Dulce de Melaza II

Dumbledore rebuscó en el cajón del escritorio, y sacó el diario destruido, junto al anillo que seguía limpiamente atado dentro de un pañuelo.

'¿Lo miró, cuando regresó aquí?' preguntó Severus.

Dumbledore sacudió la cabeza. 'Debo admitir que he estado tentado de hacerlo, pero no, he esperado a tu regreso al colegio.'

Severus miró el pañuelo que estaba encima del diario. '¿Me necesita para desatarlo?'

'Lo mejor sería que fueras tú quien lo hiciera,' dijo Dumbledore, y empujó el diario en dirección a Severus.

Severus tocó con cautela el pañuelo atado con las yemas de los dedos, y tanteó para desatarlo. 'Tenga la varita preparada, sólo por si acaso.'

Dumbledore sacó su varita del bolsillo de su túnica, y la cogió floja en la mano. La varita de inmediato comenzó a girar hacia el anillo, como si estuviera llamándola de algún modo.

La varita apuntó y se detuvo en el momento que el anillo fue revelado. El oro macizo de la banda todavía parecía de factura bastante barata en comparación con la piedra.

'¿Qué sugieres que hagamos con el anillo, Severus?' preguntó Dumbledore.

'Digo que debería ser destruido, como el diario.'

'¿Y cómo sugieres que hagamos eso?'

Severus tomó el pañuelo y levantó el anillo con cuidado hasta que lo tuvo a la altura de los ojos. 'Está profanado con magia oscura. Puedo sentirla.'

'Me dijiste que este anillo es la razón por la que morí, Severus.'

'Fui capaz de ayudarlo justo a tiempo,' dijo Severus mientras sostenía la piedra a la luz del sol. 'O quizá debería decir que llegué un poco demasiado tarde. Fui capaz de evitar que la maldición se extendiera, pero sólo por poco tiempo.'

Dumbledore parecía haberse quedado sin palabras. Al principio Severus pensó que estaba mirándolo, pero después de un momento se percató de que Dumbledore tenía los ojos fijos en el anillo. 'Albus, ¿qué le atrae de este anillo?' preguntó ásperamente.

'Deseo investigar el anillo, antes de que averigüemos un modo de destruirlo,' dijo Dumbledore con voz hueca.

'No creo que eso sea buena idea,' dijo Severus, y mantuvo el anillo más cerca de modo que Dumbledore no fuera capaz de alcanzarlo.

Pareció casi un movimiento involuntario cuando Dumbledore se inclinó hacia delante para acercarse al anillo. 'Sólo por poco tiempo, Severus,' suplicó.

'¡El hijo de Lily tuvo que sacrificarse en un intento de salvar al mundo mágico!' dijo Severus furioso. 'Usted me dijo que una parte del Señor Tenebroso vivía en su interior. Tuvo que morir. Él–'

Con un veloz movimiento, Dumbledore había intentado arrebatar el anillo de la mano de Severus. Él había sido capaz de retroceder justo a tiempo, ya que de lo contrario Dumbledore habría tocado el anillo con las manos desnudas.

Severus comprendió enseguida que algo no iba bien, y vio un oscuro fuego ardiendo en los ojos de Dumbledore que lo hacía parecer al borde de la locura. Enseguida se levantó de la silla y se acercó a un rincón oscuro de la habitación. 'Este anillo tiene un poder sobre usted como ninguna cosa que haya visto antes,' dijo sombríamente.

Dumbledore volvió su mirada sin emoción hacia Severus, y simplemente asintió. 'El anillo me pertenece, Severus,' dijo con la misma voz hueca. 'Todo lo que necesitas hacer es entregármelo, y podemos seguir nuestros caminos por separado.'

'¿Cómo lo destruyó la primera vez?' espetó Severus furioso. '¿Cómo? ¡Dígame!'

'Eres igual que tu padre cuando pierdes el control,' dijo Dumbledore de modo despreocupado.

Severus sabía que el anillo estaba influyendo en el comportamiento de Dumbledore, y aun así no pudo evitar sentir una punzada en el pecho al ser comparado con su padre. '¿Cómo destruyó esta cosa?' preguntó mientras trataba de controlar su ira. '¿Cómo?'

