Una Primera Vez para Todo

Severus no podía ver, pero en lo más profundo de sí mismo, una luz había chispeado, haciéndolo consciente de su entorno. Podía sentir que estaba acostado sobre algo blando y cálido, y podía oír voces hablando en la distancia, pero el sonido era demasiado lejano para comprenderlo adecuadamente.

Un agudo dolor en las piernas atravesó su cuerpo a medida que se hacía más consciente de su entorno. El dolor no lo molestó mucho, ya que significaba que sin importar cuán malo fuera el daño, al menos sus piernas todavía funcionaban.

Una suavidad familiar estaba pegada a su mano izquierda, y un recuerdo de cuando estaba tumbado en el hospital después de que su padre le hubiera dado una paliza comenzó a inundarlo. No era el hecho de haber sido golpeado lo que lo hacía sentir que su mente estaba arrastrándolo en espiral hacia abajo, sino el recuerdo de perder a su madre aquella noche.

'Sev,' le susurró Lily suavemente al oído. 'Sev, ¿estás bien?'

'No,' dijo Severus con la voz quebrada, respirando pesadamente. 'No estoy bien.'

'¿Quieres que llame a madame Pom–'

'–no,' interrumpió Severus. Sintió los ojos pegajosos de las lágrimas cuando intentó abrirlos. 'Sólo quédate conmigo.'

Severus pudo oír el sonido de cortinas cerrándose, y el tono agudo de metal raspando sobre metal resonó dolorosamente en sus oídos.

'Esperemos que madame Pomfrey no nos pille,' dijo Lily, y con cuidado se arrastró bajo las mantas con él. 'No estoy haciéndote daño, ¿verdad?'

'Está bien,' dijo Severus. 'Está mejor que bien.' Inclinó la cabeza a un lado, y a través del filtro de lágrimas pudo ver a Lily con los brazos envueltos a su alrededor y el rostro descansando contra su pecho. 'Sólo tenía que pensar en mamá.'

'Sólo han pasado un par de meses desde que falleció,' dijo Lily. 'Estaba destinado a salir de un modo u otro.'

'Sólo un par de meses,' repitió Severus suavemente. 'Parece una eternidad.' Pasó los dedos por el costado de ella y sintió la curva que llevaba a sus caderas. '¿Has podido curarte?'

'Madame Pomfrey fue capaz de remendarme al instante cuando regresamos,' dijo Lily. 'Resulta que sólo tenía algunas costillas magulladas. Tú, sin embargo…'

'Puedo sentir las piernas, así que supongo que eso es bueno,' dijo Severus mientras sentía su voz normal regresar a él.

'Sé que te pondrás bien,' dijo Lily con confianza. 'Sólo has estado unos días inconsciente. Aunque eso en realidad es bueno, porque les dio a tus piernas tiempo para curarse.'

'¿Y Evan?' preguntó Severus con una punzada de culpa. Los recuerdos de bajar a la Cámara de los Secretos llegaron rodando desde el fondo de su mente. '¿Está bien?'

'Evan está perfectamente,' le aseguró Lily. 'Y también Gilderoy y Leo, por cierto. Tanto Evan como Gilderoy le confesaron todo a Dumbledore y yo estuve allí para apoyarlos.'

'¿Dumbledore ha dicho algo de lo que piensa que el diario podría haber sido?' preguntó Severus.

'Si lo hizo, no me lo ha dicho a mí,' dijo Lily, ahora apoyando la cabeza en una mano para poder mirar a Severus a los ojos. Con las yemas de los dedos de su mano libre lo tocó suavemente en el pecho.

'Me salvaste la vida,' dijo Severus suavemente, incapaz de contener una sonrisa cuando Lily se inclinó más cerca de él. 'Lily Evans, la Asesina del Basilisco.'

'¿Es así como vas a llamarme a partir de ahora?' dijo Lily con un centelleo en los ojos.

'¿No es lo bastante bueno?' bromeó Severus. '¿Qué tal si te llamo mi Guerrera del Albornoz entonces?'

