El Cuento de los Tres Hermanos
Severus se había despertado al romper la aurora. Enseguida se vistió y corrió a la cabaña de Hagrid con Paul siguiéndolo de cerca.
Era una visión lamentable que contemplar. Hagrid había sacado a los thestrals del bosque uno por uno y los había dejado en hileras ordenadas ante su cabaña. Lilith estaba parada entre los árboles en la linde del Bosque Prohibido. Sus lágrimas de plata goteando en el suelo al verlo.
'Aquí estoy,' dijo Severus, y vio que Hagrid no estaba mejor que Lilith. '¿Cuál es el plan?'
'Quiero enterrarlos allí,' dijo Hagrid con un temblor en la voz, y señaló una pequeña colina en los terrenos. 'Imaginé que los enterraría todos juntos. Son un rebaño muy unido y todo eso.'
Incluso con el empleo de magia, había sido un agujero que cavar grande y físicamente extenuante. Incluso Paul había ayudado a cavar la tierra con las patas, como si de algún modo hubiera comprendido la importancia de la situación. La colina se había transformado en un pequeño cráter para el momento que Hagrid había comenzado a levantar a los thestrals, uno por uno, a su tumba. Había llevado al menos otra hora antes de que Hagrid y Severus hubieran sido capaces de cubrir el último thestral con tierra, dejando atrás una colina desnuda de tierra removida.
Lililth había salido de las sombras del bosque y se acercó a Severus cuando estaba mirando la colina. 'En momentos como éste desearía que fueras capaz de hablar,' dijo Severus mientras le acariciaba la crin. Lilith le empujó el hombro con el hocico, como si dijera que iba a estar bien.
'Voy a extrañarlos,' dijo Hagrid mientras miraba con ojos llorosos la colina. 'Unas criaturas tan buenas, eran. Muy incomprendidas.'
Severus podría discutir que la idea de Hagrid de criaturas incomprendidas caía en una categoría completamente diferente de la suya propia, pero estaba muy de acuerdo con él con respecto a los thestrals. 'Muy incomprendidas, en efecto,' dijo mientras acariciaba ausente a un Paul ronroneando en sus brazos. 'Puede que su especie regrese al bosque algún día, y viva una vida lejos de los rigores de la guerra.'
'Puede que lo hagan, en efecto,' asintió Hagrid en acuerdo. 'Puede que lo hagan.'
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Después del almuerzo, Lily y Severus se habían encaminado al despacho de Dumbledore en silencio. Lily le había tomado la mano, sabiendo que su día sólo iba a empeorar en el momento que Dumbledore le hubiera servido el té.
'Dulce de Melaza,' murmuró Severus una vez hubieron llegado a la gárgola de piedra. La gárgola saltó fuera de la vista y la escalera comenzó a dar vueltas hacia arriba. 'Después de ti, Lily.'
Lily estaba a punto de llamar a la puerta del despacho cuando se detuvo en seco. 'Hay alguien más con él,' susurró. Puso el oído contra la puerta, tratando de oír con quién podía estar hablando Dumbledore.
'Puedo reconocer esa voz aguda desde una milla de distancia,' rechinó Lily a través de los dientes, con aspecto asqueado. 'Aunque no puedo oír de qué están hablando.'
'Simplemente llama,' dijo Severus con un suspiro. 'No hay nada que puedas hacer para prepararte mentalmente para lidiar con ella.'
Con un asentimiento y una nueva mirada de determinación en el rostro, Lily agarró la aldaba y llamó tres veces. '¡Por favor, entren!' dijo Dumbledore desde el otro lado, quizá un poco demasiado jovial.
'Hola, Director,' dijo Lily alegre mientras abría la puerta. 'Y hola, profesora Umbridge.'
'Ejem, ejem,' tosió Umbridge, 'Todavía estoy reuniéndome con el Director Dumbl–'
'–y ustedes son más que bienvenidos a acompañarnos,' dijo Dumbledore mientras conjuraba velozmente dos sillas más frente a su escritorio. Señorita Evans, señor Snape, por favor, siéntense. ¿Té?'
'Me encantaría un té,' dijo Severus, ignorando las venenosas miradas de Umbridge por completo, y se sentó justo a su lado.
'Director,' farfulló Umbridge incrédula. 'Éstos son asuntos muy serios que estamos discutiendo aquí. Seguramente estos estudiantes pueden esperar un poco más.'
