El Nombre es Gellert Grindelwald

Severus hizo lo que le dijo y se sentó en el sofá junto al fuego.

'Debe haber tenido todo un viaje, llegando hasta aquí – Severus,' dijo Grindelwald mientras se sentaba en el lado opuesto.

'¿Cómo conoce mi nombre?'

'Por los diarios,' dijo Grindelwald. 'El miembro más joven de la Orden de Merlín. Todo un logro – y muy inteligente por parte de Albus. Muy inteligente.'

Severus estuvo tentado de preguntar qué era tan inteligente en ello, pero decidió en contra. 'No está encarcelado aquí, ¿verdad?'

'¿Qué lo delató?' dijo Grindelwald con una sonrisa maliciosa. '¿El hecho de que no me ve encadenado en mi propia fortaleza, o el hecho de que acaba de atravesar mis puertas sin un rasguño?'

'¿Qué lo retiene aquí?'

Grindelwald señaló el techo. 'Porque no me queda nada allá arriba.'

'¿Cuál es su relación con el señor Scamander?'

'Compartimos una historia. No es bonita, pero es una historia de todos modos.'

'¿Qué es El Bien Mayor para usted?'

'Está haciendo un terrible montón de preguntas, joven,' dijo Grindelwald, todavía sonriendo ampliamente. 'Mi turno. ¿Por qué le envió Albus aquí?'

'Para venir a buscarlo,' respondió Severus. 'Ha habido una profecía.'

'¿Trata sobre mí?' preguntó Grindelwald con un centelleo en los ojos.

'Podría ser,' dijo Severus mientras se ponía en pie y comenzaba a pasearse por la sala. 'Pero lo dudo.'

'¿Sobre qué trataba la profecía?' preguntó Grindelwald, sus ojos de distinto color siguiendo a Severus.

'De los cuatro grandes magos que desafiaron a la muerte,' dijo Severus. 'El primero es Nicolás Flamel, que desafió a la muerte con su piedra filosofal. El segundo es uno que se llama a sí mismo Señor Tenebroso – y como probablemente sabe, está actualmente en alza. El tercero soy yo – de lo que le ahorraré los detalles, y el cuarto es Dumbledore – o usted. La profecía predice que sólo un mago puede permanecer en pie, que es por lo que necesito algunas respuestas de usted.'

'Si esto trata de las Reliquias de la Muerte, me temo que no puedo ayudarle ahí ya que no las tengo.'

'Soy muy consciente,' dijo Severus, ahora apoyándose en el sofá en que Gridelwald estaba sentado. 'Creo que es bastante obvio que la profecía habla de Dumbledore – y no de usted. Sin embargo, hay algo que ha estado inquietándome desde que vi a mi padre por última vez en prisión.' Del interior de su bolsillo, sacó los pedazos rotos del giratiempo y los levantó para que Grindelwald los viera. 'Esto es suyo, creo.'

'En efecto, lo es,' dijo Grindelwald mientras tomaba los pedazos del giratiempo de la mano de Severus. 'Un experimento fallido más.'

'¿Está seguro de que fracasó?'

'Bastante seguro,' dijo Grindelwald. 'El Big Ben comenzó a funcionar de nuevo, el nueve de mayo, para ser exacto.'

'¿Estaba planeando cambiar el pasado?'

'Todo,' dijo Grindelwald.

Severus señaló al techo. 'Me parece que todavía tiene cosas allá arriba que le importan.'

'Es mucho más inteligente de lo que parece,' dijo Grindelwald. Estaba levantando la mirada a Severus con renovada curiosidad. 'Sabio más allá de sus años, diría.'

'Está en lo correcto,' dijo Severus, sonriendo ampliamente en respuesta.

'¿Qué más desea saber de mí?' preguntó Grindelwald.

'¿Cuán familiarizado está con el que se llama a sí mismo Señor Tenebroso?'

'Que su nombre real es Tom Riddle,' respondió Grindelwald. 'Medio Muggle, medio heredero de Slytherin. Solía ser uno de los antiguos alumnos de Albus cuando todavía estaba enseñando Transfiguración. Prefiere llamarse a sí mismo Voldemort.' Grindelwald rio entre dientes al mencionar a Voldemort. 'Siempre me pareció una debilidad, ocultar tu verdadero yo detrás de un nombre inventado. Si deseas infundir miedo – sé ese miedo. ¿Qué sabe de sus motivos?'

'Teme la muerte,' dijo Severus. 'Una muerte ignominiosa – aún más. Creo que ha encontrado un modo de preservarse de una manera u otra, aunque no sé cómo.'

'¿Y qué hay del poder?'

'Una herramienta para alcanzar la inmortalidad, y nada más,' dijo Severus. 'Lo aprendí a las malas – hace mucho tiempo. Utiliza a sus seguidores. Sabe cómo recompensar, pero no ama. Todo – y todos, pueden ser utilizados, maltratados, y desechados al final.'

'Parece que el señor Riddle está familiarizado con las tácticas de Napoleón.'

