Fuego en el Bosque Prohibido

'Lily,' susurró Severus soltándole la mano. 'Necesito que regreses con el grupo, y salgáis del bosque. Ahora.'

Lily le lanzó a Severus una mirada confusa. 'Pero pensaba que dijiste que no había nada allí.'

'Eso es lo que yo pensaba también,' dijo Severus, y hasta ahora había logrado mantener al Señor Tenebroso atrapado en el rabillo del ojo. 'Márchate. Deprisa.'

'No voy a irme,' espetó Lily. 'No voy a irme hasta que me digas lo que hay allí.'

'Por Merlín, Lily, por favor, ¿podrías escucharme?' espetó Severus en respuesta. 'Vuelve con el grupo y sácalos del bosque. Llevaos los unicornios con vosotros si podeis.'

Lily no cedería, pero con los ojos rastreó dónde estaba mirando Severus. '¿Quién está ahí?' susurró.

'Dije que vuelvas,' dijo Severus ásperamente mientras la empujaba en dirección al grupo. 'No es seguro estar aquí.'

'¡Qué demonios, Sev!' gritó Lily devolviéndole el empujón, y le lanzó una mirada asesina. '¿Por qué necesitabas hacer eso?'

'Hay Mortífagos aquí, Lily,' dijo Severus, ahora suplicándole. 'Sólo corre y vete. Por favor.'

Severus extendió la mano hacia ella, y Lily se la apartó de un manotazo. Con un rápido silbido de su varita murmuró "Periculum", lanzando chispas rojas al aire.

Sabiendo que no iba a ganar esta discusión, Severus enseguida arremetió para coger la varita de Lily, le dio la espalda mientras le agarraba las muñecas, y la protegió con su cuerpo de donde el Señor Tenebroso estaba parado.

'Qué chica valiente,' dijo la fría voz del Señor Tenebroso desde la sombra del árbol de Wiggen. 'Estúpida, pero valiente.'

'¡Devuélveme mi varita, Severus!' dijo Lily mientras trataba de liberarse de su agarre. '¿Quién demonios está ahí?'

'Lily, es el Señor Tenebroso,' rechinó Severus a través de los dientes. 'Ahora, ¿podrías, por favor, por favor, escucharme?'

Lily dejó de intentar liberarse en el momento que Severus mencionó al Señor Tenebroso, y él pudo sentirla congelarse bajo su fuerte agarre. '¿Estás seguro de que es él?' lloriqueó ella.

'Seguro,' dijo Severus, casi inaudiblemente. 'Ahora, por favor, haz lo que digo, y levanta tu escudo oclumántico.'

Desde las sombras, el Señor Tenebroso dio un paso adelante, revelando el rostro de un hombre que ya no se parecía a su apuesto yo joven. 'Tú debes ser Severus Snape,' dijo, ignorando la pelea que acababa de ocurrir justo ante él. 'He oído muchas grandes cosas de ti.'

'No es difícil cuando tu nombre ha sido divulgado en los diarios,' dijo Severus lo más calmado que pudo. '¿Qué os trae al bosque?'

'Sólo un poco de esto y un poco de aquello,' dijo el Señor Tenebroso mientras se miraba las uñas. 'Preguntándome por qué alguien que tenía su mente tan decidida a unirse a mi causa, de repente ha decidido rechazar todo lo que le he ofrecido.'

'No os debo una explicación,' dijo Severus amargamente.

'Estoy seguro de que la explicación está actualmente ocultándose a tu espalda, Severus,' dijo el Señor Tenebroso con una sonrisa retorcida. 'Supongo que debo disculparme por el comportamiento de Lucius de antes. Verdaderamente ella es una cosita bonita.'

Severus pudo sentir las manos de Lily comenzando a temblar cuando se dirigió a ella como una cosita. '¡Preferiría que me llamaran sangre-sucia!' gritó ella.

'Oh, tan llena de fuego,' dijo el Señor Tenebroso con una risa estridente. '¿Por qué no la sueltas, Severus, para que pueda ver de qué tipo de magia está tallada?'

'Sev, mira arriba,' dijo Lily con un nudo en la garganta. 'No estamos solos.'

Con un rápido vistazo a las densas copas, Severus vio que muchos Mortífagos estaban ocultándose en lo alto de los árboles, listos para golpear cuando fuera necesario.

Un rumor muy leve en la distancia delató que la Joven Orden había encontrado el camino hacia donde Lily había disparado la señal de advertencia, y Severus liberó el fuerte agarre que tenía en las muñecas de Lily, pero todavía no la soltó.

