La Cólera de Dolores Umbridge
Tanto la clase de Encantamientos como la de Transfiguración se centraron en la importancia de los hechizos no verbales al día siguiente. En cierto modo, Severus se alegraba de que el tema fuera tan intensamente discutido, pero por otra parte también lo aburría hasta las lágrimas. Fue un alivio que el día terminara con una lección de Cuidado de Criaturas Mágicas. Les enseñaron a ensillar adecuadamente los caballos e hipogrifos, y algunos estudiantes habían logrado montarlos sin demasiados problemas.
Por fortuna para Severus, Lilith, tímida como era, ya estaba acostumbrada a ser ensillada ya que tiraba de los carruajes del colegio, y no le importó tener a alguien sentado en su lomo. Junto con el caballo Aetón de Lily, dieron una vuelta por los soleados terrenos del colegio. Mientras no tuvieran que volar, realmente era bastante agradable montar a caballo.
. . . . . . . . .
El miércoles tuvieron su segunda clase con Umbridge. Mantener las cabezas gachas y murmurar saludos corteses parecía ser el único modo de evitar meterse en problemas, pero fue un día difícil de todos modos.
Hoy era también el día que Remus tendría que volver a soportar su primera transformación en el colegio, y Umbridge, bastante consciente de lo que estaba a punto de llegar, no estaba tomándoselo bien. Primero, trató de evitar a Remus lo máximo posible, fingiendo que no existía mientras se paseaba ansiosamente como si él pudiera transformarse en cualquier momento. Después de un rato decidió que todos tenían que cerrar sus libros y comenzó una lección sobre el peligro de los hombres-lobo, haciendo que Remus se encogiera de vergüenza.
Por fortuna, fue incapaz de encontrar una razón para echar a Remus, o a cualquier otro para el caso, de clase.
Remus fue el primero en salir del aula en el momento que sonó la campana. '¡Remus, espera!' llamó Severus.
'Voy a acudir a la Profesora McGonagall,' dijo Remus enojado mientras seguía caminando. 'Sé que revelarme el año pasado fue un gran riesgo que asumí, pero lo último que necesito es que una maestra, una maestra, trate de provocar miedo en todos sobre mi condición.'
'Por favor, ¿podrías escucharme un segundo?' preguntó Severus cuando alcanzó a Remus, y lo obligó a detenerse.
'De verdad no puedo con esto, Severus,' dijo Remus, con aspecto herido. 'Nos hace escribir un ensayo sobre los peligros de los licántropos y por qué mi especie se inclina al lado oscuro. Esto es suicidio.'
'¿Sigues en contacto con la familia Belby?' preguntó Severus con calma.
'Por supuesto. ¿Qué hay de ello?'
'No acudas a McGonagall. Ve a la lechucería y escribe una carta a los Belby explicándoles lo que está sucediendo en Hogwarts en cambio. Catriona tiene toda una red de licántropos que puede utilizar para crear un infierno si saben lo que Umbridge está intentando hacerte.'
'¿Y qué te hace pensar que se preocuparían por un solo lobo que todavía acude al colegio?'
Severus sonrió ampliamente. 'Catriona es la líder de la manada, ¿recuerdas? Si ella puede hacer que se den cuenta de cuán importante es, responderán.'
Supo que había dicho lo correcto en el momento que Remus dejó caer los hombros y su rostro se relajó. 'Ahora bien, ¿cuál es exactamente tu plan para esta noche?'
'Probablemente utilice la capa de invisibilidad de James y regrese al embarcadero,' dijo Remus. 'O quizá vaya a la Sala de Menesteres. O a la Casa de los Gritos. Todavía no lo he decidido.'
'Te sugiero la Casa de los Gritos,' dijo Severus, aunque no demasiado entusiasmado con la idea de tener que regresar a ese lugar. 'La Sala puede ser vista y usada por más gente en este castillo, y nos han pillado en el embarcadero antes.'
'La Casa de los Gritos entonces,' dijo Remus, y bajó la voz. 'Hay, uhm, hay algo que me gustaría pedirte.'
'Claro. ¿Qué es?'
'Estaba preguntándome si podríamos ser sólo tú y yo esta noche. No quiero que vuelvan a pillar a todos como el curso pasado, y probablemente tú eres el único lo suficientemente listo para permanecer fuera de la vista. Ya sabes cómo son mis amigos.'
'Eso lo sé,' dijo Severus. '¿Cómo sugieres que nos escapemos desapercibidos?'
