Recuerdos y Conexiones
'Es glorioso,' susurró Lily.
'Ciertamente lo es,' dijo Severus, levantando la mirada a los diminutos viales de vidrio con la misma adoración.
Los meses de duro trabajo de Lily por fin habían dado fruto. El Félix Felicis estaba oficialmente terminado. Había dividido la poción por igual en diez pequeños viales, y los había almacenado ordenadamente en la estantería tras el escritorio dentro del laboratorio.
'Debo decir, Sev,' continuó Lily mientras el oro arremolinado del Félix Felicis se reflejaba en sus ojos, 'que en cierto modo estoy tentada de probar uno sólo por diversión.'
'¿No comprendes las consecuencias si te pillan?' dijo Severus frunciendo el ceño. 'Todavía nos quedan varios exámenes.'
'Oh, lo sé,' dijo Lily con toda naturalidad. 'Pero aun así, no puedo evitar preguntarme cómo es…'
'Vayamos a la biblioteca y reunámonos con el resto, ¿vale?' sugirió Severus mientras apartaba a Lily de la estantería. 'Mejor aléjate de la tentación por ahora.'
Empujando suavemente a una Lily un poco peleona fuera del laboratorio, Severus encabezó el camino hacia la biblioteca. Pociones era el primer examen el siguiente lunes, y aunque Severus no tenía que participar con su ya calificado "Extraordinario", todavía había muchos miembros de la Joven Orden pidiendo su ayuda.
Cavando profundamente en sus recuerdos, Severus recordó que el examen contenía muchas preguntas sobre usos específicos de los ingredientes. Incluso para sus estándares, no había sido un examen fácil.
La mayoría de los miembros del grupo ya estaban esperando en el momento que llegaron, y habían ocupado un rincón de la biblioteca para mantener una gran sesión de estudio.
'Gracias a Dios, aquí estás, Severus,' dijo Alice con tono esperanzado. 'Acabo de toparme con algo que no comprendo del todo. Algo sobre Golpalott–'
'–Si es la Tercera Ley de Golpalott, entonces Peter debería ser capaz de explicártela,' dijo Severus mientras se sentaba en un asiento libre.
'Oh, ¿de verdad?' dijo Mary con una ceja alzada. 'Bueno, estaba esperando que tú podrías–'
'¡Yo puedo explicártelo!' dijo Peter alegre cuando oyó su conversación. 'Severus me la enseñó hace un tiempo.'
Alice seguía mirando a Severus con ojos suplicantes como si dijera que aun así preferiría que se lo explicara él que Peter, pero Severus no iba a ceder. 'Sólo dale una oportunidad,' dijo lo bastante bajo como para que sólo Alice pudiera oír.
Alice no parecía convencida, pero se rindió en cuanto Peter empujó a Frank a un lado para poder sentarse junto a ella.
'Uhm… ¿Severus Snape?' una tímida voz llamó tras él. 'Tengo algo para ti.'
Cuando Severus estiró el cuello, vio a una joven chica Hufflepuff de aspecto vacilante llevando una nota pulcramente doblada en la mano. 'Se supone que debía darte esto,' dijo ella, obviamente sintiéndose intimidada por la mirada fulminante de Severus.
La chica se marchó corriendo en el momento que Severus le cogió la nota de las manos. Tenía una sospecha de quién provenía la nota, y su sospecha se confirmó al ver la fina escritura curva. Dumbledore quería verlo, y preferiblemente cuanto antes.
'Bueno, lamento que debo cortar esto,' dijo Severus mientras se levantaba del asiento en que acababa de sentarse. 'Dumbledore desea verme.'
'Pero, ¿qué hay de nuestro repaso de Pociones?' dijo Emma, en pánico. 'Nos quedan menos de dos días para el examen.'
'Honestamente, Severus,' dijo Sirius desesperado, y parecía igualmente decepcionado porque Severus tuviera que marcharse. 'No vamos a hacerlo bien sin tu ayuda.'
Severus señaló a una Lily de aspecto bastante agrio. 'Ella es tan capaz de explicar la asignatura como yo,' dijo orgulloso. 'Y como dijo Emma, todavía queda mañana.'
'Lo haré,' dijo Lily ásperamente, todavía mirando enojada a todos los que estaban sentados alrededor de la mesa, 'porque soy igual de capaz, '¡muchas gracias!'
Con una amplia sonrisa en el rostro, Severus dejó al grupo para dirigirse al despacho de Dumbledore, y pudo oír a una Lily muy decidida hablando al grupo antes de salir de la biblioteca.
Como siempre, Dumbledore recibió a Severus con una tetera recién preparada. El pensadero ya estaba al borde de su escritorio, y Severus tuvo la sospecha de que Dumbledore debía haber logrado ganar alguna información del profesor Slughorn que era digna de compartir.
