Un Estudiante ha Desaparecido

Si la tensión dentro del castillo no hubiera sido destacada tras el segundo ataque, ciertamente lo fue tras el tercero.

Las conversaciones que Severus era capaz de mantener con Lily eran muy limitadas. No sólo fueron canceladas las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas y Astronomía, ya no podían sentarse juntos durante las comidas a causa del constante recuento de los maestros.

Para el jueves, durante la primera hora de su clase de pociones, Lily se metió la mano en el bolsillo y le tendió a Severus un paquete cuadrado.

'No son cuerdas de bajo, ¿verdad?' preguntó Severus mientras le daba vueltas en las manos.

Lily sacudió la cabeza. 'Algo mucho más útil. Sólo asegúrate de abrirlo cuando estés solo, ¿vale?'

'Gracias,' dijo Severus, 'sea lo que sea.' Extendió la mano hacia Lily y la puso en su pierna. 'Preparar pociones con el profesor Slughorn en el laboratorio no es ni la mitad de divertido que contigo.'

'Al menos puedes elaborar después de las horas lectivas,' dijo Lily con voz sarcástica. 'Todo lo que puedo hacer yo es sentarme en la sala común observando a los merodeadores gastar bromas a la gente.'

Lily puso su propia mano encima de la de Severus. 'No sabía cuánto apreciaba mi tiempo a solas contigo hasta que ocurrió todo esto.'

Severus no estaba seguro de qué decir. No podía encontrar ninguna palabra que pudiera hacer sentirse mejor a Lily en cuanto a toda la situación.

'Señor Snape, señorita Evans,' llamó Slughorn con firmeza, 'sé cuánto les gusta pegarse a los tortolitos como ustedes, pero por favor, no se toquen durante la clase.'

Enseguida Severus sacó la mano de debajo de la de Lily, sintiendo la vergüenza volverse evidente en su rostro.

'Lo siento, señor,' murmuró Lily.

Severus miró a Slughorn directamente a los ojos. A pesar de que las cejas del profesor estaban alzadas, podría haber jurado que también vio un centelleo en los ojos del anciano. 'Lo siento, señor,' dijo.

Pareció que la campana sonó demasiado pronto, y Lily y Severus se vieron obligados a volver a tomar caminos separados.

'¿Todavía necesitas que te preste a Leo?' preguntó Lily mientras salían del aula.

'Si es posible,' dijo Severus.

'Entonces te lo llevaré durante la cena,' le aseguró Lily.

Más tarde esa noche, Leo había venido con él a la sala común Slytherin, y estaba revoloteando alegremente mientras Severus comenzaba a redactar una carta para Erwin.

Había estado elaborándose en el fondo de su mente durante un tiempo, pero Severus decidió que no quería detener la investigación concerniente al caso de su padre todavía, sin importar cuánto quería dejarlo atrás.

La otra cosa sobre la que escribió, fue que había tenido una cita con Lily. Que había sido un éxito, y que estaba bastante seguro de que había resultado en que eran algo más que amigos.

Sobre otro pensamiento, Severus tenía la sensación de que como Dumbledore estaba pasando tanto tiempo en el Ministerio para evitar que el colegio se clausurara, las noticias de los ataques también debían estar viajando a rápida velocidad a través del mundo mágico, lo que significaba que si Erwin todavía estaba pasando tiempo con los Weasley, seguramente lo descubriría tarde o temprano.

'Os vi tomándoos de la mano en clase hoy,' dijo Evan cuando se acercó a Severus.

'Qué observación tan impecable, Evan,' dijo Severus, sin apartar los ojos de la carta que estaba escribiendo.

Evan se sentó frente a él y meneó las cejas. 'Deberías haber visto la cara de Potter cuando Slughorn os llamó tortolitos.'

'¿Cómo se veía?' preguntó Severus mientras levantaba la mirada con repentino interés.

Evan puso una cara que parecía que estaba mordiendo un limón especialmente agrio, mezclado con un ceño fruncido de aspecto doloroso.

'Genial,' dijo Severus. 'Espero que ponga esa cara cada vez que nos vea juntos.

'Bonita lechuza tienes ahí,' dijo Evan.

'Ése es Leo,' dijo Severus. 'Fue un regalo que le hice a Lily el invierno pasado.'

Leo parecía haber tomado nota y se abalanzó sobre la mesa frente a Evan, listo para ser acariciado.

'Qué chico tan guapo,' dijo Evan mientras comenzaba a acariciar a Leo en la cabeza. '¿Sabías que puedes ver la parte trasera de los globos oculares de una lechuza a través de sus oídos?'

'No lo sabía,' dijo Severus con sequedad, 'ni estaba planeando averiguarlo jamás.'

Leo abrió mucho los ojos, brincó lejos y se ocultó en la nuca de Severus. 'Bueno, ahora lo has hecho,' señaló Severus. 'Asustar a la pobre cosa.'

'Perdona, Leo,' dijo Evan. 'Aunque es inteligente, si de verdad comprendió lo que estábamos hablando.'

