El Triunfo de Sirius Black

Era temprano por la mañana del último domingo de septiembre. Los últimos rayos de sol del verano estaban arrastrándose a través de las hojas de los árboles en los terrenos. Algunas de las cuales ya se habían vuelto doradas. Cerca de la linde del Bosque Prohibido, un semi-gigante, un Kneazle y dos hombres de cabello oscuro estaban parados alrededor de un objeto que parecía extranjero en el mundo mágico.

'Todavía no puedo creer que te las arreglaras para hacer esto,' dijo Severus mientras miraba la motocicleta ante él maravillado, y con una pizca de celos. '¿Cómo?'

'Los Potter lo arreglaron por mí,' dijo Sirius orgulloso. 'Fleamont dijo que esta Triumph fue fabricada en mil novecientos cincuenta y nueve. Aunque utilicé un Encantamiento de Levitación para traerla aquí. Honestamente no esperaba que una moto pesara tanto.'

'También es exactamente la misma que la mía,' dijo Severus mientras observaba el tubo de escape. 'Excepto que ésta es blanca en lugar de negra.'

'Parece reluciente,' dijo Hagrid. '¿Qué es exactamente?'

'Es un medio de transporte Muggle,' dijo Severus. 'Es igual que los automóviles, sólo que esta cosa anda en dos ruedas en lugar de cuatro.'

'Suena bastante mágico para mí,' dijo Hagrid. '¿Por qué no la lleváis al campo de quidditch, ¿eh? Haced una prueba allí.'

Sirius estaba a punto de volver a sacar su varita, pero Severus lo detuvo. 'Vas a aprender cómo manejar esta cosa como un buen Muggle,' dijo. 'Sácale el caballete, agárrala por el manillar y empújala.'

Severus cogió a Paul y marchó hacia el campo de quidditch, mientras Sirius luchaba por equilibrar su moto todo el camino hasta allí. 'Espero que tenga gasolina dentro,' dijo Severus.

'¿Qué es gasolina?' preguntó Sirius.

'Supongo que no,' dijo Severus. 'En todo caso, los artefactos eléctricos no funcionan en Hogwarts, así que es inevitable que tengamos que emplear magia para que algunas cosas funcionen.'

Una vez Sirius hubo logrado arrastrar su motocicleta hasta el campo de quidditch, casi la dejó caer por el agotamiento. 'Esto es ridículo,' gruñó. 'La próxima vez, voy a levitarla de nuevo.'

'Se llama usar tus músculos,' dijo Severus mientras ponía la motocicleta en su caballete. 'Un concepto con el que, desafortunadamente, muchos magos no están familiarizados.'

'Nunca pensé que te oiría favorecer la manera Muggle sobre la mágica,' dijo Sirius. 'Ahora, ¿qué hacemos?'

Severus se puso las manos en los costados y le lanzó a Sirius una mirada perpleja. 'Me sorprende lo poco que sabes, considerando cuántos posters de motocicletas tienes colgados en tu dormitorio.'

'Bueno, sí, pero – pero espera, ¿cómo sabes que tengo posters de motocicletas por toda la pared?'

'Regulus me lo dijo,' dijo Severus en un pobre intento de salvarse. 'Junto a una colección completa de chicas Muggles escasamente vestidas, podría añadir.'

Sirius sonrió ampliamente y asintió con la cabeza. 'Lo hacía para cabrear a mis padres. Francamente, haría cualquier cosa para cabrear a mis padres. Como llevar esta camiseta de Sex Pistols por la casa, por ejemplo,' dijo mientras se bajaba la cremallera de la chaqueta de cuero que Lily le había dado. 'O poner la música realmente alta.'

'Estás bien en camino de convertirte en un verdadero greaser,' dijo Severus. 'Súbete, agarra tu varita, y voy a contarte todo lo que sé.'

. . . . . . . . .

'¡La hicimos volar!' dijo Sirius orgulloso cuando entró corriendo a la Sala de Menesteres. '¡Mi moto! ¡La hicimos volar! ¡Esa cosa coge cien millas por hora o algo así! ESA MÁQUINA ES TAN RUIDOSA–'

'–Sálvame,' rogó Severus mientras se ocultaba tras la espalda de Lily. 'Creo que se ha vuelto loco.'

Lily se dio la vuelta y soltó un resoplido. 'Parece que tu tiempo junto a Sirius ha sido un éxito.'