'¿A qué se refiere?'

'Un soldado luchará largo y tendido por un poco de cinta de colores. Dame suficientes medallas y ganaré cualquier guerra,' citó Grindelwald. 'Entrégales recompensas. Entrégales títulos insignificantes. Entrégales una sensación de propósito y gloria de la que puedan presumir, y comerán de tus manos – pero ya sabe todo esto, por supuesto.'

'Estuve allí – comiendo de sus manos, como dijo, ascendiendo todo el camino hasta su círculo interno de mayor confianza,' dijo Severus con amargura.

'¿Qué le hizo cambiar de bando?' preguntó Grindelwald, curioso.

'El momento en que me arrebató lo que más me importaba.'

'Me suena a amor.'

'Eso es exactamente lo que era – o es,' dijo Severus. 'Tocó lo único que me había prometido que salvaría, y no escuchó.'

Con un chasquido de los dedos, Grindelwald encendió un antiguo tocadiscos que estaba en una mesita debajo de una de las ventanas iluminadas de luz de luna. '¿Reconoce la música, Severus?'

Severus sacudió la cabeza. 'Suena hermosa.'

'El nombre del compositor es Frédéric Chopin,' dijo Grindelwald. 'Medio polaco, medio francés, y el rostro de la época romántica. Sus nocturnos eran la música de cámara favorita de Albus – aunque dudo que todavía la escuche.'

'Todavía lo hace,' dijo Severus, reconociendo ahora las suaves melodías de piano que había oído llegar del despacho de Dumbledore a lo largo de los años. 'La escucha cada vez que necesita tiempo para pensar.'

'Algo que hace mucho, me temo,' dijo Grindelwald mientras cerraba los ojos, sus manos moviéndose al ritmo de la música. 'No será capaz de abandonar esta fortaleza hasta el próximo plenilunio. Siéntase como en casa.'

Quedaban muchas cosas por decir, pero Severus lo tomó como su indicación para marcharse. Dejó a Grindelwald, que parecía haber entrado en estado de trance mientras escuchaba y se movía con la música.

Severus caminó por la fortaleza durante un rato hasta que encontró a Scamander en lo que tenían que ser las cocinas. La cocina era relativamente pequeña comparada con el tamaño de la fortaleza, pero el techo de cristal lo compensaba por su extravagancia. Scamander estaba tumbado con los miembros extendidos sobre la mesa de comedor, mirando hacia arriba a todas las criaturas que estaban nadando por encima de él. 'Aquí estás, Bojangles,' dijo Scamander cuando Severus tomó asiento a su lado. 'Estaba preguntándome si entró allí contigo.'

Severus había olvidado por completo al bowtruckle que todavía estaba enredado en su cabello. Un diminuto bostezo reveló que Bojangles estaba despertando de una larga siesta. Se desenredó y saltó directamente encima del pecho de Scamander, preparado para enterrarse en el bolsillo de su pecho.

'¿Cómo fue?' preguntó Scamander sin apartar los ojos del techo.

'Un hombre interesante,' dijo Severus. 'Hace un montón de preguntas. También decide cuándo termina la conversación.'

'Somos invitados en su casa después de todo,' dijo Scamander encogiéndose de hombros. 'Aquí, él pone las normas.'

'Vamos a estar encerrados aquí durante un mes,' dijo Severus, principalmente para sí mismo.

'Pensaba que ya sabías eso,' dijo Scamander.

'Soy muy consciente,' respondió Severus con sequedad.

'Si las preguntas fueran estrellas, estarían bailando por encima de tu cabeza,' dijo Scamander. 'Quizá sea hora de descansar un poco.'

'Quizá lo sea.'

'Sígueme.'

Grácilmente, Scamander rodó fuera de la mesa y encabezó la marcha. Severus lo siguió hasta que hubieron llegado a una escalera de caracol que bajaba a una parte más profunda en las bóvedas de la fortaleza. Caminaron por un oscuro corredor hasta que Scamander se detuvo y abrió una puerta a su izquierda. 'He usado esta habitación antes,' dijo mientras entraba. 'La cambié un poco para hacerla más acogedora.'

La habitación destacaba como un pulgar magullado contra la desolación de la fortaleza. La habitación le recordó un poco a Severus al interior de la casa de la Sra Figg. Cada objeto en la habitación estaba relacionado con alguna criatura mágica de uno u otro modo, y el papel de pared rosa y floreado le hizo entrecerrar los ojos con disgusto.

Sobre la cama estaba la maleta marrón que Scamander había traído consigo. Con los pulgares abrió los cierres a cada lado. La maleta se abrió de golpe, revelando una escala. '¿Te apetece echar un vistazo?' preguntó.

Severus miró dentro de la maleta lo que parecía una cabina del tamaño de una cabaña de pescador. '¿Qué hay ahí abajo?' preguntó.

'Todo lo que es querido para mí, excepto mi esposa, por supuesto,' dijo Scamander. 'Ella está en América con su hermana por el momento. Uno de los huevos de mis Fwooper ha eclosionado. Quizá te gustaría verlos.'

