De la Guerra II
Severus fue despertado por Charlie, diciéndole que todos estaban de regreso en la cocina esperándolo. Debía haberle llevado a Arthur bastante tiempo reunir a todos, porque sentía que había dormido durante horas, y su espalda estaba tan rígida como una tabla una vez se levantó del suelo.
'Lily parece enfadada de verdad,' dijo Charlie mientras levantaba la mirada a Severus. 'Quizá es un dragón de verdad.'
Antes de que Charlie pudiera seguir a Severus a la cocina, sin embargo, fue detenido por su hermano mayor. 'Papá dice que tenemos que quedarnos en la sala de estar o ir afuera,' dijo Bill. 'Creo que deberíamos ir afuera.'
Charlie dejó a Severus con un pequeño saludo mientras Bill arrastraba a Charlie de la mano y desaparecían de la vista.
Charlie no exageró cuando dijo que Lily parecía realmente enojada. Su nariz pareció llamear en el momento que Severus puso un pie en la cocina, y sintió los ojos de todos los demás penetrarlo mientras se sentaba al otro lado de la mesa.
Los ojos de Árnica seguían rojos de todas las lágrimas que había derramado, y Severus llegó a la comprensión de que aparte de enterarse de la guerra, también debía haber oído a Erwin confesar que había estado involucrado con la Orden del Fénix de Dumbledore además.
'Comprendo que esto llega como todo un choque para ambas,' dijo Arthur en dirección a Árnica y Petunia. 'Por favor, comprended que si algo sucede y ya no os sentís seguros en Cokeworth, todos podéis venir y mudaros aquí si es necesario.'
'Yo iba a ir a la universidad después del verano,' dijo Petunia débilmente mientras miraba la mesa. 'Iba a ir a la universidad y ahora ya no sé si eso es una realidad o no.'
'Vas a ir a la universidad, Petunia,' dijo Severus con determinación. 'De hecho, pienso que estarías más segura si vas a la universidad y eres capaz de mantener un perfil bajo en todo momento.'
'¿Y qué te hace pensar que mi hija está más segura en un lugar donde no puedo verla, Severus?' dijo Árnica enojada. 'Durante meses, meses, tú y Lily habéis estado pasando el tiempo en una parte completamente diferente del país, sabiendo perfectamente bien que hay una guerra en ciernes. ¡Podéis, por favor, explicaros, ambos!'
Lily miró a su madre avergonzada. 'Temíamos que ya no nos dejarías ir a Hogwarts si lo descubrías,' dijo sinceramente. 'Nosotros creemos que el colegio es el lugar más seguro para que estemos ahora mismo.'
'Lily tiene razón,' dijo Severus. 'Si hay un hombre que el Señor Tenebroso tema, es Dumbledore. Mientras Dumbledore esté cerca, está casi garantizado que estamos a salvo.'
Todo lo que pudo hacer Árnica fue sacudir la cabeza con incredulidad. 'Lo último que quiero es ver a mis propios hijos ir a la guerra,' dijo con la voz cargada de emoción. 'Erwin fue a la guerra. Yo también tomé parte en la resistencia. Nuestra generación se esforzó tanto por crear un hogar más seguro para las generaciones después de nosotros, y ahora me siento como si todo eso hubiera sido en vano.'
Todos guardaron silencio después de las palabras de Árnica. Severus era incapaz de pensar en algo que pudiera hacer que Árnica se sintiera mejor sobre toda la situación. Su hija pequeña estaba en una posición de peligro. Su hija mayor de repente ya no era capaz de cumplir sus sueños, y su marido decidió unirse a la resistencia a sus espaldas. Cuando se reducía a eso, Severus se sorprendía de que no estuviera sufriendo un colapso emocional todavía.
'¿Qué tal si todos nos tomamos un descanso, vale?' dijo Molly. 'Comenzaré a preparar las cosas para la cena. ¿Alguien quiere ayudar?'
Tanto Árnica como Lily fueron las primeras en ponerse en pie y siguieron a Molly al fogón. Estaba claro que Lily todavía no estaba preparada para hablar con Severus, y él imaginó que sería mejor abandonar por completo la cocina para que nadie tuviera que lidiar con la tensión.
'¿Podría ver esas bicicletas a motor vuestras?' preguntó Arthur. 'De verdad tengo curiosidad por averiguar cómo funcionan.'
Severus no tuvo que pensar dos veces en tener una excusa para salir de la cocina. Enseguida se encaminó afuera, seguido por Erwin, Petunia, y un Arthur de aspecto muy emocionado.
