El Remordimiento Llega en Muchas Formas
'Por favor, Sev, ¿podrías escucharme?' dijo Lily con calma pero con firmeza. Había estado intentando apartarle las manos del cabello, pero Severus tenía los dedos cerrados con tanta fuerza que sus intentos eran en vano. '¿Sabes que es bastante aterrador cuando haces esto?'
'Lo siento,' lloró Severus. 'No debería haber–no debería haber–'
'–y yo debería haberte escuchado,' interrumpió Lily. 'Estabas tratando de protegerme y no hice lo que me pediste.'
Severus respiró hondo e intentó levantar la mirada hacia Lily, pero su visión estaba completamente oscurecida por las lágrimas que estaban nadando en sus ojos. '¿Cómo es que disculpas siquiera remotamente lo que he hecho?' dijo con gran dificultad, sintiendo las lágrimas filtrándose por su rostro cuando lo dijo.
'Por favor, ¿puedes dejar de lastimarte, Sev?' dijo Lily mientras le secaba algunas lágrimas con el pulgar. 'Nos haría mucho más bien a ambos que simplemente habláramos de ello.'
Llevó varias respiraciones más que Severus finalmente recuperara el sentido, y liberara la tensión con la que estaba agarrándose con fuerza el cabello.
'No estoy enfadada contigo,' dijo Lily en un intento de sonar tranquilizadora. 'Estabas tratando de protegerme. Recuerda eso.'
Severus sintió que no le quedaban más lágrimas que llorar, y el único sentimiento que había quedado en su corazón era una severa culpa. Una culpa que no había sentido cuando había fracasado en proteger a su madre, y todo lo que pudo hacer fue sacudir la cabeza a lo que Lily estaba tratando de decir.
'¿Puedo tocarte, Sev?' preguntó Lily, y Severus se percató de que ella estaba comenzando a disgustarse.
'No te merezco,' dijo Severus casi inaudiblemente. 'No lo hago.'
Lily no estaba aceptando nada de eso, así que con ambas manos agarró a Severus firmemente por los hombros y lo atrajo a un estrecho abrazo. 'Esto no es cuestión de merecer, Sev,' dijo con la voz quebrada. 'Es mi propia decisión si quiero estar contigo o no. Y quiero. Quiero de verdad.'
'Nunca pretendí lastimarte,' susurró Severus. 'Lo siento tanto.'
'Y yo te perdono,' dijo Lily mientras le pasaba la mano suavemente arriba y abajo por la espalda. 'Hay sólo una cosa que necesito que aprendas a comprender, Sev.'
'¿Qué sería?' preguntó él, sintiéndose relajarse sólo un poco bajo su toque.
'Que no siempre puedes estar ahí para protegerme,' dijo Lily, y lo miró directamente a los ojos cuando lo dijo. 'Yo soy muy capaz de cuidar de mí misma. Así que por favor, no te pongas en peligro sólo porque yo podría estarlo.'
'Es difícil,' admitió Severus. 'Es difícil porque sé que no estás a salvo en el mundo mágico.'
'Encontraré mi camino,' dijo Lily, y tomó las manos de él en las suyas. 'Y te agradecería que te quedes a mi lado mientras voy a buscarlo.'
Severus bajó la mirada a los círculos azul oscuro que se habían formado alrededor de las muñecas de ella. 'Deja que me haga cargo de eso por ti antes que vuelva a perder la cabeza.'
Severus se desplomó de la cama, y con manos temblorosas comenzó a rebuscar por sus provisiones para encontrar la pomada curativa de su madre. Finalmente encontró la lata redonda que había estado buscando, y se la llevó a Lily.
'Dejaré que lo hagas tú,' dijo Lily mientras extendía los brazos hacia él, 'si quieres.'
Con las manos todavía temblando levemente, él abrió la lata y hundió el dedo en la pomada. Con movimientos circulares muy suaves comenzó a trazar la línea de los cardenales en sus muñecas, que lentamente comenzaron a desvanecerse bajo su toque.
'Gracias,' dijo Lily. 'Ya no se ve tan mal ahora, ¿verdad?'
'No hace que me sienta mejor,' dijo Severus con un resoplido, y arrojó la lata a un lado. 'Me sentiré culpable por esto durante un tiempo.'
Severus se arrastró de regreso a la cama, se tumbó, y se enroscó en una bola. '¿Podrías tumbarte conmigo un rato?' preguntó. 'No me apetece dormir.'