Remus palmeó su mochila. 'Ya tengo la capa de James. El mejor momento para meterse debajo es después de cenar cuando todos regresen a sus dormitorios.'
'Lo haremos,' dijo Severus con un asentimiento de aprobación. 'Te dejaré que les digas al resto que vamos a hacer esto juntos. Por ahora, será mejor que almorcemos algo.'
. . . . . . . . .
Remus había informado a todos de su plan durante la clase de música, ya que era la mejor oportunidad para hablar sin ser oídos. James, Sirius y Peter no parecían estar muy entusiasmados por no estar presentes durante su transformación, pero ante la insistencia de Remus obedecieron de todos modos.
'Tendremos un modo de echaros un ojo,' les susurró Potter mientras salían del Comedor después de cenar. 'Buena suerte.'
Para consternación de Potter, Lily y Severus compartieron un rápido beso antes de que todo el grupo formara un círculo a su alrededor, de modo que pudieran cubrirse con la capa sin que nadie lo notara.
Juntos corrieron por el Vestíbulo de Entrada y salieron a los terrenos. El sol ya había comenzado a descender, pero todavía tenían mucho tiempo para llegar a la Casa de los Gritos a tiempo.
Con una rama rota, Remus golpeó el nudo al pie del Sauce Boxeador para congelarlo, y se encaminó al pasadizo que conducía a la Casa.
'No me gusta regresar aquí,' admitió Severus.
Remus retiró la capa en el momento que estuvieron en el túnel. 'Puedo comprender que este lugar te trae algunos malos recuerdos. Está bien que sé que todavía hay una provisión de patatas fritas esperándonos al otro lado, y quizá también algunas cervezas de mantequilla si Peter no se las bebió todas.'
'No tienes idea de hasta qué punto,' murmuró Severus para sí mismo. 'Podría ir por unas cervezas de mantequilla.'
Continuaron su camino por el túnel en silencio hasta que hubieron llegado a la entrada de la Casa. Las vaharadas de polvo viejo y madera podrida les llenaron las fosas nasales mientras entraban.
Severus miró dentro de la habitación donde había muerto una vez. No fue tan chocante esta vez, habiendo estado dentro de la Casa antes durante el pasado año escolar, pero todavía había algo muy difícil en mirar un lugar que esencialmente fue tu tumba.
'Encontré unas cervezas de mantequilla,' dijo Remus mientras sacaba algunas botellas de debajo de un almohadón. 'Y unas patatas fritas si quieres.'
'¿Hay alguna razón en particular por la que querías que viniera solo contigo?' preguntó Severus de manera seria.
Remus miró directamente a los ojos a Severus, y asintió rígidamente. 'Imaginaba que comprenderías que esto no es sólo para mantener a salvo a nuestros amigos. Es más que eso.'
Severus se sentó en el desvencijado sofá y tomó una cerveza de mantequilla de la mano de Remus. '¿Qué querías discutir conmigo?'
'Sólo charla de chicos,' dijo Remus encogiéndose de hombros. 'No creo que sea algo por lo que tengas que preocuparte, pero imaginé que deberías saberlo de todos modos.'
'Sigue.'
'James ha estado hablando y hablando de Lily este verano,' dijo Remus con una mirada molesta en el rostro. 'Puede que te respete un poquito más después de lo que has hecho por mí, pero no va a evitar que intente ganársela.'
Severus no estaba seguro de si permanecer tranquilo o lanzar la botella de cerveza de mantequilla contra la pared. Sabía que no tenía nada de qué preocuparse. Lily nunca mostró interés por Potter hasta su séptimo año después de todo, pero tener que lidiar con el hombre que una vez fue el padre de un hijo de su novia le dejaba un gusto agrio en la boca. '¿Y por qué exactamente, está persiguiendo a mi novia?'
'No puedes evitar lo que desea el corazón,' dijo Remus casualmente mientras abría su cerveza de mantequilla. 'Me dijo que pudo oler su aroma cuando todos estábamos alrededor de ese caldero de Amortentia. De verdad está por ella, y me temo que sólo va a empeorar.'
'Lo haces sonar como si estuviera dispuesto a emplear Amortentia si eso es lo que necesita para ganársela,' gruñó Severus.
Remus sacudió la cabeza. 'James nunca caería tan bajo. Sabe tan bien como tú y yo que no va a ganársela con un enamoramiento artificial.'
'Eso no evita que quiera maldecirlo en añicos,' dijo Severus enojado. 'Tiene que aprender una cosa o dos sobre los límites. Él sólo–'
'–Severus, sólo te dije esto porque imaginaba que deberías saberlo. Lily es honesta y de confianza. No creo que necesites preocuparte tanto como lo haces.'