'Si te refieres a su tiempo con su nueva motocicleta, entonces sí,' bufó Severus. 'Pensaba que yo tenía una extraña obsesión con mi moto. Resulta que puede ser peor.'

'¿Por qué no haces transportar tu motocicleta?' preguntó Lily.

'Lilith nunca me perdonará si lo hago,' dijo Severus. 'Como ahora mismo, hay algo más en lo que necesitamos centrarnos.'

La sonrisa de Lily se convirtió enseguida en un ceño fruncido. '¿Estás absolutamente seguro de que quieres hacer esto, Sev? Estás asumiendo un riesgo increíble.'

'Es un riesgo que debo asumir,' dijo él mientras daba un paso adelante. 'Si todos están dispuestos a participar, eso es.'

'¡Oye, Canuto!' gritó Potter. '¿Dónde está tu hermanito?'

'Sirius se encogió de hombros. 'Aquí no. Supongo que no quiere ya que Mary está aquí – lo siento Mary.'

'Está bien,' dijo Mary con tristeza. 'No sé lo que habría hecho en caso de que realmente hubiera estado aquí.'

'Ya sabes, Sev,' susurró Lily, 'Mary todavía no ha soltado prenda sobre por qué ella y Regulus rompieron en primer lugar.'

'Él tampoco me ha dicho nada,' dijo Severus, mordiéndose la lengua cuando sintió la mentira deslizarse entre sus dientes. 'Pero realmente no depende de nosotros, ¿verdad?'

Lily suspiró. 'Supongo que tienes razón, Sev. Regulus simplemente me preocupa a veces, si sabes a qué me refiero.'

'Lo sé,' dijo Severus, y dio palmadas para llamar la atención de todos. 'Necesito que todos os reunáis alrededor – eso te incluye a ti, Sid Vicious – y escuchéis atentamente.'

'Lo haremos, Ozzy,' dijo Sirius, y dejó de rebotar por la sala. 'Vamos a trabajar con la Maldición Imperius hoy, ¿verdad?'

'¿Podrías decirlo más alto, Sid?' dijo Severus mientras ponía los ojos en blanco. 'Sí, vamos a trabajar, o más bien, a aprender cómo protegeros, contra la Maldición Imperius. Pero primero necesito saber si alguien tiene objeción a esto.'

Mary levantó una mano con cautela. 'Yo sí quiero aprender a protegerme contra ella. De verdad quiero, es sólo – es sólo que no quiero ser la primera.'

'No tendrás que ser la primera,' dijo Severus. 'Lo que más importa es que lo que estamos a punto de hacer aquí permanezca dentro de estos muros. No sólo me meteré en un montón de problemas, sino también todos vosotros por participar conmigo si alguien del profesorado lo descubre. ¿Eso está claro?'

'Claro,' murmuraron todos en la Sala.

'Bien,' dijo Severus. '¿Quién se ofrece voluntario en primer lugar?'

Frank estaba a punto de dar un paso adelante cuando Sirius lo empujó atrás. 'Iré yo,' dijo. 'Tengo una familia entera guardándome rencor. Necesito saber cómo funciona esto.'

Severus levantó su varita y la sostuvo cerca del pecho de Sirius. '¿Confías en mí?' preguntó.

'Lo hago,' dijo Sirius con un asentimiento.

'Bien,' dijo Severus. 'En el momento que la maldición te alcance, comenzarás a sentirte mareado, y todo lo que hagas te parecerá muy buena idea de repente. Necesito que encuentres esa voz interior que te dice que lo que estás haciendo está fuera de lo ordinario. ¿Comprendido?'

'Comprendido,' dijo Sirius, aunque no parecía ni remotamente tan confiado como lo había hecho cuando había empujado a Frank a un lado. 'Lánzamela.'

Severus agitó su varita y murmuró "Imperio". Una luz amarilla golpeó a Sirius directamente en el pecho. Sus ojos cayeron, y las comisuras de su boca se curvaron en una amplia sonrisa. Parecía como si le hubiera dado a la lechuga del diablo un poco demasiado fuerte, y algunos miembros del grupo comenzaron a reírse disimuladamente al verlo.

'Os reís ahora,' dijo Severus de manera seria. 'El peligro de esto es que tengo completo control sobre él. Podría hacer que comience a saltar como un conejo, o hacer que corra de modo que se estrelle contra un muro. Podría hacer que dijera mentiras, o, podría hacer que salte por una ventana y hacerlo caer a su muerte.'