Lily tuvo que reírse a carcajadas del comentario de Severus. '¿Tu Guerrera del Albornoz? Hazme un favor, Sev, y llámame sólo Lily como siempre has hecho.'

Severus extendió la mano hacia Lily y cogió uno de sus rizos sueltos que colgaban entre los dedos. La vio morderse el labio y humedecerlo con la lengua, y estuvo infinitamente seguro de que si no la besaba ahora, pasaría mucho tiempo antes de que volviera a tener el coraje para intentarlo.

Severus se preparó mentalmente para inclinarse, pero, por completo inesperadamente, fue Lily quien se inclinó primero y presionó sus suaves labios dulcemente en los de él. Él no lo había visto venir, así que se quedó allí completamente inmóvil cuando los labios de Lily se separaron de los suyos.

Lily tenía una amplia sonrisa en el rostro y Severus supo que tenía que ser porque él se veía tan estúpido como estúpido era. 'Se suponía que debías devolverme el beso, tonto,' dijo ella con una risita.

'Eso imaginaba,' dijo Severus mientras sentía el corazón latiendo en su pecho. '¿Podemos volver a intentarlo?'

Severus puso la mano en la parte de atrás de la cabeza de ella y suavemente la atrajo más cerca. Inclinó la cabeza ligeramente, y presionó los labios contra los suyos, quizá un poco más firmemente de lo que había pretendido.

Una pequeña parte de él estaba aliviada por no ser el primer hombre a quien Lily había besado, ya que significaba que ella era capaz de tomar la iniciativa. Pudo sentir su lengua acariciando despacio la punta de la suya, e involuntariamente dejó escapar un suave gemido mientras la sangre comenzaba a fluir lejos de su cerebro.

Severus no quería volver a separarse nunca, pero pasos que se aproximaban en la distancia lo hicieron escoger la mente sobre la materia. 'Viene alguien,' susurró cuando se apartó de ella. 'Rápido.'

Veloz como un gato, Lily apartó las mantas y rodó fuera de la cama. Se sentó en la silla junto a la cama justo a tiempo, porque madame Pomfrey abrió las cortinas de un tirón un segundo después.

'Me alegra ver que está despierto, señor Snape,' dijo Pomfrey. '¿Le importa si compruebo sus constantes vitales?'

'Por favor, adelante,' dijo Severus, todavía sintiendo el eco que Lily había dejado sobre sus labios.

'Tengo que advertirle, señor Snape,' dijo Pomfrey en tono serio mientras le comprobaba el pulso. 'Hay un montón de gente ahí afuera que quiere venir a visitarlo.'

'¿Podría verlos?' preguntó Severus, ya sabiendo cuál iba a ser la respuesta.

'No más de dos a la vez,' dijo Pomfrey estrictamente, 'pero acaba de despertarse. Le agradecería que descansara más antes de que deje entrar a la multitud.'

'¿Podría al menos ver a Evan Rosier?' preguntó Severus. 'Creo que tiene mucho en su mente que desea compartir conmigo.'

'Se le ve bastante sedado para alguien que acaba de despertar,' dijo Pomfrey mientras le echaba una última mirada. 'Iré a buscarlo para usted. Pero que sea corto, si no le importa.'

Cuando madame Pomfrey cerró las cortinas tras ella, tanto Lily como Severus no pudieron evitar reír. '¿Cómo es que te deja estar conmigo pero a nadie más?' preguntó él.

'Porque sobre el papel somos familia,' dijo Lily alegremente. 'Lo que significa que tengo estos maravillosos privilegios que vienen con ello – como visitas hospitalarias.'

'Inteligente idea,' dijo Severus orgulloso. 'Sólo por pura curiosidad, pero, ¿sabe todo el colegio lo que ocurrió allá abajo?'

