El Sacrificio del Primero de los Cuatro Grandes Magos
Nicolás y Perenelle Flamel murieron en paz mientras dormían, juntos, el domingo diez de julio al romper el alba. Fueron enterrados, lado a lado, en la orilla del río en su jardín.
El funeral había sido tranquilo, y pequeño, y hermoso. Todos los que habían asistido a la reunión la semana anterior habían regresado. Dumbledore había dado un gran discurso sobre el impacto que los Flamel habían dejado en cualquiera que fuera lo bastante afortunado de conocerlos, y todos los presentes estuvieron de acuerdo de corazón.
Se derramaron lágrimas mientras Dumbledore cubría sus tumbas con lápidas blancas como perlas. Las lápidas relucían al sol del verano cuando todos se reunieron a la mesa redonda. Severus y Lily, a pesar de haberse encontrado con Nicolás y Perenelle sólo unas pocas veces antes, tenían un montón de historias que compartir sobre ellos. Sobre cómo los habían encontrado aquí accidentalmente. Lo que Nicolás había compartido sobre su investigación en Alquimia. Sobre que Perenelle era Animaga, y cómo solía cuidar de ellos de vez en cuando en su forma de Animaga. Severus lo sintió como si hubiera perdido dos de sus más viejos amigos a lo inevitable, y fue agridulce.
El resto del día se pasó compartiendo historias. Algunas implicaban a los Flamel. Otras no. Por una vez, no hubo historias concernientes a la caza de licántropos, o el Ministerio. Incluso el levantamiento de guerra del Señor Tenebroso había pasado por completo sin mencionarse. Por un día, una sensación de normalidad había regresado, y duró profundo en la noche hasta que todos hubieron regresado a casa.
. . . . . . . . .
Una débil llamada a la puerta sacó a Severus de su sueño la mañana siguiente. 'Severus,' dijo Petunia al otro lado. 'Dumbledore está aquí para verte. Dice que tiene algo importante que compartir.'
Severus notó que el sol apenas estaba asomando a través de las cortinas. Lo que sea que Dumbledore tuviera que compartir con él, obviamente tenía que ser algo de gran importancia. 'Voy de camino, Petunia,' dijo suavemente después de notar que Lily seguía profundamente dormida.
Enseguida se echó encima sus vaqueros y su camiseta de banda favorita y corrió escaleras abajo. Encontró a Dumbledore a la mesa de la cocina, disfrutando de una taza de té que Petunia le había servido.
'Buenos días,' dijo Severus mientras se servía una taza de té.
'Buenos días, Severus,' respondió Dumbledore. '¿Cómo te sientes?'
'Sorprendentemente bien,' dijo Severus. 'El embarazo de Lily no está asustándome del modo que pensaba que lo haría, y estoy en paz con la muerte de Nicolás y Perenelle. ¿Cómo ha estado llevándolo usted?'
Un centelleo familiar apareció en los ojos de Dumbledore. 'Cuando conocí a Nicolás y Perenelle, esperaba ser sólo una de las muchas personas que pasarían por sus vidas por una cantidad de tiempo insignificante. Nunca esperé que estaría ahí para ver su final.'
'¿Pero qué siente,' preguntó Severus, 'sabiendo el sacrificio que han hecho?'
'Perdí dos de mis mejores amigos,' dijo Dumbledore mientras acunaba la taza de té en sus manos, 'y los perdí por algo que le deseas a todos los que te importan. Murieron en paz, juntos, a avanzada edad, y felices, y satisfechos. Es el mejor de los finales.'
Severus asintió comprendiendo. '¿Qué le trae por aquí hoy?' preguntó.
Dumbledore apuró su taza de té. 'Tendremos que caminar hasta el molino para eso. Sígueme.'
. . . . . . . . .
Severus podía ver las lápidas de Nicolás y Perenelle a través de la ventana de la sala de estar, reluciendo brillantes al sol de la mañana. Había pasado menos de un día desde su entierro, y la ausencia de ellos ya podía sentirse alrededor. Todas sus pertenencias seguían diseminadas por toda la casa, pero ya no contenían alma.
'Aquí está,' dijo Dumbledore mientras levantaba una carta de la mesa. 'Está dirigida a ti.'
