Una Dura Lección

Después de Runas Antiguas, Severus corrió al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras. No porque estuviera especialmente emocionado por tener que enfrentarse a Umbridge desde un punto de vista de estudiante, sino porque quería asegurarse de que se sentaba junto a Remus en caso de que ella decidiera comenzar una lección sobre Licántropos.

Encontró a Remus con la frente apoyada en el muro junto a la puerta del aula. 'No quiero entrar,' murmuró Remus sin levantar la mirada. 'Encontrará un motivo para escupirme. Sé que lo hará.'

'Si sigues victimizándote así, tú lo harás,' dijo Severus. Agarró a Remus por el hombro y lo obligó a enderezarse. 'No hay nada que pueda hacer en cuanto a tu presencia aquí, todavía.'

'Todavía,' gruñó Remus. 'Volvemos a tener clase con ella el próximo miércoles. ¿Sabes lo que eso significa?'

'Luna llena, 'dijo Severus rígidamente. '¿Sigues recibiendo tu suministro del señor Mulpeper?'

Remus asintió. 'Lo estoy haciendo, pero, ¿cuánto tiempo llevará antes de que comience a interceptar mis lechuzas de entrega? Entonces, ¿qué?'

'Entonces, el profesor Slughorn, Lily y yo nos pondremos al trabajo de inmediato,' dijo Severus en un pobre intento de sonar tranquilizador. 'No eleves la voz, y no respondas ninguna de sus preguntas a menos que te pregunte a ti. Mantente bajo el radar lo máximo posible por ahora.'

'Vale,' dijo Remus después de tomar un largo aliento. 'Hagamos esto.'

Juntos tomaron asiento cerca del fondo de la clase. Lily y Potter tomaron asiento estratégicamente justo delante de ellos con el fin de bloquearlos de la vista.

'Intenté leer este libro,' dijo Potter mientras golpeaba su copia de Teoría Defensiva Mágica sobre su escritorio. 'Con énfasis en intenté. Estas teorías son más áridas que la arena del Sahara.'

Severus asintió en acuerdo y miró el aula. El aula había cambiado un montón durante el transcurso de los pasados años, pero nunca antes la había visto decorada con tanto rosa y otras frivolidades. Había varias pinturas de gatos pegadas sobre todas las paredes, y si escuchabas atentamente podías oír a algunos de ellos ronronear suavemente en sus marcos. De cualquier modo, sólo los violentos tonos de rosa eran suficientes para inducir un ligero dolor de cabeza.

De repente, la profesora Umbridge abrió la puerta del aula de golpe y se apresuró hasta el frente. '¡Por favor, en pie!'

Algunas miradas confusas fueron compartidas entre los estudiantes, y las sillas se arrastraron por el suelo mientras se levantaban. 'Muy bien,' dijo Umbridge con una satisfecha mirada en la cara. '¡Buenas tardes, clase!'

'Buenas tardes,' murmuraron en respuesta algunos estudiantes.

'No, no,' dijo la profesora Umbridge. 'Eso no servirá, ahora, ¿verdad? Me gustaría que, por favor, repitieran, "buenas tardes, Profesora Umbridge". Una vez más, por favor. ¡Buenas tardes, clase!'

'Buenas tardes, Profesora Umbridge,' le cantaron todos en respuesta, y volvieron a sentarse en sus asientos.

'Eso, ahora,' dijo la Profesora Umbridge dulcemente. 'Eso no fue demasiado difícil, ¿verdad? Varitas guardadas y plumas fuera, por favor.'

'Esto es ridículo,' gimió Potter. '¿Cómo se supone que vamos a aprender a defendernos contra las Artes Oscuras si–? '

'¡–Podrías callarte, Potter!' dijo Severus con desprecio. 'Éste no es realmente el momento de–'

'–Bueno, bueno,' se rio Umbridge, exponiendo sus dientes afilados. 'Señor Snape. Nuestra nueva–celebridad. ¿Alguna razón en particular por la que esté interrumpiendo mi clase?'

