La Unión de Manos I
Lo último que Severus y Lily necesitaron trasladar al molino fue a Paul y Leo. Leo enseguida encontró su hogar en el candelabro sobre la mesa de comedor, y Paul, del modo que sólo un Kneazle podría, había reclamado todo el sofá para él solo.
'La casa necesita un nombre, ¿no crees?' dijo Lily.
Severus y Lily estaban mirando el arco sobre la puerta delantera, considerando qué hacer con él. 'Es la fábrica de pociones lo que necesita el nombre, en realidad,' dijo Severus. '¿Qué tienes en mente?'
'Últimamente, siento la mente como un tamiz,' dijo Lily, 'y le echo la culpa al bebé. ¿Tienes alguna sugerencia?'
'Estaba pensando en llamarla El Martín Pescador,' dijo Severus. 'En memoria de Perenelle.'
'Fábrica de Pociones El Martín Pescador,' dijo Lily. 'Me gusta cómo suena. Le preguntaré a Petunia si quiere pintarlo sobre la puerta.'
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El mes de julio había sido un mes lleno de cambios. No sólo Severus y Lily se habían mudado a su propio lugar, sino que Erwin y Árnica habían logrado comprar la casa que querían en la parte Muggle del pueblo, lo que significó otra mudanza.
Severus le había escrito a Dumbledore una carta específica, requiriéndole que trajera la espada de Gryffindor a su unión de manos, y también con la cuestión de si quería ser quien los uniera al unísono. La respuesta de Dumbledore había sido que se sentía muy honrado por su petición, y que estaba encantado de hacerlo.
Otra cosa que Severus había considerado era a quién pedirle que fuera su padrino. Había pensado en Evan, y Remus, y Frank. Incluso pensó en pedírselo a Erwin, hasta que finalmente había decidido pedírselo al Profesor Slughorn. A pesar de que Slughorn podía no comprender del todo su razonamiento tras ello, le parecía lo correcto.
Aparte de enviar invitaciones de boda, la mente de Severus a menudo divagaba a todo lo que sabía de las leyendas del Rey Arturo. Excalibur y el Santo Grial eran las obvias. Remus le había escrito sobre el guardapelo, contándole que lo más cercano que fue capaz de encontrar relacionado con un guardapelo giraba en torno a la Dama del Lago, también conocida como Fay, que llevaba algo parecido a un collar hecho de oro forjado y esmeraldas cuando se encontró con el Rey Arturo.
Para Severus, fue suficiente para confirmar que había una conexión con el guardapelo del Señor Tenebroso. Ahora todo lo que faltaba era averiguar si el Señor Tenebroso se las había arreglado para poner las manos en algo relacionado con Rowena Ravenclaw. Remus había mencionado en su carta que iba a escarbar en sus viejos libros de historia con la esperanza de encontrar alguna pista, y expresaba que también deberían hablar con alguien que hubiera sido seleccionado en la casa Ravenclaw para compartir información sobre ello. De cualquier modo, la grave falta de Ravenclaws en la Joven Orden evidentemente se hizo sentir.
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La mañana de su unión de manos había llegado. Era una hermosa mañana soleada de domingo, y una ligera brisa llegando del oeste hacía especialmente agradable estar afuera. Erwin y Arthur habían arreglado que una gran tienda blanca fuera instalada en el jardín. Árnica, Petunia y Lily se habían ocupado de la decoración, y Severus y Molly habían arreglado una colaboración con un restaurante local para que se encargaran de la tarta y otros manjares para la fiesta.
Mediado el día, los invitados comenzaron a gotear uno por uno. Dumbledore llegó junto al profesor Slughorn, McGonagall y Hagrid, llevando pequeños regalos y una cuerda dorada destinada al ritual.
'Gracias por pedirme que sea tu padrino,' dijo Slughorn. 'Pero me pregunto, ¿por qué yo, Severus? ¿Por qué no uno de tus amigos más jóvenes?'
'No creo que comprenda por completo el impacto que ha tenido en mi vida,' dijo Severus. 'Ni en la de mi madre, para el caso. Sé que puede parecerle un poco extraño ahora, pero algún día lo comprenderá.'
