Nicolás y Perenelle Flamel II

'Sev, sólo baja tu varita,' dijo Lily mientras se acercaba a él. 'No hay necesidad de eso.'

'¿Quién es usted?' preguntó Severus, ignorado la petición tanto de la mujer como de Lily de bajar su varita.

'Mi nombre es Perenelle,' dijo la mujer, todavía sonriendo a pesar de tener una varita apuntando a su rostro. 'Si oí correctamente, tú debes ser Severus.'

Perenelle. El nombre hizo sonar una campana en algún lugar en el fondo de la mente de Severus, pero fue incapaz de conectar el nombre con el rostro que estaba ante él.

Lily le arrebató la varita de la mano a Severus. 'Honestamente, Sev,' dijo irritada. 'De verdad que no hay necesidad de esto.'

'¿Vive aquí sola?' preguntó Severus, preguntándose si la mujer podía ser secretamente una vieja bruja, pero tenía demasiado buen aspecto para serlo.

'No lo hago,' dijo Perenelle. 'Mi marido está dentro de la casa. ¿Os gustaría conocerlo?'

Cuando Perenelle señaló el viejo molino, de repente quedó claro que el aspecto abandonado desde lejos había sido una cubierta. Los ladrillos de la casa estaban alineados de repente, y las ventanas ya no estaban agrietadas y polvorientas. A pesar del calor del verano, incluso había humo saliendo de la chimenea, y la rueda había comenzado a moverse.

'Me gustaría conocerlo,' dijo Lily alegre. 'Vamos, Sev, estaremos bien.'

Aunque no estaba completamente convencido, la curiosidad de Severus comenzó a ganar a su postura suspicaz. Haber encontrado un edificio mágico tan hermoso al azar era simplemente demasiado bueno para pasarlo por alto. Aparte de eso, también era una buena excusa para interrumpir la pelea que tenía con Lily que parecía no llevar a ninguna parte.

'Disculpe que me haya puesto a la defensiva, madame,' dijo Severus con una ligera inclinación. 'No pretendía constituir una amenaza.'

'Bueno, eso está mejor,' dijo Lily mientras devolvía la varita de Severus a su mano. 'Me encantaría ver su casa y conocer a su marido, señora–'

'Flamel,' dijo Perenelle mientras caminaba grácilmente hacia los escalones delanteros del viejo molino. 'Pero por favor, sentíos libres de llamarme Perenelle.'

Severus casi se quedó boquiabierto ante la mención del nombre Flamel. 'Lily, ¿comprendes dónde estamos?' le susurró mientras seguían a Perenelle al molino.

'Estamos a punto de conocer a un famoso alquimista, Sev,' respondió Lily en un susurro, tratando de contener lo emocionada que se sentía. 'Esto es como ganar el premio gordo del póker de los pocionistas.'

'Nicolás,' llamó Perenelle por el pasillo después de entrar en la casa, 'estoy en casa, y traigo visitantes conmigo.'

'¿Visitantes?' dijo una voz jovial desde arriba. '¡Bajaré enseguida!'

Parecía que la parte exterior del molino no hacía justicia a lo hermoso que era el interior. Suelos de antigua madera de roble adornaban cada habitación de la casa. Los muros de ladrillo estaban pesadamente decorados con tapices y pinturas de brillantes colores; muchos de ellos representando una variedad de paisajes. Puede que sólo fuera la luz del sol, pero se sentía como si una botella de Félix Felicis hubiera sido liberada en el aire. El lugar tenía un aroma muy hogareño, y los árboles circundantes cubrían el molino con suficiente sombra como para que estuviera fresco dentro de los muros.

Bajando por la escalera de caracol, llegó un hombre que parecía ser de la misma mediana edad que Perenelle. Tenía largo cabello grisáceo recogido en una coleta y una barba gris de chivo que se enroscaba al final.

'Éste es Severus,' dijo Perenelle mientras los presentaba a su marido, 'y si oí correctamente, ésta es Lily. Éste es mi marido Nicolás. Encontré a estos dos peleándose afuera.'