Después de terminar su carta, y sus deberes, Severus decidió irse a la cama temprano para tener la oportunidad de abrir en privado el paquete que Lily le había dado. Se arrastró debajo de las mantas, y Leo se posó a su lado en la almohada, observando atentamente, mientras Severus desempaquetaba el regalo con cuidado.

Se sintió un poco como un anti-clímax cuando Severus levantó el espejo cuadrado y de apariencia sencilla.

'¿Alguna idea de por qué me envió esto, Leo?' preguntó Severus.

Suavemente Leo comenzó a picotear el espejo y dejó escapar un ulular. ¿Le dio Lily un espejo para que pudiera buscar un Basilisco doblando las esquinas quizá? Lo último que necesitaba era un espejo en el que mirarse a sí mismo.

'Sev' susurró una suave voz, y por la sorpresa Severus dejó caer el espejo sobre su rostro y extendió la mano hacia su varita.

'Lily,' susurró Severus en respuesta. '¿Dónde demonios estás?'

'En el espejo, bobo idiota,' dijo Lily. 'Yo tengo el otro.'

Severus dejó escapar un suspiro de alivio. '¿Qué fue lo que acabas de llamarme?'

'Un bobo idiota,' repitió Lily.'

'Necesitaba oír eso,' dijo Severus cuando levantó el espejo y vio el rostro de Lily de cerca. 'No se me había ocurrido que fuera un espejo de dos direcciones.'

Leo se subió al hombro de Severus para poder mirar también el espejo. 'Hey, Leo,' susurró Lily. 'Vas a enviarlo mañana, Sev?'

'Sí, voy a hacerlo,' dijo Severus. 'Podría pedirle al profesor Slughorn que lo envíe, pero parecía tan estresado que imaginé que simplemente esperaría hasta mañana.'

'Me alegro de ser capaz de volver a hablar contigo adecuadamente,' dijo Lily con una sonrisa.

'Yo también me alegro de verte,' dijo Severus, devolviéndole la sonrisa. '¿De dónde sacaste la idea de comprar un espejo de dos direcciones?'

Lily se mordió el labio antes de decirlo. 'En realidad la idea se le ocurrió a Potter,' dijo. 'Tiene uno que comparte con Sirius.'

'Casi sospecharías que son pareja por la forma en que se comportan,' dijo Severus.

'En realidad les he dicho eso antes,' rio Lily. 'A Potter no le gustó.'

Lily rodó sobre su estómago y dejó el espejo contra la almohada. '¿Has tomado una decisión en cuanto a la investigación sobre tu padre?' preguntó un poco más seriamente.

'No quiero que la investigación se detenga todavía,' dijo Severus, admirando el modo en que Lily estaba tumbada en su cama. 'He establecido una fecha límite mental para el final del verano.'

Lily asintió comprendiendo. 'Buena idea. ¿Algo más digno de saberse?'

'Bueno, yo-' murmuró Severus. 'Le conté a Erwin la cita que tuvimos.'

'¿Y qué le contaste exactamente?' preguntó Lily. Apoyó la cabeza en una mano, preparada para oír lo que Severus tuviera que decir.

'Le conté que pasamos un buen día,' dijo Severus, 'y también le conté los ataques que habían ocurrido.'

'¿Por qué harías eso?' preguntó Lily con los ojos muy abiertos.

'Porque Dumbledore está actualmente en el Ministerio peleando para evitar que el colegio sea clausurado,' dijo Severus. '¿Y recuerdas quién más trabaja en el Ministerio?'

Lily levantó la mirada y se tomó un momento para pensar. 'Arthur,' murmuró. 'Y papá todavía está pasando tiempo con él y Molly, ¿no?'

'Exactamente,' dijo Severus. 'Así que imaginé que preferiría enterarse por nosotros que por el propio Arthur, ya que está destinado a descubrirlo tarde o temprano.'

'Inteligente idea, Sev,' admitió Lily. 'Pero estás evitando mi pregunta.'

'Quieres saber lo que le dije a Erwin de nosotros, ¿no?' preguntó Severus.

Lily asintió. 'Simplemente tengo curiosidad por cómo se lo dijiste.'

'¿Decirle qué?' bromeó Severus.

'¿Vamos a seguir lanzándonos la pelota hasta que uno se rinda?' preguntó Lily.

'Muy bien, me rindo,' dijo Severus. 'Le dije a Erwin que somos algo más que amigos y que nos lo estamos tomando con calma.'

'¿No soy tu novia entonces?' preguntó Lily con una amplia sonrisa.

'Bueno, eso depende de si quieres serlo o no,' dijo Severus tímidamente.

Lily dejó escapar una risita y comenzó a jugar con su cabello. 'He estado pensando un montón en ciertas cosas que dijiste cuando os seguí a ti y a Dumbledore al bosque.'

'¿Como qué?' preguntó Severus con curiosidad.

'La idea de nosotros no compartiendo una vida juntos después de graduarnos,' dijo Lily. 'Desde el primer día que te conocí, te has convertido en una parte tan importante de mí. La sola idea de perder todo eso me rompe el corazón.'