'Gracias,' dijo Slughorn con una palmada en la espalda de Severus. 'Todavía no comprendo del todo por qué, pero he preparado un pequeño discurso.'
'No puedo esperar para oírlo,' dijo Severus mientras le daba a Slughorn un ligero empujón en dirección a la piña escarchada. 'Fleamont, me alegro de que viniera.'
'Yo también me alegro de verte, Severus,' dijo Fleamont. 'Felicidades por tu nuevo hogar, y tu pequeña familia.'
'Gracias,' dijo Severus. 'Y gracias por todo lo que ha hecho por nosotros. Esto no habría sido posible sin su ayuda.'
'De nada,' dijo Fleamont. 'Ahora bien, ¿cuándo comienza la ceremonia? Ha pasado un tiempo desde que he visto una unión de manos adecuada.'
'En una hora más o menos,' dijo Severus. 'Creo que Dumbledore está preparándolo todo en el jardín mientras hablamos.'
'Ejem – ejem,' tosió Petunia desde detrás de ellos. 'Severus, ¿puedo hablar contigo en privado un momento?'
'A juzgar por la manera en que estás mirándome, creo que no tengo mucha elección,' dijo Severus. 'Discúlpeme, Fleamont.'
'Está bien,' dijo Fleamont. 'Creo que veo a Damocles y Catriona allí con el pequeño Bronwyn.'
Severus siguió a Petunia escaleras arriba y dentro del dormitorio. '¿Hay algo que olvidé?' preguntó él.
'Hace mucho tiempo,' dijo Petunia mientras rebuscaba en uno de los cajones de Lily, 'tú y yo hicimos un trato.'
Severus alzó una ceja. '¿Un trato?'
'Sí, un trato,' repitió Petunia. 'Un trato por el que te cortaría el pelo si alguna vez te casabas con Lily.'
'Había olvidado eso,' dijo Severus con franqueza, 'y no sin razón.'
De las profundidades del cajón, ella sacó un par de tijeras. 'Siéntate en esa silla,' ordenó. 'Un trato es un trato.'
Severus se sentó con un suspiro. 'Sólo asegúrate de que todavía me llegue a los hombros,' gruñó.
'En este momento estoy celosa de tu largo,' dijo Petunia mientras comenzaba a peinarle el cabello. 'Quiero decir, mira esto. ¡Te llega a los codos!'
'Entonces, ¿por qué cortarlo?' espetó Severus. 'El largo de mi pelo no está haciéndote ningún daño, ¿verdad?'
'Lo primero de todo,' dijo Petunia, 'hoy es el día de tu boda y se supone que no debes hacer que todas las mujeres estén celosas de tu pelo. En segundo lugar, has estado utilizando tu pelo como excusa para esconder la cara durante demasiado tiempo – no, no Severus, no comiences a discutir conmigo. Es dolorosamente obvio que has estado usándolo como una cortina para esconderte detrás. Estás a punto de convertirte en un hombre de familia. Tu tiempo de esconderte ha terminado.'
Severus se miró en el espejo después de que Petunia hubo terminado de cortarle el pelo. Tuvo que admitir, aunque de mala gana, que volver a llevarlo hasta los hombros se veía mucho mejor que el largo desastre salvaje en que se había convertido.
'Severus,' dijo Petunia parada detrás de él, 'voy a ser franca, pero voy a decirlo de todos modos. Se supone que los niños no tienen niños. Está bien que ahora parezcas el hombre adulto que eres.'
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Un gran círculo había sido dibujado en la hierba en el centro del jardín. Todos se habían reunido alrededor, con Severus y Dumbledore parados en el centro, esperando que Erwin lo atravesara con Lily para entregarla.
Lily apareció. Sus rizos rojos estaban rebotando en sus hombros, y Severus descubrió que llevaba el antiguo vestido de boda de su madre. Sus ojos se movieron de Lily a Árnica, que lo saludó con un encogimiento de hombros y un guiño.
Severus tomó a Lily de la mano y encararon a Dumbledore, que bajó la mirada hacia ellos con una amplia sonrisa. 'Estoy muy orgulloso de ambos,' susurró Dumbledore de modo que sólo ellos pudieran oír.
