El Retorno de un Hermano Perdido
Lily no sabía a dónde mirar o pararse después de haber servido el desayuno en la mesa de afuera. 'Entonces, ¿cómo está, señor Grindelwald?' preguntó en un intento de comenzar una conversación casual.
'Muy bien, considerando las circunstancias, Sra Snape,' dijo Grindelwald con un cortés asentimiento.
'Por favor, llámeme sólo Lily,' dijo Lily.
'Es ese caso, Lily, puede llamarme Gellert,' dijo Gellert. 'Qué encantador ver que lleva un niño. Severus no lo mencionó cuando se quedó en Nurmengard conmigo.'
'En su defensa, no lo supo hasta que llegó a casa,' dijo Lily. '¿Le apetece un café, Gellert?'
'Me encantaría un café,' dijo Gellert con una sonrisa. 'Severus, ¿podría decirme de quiénes son las tumbas que están al borde de su jardín?'
'De Nicolás y Perenelle Flamel,' dijo Severus. 'Nos legaron esta casa después de su muerte. Sólo han pasado unas semanas desde su fallecimiento.'
'Nicolás y Perenelle, dice,' dijo Gellert mientras miraba hacia las tumbas. 'Creo que me encontré con ellos una o dos veces, cuando Albus y yo todavía estábamos juntos. Una pareja encantadora. Y lo ocultaban bien, pero también eran poderosos.'
'¿Cómo fue, volver a ver a Dumbledore?' preguntó Severus.
'Difícil,' admitió Gellert. 'Difícil para ambos, pero era necesario hacerlo.'
'¿Qué es lo que era necesario hacer?' preguntó Lily francamente.
'Probablemente son conscientes de que comparto una larga historia con Albus,' respondió Gellert. 'Muchas palabras han quedado sin decirse desde la última vez que nos encontramos. El tiempo no sana todas las heridas – pero ha pasado el suficiente para que ahora podamos decirlas en voz alta.'
'¿Le ha traído paz?' preguntó Lily, que estaba sintiéndose un poco más cómoda en presencia de Gellert.
Gellert sacudió la cabeza. 'No creo que sea posible dejar ir de verdad jamás lo que una vez amaste profundamente. Albus y yo, estamos mejor manteniéndonos a distancia, por nuestro propio bien. Pero eso no lo hace más fácil a largo plazo.'
'¿Dónde está Dumbledore, realmente?' preguntó Severus. 'Esperaba que le habría acompañado.'
'Está en el Ministerio en Londres,' dijo Gellert. 'Junto a Newt, para hablar del problema con el dragón en el que Voldemort puso las manos. Quizá se unan a nosotros más tarde hoy. Quizá no lo hagan.'
'¿Hay algo que necesite de mí?' preguntó Severus. 'No ha recorrido todo este camino sólo para tomar café con nosotros, ¿verdad?'
'Los Cuatro Grandes Magos que desafiaron a la Muerte se realinean,' citó Gellert. 'Eso es lo que la profecía predijo, ¿cierto? Albus es uno de los cuatro, y conociéndolo, ésta puede ser mi última oportunidad de demostrarle que ya no soy el hombre que solía ser. Somos viejos, él y yo. Puede que no falte mucho hasta que encontremos el mismo destino que Nicolás y Perenelle.'
'¿Quiere volver con él, antes del final?' preguntó Lily.
'Dudo que me acepte,' dijo Gellert. 'Pero debo intentarlo, ahora que todavía hay tiempo. Puede que no caigamos como amantes, pero quizá todavía podamos caer como iguales.'
'Bueno, pienso que eso es muy noble por su parte,' dijo Lily. '¿Más café?'
'Sí, por favor,' dijo Gellert. 'Debo decir, Severus, que ha encontrado una esposa por la que vale la pena morir.'
'No tiene ni idea, Gellert,' dijo Severus con una sonrisa burlona. 'No tiene ni idea.'
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Severus, Lily y Grindelwald pasaron el resto de la tarde caminando a lo largo del río a través de los bosques de Ottery St. Catchpole, hablando de todo lo que había sucedido desde que Severus estuvo en Nurmengard. También informaron a Grindelwald de cualquier progreso que el Señor Tenebroso había hecho en el último par de meses y le mostraron los pedazos del Horrocrux que Frank había destruido el día anterior. Grindelwald escarbó en lo más profundo de su mente en busca de cualquier información que conociera acerca de la leyenda del Rey Arturo, pero descubrió, para su propia decepción, que su conocimiento era limitado.
Para el final del día, Dumbledore y Scamander sí regresaron de su reunión en Londres y se unieron a ellos en el jardín para cenar.