'Me alegro de verte aquí tan rápido, Severus,' dijo Dumbledore mientras les servía a ambos una taza. 'Por favor, toma asiento.'
Severus se sentó en su silla habitual y cogió con gusto la taza de té que Dumbledore le ofrecía.
'¿Cómo te han dio los exámenes hasta ahora?' preguntó Dumbledore con una leve sonrisa.
'Mucho más fáciles que la primera vez,' dijo Severus después de tomar un sorbo de té. 'Pero de todos modos, siempre he encontrado solaz en el estudio.'
'Entonces, ¿puedo esperar ver al menos diez "Extraordinarios" en tu lista de calificaciones en el momento que termines?' preguntó Dumbledore con una mirada divertida en el rostro.
'La mayoría de mis notas fueron "Extraordinario" en mi primera vida,' dijo Severus, sintiendo una brizna de orgullo mientras recordaba qué bien lo había hecho incluso entonces. 'No espero que sea muy diferente esta vez.'
Dumbledore rio entre dientes y sacudió la cabeza. 'Algunas cosas en este mundo son verdaderamente extraordinarias, y tú, Severus, no eres una excepción a eso.'
Severus no supo cómo responder a eso, y en cambio apuró su té de una vez. '¿Logró obtener un recuerdo particular del profesor Slughorn?' preguntó.
'Lo hice,' dijo Dumbledore con un gesto hacia el pensadero. 'Pero hay otro recuerdo que deseo mostrarte antes de que habitemos la mente del profesor Slughorn.'
'¿De quién sería ese recuerdo?' preguntó Severus con curiosidad.
'Un recuerdo tomado de Morfin Gaunt,' dijo Dumbledore con gravedad. 'Un recuerdo, de cuando Voldemort ya era casi un hombre. Un recuerdo que casi había olvidado hasta que acordamos volver a encontrarnos este verano para buscar su anillo. Concuerda con el recuerdo que Slughorn me ha entregado.'
'¿Piensa que el anillo puede estar en algún otro lugar aparte de la casa de los Gaunt?' preguntó Severus.
'Puede ser,' dijo Dumbledore mientras cogía un pequeño vial de la mesa y vertía el contenido en el pensadero. 'Continuemos esta discusión mientras caminamos en este recuerdo, ¿vale?'
Obediente, Severus se inclinó sobre el pensadero y sintió la sensación familiar de caer en la nada hasta que sus pies aterrizaron en un sucio suelo de piedra en casi completa oscuridad.
A Severus le llevó un momento reconocer el lugar, pero era, en efecto, la casa de los Gaunt; sólo que ahora mucho más inmunda de lo que lo había estado en el recuerdo de Ogden.
La única fuente de luz provenía de una única vela flotante que estaba danzando junto a los pies de un hombre cuyo cabello y barba eran tan largos que Severus no podía ver su rostro, y se preguntó por un momento fugaz si estaba muerto.
Una ruidosa llamada a la puerta despertó al hombre con una sacudida, y se levantó mientras sostenía su varita en la mano derecha y un pequeño cuchillo en la izquierda. Severus notó que Morfin Gaunt seguía llevando el anillo en un dedo y quiso indicárselo a Dumbledore, pero el áspero crujir de la puerta evitó que hablara.
Severus enseguida reconoció al joven como el Señor Tenebroso en sus años de adolescencia. Por unos segundos, los dos hombres se miraron, y entonces Gaunt se irguió tambaleándose, haciendo que muchas botellas vacías a sus pies cayeran y tintinearan por el suelo.
'¡TÚ!' bramó. '¡TÚ!' y se lanzó borracho al Señor Tenebroso, la varita y el cuchillo en alto.
Siguió un corto siseo, y Severus comprendió que el Señor Tenebroso había comenzado a hablar en lengua Pársel.
Severus tuvo que admitir que no podía evitar sentir cierta admiración por el modo en que el Señor Tenebroso manejaba la situación con una completa ausencia de miedo. Morfin Gaunt le recordaba dolorosamente a su propio padre, y él ciertamente no había sido tan valiente como para defenderse de un borracho en una situación similar.
'¿Entiende lo que están diciendo?' preguntó Severus mientras se volvía hacia Dumbledore, que estaba observando la escena atentamente.
'Creo que Voldemort está interrogando al señor Gaunt acerca de dónde podría encontrar a un hombre llamado Marvolo,' dijo Dumbledore sin apartar los ojos de la escena. 'Marvolo, como puede que sepas, es el abuelo de Voldemort. Creo que este día marca el día en que descubre su verdadera herencia.'
'¿Encontró alguna vez a su padre?' preguntó Severus.