Lily se puso de un brillante tono rojo. 'Todos saben que el Basilisco está muerto,' dijo a través de sus dedos. 'El dato sobre el diario, sin embargo, es algo que Evan, Gilderoy y yo accedimos cuando Dumbledore nos dijo que no dijéramos nada. No quiere provocar más pánico del necesario.'

'Entonces, ¿Evan no va a obtener ningún reconocimiento por lo que ha hecho?' preguntó Severus.

'No, no lo haré,' respondió la voz de Evan desde detrás de la cortina. '¿Os importa si me uno a la conversación?'

'Pasa,' dijo Lily, y Evan retiró las cortinas lo suficiente para revelar un radiante sol brillando a través de las ventanas de la enfermería.

'Bueno, se te ve extraordinariamente guaperas para alguien que ha estado fuera de combate por el último par de días,' dijo Evan.

'Guaperas,' repitió Severus con un resoplido. 'Sí que me siento un poco guaperas.'

Evan se sentó en una silla junto a Lily y pareció que estaba listo para dejar caer toda una historia. 'Antes de que pienses que estoy decepcionado por no obtener ningún reconocimiento por clavar una espada en un diario,' comenzó Evan, 'en realidad me alegro de no hacerlo. Lo último que quiero es que la gente sepa que un pedazo del mismo Señor Tenebroso ha estado dentro del castillo todo este tiempo – eso, y que no quiero que ese tipo de noticias lleguen a mi familia.'

'Y además,' añadió Evan, 'deberías ver cómo mira la gente a Lily. Viendo eso, me alegro mucho de permanecer en algún lugar de fondo.'

Lily enseguida ocultó el rostro con su cabello. 'Es sólo–ugh,' dijo Lily, 'que todos siguen mirándome y haciendo preguntas sobre cómo lo hice – es agotador por decir lo mínimo.'

Severus extendió la mano y apartó el cabello que estaba colgando delante de los ojos de ella. 'Cuéntame.'

'La razón por la que es tan molesto es porque sólo puedo contar medias verdades,' añadió Lily. 'No tengo idea de cómo explicar a la gente cómo encontraste la Cámara, ni comprendo cómo se las arregló Leo para traerme la espada – o siquiera saber de ella.'

'Puedo responderte a lo último,' dijo Severus. '¿Recuerdas que me llevé a Leo con Dumbledore después de aquella noche que tuve que pasar en la sala común de Gryffindor?'

Lily asintió, y Severus pudo leer en su rostro que recordaba aquella noche demasiado bien.

'Vi la espada en el despacho de Dumbledore aquel día,' dijo Severus, 'y por extensión, también lo hizo Leo.'

'Aunque eso todavía no explica cómo cayó del sombrero,' preguntó Lily.

Severus le lanzó un ceño fruncido. '¿Años y años de leer Hogwarts: Una Historia, y aun así no ves la conexión?'

'Yo nunca me molesté en leerlo,' dijo Evan con sequedad. '¿Te importa contarme?'

'El Sombrero Seleccionador pertenecía originalmente a Godric Gryffindor,' citó Severus. 'Él lo cedió para que él, junto a los demás miembros fundadores de Hogwarts, tuvieran algo que pudiera seleccionar a los estudiantes en sus respectivas casas después de que los fundadores ya no estuvieran. Otorgándole cerebro y una conciencia, y en consecuencia convirtiéndolo en la única cosa no-humana capaz de ejecutar legeremancia.'

Severus se incorporó a una posición sentada, haciendo que su mente se mareara un poco. 'Ahora bien, la espada,' continuó cuando respiró hondo, 'también pertenecía a Godric Gryffindor. La encantó para que sólo alguien digno de la casa Gryffindor fuera capaz de sacarla del sombrero.'

'Bueno, eso explica por qué querías que le diera el sombrero a Lily,' dijo Evan, todavía con aspecto desconcertado por la historia de Severus. 'Ni tú ni yo habríamos sido capaces de sacar la espada de él.'

'Wow,' dijo Lily. 'Estabas siendo aplastado hasta la muerte por un Basilisco, y aun así fuiste capaz de pensar con lógica.'

