El Vuelo de Vernon Dursley

'Imaginé que lo habrías llamado Ottawa,' dijo Severus con una amplia sonrisa.

Severus estaba sentado en el sofá con Paul, que se había tomado la libertad de gatear hasta su hombro y quedarse dormido.

Lily dejó escapar un gemido. '¿Pretendes decirme que de verdad descubriste la respuesta sin abrir un atlas?'

'Bueno, sabía que la conocía,' dijo Severus. 'Simplemente no podía averiguarla hasta que me vino.'

'Brillante,' dijo Lily frunciendo el ceño. 'Simplemente brillante. 'Aunque parece que Paul te ha cogido cariño de verdad.'

'Si no supiera que no, pensaría que era un puffskein gris.'

Petunia entró en la sala de estar, llevando varias tazas de chocolate caliente en una bandeja. '¿Qué es un puffskein?' preguntó.

'Básicamente, una gran bola de pelo color crema,' explicó Severus. 'Pequeños carroñeros que incluso ronronean como los gatos. La única diferencia es que en realidad disfrutan de que los lancen.'

'¿No usábamos puffskeins durante primer año en lugar de bludgers?' dijo Lily. 'Ya sabes, cuando nos enseñaron a volar en escoba.'

'¿Como bludgers?' dijo Petunia con los ojos como platos. '¿Te refieres a esas cosas que usas en quidditch para tirar a la gente de sus escobas?'

'Te sorprendería cuánto disfrutan los puffskeins de que los golpeen con un bate,' dijo Severus con un resoplido. '¿Dónde encontraste a Paul?'

'Provino de la nueva vecina al otro lado de la calle,' dijo Lily. 'La Sra Figg tuvo recientemente toda una camada de gatitos peludos y estaba buscando buenos hogares para ellos. Paul simplemente me llamó la atención.'

'Pienso que es perfecto,' dijo Severus genuinamente, y comenzó a rascar a Paul detrás de las orejas. 'Gracias.'

'Severus, tengo noticias para ti,' dijo Erwin cuando entró en la sala de estar. '¿Quieres oírlas?'

'Sólo suéltamelas,' dijo Severus sin apartar los ojos de un Paul ronroneando suavemente. 'Preferiría acabar con ello cuanto antes.'

'Muy bien,' dijo Erwin mientras se sentaba. 'Hablé con el departamento de policía por teléfono, y me han dicho que ya que eres menor de edad, el estado pagará el funeral de tu padre. Será enterrado en el cementerio que pertenece a la prisión de Wandsworth.'

'Me parece bien,' dijo Severus rígidamente.

'También te dejó algunas cosas.'

'No quiero ninguna cosa suya.'

'Son aproximadamente mil libras en ahorros.'

Severus levantó la mirada ante la mención de heredar mil libras. 'Entonces, el maldito bastardo se metía el dinero en su propio bolsillo. Debería haberlo sabido.'

'¿Es algo que quieras reclamar o no?' preguntó Erwin.

'Lo haré,' dijo Severus. 'Al menos podría emplear ese dinero para algo bueno esta vez. Podría comprarle a mi novia esa guitarra SG por la que ha estado babeando, por ejemplo.'

Lily se quedó boquiabierta por la sorpresa. '¿De verdad lo dices en serio?' preguntó con deleite.

'Bueno, lo prometí, ¿no?' dijo Severus. 'Aunque tendrás que esperar hasta tu cumpleaños.'

'¡Oh, eso es tan malvado!' lloriqueó Lily. 'Eso es medio año de esperar con anticipación agónica.'

'Severus, si quieres me haré cargo de todo lo concerniente a tu padre en este momento,' dijo Erwin. 'Te ahorrará mucha frustración.'

'De verdad lo agradezco,' dijo Severus sinceramente. 'No quiero estar lidiando con ninguna de sus cosas.'

'Di, papá,' dijo Petunia de repente. '¿No es posible adoptar a Severus ahora que es… ya sabes…?'