'Árnica no se lo tomó tan bien, ¿verdad?' preguntó Severus mientras se acercaba a su propia moto.
'No, no lo hizo,' dijo Erwin. 'Tampoco esperaba que lo hiciera. Es sólo que van a cambiar un montón de cosas para nosotros de ahora en adelante.'
'¿Crees que todavía nos dejará ir a Hogwarts?' preguntó Severus. 'Me temo que esa conversación todavía va a plantearse en algún momento.'
'Está bien que haya conocido a Dumbledore antes,' dijo Erwin. 'Y creo que Dumbledore puede ser el mejor argumento que tendréis si queréis convencerla de que Hogwarts es el lugar más seguro para ti y Lily. ¿Quieres ver cómo arranca, Arthur?'
'¡Sí, por favor!' dijo Arthur, que no había sido capaz de apartar los ojos de las motocicletas desde el momento que habían llegado afuera.
Fue una distracción bienvenida después de toda la intensa charla sobre la guerra. Arthur estaba en la luna aprendiendo todo tipo de cosas sobre motocicletas, y estaba aún más interesado en las historias de guerra de Erwin que implicaban conducir motos a través de Alemania. Eventualmente Bill y Charlie también llegaron para echar una mirada de más cerca. Especialmente Bill parecía estar interesado en las pesadas máquinas, y preguntó a su padre si podría tener una cuando fuera lo bastante mayor.
'En realidad deberías hablar con Lily, Severus,' dijo Arthur. 'Probablemente os quedaréis aquí toda la semana y lo último que necesitamos todos son dos personas que no se hablan.'
'Deberías,' repitió Charlie mientras levantaba la mirada a Severus.
'Incluso si quema, ¿verdad?' dijo Severus. 'Probablemente tienes razón, Charlie. Debería ir a enfrentarme a las consecuencias.'
'Debes haberla cabreado mucho, ¿no?' preguntó Erwin.
'Sí,' dijo Severus con un gruñido. 'Pensaba que sólo los basiliscos podían matar mirándote. Resulta que estaba equivocado en eso.'
'Mamá dice que es porque tenemos el pelo rojo,' dijo Charlie, haciendo que todos a su alrededor comenzaran a reír.
'Y tu mamá definitivamente tiene razón en eso,' dijo Severus. 'Seguiré tu consejo e iré a hablar con la dama dragón si está dispuesta.'
'¿Podemos hablar nosotros también?' preguntó Petunia sólo lo bastante alto como para que la oyera Severus. 'Más tarde está bien, es sólo–'
'Lo haremos,' dijo Severus, y asintió como para decir que comprendía. 'Hablaremos después de cenar, si estás de acuerdo.'
'Muy bien,' dijo Petunia, y se dio la vuelta para volver a unirse a la conversación entre Erwin y Arthur.
Severus respiró hondo y marchó de regreso a la casa. Encontró tanto a Lily como a Árnica adulando la barriga embarazada de Molly en la cocina mientras un cuchillo se ocupaba de cortar cebollas tras ellas. 'Lily,' dijo con toda la confianza que fue capaz de reunir, '¿podemos hablar?'
Lily apartó la mano del vientre de Molly y miró a Severus como si fuera casi un extraño para ella. '¿Qué quieres?' preguntó ásperamente.
'Lo siento,' dijo él, recordando el consejo que le había dado Charlie. 'Lo siento, de verdad, pensaba que había tomado la decisión correcta no hablándote de la pintura desaparecida, y ahora me doy cuenta de que debería haberlo hecho.'
Lily no respondió, sino que continuó mirándolo directamente como si esperara que se arrodillara y suplicara perdón.
'¿Podemos llevar esto a alguna otra parte, por favor?' preguntó Severus cuando vio los ojos de Molly y Árnica mirándolo fijamente también.
'Ellas pueden oír lo que tengas que decir,' dijo Lily mientras se cruzaba de brazos. 'No hay razón para tener secretos con las personas en las que confío.'
'Lily, sé que hay un montón de cosas de las que no puedo hablarte,' dijo Severus con un gusto amargo en la boca. 'Hay algunas cosas que he jurado a Dumbledore que no hablaría con nadie, y eso te incluye.'
Eso era otra mentira, y Severus tuvo ganas de machacarse por ocultarle tantos secretos. Dumbledore lo le había hecho jurar nada. El problema era cómo podría anunciar a Lily la noticia de que se había levantado de entre los muertos con un conocimiento muy extenso de la guerra que estaba a punto de llegar, sin aterrorizarla o declararse loco.
