Cubierto de Heridas

Con toda la fuerza restante que le había quedado, Severus se las había arreglado para aparecerse en el jardín, y se hundió de rodillas. El sudor estaba goteando desde su frente hasta las puntas de su cabello. Trató de levantarse con toda la fuerza que pudo reunir, con la esperanza de entrar en la casa desapercibido, pero fracasó cuando sus piernas temblorosas se rindieron al peso que tenían que llevar.

'¡Sev!' gritó Lily de repente mientras la oía abriendo la puerta de atrás. 'Sev, ¿cómo regresaste aquí? ¿Qué ocurrió?'

Lily se había arrodillado ante él y le abarcó el rostro con ambas manos. ¿Qué te ocurrió?' le preguntó con la voz temblorosa. '¿Dónde está Dumbledore?'

'Por favor, llévame adentro,' dijo Severus débilmente. 'Te lo contaré –todo – después.'

Con una fuerza que cogió a Severus por sorpresa, Lily logró levantarlo, le envolvió un brazo alrededor de los hombros, y lo metió dentro. '¿Crees que puedes subir las escaleras?' preguntó ella.

'Ponme a prueba,' dijo Severus. 'Lo que necesito – más que nada – es un baño.'

Paso a paso, Lily llevó a Severus todo el camino arriba hasta el baño donde lo hizo sentarse en el borde de la bañera y abrió los grifos. 'Tienes suerte de que los demás sigan fuera comprando comida. Probablemente a mamá le daría un ataque y te llevaría al hospital si te viera así.'

'Díctamo,' dijo Severus mientras luchaba por quitarse la camiseta. 'Voy a necesitar – díctamo.'

'Veré si puedo encontrar un poco,' dijo Lily, y enseguida corrió a la habitación del ático en busca de díctamo.

Con gran dificultad, logró desnudarse de toda la ropa y meterse en la bañera. Pareció llevarle un rato a Lily antes de que fuera capaz de encontrar algo de díctamo, ya que la bañera ya estaba llena hasta el borde para el momento que regresó.

'No seas bobo, Sev,' dijo ella cuando se sentó en el borde de la bañera. 'Te he visto desnudo antes.'

Severus levantó las manos fuera del agua y las descansó en los costados de la bañera. 'Tienes razón,' dijo, notando que su respiración se había estabilizado, y su cuerpo finalmente se había rendido.

Lily cogió uno de sus brazos suavemente y comenzó a aplicar gotas de díctamo en las heridas. '¿Adónde fue Dumbledore?' preguntó ella. 'No es muy decente por su parte simplemente dejarte aquí en estas condiciones.'

'Es porque yo le pedí que lo hiciera,' dijo Severus, disfrutando la sensación calmante de la poción sanando su piel. 'Necesitaba regresar a Hogwarts cuanto antes, así que le dije que me dejara aquí.'

'¿Te importa contarme cómo te hiciste todos estos cortes?' preguntó Lily después de borrar otra herida sangrante frotando el ungüento marrón en ella.

'Lo siento,' murmuró Severus por lo bajo.

'¿Qué es lo que sientes?' preguntó Lily. 'Sólo estoy tratando de averiguar qué te ocurrió mientras estabas fuera con Dumbledore. ¿Te hizo esto él?'

Severus sacudió la cabeza. 'No, Dumbledore no tiene nada que ver con ello,' dijo débilmente. 'Simplemente lamento no haber sido completamente honesto contigo.'

'¿Y qué sería?' preguntó Lily, su voz sonando un poco más rígida que antes.

'No salí con Dumbledore sólo para charlar,' dijo Severus disculpándose. 'Salimos a una misión.'

'¿Algo para la Orden de Dumbledore?' preguntó Lily, pareciendo como si se debatiera entre la curiosidad y el enojo.

'Algo así,' dijo Severus con amargura. 'En realidad no era para la orden. Era algo que teníamos que recuperar que pertenecía al Señor Tenebroso.'

'¿Y lo encontrasteis?' preguntó ella.

'Lo hicimos,' dijo él.

'¿A dónde fuisteis?'

'A Little Hangleton. Es un pueblo en el norte de donde provenían los antepasados del Señor Tenebroso.'

'Podrías ser un poco menos escueto, por favor,' dijo Lily, 'y dame el otro brazo. He terminado con éste.'

Severus se dio cuenta de que Lily estaba poniéndose más y más malhumorada por la situación con cada segundo que pasaba. 'Lo que encontramos era un anillo que estaba lleno de magia oscura. Lo encontramos en un lugar abandonado donde solían vivir sus antepasados. Cuando lo encontramos fuimos atacados por criaturas que supusimos que estaban muertas.'

