Robar un Pensadero

Severus clavó el codo en el estómago de quien fuera que lo hubiera agarrado, y velozmente sacó la varita del bolsillo. '¡Qué mierda, Remus!' espetó furioso cuando vio a Remus jadeando por aliento en el suelo, y bajó la varita. 'Podrías haber sufrido una despartición.'

Remus necesitó un momento para recuperar el aliento pero fulminó con la mirada a Severus en cuando fue capaz de ponerse en pie. '¿Dónde estamos?' preguntó severamente.

'En el Museo Británico,' respondió Severus rígidamente. '¿Qué te hizo decidir que de repente necesitabas venir conmigo?'

'Porque sé que estás mintiendo,' dijo Remus mientras empujaba a Severus para pasar, y caminaba a pisotones hacia la entrada. 'Sé que estás mintiendo sobre esa maldita profecía.'

'Hubo una profecía, Remus,' dijo Severus mientras se apresuraba tras él. 'Lily y yo estábamos allí. Sabemos lo que ocurrió.'

'Eso no es lo que quiero decir,' espetó Remus en respuesta. 'Me refiero a que las cosas finalmente están comenzando a tener sentido para mí.'

'¿A qué te refieres, Remus?'

'Esta profecía trata de ti, también,' dijo Remus mientras se abría camino a empujones entre la multitud. 'No sé cómo, pero sí sé que ha habido algo extraño contigo, desde el comienzo de nuestro quinto año en Hogwarts.'

'Remus, yo–'

'–eres más mayor,' interrumpió Remus. 'No lo eres pero lo eres. Comenzamos nuestro quinto año, y durante el transcurso de un verano habías dado un giro de ciento ochenta grados. Dejaste a todos tus amigos Slytherin de lado–'

'–no a todos, yo–'

'¡–No me interrumpas!' espetó Remus mientras caminaba a pisotones hacia el centro del museo. 'Regresas al colegio, y de repente puedes ejecutar oclumancia – y legeremancia. Puedes aparecerte y desaparecerte con la excusa de que tu madre te enseñó. Te he visto conjurar un Patronus tan potente, que dudo que Dumbledore pueda igualar lo que hiciste aquel día. Inventaste la Poción de Acónito – por lo que siempre estaré en deuda contigo, debería añadir – pero eso todavía no explica el repentino interés en ayudar a las personas como yo en lugar de erradicar a los de mi especie; que es probablemente lo que habrías querido desde aquel incidente en la Casa de los Gritos en nuestro cuarto año.'

'¿Qué es lo que quieres de mí, Remus?' preguntó Severus con calma.

Remus se detuvo en seco. 'Quiero respuestas,' dijo sombríamente.

'Siéntate,' dijo Severus mientras señalaba la mesa de un puesto de café. 'Iré a buscarnos un café.'

Remus tomó asiento y Severus regresó un momento después con dos tazas de café en las manos. '¿Sabes por qué estoy aquí?' preguntó mientras le entregaba a Remus su café.

'Por algo que vas a necesitar, ¿verdad?' dijo Remus mientras acunaba la taza en sus manos. '¿El plato de Neptuno del tesoro de Mildenhall, quizá? ¿Todavía crees que es un pensadero?'

'Sé que es un pensadero,' dijo Severus. 'Si son respuestas lo que quieres, Remus, entonces voy a necesitar tu ayuda para recuperar el plato primero.'

'¿Quieres robar el maldito plato?' dijo Remus con toda naturalidad.

'Siéntete libre de pedirle a cualquier empleado de por aquí que simplemente te entregue el plato voluntariamente,' dijo Severus sarcástico.

'Entonces, ¿cómo sugieres que vamos a hacer esto, eh?' preguntó Remus bajando la voz. 'Lanzarle un Imperius a un empleado y decirle que lo coja para nosotros – oh, no.'

'Tampoco puedo exactamente romper el cristal y simplemente echar a correr, ¿verdad?' dijo Severus. 'Entonces, ¿qué sugieres que hagamos? Lo último que necesito es llamar la atención, causar un tumulto, y tener mi nombre, una vez más, escrito en la portada del diario el Profeta.'