'Supongo que podríamos, sí,' dijo Erwin, 'pero, si hiciéramos eso, también se convertiría en hermano legal tuyo y de Lily, lo que haría la situación muy incómoda si alguna vez quieren casarse.'

Tanto Severus como Lily comenzaron a reír de la simple idea de ello. 'Ya hay gente desaprobando nuestra relación porque es técnicamente mi hermana adoptiva,' dijo Severus. 'Como Potter, y Vernon–'

'–Hablando de Vernon,' dijo Petunia, 'lamento que olvidara mencionarlo, pero va a venir esta noche.

'¿También se quedará a cenar aquí?' preguntó Erwin, y por el tono de su voz estaba bastante claro que no tenía ganas de ello.

'Sí, lo hará,' dijo Petunia con un asentimiento. 'Ahora, si podéis disculparme, quiero escribir una carta a quienquiera que esté a cargo del Big Ben y preguntarle si puedo hacer una pintura del daño en el interior.'

'Yo mejor voy a comenzar a hacerme cargo de esas cosas por ti,' dijo Erwin, y junto a Petunia abandonó la sala de estar.

'¿Te sientes mejor, Sev?' preguntó Lily mientras se apoyaba contra él, y comenzaba a acariciar suavemente a Paul con un dedo.

'Estoy bien,' dijo Severus. Tenía que pensar en lo que su padre había dicho acerca de tomar las decisiones equivocadas, y se preguntó si hombres como Tobías también tendrían la oportunidad de volver a vivir sus vidas para enderezar sus antecedentes. Él también había tomado todas las decisiones equivocadas la primera vez, después de todo. '¿Crees que Paul se quedará pequeño para siempre?'

'Odio decírtelo, Sev,' dijo Lily, 'pero he visto a su madre y me temo que va a convertirse en un pequeño tigre doméstico.'

. . . . . . . . .

Lily y Severus se habían tomado la libertad de preparar la cena, aunque principalmente porque era el único modo de evitar tener que escuchar a Vernon jactándose sin cesar de la compañía de su padre.

Para el momento que se sirvió la cena, sin embargo, se quedaron sin manera de evitar a Vernon, y decidieron sentarse tan lejos como fuera humanamente posible al otro extremo de la mesa.

'¿Alguien podría librarme de esa cosa, por favor?' preguntó Vernon de repente mientras comenzaba a espantar a un Paul de aspecto muy atemorizado.

'No es una cosa,' dijo Severus con desprecio, y fue a recoger a Paul del suelo. 'Es mi gato y su nombre es Paul, muchas gracias.'

'No me gustan los gatos,' dijo Vernon pomposamente. 'Nunca comprendí del todo por qué alguien metería un animal en su casa, cuando todo lo que hacen es requerir dinero para cuidarlos y dejar pelo por todas partes. Es asqueroso.'

'Paul está ayudándome a superar un momento difícil,' dijo Severus mientras dejaba a un Paul de aspecto bastante insultado en su regazo.

'¿Qué podría ser difícil en tu vida?' preguntó Vernon.

Severus no pudo evitar elevar la voz un poco por pura molestia. 'Bueno, por ejemplo–'

'¿–Podríais callaros, por favor?' dijo Árnica ásperamente. '¿Por qué cada vez que tenemos cena familiar estalla una discusión?'

'Porque es bastante obvio que Vernon me odia por completo,' declaró Severus. 'Por mi aspecto, por mis intereses, por el hecho de que soy mago. A sus ojos estoy por debajo de él, sólo por haber nacido en el lado malo de la calle.'

'Llegas con un montón de problemas, Severus,' gruñó Vernon. 'Honestamente, no comprendo del todo por qué Lily te tolera tanto.'

'Yo podría hacerte exactamente la misma pregunta, Vernon,' dijo Severus con desprecio. 'Por qué sigues regresando aquí cuando obviamente lo odias tanto.'

'Podríamos todos, por favor, por favor, tener una cena normal juntos,' lloró Petunia. 'Sólo una vez, por favor. Todos vamos a tener que tratar con los demás cuando estemos en Ámsterdam después de todo.'

