La Batalla Frente al Muro
El soldado se había presentado formalmente como Sargento Rogers, y había arreglado que Severus y Lily pasaran la noche entre los demás soldados en los barracones. Era una vista extraña que contemplar, tumbados entre más de una docena de soldados en incómodas camas militares. El Sargento Rogers había prometido que los despertaría antes del alba y los llevaría hasta la frontera entre el Este y el Oeste.
Una única lámpara de aceite estaba encendida al extremo del barracón. Severus podía ver la silueta del rostro de Lily reflejada en las llamas parpadeantes. Su suave ronquido delataba que estaba profundamente dormida. La miró durante un rato, preguntándose – y con una pizca de preocupación – qué estaba haciendo declinar su salud. La Poción de Pimienta que había tomado por la mañana no había funcionado del modo que normalmente debería. Imaginando que había muy poco que pudiera hacer a menos que ella le dijera que había algo de qué preocuparse, cerró los ojos y se permitió descansar antes de todo lo que estaba por venir.
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Tanto a Severus como a Lily les dieron ropa militar para ponerse. La rigidez de los uniformes se sentía extraña al tacto. Severus se miró en el espejo, sintiendo que nunca antes se había sentido tan disociado de sí mismo como lo hacía en este mismo momento.
'Probablemente deberías cortarte el pelo,' dijo el Sargento Rogers cuando notó que Severus estaba mirándose. 'No va a parecer muy convincente si llevas una cortina de pelo volando alrededor de la cara.'
Severus se quedó boquiabierto de sorpresa, y Lily, cuyo cabello estaba recogido atrás en un moño bien apretado, se llevó la mano a la boca para evitar estallar en un ataque de risa.
'Nunca,' espetó Severus en respuesta.
El Sargento Rogers simplemente se encogió de hombros ante el comentario de Severus. 'He visto soldados británicos con mucho peor aspecto. Sólo hazme el favor y recógetelo. Lo último que necesitamos es un Sargento del Estado Mayor gritando que estás fuera de las reglas. Lleva tu propia motocicleta. Yo llevaré la de la señorita Evans y la llevaré detrás.'
Con una burla y un gruñido, Severus siguió de mala gana a Lily y el Sargento Rogers fuera de los barracones. El frío aire de la mañana los sacó de su estado somnoliento. En media hora habían llegado al Puesto de Control Charlie. Incluso a esta temprana hora del día, vehículos tanto civiles como militares estaban cruzando la frontera a cada lado.
Varios metros antes de la barrera, Severus señaló al Sargento Rogers que se detuviera. 'Es demasiado fácil,' dijo.
'¿Habrías preferido que fuera difícil?' respondió el Sargento Rogers con el ojo torcido. 'La primera etapa siempre es la más fácil. Son las etapas posteriores las que lo hacen difícil.'
Severus asintió comprendiendo y volvió la mirada hacia la señal blanca que decía; "está abandonando el sector americano," seguido por sus traducciones rusa, francesa y alemana. Aparcó su moto a un lado de la carretera y le bajó el caballete. Severus y Lily siguieron al Sargento Rogers mientras se acercaba a la pequeña casa blanca con una señal encima que decía "Puesto de control aliado."
'Buenos días, Sargento,' dijo el Cabo a través de la ventanilla abierta de la casita. '¿Puedo ayudarle en algo?'
'Tengo dos jóvenes soldados conmigo que nunca han cruzado la frontera,' dijo el Sargento Rogers mientras asentía hacia Severus y Lily tras él.
El soldado miró por encima del hombro del Sargento, frunció el ceño, y sacudió la cabeza con desaprobación. '¿Estaba planeando sacudirlos con las secuelas de la guerra, señor? Parece que lo necesitan.'
'Seguro que lo hacen,' dijo el Sargento Rogers con un asentimiento. 'Necesitaremos autorización para el día. ¿Puede arreglar eso para mí?'
'¿Cuáles son sus nombres, señor?'
El Sargento Rogers lanzó un breve vistazo en dirección a Severus y Lily, leyó sus etiquetas falsas y se dio la vuelta. 'Soldado Linda Enderson y soldado Salvador Sánchez.'
El Cabo suspiró y murmuró algo en la línea de malditos coletas mexicanos por lo bajo. Procedió a garabatear algo en un pedazo de papel y se lo entregó al Sargento Rogers. 'Firmen esta renuncia, y asegúrese de que los hace regresar antes de que se sirva el rancho.'
Después de que la renuncia hubo sido firmada, regresaron a sus motocicletas y procedieron a cruzar la frontera después de que la barrera hubo sido levantada. 'Estamos en territorio soviético ahora,' gritó el Sargento Rogers por encima del rugiente ruido de los motores. 'Voy a detenerme justo frente al puente Oberbaum junto al río Spree. Desde ese punto en adelante, vais por vuestra cuenta.'
