El Último Viaje a Casa
Severus había encontrado una carta en el bolsillo de su chaqueta de cuero cuando se había vestido con su ropa muggle por la mañana. Sin duda Slughorn la había metido allí por orden de Dumbledore. No necesitaba abrir la carta para saber de qué trataba, e imaginó que lo mejor sería abrirla una vez tuviera un momento de privacidad con Erwin.
Los restantes miembros de la Joven Orden se habían reunido en la mesa Gryffindor para desayunar. No se intercambiaron muchas palabras. Era como si todos estuvieran intentando asimilar todo lo que era Hogwarts en el silencio de sus propias mentes. Una vez se hizo el anuncio de que los carruajes habían llegado, todos cogieron sus pertenencias y se encaminaron despacio a los terrenos.
Los carruajes ahora eran tirados por caballos aetones. Para la mayoría de los estudiantes era la primera vez que eran capaces de ver cualquier caballo tirando de los carruajes, y se habían formado grupos alrededor de los caballos para acariciarlos. Severus no pudo encontrar a Lilith entre ellos, y se preguntó si volvería a verla alguna vez.
Aprovechando la oportunidad de emplear el máximo de magia posible antes de que llegaran a Londres, el grupo había usado un encantamiento agrandador en uno de los carruajes de modo que pudieran caber fácilmente nueve personas. 'Me pregunto si algún otro estudiante ha decidido no regresar a Hogwarts,' dijo Emma mientras observaba el castillo haciéndose más y más pequeño en la distancia.
'Creo que sería mejor que todos regresaran a Hogwarts,' dijo Severus mientras miraba por la ventana con ella. 'Todavía es el lugar más seguro dentro del mundo mágico.'
El grupo observó en silencio cómo los terrenos cubiertos de nieve de Hogwarts desaparecían en una espesa niebla y no volvieron a hablar hasta que hubieron abordado el tren. Habían encontrado un compartimento vacío al final del tren. El silbato sonó, y el tren había comenzado a alejarse de la estación de Hogsmeade. Severus miró por la ventanilla mientras el tren comenzaba a acelerar y vio algo blanco moviéndose junto al tren entre los árboles. Se inclinó un poco más cerca de la ventanilla, preguntándose si sus ojos no lo habían traicionado.
Allí, entre los árboles, estaba la silueta de un ciervo blanco. El mismo ciervo que lo había salvado cuando estaba rodeado de dementores en la cima del Tor en Dartmoor. El mismo ciervo que había creído había sido el hijo de Lily.
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Se habían jugado más de una docena de partidas de snap explosivo. Se habían consumido varios galones de café, y se habían comido más pasteles de calabaza de los que un humano normal debería ser capaz de meterse en el estómago una vez hubieron llegado a la estación de King's Cross. El grupo se había despedido y se separaron una vez bajaron del tren.
'¡Sev, están aquí!' gritó Lily después de buscar a Erwin y Árnica entre la multitud. Severus se acercó a ellos y de inmediato fue atraído a un estrecho abrazo. 'Estás más alto,' dijo Árnica con una sonrisa cuando lo liberó. 'Vamos a casa, ¿vale?'
Ahora que Árnica era consciente de todo sobre la guerra en ciernes, fue lo único que se discutió ávidamente mientras conducían de regreso a Cokeworth. Cuánto tiempo estaba durando la guerra. Cuál era la historia de la Orden del Fénix en todo esto. Qué papel habían estado jugando cuando estuvieron visitando a los Weasley. La gente importante que habían conocido…
La conversación había concluido en el momento que habían llegado a los cielos brumosos de Cokeworth. En su ruta habían pasado por Spinner's End. Las cortinas de la antigua casa de Severus estaban abiertas, y en ella pudo ver a una nueva familia sentada alrededor de una nueva mesa de cocina, juntos, cenando.
'Parece una familia feliz,' dijo Lily cuando se dio cuenta de que Severus miraba fijamente su antigua casa.
Severus apartó la mirada y sonrió. 'Como debería ser.'