'Bienvenidos, amigos y familia,' comenzó Dumbledore. 'Estamos reunidos hoy aquí para atar el nudo entre la señorita Lily Evans y el señor Severus Snape. Podéis unir vuestras manos.'
Severus miró a Lily a los ojos mientras se cogían por las muñecas. No se sentía nervioso en lo más mínimo, pero el hecho de que ella estuviera levantando la mirada hacia él con adoración hizo que su corazón diera un vuelco.
'Hoy, estás tomando la mano de tu mejor amigo,' citó Dumbledore mientras ataba la cuerda dorada alrededor de sus manos con cada línea, 'joven y fuerte y lleno de amor por ti, ya que prometéis amaros el uno al otro para siempre en el día de vuestra boda. Éstas son las manos que trabajarán junto a las tuyas mientras construís vuestro futuro juntos. Éstas son las manos que te amarán y apreciarán con pasión a lo largo de los años y te reconfortarán como ninguna otra. Éstas son las manos que te sostendrán cuando el temor y el dolor llenen tu mente. Éstas son las manos que secarán las lágrimas de tus ojos. Lágrimas de pesar, y lágrimas de dicha. Éstas son las manos que te ayudarán a mantener tu familia unida como una. Éstas son las manos que te darán fuerza cuando la necesites.'
La cuerda dorada estaba ahora ligada por completo alrededor de sus manos. 'Si hay alguien en contra de la unión de estos dos jóvenes amantes, puede hablar ahora, o mantener su paz para siempre.'
Siguió silencio. Por el rabillo del ojo, Severus pudo ver a varias personas secándose algunas lágrimas y se dio cuenta de que lágrimas de felicidad habían comenzado a formarse también en sus ojos.
'Y ahora,' continuó Dumbledore, 'puedes desligarte de estas cuerdas y besar a la novia.'
La cuerda cayó al suelo cuando soltaron sus manos. Severus la atrajo y la besó apasionadamente, haciendo que todos alrededor del círculo los vitorearan.
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'Creo que es el momento del discurso del padrino,' dijo Slughorn después de hacer tintinear una copa para llamar la atención de todos. 'Como la mayoría de vosotros sabéis, soy el maestro de Pociones de Severus y Lily en Hogwarts, o solía serlo, debería decir. En todos mis años de docencia, raramente he encontrado estudiantes con tanto talento – y me alegro mucho de saber que su talento no va a desperdiciarse ahora que han inaugurado su propia fábrica de pociones en su propio hogar.'
'No comprendí del todo por qué me pediste que fuera tu padrino,' continuó Slughorn, 'hasta que recordé una conversación privada que tuvimos hace mucho tiempo. La conexión entre tú y yo no gira necesariamente en torno a nuestro amor por las pociones, sino que gira en torno a tu madre. Ya veis, todos, Eileen Prince fue también una de mis mejores alumnas. Siempre estaba allí para ayudarme a limpiar después de clase, y siempre estaba allí cada vez que me apetecía jugar una partida de Gobstones – que ella siempre ganaba porque era la campeona del colegio.' Slughorn se secó una lágrima después de haber mencionado a Eileen. 'Severus, no quiero estar aquí sólo para decir qué brillante estudiante eres. En cambio, quiero estar aquí para ayudarte a recordar que tu madre te quería mucho, y sé que esto es cierto desde el día que te puso en mis brazos después de que nacieras. Desearía que tu madre estuviera aquí para verte de modo que pudiera ver cuán querido eres hoy. Y lo mismo cuenta para ti, querida Lily, porque sé cuánto cariño te tenía Eileen también.'
Todos comenzaron a aplaudir después de que Slughorn hubo dado su discurso. Tanto Severus como Lily estaban secándose algunas lágrimas en memoria de Eileen, que no estaría ahí para verlos casarse, o verlos convertirse en padres por sí mismos.
'Gracias, profesor,' dijo Severus mientras se levantaba, 'por recordarme el amor de mi madre. Ahora que estoy en pie, hay algo que me gustaría compartir con todos antes de que continuemos esta fiesta. No soy un hombre sentimental, o al menos no en presencia de otros, y en consecuencia probablemente nunca volveréis a oírme decirlo. Así que, por favor, tened paciencia conmigo. Lo primero de todo, Lily, te amo. Hay muchas maneras de describir cuán bendecido me siento por llamarte mi esposa, pero imaginé que preferiría mostrártelo en forma de un regalo.'