Severus se sentó derecho e hizo todo en su poder por no curvar las comisuras de los labios. 'Sólo estaba diciéndole a Potter que se callara.'

'Sólo estaba diciéndole a Potter que se callara, madame,' repitió la profesora Umbridge, y se giró hacia la pizarra. De su bolso extrajo su propia varita inusualmente corta, y golpeó la pizarra con ella.

Defensa Contra las Artes Oscuras

Un Regreso a los Principios Básicos.

'Ahora bien, su enseñanza en esta materia ha sido bastante interrumpida y fragmentada, ¿no?' afirmó la Profesora Umbridge, volviéndose para encarar a la clase con las manos unidas pulcramente ante ella. 'El cambio constante de maestros–'

Severus ya había dejado de escuchar. No porque fuera incapaz de concentrarse en lo que ella tenía que decir, sino por lo que había dicho antes. Lo último que quería era ser considerado una celebridad a los ojos de cualquiera, y con una punzada se dio cuenta de que él había llamado al hijo de Lily exactamente lo mismo cuando entró a su clase por primera vez. Una dura auto-reflexión, de hecho.

Fue traído de regreso a la realidad por otro sonido de golpeteo en la pizarra. El primer mensaje se había desvanecido y fue reemplazado por los "Objetivos del Curso."

Comprensión de los principios subyacentes de la magia defensiva.

Aprendizaje de reconocimiento de situaciones en que la magia defensiva puede emplearse legalmente.

Emplazamiento del empleo de la magia defensiva en un contexto de empleo práctico.

Por el sonido de plumas rasgando, Severus supo que se suponía que debía copiarlos. Para el momento que todos hubieron copiado los tres objetivos del curso de la Profesora Umbridge, ella preguntó, '¿Tienen todos una copia de Teoría Mágica Defensiva de Wilbert Slinkhard?'

Hubo un murmullo sordo de asentimiento a través de la clase.

'Creo que volveremos a intentarlo,' dijo la Profesora Umbridge. 'Cuando les haga una pregunta, me gustaría que respondieran, "sí, Profesora Umbridge", o, "no, Profesora Umbridge". Entonces, ¿tienen todos una copia de Teoría Mágica Defensiva de Wilbert Slinkhard?'

'Sí, Profesora Umbridge,' gritaron todos.

'Bien,' dijo la Profesora Umbridge. 'Desearía que abran la página cinco y lean el "Capítulo uno, Principios Básicos para Principiantes". No habrá necesidad de hablar.'

Severus había leído el libro antes. Una vez, cuando había comenzado a desarrollar una obsesión por las Artes Oscuras, y una vez más cuando Umbridge lo había puesto en el currículum del nuevo año escolar. Y por desgracia, ya que Potter no andaba desencaminado sobre cuán áridas y aburridas eran las palabras de Slinkhard. Por no mencionar enormemente cuestionables.

Mirando sobre el hombro de Lily, notó que ella había comenzado a enroscarse el cabello en los dedos, mientras que Potter había comenzado a golpear su pluma entre los dedos de puro aburrimiento.

'¿Alguna razón en particular por la que esté interrumpiendo la clase con sus trucos de pluma, señor…?' preguntó la profesora Umbridge dulcemente, aun así con un tono sucio en la voz.

'Potter,' dijo Potter rígidamente. 'Ya leí algunos capítulos. No siento la necesidad de volver a leerlos.'

'No siento la necesidad de volver a leerlos, Profesora Umbridge,' repitió ella.

Potter debía haber puesto los ojos en blanco o algo por el estilo, porque de repente la Profesora Umbridge se acercó a pisotones hacia él. '¿Cree que mi clase es una broma, señor Potter?'

'Simplemente no comprendo por qué no vamos a hacer nada práctico, madame,' dijo Potter con desprecio. 'Hay fuerzas oscuras ahí afuera preparadas bien para tomar el Ministerio, o encontrar un modo de penetrar los muros de Hogwarts; ¿y aun así todo lo que hacemos es sentarnos aquí y leer?'