'Parece que vuestros amigos están aquí,' dijo el Señor Tenebroso mientras miraba por encima del hombro de Severus. '¿Qué deseas hacer, Severus? ¿Huir como un Muggle, o luchar como un hombre?'

Un fuerte hechizo Aturdidor pasó junto a la oreja de Severus, y fue la indicación para liberar a Lily de su agarre y devolverle su varita. '¡LOS MORTÍFAGOS ESTÁN AQUÍ!' gritó hacia el bosque. '¡ESTÁN OCULTÁNDOSE EN LOS ÁRBOLES!'

Hagrid fue el primero en irrumpir a través de los árboles en un ataque de rabia que Severus nunca antes había visto en él. Su sangre de gigante lo protegió de caer cuando le lanzaron los primeros hechizos desde las copas de los árboles, y sostenía su paraguas rosa como si conjurara un encantamiento escudo.

Lily ya se había dado la vuelta y comenzó a lanzar el hechizo Incarcerous a las copas de los árboles con la esperanza de derribar a alguno de los Mortífagos. Severus estaba indeciso entre correr tras ella para protegerla, pero no podía permitirse el lujo de apartar los ojos del Señor Tenebroso, que hasta ahora ni siquiera había movido un músculo.

Fue Frank quien llegó saltando desde detrás de los árboles a toda velocidad, lanzando más hechizos aturdidores que pasaron junto a Severus, que el Señor Tenebroso desvió con un chasquido de su varita como si estuviera apartando una mosca particularmente molesta.

'REGULUS, EVAN,' gritó Severus mientras trataba de desviar tantos hechizos que le lanzaban como podía. '¡INTENTAD REUNIR A LOS UNICORNIOS Y LLEVADLOS AL COLEGIO!'

Severus fue capaz de aturdir a un Mortífago que reconoció como Amycus Carrow justo antes de que lograra atrapar a Regulus. '¡CORRED LO MÁS RÁPIDO QUE PODÁIS!' gritó mientras veía a los dos muchachos desaparecer tras los árboles.

Un alarido ensordecedor comenzó a traquetear por los huesos de Severus. Bellatrix Black había atrapado a Alice, y estaba conjurando lo que parecía ser la Maldición Cruciatus. Fue Potter quien lanzó un poderoso Confringo, haciendo que Bellatrix saliera volando y se golpeara contra un árbol.

'¿ADÓNDE FUE?' gritó Frank indignado. '¡ESTABA JUSTO PARADO AHÍ JUNTO A ESE ÁRBOL DE WIGGEN!'

'¡INTENTA ATRAPAR TODOS LOS QUE PUEDAS!' gritó Sirius mientras agarraba a un Mortífago atado. '¡Cuantos más podamos rendir a Dumbledore, mejor!'

Enseguida Severus conjuró un Encantamiento Supersensitivo sobre sí mismo, haciendo más fácil contar si todos de la Joven Orden seguían resistiendo mientras miraba simultáneamente al Señor Tenebroso.

Si Regulus y Evan habían sido lo suficientemente rápidos, deberían estar a salvo, pero no se veía a Mary ni a Peter, haciendo que el corazón se le hundiera hasta las rodillas.

La pregunta de dónde estaban fue respondida enseguida, ya que Severus oyó a Mary, o más bien vio a Mary, correr por los bordes del campo de batalla en un gran círculo sosteniendo la varita tras ella, dejando un rastro de fuego tras ellos.

'¡AHÚMALOS, PETER!' gritó ella, y justo en el lado opuesto Peter estaba haciendo exactamente lo mismo.

Con el uso del hechizo Aquamenti, Severus se aseguró de que las hojas secas del suelo comenzaran a formar una espesa cortina de humo que comenzó a elevarse en el aire velozmente. '¡ESTÁN COMENZANDO A APARECERSE!' gritó cuando oyó el familiar sonido de crack.

Alice seguía tumbada inconsciente en el suelo, así que Severus corrió hacia ella y se la echó a los hombros del mismo modo que Frank lo había hecho con él hace meses.

El círculo de fuego estaba comenzando a encerrarlos. Severus levantó su varita, gritó "Partis Temporus", y creó un hueco entre las llamas. 'TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ. ¡AHORA!'

Lily había logrado atrapar a un Mortífago, y enseguida se lo pasó a Hagrid de modo que pudiera arrastrarlo a los terrenos donde ya no fuera capaz de huir.