Habían llegado al puente en varios minutos. '¿Qué estás mirando, Severus?' preguntó Lily mientras se bajaba de la moto.
Severus estaba mirando alrededor con escepticismo. 'No se supone que sea tan fácil,' dijo mientras miraba al otro lado del río.
'Mejor regreso caminando a los barracones,' dijo el Sargento Rogers. 'Recordad lo que dije. Si, por cualquier razón, necesitáis huir de regreso, venid a buscarme.'
'Lo haremos,' dijo Lily. 'Gracias por toda su ayuda. Mejor vamos yendo.'
Mientras Lily comenzaba a ocuparse de su motocicleta, el Sargento Rogers llevó a Severus a un lado y lo miró directamente a los ojos. 'Mejor cuida de ella a cada etapa del camino, o las cosas no vas a ser bonitas para ti. ¿Comprendido?'
Severus entrecerró los ojos. '¿Qué es lo que sabes que yo no sé?' rechinó entre dientes. Por un momento consideró emplear Legeremancia con él, pero la voz de Lily hizo que perdiera la concentración. 'Parece que pronto va a llover,' dijo. 'Mejor continuamos, Sev.'
'Gracias por toda su ayuda,' dijo Severus rígidamente mientras estrechaba la mano del Sargento Rogers, y la apretaba un poco demasiado fuerte. 'Mejor continuamos.'
Observaron al Sargento Rogers regresar caminando hasta que desapareció tras la curva de la calle Skalitzer.
'¿Puedes sentir eso?' preguntó Lily mientras encaraba el puente.
'¿Sentir qué?'
'Hay algo en el aire,' dijo Lily. 'No creo que éstas sean nubes de lluvia ordinarias.'
El vello de los brazos de Severus comenzó a erizarse. La sensación hormigueante de electricidad estaba llenando el aire.
'¿Crees que podría ser una tormenta eléctrica, Sev?'
El viento había comenzado a soplar y volverse más frío. 'No se siente como una tormenta eléctrica ordinaria,' dijo Severus. 'Hay magia implicada. Puedo sentirla.'
'Entonces mejor sigamos moviéndonos y crucemos el puente,' dijo Lily mientras arrancaba su moto.
Severus la siguió de cerca. En el momento que hubieron entrado en el túnel, el sonido de truenos retumbó por encima de ellos, haciendo que el puente se sacudiera hasta los cimientos. En segundos, grandes destellos de rayos llenaron el aire y se estrellaron en el río.
A Severus le llevó un momento percatarse de lo que estaba ocurriendo hasta que lo golpeó. '¡LILY!' gritó. '¡LILY, NO ES UNA TORMENTA ELÉCTRICA! ¡SON BOMBAS!'
Lily pisó los frenos de golpe y miró horrorizada a cada lado del río. Llamaradas de luz comenzaron a llover a su alrededor y se estrellaban en el río con un fuerte estampido. El polvo y los escombros comenzaron a desmoronarse del techo del túnel, no alcanzándolos por pulgadas.
'¡Protego Totalum!' gritó Severus mientras sacaba su varita. Una pequeña cúpula casi invisible se extendió sobre él y Lily, haciendo que los escombros rebotaran a los lados.
'¿Esto es real o es mágico?' preguntó Lily, su voz temblando de miedo.
'Tiene que ser mágico,' respondió Severus. 'Creo que deberíamos–'
El sonido de un cañón estallando en los cimientos del puente interrumpió la respuesta de Severus. '¡Estamos combatiendo la magia con magia aquí, Lily! ¡Tenemos que llegar al otro lado y cruzar el muro – Y RÁPIDO!'
La cúpula mágica comenzó a desmoronarse en cuanto volvieron a saltar sobre sus motos. Estaban a mitad de camino en el túnel cuando las balas comenzaron a volar a su alrededor. '¡Protego!' gritó Lily mientras apuntaba su varita frente a ella, pero las balas lograban penetrar fácilmente su escudo mágico como si estuviera hecho de papel.
Severus estaba listo para lanzar otro encantamiento escudo cuando de repente una sensación ardiente le atravesó el hombro. Cegado por el súbito dolor, Severus perdió el control de su motocicleta, y se estrelló resbalando sobre el suelo.
'¡Sev!' chilló Lily con terror. Volvió a pisar los frenos de golpe y corrió hasta Severus, que ahora estaba tumbado en el suelo aferrándose el hombro de dolor.
'¡FÉLIX!' gritó Severus con toda la energía que pudo reunir.