Petunia ya estaba esperando junto a la puerta en el momento que habían llegado a casa y atrajo a Severus y Lily a un cálido abrazo. 'El chocolate caliente está listo para servirse,' dijo mientras los conducía a todos alegremente a la sala de estar. 'Tengo tanto que contaros de la universidad, y de Oxford y Gwendolyn y–'
'–Sí, cuéntanos más de Gwendolyn,' dijo Lily con una amplia sonrisa. 'Todo lo que sabemos es que es squib.'
'Tiene un hermano pequeño en Hogwarts,' dijo Petunia. 'Su nombre es Gilderoy, o algo así – si recuerdo correctamente.'
'¿Gilderoy? ¿Gilderoy Lockhart?' chilló Lily. '¿Su apellido resulta ser Lockhart?'
'Bueno, sí,' dijo Petunia, sin comprender del todo qué le había entrado a Lily. '¿Lo conoces?'
'Oh, Roy es algo bueno,' dijo Lily con una sonrisa de oreja a oreja.
Petunia sacó una fotografía polaroid de su cartera y se la tendió a Severus y Lily para que la vieran. 'Ésa es ella,' dijo, radiante.
'Extraño,' dijo Severus mientras miraba la fotografía. Desde los penetrantes ojos azules al cabello rubio miel y la sonrisa demasiado segura de sí misma, Gwendolyn se veía exactamente como una versión femenina de su hermano más joven. '¿Cómo es que estáis tomándoos de las manos?'
El rostro de Petunia se había vuelto de un alarmante tono rojo en cuestión de segundos. '¿Qué tal si os traigo ese chocolate caliente?' balbuceó mientras arrancaba la fotografía de las manos de Severus, y enseguida salió corriendo hacia la cocina.
Lily torció el cuello como una lechuza hacia sus padres. '¿Qué está pasando?' susurró. '¿Gwendolyn es una amiga o más que una amiga?'
'No nos lo dirá,' dijo Árnica encogiéndose de hombros. 'Pero va a venir por Navidad – así que quién sabe. Quizá finalmente seremos capaces de saber un poco más de esta chica con la que ha estado pasando tanto tiempo.'
'Ya me gusta más que Vernon,' dijo Lily, 'De hecho, después de Vernon, yo probablemente habría considerado pasarme a la acera de enfrente.'
'No creo que sea así como funciona, Lily,' dijo Severus, pero asintió en acuerdo de todos modos.
'Oh, ya sé eso,' siseó Lily. 'Sólo estoy – sorprendida. Para bien, es todo.'
Petunia se tomó su tiempo preparando el chocolate caliente. Su cara roja había vuelto a la normalidad una vez volvió a entrar en la sala de estar y les entregó a todos una taza. 'He extrañado esto,' dijo Severus mientras saboreaba la taza caliente en sus manos.
'Creo que me gustaría salir a fumar un pitillo,' dijo Erwin severo. '¿Te importa acompañarme, Severus?'
Severus sabía que no era una pregunta. Volvió a ponerse su chaqueta de cuero y siguió a Erwin afuera por la puerta trasera. Del bolsillo sacó la carta sin abrir. 'Dumbledore me dio esto,' dijo mientras le entregaba la carta a Erwin. 'No la he leído todavía, pero sé que contiene una hora y una fecha en que tengo que volver a reunirme con él. Preferiría que vinieras conmigo.'
'¿Y eso?' preguntó Erwin mientras rasgaba el sello.
'Porque hay tantas cosas que prefiero decir en su presencia,' dijo Severus mientras tomaba un sorbo de su chocolate caliente. 'No vamos a regresar a Hogwarts después de Navidad, Lily y yo.'
Erwin leyó la carta, que no contenía más que una fecha, hora y lugar, y prendió fuego a la carta usando su encendedor. Entonces encendió un cigarrillo, inhaló profundamente, y comenzó a hablar. 'Es mejor que tengas una muy buena explicación para lo que acabas de decirme.'
