Escrito con Sangre

'¡Quédate aquí, Remus!' ordenó Severus.

'¡Ella ya sabe que soy un maldito licántropo, Severus!' aulló Remus. '¿Qué importa si yo–?'

'Si corres tras ella ahora mismo, encontrará una razón para hacer que te echen del colegio antes de Navidad, o peor, que te arrojen a Azkabán.'

Remus resopló, pero dejó de intentar empujar a Severus para llegar a la salida. 'Asegúrate de que James está a salvo,' dijo sombríamente. 'Si acaba de atacar a una profesora, podría tener más problemas que nosotros dos.'

Severus asintió comprendiendo y corrió de camino afuera, su varita preparada en la mano. Encontró a Umbridge cerniéndose sobre Potter, que yacía con los miembros extendidos en el suelo.

'¡No me apunte con su varita, señor Snape!' espetó Umbridge. '¡No vacilaré en hacer que lo expulsen!'

Imaginando que lo mejor era hacer lo que fuera que Umbridge quería que hiciera, Severus se guardó la varita en el bolsillo. Potter estaba gimiendo de dolor en el suelo, y parecía haber recibido un golpe de un Hechizo Aturdidor.

'¿Qué le hizo?' preguntó Severus lo más calmado que pudo.

'Eso es irrelevante,' dijo Umbridge, e hizo girar su varita entre los dedos. 'Lo que importa es por qué usted y el señor Potter están aquí fuera después del toque de queda.'

'Estoy aquí fuera para ayudar a Remus,' dijo Severus, y desplazó los ojos de la mirada fulminante de Umbridge a Potter. '¿Puedes levantarte?'

Con gran dificultad, Potter logró levantarse, pero no pudo mantenerse sobre dos piernas.

'¿A qué está esperando?' dijo Umbridge con un golpecito de su varita contra la espalda de Severus. 'Ayúdelo a levantarse y caminar hasta mi despacho. Ahora.'

'Apóyate en mí, Potter,' dijo Severus con gran desdén. 'Colabora conmigo si quieres mantenerte fuera de los problemas.'

Potter no parecía demasiado complacido por necesitar la ayuda de Severus, pero obedeció de todos modos. 'Estaba intentando echaros un ojo,' dijo entre alientos superficiales, 'y entonces la vi dirigiéndose hacia aquí, así que yo–'

'–Deje de hablar, señor Potter,' ordenó Umbridge. 'Ni un sonido hasta que ambos estén en mi despacho.'

Con el brazo de Potter colgando sobre su hombro para apoyarse, Severus se encaminó al castillo en silencio, seguido de cerca bajo el ojo vigilante de Umbridge.

Fue una lucha subir a Potter por los muchos tramos de escaleras que conducían al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras, y llegó casi como un alivio una vez la puerta al despacho de Umbridge se cerró. Severus hizo que Potter se desplomara sobre una silla frente al escritorio, y se sentó en otra silla a su lado.

Umbridge enderezó el lazo rosa en su coronilla y se sentó en su silla de manera elegante. 'Entonces, señor Potter. ¿Le importa decirme por qué de repente decidió correr tras de mí, ejem, ejem?'

Potter se esforzó por mantener la cabeza derecha. 'No es una idea muy inteligente correr tras un licántropo, profesora. Trataba de advertirle.'

'¿Y puede explicarme, señor Potter, por qué sería inseguro que viera al señor Lupin en su estado de hombre-lobo, ahora que el señor Snape ha inventado la Poción de Acónito?'

'Buena pregunta,' dijo Potter. 'No es–no es que sea peligroso. Es sólo que él se avergüenza de ello.'

'Seguramente después de su gran revelación el pasado año, al señor Lupin no le queda nada de qué avergonzarse.'

'No es tan simple,' espetó Potter. 'Él es–'

'–creo que Potter necesita acostarse,' interrumpió Severus, 'o callarse la boca. La razón por la que yo estaba con Remus, Profesora, es porque Remus me lo pidió.'

Umbridge miró indignada a Severus. '¿Y por qué requiere su compañía, señor Snape? Seguramente puede pasar sus transformaciones sin su presencia.'

'Es un asunto de hombres,' dijo Severus con sequedad. 'Usted no lo comprendería.'

Umbridge inclinó la cabeza, haciendo que pareciera aún más arrogante de lo habitual, y sonrió ampliamente hasta que todos sus dientes puntiagudos estuvieron expuestos. 'Si hay algo que odio más que tener que perseguir estudiantes que están fuera de los límites, es a los mentirosos.'

Un silencio cayó entre los tres. Todo lo que hizo Umbridge fue mirarles directamente a los ojos, como si de algún modo esperara que confesaran sus mayores pecados.

'¿Qué quiere que hagamos, Profesora?' preguntó Potter débilmente. 'No estoy seguro de poder mantener los ojos abiertos más tiempo.'

Enérgicamente, Umbridge tiró de uno de los cajones de su escritorio y golpeó una poción sobre la mesa. 'Beba esto. Se sentirá mejor.'