'Puedo asegurarle que la protección de los Dementores alrededor del colegio bastará, señor Potter,' dijo la Profesora Umbridge. 'Los partidarios de Quien-tú-sabes están siendo atrapados constantemente como moscas en una telaraña. Sólo es cuestión de tiempo que su ascenso al poder sea atajado.'

Remus debía haber suspirado un poco demasiado fuerte, porque Umbridge se acercó a él volando como un halcón. Sus fosas nasales se agitaron de un modo que habría enorgullecido a McGonagall. '¿Algo divertido, señor Lupin?' chilló en todo agudo. 'Yo tendría mucho, mucho miedo si fuera usted."

Remus tragó saliva, y el sudor comenzó a formarse sobre sus cejas. '¿Y eso por qué, P-p-profesora?' tartamudeó.

La Profesora Umbridge enderezó la espalda, y sonrió. 'No ha mantenido exactamente en secreto que es un hombre-lobo, ¿no, señor Lupin?' dijo lo suficientemente alto para que todos lo oyeran.

'En efecto, no lo he hecho, madame,' respondió Remus con cautela, 'pero he llegado a la comprensión de que la mayoría de las personas no temen, sino que simplemente tienen curiosidad por mi condición.'

'Ejem, ejem,' dijo Umbridge con un asentimiento, y se dio la vuelta para encarar a toda la clase. '¿Hay alguien aquí dispuesto a declarar algo sobre su opinión acerca de los hombres-lobo, por favor?'

Severus estaba conteniendo el aliento inconscientemente, y miró alrededor impaciente para ver si alguien del lado Slytherin iba a soltar algo. Su temor se convirtió en realidad cuando Avery levantó la mano despacio.

'Ah, sí,' dijo Umbridge alegremente, 'señor…'

'Avery, madame,' dijo Avery educadamente. 'Lupin se descubrió como hombre-lobo al final del año pasado después de que Snape creara la Poción de Acónito para él. Personalmente, no me siento cómodo estando en un aula con él.'

Varios Slytherin asintieron con las cabezas en acuerdo. 'Simplemente comienzas a comprobar cuando llega la luna llena todo el tiempo,' continuó Avery. 'La única razón por la que sigue aquí es esa poción que hizo Snape. Pero, ¿y si accidentalmente olvida tomarla un día, eh? Entonces, lo que–'

'¡Está sentado aquí mismo, sabes!' dijo Lily furiosa, y agitó el brazo en dirección a Remus. 'Durante más de cinco años has compartido las clases con él. Ni una vez ha dicho que quisiera dañarte a ti o a nadie más a propósito. ¿Por qué tienes miedo de repente ahora?'

Se podía oír caer una aguja en el silencio que siguió. Severus se dio cuenta de que Lily iba a meterse en problemas por esto, y mantuvo la mano envuelta con fuerza alrededor de su varita que guardaba en el bolsillo.

La Profesora Umbridge estaba claramente divertida por la situación de escalada. Se sentó en la silla tras su escritorio y apoyó la barbilla en la mano. '¿Algo que le gustaría añadir, señor Avery?'

'Simplemente preferiría que no estuviera aquí,' dijo Avery encogiéndose de hombros. 'Eso es todo.'

Varios Slytherin volvieron a asentir en acuerdo. Potter había perdido la paciencia claramente, ya que sacó la varita y apuntó directamente a la cara de Avery. '¡Yo también preferiría que tú no estuvieras aquí, Avery!' espetó.

Avery miró la varita de Potter con aire de aburrimiento. 'Si lo amas tanto, ¿por qué simplemente no te marchas con él?' dijo con calma. '¿Por qué–?'

'¡–Señor Potter!' gritó la Profesora Umbridge. '¡Baje su varita de inmediato! Detención. Después de clase aquí mismo conmigo. Durante el resto del día. ¿Comprendido?'