'Lo hizo,' dijo Dumbledore sombríamente. 'Ese mismo día, una criada había encontrado tres cuerpos yaciendo en la sala de estar de la gran casa sobre el valle. La casa de los Riddle. Los cuerpos fueron identificados como Tom Riddle Senior, y su madre y padre.'
La discusión entre Morfin Gaunt y el Señor Tenebroso estaba acalorándose. Cuando Gaunt se tambaleó, el Señor Tenebroso avanzó, y cayó una oscuridad antinatural cuando la vela se extinguió de repente. Dumbledore tomó a Severus por el hombro, lo sacó del recuerdo y lo remontó al presente. La luz dorada de su despacho deslumbró los ojos de Severus después de toda esa oscuridad impenetrable.
'¿Qué ocurrió?' preguntó Severus, confundido por cómo el recuerdo se había vuelto negro de repente.
'El señor Gaunt no recordaba nada desde ese punto en adelante,' dijo Dumbledore. 'Cuando despertó la mañana siguiente, estaba tumbado en el suelo, y descubrió que su anillo había sido robado.'
'Entonces, ¿el anillo ya no está dentro de la casa de los Gaunt?' preguntó Severus, un poco perplejo ante el súbito cambio de planes de Dumbledore.
'Puede que esté,' dijo Dumbledore pensativo, 'pero como sabemos que Voldemort se ve atraído por las cosas valiosas, es mucho más probable la opción de que lo haya ocultado dentro de la casa de los Riddle en cambio. Ya ves, después de la muerte del señor Gaunt en Azkabán, la sucia casa que poseía podría haber sido forzada y asaltada muchas veces a estas alturas, pero la casa de los Riddle, no tanto.'
'¿Por qué el anillo?' preguntó Severus de repente. '¿Por qué concentrarse tanto en el anillo cuando sabemos que también hay un guardapelo y una copa involucrados?'
Dumbledore hizo girar su varita de saúco entre los dedos, y la miró con extraña admiración. 'Digamos simplemente que el anillo es la mejor pista que tenemos. Si logramos seguir esa pista, quizá se nos abran más caminos que seguir.'
Severus miró con suspicacia la varita que Dumbledore estaba admirando. Había algo en ella que era muy inquietante, y tuvo la sensación de que la había visto antes.
Fue entonces que un escalofrío comenzó a correrle por la espina dorsal. Ni siquiera el cálido resplandor del despacho de Dumbledore pudo evitar que Severus sintiera como si de repente hubiera resbalado bajo el hielo de un lago congelado. Ahogándose, sin ninguna esperanza de ser capaz de emerger de nuevo a la superficie.
'La Varita de Saúco no me obedece adecuadamente, Severus, porque no soy su verdadero amo. La Varita de Saúco pertenece al mago que mató a su último propietario. Tú mataste a Albus Dumbledore. Mientras vivas, Severus, la Varita de Saúco no puede ser verdaderamente mía.'
Dumbledore estaba sosteniendo la misma varita por la que el Señor Tenebroso lo había matado. La Varita de Saúco, como el Señor Tenebroso había dicho repetidamente, fuera lo que fuera que significara eso.
'¿Va todo bien, Severus?' preguntó Dumbledore cuando se percató del súbito cambio de estado de Severus.
'¿Cómo obtuvo esa varita?' dijo Severus débilmente, como si hablara con una voz que no fuera la suya, y miró la varita con una mezcla de temor y odio.
'¿Esta varita?' dijo Dumbledore mientras levantaba la Varita de Saúco casualmente en el aire. 'Esta varita en particular la gané después de mi, en cierto modo, famoso duelo con Gellert Grindelwald.'
'¿La ganó?' preguntó Severus, todavía sonando tan débil como antes. '¿Qué es tan extraordinario en esa varita?'
'Bueno, la varita está hecha de madera de saúco,' dijo Dumbledore. No confundir con aliso. El saúco, de acuerdo con la tradición celta, también es conocido como árbol de las hadas. El hogar tanto de hadas como de demonios.'
'Un tipo bastante poco común de madera para una varita,' señaló Severus, todavía mirando la varita con amarga sospecha. '¿De qué está hecho el núcleo?'
'Puede que su núcleo sea más fascinante que el tipo de madera,' dijo Dumbledore con una sonrisa maliciosa. 'El núcleo es algo que sólo puede ser manejado por una bruja o mago que sea capaz de aceptar la muerte, ya que sólo puede ser visto por tales. Supongo que ya sabes lo que es, Severus. La misma criatura que ha estado siguiéndote durante nuestros paseos por el Bosque Prohibido.'
'La crin de un Thestral,' murmuró Severus para sí mismo.
Fue en ese momento que Severus hizo la conexión que no había sido capaz de hacer antes. El Señor Tenebroso no había ido tras los unicornios después de todo. Había ido tras los thestrals.