'Tiene que haber algún otro modo,' dijo Remus mientras levantaba la mirada al alto techo como si pensara intensamente. '¿Crees que podríamos sustituirlo por alguna otra cosa?'

'Supongo que podríamos transfigurar algo con el fin de que se vea exactamente igual que el plato,' dijo Severus, ahora, también, mirando al techo. 'Pero eso nos deja con el cómo.'

'Transfigurar… o duplicar,' dijo Remus, y pareció que una luz se hubiera encendido en su mente. 'Severus, ¿recuerdas el encantamiento empleado para duplicar objetos?'

'Geminio,' murmuró él. 'Podríamos distraer a los guardias de seguridad prendiéndole fuego a algo cerca. Crear una pantalla de humo a nuestro alrededor, romper el cristal y duplicar el plato. Huir con él, y para el momento que entren los guardias de seguridad encontrarán que nada ha sido robado.'

'Una cosa,' añadió Remus. 'Todavía no soy mayor de edad así que voy a necesitar que hagas toda la magia y causes la distracción. Encoje el plato en cuanto ponga las manos en él de modo que me quepa en el bolsillo.'

Una sonrisa maliciosa se curvó en los labios de Severus. 'Mejor nos ponemos al trabajo, ¿vale?'

Apuraron sus cafés y se dirigieron directamente a la sección europea del museo. 'Está allí,' dijo Severus mientras se sacaba una servilleta del puesto de café del bolsillo. Se encaminó al extremo opuesto de la sala y le prendió fuego a la servilleta con un chasquido de los dedos. Corrió a la sala donde estaba situado el tesoro de Mildenhall, y en cuestión de segundos los guardias de seguridad se reunieron en el extremo opuesto para ver de dónde provenía el fuego, y comenzaron a dirigir a los visitantes hacia las salidas de emergencia.

Severus sacó su varita. 'Fumos,' susurró, y el humo surgió de la punta de su varita y creó una pantalla alrededor de ellos lo suficientemente espesa para que nadie pudiera ver a través. '¡Reducto!' gritó Severus mientras apuntaba su varita al cristal que protegía el tesoro, y lo rompió en un millón de pedazos. 'Geminio.' El plato de Neptuno se sacudió y tembló hasta que una réplica exacta brotó de la nada. Remus cogió el original y lo levantó para que Severus lo encogiera. 'Reducio,' dijo Severus mientras agitaba su varita en forma de "V". Una luz púrpura se lanzó desde la punta de su varita, y el plato se encogió hasta que tuvo el tamaño de un platillo de taza de té. Remus se lo metió en el bolsillo y colocó la copia del plato en el mismo lugar exacto donde había estado el original.

Severus y Remus salieron de la sala fingiendo toser de regreso al vestíbulo. '¡Algo ocurrió allí!' gritó Remus hacia los guardias de seguridad.

'Mejor sigan al resto de visitantes afuera, chicos,' dijo un guardia de seguridad mientras se acercaba corriendo a ellos. El humo había comenzado lentamente a reducirse hasta que se volvió lo suficientemente claro para volver a ver. 'Déjennos esto a mí y al resto de mis colegas.'

Más que felices de obeceder, Severus y Remus corrieron hacia la salida de emergencia y se mezclaron con el resto de visitantes en los terrenos de afuera. 'Mejor regresemos a la Casa Halfway,' dijo Severus mientras salían por las puertas. Continuaron caminando hasta que hubieron encontrado un lugar donde estuvieron seguros de que no podían ser vistos apareciéndose.

Remus se sacó el plato de Neptuno del bolsillo y se lo entregó a Severus. 'Una cosa antes de que regresemos,' dijo. '¿Cómo sabes con seguridad que esto es un pensadero?'

'Porque los pensaderos son extremadamente raros,' dijo Severus mientras se lo metía en su propio bolsillo. 'Tradicionalmente, las brujas y los magos que poseían un pensadero eran enterrados con él, por las mismas razones que habitualmente somos enterrados con nuestra varita, ya que son enormemente personales. Este pensadero en particular, sin embargo, fue desenterrado de un campo por un granjero, lo que significa que el cuerpo de su propietario original probablemente siga enterrado allí.'