'Sí, Profesora Umbridge,' gruñó Potter, volvió a meterse la varita en el bolsillo, y apoyó la cabeza encima de su libro.

La Profesora Umbridge había regresado a su estado tranquilo. '¿Algo que desee decir, señor Lupin?'

Remus se mordió el labio y guardó silencio. Severus se dio cuenta de que estaba luchando contra las lágrimas, sabiendo que lo último que quería era un acalorado debate sobre su condición.

'Sólo deje en paz a Remus,' declaró Lily valientemente.

'Sólo deje en paz al señor Lupin, madame,' repitió la Profesora Umbridge.

'No es necesario llamarme madame, madame,' resopló Lily. Golpeó el puño en la mesa y se puso en pie.

'Detención después de clase, junto al señor Potter,' dijo la Profesora Umbridge con frialdad. 'No toleraré tal comportamiento en mi aula.'

'¡Bien!' gritó Lily furiosa, 'pero no espere que me siente aquí y lea esto más.' Y justo así, se encaminó a pisotones a la entrada y cerró de un portazo tras de sí.

Remus casi se escondió bajo la mesa, pero la Profesora Umbridge fingió no notarlo. 'Quiero que todos vuelvan a la página cinco,' dijo aburrida, 'y vuelvan a leer el primer capítulo "Principios Básicos para Principiantes".'

Sólo el sonido de páginas volviéndose podía oírse cuando la clase comenzó a leer de nuevo. Potter debía haber estado fingiendo, ya que estaba hojeando demasiado rápido las páginas como para asimilar cualquier información.

Severus estaba seguro de que Lily seguía esperando afuera, paseándose hasta que la campana sonara finalmente. Ahora comprendía que mantener a Remus bajo el radar iba a ser condenadamente imposible. Umbridge lo quería fuera, y supo que iba a encontrar un modo de asegurarse de ello.

Su mente divagó de su libro a Potter hojeando las páginas con violencia. Fue entonces cuando se dio cuenta de que Potter había estado intentando llamar su atención. Potter estaba deletreando con los dedos las mismas dos palabras una y otra vez. "J-O-V-E-N O-R-D-E-N" signaba. Potter comprendía que Umbridge iba a ser su ruina si no aprendían a defenderse adecuadamente. Las lecciones de Frank iban a ser más importantes que nada. Siempre.

Cuando por fin sonó la campana todos dejaron escapar un suspiro de alivio, y enseguida guardaron sus libros y plumas en sus mochilas. Remus fue el primero en salir corriendo, y Potter había agarrado a Sirius por la muñeca justo a tiempo antes de que fuera capaz de salir del aula. 'Cuida de Lunático,' dijo. 'Ya sabes cuánto puede castigarse por estas cosas.'

Sirius asintió comprendiendo y corrió detrás de Remus, mientras Potter lo seguía de cerca.

Severus y Lily se encontraron en el umbral. Su rostro se había vuelto del mismo tono rojo que su cabello, y parecía a punto de implosionar. 'No voy a tolerarla mucho tiempo,' escupió ella con amargura.

'Tienes que intentarlo,' dijo Severus, y le masajeó los hombros en un intento de aflojarla un poco. 'Ni siquiera Dumbledore pudo evitar que viniera aquí. Eso debe darte una idea de cuánto poder ostenta ya.'

Lily se apoyó en su pecho, pero enseguida retrocedió debido al griterío de Umbridge de que no quería tales muestras de afecto cerca de su aula.

'Recuerda,' dijo Severus apresuradamente, 'todo lo que tienes que hacer es llamar a Horton el elfo doméstico si quieres cenar; ya que probablemente no vas a poder hacerlo esta noche. Tengo que ir a reunirme con Dumbledore.'

'Voy a molestar a Potter con la punta afilada de mi pluma para entretenerme,' dijo ella con un guiño, y regresó al aula.

Severus sonrió ampliamente. 'No esperaría nada mejor de ti.'