Secretos de las Artes más Oscuras
Con cada página girada, más y más diminutos cortes aparecían en las manos de Severus dejados por los bordes de las páginas afilados como cuchillas.
'¿Estás encontrando lo que estás buscando?' preguntó Newt.
Un Severus de aspecto particularmente agrio dejó caer el libro y levantó las manos para que Newt las viera. 'Dichosos libros de Artes Oscuras y sus trampas sangrientas,' rechinó entre dientes.
'Te recomiendo que acaricies a los Murtlaps un rato,' dijo Newt.
'Lo haré después, pero no me detendré hasta que sepa lo que encontró Grindelwald,' dijo Severus mientras volvía a coger el libro.
'¿Has averiguado algo hasta ahora?'
'Estoy tratando de hacer lo que Grindelwald me recomendó y descartar cualquier información que no sea esencial,' dijo Severus. 'He leído acerca de un montón de cosas oscuras a lo largo de los años – pero nada como esto. Incluso hay algo sobre–'
'–Perdona que te interrumpa,' dijo Newt con una sonrisa, 'pero preferiría no saberlo. Realmente no es la manera Hufflepuff.'
'¿Fuiste Hufflepuff?'
'La más honorable de las casas, si puedo decirlo yo mismo,' dijo Newt con una pizca de orgullo. 'Las Artes Oscuras no me asustan, pero simplemente no tengo interés en ellas.'
'A veces desearía no haber tenido interés en ellas,' admitió Severus.
'Y mira adónde te llevaron,' dijo Newt con un guiño. 'No olvides acariciar a los Murtlaps.'
'No lo haré,' dijo Severus mientras hojeaba el libro y se maldijo a sí mismo cuando una página le cortó justo debajo de la uña. Continuó leyendo por encima páginas sobre Pociones Venenosas, Lesiones Internas Indetectables, cómo resucitar a los Inferi… incluso se encontró con una descripción de las Maldiciones Imperdonables – incluidos los movimientos de varita. No fue hasta que la sangre de sus manos había comenzado a dejar huellas dactilares sobre las páginas que tropezó con un título de capítulo especialmente interesante; Cómo Salvar y Preservar el Alma.
El capítulo hablaba de la necesidad de objetos poderosos. De cómo desgarrar tu alma – pedazo a pedazo – a través de rituales de asesinato y sacrificio. De cómo ocultar y preservar los objetos a los que has entregado un pedazo de tu alma, y de cómo recuperarla con el uso del cuerpo de un recién fallecido. Horrocruxes.
Severus había encontrado lo que estaba buscando.
'Horrocruxes,' murmuró para sí mismo. 'Dividió su alma para hacer Horrocruxes. Así es como quiere vivir para siempre. ¡Newt!'
'¿Sí?' dijo Newt mientras asomaba la cabeza desde detrás de una cortina.
'¿Por qué es conocida Hufflepuff?'
'¿La casa o su fundadora?'
'Su fundadora, creo,' dijo Severus. '¿Helga Hufflepuff fue conocida por algo específico?'
'¿Aparte de su amor por la comida y bebida?'
'Estaba pensando más en la línea de artefactos mágicos asociados con ella.'
Newt se pellizcó el puente de la nariz con el fin de pensar. 'Hay una historia sobre ella yendo por ahí bebiendo siempre de la misma copa – ya que se rellenaba mágicamente por sí misma con una provisión interminable de buen vino,' dijo. 'Nunca se la veía sin ella. Incluso los Muggles conocen la existencia de la copa – aunque sí tienen un nombre diferente para ella – pero eso es todo lo que sé de algún artefacto relacionado con ella.'
'Una copa,' dijo Severus, pensando en voz alta. 'Una copa… gracias, Newt. Creo que puede que sepa de qué trata esto.'
Severus salió disparado, trepó por la escala y rebuscó en sus pertenencias hasta que encontró el pensadero que había robado del Museo Británico con Remus. Con la punta de su varita extrajo un breve recuerdo y le dio un giro. Se sumergió de lleno en el recuerdo y aterrizó en medio de una reunión en la Mansión Malfoy, encarando a su antiguo yo, justo al lado del Señor Tenebroso.
