Un sinfín de problemas llenaban su mente, no tenía una forma de denominar aquello, quizás sería alguna premonición de su mente, pero por alguna razón el ya recordaba esto, casi como un dejavú.
Jaemin se podía denominar quizás la persona con más locura en la tierra, o al menos eso era lo que escuchaba constantemente de sus cercanos.
Solía pensar que en su época las personas comunes se vestían a como distaba la sociedad, mujeres con vestidos largos y anticuados y hombres con el pantalón de franela color caqui y camisas color mantequilla dentro de este, pero siempre pensó que aquello no hacía a las personas, que los problemas que tenían dentro de sus mentes no eran de su importancia, y que lo mejor era apartarse de aquellas personas.
Pero todo eso lo hacia aún peor, Jaemin quizás era como ellos, su madre, mujer de pocos estudios, le obligaba a vestir monótonamente todos los días de su asquerosa vida, con pantalones de franela, y aunque a Jaemin nunca le gustaron las camisas, se veía obligado a llevar una, la mayoría de los días en los que estudiaba.
Estudiaba filosofía, dentro de una de las mejores universidades que se hallaban cerca de su hogar, leía libros de más de quinientas páginas y nunca le molesto aquello, hasta que un día lo vio.
Pegado en un poste frente a la facultad, con colores suaves, manteniendo claramente la monotonía de la ciudad, café, blanco y negro; un gran afiche publicitario estaba pegado con cinta adhesiva mal adherida justo frente a sus ojos. "Comparte tus ideas". Y claramente, sabiendo como era Na Jaemin nunca podría desaprovechar una oportunidad como esa, por lo cual corrió dentro de los pasillos con el folleto en la mano para informarse mucho más del tema.
Gloria le dijo los pasos a seguir; ser mayor de edad, estudiar por dos años alguna carrera de la universidad, tener buena apariencia, y ser uno de los mejores de su generación. Y claro que cumplía con todo. A pesar de su locura, Na Jaemin era inteligente, tenía ese no sé qué, que lo hacía comprender cada palabra y cada letra de matemática inimaginable.
Claramente las personas sabían eso, y sus compañeros de clases mucho mejor, sin embargo, lo tachaban de "raro" o "loco esquizofrénico" cuando corregía al profesor o a uno de ellos.
Pero, eso jamás fue un impedimento para seguir adelante con sus ideas. Por seis largos meses trabajo duro en su proyecto, imaginando como seria el futuro si esta daba frutos rápidamente, o quizás como hubiera sido el pasado si nunca hubiera leído el feo folleto que estaba mal pegado al poste, pero siempre mantuvo sus ideales fijos en lograr algo grande, algo que beneficiaría a todos aquellos que en algún momento de la vida le dijeron bicho raro o alguna otra cosa.
Porque Jaemin era la persona mas considerada dentro de la tierra, en su mente, dentro de su imaginación, se podía ver a él intentando curar el cáncer, debatiendo con algún presidente de la nación, o hasta siento un falso imitador de Frida Kahlo a sus veinte años. Nada, jamás sería demasiado para él. Sabía que en algún momento de su frenética y alocada vida atareada tendría que cambiar sus pensamientos, que en algún momento tendría que decir "no"; pero a sus veinte años eso aun no estaba en la lista de cosas que tendría que mejorar o al menos, no aún.
Era un poco ingenuo, creía ciegamente en las personas, pensaba que ayudar a la gente siempre sería lo correcto, siempre estaría bien, y lo estaba, pero no para los demás, no para su sociedad. Y lo sabía de sobra, sabía que nadie ayudaría a cruzar a una anciana en un paso peatonal, o que nadie le preguntaría a un niño que cayo si estaba realmente bien y luego le ofrecería un caramelo, o que le diera limosna a gente que dormía sobre la húmeda tierra, porque eso nunca fue considerado algo bueno dentro de su generación, para los demás siempre fue mejor donar miles de dólares a fundaciones de niños con cáncer, aunque Jaemin sabía que aquel dinero era para los grandes empresarios lujosos que manejaban las vidas de todos.
En sus cortos veinte años, Jaemin aún creía en la magia, y en todo lo que esto conllevaba, podía pasar días enteros encerrado en su habitación para ver alguna película que fuera de su interés, sin preocuparse demasiado por sus responsabilidades, porque dentro de su cabeza todo tenía más sentido cuando se sentaba sobre su cama cada mañana preguntándose qué haría el día de hoy, cada día del año, por veinte años.