'Me enorgullece ser capaz de usar la fría lógica en momentos de peligro,' dijo Severus con toda naturalidad. 'Y me enorgullece mucho saber que eres una verdadera Gryffindor valerosa de corazón.

'No dejes que Potter te oiga decir eso,' dijo Lily ruborizándose. 'En realidad, está jactándose del hecho de que le robé su capa de invisibilidad. Como si él fuera parte de ello en cierto modo.'

Arrebatarle el centro de atención a Potter se sentía como una dulce venganza. 'No está intentando todavía pedirte salir, ¿verdad?'

'¿Tú qué crees?' dijo Lily moviendo las manos.

'Quizá es hora de que desafíe a Potter a un duelo Muggle,' dijo Severus con un gesto de desprecio. 'Ya que obviamente las palabras no significan gran cosa para él.'

Lily alzó una ceja hacia Severus. 'O simplemente podrías besarme sin sentido delante de él,' sugirió.

'Puede que eso funcione aún mejor,' dijo Severus con una amplia sonrisa. 'Quizá nosotros–'

'¿Sabéis qué?' interrumpió Evan, 'creo que es mejor que me marche.'

'Hablando de besar, Evan,' dijo Severus, '¿el jugo de mandrágora para Emma y los otros estudiantes no debería estar listo a estas alturas?'

'Me han dicho que para el lunes,' dijo Evan cuando se levantó de su asiento. 'Honestamente, por primera vez en mi vida creo que podría estar esperando con ganas que el fin de semana llegue a su fin.'

Evan miró a Severus a los ojos una última vez antes de cerrar las cortinas tras de sí, y el centelleo que captó Severus fue suficiente para comprender por qué Evan se había marchado.

'Se te ve exhausto, Sev,' dijo Lily mientras comenzaba a jugar con el cabello de él. 'Quizá deberías dormir un poco.'

'Lo haré,' dijo Severus. 'No tengo idea de qué hora es, pero lo haré.'

'Es hora de que me marche y coma algo,' dijo Lily mientras se agarraba su rugiente estómago. 'Pero antes de que me marche, sin embargo,' dijo con voz más seria, 'hay una cosa más que me gustaría preguntarte.'

'Simplemente pregunta,' dijo Severus cuando volvió a descansar la cabeza en la almohada, y de inmediato sintió el mareo comenzando a disminuir.

'Cuando estabas hablando con Riddle,' dijo Lily con cierta dificultad, 'y yo comprendí que lo hiciste para picarlo, pero aun así - ¿por qué me llamaste sangre-sucia?'

'Porque lo eres,' dijo Severus mientras la miraba directamente a los ojos. 'Y por favor, déjame explicarme antes de salir corriendo,' añadió enseguida cuando vio las cejas de Lily comenzando a alcanzar la raíz del pelo.

'No eres una sangre-sucia porque te considere inferior a cualquier otra bruja que no lo sea. Lo eres porque naciste de Muggles. Circulan muchas teorías sobre por qué existen las personas como tú, incluso tengo algunas teorías propias, que compartí con Petunia durante la Navidad.'

'Pero, ¿por qué no puedes llamarme simplemente hija de Muggles como a cualquier otro?' preguntó Lily, sonando un poco triste.

'¿Recuerdas cuando éramos pequeños y me preguntaste si suponía alguna diferencia, ser hija de Muggles?' dijo Severus mientras alcanzaba su mano.

Lily le tomó la mano y la sostuvo en la suya. 'Lo recuerdo,' dijo suavemente.

'Entonces quiero que sepas que no he sido completamente honesto contigo,' dijo Severus con calma. 'Creo que eres una bruja extraordinariamente dotada, y de verdad creo que ser nacida de Muggles no supone una diferencia en absoluto, pero allá afuera, en el mundo más allá de Hogwarts, supone toda la diferencia del mundo.'

'Lo siento,' añadió Severus cuando vio los ojos de Lily ponerse rojos. 'Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora te habría dicho que este lugar no es seguro para las personas como tú.'