Las risas cesaron de inmediato en el momento que mencionó que podría obligar a Sirius a matarse. 'Ladra para mí, Sirius.'

Sirius comenzó a ladrar y sacó la lengua como un perro contento. 'Ponte a cuatro patas y menea la cola para mí,' ordenó Severus.

Sirius descendió sobre sus manos y rodillas y comenzó a gatear por la sala mientras sacudía el culo. Levantaba la vista hacia todos en la Sala como si pidiera golosinas.

'Esto ya no es tan gracioso, ¿verdad?' dijo Severus sombríamente. 'Levántate y comienza a danzar como una bailarina, Sirius.'

En un fugaz segundo Sirius saltó sobre dos piernas y comenzó a hacer piruetas. Sin importarle que casi estaba pateando a sus amigos en la cara. 'Corre hacia el muro, Sirius.'

Sirius dejó de bailar y enseguida salió corriendo hacia el extremo opuesto de la Sala. Todos contuvieron el aliento cuando estuvo a punto de golpear la pared a toda velocidad, cuando de repente sus pies giraron para evitar que embistiera de cara contra el muro.

'¡Spongify!' gritó Severus. El hechizo alcanzó la pared justo a tiempo. Sirius se estrelló contra el muro, que se había vuelto de goma, con el hombro, y se hundió de rodillas.

Severus se acercó corriendo a Sirius para asegurarse de que no se había herido. 'Estoy… bien…' dijo Sirius entre respiraciones superficiales, y se forzó a volver a enderezarse.

'¿Qué ocurrió?' preguntó Severus. 'Te vi girar los pies cuando estabas corriendo hacia el muro.'

'Algo no se sentía correcto, creo,' dijo Sirius mientras se encaminaban de regreso al grupo. 'No sé lo que ocurrió. ¿Qué ocurrió?'

'Haces un cachorrito mono, Canuto,' dijo Potter con una amplia sonrisa.

Sirius asintió en acuerdo. 'Bueno, ya sabía eso.'

'Y también una bonita bailarina,' añadió Peter.

'Siempre supe que podría bailar,' dijo Sirius con su familiar sonrisa perruna. 'No fue hasta que comencé a correr hacia el muro que supe que algo estaba un poco fuera de lugar.'

'El hecho de que supieras que algo estaba fuera de lugar fue una victoria por sí misma,' dijo Severus, genuinamente impresionado. 'Si sigues concentrándote en eso, podrías aprender a salir de ello incluso antes.'

Sirius parecía bastante satisfecho consigo mismo mientras regresaba a su lugar en el círculo. 'Frank, ¿quieres ser el siguiente?' preguntó Severus.

'Quiero,' dijo Frank. 'Pero primero, me gustaría proponer una idea.

'Di.'

'Tengo la sensación de que algunos de nosotros podríamos aprender a combatir la maldición un poco más rápido que otros,' dijo Frank cambiando a su voz de maestro. 'Quiero sugerir que quienes aprendan a combatirla, también aprendan a emplearla.'

Severus alzó una ceja ante la sugerencia de Frank. 'Ésa es toda una declaración,' dijo. '¿Te importa explicarte mejor?'

'Considerémoslo un ejercicio de confianza,' dijo Frank. 'Si no estamos dispuestos a entregarle todo nuestro control a algún otro, ¿cómo podríamos confiar en cada uno de los otros ahí afuera en la guerra en ciernes?'

Varios miembros del grupo afirmaron con las cabezas en acuerdo. 'Haces una afirmación justa,' dijo Severus. 'Ahora, ¿estás dispuesto a ser mi próxima víctima?'

'Por favor, no me hagas hacer algo demasiado embarazoso,' dijo Frank mientras tomaba su lugar y encaraba a Severus.

'No te preocupes,' dijo Severus mientras levantaba su varita hacia el pecho de Frank. 'Sólo te haré animar al equipo Ravenclaw, y haré que claves una rodilla en tierra y le propongas matrimonio a tu novia.'

'Oh, tú no–'

. . . . . . . . .

N/A ¡Hecho gracioso! Gary Oldman (Sirius) interpretó a Sid Vicious (bajista de los Sex Pistols) en la película de 1986 Sid & Nancy: El Amor Mata. Si queréis ver a un Gary Oldman muy joven drogándose y destruyendo mierda, la recomiendo enormemente.