'Peleando, ¿eh?' dijo Nicolás mientras estrechaba las manos de Severus y Lily. 'Siempre me rompe el corazón ver a los jóvenes amantes peleándose.'

El rostro de Lily se puso de un rojo brillante mientras que Severus simplemente se quedó sin palabras. Aquí estaban, un famoso alquimista y su esposa. Aunque ya de más de seiscientos años, no parecían más viejos de cincuenta.

'Por favor, uníos a nosotros en la cocina,' dijo Perenelle. 'No tenemos muchos visitantes, así que, por favor, disculpad el desorden.'

Lo que Perenelle consideraba desorden, Severus y Lily lo consideraron definitivamente un tesoro. Hileras e hileras de viales de pociones e instrumentos de aspecto complicado adornaban las paredes de la cocina, la mesa, e incluso los alféizares de las ventanas. Perenelle se tomó la libertad de poner una tetera al fuego ya ardiendo en el hogar, mientras Nicolás se sentaba a la mesa de la cocina. Severus y Lily se sentaron al otro lado, incapaces de evitar que sus ojos deambularan admirados por el lugar.

'Esta casa que tienen es muy hermosa,' dijo Lily con adoración. 'Creo que incluso podría gustarme más que Hogwarts.'

'Entonces sois estudiantes de Hogwarts,' dijo Perenelle mientras se unía a ellos a la mesa. 'Vuestro director es un buen amigo nuestro. Estuvo aquí no hace mucho.'

Severus se percató de que Nicolás estaba mirándolo con una extraña especie de fascinación, y se preguntó si Dumbledore podía haber mencionado su nombre después de que le advirtiera de ocultar la Piedra Filosofal. De cualquier modo, levantó su escudo Oclumántico, por si acaso los Flamel eran tan hábiles en Legeremancia como en Alquimia.

'Recuerdo por un cromo de las Ranas de Chocolate que usted y el director Dumbledore son buenos amigos,' dijo Lily. 'Simplemente nunca imaginé que estuvieran viviendo realmente aquí en Inglaterra.'

'¿Cuánto tiempo hemos vivido aquí, Nico?' preguntó Perenelle mientras se volvía hacia su marido. 'No lo recuerdo bien.'

Nicolás cerró los ojos con el objetivo de pensar. 'Han sido más de cien años, creo,' dijo cuando volvió a abrir los ojos. 'Simplemente encontramos este lugar abandonado un día, y decidimos instalarnos aquí y vivir una vida tranquila.'

Lily miró a la pareja al otro lado de la mesa como si no pudiera creer lo que estaba oyendo. 'Eso es simplemente increíble,' dijo suavemente.

'Cuando tienes más de seiscientos años a veces pierdes la noción del tiempo,' dijo Perenelle haciendo un gesto para quitarle importancia. '¿Vivís en el pueblo?'

'No, sólo estamos aquí visitando a la familia Weasley,' dijo Lily. 'Vivimos en Cokeworth. Está cerca de Oxford.'

'Aah, los Weasley viven un poco más arriba del río, creo,' dijo Perenelle. 'Pensaba que eran Moldus.'

'Bueno, a Arthur realmente le encanta todo lo Muggle,' dijo Lily. 'Le gusta conducir un coche y coleccionar enchufes y ese tipo de cosas.'

'Eso explica mucho,' dijo Perenelle mientras se levantaba y sacaba la tetera humeante del fuego, y servía a todos una taza. 'Una familia encantadora. Muy amigables.'

'Ciertamente lo son,' dijo Lily con una sonrisa. 'Gracias por el té.'

'He oído tu nombre antes, Severus,' dijo Nicolás de repente. 'Creo que Albus habló de ti la última vez que vino de visita.'

Hasta ahora, Severus se había alegrado de dejar a Lily la charla banal, pero imaginó que tenía que llegar un momento en que Nicolás reconocería su nombre. 'Podría ser,' dijo rígidamente.