El azul en los ojos de Dumbledore se había desvanecido. 'Incluso si lo supiera, muchacho, ¿por qué debería decírtelo?'

Entonces, lo golpeó. Severus ya no estaba hablando con Dumbledore. Estaba hablando con el Señor Tenebroso. 'Mi Señor,' dijo suavemente. '¿podríais, por favor, decirme por qué este anillo es tan importante para vos?'

'Porque me pertenece,' dijo Dumbledore en voz baja. 'Es una herencia de familia, después de todo.'

Severus enseguida buscó a tientas en su bolsillo, sólo para encontrar que su varita había desaparecido de repente.

Dumbledore rio en tono agudo. 'Te crees tan listo, Severus,' dijo mientras levantaba ambas varitas, y las apuntaba al pecho de Severus. 'Tan confiado en el viejo, que ni siquiera pensaste en asegurar tu propia varita.'

Siendo capaz de emplear magia sin varita o no, lo último que quería era dañar a Dumbledore porque estuviera poseído por el espíritu del Señor Tenebroso. 'Comprendo que este anillo os pertenece,' dijo con el fin de prolongar la conversación. 'Pero, ¿para qué lo necesitáis? Es sólo un anillo después de todo.'

Dumbledore sacudió la cabeza y se levantó de la mesa, ambas varitas preparadas en la mano. 'El anillo es parte de mí, tanto como yo soy parte de ese anillo.'

'¿Queréis decir del mismo modo en que erais parte de ese diario?' preguntó Severus, y se apartó a un lado cuando un hechizo no verbal le fue lanzado. '¿Cómo es posible eso?'

Dumbledore comenzó a reír la misma risa fría de nuevo. '¿Y por qué debería decírtelo, muchacho?'

Severus se desplomó en el suelo justo antes de que otra maldición fuera disparada hacia él, que rebotó de vuelta contra la pared e hizo que Fawkes y varios retratos chillaran horrorizados.

Despacio, Severus comenzó a encaminarse hacia la puerta. Varias ideas le pasaron por la cabeza. La primera era huir y encontrar a la Profesora McGonagall cuanto antes. Otra idea era reunir todo su coraje y saltar por la ventana, transportándose al suelo empleando vuelo sin apoyo. La tercera opción era emplear magia sin varita en un intento de recuperar su propia varita. Escogió la última.

Se concentró con fuerza en su propia varita con la esperanza de que vendría a él si se esforzaba lo suficiente. '¿Cómo destruyo el anillo, Tom?' gritó, y supo que el daño estaba hecho.

Los ojos de Dumbledore se nublaron rojos de furia. '¡CRUCIO!' gritó, lo que Severus logró desviar con el uso de su escudo. Varios instrumentos plateados se hicieron añicos contra el suelo, haciendo que toda la habitación reluciera a la luz del sol.

Su varita estaba agarrada demasiado fuerte en la mano de Dumbledore para que escapara, así que tuvo que recurrir a un plan diferente. Lo que de verdad necesitaba era un arma, y–'

Severus pudo sentir el corazón latiendo en su garganta, sus ojos nunca dejando al hombre parado frente a él. '¿Dónde está la espada?' exigió saber. '¿Dónde está? ¡Dime!'

'¿De qué espada estás hablando?' gritó Dumbledore, y comenzó a circular por la habitación, ambas varitas todavía apuntando al pecho de Severus.

La espada se le presentó a Lily cuando estaban luchando contra el Basilisco en la Cámara de los Secretos. La espada se presentó, de nuevo, cuando Dumbledore la empleó para armarlo caballero de la Orden de Merlín. Quizá, si su teoría era correcta, debería ser capaz de sacar la espada del sombrero.

Severus evitó por poco una maldición explosiva del extremo de Dumbledore, y se las arregló para agarrar el sombrero seleccionador sacándolo de la estantería donde descansaba.

Otra maldición fue lanzada en su dirección, y esta vez Severus sintió un látigo invisible golpeándolo en la espalda. El anillo cayó al suelo con un pesado ruido cuando se dejó caer de rodillas por el dolor. '¡No lo toques!' chilló.

