Orientación Profesional del Profesor Slughorn

Severus estaba sentado en un rincón de la biblioteca, trabajando en el resto de sus deberes de la semana acompañado por Evan, que estaba rodeado de un montón significativamente grande de trabajo.

'Evan,' dijo Severus de repente mientras levantaba la vista de su ensayo, '¿puedo preguntarte algo?'

'Claro,' dijo Evan mientras dejaba su pluma. '¿Tienes algo en mente?'

'Lockhart llegó hace un par de días preguntándome si estaba lidiando con pesadillas sobre lo que sucedió en la Cámara,' dijo Severus.

'¿Y lo estás?' preguntó Evan con una ceja alzada. 'Porque si lo estás, podrías simplemente pedir ayuda.'

Severus sacudió la cabeza. 'Yo estoy bien, sólo estaba preguntándome si tú lo estás.'

Evan se encogió de hombros. 'Estoy bien,' dijo. 'Ni pesadillas ni nada si es eso a lo que te refieres.'

'Bien,' dijo Severus con un asentimiento de aprobación. 'Por un momento temí que él podría estar teniendo visiones.'

'Sólo tiene doce años,' señaló Evan, 'y es al que casi le chuparon la vida allí afuera. Tendría sentido que eso siga atormentándole.'

'Tienes razón,' dijo Severus. '¿Ya has tenido tu charla sobre profesiones con el profesor Slughorn?'

'Esta mañana,' dijo Evan. 'Aunque le dije que había estado más preocupado por mi familia y pasar el colegio que en mi futuro real.'

'Entonces, ¿de verdad tampoco tienes ningún plan sólido?' preguntó Severus.

'Ahora mismo mi único plan es ayudar a los Longbottom con su tienda en el callejón Diagon durante el verano,' dijo Evan con una sonrisa, 'y de verdad estoy esperándolo con ganas. ¿Vas a conseguir un trabajo este verano?'

'No lo necesito,' dijo Severus. 'Desde todo lo de la Orden de Merlín, las pociones que estamos vendiendo Lily y yo subieron a las nubes.'

'Quizá puedas llevar a Lily de vacaciones,' sugirió Evan. 'Llévala a la costa para el fin de semana o algo así.'

'Sólo si sus padres lo permiten,' dijo Severus, ya visualizando a Lily tumbada en una playa, 'pero no a la costa, ya que se volvería una langosta.'

'Y aquí yo pensando que eras un pocionista brillante,' dijo Evan con el ojo torcido. '¿No puedes hacer algún tipo de ungüento que pueda bloquear el sol por completo?'

'Hay algo en las pelirrojas que no responde bien a los ungüentos,' dijo Severus, pero su mente había comenzado a barajar las posibilidades de crear algo para ella.

'Aunque tiene que haber algo que puedas hacer,' dijo Evan. 'No puedes esperar que se quede sentada dentro todo el verano.'

'Vamos a visitar a los Weasley este verano,' dijo Severus. 'Si recuerdo correctamente, viven en algún lugar de Devon. Quizá pueda llevarla a Dartmoor en busca de unicornios.'

'Aaah, qué romántico,' dijo Evan con un puchero. 'Deberíais llevar una tienda también. Ir de acampada o algo así.'

'¿Podríais callaros?' siseó una chica Ravenclaw detrás de ellos. 'Algunos de nosotros queremos de verdad aprobar los exámenes.'

Severus le echó un vistazo, completamente impasible por su mirada enojada. 'No me haga caso, señorita,' dijo mientras comenzaba a recoger sus libros, 'tengo que ir a ver al profesor Slughorn para mi orientación profesional.'

Con un saludo dejó a Evan sentado solo, y se encaminó abajo a las mazmorras.

'Me alegro de verte, Severus,' dijo Slughorn. 'Por favor, toma asiento.'

Severus se sentó en una silla tras el escritorio y miró directamente a Francis, que estaba nadando pacíficamente entre sus branquialgas como siempre.

'Francis parece llevarlo bien,' dijo Severus en un intento de comenzar la conversación.

'Ah, sí,' dijo Slughorn jovialmente, y miró el pececillo con orgullo. 'Todavía es el mejor regalo que jamás he recibido. Mucho mejor que la piña confitada, si puedo decirlo.'

Severus reconoció la mirada que Slughorn tenía en el rostro mientras miraba a Francis. Él solía mirar a Pip del mismo modo cuando estaba tumbado despierto en la cama por la noche. Le tranquilizaba ver un pez nadando sin preocuparse del mundo.

'Profesor,' dijo Severus cuando arrancó los ojos de Francis, '¿por qué exactamente quería que viniera a hablar con usted?'

