Ser un Licántropo para que el Mundo lo Vea

Evan estaba parado firmemente arraigado al sitio, temblando violentamente. '¿Qué son estos perros?' dijo en un susurro casi inaudible.

'¿Me oíste hablar con alguien?' preguntó Severus con firmeza. Encontrar a Evan oculto cerca de la Casa de los Gritos en medio de la noche todavía era algo que estaba tratando de asimilar.

'Lo hice,' lloriqueó Evan. 'Al menos creía que te vería aquí con Remus, Sirius y esos otros dos.'

'¿Y qué te trae por aquí?' preguntó Severus, sin confiar por completo en la situación.

'Vine a buscarte y–por favor, ¿podrían dejar de gruñir esos perros?' dijo Evan mientras se estremecía al ver los dientes desnudos.

Remus y Sirius dejaron de gruñir a petición de Evan, pero continuaron mirándolo firmemente a los ojos.

'¿Por qué viniste a buscarme?' preguntó Severus.

'No estabas en el dormitorio,' dijo Evan a toda prisa sin quitarles los ojos de encima a Remus y Sirius, 'y me metí en una pelea con Mulciber y Avery, así que salí y entonces te vi marcharte del castillo con los Merodeadores.'

'¿Por qué no acudiste al profesor Slughorn en busca de ayuda?' le espetó Severus.

'¿Y qué bien haría eso?' dijo Evan, mirando a Severus como si no pudiera creer que estuviera enojado con él. 'No es que vayan a expulsarlos del colegio–y, y sólo tenía curiosidad.'

'¿Cuánto viste?' preguntó Severus levantando la voz.

'Sólo os vi desaparecer en algún lugar de los terrenos, así que simplemente fui a dar un paseo porque no quería regresar,' dijo Evan. 'Honestamente, no esperaba encontrarte aquí con–esto.'

'Simplemente saliste–a dar un paseo,' dijo Severus mientras su rostro se agriaba. 'A pesar de que sabes perfectamente lo peligroso que es salir aquí afuera por tu cuenta.'

'No era mi mejor momento,' dijo Evan mientras entrecerraba los ojos. 'Lo siento, ¿vale? Es sólo– ¿qué son estos perros?'

'¿Qué está pasando aquí?' gritó Potter detrás de ellos. '¿Hay alguien ahí?'

Peter y Potter se habían acercado caminando a los árboles. '¿Qué demonios estás haciendo aquí, Rosier?' dijo Potter furioso cuando vio a Evan.

'Nada de tu incumbencia, Potter,' espetó Rosier en respuesta. '¿Qué es lo que estáis haciendo todos aquí de todos modos?'

No había nada en la situación que permitiera que a Severus se le ocurriera una mentira. 'Llegará un día,' dijo Severus en dirección a Remus, 'que tu secreto se verá expuesto. Quizá ahora sería un buen momento para comenzar si quieres tomar esos asuntos en tus propias manos.'

No fue Remus, sino Sirius, quien tomó la iniciativa, y volvió a transformarse a su forma humana.

Evan dio un paso atrás involuntariamente y se le pusieron los ojos como platos al verlo. 'Joder,' fue todo lo que fue capaz de murmurar. '¿Eres animago?'

'Y también lo son James y Peter,' dijo Sirius mientras señalaba tras de sí, 'pero no Remus.'

Los ojos de Evan cambiaron de Sirius al enorme perro que todavía estaba parado frente a él. '¿Estás diciendo que éste es Remus?'

'Lo soy,' dijo Remus, y Evan casi tropezó con sus propios pies esta vez.

'No eres un perro, ¿verdad?' susurró Evan cuando se sostuvo agarrándose a un árbol.

Remus sacudió la cabeza, y tanto como su cara de licántropo lo permitía, parecía bastante triste por cómo Evan estaba respondiendo a él. 'Soy un hombre-lobo,' dijo, 'y salimos aquí afuera durante cada luna llena para mantenerme lejos del castillo.'

Evan pareció horrorizado en cuanto Remus hubo expuesto su secreto, pero el shock enseguida se convirtió en curiosidad. '¿Puedes hablar?' preguntó Evan con el ceño fruncido. '¿Por qué puedes hablar?'

'¿No preguntas por qué no estoy arrancándote la cabeza de un mordisco?' dijo Remus sorprendido. 'Me impresionas.'