Severus abrió su cerveza de mantequilla y bebió un gran trago. 'Confío en Lily con todo lo que tengo. Simplemente no confío en él.'
'Bastante justo,' dijo Remus. 'Hay algo más que también quería discutir contigo.'
'Creo que ya sé de qué se trata.'
'Quiero abandonar Hogwarts.'
'Lo sabía.'
'¿No quieres al menos oír mis razones para hacerlo?'
'Recuerdo que las mencionaste antes,' dijo Severus despreocupado. 'El señor Mulpeper te ofreció un trabajo en su pub. Probablemente es el lugar más seguro para ti mientras estás en contacto con la red de licántropos, y consigues hacer algún dinero de paso.'
'Incluso tiene un pequeño estudio para mí arriba donde podría vivir,' añadió Remus. 'Es una oferta fantástica si piensas en ello, pero sigo indeciso en cuanto a marcharme y no terminar mi educación.'
Severus miró a Remus de manera seria. 'Siempre hay otro modo de terminar tu educación. Tu condición, y esta guerra, son mucho más importantes que un título que siempre puedes obtener más adelante. Por lo que tengo más curiosidad, es por qué estás contándome esto a mí y no a tus amigos Merodeadores.'
Remus rio. 'Porque si les cuento a ellos que quiero dejarlo entrarán en pánico y comenzarán a rogarme que me quede. Quiero a mis amigos, pero no son exactamente capaces de aplicar la lógica cuando sus emociones se apoderan de ellos.'
'Quizá deberías haber sido Slytherin,' dijo Severus con una amplia sonrisa.
'El sombrero consideró meterme en Ravenclaw primero,' dijo Remus. 'Pero quizá tengas razón. Quizá también lo habría hecho bien en Slytherin.'
'¿Cuándo exactamente planeas marcharte?' preguntó Severus.
'Planeo ir a casa en Navidad, y luego mudarme a Londres. Mi decimoséptimo cumpleaños no es hasta marzo, pero puedo pasar unos meses sin agitar una varita si tengo que hacerlo.' Remus le dio otro gran trago a su cerveza de mantequilla. 'Creo que el sol se ha puesto. Mejor me dirijo al dormitorio y espero mi transformación.'
Severus observó a Remus abandonar la habitación. Podía comprender las razones de Remus para desear marcharse. La influencia de Umbridge sólo iba a empeorar, y marcharse en Navidad significaría que sería capaz de hacer un último viaje en tren a casa sin causar una conmoción si desaparecía de repente.
Recordando, él también había considerado una vez marcharse a mitad de su sexto año. Pero por ahora no tenía muchas razones para hacerlo. Hogwarts era el lugar más seguro para estar ahora que estaba seguro de que el Señor Tenebroso iba tras él. Estaba eso, y luego estaba también el hecho de que no quería estar sin Lily.
El repugnante sonido de huesos rompiéndose llenó la Casa. Remus había comenzado a aullar de dolor, enviando escalofríos por todo el cuerpo de Severus.
Después de un minuto o así cesaron los aullidos, y Severus pudo oír a Remus saltando de la cama sobre cuatro patas.
'¿Quieres más cerveza de mantequilla?' le preguntó Severus a Remus cuando regresó a la sala.
'Me iría bien una,' dijo Remus, todavía jadeando por la dura transformación. 'Creo que puedo oler algo…'
'¿Oler qué?' preguntó Severus.
Remus levantó el hocico en el aire y olisqueó. 'Algo muy dulce, pero no del tipo bueno de dulce.'
Severus se dio la vuelta en un destello para mirar a través de la ventana oscurecida por el polvo. '¿Crees que puede haber alguien afuera?'
'Podría ser,' dijo Remus sombríamente, y saltó sobre el sofá para echar una mirada de más cerca. 'Definitivamente viene algo de afuera.'
'¿Podrías gruñir? Quizá asustará a quienquiera que esté afuera.'
Remus gruñó, y un agudo chillido de terror llegó desde el otro lado del edificio. 'Oh, no… creo que es…'
No necesitó terminar la frase. Un destello de rosa pasó por la ventana. Se lanzaron hechizos, la voz de otro hombre pudo oírse gritándoles desde afuera.
Remus entró en pánico. '¡James está ahí afuera!' gritó. '¡Tenemos que salir a ayudarlo!'
. . . . . . . . .
N/A La luna llena cayó el miércoles 8 de septiembre de 1976.