'Eso explica el hedor nauseabundo,' dijo Lily. '¿Dumbledore se llevó el anillo de vuelta a Hogwarts?'

'Lo hizo,' dijo Severus. 'Por eso tuvo que marcharse.'

Lily no dijo nada durante un rato, sino que sólo continuó aplicando díctamo donde era necesario.

'Me doy cuenta de que estás enfadada,' dijo Severus para romper el silencio.

'No estoy segura de qué sentir,' dijo Lily rígidamente. 'Sí, estoy furiosa contigo, por no decirme lo que te traías entre manos realmente. Odio cuando me mientes. Lo odio.'

Las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. 'Sé que hay un montón de cosas que no puedes contarme por orden de Dumbledore,' añadió ella. Pero, ¿y si – y si quien-tú-sabes descubre que robasteis ese anillo, y hace cualquier cosa para recuperarlo? ¿En qué posición te pone eso?'

'El Señor Tenebroso nunca sospecharía que un muchacho de dieciséis años como yo lo desafíe,' dijo Severus. 'Al menos, eso es lo que cree Dumbledore.'

'¿Cómo es que estabas sin aliento?'

'Corrí,' dijo Severus, la mentira sabiendo amarga en su boca. 'Estuvimos corriendo mucho, y muy rápido.'

'¿Dumbledore corrió?' preguntó Lily con una ceja alzada.

'Te sorprendería lo ágil que puede ser ese viejo,' dijo Severus. 'Además, nunca me di cuenta de en qué baja forma estoy en realidad hasta hoy.'

Lily entrecerró los ojos. 'Estoy furiosa contigo,' resopló. 'Dame una pierna.'

'Soy perfectamente capaz de hacerlo yo mismo, ¿sabes?' dijo Severus con una amplia sonrisa.

'La única razón por la que estoy haciendo esto es porque me gusta sentirme útil,' dijo ella mientras le pasaba la mano suavemente por el muslo. 'Eso y que no me gusta verte herido.'

'Lo siento,' dijo él de nuevo, y levantó la mirada al techo para distraer la mente de excitarse demasiado.

'Deberías hacerlo,' gruñó Lily. '¿Tú y Dumbledore estáis planeando más de estas excursiones?'

'No que yo sepa,' dijo Severus genuinamente, 'aunque no me sorprendería que hoy no fuera la última vez.'

'La próxima vez, ¿me dejarás saberlo de antemano?' preguntó Lily, y estaba claro que era más una afirmación que una pregunta.

'Lo prometo.'

Lily lo miró con agudeza a los ojos. 'Bien,' dijo. '¿Puedes contarme qué tenía de especial ese anillo, o–? ¡oh, por la barba de Merlín, Sev!'

'¡Bueno, lo siento!' dijo Severus, debatiéndose entre sentirse avergonzado y divertido. 'Hay algunas cosas sobre las que no tengo control, y ésta es una de ellas.'

Lily le echó un poco de agua a la cara. '¡Ahora no es momento de excitarse!' gritó.

'Dile eso a él,' rio Severus.

'¡Sev, estoy furiosa contigo!' dijo Lily, y se puso las manos en las caderas. 'Esto es realmente inapropiado.'

Severus no pudo evitar continuar riendo. 'Sé que no estás furiosa conmigo de verdad,' dijo, y salpicó agua de vuelta a ella. 'Todavía me llamas Sev.'

Lily dejó escapar un bajo gruñido de frustración y golpeó la botella de díctamo sobre el borde de la bañera. 'Siéntete libre de hacerlo tú mismo,' espetó, y se levantó para salir del baño.

Antes de que Lily fuera capaz de abandonar el cuarto, sin embargo, Severus logró agarrarla por la parte trasera de sus vaqueros. 'Lily, por favor,' dijo, 'hay algunas cosas que todavía quedan por decir.'

'¿De qué más hay que hablar?' preguntó Lily ásperamente.

'Sólo – ven aquí, por favor,' pidió Severus. 'Hay algo que quiero que sepas.'

Aunque Lily no parecía muy contenta por ser retenida, se dio por vencida de todos modos, y se arrodilló de modo que pudieran verse al nivel de los ojos. '¿Qué es?' preguntó.

'Es sólo – es sólo,' tartamudeó él, 'lo que quiero que sepas, es que me he puesto en una posición vulnerable durante los últimos años, y no puedo evitar sentir la necesidad de protegerte.'