El viento y la lluvia comenzaron a entrar en torrente a través del túnel, haciendo que todo se empapara. Lily buscó apresuradamente la botella de Félix Felicis dentro de sus bolsos. En cuestión de segundos lo había encontrado, junto a un vial de díctamo, y cayó de rodillas. Severus pudo sentir el líquido dorado goteando en su garganta mientras ella lo obligaba a beberse la mitad del vial.
'Una bala ha pasado directamente a través de tu hombro,' dijo Lily después de haber bebido el Félix Felicis restante y arrojar el vial a un lado. Descorchó el díctamo y comenzó a frotar el contenido en el hombro de Severus, dejando sus manos ensangrentadas en el proceso.
La sensación ardiente comenzó a disminuir hasta que no quedó nada salvo una sensación de rigidez en su hombro, y el Félix Felicis comenzó a hacer efecto. 'Podemos llegar al final,' dijo Severus mientras se levantaba de un salto. '¡Mejor continuamos!'
A pesar de la caída, la moto de Severus había permanecido sin un rasguño. Apresuradamente aceleraron a través del puente, sorteando las grietas y agujeros en la carretera con una facilidad de la que sólo el Félix Felicis podía ser responsable.
Cerca del final del puente, una docena de viejos tanques alemanes bloqueaban la salida. Sus torretas comenzaron a girar hasta que apuntaron directamente a Severus y Lily acelerando hacia ellos, listos para disparar una vez llegaran a distancia de alcance.
Severus y Lily levantaron sus varitas al unísono. '¡BOMBARDA MÁXIMA!' gritaron. Dos chorros de luz blanca brotaron de sus varitas, haciendo estallar los tanques por el aire hasta que se estrellaron en el río.
'¡Casi ahí!' gritó Lily. En la distancia pudieron ver que estaban aproximándose al Muro de Berlín. Un par de soldados soviéticos estaban estacionados cerca, claramente sin darse cuenta de la zona de guerra en que se había convertido el puente.
'¡MOVEOS!' gritó Severus hacia los soldados.
Horrorizados ante la visión de dos motocicletas echándose encima de ellos, los soldados gritaron y se diseminaron fuera del camino, esperando que las motos colisionaran contra el Muro a toda velocidad.
'¡Wingardium Leviosa!' cantó Lily mientras apuntaba su varita a la moto de Severus. Severus respondió lanzando el mismo hechizo sin pronunciarlo. La extraña sensación de estar suspendido en el aire surgió en su estómago a medida que su moto volaba más y más alto hasta que estuvo lo bastante alto para volar sobre el Muro. '¡Spongify!' dijo Lily mientras apuntaba la varita a la carretera tras el Muro. Sus motos descendieron hasta que rebotaron suavemente en el suelo y se detuvieron abruptamente.
'¡Lo conseguimos!' dijo Lily, jadeando pesadamente. 'Maldita sea, lo hicimos–' Antes de ser capaz de terminar la frase, comenzó a vomitar violentamente en el suelo.
Severus se bajó de la moto de un salto, todavía temblando violentamente por el subidón de adrenalina, y le sostuvo el cabello sin preocuparse por los espectadores que comenzaron a formar un círculo a su alrededor.
Mientras Lily continuaba escupiendo pedazos de su desayuno, Severus se dio la vuelta y miró el puente. No había más bombas cayendo, balas volando o tanques bloqueando la salida. No había más grietas que encontrar en sus cimientos, ni agujeros en sus arcos. Parecía como si todo el puente se hubiera restaurado por sí mismo a su estado original en el momento que habían logrado cruzarlo.
'Вам нужна помощь, сэр?' dijo un soldado soviético, pero Severus no pudo descifrar lo que estaba tratando de decir. Se preguntó cómo era posible que un recuerdo histórico de la guerra Muggle estuviera preservado dentro de un puente hasta el punto que se sintiera real. Un poco demasiado real, evidente por la bala que había penetrado su hombro.
Queriendo aprovechar los restos del Félix Felicis que seguían corriendo por sus venas, Severus sintió que el soldado soviético no tenía ninguna mala intención y lo convocó con un movimiento de la mano para que lo ayudara a mantener a Lily en pie, y alejarse de la multitud que los rodeaba.
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N/A "Out of rags" (fuera de las reglas) es jerga militar para (habitualmente) un soldado de no se ajusta a los estándares militares (y acaba sufriendo novatadas por ello).
N/A El Checkpoint Charlie no está donde estaba localizado el muro, sino un poco más allá en el territorio soviético al otro lado del puente Oberbaum.
N/A Вам нужна помощь, сэр? = ¿Necesita ayuda, señor?