Sirius estaba parado con los brazos cruzados. 'Ahí es donde entra Severus,' dijo mientras asentía en dirección a Severus.

'Es esa poción que hiciste, ¿no?' dijo Evan, ahora observando a Remus con mirada alucinada. 'Esto es en lo que has estado trabajando con ese tipo Belby, y de verdad lo hiciste.'

'Ahora que lo sabes,' dijo Severus, impacientándose, 'podrías hacernos un favor a Remus y a todos los demás no hablando de esto con nadie, jamás, o me veré obligado a obliviarte.'

'Mira, lo siento, ¿vale?' dijo Evan mientras recuperaba la fuerza en la voz. 'No pretendía descubrirlo.'

'Aun así trataste de seguirnos,' dijo Potter, obviamente no convencido de la inocencia de Evan. '¿Por qué lo harías siquiera?'

'¿Tendrías curiosidad si tu amigo saliera corriendo de repente con gente que solía odiar?' dijo Evan ásperamente. 'Me pareció sospechoso.'

Potter no parecía saber cómo responder a eso, así que se quedó callado.

'¿Te importaría unirte a nosotros en la cerca?' sugirió Peter. 'Quiero decir, decirte que vuelvas al castillo ahora y fingir que nada ocurrió sólo sería un movimiento estúpido.'

'Si le parece bien a–'

'–Sólo ven,' dijo Severus ásperamente. Se dio la vuelta y se encaminó de regreso a la cerca, sin mirar atrás para ver si alguien se molestaba en seguirlo. Una parte de él sabía que el secreto de Remus no podía permanecer en secreto para siempre. Especialmente porque iba a ir con él a Londres el próximo mes, y su mera presencia estaba destinada a suscitar algunas preguntas.

Cuando Severus se sentó y se equilibró sobre la cerca, el resto del grupo sí parecía haberlo seguido de cerca. Evan se sentó junto a Severus, y Peter le dio un pañuelo que había conjurado para él.

'¿Tu nariz está rota por casualidad, Evan?' preguntó Peter.

Evan se tocó con cuidado la nariz. 'No lo parece,' dijo. 'Probablemente parece peor de lo que es. Pero gracias.'

'¿Sobre qué fue exactamente la pelea que tuviste con Mulciber y Avery?' preguntó Severus.

El rostro de Evan se volvió amargo ante el recuerdo. 'Sobre Emma,' dijo. 'Sobre cómo no merece estar en Slytherin, siendo Sangre-sucia y todo eso.'

'Eh, no uses esa palabra,' Potter frunció el ceño.

'Es lo que ellos dijeron,' dijo Evan, ignorando la declaración de Potter. 'De cualquier modo, yo creo que es la bruja más estupenda que existe.'

'Definitivamente, merece la pena meterse en una pelea Muggle por las chicas,' dijo Severus, tratando de echar leña al fuego.

'¿Qué sentido tiene pelearse a lo Muggle de todos modos?' preguntó Potter. 'Todo lo que acabas haciendo es lastimarte físicamente el uno al otro.'

'Te sorprendería lo dañino que puede ser que te golpeen hasta hacerte papilla, Potter,' dijo Severus sombríamente. 'Si tuviera que escoger entre tener una varita o un puño moviéndose ante mi cara, elegiría la varita cualquier día.'

'¿Alguien quiere un pitillo?' dijo Sirius para interrumpir la disputa entre Severus y Potter.

'Cogeré uno,' dijo Severus, sorprendiéndose de lo contento que estaba por volver a tener un cigarrillo balanceándose entre los dedos.

'¿Puedo probar uno?' preguntó Evan. 'Nunca he fumado antes.'

Sirius le lanzó a Evan una sonrisa malvada cuando le pasó el cigarrillo. 'Lunático,' dijo, '¿también quieres uno?'

'Muy gracioso, Canuto,' dijo Remus, con aspecto disgustado.

'Oh, vamos,' gimoteó Sirius, 'sólo inténtalo. Lo peor que puede ocurrir es que el pitillo se te quede atrapado entre los dientes o algo así.'

Severus ya había encendido su propio cigarrillo con un chasquido de los dedos e inhaló profundamente. 'No me daba cuenta de cuánto necesitaba esto justo ahora.'

Mientras tanto, Evan imitó lo que hizo Severus, pero no pudo conseguir encender el cigarrillo.

'Toma,' dijo Severus mientras chasqueaba los dedos, 'Asegúrate de inhalar.'