Lily se tumbó de espaldas a su lado y comenzó a acariciarle el cabello. '¿Hay algo de lo que te gustaría hablar?' preguntó.
'Hablemos de nuestros planes para el verano,' sugirió Severus. 'Hasta ahora lo único seguro es nuestra visita a los Weasley y un viaje a Ámsterdam.'
'Bueno,' comenzó Lily, 'definitivamente tenemos que volver a nuestro lugar junto al río. No hemos estado allí en más de un año.'
'Deberíamos,' dijo Severus, recordando que en ese caso él no había estado allí en casi veinte años.
'Y odio decirlo,' añadió Lily, 'pero el caso de tu padre todavía está en marcha.'
'He estado pensando en visitarlo en la prisión,' confesó Severus. 'Hasta ahora la investigación no está llevando a ninguna parte, y tengo la sensación de que nunca lo hará.'
Lily le lanzó a Severus una mirada de duda. 'Si crees que eso podría darte alguna conclusión, no veo por qué no. Aunque, ¿estás absolutamente seguro de que quieres volver a verlo?'
'No,' dijo Severus, 'pero, ¿cómo puedo encontrar conclusión si no me enfrento a él y le preguntó por qué hizo lo que hizo?'
'Lo que más temo si vas a visitarlo,' dijo Lily, 'es que no tenga las respuestas que quieres oír.'
'Ni siquiera sé qué es lo que quiero oír,' dijo Severus a regañadientes. 'Todo lo que quiero es que confiese que es un maltratador y un asesino.'
'¿Cómo se supone que eso va a traerte conclusión cuando es algo que ya sabes?' preguntó Lily. '¿O hay algo que te gustaría decirle?'
'Oh, hay muchas cosas que me gustaría decirle,' dijo Severus con amargura.
'Si crees que te ayudará a sanar, entonces puedes pedirle a papá que te lleve allí,' dijo Lily. 'Incluso yo iré contigo si quieres que lo haga.'
'Tendré que pensar en eso un tiempo,' dijo Severus, y se acurrucó un poco más cerca contra ella.
'Entonces piensa en eso,' dijo Lily. '¿Algo más que podríamos hacer este verano?'
'Voy a comprar una motocicleta,' dijo Severus. 'Ya tengo mi mente puesta en lo que quiero y Erwin va a ayudarme a conseguirla.'
'¿Esa Triumph Bonneville por casualidad?' preguntó Lily con una sonrisa. '¿No tendrías que sacarte la licencia también si lo haces?'
'Ser mago tiene sus ventajas,' dijo Severus, y se sintió un poco rebelde por esa idea. 'Y además, Erwin tiene tantas ganas como yo.'
'Bueno, imagínate,' dijo Lily. 'Papá solía conducir motocicletas antes de que naciéramos Petunia y yo. De hecho, creo que las conducía cuando todavía estaba sirviendo en el ejército.'
'Si tus padres lo permiten, me gustaría llevarte fuera un fin de semana,' dijo Severus. 'Ir a acampar a Darmoor o algo así.'
'¡Eso me encantaría!' dijo Lily con deleite. 'Si mamá y papá lo permiten podríamos ir cuando estemos con los Weasley. Ottery St. Catchpole está en Devon si no me equivoco.'
'Se lo preguntaremos cuando lleguemos a casa,' dijo Severus. 'Aunque hay un problema más que tendremos que enfrentar cuando lo hagamos.'
Lily se quedó callada por un momento, como si estuviera pensando en qué problema podría ser. 'Vamos a tener que confesárselo a mamá, ¿no?' dijo, su estado de ánimo elevado fundiéndose cuando recordó la carta de su padre. 'Esto va a ser difícil.'
'Tenía la esperanza de que seríamos capaces de convencerla de que Hogwarts es el lugar más seguro para nosotros,' dijo Severus. 'El problema es que después de hoy, ya no estoy seguro.'
'Está eso,' dijo Lily, 'y luego también está el hecho de que les van a notificar nuestras aventuras nocturnas del jueves pasado. Tengo la sensación de que van a castigarnos en el momento que pongamos un pie en casa.'
'¿Castigados?' preguntó Severus con una ceja alzada. 'Casi somos adultos. ¿Cómo es que todavía pueden castigarnos en este punto de nuestras vidas?'
Ahora que Severus pensaba en ello, la razón por la que encontraba la idea de ser castigado tan absurda es porque no había tenido que lidiar con figuras de autoridad durante casi dos décadas. Mudarse con los Evans la pasada Navidad sólo había sido muy breve antes de que él y Lily tuvieran que regresar a Hogwarts. El verano, sin embargo, iba a ser una historia completamente diferente.