'Porque cuando regresábamos a Hogwarts desde Londres,' dijo Slughorn en un tono mucho más serio, 'dijiste algo que me preocupó.'

'¿Y qué sería?' preguntó Severus, preguntándose genuinamente qué dijo que pudiera causar preocupación.

'Dijiste que nunca viste tu propia vida como algo en lo que tenías completo control,' dijo Slughorn. 'Estaba preguntándome qué te hizo decir tal cosa.'

Severus se quedó callado un momento. Había, por supuesto, cientos de razones ligadas a por qué dijo lo que dijo, pero ninguna que pudiera exponer a Slughorn. Quizá lo mejor era acercarse a la verdad todo lo posible.

'Creo que la razón por la que dije eso,' dijo Severus mientras miraba fijamente sus manos, 'es porque durante el último par de años me he metido en un montón de problemas entrometiéndome con la magia oscura.'

'Soy consciente,' dijo Slughorn con desaprobación, 'pero, ¿cómo se relaciona eso con que no visualices algún tipo de futuro para ti? Seguramente no estás planeando ser un marido amo de casa, ¿verdad?'

'No, señor,' dijo Severus con dureza. 'Nunca estuve destinado a ser un tipo de hombre sentado y acomodado.'

'¿Puedo contarte un secreto, Severus?' preguntó Slughorn con una amplia sonrisa en el rostro.

'Por alguna razón me pregunto si es verdaderamente un secreto o no,' dijo Severus, leyendo la traición obvia en su rostro.

'Bueno, preferiría si no se lo cuentas a nadie justo ahora, lo que estoy seguro que no harás,' dijo Slughorn, 'pero he estado pensado en retirarme desde que falleció mi esposa y estaba preguntándome, sólo quizá, si estabas interesado en hacerte cargo de mi trabajo como profesor aquí en Hogwarts una vez te gradúes.'

Severus dejó escapar un gemido y se desplomó en la silla como un adolescente de verdad. 'En absoluto.'

Slughorn alzó una ceja ante la improbable respuesta de Severus. '¿Crees que ser maestro de pociones es una oportunidad perdida en tu nombre?'

'Para ser honesto, profesor,' dijo Severus, ahora sentado con los brazos cruzados, 'eso creo.'

'Entonces dime, Severus ¿cómo es que nunca has pensado en nada mejor que hacer?' preguntó Slughorn con las manos dobladas bajo su barbilla.

'Mi mente ha estado bastante ocupada con el hecho de que hay una guerra allí afuera, señor,' declaró Severus.

'¿Preferirías unirte a la lucha?' preguntó Slughorn.

'Sí,' admitió Severus, y volvió a enderezarse, 'porque he cometido muchos errores y siento que tengo que enmendarlos.'

'¿Hay algún error que debería conocer?' preguntó Slughorn, '¿o prefieres hablar sólo con Dumbledore de eso?'

'Dumbledore y yo estamos trabajando en ello,' dijo Severus, finalmente viendo su ventana de oportunidad. 'La cosa es, profesor–la cosa es, que me metí en un montón de problemas. Un terrible montón.'

'¿Estás preocupado por tu seguridad?' preguntó Slughorn.

Severus sacudió la cabeza. 'Mi seguridad es la menor de mis preocupaciones. Mi problema es que cuando pasé por esa época muy oscura de mi vida, descubrí un montón de cosas que no debería haber descubierto.'

'¿A qué te refieres con eso?' dijo Slughorn, recostándose un poco más en su silla.

'Lo que estoy tratando de decirle aquí, profesor,' dijo Severus con una voz que no sonó como la suya, 'es que conozco un montón de cosas personales sobre el Señor Tenebroso que me meterían en problemas si ese conocimiento fuera expuesto.'

'Entonces, ¿qué planeas hacer, Severus?' preguntó Slughorn con creciente preocupación. '¿No sería mejor buscar protección en lugar de lanzarte a la lucha?'

'No, señor,' dijo Severus suavemente. 'Dumbledore y yo estamos actualmente sobre una pista para averiguar lo que podría poner fin al poder del Señor Tenebroso. Ya he alcanzado el punto de no retorno.'

Slughorn comenzó a pellizcarse el puente de la nariz como si estuviera tratando de suprimir un dolor de cabeza.

'¿No le enseñó, ya sabe–a él?' preguntó Severus con cautela, 'allá cuando era estudiante en Hogwarts.'

Una sombra cayó sobre el rostro de Slughorn a la mención del Señor Tenebroso. 'Lo he hecho,' dijo con un rígido asentimiento. 'De hecho, era uno de los alumnos más brillantes que nunca he tenido. No muy diferente de ti.'