Preguntándose qué podría estar ocultando Scamander en esa pequeña cabina, Severus entró en la maleta y siguió a Scamander hasta que estuvo parado entre una gran colección de viales y armarios, repleta de ingredientes de pociones extraídos de varias criaturas.

'Hay más de donde provino eso,' dijo Scamander con un indicio de sonrisa. Empujó otra puerta, revelando todo un zoo oculto en su maleta.

Severus no sabía a dónde mirar. Parecía que cada tipo de ambiente imaginable en la tierra estaba abarrotado en un espacio confinado.

'Los Fwoopers están por aquí,' dijo Scamander mientras empujaba una cortina de selva a un lado y revelaba un pequeño baobab en medio de una sabana.

'Los Fwoopers viven en toda África y habitualmente construyen sus nidos en las ramas más altas del baobab,' dijo Scamander mientras levantaba la vista al árbol. 'Mira, allí está ella.'

Levantando la mirada, Severus encontró un pájaro verde lima entrecerrando los ojos hacia ellos. Justo debajo de su vientre, estaban las diminutas cabezas de cuatro pajaritos multicolores también mirando hacia abajo. 'Hermosos, ¿no?' dijo Scamander, sus ojos reluciendo de orgullo.

'Parecen pequeños huevos de Pascua,' dijo Severus con un resoplido. 'Son hermosos, siempre que no comiencen a cantar.'

'No te preocupes,' dijo Scamander. 'Tiene un Encantamiento silenciador sobre ella. Preferiría que no volviera locas a todas las demás criaturas.'

Junto a la cortina tras el baobab, asomaba el pico ganchudo de un joven Thestral. '¿Tiene Thestrals aquí?' preguntó Severus.

'Varios,' dijo Scamander, y le silbó al Thestral para hacer que se acercara. El joven Thestral se acercó desde detrás de la cortina y empujó a Scamander suavemente en las costillas con la cabeza. 'Ahora que el Bosque Prohibido está sin Thestrals, comencé un programa de cría para que un nuevo rebaño pueda ser liberado pronto.'

El temblor en la voz de Scamander traicionó que la muerte de los thestrals no le había resultado fácil. 'Señor Scamander,' dijo Severus, 'yo–'

'–Oh, por favor, llámame sólo Newt,' dijo Newt mientras acariciaba al Thestral tras las orejas. 'No hay necesidad de ser formal.'

'Newt,' se corrigió Severus, '¿has visto lo que han hecho con los pelos de las colas de los Thestrals por casualidad?'

'Intentaron hacer varitas con ellos,' dijo Newt con amargura. 'Les salió el tiro por la culata, bastante literalmente a veces. Creo que se dieron por vencidos una vez comenzaron a quedarse sin pelos con los que trabajar. Tantos pobres Thestrals, sacrificados para nada.'

'Los enterré a todos,' dijo Severus, ahora también acariciando al Thestral. 'Con ayuda del guardabosques, Hagrid. Todavía hay un Thestral allí, sola. Su nombre es Lilith.'

'Fue algo muy noble por tu parte,' dijo Newt. 'Pareces tener mucho cariño a las criaturas.'

'Hubo un tiempo en que no las veía más que como ingredientes de pociones,' dijo Severus con una pizca de vergüenza. 'Mi nov– mi amiga me convenció de cursar Cuidado de Criaturas Mágicas. La considero una de mis mejores decisiones de los últimos dos años.'

'¿Un amor perdido?'

'No lo sé,' dijo Severus sin apartar los ojos del Thestral ante él. 'Ésa es la peor parte. No saber. En este punto sólo estoy preocupado, y sólo puedo esperar que llegara a casa a salvo.

'Preocuparte te hace sufrir dos veces,' dijo Newt. 'Quizá es hora de que vayamos a la cama.'

Severus accedió. Mirar todas las criaturas a su alrededor lo había puesto de buen humor, pero pensar en Lily lo devolvió a una parte más oscura de su mente. Siguió a Newt fuera del pequeño universo que Newt había creado para sí mismo y cerró la tapa de la maleta después de regresar a la habitación rosa floreada.

'Gracias,' dijo Severus mientras conjuraba una cama de dosel para sí mismo al otro extremo de la habitación.

'¿Por qué?' preguntó Newt mientras se cambiaba al pijama.

'Por nada en particular,' dijo Severus. 'Buenas noches.'

Severus entró en su cama y cerró las cortinas, iluminando el pequeño espacio con la punta de su varita. Mientras se desabotonaba la túnica, notó que algo caía de su bolsillo interior. Lo descartó como un pedazo ordinario de papel, hasta que lo cayó en la cuenta de que fuera exactamente eso. Un pedazo ordinario de papel.

Lo agarró de las sábanas de su cama y lo sostuvo a la luz de su varita. Sólo conocía una persona que cruzara sus tes con una distintiva línea en el medio; Árnica.

En caso de emergencia, utiliza esto

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