Lily levantó la mirada a Severus sorprendida. 'No era consciente de eso,' dijo. '¿Cómo es–?'

'–creo, querida,' interrumpió Perenelle, 'que Severus tiene algunas pesadas cargas que encuentra difícil compartir contigo.'

'Estabais peleándoos, ¿no?' preguntó Nicolás. 'Quizá mi esposa pueda ayudar. Es muy buena resolviendo problemas.'

'Me temo que oí gran parte de vuestra conversación,' dijo Perenelle. 'Por favor, dime, cariño, ¿qué sucedió que te puso tan furiosa?'

Perenelle extendió las manos y tomó las de Lily. Lily debía haber encontrado un poco de consuelo en ello, porque le devolvió el favor. 'Bueno,' dijo tartamudeando, 'encuentro difícil que Severus tenga tantos secretos que no puede compartir conmigo.'

'¿Y por qué quieres conocer sus secretos?' preguntó Perenelle. '¿Realmente es de vital importancia para ti saberlo?'

Lily no sabía muy bien cómo responder a eso, así que en cambio bajó la mirada a sus manos que estaban encerradas en las de Perenelle. 'Supongo que simplemente valoro la honestidad por encima de todo,' dijo suavemente.

'¿Puedo deciros a ambos algo basado en mis propias observaciones?' dijo Perenelle. 'Podría daros cierta perspectiva.'

'Por favor, hágalo,' dijo Lily. 'Me encantaría resolver nuestro problema si es posible.'

'Tú, Lily, eres fuego,' dijo Perenelle. 'Y tú, Severus, eres agua. Mientras tú estás siempre ocupada mirando al futuro, él está luchando con su pasado. Mientras tú no tienes problemas creando tu propio espacio, él tiene que abrirse camino a través del de todos los demás.'

Lily asintió comprendiendo. 'Creo que lo entiendo,' dijo. 'Sev y yo somos muy diferentes, en muchos aspectos.'

'¿Qué piensas tú, Severus?' preguntó Perenelle.

Severus no sabía muy bien qué decir, así que en cambio, comenzó a trastear con la taza en sus manos. 'Somos diferentes, supongo,' murmuró.

'A diferencia del fuego, el agua puede adaptarse bastante bien bajo circunstancias difíciles,' dijo Perenelle. 'Y me doy cuenta de que has pasado por muchas, Severus. Sé que tienes un alma vieja.'

Severus miró a Perenelle directamente a los ojos. Los Flamel sabían algo. Al menos eso estaba claro para él ahora. '¿Qué ha oído exactamente?' preguntó.

'Oí que dijiste que estás inseguro,' dijo Perenelle, y con la mano izquierda alcanzó a Severus para estrecharlo también.

Severus sintió la necesidad de objetar, pero era sorprendentemente reconfortante ser tocado por manos tan gentiles como las de Perenelle, así que se rindió a la situación en cambio.

'Lo que creo,' dijo Perenelle, 'y corrígeme si me equivoco, pero esto es lo que creo, es que temes ser abandonado, ¿no?'

'Supongo que eso es cierto,' dijo Severus en voz baja, bajando la mirada a la mano que estaba estrechándolo.

'Debe haber habido mucho que has tenido que hacer solo, ¿no?' preguntó Perenelle.

'Sí,' dijo Severus débilmente.

'Entonces, Severus,' dijo Perenelle mientras se inclinaba más cerca de él, 'mi consejo para ti es que aprendas a comprender que ya no caminas solo por el mundo.'

Severus se mantuvo mirando firmemente la mesa. '¿Oyó algo más?' preguntó rígidamente.

A pesar de que la postura defensiva de Severus debía haber pasado por grosera, todo lo que hizo Perenelle fue sonreírle. 'Te oí decir que no tienes nada que ofrecerle. ¿Por qué?'

'Porque no lo tengo,' dijo Severus. 'No tengo nada que ofrecerle más que secretos y una actitud malhumorada.'