'Me temo que no,' dijo Dumbledore con calma y les entregó a Severus y Lily sus propias tazas de té, quienes cogieron sus tazas con gusto de sus manos. 'Pero aprecio su aportación, Dolores,' continuó. 'Ahora que todos los thestrals han desaparecido, reemplazarlos por caballos aetones puede ser en efecto nuestra mejor opción para tirar de los carruajes de Hogwarts.'
Severus se sintió un poco enfermo del estómago después de las palabras de Dumbledore, y Lily no parecía estar mejor. De todas las cosas que Umbridge podría haber discutido con Dumbledore, como el hecho de que un estudiante había huido con el Señor Tenebroso, por ejemplo, ni siquiera parecía ser su mayor preocupación. 'Si pudiera disculparnos, profesora Umbridge,' dijo él con un poco demasiado veneno en la voz. 'Tengo algunas cosas importantes que discutir con el director, si es tan amable.'
Umbridge se quedó boquiabierta y miró a Dumbledore como si estuviera esperando apoyo por el comportamiento inapropiado de Severus, pero no llegó ningún apoyo. 'Sugiero que continuemos esta conversación más tarde hoy, Dolores,' dijo Dumbledore con calma.
'Hágalo a su manera, Albus,' dijo Umbridge furiosa. Se puso en pie, cerró las manos en puños, y salió de la habitación lo más rápido que sus cortas piernas fueron capaces de llevarla, cerrando de un portazo tras de sí en el proceso.
'Una mujer especialmente difícil, ésa,' dijo Dumbledore mientras sacudía la cabeza. 'Señorita Evans, señor Snape, ¿cómo están?'
'Todavía estoy acostumbrándome a toda la idea de que Severus haya vivido otra vida,' dijo Lily mientras levantaba la mirada hacia Severus. 'Todavía es difícil asimilarlo, y probablemente lo será durante largo tiempo por venir. Pero estoy llevándolo bien en la medida de lo posible, considerando las circunstancias.'
Severus le tomó la mano y la estrechó de manera tranquilizadora. 'Todo se aclarará con el tiempo,' dijo, y se volvió hacia Dumbledore.
'Es una lástima,' dijo Dumbledore, sus ojos enfriándose. 'Esos pobres, hermosos thestrals. Asesinados a sangre fría por el pelo de sus colas.'
'Fue Regulus,' dijo Severus amargamente. 'No recuerdo que fueran asesinados durante mi primera vida, y ciertamente no recuerdo que fuera Regulus quien lo hizo. Tantas cosas están cambiando…'
'Hagrid ya me ha informado de lo que encontrasteis en el bosque prohibido,' dijo Dumbledore. 'Hay muy poco que pueda hacer con respecto al señor Black y la elección que hizo en aquel mismo momento.' Del interior de su túnica sacó su varita y la puso frente a él en el escritorio. '¿Has informado a la señorita Evans de este asunto?'
'Sev me ha hablado del empleo del pelo de thestral,' dijo Lily. '¿Le importa si le hecho una mirada de más cerca, director?'
Dumbledore asintió, y le entregó su varita a Lily. 'Una varita bastante peculiar,' dijo Lily mientras giraba la varita en la mano. 'Casi puedo sentir su poder irradiando a través de mi mano.'
'Es la única varita conocida que existe cuyo núcleo es de pelo de thestral,' dijo Dumbledore. 'Los thestrals han sido sacrificados a través de la historia por sus propiedades mágicas. Se han hecho varitas con pelo de thestral antes, pero nunca funcionaron. O bien el fabricante era maldecido antes de que la varita estuvieran finalizada, o disparaban por la culata durante una batalla y tanto la varita como el portador eran destruidos en el proceso. Nunca, ni una vez, una varita así ha pasado por su existencia sin convertirse en un cuento popular, con la excepción de la mía.'
'¿Cómo es posible eso?' preguntó Lily con curiosidad. 'Y, ¿significaría eso que los thestrals han sido sacrificados en vano?'
'En efecto, han sido sacrificados en vano,' dijo Dumbledore. 'La arrogancia de Voldemort le hace subestimar su propia fuerza de vez en cuando.' De detrás de él, sacó un libro de la estantería titulado "Cuentos de Beedle el Bardo" y lo dejó frente a ellos para que lo vieran. '¿Está familiarizada con estas historias, señorita Evans?'