'Necesito que asegures este objeto en tu bóveda de Gringotts,' le dijo el Señor Tenebroso a Bellatrix. 'Asegúralo de la mejor manera que sepas.'
Bellatrix estaba resplandeciendo de orgullo por la tarea que le había encomendado. 'Por supuesto, mi Señor,' dijo mientras tomaba la pequeña copa de oro de sus manos y la ocultaba en el bolsillo interior de su túnica.
Severus levantó la mirada hacia su antiguo yo – y a su antiguo yo no parecía haberle importado ni un poco el intercambio que acababa de tener lugar. La copa había sido mucho más que un valioso artefacto histórico, y había pasado justo por debajo de sus narices.
'¿Tenéis más de estos artefactos, Mi Señor?' preguntó Lucius con cautela.
El Señor Tenebroso acarició a Nagini, que se había envuelto alrededor de la cadena de un guardapelo en torno a su cuello, con la yema del dedo. 'Hay otros seis,' respondió. 'Nagini aquí presente es el más preciado, pero preferiría no entrar en muchos detalles. Rowle, ¿has–?'
Severus salió de su recuerdo y se tambaleó de regreso al dormitorio. Se sentó en la cama, sus manos cubriendo su rostro, sumido en pensamientos.
Siete Horrocruxes. Excepto que no podía haber siete ya que el Señor Tenebroso no tenía a Nagini todavía. La copa definitivamente era uno de ellos. Bellatrix no la tenía en este momento, así que el paradero de la copa actualmente era desconocido. Lo único que encontró similar a un pedazo del alma del Señor Tenebroso fue cuando el diario fue destruido en la Cámara de los Secretos. El diario tenía que haber sido un Horrocrux – y el anillo. El anillo maldito que había pertenecido a sus ancestros. Tenía que ser el tercero. Y luego estaba el guardapelo. La última vez que había pensado en el guardapelo fue cuando se lo había mencionado a Regulus. Ese guardapelo podía encontrarse siempre alrededor del cuello del Señor Tenebroso – y una vez había pertenecido a Slytherin. Tenía que ser otro Horrocrux.
El diario. El anillo. La copa. El guardapelo. Tenía que haber algo de Ravenclaw y posiblemente también Gryffindor. Saltó de la cama y buscó por toda la fortaleza hasta que encontró a Grindelwald en lo que parecía ser una habitación diseñada para practicar magia, y desvió una maldición lanzada en su dirección para llamar su atención.
'Necesito salir de aquí,' dijo Severus. 'Necesito hablar con Dumbledore.'
'Le dije que fuera cauto con ese libro,' dijo Grindelwald mientras apuntaba su varita hacia Severus. 'Su rostro está cubierto de sangre.'
Severus bajó la mirada a sus manos manchadas de sangre y se percató de que debía haber estado frotándoselas por el rostro. 'Me la lavaré después,' dijo mientras sacudía la cabeza. 'Necesito encontrar un modo de salir de esta fortaleza.'
Grindelwald dio un paso adelante. 'Lástima que acaba de llegar, entonces,' dijo. '¿Le apetece un duelo?'
'No lo comprende,' dijo Severus, impacientándose. 'Necesito hablar con Dumbledore – y necesito hablar con él ahora.'
'¿Qué parte de – estará encerrado aquí abajo hasta el próximo plenilunio – no comprendió, Severus?' dijo Grindelwald mientras daba otro paso adelante. 'Volveré a preguntarlo. ¿Le apetece un duelo?'
'Con una condición,' dijo Severus, maldiciéndose a sí mismo por saber que todo lo que quedaba era ser paciente. 'Si gano – tendrá que seguirme fuera de esta fortaleza y encontrarse con Dumbledore.'
'Y si pierde,' añadió Grindelwald, 'se quedará aquí abajo hasta el final de julio y atenderá todas mis necesidades.'
'Considérelo un trato,' dijo Severus mientras sacaba su varita. 'Permiso para emplear cualquier cosa salvo la Maldición Asesina.'