'Supongo que ya no necesitamos el recuerdo de Slughorn después de esto,' dijo Dumbledore después de investigar los pedazos destrozados de la copa.
'No, no lo hacemos,' confirmó Severus. 'No creo que Slughorn necesite que volvamos a recordarle que fue él quien proporcionó información sobre los Horrocruxes al Señor Tenebroso. Tenemos toda la información que necesitamos. Ahora todo lo que falta es que creemos un plan para ponerle fin.'
'Envié una carta al clan McFusty en Skye, pidiéndoles su cooperación en el momento que Voldemort aparezca con el dragón,' dijo Newt. 'Tengo la esperanza de que pondrán a alguien en espera cuando llegue el momento.'
'Espero que ese día nunca llegue,' dijo Severus. 'Sabemos que no vamos a ver ese dragón hasta el día que nos lo encontremos en algún campo de batalla. Necesitamos estar preparados para lo peor. En lo que estoy más interesado es en cualquier noticia relacionada con Igor Karkaroff.'
'He enviado una carta con la esperanza de acordar una reunión con Karkaroff,' dijo Dumbledore. 'Ya que ambos somos directores de dos prestigiosos colegios de magia, he tenido la esperanza de crear algún tipo de vínculo. Desafortunadamente, no he recibido respuesta todavía – y dudo que lo haga nunca.'
'Supongo que sólo el tiempo nos dirá el paradero de Karkaroff,' dijo Severus. 'Dumbledore – Albus, ¿tiene conocimiento de cuán lejos ha sido capaz de progresar hacia el norte el Señor Tenebroso?'
'Es complicado rastrear sus motivos,' dijo Dumbledore, 'pero predigo que va a abrirse camino hasta el Muro de Adriano. Si deseamos mantenerlo lejos de Hogwarts, el Muro de Adriano será el lugar donde poner las barreras.'
'Es un muro muy largo que defender,' dijo Severus. 'Sugiero que reúna a todos los miembros de la Orden del Fénix – y comience a conjurar encantamientos protectores a lo largo del muro antes de que sea demasiado tarde. Si hay algo para lo que me necesite, prometo que jugaré mi parte.'
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Newt, Albus y Gellert se marcharon mucho después de que el sol se hubiera puesto. Lily, exhausta por toda la información que se había intercambiado a lo largo del día, había decidido irse a la cama poco después de su partida.
Severus, por otra parte, decidió quedarse un poco más, buscando en sus viejos libros de hechizos con la esperanza de encontrar información sobre encantamientos protectores. Encontró algunos, incluidos algunos encantamientos con efecto repelente, y decidió terminar el día después de eso.
Mientras devolvía los libros a la estantería, le llamó la atención una blanca figura caminando a través de los árboles en el bosque al otro lado del río. Con la varita preparada en la mano, salió afuera, preguntándose si podría ser ese misterioso ciervo blanco de nuevo.
'Lumos,' susurró. Con la luz de su varita levantada al frente, se acercó despacio a la orilla del río. La misteriosa figura blanca seguía allí, emitiendo demasiada luz para ser el ciervo blanco.
'¿Quién eres?' gritó Severus a la oscuridad. '¡Muéstrate!'
El Patronus de un león se reveló desde detrás de los árboles. '¿Estás solo?' el fantasma de una voz habló a través de la boca del león.
'¿Regulus?' dijo Severus mientras bajaba su varita. 'Regulus, sé que eres tú.'
El león avanzó hasta la orilla opuesta del río. '¿Estás solo?' repitió.
'¿Eres tú?' preguntó Severus. 'No es asunto tuyo pisar este edificio a menos que me informes de tus motivos.'
'Lo soy, pero tengo muy poco tiempo,' dijo el león. 'Ya puedo sentir la marca comenzando a arder.'
'No hablaré contigo si no te muestras, Regulus,' dijo Severus de manera exigente. 'Estoy solo. Avanza.'
Desde detrás del león, Regulus salió a la vista. No tenía el aspecto del día que había seguido al Señor Tenebroso en el Bosque Prohibido. Había perdió un montón de peso. La túnica le sentaba mal y sus ojos se veían hundidos, como si hubiera tenido un breve encuentro con un Dementor sólo un momento antes. 'No estoy pidiéndote ayuda,' dijo con un temblor en la voz. 'Estoy aquí para advertirte.'
'¿Advertirme sobre qué?' dijo Severus, tratando de sonar lo más despreocupado que pudo. '¿De que el Señor Tenebroso sigue tras de mí? ¿O de que mi familia está en peligro – de nuevo? Son viejas noticias y no vamos a ninguna parte.'