Evan comenzó a toser sus pulmones en el momento que inhaló, haciendo que todos rieran disimuladamente y Sirius estallara en una carcajada ladradora.

'Cuesta un poco acostumbrarse,' dijo Sirius. 'Vamos, Lunático, sólo coge uno.'

En el momento que Remus tomó el cigarrillo en la boca de las manos de Sirius, todos estallaron en carcajadas.

Remus frunció el ceño al ver a todos riéndose de él. '¿Qué es tan gracioso?' dijo.

'Oh, colega,' intentó decir Sirius a través de su ataque de risa, 'desearía poder sacarte una foto ahora mismo. Te ves ridículo.'

'Severus,' dijo Remus rígidamente, '¿puedes encenderme la maldita cosa?'

Severus le encendió el cigarrillo a Remus, y no pudo evitar divertirse por la visión ridícula de un licántropo domesticado fumando un pitillo.

'¿Cómo lo llevas, Evan?' preguntó Sirius.

'Todavía no estoy seguro de si me gusta o no,' dijo Evan a través de una tos. 'Pero gracias de todos modos.'

'Es un poco gracioso, ¿no?' señaló Peter. 'Dos Slytherin y cuatro Gryffindor pasando toda la noche juntos, y a ninguno nos importa una mierda.'

'Nos sentamos juntos la mayor parte del tiempo a la mesa Gryffindor,' dijo Evan.

'Eso es cierto,' dijo Peter, 'pero aun así, esto es diferente. La gente del colegio siempre está mirándonos como si estuviéramos cometiendo un crimen o algo así, pero aquí afuera, es como si nada de eso existiera.'

'Me gusta," dijo Potter inesperadamente. 'Me gusta cómo nada importa aquí afuera.'

'Remus,' dijo Evan mientras intentaba tirar un poco de ceniza de su cigarrillo, '¿puedo preguntarte algo?'

'Claro,' murmuró Remus, tratando de fumar su pitillo lo más humanamente posible.

'¿Crees que serás capaz de hablarle al resto de la Joven Orden de tu condición?' preguntó. 'Quiero decir, acabo de descubrirlo por accidente, pero si alguien más lo averiguara sin conocer bien las cosas, ¿no te arriesgarías a ser expulsado o algo así?'

'Dumbledore se aseguró personalmente de que sea capaz de asistir a Hogwarts,' dijo Remus. 'Así que la expulsión no es algo que tenga que temer. Sin embargo, a principios del próximo mes Severus y yo vamos a bajar a Londres por esta poción de acónito que él y el señor Belby hicieron, y puede que me arriesgue a exponerlo ante todo el mundo mágico.'

Un silencio cayó entre el grupo, y todos supieron que fue porque Remus acababa de decir una dura verdad.

'Evan tiene razón, Remus,' dijo Severus, 'quizá sea buena idea contárselo a todos dentro de la Joven Orden. De ese modo, al menos tendrás un grupo de amigos a tu alrededor que puedan defenderte si es necesario.'

Remus escupió los restos de su cigarrillo. 'Pensaré en ello,' dijo con un suspiro ronco, 'pero podría llevar algún tiempo antes de que llegue a una decisión.'

'No tienes ese tiempo,' señaló Severus. 'Tenemos dos reuniones más con la Joven Orden hasta que nos dirijamos a Londres. Te recomiendo hacerlo antes de que vayamos allí.'

'Tengo una idea,' dijo Potter. 'Se supone que no aprenderemos esto hasta dentro de unas semanas en Defensa Contra las Artes Oscuras, pero el profesor nos dijo que vamos a discutir los licántropos.'

'Veo adónde va esto,' dijo Severus. 'Podríamos pedirle al profesor si podríamos discutir los licántropos más temprano para averiguar cuál es la postura de todos sobre los licántropos antes de que Remus decida exponerse.'

'Exactamente,' confirmó Potter. '¿Qué piensas, Remus?'

'Pienso que eso es brillante,' dijo Remus, pareciendo un poco más esperanzado que un momento antes.

'Genial,' dijo Evan, 'entonces, uhm–ahora, ¿qué hacemos?'

'Simplemente sentarnos aquí y esperar que rompa el alba,' dijo Sirius. 'Y entonces regresaremos al castillo e intentaremos no quedarnos dormidos durante la clase doble de pociones de mañana.'

'Eso me parece un plan.'