'¿Crees que todavía contiene recuerdos de su anterior propietario?' preguntó Remus con curiosidad.

'Los recuerdos parecen espesas tiras de gasa que no son ni gas ni líquido,' dijo Severus. 'Pero no veo nada de eso flotando en la superficie de este plato. De cualquier modo, no importa. Si contuviera viejos recuerdos, yo habría vuelto a enterrarlos. Hay una razón por la que la gente entierra sus secretos con ellos.'

'Entonces, ¿qué hay de tu secreto?' preguntó Remus. 'Me prometiste que me darías respuestas si te ayudaba a robar el plato.'

'Sí lo prometí,' dijo Severus con un asentimiento. 'Sígueme.'

Caminaron alrededor de una milla hasta que Severus hubo encontrado un pub que consideró los suficientemente sombrío para que entraran sin ser molestados. Había una puerta al otro lado del pub que conducía a un pequeño patio oculto. Al estar cubierto de nieve, no había clientes sentados afuera. Con un movimiento de su varita cerró la puerta de atrás y conjuró un encantamiento muffliato sólo por si acaso alguien intentara oír su conversación.

Se sentaron en un banco cubierto de nieve. Severus sacó el plato del bolsillo, y con un golpe de varita agrandó el plato a su tamaño original. Levantó el plato frente a él y soltó los bordes. El plato se quedó flotando en medio del aire, girando lentamente en el suave viento. 'Eso debería confirmar que esto es en efecto un pensadero,' dijo Severus. 'Remus, lo que estoy a punto de contarte, va a ser muy difícil de comprender, pero necesito que te quedes conmigo de todos modos.'

Remus asintió comprendiendo. '¿Vas a mostrarme algunos recuerdos?' preguntó.

'Sólo un recuerdo,' dijo Severus. 'Remus necesito que comprendas que lo que estás a punto de ver va a ser muy perturbador, y también necesito que comprendas que, a pesar de que es real para mí, y me ha sucedido a mí, nada de esto ha sucedido para ninguno de nosotros, todavía.'

'Estás hablando en acertijos, Severus,' dijo Remus mientras alzaba una ceja.'

'Lo que estoy a punto de mostrarte es un extracto de mi pasado,' dijo Severus mientras levantaba su varita a la sien de su cabeza, y extraía una hebra plateada de recuerdos de su mente. 'La fecha en que esto sucedió, es el treinta de junio, del año mil novecientos noventa y siete.'

'¿Noventa y siete?' murmuró Remus. 'Pero, ¿cómo es que–?'

'–Necesito que lo veas primero,' dijo Severus mientras hacía girar el recuerdo en el pensadero. 'Después de esto, puedes hacer preguntas.'

Se inclinaron sobre el pensadero y en cuanto la punta de sus narices tocó el recuerdo, fueron llevados lejos del patio y aterrizaron en lo alto de la Torre de Astronomía.

Remus estaba esforzándose por asimilar la escena que estaba desarrollándose ante él. '¿Ése eres tú?' preguntó cuando una versión mayor de Severus irrumpió por las puertas.

'Lo soy,' dijo Severus, 'pero, por favor, guarda tus preguntas para luego.'

Remus se dio la vuelta, y vio a varias personas que no reconoció, con la excepción de Fenrir Greyback. 'Ése es el hombre responsable de mi licantropía,' dijo con la voz ronca.

'Draco, hazlo, o apártate para que uno de nosotros–'

'También están Alecto y Amycus Carrow,' dijo Severus. 'Hermano y hermana, y Mortífagos. Y el muchacho es Draco Malfoy, hijo de Lucius y Narcissa Malfoy, que había sido cargado con la tarea imposible de matar a Dumbledore con el fin de recibir un puesto entre las filas del Señor Tenebroso.'

'Tenemos un problema, Snape,' dijo el hombre que ahora estaba identificado como Amycus. 'El chico no parece capaz…'

'Severus…'

La voz suave y vulnerable hizo que Remus se diera la vuelta y quedara cara a cara con un Dumbledore de aspecto muy débil.