De debajo de la mesa, Severus sacó un estuche de guitarra. 'En realidad prometí darte este reglo en tu cumpleaños – pero, como tuvimos un pequeño cambio de planes, nunca tuve la oportunidad de dártelo.'
Lily comenzó a reír. '¿Es lo que creo que es?' dijo mientras comenzaba a botar arriba y abajo.
'Es exactamente lo que crees que es,' dijo Severus. 'Considéralo mi regalo de boda para ti.'
'Gracias, Sev,' dijo Lily después de besarlo. 'Ahora por fin podemos comenzar a improvisar juntos de nuevo.'
'En segundo lugar, hay algo que deseo decirle a Petunia,' continuó Severus. 'Petunia, mi querida hermana, tú y yo tuvimos un comienzo bastante difícil – y todavía lamento aquella rama cayendo en tu cabeza hace todos esos años. Me alegro de que hayas encontrado tu camino como Muggle en un mundo rodeado de magia. Sólo quiero decirte, gracias, por todo el amor y el apoyo que me has dado en los últimos años.'
'Salud,' dijo Petunia mientras levantaba una copa de champagne. 'Yo también te quiero, hermanito.'
'Árnica,' dijo Severus. 'Has hecho tantas cosas por mí cuando yo era incapaz de hacerlas. Arreglar el funeral de mi madre. Limpiar Spinner's End. Ayudarme a lidiar con la muerte de mi padre. Dejarme mensajes secretos para llamarme de vuelta a casa. Guardar el vestido de boda de mi madre incluso después de que te dijera que simplemente lo tiraras. Siempre has hecho que me sintiera bienvenido en tu hogar, especialmente cuando las cosas iban mal en mi propio hogar, y nunca me has pedido nada a cambio. Siempre estás pensando tres pasos por delante, y admiro tu inteligencia. Gracias por ser mi madre cuando mi propia madre ya no pudo.'
Árnica se acercó a Severus y lo atrajo a un estrecho abrazo. 'Te quiero, Severus,' susurró de modo que sólo él pudiera oír. 'Estoy tan agradecida de que Lily te haya encontrado.'
'Por último pero no menos importante,' dijo Severus después de que Árnica lo hubo soltado, 'Erwin.'
Erwin enderezó la espalda un poco, como si supiera que tenía que prepararse para el golpe emocional que estaba a punto de llegar.
'Erwin,' repitió Severus, 'o quizá debería llamarte sólo papá, porque eso es exactamente lo que has llegado a ser durante todos estos años. Mi papá. Mi figura paterna. Mi modelo de conducta. Sé que tú y yo no estamos en los términos más amistosos ahora mismo, y francamente – me duele. Me duele porque tú eres el hombre que admiro, y lo último que quiero es que me desprecies. Lo más importante que me has enseñado es lo que significa ser un hombre. Asumir mi responsabilidad – y cuidar y proveer lo que más importa. Si acabo siendo sólo la mitad de hombre que tú eres, entonces todavía sería uno grande. Espero que encuentres en tu corazón perdonarme, porque el modo en que me mires, me importa – y necesito que estemos bien. De verdad lo necesito.'
Sin querer hablar más, Severus se acercó a Erwin, que también se había levantado para acercarse a él. Se atrajeron a un estrecho abrazo, dejando que las lágrimas fluyeran sin preocuparse de que todos estaban mirándolos. 'Te quiero, hijo,' dijo Erwin mientras sollozaba en el hombro de Severus, 'y no puedo esperar para conocer a mi nieto.'
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N/A Allá por el capítulo 37 cuando la familia está limpiando Spinner's End, Severus le dice a Árnica que simplemente tire el antiguo vestido de boda de su madre. Claramente, ella no le hizo caso. En uno de aquellos capítulos (133) Petunia también hace el trato con Severus de que, si alguna vez se casa con Lily, ella podrá cortarle el pelo.
N/A La luna llena cayó el 30 de julio de 1977. La boda es al día siguiente. Simbólicamente, en el cumpleaños de Harry.