Severus dejó escapar un gemido ante la simple idea de tener que compartir una habitación de hotel con Vernon durante varios días. 'Honestamente, Petunia, ¿qué le ves a este hombre?'

La voz de Petunia comenzó a temblar. 'Resulta que Vernon es un perfecto hombre decente que va a llevarme a Oxford el miércoles para mi presentación de arte.'

'Petunia,' dijo Vernon bajando la voz. 'Sobre eso…'

'¿Qué es esta vez?' espetó Petunia, ya al borde de gritar. '¿Algo que tienes que hacer para el negocio de tu padre de nuevo?'

'Sí,' dijo Vernon, levantando la cabeza con orgullo. 'Me preguntó si quería ocupar su puesto y hacerme cargo de la compañía mientras está fuera por negocios.'

Habían brotado lágrimas de los ojos de Petunia. 'Pero lo prometiste,' rechinó entre dientes. 'Prometiste que vendrías a Oxford conmigo.'

'Lo siento, Petunia, pero no puedo dejar escapar una oportunidad como ésta. Simplemente ve con tu familia si de verdad es tan importante.'

Petunia golpeó su tenedor en la mesa. '¡Por supuesto que es importante para mí!' gritó. 'Todo mi futuro depende de ese día, y quería que estuvieras allí para apoyarme. ¿No puedes sólo–?'

'Chicas, marchaos,' dijo Erwin sombríamente. 'Todas.'

Fue como si todo el ambiente hubiera cambiado de repente. La atmósfera tensa que siempre parecía traer Vernon consigo todavía permanecía, sólo que ahora fue Erwin quien tomó el mando.

Lily, Petunia, e incluso Árnica obedecieron su orden, como si todas supieran lo que iba a suceder y que era mejor que no estuvieran en la misma habitación cuando ocurriera.

'¿Qué pasa?' preguntó Vernon una vez las chicas hubieron corrido escaleras arriba. '¿Por qué las mandas fuera? ¿Por qué él sigue aquí?'

Erwin cruzó las manos y se inclinó hacia delante. Sus ojos verdes estaban nublados con una ira que Severus conocía demasiado bien de Lily, pero su cuerpo permanecía completamente calmado. 'Tú y yo necesitamos tener una pequeña charla, Vernon,' dijo en voz baja. 'Y no va a ser bonita.'

'Mira, lamento no poder llevar a Petunia a Oxford, ¿vale?' dijo Vernon casi riendo, como si temiera que de repente lo arrastrara a través de la mesa y lo hiciera papilla. 'Mi padre hizo estos planes y en realidad no hay mucho que pueda hacer al respecto.'

Una amplia sonrisa que se veía lejos de ser natural apareció en el rostro de Erwin. 'Seguramente hay más personas capaces trabajando en la oficina de tu padre, ¿me equivoco?'

Vernon sólo se encogió de hombros, y sus ojos siguieron moviéndose hacia el pasillo como si estuviera calculando la vía de escape más rápida en caso de que Erwin perdiera su frialdad.

'Déjame contarte una pequeña historia, Vernon,' dijo Erwin autoritariamente, y se aseguró de que sus ojos estuvieran fijos en los de Vernon de modo que no pudiera apartar la vista. 'Cuando regresé a casa de la guerra, había dos tipos de personas que se acercaban a mí. El primero, era el tipo que me elogiaba por mi servicio, y el otro era el tipo que me consideraba un monstruo por las cosas que había hecho. Pero, entre los dos, siempre hubo algo que tenían en común, que es que todos me hacían la misma pregunta. ¿Alguna idea de cuál podría ser esa pregunta, Vernon?'

Vernon miraba sin expresión hacia delante, como si no estuviera seguro de si Erwin estaba hablando en serio o haciendo un truco mental para intimidarlo. 'No lo sé,' dijo débilmente.

'Lo único que todos parecían preguntar siempre,' continuó Erwin con la misma voz baja, 'es cuántos hombres había matado. Como si cada vida que arrebaté fuera una victoria, u otro pedazo arrancado de mi alma. Siempre me ha parecido bastante grosero, que la gente me preguntara eso. Como si fuera algo tan normal haber matado a un hombre. Como un número que simplemente poder sumar a tu marcador de puntos de victoria.'