Con Hagrid encabezando la marcha con el Mortífago capturado en los brazos, todo el grupo corrió lo más rápido que pudo hacia los terrenos, dejando atrás un bosque ardiendo. Una vez llegaron a la cabaña de Hagrid todos se detuvieron, y comenzaron a toser el espeso humo que habían comenzado a inhalar.

'¡Alice!' gritó Frank en pánico. '¿Está bien?'

Lo más cuidadosamente que pudo, Severus se bajó a Alice de los hombros y la pasó a los brazos extendidos de Frank. 'Está respirando,' lo tranquilizó. 'Ve a llevarla a la enfermería. Nosotros tenemos que vigilar al Mortífago.'

Cuando un Frank con los ojos llorosos se marchó con Alice en brazos, la mayor parte del grupo se habían hundido de rodillas exhaustos.

Severus repasó todo el grupo para asegurarse de que todos estaban presentes, y en la distancia pudo ver toda una manada de unicornios parados a campo abierto, mirando intensamente al bosque ardiendo.

'Veo a Dumbledore venir en la distancia,' dijo Hagrid mientras mantenía al Mortífago capturado bajo la rodilla, 'y algunos de los otros profesores, creo.'

Severus vio que Lily estaba hablando con Remus, y eso fue suficiente para saber que estaba bien. '¿Alguna idea de quién es éste, Hagrid?' preguntó Severus mientras bajaba la mirada al Mortífago con asco.

'Ni idea,' dijo Hagrid, presionando un poco más la espalda del hombre con la rodilla, 'pero con suerte será un billete de ida a Azkabán para él.'

Severus se agachó para darle una buena mirada al rostro del hombre. Le llevó un rato antes de ser capaz de conectar el rostro con un recuerdo del pasado. Y entonces, cayó en la cuenta de a quién estaba mirando.

Dumbledore había llegado con todo el profesorado de Hogwarts. Los maestros corrieron de camino al bosque para extinguir el fuego mientras el profesor Kettleburn se apresuraba hacia la manada de unicornios.

'Profesora McGonagall, Dumbledore,' dijo Severus mientras se ponía en pie, y la hizo detenerse en su camino hacia el bosque. 'Evan Rosier y Regulus Black están con los unicornios allí afuera.'

'Me alegra oír eso,' dijo McGonagall con una mirada de shock grabada en el rostro. '¿Todos los demás están a salvo?'

'Todos están aquí,' la tranquilizó Severus. 'Lo he comprobado dos veces. ¿Ve a ese hombre que Hagrid está reteniendo?'

McGonagall miró por encima del hombro de Severus y asintió que lo veía. '¿Lo conoce, señor Snape?'

'Ese hombre es el padre de Evan,' dijo Severus. 'Sugiero que no se lo digamos a Evan sólo por un rato más.'

Dumbledore asintió comprendiendo y se dirigió hacia Hagrid. 'Por favor, ¿podrías llevar a este hombre al despacho de la profesora Mcgonagall, Hagrid? Deseo interrogarlo más tarde.'

'Lo haré, director,' dijo Hagrid mientras se ponía en pie, y levantó a Rosier sénior sobre sus hombros.

Hadrid se había marchado justo a tiempo, porque el profesor Kettleburn había enviado a Evan y Regulus a volver a unirse al grupo.

'Quiero que todos y cada uno vayan a la enfermería para que madame Pomfrey pueda hacerse cargo de ustedes,' dijo Dumbledore. 'Me reuniré con todos allí más tarde.'

Cuando el intenso momento de estar en combate terminó, el camino de regreso al castillo fue un poco una neblina. Algunos estudiantes estaban asomándose a las ventanas para ver lo que estaba pasando, pero estaba claro que les habían ordenado permanecer dentro mientras los profesores estaban resolviendo las cosas.

Lily había puesto un brazo alrededor de Severus durante todo el camino de regreso al castillo, y no lo soltó hasta que se sentaron dentro de la enfermería. Frank debía haberlos oído llegar, ya que apareció desde detrás de una cortina.

'Alice se pondrá bien,' aseguró al grupo antes de que pudieran dispararle alguna pregunta. 'Acaba de despertar y sólo se siente un poco mareada.'

'Sugiero que todos vayan a ducharse por turnos,' ordenó madame Pomfrey. 'Están cubiertos de hollín.'

'¿Estás seguro de que estás bien, Sev?' preguntó Lily. 'Pareces un poco distante.'

'Estoy bien, lo prometo,' dijo Severus rígidamente, pero en su mente estaba preocupado por lo que iba a sucederle a Evan ahora que su padre había sido capturado. 'Vamos a lavarnos antes de hablar, ¿vale?'