'Sé que no debo hacerlo. No con este cuerpo,' dijo Dumbledore mientras se lanzaba al suelo, y arrancaba el pañuelo de la mano de Severus.

Con un veloz movimiento, Severus sacó la espada del sombrero y la levantó frente al rostro de Dumbledore.

'¿Crees que una tonta espada puede detenerme?' aulló Dumbledore, y se inclinó hacia delante de modo que la punta de la espada estuvo contra su garganta. 'Hazlo.'

El anillo estaba tirado en el suelo entre ellos, a sólo pulgadas del alcance. Con Dumbledore teniendo el pañuelo, no había nada que Severus pudiera hacer para recogerlo.

Por el rabillo del ojo pudo ver el diario descansando sobre el escritorio, y supo que sólo quedaba una cosa por hacer. Bajó la espada de la garganta de Dumbledore, y con un veloz golpe usó el borde afilado para partir el anillo por la mitad.

La espada bajó con un fuerte ruido contra el suelo de piedra. Un grito, peor que el grito de una Banshee, salió del anillo cuando se hizo añicos, haciendo que Severus y Dumbledore se cubrieran los oídos para protegerse.

Terminó en cuanto comenzó. Dumbledore había dejado caer ambas manos en el suelo. El rojo que nublaba sus ojos estaba desvaneciéndose a su azul normal. ¿Qué ocurrió?' preguntó débilmente.

No fue hasta ahora que Severus se percató de que había estado conteniendo el aliento todo el tiempo, y liberó toda la tensión de los pulmones. 'El anillo lo poseyó, de algún modo.'

'¿Cómo? ¿Cómo es que–?'

'–Tomó control sobre usted porque lo deseaba terriblemente,' dijo Severus confidencialmente. 'Me atacó.'

Dumbledore bajó la mirada a las dos varitas que había dejado caer, y sacudió la cabeza con incredulidad. 'Lo siento tanto, tanto, Severus,' dijo, los labios temblando de arrepentimiento.

'No lo haga, por favor,' dijo Severus mientras alcanzaba su varita. 'El anillo ha sido destruido. Se acabó.'

'Por favor, perdona mi debilidad,' dijo Dumbledore mientras luchaba por levantarse del suelo, pareciendo mucho más viejo que antes, y se desplomó en la silla tras su escritorio.

Severus asumió el riesgo de tocar los pedazos rotos del anillo. Una vez estuvo seguro de que había recogido todos los pedazos, los dejó sobre el escritorio. 'No eres débil, Albus. Eres, con mucho, el mago más grande que jamás he conocido.'

'Y aun así no puedo resistir la tentación del modo en que tú lo haces,' dijo Dumbledore con tristeza. 'Debería haber sido capaz de ver venir esto. Debería–'

Severus puso la espada de Gryffindor justo al lado de los pedazos rotos. '–Sé lo que es la tentación, Albus. He cometido muchos errores. La única diferencia es que los he cometido antes.'

Dumbledore no respondió, y en cambio bajó la mirada a sus manos que estaban descasando sobre el escritorio. 'Empleaste la espada para destruirlo, parece.'

'¿Cómo es que fui capaz de sacar la espada del sombrero, si puedo preguntar?'

'Ordenarte caballero de la Orden de Merlín con ella, es probablemente la cosa más inteligente que podría haber hecho.'

'¿Eso hace de mí un Gryffindor ahora?'

Dumbledore rio entre dientes a pesar de las circunstancias, y levantó la mirada a los ojos de Severus. '¿Quieres serlo?'

'Una vez me dijo que creía que la selección ocurría demasiado temprano.'

'Eso creo, en efecto.'

'No creo que pertenezca a Gryffindor.'

Dumbledore sonrió. 'Yo tampoco lo creo. Pero eres valiente, Severus. Y eso es todo lo que se necesita.'

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N/A Quise que Severus fuera quien destruyera el anillo a propósito. Principalmente porque el anillo se convirtió en la razón por la que acabó teniendo que matar a Dumbledore, y también porque supuestamente él representa al segundo hermano.