N/A Para celebrar los 200 capítulos, he aquí un vínculo a Alan Rickman recitando el Soneto 130 de Shakespeare en YT: /watch?v=06qrlwQNdpo
. . . . . . . . .
El Último Día de Colegio de Remus
Aunque la desaparición de Regulus Black no había pasado desapercibida para algunos, el hecho de que el Señor Tenebroso había estado involucrado de un modo u otro, para el alivio de Severus, lo había hecho.
Noviembre había pasado en un abrir y cerrar de ojos, y los terrenos de Hogwarts se habían cubierto de una espesa capa de nieve para el momento que había llegado diciembre. Severus y Lily se habían mantenido ocupados, con la venta ilegal de sus pociones y traviesas excursiones al Baño de Prefectos. A Lily no le quedaban muchas preguntas para Severus con respecto a su primera vida, lo que le iba bien a él. Se las había arreglado para evitar mencionar cualquier cosa relativa a Potter y el hijo que habían tenido juntos, imaginando que sería en el mejor interés de ambos que ella no supiera de la existencia de su hijo en absoluto.
'¡Leo, para!' espetó Lily. Leo había estado picoteando la cola de Paul, haciendo que Paul siseara molesto y sacara las uñas. Leo levantó la vista a Lily con un par de ojos inocentes y saltó a la nuca de Severus en busca de protección. 'No voy a salvarte de ésta,' le susurró Severus a la lechuza, pero rascó las plumas de Leo con un dedo de todos modos. 'Supongo que todos estamos un poco aburridos.'
Lily dejó escapar un gemido de frustración. 'Tan aburridos,' dijo mientras se ponía la mano en la frente para darle dramatismo, y se sentó junto a Severus en el suelo de su laboratorio secreto de pociones. 'Por favor, cuéntame una historia graciosa sobre tu época como maestro aquí. Me irían bien unas risas.'
'¿Qué tal si volvemos a ir al Baño de Prefectos?' dijo Severus con una amplia sonrisa. 'Te susurraré todos los detalles sucios al oído mientras te sientas encima de mí.'
'Por tentador que sea,' dijo Lily mientras imitaba la amplia sonrisa de Severus, 'estoy segura de que está ocupado por Frank y Alice ahora mismo. Alice no es muy discreta acerca de cuándo y dónde lo hace.'
Que Lily mencionara a Frank y Alice hizo que el cerebro de Severus repicara, y cayó en un recuerdo del torpe de su hijo, Neville. 'Estaba este chico Gryffindor,' dijo, 'que probablemente era el peor alumno que un maestro de pociones podría haber deseado.'
'¿Peor que Peter?' preguntó Lily con una ceja alzada.
'Peor,' confirmó Severus. 'Perdí tantos calderos por culpa de las payasadas de este chico. Tantos calderos…'
'¿Cómo se llamaba?'
'No puedo decirlo,' dijo Severus. 'Creo que es mejor mantener algunas cosas en secreto.'
'Es el hijo de alguien que conocemos, ¿no?'
Severus asintió. 'De ahí por qué creo que es mejor que no mencione su nombre. Las cosas serán diferentes esta vez, y no quiero desilusionarte.'
'Lo comprendo,' dijo Lily. 'No necesitas decírmelo.'
Cuanto más pensaba en ello Severus, más se preguntaba por qué se había molestado siquiera en sacar el tema. 'Me temía,' dijo con una pizca de amargura.
'¿De verdad eras tan terrible, Sev?' preguntó Lily, mirándolo con una pizca de lástima.
'Me odiaba a mí mismo y la tomaba con todos los demás,' dijo él, ahora levantando la mirada al techo. 'Tuvimos aún otro maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras aquel año, que cubrió el tema de los boggarts. El boggart de ese chico se transformó en mí.'
'Estaba esperando una historia más estúpida,' dijo Lily, y lo atrajo a un abrazo para tranquilizarlo. '¿Recuerdas cómo pensaste que tu boggart durante la lección de Frank se había convertido en tu padre, pero en realidad eras tú de mayor?'
'Sí,' dijo Severus sombrío. 'Ése era exactamente el aspecto que tenía cuando era maestro aquí.'
Lily sonrió. Y mírate ahora,' dijo con una palmada en su hombro. 'Mucho más sano y feliz. Eres un excelente ejemplo del gran impacto que un poco de amor puede tener en el bienestar de una persona.'