'Formamos un grupo llamado la Joven Orden durante nuestro quinto año,' dijo Severus cuando encendió el cigarrillo que Erwin le había dado. 'Todos pretendíamos unirnos a la Orden de Dumbledore una vez tengamos diecisiete. Cumpliré diecisiete pronto, y Lily poco después. Hay doce de nosotros – u once, en realidad. El hermano pequeño de Sirius Black no regresará – y todo por malas razones.'
Erwin miró por la ventana y vio a Lily riéndose de algo con Petunia y Árnica. 'Va a unirse a la lucha, ¿no?' dijo con una pizca de tristeza. 'Mi propia hija – va a la guerra.'
'Vamos a tener que jugar nuestro papel,' dijo Severus mientras miraba por la ventana con él. 'Regresemos a Hogwarts o no. Está llegando, y es mejor que estemos preparados.'
'Algunos días desearía que se pareciera más a su madre,' dijo Erwin. 'Su madre sabe cómo apoyar. Cómo mantener a todos en pie cuando las cosas se ponen duras – pero en cambio, ella va a lanzarse de cabeza al fuego, sin saber cuál será el resultado. Al igual que yo.'
'Y tienes todas las razones para estar orgulloso de eso,' dijo Severus mientras volvía la mirada hacia Erwin. 'Haré todo lo que pueda para protegerla.'
Erwin palmeó a Severus en el hombro. 'No tengo dudas en mi mente de que lo harás. ¿Quieres saber la fecha que te dio Dumbledore?'
'Sí, por favor,' dijo Severus mientras arrojaba su cigarrillo.
'El domingo nueve de enero a las seis en punto en un lugar llamado la Casa Halfway.'
'Tiene sentido,' dijo Severus. 'Remus abandonó Hogwarts más temprano cuando llegaron noticias de que el Ministerio había sido atacado por licántropos. Actualmente está trabajando allí para el señor Mulpeper, junto a Sirius, que lo llevó allí.'
'Ése es el lugar donde están preparando esa Poción de Acónito, ¿verdad?' preguntó Erwin.
'Sí,' confirmó Severus. 'Y también es el día que cumplo diecisiete.'
'¿Quieres que Lily también venga con nosotros?'
Severus asintió. 'Hay cosas que necesitará saber.'
Árnica golpeó suavemente la ventana. 'Su chocolate está enfriándose, caballeros. Mejor vuelvan adentro.'
'Supongo que es mejor que regresemos,' dijo Erwin. 'Creo que hay algo que Petunia quería mostraros a ambos.'
Curioso por lo que Petunia querría que viera, Severus y Erwin regresaron dentro y se bebieron sus bebidas ahora tibias. 'Hay algo que quiero mostraros a ti y a Lily,' dijo Petunia alegre. '¿Recordáis el día que el Big Ben dejó de funcionar?'
Severus habría dado cualquier cosa por olvidar aquel día en particular. Fue el día que había visitado a su padre en la prisión de Wandsworth, sólo para descubrir que se había quitado la vida momentos después de que hubieran regresado a Cokeworth. 'Lo recuerdo,' dijo sombríamente. '¿Qué hay de ello?'
'Esperad,' dijo Petunia mientras se ponía en pie. 'Voy a buscarlo.'
Un momento después regresó de arriba llevando una gran pintura al óleo en los brazos. 'Es el mecanismo del Big Ben,' dijo mientras levantaba la pintura para que todos la vieran. '¿Qué pensáis?'
'Es increíblemente detallada, Tuney,' dijo Lily admirada.
'Ésta es la parte donde el mecanismo se rompió,' dijo Petunia mientras señalaba un diente de engranaje especialmente grande. 'Resulta que algo se metió en medio, haciendo que todo estallara. Todavía no han sido capaces de arreglarlo.'
'Sólo el hecho de que obtuvieras permiso para entrar al Palacio de Westminster sólo para pintar eso es una hazaña en sí misma,' dijo Lily. 'Se ve alucinante.'
'¿Qué hay del dorado entre los dientes?' preguntó Severus mientras se inclinaba más cerca para ver.