'Sólo un poquito, Potter,' dijo Severus antes de que Potter bebiera toda la poción de un trago. 'Reconozco una Poción de Ojos Abiertos cuando la veo.'

Siguiendo el consejo de Severus, Potter sólo tomó un sorbito de la botella. Sus ojos se ensancharon de inmediato como si de repente tuviera un subidón de azúcar, y golpeó la botella de vuelta sobre el escritorio. '¡Wow, esta cosa te despierta muy bien!'

'Es lo suficientemente fuerte para despertar a alguien de una conmoción cerebral,' dijo Severus. 'Te mantendrá despierto, pero no es un remedio.'

'¡Me siento genial!' dijo Potter. '¿Qué quiere que hagamos, Profesora?'

'Voy a deducir cincuenta puntos de cada una de sus casas,' dijo Umbridge, todavía sonriendo su sonrisa dentuda. 'Y van a cumplir detención conmigo hasta el domingo, comenzando hoy.'

Potter jadeó. '¿Detención hasta el domingo? Pero, ¿¡qué hay de las pruebas de quidditch!? ¿Mi casa ya ganó más de cincuenta puntos siquiera?'

'¡No discutas, Potter!' espetó Severus. '¿Qué quiere que hagamos, Profesora?'

'Voy a hacer que escriban frases,' dijo Umbridge, y juntó las manos de manera excitada.

La cara de Potter se transformó en una mirada de puro horror. '¿Frases? ¿No es eso algo que hacen los niñ–?'

'–Frases, señor Potter. Y usarán mis plumas especiales para ello para evitar que hagan trampa.' De dentro de su bolso, Umbridge sacó dos plumas negro azabache. Las puntas anormalmente afiladas estaban reluciendo a la luz de las velas. 'Son una invención mía bastante reciente, y me gustaría que ustedes dos las probaran.'

Severus y Potter cogieron cada uno una pluma de la mano de Umbridge. Umbridge empujó dos pedazos de pergamino ante ellos. 'En un momento, me marcharé cerrando la puerta tras de mí para notificar a sus jefes de casa su abismal comportamiento. Mientras tanto, necesito que ambos escriban, "No debo decir mentiras" en su pedazo de pergamino.'

'¿Cuántas veces?' preguntó Potter.

'Tantas como necesite para que le… cale, señor Potter,' dijo Umbridge, y se levantó del escritorio. 'Me marcho ahora, y quiero ver líneas en ese pergamino cuando regrese.'

'¿Nos dará tinta?' preguntó Severus.

La espantosa sonrisa en la cara de Umbridge llegó tan alto como su cara lo permitía. 'No necesitará ninguna, señor Snape.' Se dio la vuelta y se encaminó fuera del despacho. Con un "clic" final cerró la puerta tras de sí, dejando atrás a dos estudiantes de aspecto muy confuso.

'¡Esto es una mierda!' gritó Potter. '¡Esto es una absoluta mierda! ¿Escribir frases? ¿Deducir puntos que ni siquiera tenemos todavía? Esto es–'

'–Cuanto más te enfrentes a ella, más razones encontrará para hacer de tu vida un infierno,' dijo Severus, que seguía mirando la pluma con una enfermiza sensación de presentimiento.

'¡Ahora voy a perderme las pruebas de quidditch!' dijo Potter furioso.

'¡Ya estás en el equipo!' gritó Severus en respuesta. 'Sólo son cuatro días de este puto sinsentido. Simplemente mantén la cabeza gacha y haz lo que te dijo.'

'¿Es lo que siempre haces tú?' espetó Potter. '¿Ése es el mejor consejo que tienes? Sólo mantén la cabeza gacha. Sólo haz lo que te dice. No me extraña que fueras seleccionado en Slytherin.'

Una chispa de rabia se había encendido en el pecho de Severus. '¿Qué se supone que significa eso?'

Potter se puso en pie y le dio una patada a su silla. '¡Significa que no te defiendes, Snape! Esta asquerosa criatura está a punto de comenzar a aterrorizar a todo el colegio. Hará de la vida de Remus un infierno. Y todo lo que haces es sentarte aquí y decirme que mantenga la cabeza gacha y haga lo que me diga. ¡Eres jodidamente débil, Snape!'

Severus arrojó su pluma a un lado y agarró a Potter bruscamente por el cuello de la ropa. 'No… me… tientes,' escupió, y empujó a Potter. 'Jódete, y escribe tus condenadas líneas.'

Potter resopló y volvió a sentarse en su silla. '¿Qué tiene de especial esta maldita pluma de todos modos?' dijo mientras volvía a levantar su pluma. 'Parece rara.'

Siguiendo su propio consejo, Severus volvió a sentarse y cogió su pluma. 'Todavía te gusta Lily, ¿no?'

'Eso no es exactamente un secreto, ¿verdad?' dijo Potter mientras ponía la punta de su pluma sobre el pergamino. 'Sí, me gusta. Me gusta un montón.'