Lily se secó una lágrima que había comenzado a caer con su mano libre. 'Pero si en verdad no te importa, ¿por qué lo dijiste?'

'Porque creo que el Señor Tenebroso no comprende el amor,' dijo Severus mientras intentaba buscar las palabras adecuadas que decir. 'Pero lo que sí comprende es el deseo de poder, que es algo a lo que renuncié porque prefiero estar con alguien a quien él considera inferior a sí mismo.'

'Con una sangre-sucia,' susurró Lily para sí misma. '¿Renunciaste a todo por estar conmigo?'

Severus podía sentir un nudo comenzando a formarse en su garganta. 'Renuncié a la protección que se me había ofrecido, porque prefiero enfrentarme a los peligros de este mundo contigo que hacerlo solo.'

Lily estrechó la mano de Severus un poco más fuerte y se secó otra lágrima con la manga.

'Lo lamento si te hice daño con lo que dije,' dijo Severus sinceramente. 'Pero hay algo que necesito que comprendas.'

'¿Y qué sería?' preguntó Lily mientras trataba de sonreír a través de las lágrimas.

'Desde los ataques puede que hayas oído a la gente emplear la palabra sangre-sucia más a menudo dentro de estos muros, y una vez abandonemos este lugar, definitivamente la oirás a tu alrededor todo el tiempo. Así que lo que estoy pidiéndote, es que no dejes que te afecte, sino que te comunique fuerza.'

'Comprendo lo que quieres decir,' dijo Lily cuando respiró hondo, y se permitió relajarse. 'No puedo dejar que una palabra me haga daño una y otra vez.'

'Y te prometo que nunca volverás a oírme decirla,' declaró Severus.

'Puedo aceptar eso,' dijo Lily con una sonrisa. 'Creo que es hora de que duermas un poco.'

'Y de que tú comas un poco,' dijo Severus cuando oyó el estómago de ella volver a rugir, 'porque sé que te hará sentirte mejor.'

Lily se levantó de su silla y cernió el rostro sobre el de Severus, haciendo que parte de su cabello cayera a su alrededor como una cortina. Se inclinó para besarlo, y esta vez él le devolvió el beso un poco menos firmemente de lo que lo había hecho la primera vez.

'Besas muy bien, Sev,' dijo Lily alegremente cuando se enderezó.

'Me alivia oír eso,' admitió Severus. 'Tenía miedo de–'

'–Aunque sólo una cosa,' interrumpió Lily.

Los ojos de Severus se abrieron mucho con horror. 'Por favor, no me digas que estoy haciendo algo mal.'

Lily sacudió la cabeza y rio. 'No, tonto, en realidad sólo necesitas afeitarte.'

Severus se tocó la cara y notó lo áspera que se sentía su piel. 'Lo siento por eso.'

'Tengo que decir,' dijo Lily con un asentimiento, 'te las arreglaste para dejarte una barba impresionante en cuestión de pocos días.'

'La abuela Singh habría estado orgullosa,' dijo Severus riendo entre dientes. 'Quizá debería dejarme bigote como Erwin.'

'Oh, no te atrevas,' dijo Lily, riendo de la idea de Severus con bigote. 'Es mejor que me marche y les cuente a todos los de la Joven Orden que estás despierto.'

'¿Cuándo volveré a verte?' preguntó Severus, un poco desanimado cuando vio a Lily apartar las cortinas.

'Nuestros espejos de dos direcciones sobrevivieron milagrosamente,' dijo Lily mientras señalaba la mesilla de noche. 'Lo escondí debajo de un trozo de pergamino. Te llamaré por tu nombre en cuanto pueda.'

'Recuerda, Sev,' añadió Lily cuando se disponía a cerrar la cortina, 'que te quiero mucho.'

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N/A "Nunca olvides lo que eres; el resto del mundo no lo hará. Llévalo como una armadura, y nunca podrá emplearse para herirte." – Tyrion Lannister.