N/T Aunque en el original CypressWand reprodujo los acentos franceses de los Flamel en inglés, yo he decidido no hacerlo en castellano, pues no me siento capaz de hacerlo adecuadamente y personalmente me molesta la dificultad que supone en la lectura. Así que si os apetece, simplemente imaginadlos.
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Nicolás y Perenelle Flamel I
'Estás guapa cuando te enfadas,' dijo Severus con una amplia sonrisa.
Lily lo fulminó con la mirada. 'No estás ayudando, Sev,' dijo.
'Sólo me preguntaba cuánto tiempo planeas estar enfadada conmigo,' dijo Severus. 'Sé que no puedes estar así para siempre.'
'Mientras lo considere necesario,' dijo Lily, y comenzó a untar su tostada con violencia.
'¿Puedo al menos darte un beso?' preguntó Severus mientras alcanzaba la mermelada.
'No,' dijo Lily francamente. 'De verdad no me apetece besarte ahora mismo.'
'¿Oyes eso, Charlie?' dijo Severus mientras se inclinaba hacia el pequeño a su lado. 'La dama dragón no quiere que la bese.'
Charlie se inclinó hacia delante en su silla alta para echarle una mirada más de cerca a Lily. '¿Por qué no?' preguntó.
La mirada fulminante de Lily se entrecerró aún más. '¿Desde cuándo comenzaste a llamarme "dama dragón"?' rechinó entre dientes. '¿Y cómo te atreves a usar a los niños contra mí? Sabes que es mi única debilidad.'
Ignorando el hecho de que el humor de Lily estaba empeorando con cada palabra que se intercambiaba, Severus se sirvió un café. 'No creo que a Charlie le importe que lo use como excusa,' dijo. '¿No, Charlie?'
Charlie levantó la vista a la pareja discutiendo con una mirada como si no hubiera comprendido una sola cosa que le habían dicho. '¿Por qué no besas a Sev'rus?' preguntó.
'Porque Sevvy, aquí, ha sido deshonesto conmigo,' dijo Lily con un gesto de desprecio contenido. 'Y no me gusta cuanto las personas son deshonestas.'
Desde el otro lado de la mesa del desayuno, Severus pudo ver a Erwin mirándolo con disculpa. 'Le dará la vuelta,' le dijo en silencio de modo que Severus tuvo que leerle los labios. 'Sólo dale algo de tiempo.'
Aunque podía comprender por completo el razonamiento de Lily, Severus se había acostumbrado bastante a que fuera afectuosa con él durante el pasado par de meses. Que de repente ya no lo abrazara o lo besara le estaba fastidiando más de lo que le gustaba admitir. 'Eso espero,' murmuró en respuesta en dirección a Erwin. '¿Cuánto tiempo puede seguir así?'
'Unos días,' dijo Erwin suavemente. 'Si tienes suerte.'
Severus se pellizcó el puente de la nariz con frustración. Se sentía quejumbroso, casi, y lo último que quería era que Lily apenas le hablara mientras estaban pasando tiempo con los Weasley. '¿Hay algo que pueda hacer para compensártelo?' preguntó finalmente.
'No lo creo,' dijo Lily. 'Tengo el deseo no revelado de estar frustrada contigo durante mucho tiempo.'
'¿Podría al menos llevarte a dar un paseo?' sugirió Severus, sintiendo que desesperaba ante sus pobres intentos de hacer que volviera a abrirse a él.
'¿Y hablar de qué?' dijo Lily después de tragarse la tostada. '¿Qué me estás pidiendo exactamente?'
'Estoy pidiéndote que seas razonable,' dijo Severus, esforzándose por no enojarse también con ella. 'Lily, por favor, ¿podemos simplemente resolver esto?'
'No insistas, Sev,' dijo Lily con un gemido. 'Es sólo–'
'¿–Podríais llevaros vuestra pelea a alguna otra parte, por favor?' dijo Árnica. '¿Sabes qué, Lily? Ve a dar un paseo con Severus y resolved las cosas. Creo que todos estaríamos mucho más contentos si ambos lo hicierais.'