Grindelwald asintió y le lanzó un muro de fuego maligno a Severus con la misma facilidad con la que encendería una vela.
Severus juntó las manos y formó un orbe protector a su alrededor, haciendo que el fuego maligno lo rodeara. '¿Siempre comienza con los grandes hechizos?' preguntó cuando Grindelwald interrumpió la corriente de fuego.
'Tiene un escudo impresionante fuerte,' dijo Grindelwald mientras rodeaba a Severus.
Sin previo aviso, Severus palmeó las manos y la burbuja a su alrededor se desvaneció. 'Expelliarmus,' dijo con un simple giro de muñeca. La varita de Grindelwald voló alta en el aire y aterrizó directamente en la mano libre de Severus.
Grindelwald comenzó a reír. 'Logró terminar un duelo antes incluso de que comenzara. Me impresionó, Severus.'
'Aprendí del mejor,' dijo Severus, recordando cómo el hijo de Lily casi había reclamado el hechizo como su firma. 'Todo esfuerzo de guerra está basado en el engaño. Cuando somos capaces de atacar, debemos parecer incapaces. Cuando somos incapaces de atacar, debemos parecer capaces.'
'Viejas palabras saliendo de la boca de un joven,' dijo Grindelwald mientras aceptaba su varita que le devolvía Severus. 'Ha ganado, y justamente, así que le prometo que iré a encontrarme con Dumbledore cuando sea el momento adecuado. Mientras tanto, apreciaría si podemos batirnos un poco más durante el transcurso de las próximas semanas.'
'Será un placer,' dijo Severus.
. . . . . . . . .
Severus despertó al día siguiente con un nido de pequeños Murtlaps acunados en sus manos, haciendo que sus manos se sintieran significativamente mejor, y decidió cuidar de ellos en las semanas que siguieron.
Ayudar a Newt a cuidar de sus criaturas y practicar habilidades de duelo con Grindelwald eran las únicas cosas que estaban evitando que se volviera loco. A mitad del mes había encontrado por fin al elfo doméstico que deambulaba por la fortaleza y le recordó un poco al elfo doméstico que había vivido en Grimmauld Place. Fueron necesarias la ayuda de Newt y Grindelwald combinadas para convencer al viejo elfo testarudo de que buscara una Máquina Enigma – pero sólo dentro de los muros de la propia fortaleza, ya que el elfo doméstico ya no sentía ningún deseo de ver lo que estaba ocurriendo por encima de la superficie.
El plenilunio estaba a sólo una semana de distancia cuando el elfo doméstico regresó y arrojó una gran provisión de cosas memorables de la guerra Muggle sobre la cama de Severus. Bayonetas, granadas de metralla, una radio espía, un montón de estrellas judías amarillas, un cartel con "Campo de Concentración de Ebensee" en él, e incluso una bandera roja con una esvástica en ella podía ser encontrada en el montón.
Oculta debajo de la bandera, Severus encontró la máquina que había estado buscando. Tenía el mismo aspecto exacto que la máquina con la que Árnica había estado trabajando en el cobertizo de la Madriguera, guardada pulcramente dentro de una caja cuadrada de madera.
Con un golpe de varita limpió el polvo y óxido que se había acumulado a lo largo de los años. Sacó el pedazo de papel con el código que Árnica le había dejado y comenzó a retorcer y girar los rotores hasta que todos los números se alinearon.
Con otro suave golpe de varita le dio electricidad a la máquina y puso un encantamiento de duplicado con la esperanza de que fuera suficiente para enviar mensajes incluso si la máquina no estaba enganchada a la red.
"H-O-L-A" tecleó en el teclado. Las letras encima se iluminaron con la siguiente secuencia; "P-H-G-N-Q"
Nada sucedió durante un rato, hasta que de repente las letras en la parte superior de la máquina comenzaron a iluminarse una por una. "B-H-Q-M-W-R-T"
Apresuradamente, Severus cogió una pluma y un bote de tinta y escribió las letras en un pedazo de pergamino. Tecleó el código en su propia máquina, revelando su propio nombre.
