Este fic participa en el Amigo Invisible del grupo Ravenclaw de Telegram.
Regalo para Natalie Annick Malfoy Granger. Espero que te guste. :)
Nota: Este fic está inspirado en Spider-Man No way home, por lo que, si no la has visto, no sigas leyendo. Está situado tres meses después del final de la película.
Una sonrisa de chocolate blanco y negro
Lleva todo el día pensando en dónde situarse, hasta que por fin se decanta por la azotea de un edificio al azar del centro de Nueva York. Echa un último vistazo al horizonte y sonríe. Está anocheciendo y la imagen es preciosa. Saca su cámara de fotos y le echa varias instantáneas. Se dice que la gente no aprecia tanto estas imágenes como debería, por lo que lo compartiría más adelante. Ahora debe ponerse manos a la obra para grabar su próximo vídeo.
Saca su móvil, que es su herramienta más valiosa para grabar sus hazañas, y lo sujeta con una telaraña en la pared más cercana. Se cerciora de que las preciosas vistas de la ciudad queden atrás, por lo que el encuadre es una maravilla.
Respira hondo. Comprueba que tiene todo listo y se coloca la máscara en la cabeza. Le da a grabar y se aleja, de espaldas, para que sus seguidores puedan apreciar la belleza que él mismo está contemplando. Se gira, con una sonrisa que sabe que nadie puede ver, y se acerca un poco a la cámara que le está grabando.
—Buenas noches, spider-fans —comienza a decir, con voz amistosa—. Esta noche me encuentro en plena ciudad de Nueva York, en un lugar que ni yo mismo sé, pero que se está convirtiendo desde ahora en uno de mis favoritos. —Se gira levemente para señalar el paisaje, pero regresa a la cámara—. Bueno, como prometí en mi último vídeo, hoy contestaré a algunas preguntas que vosotros me habéis hecho y he seleccionado algunas que me han parecido interesantes o que no me importa contestar.
»Sé que muchos sentís curiosidad por saber mi identidad, pero me gusta mantener mi anonimato, sobre todo por el bien de mis seres queridos. Por lo que ese tipo de preguntas, por más que insistáis, no lo podré revelar nunca.
Carraspea y saca una hoja de papel que estaba doblada de uno de los bolsillos de su traje. Un momento, ¿su traje lleva bolsillos? Interesante.
—Jessica2548545 pregunta: ¿cuáles son tus metas en la vida? —Se acerca un poco más a la cámara y queda pensativo, poniéndose un dedo en la barbilla—. Realmente es una cuestión que no me he hecho mucho, pero no deja de ser una gran pregunta. No me gusta mucho pensar en un futuro muy lejano, puesto que no se sabe nunca qué es lo que nos deparará mañana, si estaré o no en este mundo, ya que nunca se sabe. Pero mientras yo siga con vida, hasta mi último aliento, siempre querré ayudar a los demás. Me gusta, me hace sentir bien, útil, y desde que soy Spider-Man siempre he sentido que ese ha sido mi destino. A nadie se le adjudica un poder como el mío para que lo guarde en un cajón del desván, ¿no? —Dedica una amplia sonrisa que espera que puedan, de algún modo, apreciar—. Jessica2548545, espero haberte respondido como esperabas.
»Kay_McAlister —prosigue—, pregunta: ¿cuál ha sido tu decisión más compleja? —Hace otra pausa, para pensar bien su respuesta—. Pues realmente no lo sé, porque muchas veces he tenido que tomar decisiones en momentos muy complicados, a vida o muerte, por lo que esta pregunta tendría muchas respuestas. Supongo que la más complicada sería la de si era buena idea ser un superhéroe. Ya sabéis, las dudas siempre están ahí, porque un día no eres nadie y al siguiente… —Se encoge de hombros, dando por zanjada la pregunta.
»Blue_Unicorn pregunta: ¿quién te inspira para ser como eres? —se echa a reír, porque se le viene a la mente unas cuantas personas—. En verdad la lista sería interminable, pero supongo que ese no puede ser otro más que Tony Stark. —Quiere contar todo sobre él, pero también recuerda que no puede hablar más de la cuenta, ya que es consciente de que no sabría cómo explicar ciertas cosas—. No es necesario que diga esto, pero era un gran hombre, no solo como superhéroe, sino también como persona. Algún día me gustaría ser tan genial como lo fue él. Y siempre le echaré de menos.