'Gracias,' murmuró Severus, y apoyó la cabeza en el hombro de ella, haciendo que Leo quedara aplastado en el proceso. Leo soltó un fuerte ulular de frustración, pero Severus no cedió. 'Te lo mereces, amiguito.'
. . . . . . . . .
Durante el desayuno, los cuatro Merodeadores parecían no haber dormido después de estar de fiesta toda la noche. Peter confirmó que habían pasado una noche más en la Casa de los Gritos durante la transformación de Remus, y en efecto habían estado de fiesta hasta el alba.
'Severus, por favor, pásame esa bandeja de huevos y beicon,' dijo un Remus de aspecto especialmente desarrapado. Remus estaba a punto de atacar su plato cuando una lechuza de correo se abalanzó y dejó caer la edición matinal del Profeta sobre su cabeza. 'Maldita sea,' espetó Remus mientras pedazos de beicon volaban de su boca, y arrojó el diario a un lado.
'Creo que puede que quieras leerlo,' dijo Frank mientras cogía el diario, y miraba alrededor al Gran Comedor. 'Algo grave está pasando.'
Severus notó que los estudiantes estaban apresurándose a ver lo que estaba escrito en primera plana y se inclinó sobre el diario en cuanto Frank lo hubo extendido. Severus echó un vistazo al estrado de los maestros, pero no había señal de Umbridge ni Dumbledore, sin duda ya de camino a Londres. La portada estaba cubierta por una fotografía de un Ministro Minchum de ojos llorosos, dando un discurso a una multitud invisible tras la cámara.
¡EL MINISTERIO BAJO ATAQUE!
Un grupo de licántropos había entrado al Ministerio en medio de la noche, causando terror y destrucción a su paso. Varios funcionarios del Ministerio han sido asesinados a sangre fría, mientras que otros están en estado crítico en el Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas.
Todavía no está claro bajo qué motivos los licántropos se desplazaron al–'
'¿DÓNDE ESTÁ LUPIN?' gritó alguien desde el otro lado del Gran Comedor.
'¿VEIS? ¡OS DIJE A TODOS QUE ESTOS MALDITOS HOMBRES-LOBO NO DEBERÍAN ESTAR EN EL COLEGIO!' gritó Avery mientras señalaba la mesa Gryffindor.
'¿ALGUIEN HA VISTO ADÓNDE FUE ANOCHE?' gritó alguien más desde el extremo de la mesa Ravenclaw.
Lily había golpeado a Severus en el hombro. 'Sev,' susurró por lo bajo. 'Tenemos que sacar a Remus de aquí, ahora.'
Remus se había puesto más blanco que un fantasma y parecía a punto de desmayarse. Los ojos de todos los presentes en el Gran Comedor estaban fijos en él de repente, incluidos los de la Joven Orden.
'¿Dónde está tu capa, Potter?' susurró Severus.
'Todavía la tiene Dumbledore,' gimió Potter. Sacó un gran pedazo de pergamino de entre sus libros que Severus reconoció como su mapa de Hogwarts. 'Lunático, vamos a llevarte a la estatua de la bruja Tuerta lo más rápido que humanamente podamos. Canuto, ve por tu moto donde Hagrid y reúnete con nosotros en Honeydukes. Colagusano y Mary, coged todas las pertenencias de Remus de la torre Gryffindor y llevadlo todo a la estatua. Peter sabe cómo abrir el pasadizo secreto. Todos los demás rodead a Remus para evitar que le hagan daño, así que varitas fuera. Yo iré por delante,' dijo mientras levantaba el mapa. 'y me aseguraré de que nadie está siguiéndonos. No más preguntas en este momento. Acción.'
Antes de que Remus fuera capaz de decir nada, el plan de Potter fue puesto en marcha de inmediato. Frank y Severus alzaron a Remus por los brazos y levantaron las varitas con la mano libre. Evan, Emma y Alice tomaron posición tras ellos, mientras que Lily tomó posición justo junto a Potter, la varita preparada en caso de que alguien comenzara a lanzar hechizos en dirección a Remus.
Mientras Sirius, Peter y Mary salían corriendo en diferentes direcciones, el resto del grupo se apresuró a subir al tercer piso. Por el sonido distante de muchos pasos tras ellos, estaba claro que algunos estudiantes habían comenzado a correr tras ellos. Si querían hacerle daño a Remus o simplemente querían respuestas, se desconocía.