'Estoy segura de que la voluntad de mamá es ley mientras vivamos allí,' dijo Lily. 'Ésa es la manera en que siempre ha sido.'
'Este verano va a ser interesante,' dijo Severus mientras se estiraba. '¿Crees que serás capaz de compartir una habitación con Petunia durante tanto tiempo?'
'Tuney va a mudarse al final del verano,' dijo Lily encogiéndose de hombros. 'Pasar tiempo con ella antes de que se marche a la universidad sería bastante agradable en realidad.'
'¿Has oído algo de tus padres sobre Vernon?' preguntó Severus, recordando la conversación que había tenido con Erwin dentro del baño del ministerio.
'Todo lo que sé es que no les parece tan adecuado para Tuney,' dijo Lily con un suspiro. 'No es, bueno–malo para ella, supongo, pero también es tan tradicional. Simplemente no le pega en absoluto.'
'Eso noté,' gruñó Severus. 'Personalmente, me parece un poco gilipollas.'
'Te llamó bastardo en Navidad,' dijo Lily mientras se pasaba los dedos por el cabello con frustración. 'Fue un tonto del culo contigo.'
'No quería que Petunia estudiara arte,' recordó Severus, y levantó la mirada al retrato de familia que Petunia había hecho, percatándose de que, de hecho, no había incluido a Vernon. 'Me hace preguntarme lo que hizo cuando ella le dijo que iba a hacerlo de todos modos.'
'Sólo hay un modo de averiguarlo,' dijo Lily. 'Pero, uhm–Sev, ¿te sientes mejor?'
Severus miró las manos de Lily, y ahora los cardenales que rodeaban sus muñecas casi habían desaparecido después que el ungüento hubiera hecho su magia. 'Todavía me siento culpable,' se lamentó.
Con ambas manos, Lily tomó el rostro de Severus y lo besó dulcemente en los labios. 'Sólo recuerda, Sev, que me gustas tal como eres.'
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Por mucho que Severus quisiera que Lily pasara otra noche a su lado, Evan lo necesitaba más ahora mismo. Había encontrado a Emma en la sala común de Slytherin, y le había dicho que Evan se había encerrado en el dormitorio, sin querer hablar con nadie.
'Evan,' dijo Severus en alto mientras aporreaba la puerta. 'Por favor, ¿podrías dejarme entrar?'
'Vete a la mierda,' gritó Evan desde el otro lado. 'Sólo quiero estar solo ahora mismo.'
No queriendo discutir con Evan si podía entrar en el lugar donde tenía la mayor parte de sus pertenencias, se permitió entrar con el empleo de un simple Alohomora, y abrió la puerta de su dormitorio.
Allí, sentado en su cama, estaba Evan, desgarrando furioso pedazos de pergamino.
'¿Qué te ha hecho ese pergamino?' preguntó Severus cuando se sentó a su lado. 'Además, se te ve hecho una mierda.'
'Mira quién habla,' espetó Evan. 'Joder, he terminado con todo.'
'Bueno, ciertamente conozco ese sentimiento,' dijo Severus mientras se ponía cómodo. '¿Te importa contármelo?'
'Tú ya sabías que era mi padre, ¿no? Pero sí, le dieron Suero de la Verdad,' dijo Evan con amargura mientras rasgaba otro pedazo de pergamino. 'Aunque no se me permitió preguntar por qué estaba en el bosque.'
'¿Le preguntaste algo?' preguntó Severus con curiosidad.
'Principalmente sólo quería decirle cosas. Cosas que no eran muy agradables, por decirlo suavemente,' dijo Evan, rasgando un nuevo trozo de pergamino más vigorosamente que el anterior que había reducido a pedazos. 'Aunque le pregunté algo. Desearía no haberlo hecho.'
'¿Estás dispuesto a contarme lo que le preguntaste?' dijo Severus. 'O no. Eso también está bien.'
Evan hizo una pelota con el trozo de pergamino restante que estaba sosteniendo y la lanzó al otro lado de la habitación. 'Le pregunté si yo todavía le importaba,' dijo con la voz volviéndose espesa. 'Ya sabes, ver si al menos todavía piensa en mí como su hijo.'
'¿Y qué dijo?' preguntó Severus con cautela, sintiendo que cualquier respuesta que llegara, no iba a ser buena.
'Nada,' escupió Evan. 'No dijo una condenada cosa en absoluto.'