Hace una pausa leve para dejarse a un lado el drama y prosigue con la lista:
—M_Nathalie96 pregunta: ¿cuál de los Vengadores es tu favorito? —Levanta las manos y pone los brazos en jarras—. ¿En serio, M_Nathalie96? —Se echa a reír de nuevo—. Bueno, no es nuevo que admiro con toda mi alma a Tony, pero creo que cada uno de los Vengadores tiene su parte buena también. Aunque supongo que, de tener que escoger a alguien, diría que Viuda Negra. Siempre he admirado su valentía y su manera de luchar, nunca rindiéndose ni dejando atrás a nadie. Así que, Natasha, esté donde estés, espero que sigas siendo la misma que fuiste en vida.
Se estaba dando cuenta de que se estaba poniendo melancólico una vez más, así que pasó a la siguiente pregunta:
—Holly_Thomas pregunta: ¿tienes alguna debilidad? —Se cruza de brazos—, ¿acaso alguien no las tiene? Pues yo no voy a ser menos. Solo que, lamentablemente, no podré decir cuál porque si no… ya sabéis, mis enemigos lo tendrían fácil. Aunque, bueno, siempre puedo decir que siento debilidad por las galletas de chocolate blanco y negro. Las probé hace poco y siento que no puedo vivir sin ellas.
»Mara_Saturn —continúa—, pregunta: ¿estás enamorado? —Se rasca la cabeza, preguntándose por qué carajos habrá seleccionado esta pregunta precisamente, pero no le apetece tener que cortar, ni tampoco volver a empezar, por lo que al final responde, nerviosamente—: Bueno, hay alguien. En verdad ella no sabe que existo… Ya me entendéis. Me la suelo encontrar muy a menudo, y siempre que lo hago, me mira y me sonríe… y… —da un largo suspiro y teme que se le note que la voz le está temblando—, tiene la sonrisa más mágica del mundo. Cada vez que estoy frente a ella quiero decirle algo, lo que sea, pero es como si mi cerebro se convirtiera en gelatina y decide que mejor balbucee y parezca un completo idiota delante de esa chica. Y si me habla o me saluda, no es solo mi cerebro el que se vuelve gelatina, sino mi cuerpo entero. Y al final tengo que disimular de alguna manera y salir corriendo lo más deprisa que puedo.
Se da cuenta de que está siendo un ñoño y debe cortar. Guarda la lista en el bolsillo que acabamos de descubrir que existe y se despide de sus fans:
—Pues eso es todo por ahora. Muchas gracias a todos por vuestras preguntas tan estupendas y por todo el cariño y el apoyo incondicional que recibo siempre de todos vosotros. Buenas noches desde un lugar cualquiera de Nueva York. Cuídense.
Regresa a su apartamento a seguir estudiando —o al menos esa era su idea en un principio—, pero decide que es buena idea bajar a tomarse algo a su cafetería de siempre. La misma que lleva visitando en los tres últimos meses. Por ella. Por su sonrisa. Por esa estúpida sonrisa que le vuelve idiota. Tan idiota que se cuestiona su coeficiente intelectual.
Y la ve desde la acera de enfrente. Lleva el pelo recogido en una elaborada trenza. Está atendiendo al último cliente, que se marcha satisfecho con su pedido. Ella saca un trapo y comienza a limpiar el mostrador. No importa lo que esté haciendo o cómo lo haga, siempre se verá hermosa.
Da tres largos suspiros para tranquilizarse. Se echa el pelo hacia atrás y se coloca bien las gafas —sí, ahora lleva gafas porque le hace más intelectual, ya que su cerebro se convierte en el de una medusa, al menos que su aspecto diga algo a su favor— y entra mirando disimuladamente el móvil, fingiendo que habla con alguien por el chat. Siempre es una buena idea aparentar estar ocupado, porque eso le ayuda a calmar sus pobres nervios. Echa un ligero vistazo, mostrando indiferencia, y se percata que en el fondo, donde todos los días, está Ned con su portátil. Ned. Cómo le echa de menos. Está viendo algo —¿tal vez el nuevo vídeo que hace tan solo una hora que ha subido a Internet?— pero prefiere no saberlo.
—¿Lo de siempre, señor Parker? —pregunta ella, con esa sonrisa que derretiría hasta el trozo de hielo más denso del mundo.
Peter asiente y guarda su móvil en el bolsillo interno de su chaqueta. Le sigue pareciendo extraño que lo llame así, pero no puede evitarlo. Es una manera formal que ella lo llama y hasta le ha cogido el gusto. Ojalá y algún día se atreva a decirle algo, lo que sea, pero que tenga sentido. Y, tal vez —solo tal vez—, algún día ella pueda ser la señora Parker. Pero ese sueño se esfuma como el vapor del café que le acaba de servir.