Claramente Vernon estaba incomodándose más y más y había comenzado a inquietarse en su asiento. '¿Por qué exactamente estás contándome esto?' preguntó con voz ratonil.

'Siempre le he dado a todos los que me han preguntado exactamente la misma respuesta,' dijo Erwin, la ira volviéndose más evidente en su voz. 'No puedo darte un número exacto, cuando no he terminado de matar todavía.'

Vernon se puso en pie enseguida. 'Creo que es mejor que me marche.'

Erwin también se puso en pie. Puede que no fuera alto, pero ciertamente se veía impresionante. 'Entraste en mi casa,' dijo, su voz ahora temblando de ira. 'Te atreviste a entrar aquí declarando tu amor por mi hija. Entraste aquí pretendiendo respetar mi familia, pero todo lo que haces es degradarlos, humillarlos, y herirlos.'

'Mejor me marcho,' repitió Vernon, y comenzó a abrirse paso hacia la puerta delantera.

'Todavía no he terminado contigo,' dijo Erwin mientras empujaba a Vernon de vuelta en su sitio. 'En el momento que salgas por esa puerta, no quiero verte más. No quiero oír más de ti. No quiero que tu nombre vuelva a ser mencionado en esta casa. En el momento que salgas por esa puerta, mi hija se librará de ti. ¿Está entendido eso?'

Vernon pareció de repente bastante vacilante en salir de la casa, como si una pequeña parte de él no quisiera perder a Petunia después de todo. '¿Cómo podría casarme algún día con alguien emparentada con tales monstruos?' escupió.

'Severus, es tuyo,' dijo Erwin con frialdad, y dio un paso a un lado para darle a Vernon espacio libre para marcharse. 'Haz lo que te plazca.'

Severus había estado esperando esto, y estaba dispuesto a abrazar con los brazos abiertos cualquier oportunidad de perseguir a Vernon fuera de la casa. '¿Quieres salir para una pequeña charla, Vernon?' preguntó con una falsa sonrisa.

'No contigo,' espetó Vernon, y enseguida se encaminó a pisotones hacia la puerta delantera.

'Me temo que no me dejas elección,' dijo Severus casualmente mientras seguía a Vernon afuera. Se aseguró de que Vernon acababa de doblar la esquina cuando corrió pasándolo y lo empujó contra la pared, su varita firme en la mano mientras la sostenía contra su garganta.

Vernon comenzó a respirar pesadamente, y bajó la vista a la varita de Severus como si estuviera sosteniendo un artefacto explosivo que pudiera estallar en cualquier segundo. '¡No… apuntes… esa… cosa… hacia… mí!'

'Déjame aclarar una cosa contigo, Vernon,' dijo Severus mientras ignoraba las súplicas de piedad de Vernon. 'Deja en paz a mi hermana, y seremos buenos, pero si oigo siquiera tu nombre en una conversación, me aseguraré de que te conviertas en la primera persona en mi lista de gente que necesito matar.'

'Como si hubieras matado a un hombre alguna vez,' escupió Vernon.

Las comisuras de la boca de Severus se curvaron en una sonrisa retorcida, y bajó la voz. 'No tienes ni idea, Vernon. No tienes ni idea.'

El sudor había comenzado a gotear de la cara de Vernon. 'Estáis todos locos,' lloriqueó. 'Todos vosotros.'

'Debe ser que la magia nos hace perversos,' dijo Severus mientras bajaba la varita. 'Mejor corre, o podría maldecirte.'

Vernon no necesitó que se lo dijera dos veces para salir huyendo. '¡Dile a Petunia que no regresaré por ella!' gritó.

'Con gusto,' gritó Severus en respuesta. 'Podría transfigurarte en un cerdo si lo hicieras.'

Vernon se dio la vuelta una última vez, sus ojos rojos de furia. 'No existe tal cosa como la magia.'

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N/A El valor de £1 en 1976 es aproximadamente el equivalente a £7.58 en 2016.