Snape empujó a Draco fuera de su camino, y duras líneas de repulsión y odio se grabaron en su rostro.

'Severus… por favor…'

Snape levantó su varita y la apuntó directamente a Dumbledore. Severus cerró los ojos y sólo oyó el eco del '¡Avada Kedavra!' en la distancia, la maldición alcanzando a Dumbledore directamente en el pecho. Desplomándose desde la torre como un muñeco de trapo.

'Hora de marcharse,' dijo Severus mientras sentía a Remus rozándolo, y salió del recuerdo hasta que regresó al patio.

'Me cago en la hostia,' dijo Remus mientras trataba de recuperar el aliento. 'En el nombre de Merlín, ¿qué fue todo eso?'

'Fue un acto de misericordia,' dijo Severus débilmente. '¿Le diste una buena mirada a Dumbledore?'

'Parecía débil,' dijo Remus. 'Parecía haber algo malo en su mano.'

'Estaba maldecido. Sabía que iba a morir, y sabía que a Draco le habían dado la tarea de matarlo.'

'Pero, pero Severus, ¿cómo–?'

'Yo morí casi un año después durante una batalla en Hogwarts,' continuó Severus. 'En mi primera vida, sí me uní a los Mortífagos tras mi graduación, y he hecho muchas cosas de las que me avergüenzo mucho. La mayor vergüenza de todas, fue ser incapaz de proteger a Lily.'

'¿Con Lily todavía contigo, en aquel tiempo?'

Severus sacudió la cabeza. 'No entraré en demasiados detalles, pero Lily y yo ya no éramos amigos después del colegio. Había habido una profecía, una diferente, y resultó en su muerte a manos del propio Señor Tenebroso. Cambié de bando ese mismo día, y actué como espía para Dumbledore con el fin de redimirme.'

'Entonces, ¿cómo es que estás sentado aquí conmigo?' preguntó Remus.

'Cuando morí, se me presentó una elección. O bien podía seguir adelante, a lo que sea que pueda haber, o podía escoger regresar y enderezar mis actos. Escogí regresar, y regresé al primero de septiembre al comienzo de nuestro quinto año.'

Remus se quedó boquiabierto de sorpresa. 'Tengo tantas preguntas girando en mi cabeza ahora mismo, pero–'

'Sólo hay algunas cosas que deberías saber,' dijo Severus, irritándose ligeramente. 'Tenías razón sobre el hecho de que mentí. La nueva profecía sí me incluye, porque soy uno de los cuatro magos que desafiaron la muerte. Esto no significa que Grindelwald no esté implicado de algún modo, porque está intentado cambiar la línea temporal, como es evidente por el giratiempo roto que encontramos. Necesitaré marcharme pronto con el fin de encontrarlo.'

'Ya ves, Remus,' añadió Severus. 'Durante mi primera vida me había vuelto resentido y amargado a medida que envejecía. La única luz en mi vida en aquel momento había sido Lily, y una vez se marchó, simplemente perdí la voluntad de vivir.'

'¿Qué hay de ella?' preguntó Remus. '¿Cuál fue su historia en todo esto?'

'Preferiría no contártela,' dijo Severus rígidamente.

'No regresaste sólo para enderezar tus actos, ¿verdad?'

Severus sacudió la cabeza, y una leve sonrisa apareció en sus labios. 'Lo hice todo por ella.'

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N/A De Pottermore: "Un Pensadero es un plato ancho y poco profundo hecho de metal o piedra, a menudo elaboradamente decorado o engastado con piedras preciosas, y lleva encantamientos poderosos y complejos. Los Pensaderos son raros, porque sólo los magos más avanzados los emplean alguna vez, y porque la mayor parte de las personas mágicas temen hacerlo." Remus y Severus vieron el pensadero en el Museo Británico por primera vez en el capítulo 101.

N/A La primera escena de la película de Marvel Pantera Negra fue filmada en el Museo Británico.

N/A "Fumos" es un hechizo que se encuentra en Las Fuerzas Oscuras: Una Guía para la Auto-Protección de Quentin Trimble.