Severus sabía que Lily no podía rechazar la petición de su madre, así que se puso en pie y se excusó de la mesa del desayuno enseguida. Pudo oír a Lily siguiéndolo mientras se encaminaba afuera, y cerrar de un portazo tras ella.
'Entonces, ¿adónde quieres ir?' preguntó Lily rígidamente.
'No importa,' dijo Severus mientras pasaban la puerta delantera. 'Mientras hables conmigo.'
Severus estuvo severamente tentado de alcanzarla y tomarle la mano cuando comenzaron a caminar arroyo abajo, pero no lo hizo. 'Éste es un pueblo hermoso, ¿no?' dijo con la intención de comenzar una conversación.
'Lo es,' dijo Lily confirmándolo. 'Me gusta cómo tanto gente Mágica como Muggle vive aquí sin ningún problema.'
'Por favor, ¿podrías decirme cuánto tiempo planeas estar enfadada conmigo?' preguntó Severus. 'De ese modo sé cuánta distancia debo guardar entre nosotros para no irritarte.'
'No me irritas, Sev,' dijo Lily. 'Simplemente estoy enormemente en conflicto con toda la situación.'
'Entonces, por favor, simplemente háblame para que podamos encontrar terreno común,' dijo Severus. 'No sé si eres consciente de esto, pero de verdad me duele cuando me das la espalda así.'
'Lo siento,' dijo Lily. 'Yo sólo–'
Severus la cortó. 'No lo sientas,' dijo. 'Soy yo quien se equivoca aquí. Es sólo–yo sólo, tengo miedo.'
Lily aminoró el paso y le lanzó a Severus una mirada de duda. '¿Miedo de qué?' preguntó.
Severus se mordió la lengua, deseando no haber admitido tener tal debilidad. 'Ya te dije que temo perderte,' dijo suavemente.
'Y yo te dije que todavía te amo a pesar de estar enfadada contigo,' dijo Lily. '¿Por qué tienes tanto miedo de perderme, si puedo preguntar?'
Severus se cruzó de brazos y consideró si esto era algo que quisiera desvelar o no. 'Porque–es porque–'
'–puedes decírmelo, Sev,' dijo Lily. 'Prometo que no me reiré.'
Severus se mordió el labio y dejó escapar un suspiro. 'Estoy inseguro,' soltó, 'y como hombre no siento que tenga derecho a estarlo.'
Lily miró a Severus como si no pudiera creer lo que estaba oyendo. '¿Qué ridícula manera de pensar chapada a la antigua es ésa?' dijo con la voz aguda.
'Supongo que soy chapado a la antigua entonces,' dijo Severus.
'Bueno, sé que lo eres,' dijo Lily frunciendo el ceño. 'Pidiendo permiso a papá para salir conmigo y todo eso. Sólo, ¿qué está haciendo que estés inseguro, o es de verdad el miedo a perderme?'
Severus sacudió la cabeza, imaginando que la honestidad era la mejor política en este caso. 'Porque no tengo nada que ofrecerte,' dijo con un gusto agrio en la boca. 'Todo lo que tengo es una historia de maltrato y descuido, no tengo estabilidad económica, he tomado bastantes decisiones vitales estúpidas que me han llevado a consecuencias muy graves, y para colmo, sólo soy una bola de grasa larguirucha con los dientes torcidos. No tengo nada que ofrecerte que cualquier otro podría hacer mejor.'
Lily parecía estar a punto de darle una bofetada a Severus en la cara. 'Eres un idiota, Sev,' dijo ásperamente. 'Lo primero de todo, ¿por qué sientes siquiera la necesidad de ofrecerme algo? ¿Y qué te hace pensar que la historia de tu familia influirá en lo que siento por ti? ¿O por qué debería importarme tu estabilidad económica? Ambos tenemos dieciséis años. ¡Ni siquiera se supone que estemos en ese tipo de situación todavía! Y sólo porque no te pareces al maldito David Cassidy no significa que no te encuentre atractivo simplemente como eres.'
'Aun así, tomé decisiones muy estúpidas,' dijo Severus, sintiendo la necesidad de recalcar lo único que ella no había mencionado.
