Severus, y empujó su taza en dirección a Evan. Pudo ver los rizos saltarines de Lily asomar desde detrás del mar de estudiantes al otro lado del gran comedor, y deseó por encima de todo poder encontrar el diario, descubrir su enigma, encontrar la forma de entrar en la Cámara de los Secretos y simplemente matar a la maldita serpiente, si eso significaba ser capaz de volver a sentarse junto a ella.

Severus dejó escapar un gruñido involuntario, sabiendo que no sería capaz de estar remotamente cerca de ella hasta mañana durante Defensa Contra las Artes Oscuras.

'Toma,' dijo Evan mientras le pasaba a Severus una taza llena de café, 'de verdad parece que te iría bien uno.'

El calor de la taza se sintió acogedor entre sus dedos. '¿Dónde está Dumbledore cuando lo necesitas?' dijo Severus impaciente.

'Podríamos preguntarle al profesor Slughorn,' dijo Evan. 'Está sentado allí mismo.' Señaló el extremo de la mesa Slytherin.

'Iré a preguntarle,' dijo Severus, y se dirigió hacia el profesor Slughorn al otro lado de la mesa.

'Profesor,' dijo Severus mientras se rascaba la garganta. 'Por favor, ¿podría decirme dónde puedo encontrar al director Dumbledore?'

'Dumbledore abandonó el castillo esta mañana,' dijo Slughorn mientras miraba a Severus a los ojos. 'Salió hacia Londres para evitar que el colegio se clausure. ¿Hay algo de importancia que necesite compartir conmigo?'

Por un momento, Severus consideró si sería buena idea confiar en cambio en el profesor Slughorn, pero considerando la cantidad de estrés por el que estaba pasando el hombre en este momento, Severus decidió que no. 'Es un asunto personal, profesor,' dijo, 'pero puede esperar.'

Volvió a sentarse junto a Evan, bebió su café de un trago, y tuvo ganas de darse de cabezazos en la mesa.

'Dumbledore está en Londres,' gruñó Severus, 'y no tengo idea de cuándo volverá.'

'Joder,' articuló Evan. '¿Qué hacemos ahora?'

'Esperar el regreso de Dumbledore,' dijo Severus. 'Eso es todo lo que podemos hacer por ahora.'

La campana sonó, y los Slytherin fueron los primeros en ser guiados de vuelta a su sala común.

Severus se aseguró de caminar lo más despacio posible, haciendo tiempo para hacerle una pregunta a Lily cuando pasó junto a ella. '¿Podría quizá tomar prestado a Leo?' preguntó. 'Todavía tengo que escribirle una respuesta a Erwin.'

'Lo siento, Sev,' respondió Lily. 'Envié a Leo a conseguir algo para nosotros anoche. Debería estar de vuelta en un día o dos.'

'¿Algo para nosotros?' preguntó Severus. '¿Qué sería?'

'Ya lo verás,' dijo Lily con una sonrisa, 'y estoy segura de que lo agradecerás, considerando las circunstancias.'

Antes de que Severus pudiera responder, fue conducido lejos para asegurar que seguiría al resto de Slytherin de regreso a la sala común.

Evan saltó en su cama en el momento en que pusieron los pies en su dormitorio. '¿Qué hacemos, Severus?' preguntó con la voz pequeña.

'¿Te importa si me siento contigo?' preguntó Severus. 'Lo último en mi mente es hacer los deberes ahora mismo.'

'Sí, claro,' dijo Evan.

Severus se sentó en el borde de la cama y miró a Evan a los ojos. 'Tengo que admitir que fue un poco aterrador verte en pánico así anoche.'

'Al menos ahora sé lo que sientes cuando te derrumbas,' dijo Evan.

'¿Cuándo me viste en pánico?' preguntó Severus confuso.

'Cuando fuimos a Hogsmeade la primera vez, ¿recuerdas?' dijo Evan. 'Con Frank y Regulus. Estábamos cerca de la Casa de los Gritos y simplemente te desplomaste en el suelo y comenzaste a temblar.'

'Ahora lo recuerdo,' dijo Severus suavemente. '¿No somos un desastre?'

Evan rio entre dientes del comentario de Severus. 'Supongo que lo somos. Deberías contármelo todo de tu cita con Lily.'

'¿Y por qué querrías saberlo todo de eso?' preguntó Severus.

'Porque quiero oír algo positivo para variar,' dijo Evan. 'Simplemente necesito una distracción.'

'Tienes razón,' dijo Severus, 'pero en realidad no hay mucho que contar.'

'Todavía no la has besado adecuadamente, ¿verdad?' preguntó Evan con una amplia sonrisa.