'¿Estaba interesado en las Artes Oscuras por entonces?' preguntó Severus. '¿Como yo lo estaba?'

'Por desgracia, sí,' dijo Slughorn sombríamente. 'Hacía un montón de preguntas sobre ello también.'

Severus movió su silla ligeramente más adelante y apoyó las manos en el escritorio. '¿Sabe mucho de Artes Oscuras, profesor?'

Sudor frío había comenzado a formarse en la frente de Slughorn. 'Bueno–uno no puede ser seleccionado en Slytherin y esperar salir sin saber algo sobre las Artes Oscuras, ¿verdad?'

'Supongo que eso es cierto,' admitió Severus. 'Simplemente usted nunca me dio la impresión de ser alguien que tendría interés en las Artes Oscuras.'

'Siempre ha sido un interés, y nada más,' dijo Slughorn a la defensiva. 'El problema, sin embargo, es que por mucho tiempo creí que–bueno, quien-tú-sabes, estaba interesado en las Artes Oscuras sólo al mismo nivel académico que yo.'

'Es conocido por ser todo un encantador,' dijo Severus. 'Tiene esa misteriosa capacidad de seducir con las palabras.'

'Hablaba con lengua de serpiente,' dijo Slughorn con amargura.

'¿Le ha contado cosas de las que se arrepiente, profesor?' preguntó Severus con cautela.

'Muchas cosas,' dijo Slughorn sombríamente. 'Muchas cosas que me hacen preguntarme cuánto daño he causado.'

Severus se percató que Slughorn había comenzado inconscientemente a salirse de la conversación, e imaginó que ahora al menos se había plantado la semilla en lo que respecta a obtener el recuerdo que Dumbledore necesitaba.

'Lo siento, profesor,' dijo Severus con sinceridad. 'Creo que esta conversación se ha vuelto un poco demasiado personal.'

Slughorn le quitó importancia con un gesto. 'Está bien, Severus,' dijo con pesar. 'No puedo deshacer las cosas que hice en el pasado, pero lo que puedo decir ahora es que me alegro mucho de verte dar la espalda a toda esa oscuridad antes de que te consumiera por completo.'

Severus lo tomó como una indicación de que era hora de marcharse. 'Gracias, profesor,' dijo cuando se puso en pie, 'y gracias también por su consejo.'

'¿Estás absolutamente seguro de que no quieres hacerte cargo de mi puesto?' preguntó Slughorn mientras levantaba la mirada a Severus con ojos esperanzados. 'Recuerdo que la profesora Sinistra me contó que habías hecho un trabajo excelente haciéndote cargo de su clase en algún momento a principio de curso.'

'La idea de enseñar no va bien conmigo,' dijo Severus, 'pero si alguna vez me encuentro en una posición desesperada por un empleo, definitivamente lo tomaré en consideración.'

Slughorn asintió comprendiendo. 'Que pases bien lo que queda de tarde, Severus,' dijo.

'Buenos días, profesor,' dijo Severus, y salió del despacho.

En el momento que Severus cerró la puerta tras de sí, una ola de cabello rojo pasó junto a él por el corredor de la mazmorra.

'¡Sev!' dijo Lily alegremente cuando lo vio. 'Aquí estás.'

'Obtuve un poco de orientación profesional del profesor Slughorn,' dijo Severus. '¿Ibas de camino al laboratorio?'

'Sí, voy,' dijo Lily, y Severus captó la vista del gran montón de libros que llevaba en los brazos. 'También obtuve mi orientación profesional de la profesora McGonagall.'

Severus le cogió algunos libros de las manos para compartir el peso mientras caminaban por el corredor. '¿Todavía pensando en comenzar tu propio negocio de pociones?' preguntó con tono esperanzado.

'Sí, lo estoy,' dijo Lily con determinación. 'McGonagall repasó todos los detalles conmigo sobre qué calificaciones necesitaría y todo eso. Siento que descubrí un nuevo objetivo en la vida.'

'¿Y cuánto va a durar esa decisión?' bromeó Severus mientras abría la puerta del laboratorio. '¿Un día y medio?'

Lily lo fulminó con la mirada mientras dejaba caer el montón de libros sobre el escritorio. 'Por supuesto que no,' dijo con desprecio, 'estaba apuntado a tres o cuatro días, al menos.'

Severus dejó caer el resto de los libros sobre el escritorio y envolvió los brazos estrechamente alrededor de ella. 'Si esto es lo que verdaderamente quieres,' dijo mientras bajaba la mirada divertido al rostro de ella frunciendo el ceño, 'entonces daré cualquier cosa con el fin de que logres ese objetivo.'