'Oh, no lo sé,' dijo Petunia casualmente. 'Probablemente la cosa que se metió allí – pero no pude echarle una mirada de más cerca, desafortunadamente.'
Severus levantó la mirada a Petunia con suspicacia, pero decidió no explicarlo mejor. '¿Vas a vender la pintura?' preguntó.
'Alguien del Palacio se interesó por ella,' dijo Petunia orgullosa. 'Si deciden que la quieren, va a colgar en una sala allí.'
'Estoy tan orgullosa,' dijo Lily mientras saltaba del sofá y atraía a su hermana a un estrecho abrazo. 'Estoy tan, tan orgullosa de ti, hermanita.'
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Severus encontró a Paul y Leo acurrucados juntos sobre su almohada mientras se preparaba para ir a la cama. Acababa de ponerse cómodo y estaba a punto de apagar las luces cuando oyó una débil llamada a su puerta.
'Psst, Severus,' dijo Petunia desde el otro lado. '¿Te importa si entro un segundo?'
Severus se puso en pie, se echó una bata encima y abrió la puerta. '¿Qué pasa, Petunia?' preguntó.
Petunia se deslizó a través de la puerta y la cerró suavemente tras de sí. 'No he sido completamente honesta,' susurró. 'Encontré algo allí en el Big Ben, y quería dártelo en privado.'
Antes de que Severus fuera capaz de procesar a qué estaba refiriéndose Petunia, varios pequeños objetos dorados fueron metidos en sus manos. 'No sé qué es ni lo que hace,' dijo ella enseguida, 'pero sé que es mágico y que es lo suficientemente fuerte para haber causado la destrucción del Big Ben. ¿Quizá tú sepas lo que es?'
Severus bajó la mirada a los pedazos rotos en sus manos y sintió un escalofrío correrle por la espina dorsal en cuanto se dio cuenta de lo que era. '¿A cuántas personas has mostrado esto?' preguntó con cautela.
'A nadie,' dijo Petunia. 'Seguro que mamá y papá no sabrían lo que es, y de algún modo dudo que Gwendolyn lo supiera tampoco. Imaginé que esperaría hasta que llegarais a casa – entonces, ¿sabes lo que es?'
'Es un giratiempo,' dijo Severus mientras trasteaba con el pequeño reloj de arena roto. 'Gracias por darme esto, Petunia. Creo que sería mejor que en realidad no le hablaras de esto a nadie. Los únicos giratiempos que conozco están todos guardados y almacenados en el Ministerio de Magia. Mejor le daré éste a Dumbledore cuando vuelva a verlo.'
'¿Hace lo que pienso que hace?' preguntó Petunia mientras miraba los pedazos rotos con suspicacia.
'Es algo muy peligroso – entrometerse con el tiempo,' dijo Severus sombrío. 'Es exactamente lo que piensas que es.'
'Mejor regreso abajo antes de que Lily sospeche,' dijo Petunia. 'Prometo que no lo contaré. Buenas noches, Severus.'
'Buenas noches, Petunia,' murmuró Severus ausente mientras cerraba la puerta tras ella. Con cuidado extendió los pedazos sobre su escritorio y los giró uno por uno en busca de alguna pista. "Marco las horas, cada una, Ni he dejado atrás al Sol. Mi empleo y valor – las otras partes del grabado del círculo exterior del giratiempo habían sido demasiado dañadas para descifrarlas. Le dio la vuelta al disco que mantenía el reloj de arena en su lugar y sintió que su corazón se hundía hasta el suelo. El símbolo de las Reliquias de la Muerte había sido grabado en él con lo que debía haber sido un objeto muy tosco. La marca de Grindelwald.
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N/A Los nombres de pila de las hermanas de Gilderoy Lockhart se desconocen. Sí sabemos que ambas hermanas son squibs. Escogí Gwendolyn porque parece un nombre que combina con Gilderoy.
N/A Fiona Shaw, la actriz que interpretó a Petunia Dursley en las películas, es abiertamente gay y está casada con una mujer.