Y de alguna u otra forma la monotonía lo había cansado, de alguna u otra forma estaba cansado de que lo llamaran "bicho raro" o "loco esquizofrénico" solo por decir la verdad, en su mente tenía tantas cosas planeadas que sentía que en ese mismo momento iba a explotar.
Había días en los cuales tenía ganas de dejar todo de lado, mandar su proyecto lo mas lejos posible y centrarse en sus estudios, hacer feliz a su madre y dejar de sentirse insuficiente por estudiar cosas que no eran de su interés, pero ese día no era uno de esos. El castaño se encontraba frente a una diminuta figura ovalada frente a él, mirándolo de forma cuidadosa y escribiendo en su libreta los últimos detalles sobre "Live", lo había denominado así ya que era lo que quería hacer el resto de su vida, vivir, de solo escuchar la palabra le causaba escalofríos, el sintió que nunca había vivido, lo cual era algo incomprensible viniendo de su mente perversa y llena de vida.
Continuó anotando los detalles para luego dejar a su lado la libreta de color marrón y centrarse solamente en el artefacto, lo conecto al cable de entrada, viendo como este soltada un pequeño destello azul de él, casi como electricidad, y luego de esto lo tomó con unas grandes pinzas en sus manos, mirándolo por todos los ángulos existentes, y lo dejó sobre el trípode de metal -que había construidos recientemente- que estaba sobre su escritorio. Dio la vuelta, tirándose sobre su cama, dejando ambos brazos abiertos y soltando un suspiro que delataba lo cansado que se encontraba aquel día.
Su madre entro a su habitación con una bandeja sobre sus manos, vestida con un largo vestido blanco que lo utilizaba la mayoría de las ocasiones cuando había algún acontecimiento importante o se aproximaba algo en la pequeña ciudad.
ㅡTe traje algo de comida, mañana es tu gran día y quiero que tengas las energías para ganarles a todos en la feriaㅡ. Hablo con un tono meloso y suave, dejando la pequeña bandeja sobre el pequeño velador que estaba junto a su cama.
Jaemin se levanto de la cama, dejándole un lado a su madre y susurrándole que tomara asiento sobre su cama. Suspiró cansado, dejando ambas manos sobre sus piernas y maldiciendo en su mente.
ㅡAún no sabemos si ganare, madre. No podemos adelantarnos a los hechos, de todos modos, tengo fe que algún poder magnifico me iluminara y hará que todo salga bien, esto podría ser lo mas grande que haya creado una persona, ¿lo sabes no?
ㅡLo sé, ㅡMarta coloco una sus manos acariciando una de las mejillas de su hijo de forma suave y etérea. ㅡme dijiste que no me ibas a explicar lo que estabas creando hasta el día final, ¿me lo dirás ahora?
ㅡMadre, sabes que no puedo hacerlo, prometo explicarte todo mañana cuando esto haya resultado de buena manera. Es una promesa, madre.
ㅡJaemin, sé que no querrás hablar de nada acerca del proyecto, y que si te pregunto no me contestarás y saldrás con alguna burrada de las tuyas, ¿pero hay algún riesgo que se corre con esto?
Jaemin se levantó de su cama, mirando los panecillos y el pequeño vaso de jugo que se encontraba dentro de la bandeja, se sentó en la silla del escritorio, colocando ambas manos en forma de puño y subiéndolas sobre él, haciendo que su madre ría mientras mantenía la vista posada en él.
ㅡMadre, eso nunca será lo importante, ¿te has puesto a pensar en que pasaría si el viento dejara de soplar? Esto es algo parecido, siempre habrá un riesgo que correr con todo, con la vida en general, sabes que esto es algo importante y que las cosas importantes siempre tienen un riego, sin embargo, madre, no es importante para mí, sabes que me haré cargo si algo llega a suceder. Aparte, la partícula equis se fusionará con la a ese jota y esto creara una un flujo permanente de energía sobre nosotros, ¿sabes que es lo que somos? Energía, ¿y qué pasaría si mezclamos energía más energía? Abriría un portal al más allá de la tierra, a un mundo nuevo, a algo desconocido.
Su madre ladeo la cabeza, intentando descifrar lo que había dicho su hijo. ㅡ¿Intentas llevarnos a un mundo nuevo?
ㅡSe que si te lo explicara ahora no lo entenderías, y en este momento me estás mirando como si estuviera completamente mal de la cabeza, pero esto, querida madre, será nuestra salvación, y tu serás la primera que lo comprobara, claramente después de mí. ㅡJaemin se levantó del asiento, resacándose la cabeza y agachándose a la altura de la pequeña figura ovalada frente a él.ㅡQuiero vivir, madre.