'¡Sí, lo has hecho!' dijo Lily levantando la voz. 'Cometiste errores al parecer demasiado grandes como para que ni siquiera yo los conozca, y eso me preocupa sin fin.'
Mientras su discusión continuaba, habían llegado a lo que parecía ser un viejo molino de agua abandonado a la orilla del río. 'Wow, qué hermoso lugar,' dijo Lily de repente antes de que Severus tuviera ocasión de tomar otra postura defensiva. '¿Quieres ir a darle una mirada de más cerca?'
'Claro,' dijo él, sin ganas de una exploración repentina en lo más mínimo, pero incluso él tuvo que admitir que era muy hermoso. 'Lily, es sólo–es sólo, ¿qué he hecho que me haga merecerte?'
'¿Merecerme?' dijo Lily mientras dejaba de caminar de repente. '¿Merecerme? ¿Desde cuándo me convertí en una cosa que pueda ganarse y conquistarse?'
'Probablemente no fue la mejor elección de palabras, ya veo,' dijo Severus lo más dulcemente posible mientras veía a Lily casi escupiendo fuego. 'Lo que quiero decir es–'
'Sé lo que quieres decir, Severus,' dijo Lily bruscamente. 'Te preguntas por qué alguien como yo, que siempre parece estar feliz y divirtiéndose, querría estar con alguien que tiene el molesto hábito de menospreciarse a sí mismo constantemente.'
'Eso exactamente,' dijo Severus con un nudo en la garganta. 'No comprendo por qué quieres estar conmigo, cuando claramente eres mucho más que yo.'
Lily se pasó los dedos por el cabello con frustración. 'Probablemente nunca podré dejarte esto claro, ¿no? Quiero estar contigo. Demonios, por lo que vale, podríamos simplemente reclamar este molino abandonado por nuestro propio derecho ahora, remodelarlo, y vivir una vida tranquila juntos en él si quieres.'
Severus miró el viejo molino de agua junto a la ribera. Estaba construido por completo de viejos ladrillos. A pesar de su pequeño tamaño, tenía dos pisos de altura, y la hiedra se había arrastrado hacia arriba hasta el tejado de paja del molino. Era una vista muy idílica, y aún más ya que el sol veraniego se reflejaba en las ventanas polvorientas y en el agua del río debajo.
Con una sensación de determinación, Severus avanzó más allá de Lily hacia el molino. 'Vamos entonces,' dijo. 'Exploremos este lugar, ¿vale?'
Podía oír los pasos de Lily siguiéndolo mientras se encaminaba colina abajo hacia el molino. '¿Crees que podríamos convertir este lugar en un laboratorio de pociones?' preguntó.
'No tan rápido, joven,' dijo una voz extranjera de repente detrás de él, haciendo que Severus se detuviera a medio paso. 'Es un poco grosero entrar en el hogar de alguien sin invitación.'
En un destello, Severus se había girado en sus talones, sacado su varita, y se encontró cara a cara con una señora de mediana edad. 'No hay necesidad de eso,' dijo ella, la sonrisa en su rostro traicionando que no tenía el más mínimo temor. 'Pero si a ti y tu novia os apetece un té, sois más que bienvenidos.'
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N/A (…) Ha habido muchos informes de la Piedra Filosofal a lo largo de los siglos, pero la única Piedra que existe actualmente pertenece al Sr Nicolás Flamel, el notable alquimista y amante de la ópera. El Sr Flamel, que celebró su seiscientos sesenta y cinco cumpleaños el pasado año, disfruta de una vida tranquila en Devon junto a su esposa, Perenelle (seiscientos cincuenta y ocho).
En otras palabras, los Flamel viven en el mismo condado donde se ubica Ottery St Catchpole. Históricamente provienen de Francia.
N/A David Cassidy es uno de los mayores iconos adolescentes de los tempranos '70 tanto como actor como músico. (Puede que lo conozcáis de La Familia Partridge). Muchas chicas (jóvenes, y algunos chicos, supongo) chillaban por él.