Severus se sentó en el sofá y miró el sobre. En tinta verde oscuro, su nombre estaba escrito en el sobre en una hermosa caligrafía antigua. '¿De qué trata?' preguntó.
'Tengo mis sospechas,' dijo Dumbledore. 'Ábrela. Puede que te guste lo que encuentres.'
Nuestro querido Severus,
Durante muchos años hemos mirado hacia el futuro, pero ahora que el final de nuestras vidas está cerca, es el momento de mirar atrás.
Todo nuestro trabajo, nuestra investigación, nuestras pertenencias… están contenidas entre las paredes de este molino. No nos servirán de nada en el más allá, y en consecuencia debemos dejarlas atrás una vez sigamos adelante.
Ahora que tendrás pronto una familia propia, hemos decidido dejarte esta casa con todas sus posesiones terrenales. Es hora de que una nueva generación se haga cargo y convierta esta casa en un hogar. Vívela bien.
Mucho amor, y hasta que volvamos a encontrarnos,
Nicolás y Perenelle Flamel
Las manos de Severus comenzaron a temblar mientras terminaba de leer la carta, y sintió lágrimas formándose en los rabillos de sus ojos. 'Me dejaron su casa. Me dejaron su casa para que yo y Lily criemos a nuestra familia.'
'Te dejaron más que esta casa,' dijo Dumbledore. 'Acordé con ellos no mostrártela hasta que se hubieran marchado. Está aquí, en esta cajita.'
De la repisa sobre el hogar, Dumbledore cogió una cajita y se la entregó a Severus. 'Lo que encontrarás aquí es algo que Nicolás y Perenelle han logrado recuperar después de oír tu historia sobre los Horrocruxes. Sabían dónde estaba y convencieron a su propietario de que se la entregara, o eso me han dicho. No me dijeron de quién o de dónde la obtuvieron, y tengo la sensación de que es porque el lugar de donde procede está lleno de un tipo oscuro de magia con la que preferirían no ser relacionados. Ábrela cuando estés preparado.'
La cajita se sentía notablemente pesada en sus manos. Con cautela, abrió la tapa y encontró una pequeña copa de oro grabada con tejones a cada lado. Dentro de la copa, encontró una acumulación de polvo rojo reluciente.
'Los restos de la Piedra Filosofal,' dijo Dumbledore. 'Se ha confirmado que la copa contiene magia oscura.'
'Definitivamente es uno de los Horrocruxes,' dijo Severus mientras cerraba la tapa de la capa. 'Mejor no la toco. Voy a dejar esto aquí por ahora mientras regreso por Lily.'
'Voy a dejaros solos,' dijo Dumbledore con una sonrisa. 'Os deseo lo mejor en este lugar.'
'Gracias,' dijo Severus. 'Gracias por todo.'
. . . . . . . . .
'¿Por qué estás llevándome al molino de nuevo, Sev?' preguntó Lily.
'Ya lo verás,' dijo Severus. 'Va a ser estupendo.'
Había tomado a Lily de la mano y la había arrastrado hasta el molino lo más rápido que pudo. Abrió la puerta y no le soltó la mano una vez hubieron llegado a la sala de estar. 'Heredé este lugar,' dijo mientras rebotaba sobre sus pies.
Cogió la carta del sofá y se la entregó a Lily para que la leyera. '¡Sev!' chilló ella con deleite después de terminar de leer. 'Sev, esto es increíble.' Lágrimas de felicidad habían comenzado a correr por su rostro. 'Sev, es – ¿qué estás haciendo?'
Severus se había dejado caer sobre una rodilla y besó el bulto de su vientre. 'No tengo un anillo que ofrecerte,' dijo mientras levantaba la mirada hacia ella, 'pero lo que puedo ofrecerte es un hogar para nuestra pequeña familia. Lily, ¿te casarás conmigo?'
Lily comenzó a reír a través de las lágrimas. 'Levántate, idiota,' dijo con un gesto. 'Por supuesto que me casaré contigo.' Lo besó apasionadamente mientras envolvía los brazos a su alrededor, lo que él devolvió atrayéndola lo más estrechamente que pudo.
Se abrazaron durante un rato en completo silencio, asimilando el hecho de que todo en sus vidas estaba avanzando. Pasaron el resto del día en el molino, descubriendo varias habitaciones y cosas que no habían visto antes. Viejas cosas inútiles que habría que tirar, y alguna remodelación que tendría que hacerse antes de que naciera el bebé, pero por ahora sólo querían asimilar el hecho de que el antiguo molino iba a ser su casa, su hogar, y su medio de vida.