'Y tienes razón en eso, Severus,' dijo Perenelle mientras alzaba una ceja hacia él. 'Pero también le has dado la cosa más valiosa que hay, y eso es tu vida. No hay mayor regalo que ése.'

Si todavía era necesaria alguna confirmación de que los Flamel sabían algo más sobre él, fue ésta.

'Y en cuanto a ti, joven dama,' dijo Perenelle mientras volvía la mirada hacia Lily, 'eres fuego, y si las cosas no marchan a tu manera tienes la tendencia a incendiar esas cosas. El fuego puede despejar el suelo en cuestión de segundos, pero lleva años que se formen los ríos. Sé paciente, y ten cuidado con lo que quemas, querida, o puedes acabar hiriendo a las personas que más amas.'

Lily comenzó a parpadear con los ojos como si estuviera tratando de contener las lágrimas. 'Lo recordaré,' dijo.

'Estoy tomando las manos de ambos,' dijo Perenelle, 'porque ésa es mi manera de tratar de reconectaros. Ahora, por favor, tomad la del otro en cambio.'

Perenelle soltó las manos de ambos y envolvió las suyas alrededor de su propia taza humeante. Fue Lily quien extendió la mano y la puso encima de la de Severus, entrelazando los dedos con los suyos, y apretó con fuerza. 'Lo siento,' dijo mientras miraba a Severus a los ojos. 'A veces olvido que eres bastante vulnerable. Lo ocultas tan bien.'

'¿Fue ésta vuestra primera pelea gorda?' preguntó Nicolás.

Severus podía argumentar que él y Lily habían tenido una pelea mucho mayor en otra vida, pero aquélla no se había resuelto con Lily tomando su mano con fuerza en la suya de nuevo.

'Lo fue,' dijo Lily mientras se secaba una lágrima del rabillo del ojo con la otra mano.

'Ya sabéis, dicen que no puedes pretender estar comprometido en una relación hasta después de haber resuelto tu primera gran pelea,' dijo Nicolás. 'Si superáis esto, podéis superar cualquier cosa.'

'Veo una relación muy poderosa entre vosotros,' dijo Perenelle mientras miraba a Severus y Lily con aprobación, 'pero también difícil. Fuego y agua necesitan un equilibrio perfecto, y eso no puede lograrse con lucha y dificultades.'

Severus estrechó la mano de Lily para reconocer la sabiduría que acababan de recibir sobre su relación. 'No la sueltes,' susurró.

'Quizá es hora de que pasemos a algo más,' dijo Nicolás mientras apuraba su té.

Perenelle puso los ojos en blanco. 'Oh, por favor, no vas a aburrirlos con tus pociones,' dijo.

'Entonces, ¿os aburre elaborar pociones?' preguntó Nicolás, ignorando la súplica de su esposa de no aburrirlos. 'Tengo un laboratorio de pociones muy grande arriba si os apetece verlo.'

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N/A La palabra francesa para Muggle es "Moldu".

N/A ¿Severus teme ser abandonado? Quizá desde una perspectiva interpretativa del canon podría ser verdad. No tuvo una familia adecuada. Lily lo abandonó después de quinto año y murió unos años después. Dumbledore lo abandonó. Demonios, incluso Voldy lo abandonó porque encontró una varita más valiosa que la vida de su siervo. Supongo que el abandono es un tema de importancia que gira en torno a su vida. Con respecto a ser "vulnerable", ésa es una de las propias palabras de Rowling para describir a Severus que siempre me ha llamado la atención.

N/A SOBRE LA ALQUIMIA: Puede que no haya dejado esto muy claro así que lo haré aquí. La Alquimia (aunque envuelta en toneladas de misterio) está fuertemente basada en la teoría aristotélica de que todo está compuesto de los cuatro elementos básicos (junto a las tres sustancias esenciales que son la sal, el mercurio y el azufre), Aire, Tierra, Fuego y Agua. Ravenclaw, Hufflepuff, Gryffindor, y Slytherin.