Fue un proceso lento, pero le cogió el tranquillo al sistema fácilmente. "E-H-R-C-N-B-T-S-J"
"C-I-M-M-A X-P-P-P-E Q-I-U-G-A W-R-H-T-E Y-O-C-J-O S-M-H-X-J- A-E-I-N-G M"
"CONTA CTACO NHAGR IDENV IAALI LITHA EBENS EEAUS TRIA" respondió Severus.
"C-L-W-N-X"
No llegaron más mensajes de quien asumió tenía que haber sido Árnica. Con manos temblorosas, cerró la caja y empujó la máquina a un lado. Lily lo necesitaba, había dicho Árnica, y todo lo que podía hacer era esperar a que bajara el puente.
. . . . . . . . .
Cuando hubo llegado el día de la luna llena, Severus había empacado sus pertenencias lo más velozmente que pudo, preparado para abandonar la fortaleza de una vez para siempre.
Los tres hombres estaban sentados en el despacho, esperando que los primeros rayos de la luna atravesaran la superficie.
'Voy a llevar el barco de regreso a Durmstrang primero,' dijo Newt. 'Van a necesitarlo al final del verano. Después de eso, contactaré con Dumbledore y le notificaré mi paradero.'
'No os acompañaré esta vez,' dijo Grindelwald.
'Teníamos un trato,' dijo Severus.
'Nunca mencionó cuándo necesitaba encontrarme con Albus,' dijo Grindelwald con una amplia sonrisa. 'Pero no tema. Dejaré esta fortaleza y me encontraré con Albus, pero no hasta el final del próximo mes.'
'¿Qué está evitando que se marche ahora?' preguntó Severus. 'Hay muchas cosas en juego aquí.'
De su bolsillo, Grindelwald sacó un instrumento que parecía un encendedor plateado. Severus lo había visto antes y lo reconoció como el Deluminador de Dumbledore. 'Entréguele esto a Albus de mi parte, ¿lo hará?' dijo Grindelwald. 'Él sabrá lo que significa.'
'Vale,' dijo Severus mientras se metía el deluminador en el bolsillo, 'pero si no lo veo por ahí el próximo plenilunio, vendré a buscarlo personalmente.'
Al sonido tintineante oxidado del puente levadizo bajando, Severus y Newt se apresuraron a acercarse al borde del puente levadizo. Severus conjuró un encantamiento casco-burbuja alrededor de su rostro y levantó la mirada a donde la luz de luna tocaba la superficie del agua.
La sombra de una criatura con alas de murciélago se deslizó sobre la superficie, y Severus supo que tenía que ser Lilith, ya esperándolo.
'No es un hombre fácil,' dijo Severus mientras volvía la mirada en dirección a Grindelwald, que estaba apoyando contra el borde del arco. 'Pero al menos es humano. Le veré pronto.'
'Nos veremos,' dijo Grindelwald con un asentimiento. 'Ahora, váyase.'
'Te veré pronto también, Newt,' dijo Severus.
'Recuerda, Severus,' dijo Newt mientras se acercaba al borde del puente. 'El amor es el arma más poderosa en cualquier guerra. Ve a casa y ve a tu familia. Yo voy a hacer lo mismo.'
Justo a tiempo, Lilith cerró las alas y se zambulló profundamente en el lago hasta que llegó al borde del puente levadizo. Severus saltó sobre su lomo y aseguró las rodillas detrás de sus alas, preparado para un largo vuelo a través de lo más profundo de la noche.
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N/A "Todo esfuerzo de guerra está basado en el engaño. Es decir, cuando somos capaces de atacar, debemos parecer incapaces; cuando empleamos nuestras fuerzas, debemos parecer inactivos; cuando estamos cerca, debemos hacer creer al enemigo que estamos a gran distancia; cuando estamos lejos, debemos hacerle creer que estamos cerca." Sun Tzu, El Arte de la Guerra.
N/A Hay una website llamada Cryptii donde puedes codificar cualquier cosa con números y letras enigma. Utilicé el modelo Enigma I y el mismo código de la nota de Árnica en el capítulo 216 para codificar y decodificar mensajes. Averiguad por vosotros mismos lo que teclearon Severus y Árnica, si queréis.