'Lo sé,' dijo Lily. 'Sé que hay cosas de las que no puedes hablarme, pero eso no quita el hecho de que odio no saber qué pasa contigo.'
'¿Qué quieres decir con eso?' preguntó Severus. 'No pasa nada conmigo.'
Las cejas de Lily se elevaron hasta la raíz de su cabello como si no pudiera creer lo que estaba oyendo. '¿Necesitas que te haga una sinopsis?' dijo, ahora con las manos en las caderas. 'En cuestión de semanas decidiste renunciar a tus viejos amigos. Creaste una poción para que las personas como Remus pudieran llevar una buena vida a pesar de que lo odiabas por completo a él y a las personas como él antes de eso. Tu madre murió. Tu padre está en prisión. Te mudaste con nosotros y en algún momento por el camino incluso recibiste una Orden de Merlín por el trabajo que habías hecho. Has cambiado, Severus, y aunque considero que muchas de esas cosas son buenas, eso no cambia el hecho de que no comprendo tus motivos. ¡Tú sabes algo, y has visto algo! Y sé que Dumbledore sabe lo que es, pero por alguna extraña razón no se te permite decírmelo, y desearía que confiaras en mí lo suficiente como para decirme lo que es.'
El discurso de Lily dejó estupefactos a todos en la cocina, y comenzaron a formarse lágrimas en los rabillos de sus ojos. 'Comprendo que no puedas decírmelo, de verdad lo hago,' dijo con emoción. 'Pero desearía que lo hicieras.'
'Cariño, ve a hablar con él en privado,' dijo Árnica mientras secaba una lágrima del rostro de su hija. 'Creo que os hará bien a ambos.'
Lily pasó a pisotones junto a Severus y se dirigió a las escaleras. Severus no estaba seguro de dónde exactamente estaba yendo, ya que ninguno de ellos había estado arriba nunca antes, pero la siguió de todos modos.
Después de abrir varias puertas, Lily por fin encontró una con dos camas separadas que probablemente estaba destinada a compartir con Petunia. 'Siéntate,' ordenó.
Severus hizo lo que le dijo, y se sentó justo a su lado en la cama, inseguro de cuánta distancia se suponía que debía dejar entre ellos. 'Puedo decirte al menos esto,' dijo mientras miraba directamente a la pared. 'Durante el pasado año, y algún tiempo antes de eso, he descubierto algunas cosas que no debería haber descubierto. Es algo que podría haber usado en mi provecho si realmente hubiera tomado el camino de unirme al Señor Tenebroso como uno de sus seguidores, pero decidí contárselo a Dumbledore en cambio. Eso me pone en una posición de poder, pero también me pone en una posición muy vulnerable.'
'Eso todavía no explica por qué no puedes contármelo,' dijo Lily con tristeza. 'Es sólo– ¿por qué no puedes contármelo?'
'Porque es peligroso,' dijo Severus. 'Lo último que quiero es que acabes en peligro por las decisiones estúpidas que he tomado en el pasado.'
'No puedes protegerme todo el tiempo, Sev,' dijo Lily mientras bajaba la mirada a sus manos. 'Ésa es tu debilidad. Sientes la necesidad de protegerme a mí y a todos los demás todo el tiempo. Necesitas aprender que no estás solo en esto.'
'Simplemente no puedo soportar vivir conmigo mismo si algo te sucediera por mi causa,' dijo Severus, y el intenso recuerdo de la muerte de Lily llegó fluyendo de regreso a él, haciendo que las lágrimas comenzaran a correr por su rostro.
Lily se sentó un poco más cerca y lo atrajo a un estrecho abrazo. 'Sev,' dijo suavemente, 'como dije, no puedes protegerme todo el tiempo. No tienes que luchar en esta guerra solo.'
Severus sintió la garganta espesa de emoción. 'He cometido tantos errores,' susurró.
'Siempre que recuerdes que tú no eres un error, Sev,' le susurró Lily al oído. 'Todos cometemos errores. Sólo es humano.
Severus podía argumentar que sus errores pasados se extendían un poco más allá de lo que puede considerarse equivocaciones humanas inocentes, pero el hecho de que ahora Lily estuviera abrazándolo era demasiado bueno para dejarlo ir.
'Has visto gente morir, ¿no?' preguntó Lily. 'Debes haberlo hecho, ya que puedes ver Threstals.'
'Lo he hecho,' confesó él. 'Desearía poder contártelo, de verdad lo hago.'
'¿Me prometes que un día me lo contarás todo?' preguntó Lily mientras le metía el cabello detrás de la oreja.
'Lo prometo,' dijo Severus.