'Estoy aquí para decirte que lo sabe,' dijo Regulus mientras su Patronus se disolvía como humo sobre el agua. 'Sabe qué es lo que buscas, y no está contento.'
'¿Y cómo se supone que debo creer lo que digas, eh?' dijo Severus con desprecio. 'Te confié información vital sobre ese guardapelo, y tú nos volviste la puta espalda a todos. Después de todo lo que hemos hecho por ti. Después de tratar de mantenerte lejos del Señor Tenebroso y sus tentaciones. Después–'
'–comprendo por qué estás disgustado, Severus,' dijo Regulus, aunque el temblor en su voz delataba que también estaba enojándose, 'pero éste no es el momento de comenzar a lanzarnos insultos el uno al otro. Volveré a decirlo. No estoy aquí para causar problemas. Estoy aquí para ayudarte.'
'¿Y por qué de repente deseas ayudarme?' espetó Severus en respuesta. '¿Qué te hace pensar que puedo confiar en una sola cosa que digas, sabiendo lo que nos hiciste, a aquellos pobres Thestrals – y especialmente a tu a hermano?'
'No espero que confíes en mí,' dijo Regulus, tratando de recuperar la calma. 'Sólo necesito que escuches. Como dije, tengo muy poco tiempo.'
'Entonces, lo sabe, ¿eh?' dijo Severus. 'Sabe que vamos tras los Horrocruxes. ¿Eso era todo, o todavía hay algo más que desees compartir?'
'¿Cómo está mi hermano?' preguntó Regulus. 'Por favor, dime que está bien.'
'Te quiere, te extraña, y también te odia,' dijo Severus con franqueza. 'Eras el último miembro de su familia a quién él importaba – y entonces te marchaste.'
'Estoy haciendo esto por mi familia también, ¿sabes?' dijo Regulus a la defensiva. 'No quiero que mis padres me odien, y no–'
'–ahórrate el aliento,' dijo Severus con frialdad. '¿Cómo te las arreglaste para encontrarme aquí?'
'He estado siguiéndote desde el día que abandoné Hogwarts,' respondió Regulus.
'Lo que significa que eres la razón de que el Señor Tenebroso sepa que vamos tras los Horrocruxes,' dijo Severus. 'Corrígeme si me equivoco.'
Regulus no respondió. En cambio, inclinó la cabeza con vergüenza. 'No sabes cómo es, Severus, estar atrapado entre dos fuegos de una lucha mientras no quieres tener nada que ver con ninguno.'
La furia que había estado bullendo en su interior estalló. '¡SI HAY UNA COSA QUE SÉ JODIDAMENTE BIEN, REGULUS, ES CONOCER LO QUE ES ESTAR ATRAPADO EN MEDIO DE LA BATALLA DE ALGÚN OTRO! ¡SAL DE AQUÍ! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE NUNCA!'
'Tengo que marcharme,' dijo Regulus, no picando en el exabrupto de Severus. 'He sido capaz de mantenerlo alejado de ti y Lily por algún tiempo. No sé si puedo mantenerlo mucho más.'
Con un suave pop, Regulus se Apareció en la nada, dejando a Severus solo junto a la ribera. Todavía lleno de rabia, regresó dentro y encontró a Lily parada en medio de la sala de estar. Tenía las manos puestas en las caderas del mismo modo que Molly cuando exigía respuestas. '¿De qué iba todo eso?' preguntó. '¿Quién estaba ahí afuera?'
'Regulus,' gruñó Severus. 'El Señor Tenebroso sabe lo que andamos buscando.'
'¿Y vino aquí sólo para compartir eso con nosotros?'
Severus se desplomó en el sofá. 'Joder,' murmuró por lo bajo. 'No debería haberle gritado. De verdad no debería haberlo hecho.'
'¿Cómo es que sabe que vivimos aquí?'
Severus levantó la mirada hacia Lily y sacudió la cabeza. 'Porque ha estado combatiendo una batalla completamente diferente, Lily. Está atrapado en el medio, y no hay nada que podamos hacer al respecto.'
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N/A He mencionado el Muro de Adriano antes en un capítulo anterior. El Muro también se conoce como Muro de los Pictos ya que fue construido para mantener a los romanos y los antiguos británicos separados. También se conoce como la frontera del matrimonio porque divide Escocia e Inglaterra (aunque el Muro técnicamente está en césped inglés). Puedes casarte legalmente en Escocia a la edad de 16. En Inglaterra la edad legal es 18. De ahí el nombre.