'Lo estoy,' dijo Lily, para sorpresa de Severus. 'Alice me prestó su copia cuando nos conocimos en primer año después de enterarse de que yo era hija de Muggles. Me dijo que si quería convertirme en una buena bruja, al menos debería conocer al famoso señor Bardo. No quería que me sintiera excluida.'
Una sonrisa había aparecido en los labios de Lily, y Dumbledore no pudo evitar imitarla. 'Se ha rodeado de amigos maravillosos, señorita Evans,' dijo. 'En consecuencia, ¿es seguro que asuma que está familiarizada con el cuento de los tres hermanos?'
'Lo estoy,' dijo Lily, y le devolvió la varita a Dumbledore. '¿Qué hay de él?'
Del interior de su cajón, Dumbledore sacó el diario y los pedazos rotos del anillo. 'Este anillo,' dijo mientras levantaba los pedazos, 'es lo que Severus y yo recuperamos el pasado verano.'
'¿El día que llegó todo cubierto de cortes y moratones, quiere decir?' dijo Lily, con aspecto sombrío. 'Hay más en la historia, ¿no?'
'Ese anillo pertenecía al Señor Tenebroso,' dijo Severus. 'Una herencia robada, llena de magia oscura. Logramos destruirlo blandiendo la espada de Gryffindor.'
'¿Qué hay de la piedra?' preguntó Lily mientras miraba el anillo con suspicacia. 'No parece estar rota.'
Dumbledore levantó la piedra de entre los pedazos rotos y se la entregó a Lily. 'No está maldita,' dijo tranquilizándola. 'Siéntase libre de darle una mirada de más cerca.'
'Está marcada,' dijo ella mientras sostenía la piedra a la luz de una vela flotante. '¿Se supone que significa algo?'
Dumbledore abrió su copia de Beedle el Bardo y señaló su nombre que había sido escrito al pie de la página. La "A" de Albus se había cambiado por la misma marca que aparecía en el anillo. 'El símbolo significa el Cuento de los Tres Hermanos,' dijo. 'La línea en el centro simboliza la varita del primer hermano, la misma varita que ahora me pertenece. El círculo alrededor es el guijarro del río que perteneció al segundo hermano, el mismo guijarro que tiene en sus manos en este momento, señorita Evans.'
'Wow,' dijo Lily, y le devolvió la piedra con cuidado a Dumbledore. 'Entonces, ¿qué hay del triángulo?'
'Supuestamente es un pedazo de la capa que una vez había pertenecido a la propia Muerte,' dijo Dumbledore. 'Estas tres Reliquias de la Muerte juntas, como son llamadas, hacen de alguien Señor de la Muerte.'
'Todavía es la marca de Grindelwald,' dijo Severus sombrío. 'El símbolo que se ha usado y del que se ha abusado hasta que ya no tiene el significado que una vez tuvo. No diferente a la esvástica durante la guerra de tus padres, Lily.'
Lily sacudió la cabeza incrédula. 'Es una lástima que algo tan hermoso pueda retorcerse en algo malvado,' dijo. '¿Tiene alguna idea de dónde se supone que podría estar esta capa, director?'
'Tengo mis teorías,' dijo Dumbledore. Severus notó que el familiar centelleo de sus ojos había comenzado a desvanecerse, como si hubiera levantado sus escudos oclumánticos en auto-defensa. 'Desafortunadamente, ninguna de esas teorías puede probarse a menos que vuelva a hablar con Grindelwald.'
'¿Hay manera de que pueda hacerlo, director?' preguntó Lily con cautela.
Los labios de Dumbledore se curvaron en una sonrisa lastimera. 'Hay muchas maneras en que podría, señorita Evans,' dijo. 'Y ninguna que se considere sabia por mi parte.'
Dumbledore volvió la mirada hacia Severus, y una voz comenzó a resonar en su cabeza. 'La profecía habla de mí, o de Grindelwald, y sólo hay un modo de averiguarlo.'
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N/A El nombre de los caballos aetones deriva probablemente de Aetón, uno de los caballos que tiraban del carro de Helios, el Titán del Sol, en la mitología griega. Imaginé que sería el mejor candidato para ser los nuevos tiros de los carruajes ahora que los thestrals han desaparecido.