Lily estaba a punto de comenzar a discutir, pero Severus la detuvo poniéndole un dedo contra los labios. 'Por favor, escúchame, ¿vale? Soy muy consciente de que eres fuerte, y valerosa, y que no necesitas que cuide de ti. Soy consciente de eso.'

Lily se mordió el labio. 'Comprendo de dónde vienes, Sev,' dijo ella. 'Pero lo que me preocupa más que nada es que sé que quien-tú-sabes anda detrás de ti y tus talentos, y dudo que te vea como un muchacho de dieciséis años cuando claramente eres mucho más que eso.'

Una parte de Severus quería gritar que había sido el Señor Tenebroso quien se había encontrado sólo momentos antes. El secreto de todo estaba comenzando a pesarle mucho, pero sabía que no podía, así que decidió permanecer en silencio en cambio.

Pudieron oír la llave abriendo la puerta delantera, a lo que enseguida siguieron pasos.

'Mejor voy abajo,' dijo Lily bajando la voz. 'Por favor, usa un poco de jabón y lávate el pelo. Todavía hueles a rata muerta.'

'Lily,' dijo Severus antes de que fuera capaz de salir corriendo. 'Mira, sé que estás enfadada conmigo y está completamente justificado, pero, de verdad te necesito ahora mismo.'

'¿Para qué?' preguntó ella.

'Lo único que me está comiendo vivo por dentro es el hecho de que tengo que ir a visitar a mi padre pronto,' dijo Severus. 'Me iría bien tu apoyo.'

'Ya sabes, Sev,' dijo ella mientras le pasaba los dedos por el cabello grasiento, 'si es demasiado difícil para ti, no tienes que ir.'

'Ésa es la cuestión.' Dijo Severus. 'No estoy haciéndolo por mí, estoy haciéndolo por mamá.'

Lily asintió comprendiendo. 'Les haré saber a mamá y papá que estás de vuelta. Asegúrate de usar ese díctamo, ¿vale?'

'Lo haré,' dijo Severus, y se inclinó para darle un beso en los labios. 'Te amo. No olvides eso.'

'Yo también te amo, Sev,' dijo ella con una sonrisa. 'Incluso si no sólo hueles, sino que también sabes a rata muerta.'

Una vez Lily hubo cerrado la puerta tras de sí, Severus descendió en la bañera hasta que su rostro estuvo completamente bajo el agua. Sabía que a Lily se le estaba acabando la paciencia, y con toda la razón. Una parte de él quería maldecirse por contarle sólo medias verdades una vez más, pero no había nada que pudiera hacerse al respecto.

Había paz bajo el agua, y mantuvo la cabeza debajo durante tanto tiempo como lo permitieron sus pulmones. Las palabras que el Señor Tenebroso le gritó seguían resonando adelante y atrás en su mente. Sabía del lado de quién estaba. Eso al menos lo tenía claro. Pero lo que lo picaba más que cualquier otra cosa fue ser cuestionado sobre si era un niño o un hombre, como si el Señor Tenebroso supiera de algún modo que había sido un hombre antes de volver a convertirse en un muchacho. No es que el Señor Tenebroso lo supiera realmente, por supuesto.

La necesidad de aire lo arrastró fuera de sus pensamientos en espiral. Enseguida se lavó hasta que estuvo seguro de que ya no hedía a muerte, y se aplicó las últimas gotas restantes de díctamo en los lugares que era necesario.

La cena ya estaba servida en la mesa para el momento que bajó las escaleras. Se sentó en su silla habitual junto a Lily, y le tomó la mano por debajo de la mesa.

Lily le sonrió una media sonrisa, y aunque la culpa del secreto estaba pensándole mucho en la mente, el amor que llegaba de la comprensión de Lily era más valioso que encontrar cualquier pedazo que perteneciera al Señor Tenebroso.

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N/A ¡Hecho gracioso! Plinio el Viejo (Gaius Plinius Secundus) es famoso por su obra enciclopédica Historia Natural (y por morir durante la erupción del Monte Vesubio). Un libro por el que muchas otras enciclopedias fueron modeladas. El su 8º libro describe que el díctamo es consumido por los venados para curarse de heridas de flecha. A través de la historia de Harry Potter, el díctamo se emplea varias veces en conexión con alguien cuyo patronus es un ciervo o cierva. (Severus lo recomienda después de que Harry ataque a Draco con la maldición Sectumsempra. Otra ocasión fue cuando Hermione lo empleó en Harry después de ser atacado por Nagini en Godric's Hollow, y para sanar las quemaduras que tenían después del asalto a la Cámara Lestrange.)