—¿Algo más?
—Una galleta de chocolate blanco y negro—responde con firmeza
—Oh, vaya —murmura con asombro.
—¿No quedan? Si es así, no importa.
—Ah, no, no es eso —dice mientras se dirige al mostrador donde están las galletas y demás bollos. Menea la cabeza, negando lo que le iba a decir—. No, no es nada. —Coge el dulce y lo envuelve delicadamente en un envoltorio de la tienda y se lo entrega a Peter.
—Es por culpa de Spider-Man —contesta Ned al fondo, poniendo los ojos en blanco y negando con la cabeza.
—¿Qué, por qué? —quiere saber Peter, aunque ya se imagina cuál será la respuesta.
—Por el último vídeo que ha subido a Internet, ¿lo has visto?
—No —miente cual bellaco—. Llevo horas estudiando y solo he bajado a por un café. Los exámenes, ya sabes…
Ned asiente, ya que él está en su misma situación.
—Pues resulta que ahora el trepa-muros siente debilidad por las galletas de chocolate blanco y negro, y desde que se supo, no para de entrar gente a comprarlas.
—Me da a mí que mañana habrá que hacer ración doble de las galletas favoritas de Spider-Man —bromea MJ.
—El caso es que MJ quería quedarse con la última galleta si no se vendía, ya sabes… —vuelve a poner los ojos en blanco y se encoge de hombros.
—Oh, vaya… —murmura Peter, mirando a MJ, que está visiblemente colorada por lo que acaba de decir su amigo, y le dedica una mirada penetrante con la que desearía estrangularlo.
—Pero no importa. Un cliente tan habitual como tú no se merece otra cosa que obtener la última galleta, ¿no crees?
MJ le sonríe. Y, por una milésima de segundo, el mundo entero se paró, como si nada ni nadie más estuviera allí en ese preciso instante, más que ellos dos. Y la galleta de chocolate blanco y negro.
—Y… —Peter tose ligeramente, rezando para que no se atragantara con su propia saliva mientras habla y no le dejara en ridículo una vez más—, ¿te gusta Spider-Man?
—¿Que si le gusta? —interviene Ned, burlándose de su amiga—. Si pudiera, sería la señora de Spider-Man.
MJ alza una ceja, no muy contenta, y Ned le saca la lengua, lo que hace que ella se ría.
—Bueno, quién sabe —pretende decir Peter—. A lo mejor Spider-Man te ve algún día y se enamora de ti.
—¿Qué? No digas tonterías —dice, con la cara roja, echándose un mechón de pelo rizado tras la oreja, pero mostrando una tonta sonrisa solo de pensar en aquella locura—. No creo que eso llegue a pasar nunca. Jamás se fijaría en una chica normal y corriente como yo.
—A veces, las chicas normal y corrientes son las más especiales.
Peter se sorprende al comprobar que ha dicho todo eso sin titubear ni parecer un idiota. Y a ella le ha dejado con esa sonrisa que tanto se le clava el corazón como un dardo. Saca un billete de veinte y lo pone encima del mostrador, cogiendo solo el café y dejando la galleta.
—Quédate con el cambio. Y con la galleta.
Se marcha, dejándola con la palabra en la boca y la sonrisa flotando por la tienda.
Una sonrisa de chocolate blanco y negro.
NDA:
La petición fue: «Spidey y sus vlogs de "cómo tener una doble vida y no morir en el intento?" Algo como un mini show semanal donde transmita videos consecutivos de cosas que aprenda en sus misiones o durante las reuniones de los Avengers... (Algo como supervivencia escolar de Ned, la inspiración de la idea, si alguien ubica el programa de tv) Puede haber ship o no, igual que como puede ser canon o no. »
Buenas, Nat. Sé que no es exactamente lo que pediste, pero mi musa no está colaborando mucho estos meses atrás y esto es lo que me ha salido. ;_; Lamento mucho si no es de tu agrado, pero que sepas que lo he hecho con toda la mejor intención del mundo y pensando en que tal vez te gustara, ya que sé que has visto la película y, bueno, desde que la vi hace unas semanas, pues quise escribir sobre ella. Y aproveché un poco tu petición y mezclé lo tuyo con lo mío.
Espero que al menos te haya gustado un poquito. –ojitos tiernos–
En fin, eso es todo. Se agradecen los comentarios, sean buenos o malos.
Espero que haya gustado. Gracias por leer y hasta la próxima.
~Miss Lefroy~