'No, no lo he hecho,' dijo Severus. 'Aunque desearía haberlo hecho.'

'En el desayuno te oí decir que querías morrearla sin sentido,' señaló Evan. 'En serio, ¿qué te está conteniendo de hacerlo, colega?'

'La expectativa inalcanzable de querer que sea perfecto,' dijo Severus, 'sabiendo que no existe algo como la perfección cuando se trata de besar.'

'Bueno, ¿no estás siendo demasiado analítico?' bromeó Evan. 'Olvida la idea de la perfección y simplemente hazlo.'

'¿Sabes qué, Evan?' dijo Severus derrotado. 'Tienes toda la razón. El problema, sin embargo, es que ahora mismo estoy en una posición en que no puedo estar a solas con ella para hacerlo de verdad.'

'Tendrás tu ocasión,' dijo Evan mientras levantaba la vista al techo, 'y antes de que te des cuenta, estarás morreándola mientras estáis desnudos y bailando bajo las mantas. Y luego ambos os graduaréis, comenzaréis a buscar un lugar para vivir juntos, y te asegurarás de que sea la señora Snape para entonces, y para rematar, tendréis al menos tres retoños corriendo por ahí.'

'Si eso no suena como una pesadilla, no sé qué lo es,' dijo Severus, pero fue incapaz de ocultar la amplia sonrisa ante la idea de Lily llevando su nombre. 'Y Lily Snape suena ridículo.'

'Estaba esperando que protestaras por la idea de tener hijos,' dijo Evan riendo.

'Estaba llegando a eso,' añadió Severus. 'Y no, no planeo reproducirme jamás.'

'¿No te gusta la idea de ser papá?' preguntó Evan.

'¿Has visto mi nariz?' dijo Severus mientras señalaba su rostro. '¿Qué tipo de deseo enfermizo es imponerle eso a un niño inocente?'

'Cierto,' dijo Evan con un resoplido. 'Aunque creo que a mí me gustarían.'

'¿Con Emma?' preguntó Severus mientras se ponía cómodo contra el poste de la cama de Evan.

La amplia sonrisa que había estado en el rostro de Evan desde que comenzaron a hablar de la vida amorosa de Severus, se borró enseguida. 'Si todavía me quiere después de todo esto,' dijo suavemente.

'Es hija de Muggles, ¿no?' preguntó Severus.

'Lo es,' dijo Evan con un asentimiento. 'No es necesario decir que ser hija de Muggles en Slytherin ha sido difícil para ella. El quidditch era su distracción de todo eso.'

'Eso explica por qué te alejaste de la ideología de tu familia,' dijo Severus.

'Si no fuera por Emma, no creo que nunca lo habría hecho,' admitió Evan. '¿Puedo contarte un secretito?'

'Después de anoche te agradecería que no me ocultes un solo secreto más,' declaró Severus.

'No puedo rebatir eso,' dijo Evan. 'Aunque en realidad éste es bastante estúpido.'

'Sigue,' dijo Severus. 'Me ha entrado curiosidad.'

El rostro de Evan se puso de un tono rojo cuando rememoró el recuerdo. 'La única razón por la que me uní al equipo de quidditch Slytherin fue para que se fijara en mí,' dijo.

'Y funcionó,' señaló Severus. 'No fue una decisión tan estúpida después de todo.'

'Y luego la perdí,' dijo Evan con pesar.

'Hubo un tiempo en que yo también creía que había perdido a Lily,' dijo Severus. 'No hay necesidad de perder la esperanza.'

'¿Puedo preguntarte algo, Severus?'

'Dispara.'

'Si tuvieras la oportunidad de retroceder en el tiempo, ¿lo harías?'

'Depende de para qué.'

'Por una chica,' dijo Evan soñador. 'Si hubiera una manera para mí de volver a comenzar desde el principio con Emma, lo haría.'

'¿Todavía lo harías si significara que todo lo malo de ese tiempo viniera con ello?' preguntó Severus.

'Definitivamente,' dijo Evan sin dudarlo.

'Entonces te recomiendo hacer todo lo que esté en tu poder para volver a ganártela,' dijo Severus. 'Incluso te ayudaré si lo necesitas, aunque no estoy seguro de cómo podría ser de utilidad.'

'Gracias,' dijo Evan. 'Entonces, uhm, ya sé que todavía no la has morreado ni nada, pero, ¿Lily es tu novia ahora o qué?'

'Como si lo fuera,' dijo Severus con confianza.

'Eso me suena lo suficientemente bien.'

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N/A Si os estáis preguntando por qué Evan no tiene el diario, sugiero releer los capítulos 71 y 72.