. . . . . . . . .
Regresaron a la Madriguera para el momento que cayó la noche. Con la caja que Dumbledore le había dado preparada en la mano, Severus había reunido a todos alrededor de la mesa de la cocina. Anunció que había heredado el molino de los Flamel y que Lily había dicho que sí a su proposición. Molly decidió celebrarlo cocinando los platos favoritos de todos, y la velada estuvo llena de historias de cómo y cuándo Arthur y Erwin habían pedido a sus esposas que se casaran con ellos, y todo lo demás relacionado con vivir una vida de matrimonio.
'Antes de que todos nos retiremos a la cama, hay algo un poco más serio que necesito discutir,' dijo Severus mientras empujaba la caja al centro de la mesa. 'Los Flamel encontraron esto.'
'¿Qué es?' preguntó Arthur.
'Es uno de los Horrocruxes de los que hablé,' dijo Severus. 'Sentíos libres de levantar la tapa.'
Arthur abrió la caja con cautela. 'Wow,' dijo cuando se fijó en los tejones. '¿No es ésta la copa que una vez perteneció a Helga Hufflepuff?'
'Ten cuidado de no tocarla,' dijo Severus. 'En efecto, es la copa de Helga Hufflepuff. El polvo rojo que ves dentro de la copa son los restos de la Piedra Filosofal.'
'¿Qué tiene de especial?' preguntó Erwin, 'aparte de que sea un Horrocrux, quiero decir.'
'Helga Hufflepuff fue famosa por varias cosas,' dijo Severus. 'La obvia es que es una de los cuatro fundadores de Hogwarts. La segunda es que tenía una afinidad especial por los tejones, de ahí la razón por la que están grabados en esta copa. La tercera es que tenía un don para los encantamientos relacionados con la comida y nunca se la veía sin su copa, o eso me ha dicho el señor Scamander. He estado pensando mucho en esta copa desde que oí de ella en Nurmengard, pero por mi vida que no puedo imaginar lo que la hace tan especial aparte del hecho de que perteneció a Helga.'
'Creo que sé lo que es,' dijo Árnica, sus ojos abriéndose de emoción. 'Helga Hufflepuff no creó esta copa, ¿verdad?'
'No creo que lo hiciera,' dijo Severus. 'A juzgar por cómo está hecha, creo que es mucho, mucho más antigua que Hogwarts.'
'En ese caso, lo más probable es que sus tejones deban haberla desenterrado de alguna parte,' dijo Árnica. '¿Sabes para qué la usaba?'
'Se dice que se rellenaba por sí misma con bebida; lo más probable vino,' dijo Severus. 'También se dice que iba contra una de las Leyes Fundamentales de la Transfiguración de Gamp, ya que se rellenaba por sí misma después de beber de ella. Desafortunadamente, no hay forma de que lo probemos sabiendo que la copa está maldita.'
'¿Qué crees que es, Árnica?' preguntó Molly. 'A mí no me parece nada más que una pieza histórica.'
'Los Muggles tenemos una leyenda sobre ella,' explicó Árnica. 'Se remonta a la leyenda del Rey Arturo – que estoy segura que también vosotros conocéis, aunque probablemente vuestra parte de la historia contiene más magia que la nuestra.'
'Creo que sé adónde va esto,' dijo Erwin mientras le daba una mirada de más cerca a la copa, 'y también creo que el polvo de la Piedra Filosofal dentro de la copa estaba destinado a ser una pista.'
'Vale, estoy perdida,' dijo Petunia. '¿Qué crees que es, mamá?'
'Severus,' dijo Árnica, '¿cuánto tiempo vivió exactamente Helga Hufflepuff?'
'Sé que sobrevivió a los otros tres,' dijo él encogiéndose de hombros. 'Aunque se desconoce la fecha exacta de su muerte.'
'Eso lo confirma,' dijo Árnica con una amplia sonrisa. 'En vuestro mundo, sólo conocéis esta copa como una de las reliquias de Helga Hufflepuff. En nuestro mundo, sin embargo, la conocemos como la Fuente de la Vida; también conocida como el Santo Grial.'