'Necesito que permanezcas lejos de ella.'

Potter resopló. 'Honestamente, Snape. Tanto tú como yo sabemos que nunca tendré una oportunidad con ella.'

'No me gusta cómo la miras.'

'De acuerdo, Snape. Pillo que tú no–¡au!' Enseguida Potter dejó caer la pluma y se frotó el dorso de la mano izquierda. '¿Qué demonios fue eso?'

Severus miró la punta de su propia pluma, y la puso sobre el pedazo de pergamino. En el momento que comenzó a escribir la primera palabra, pudo sentir un agudo dolor grabándose en su mano derecha. "No… debo…"

'¡Maldita bruja!' gritó Severus.

'¿Qué es esto?' dijo Potter, mirando asqueado su propia pluma.

'Está haciendo que escribamos frases con nuestra propia sangre. Eso es lo que está haciendo.'

Potter de repente había comenzado a verse verde. '¡Esto es asqueroso! Esto tiene que ir contra las normas. Esto es–'

'–Esto es algo por lo que vas a tener que pasar, y lidiar con ello,' dijo Severus bruscamente. 'Sigue escribiendo. Probablemente regresará pronto.'

Escribir con la pluma sangrienta era más fácil de decir que de hacer. Con cada línea, las palabras en sus manos se grababan más y más profundo hasta que la sangre comenzó a chorrear, dejando borrones rojos sobre todo el pergamino.

'Esto es exasperante,' dijo Potter. Sus dos manos estaban temblando tanto de ira como de dolor. 'Tenemos que hacérselo saber a Dumbledore en el momento que nos deje marcharnos.'

'No,' dijo Severus estrictamente. 'Ella fue designada por el Ministerio para trabajar aquí. No hay nada que podamos hacer.'

'¿No estás ni remotamente molesto por la pura injusticia de esto?' dijo Potter incrédulo. 'Esta maldita pluma es un artefacto de tortura. '¡Es ilegal!'

'¡También es ilegal emplear maldiciones con otros estudiantes entre clases, Potter!' escupió Severus. 'De todas las personas, tú deberías saber que cualquier cosa ilegal puede pasar fácilmente desapercibida en este castillo.'

El "clic" en la cerradura de la puerta hizo que ambos guardaran silencio. 'Notifiqué a sus dos jefes de casa,' dijo Umbridge despreocupada, y volvió a sentarse grácilmente en su silla tras el escritorio. 'Están informados de que estarán cumpliendo detención conmigo hasta el domingo.'

Les dio una buena mirada a sus manos. 'Bien, bien,' murmuró con un asentimiento de aprobación. 'Parece que mis plumas están haciendo su trabajo.'

Potter tuvo que morderse el labio para evitar lanzar un ataque. '¿Hemos terminado por hoy, Profesora?' preguntó con cautela.

'Vuelvan mañana después de cenar,' dijo. 'Quiero ver más líneas de las que veo ahora. Sólo una cara del pergamino parece un poco escaso, ¿no creen?'

Severus y Potter arrojaron sus plumas a un lado y corrieron fuera del despacho. 'Esto es la guerra,' murmuró Potter mientras cerraba de un portazo el aula tras de sí. 'Esto. Es. La. Guerra.'

'Todavía me mantengo en mi idea de que agaches la cabeza, por ahora,' dijo Severus mientras se abarcaba la mano herida. 'Pero tienes razón, Potter. Esto es la guerra, en efecto.'

'Encontraré un modo de hacer de su vida un infierno mientras esté por aquí,' dijo Potter, y sacó pecho de manera orgullosa. 'Es por lo que mi grupo de amigos destaca, después de todo. Y quizá el resto de la Joven Orden estarían dispuestos a ayudar. Quizá debería hacer algunas sugerencias el próximo domingo.'

'¿Quieres decir este domingo cuando estemos cumpliendo detención?' dijo Severus. 'Mira si puedes involucrar a Sirius y Peter cuando regreses a vuestro dormitorio. Ya que Peter es una rata, podría ser capaz de husmearla dondequiera que vaya.'

'Ya tenemos nuestro propio método de rastrear a la gente,' dijo Potter. 'Pero sí, voy a mostrarles lo que hizo y pensar en un plan. Quiero darle una razón para marcharse por su propio pie.'

Severus se miró el dorso de la mano. Gotas de sangre seguían rezumando de las líneas que Umbridge les había hecho escribir. 'Si se te ocurre un buen plan, cuenta conmigo.'

'¿Y por qué el cambio súbito de idea, Snape?' preguntó Potter con el ojo torcido.

'Umbridge dejó claro que no le gustan los mentirosos,' dijo Severus mientras se secaba algunas gotas de sangre de la mano. 'Pero a mí tampoco.'

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N/A De la HP wiki: La Poción de Ojos Abiertos, también conocida como la Poción Despertadora, era una poción que evitaba que quien la bebiera se quedara dormido y también podía utilizarse para despertar a alguien de drogas o conmociones cerebrales.