Para el momento que hubieron llegado al tercer piso, la voz de la Profesora McGonagall había comenzado a resonar a través de los muros del castillo. '¡Todos los estudiantes deben permanecer dentro del Gran Comedor! ¡Repito, todos los estudiantes deben permanecer dentro del Gran Comedor!' La escalera que los había conducido al tercer piso comenzó a moverse en cuanto todos hubieron alcanzado el piso, y la puerta al tercer piso se abrió de golpe, revelando el pasillo donde estaba la estatua de la bruja Tuerta. La puerta se cerró y se aseguró por sí misma una vez todo el grupo estuvo dentro, y Severus supo que McGonagall tenía que estar detrás de todo esto. Alabando el rápido pensamiento de la Profesora en su mente, corrió hacia la estatua.
'Dissendium,' murmuró Potter mientras golpeaba la joroba de la bruja con su varita. La joroba de la estatua de la bruja se abrió y reveló un corto tobogán. 'Todos, entrad, rápido.'
Severus y Frank empujaron a Remus por el tobogán en primer lugar, y uno por uno los siguieron a lo que llevaba a un pasadizo subterráneo. '¿Puedes ponerte en pie, Remus?' preguntó Frank mientras se paraban para recuperar el aliento.
'Lo intentaré,' gimió Remus por lo bajo. Despacio, Frank y Severus soltaron a Remus de su agarre y lo dejaron apoyarse en el frío muro de piedra.
'No comprendo lo que va a pasar,' lloró Remus. 'No comprendo–'
'–Te lo explicaré todo una vez lleguemos a Honeydukes, Lunático,' dijo Potter. 'Tengo un plan para ti.'
En cuanto todos hubieron recuperado el aliento, Peter y Mary habían llegado con todas las pertenencias de Remus en los brazos. 'Mejor vamos yendo,' dijo Peter. 'Todo el castillo está alborotado.'
Con las varitas de todos levantadas pata iluminar el camino, corrieron túnel abajo por lo que pareció una eternidad. Eventualmente Potter se detuvo y señaló una escotilla de madera por encima de sus cabezas. 'Esto nos lleva a la trastienda de Honeydukes,' dijo. 'El señor Flume sabe que pasamos por aquí de vez en cuando.'
Potter abrió la trampilla empujándola y se alzó. 'Hola, señor Flume, 'dijo desde arriba. 'Se lo explicaré más tarde. Tenemos un poco de prisa ahora.'
El resto del grupo se alzaron y entraron en la trastienda de Honeydukes. Por el sonido del motor rugiendo delante, Sirius ya había llegado en su motocicleta. Enseguida todo el grupo se encaminó a la parte delantera de la tienda y llevaron a Remus a través de la puerta.
Con un sencillo encantamiento reducio, las pertenencias de Remus fueron reducidas hasta que cupieron en sus bolsillos. 'Canuto,' dijo Potter mientras conducía a Remus a la parte trasera de la motocicleta, 'lleva a Remus a la Casa Halfway en Londres. Informaré a sus padres por carta de su paradero. También informaré a Dumbledore de todo lo que ha ocurrido una vez regrese a Hogwarts. Lunático, sé que el señor Mulpeper te ha ofrecido antes un trabajo allí, y estoy seguro de que te lo dará en cuanto pongas los pies en el umbral. Contacta con el señor Belby en cuanto hayas llegado. Recuerda no emplear magia hasta tu cumpleaños. Si se necesita usar magia, Canuto puede hacerlo por ti.'
'Os informaré de nuestro paradero cuanto antes,' dijo Sirius. 'Mejor vamos yendo.'
Sin una despedida formal, Sirius aceleró con Remus, dejando atrás un grupo de amigos agotados y un señor Flume de aspecto muy confuso frente a Honeydukes.
. . . . . . . . .
El regreso al castillo había sido silencioso. La profesora McGonagall había logrado contener el caos, y a todos los estudiantes se les había ordenado regresar a sus dormitorios. Potter le había explicado todo, imaginando que era la más fiable de todos los maestros aparte del propio Dumbledore.
El grupo había aprovechado la oportunidad para hablar de lo que había ocurrido dentro de la Sala de Menesteres. Peter y Potter habían tenido los ojos bastante llorosos, sabiendo que lo más probable era que Remus nunca regresara a Hogwarts, y lo más seguro, tampoco Sirius.
Fue en ese mismo momento, que el grupo había decidido tomar el tren de regreso a Londres cuando llegara la Navidad, para nunca regresar.
. . . . . . . . .
N/A La luna llena cayó el 6 de diciembre de 1976.
N/A El cumpleaños de Sirius es el 3 de noviembre (1959), el cumpleaños de Remus es el 10 de marzo (1960)