Severus se dio cuenta de que los ojos de Lily estaban empañándose, e inconscientemente extendió la mano hacia ella tocando la superficie del espejo.

'Siempre estaré ahí para ti,' dijo Severus. 'O mejor aún, siempre estaré ahí contigo. A tu lado, donde debería estar.'

Lily esbozó una amplia sonrisa mientras se secaba una lágrima del rabillo del ojo. '¿Sabes lo que quiero más que nada ahora mismo?'

'¿Qué sería?'

'Meterme en la cama contigo.' Lily ocultó su rostro en el momento que lo dijo. 'Sólo para estar contigo,' sofocó a través de las manos. 'Nada más.'

'Tendremos nuestro momento,' dijo Severus en un intento de tranquilizarla. 'Por ahora, sólo tenemos que ser pacientes.'

Lily estaba a punto de abrir la boca cuando la voz de McGonagall comenzó a resonar por todo el colegio. '¡Todos los estudiantes deben ser guiados al gran comedor! ¡Todos los estudiantes deben ser guiados al gran comedor! ¡Un estudiante ha desaparecido!'

La repentina mirada de absoluta conmoción de Lily se convirtió enseguida en una mirada de determinación. 'Lleva tu espejo, Sev. Te veré abajo.'

Así, el rostro de Lily desapareció, y Severus estuvo una vez más mirando su propio reflejo.

'Severus, ¿estás ahí?' preguntó la voz de Evan desde el otro lado de la cortina.

'Sí,' dijo Severus. 'Déjame vestirme realmente rápido.'

Severus enseguida sacó una de sus camisetas de bandas y un par de vaqueros de su baúl y se los puso encima. Una vez abrió las cortinas, vio que Evan se había envuelto en un albornoz, y Severus se dio cuenta de que muchos estudiantes habían tenido la misma idea, ya que ya llevaban los pijamas. Se metió el espejo y la varita en el bolsillo, hizo que Leo se acurrucara en su hombro, y corrió justo detrás de Evan con el resto de la casa Slytherin hacia el gran comedor.

'Me pregunto quién ha desaparecido,' dijo Evan con pánico en la voz. 'Realmente espero que no sea otro hijo de Muggles.'

'No tengo idea, pero al menos sé que no es Lily,' dijo Severus. En el momento que habían llegado al gran comedor, comenzó a ojear la multitud buscando a Lily, pero enseguida se percató que los Gryffindor no habían llegado todavía.

'Evan,' dijo Severus mientras lo hacía detenerse en su camino hacia la mesa Slytherin. 'Esto es un caos.'

'Sí, lo es,' dijo Evan con una mirada confundida en el rostro. 'No es exactamente algo por lo que sonar tan feliz.'

'No, esto es estupendo,' dijo Severus. 'Todavía tenemos que buscar ese diario, y éste es el momento perfecto para hacerlo.'

El miedo de salir corriendo cuando todo el colegio estaba sumido en el caos era evidente en los ojos de Evan, pero aun así asintió accediendo. 'Hagámoslo ahora,' susurró.

Severus y Evan se giraron en sentido del reloj y al contrario y se deslizaron a través de la multitud que había comenzado a derramarse dentro. Una vez hubieron llegado al vestíbulo de entrada, miraron alrededor para asegurarse de que nadie estaba observándolos, y se dirigieron a la escalera.

'Leo, necesito que vuelvas a la lechucería,' dijo Severus mientras lo levantaba de su hombro. 'No es seguro para ti quedarte aquí.' Leo soltó un ulular y salió volando de inmediato.

'Vamos, ahora,' dijo Severus, pero antes de que fuera capaz de poner los pies en la escalera, algo similar a una capa fue lanzado sobre él y Evan, haciendo que casi tropezaran con sus propios pies.

'¡Qué demonios!' gritó Evan, pero enseguida lo hizo callar la mano de Lily cubriendo su boca.

'¿Qué es esta cosa?' preguntó Evan cuando sintió la suave superficie del tejido que lo cubría.

'Lily,' dijo Severus mientras la miraba alucinado. 'Ésta es la capa de invisibilidad de Potter. ¿Cómo la conseguiste?'

'Lo que no sepa no le hará daño,' dijo Lily con un centelleo en los ojos. 'Sabía que te traías algo entre manos, curioso como eres.'

'Podría decir lo mismo de ti,' dijo Severus, y se percató que al igual que Evan, Lily también llevaba su albornoz.

'¿Podemos movernos?' preguntó Evan con voz quebrada por el pánico. 'De verdad quiero acabar con esto.'

'No sé qué andas buscando, Evan,' dijo Lily en voz baja pero firme, 'pero agáchate un poco porque esta cosa es demasiado pequeña para los tres, y llévanos adonde sea que tengas que ir.'

Las puertas del gran comedor estaban siendo cerradas, y Severus supo que ahora no había vuelta atrás.

'Varitas fuera,' dijo Severus, 'y comencemos a caminar.'

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N/A Añadid esto a la lista de cosas que no necesitáis saber pero ahora lo hacéis de todos modos: es cierto que puedes ver los globos oculares de las lechuzas a través de sus oídos.