La Batalla del Muro de Adriano II
'Pero, por supuesto,' gruñó Sirius. '¿Qué es una batalla sin un poco de maldita lluvia?'
'Mientras la lluvia no sea sangrienta* de verdad,' dijo Peter mientras levantaba la vista al cielo. 'Ésa es una fea tormenta dirigiéndose en nuestra dirección.'
Severus también elevó la mirada al cielo. El sol casi se había puesto y el brillante cielo azul estaba siendo reemplazado por nubes oscuras rodando sobre sus cabezas. La electricidad podía saborearse en el aire. Lo que sea que la tormenta estuviera a punto de traer, iba a traer más que lluvia.
'Entonces, ¿qué es lo siguiente?' dijo Sirius mientras el sarcasmo goteaba de sus labios. 'Ah, espera, cómo pude olvidarlo. Un alegre dragón escupiendo fuego - ¡como si el trueno y la lluvia no fueran suficiente! ¡Y no olvidemos a los hombres-lobo, oh, no!'
'Cállate, Canuto,' dijo Remus con franqueza. 'Sé que estás tratando de aligerar el humor, pero no estás ayudando.'
'Perdona,' dijo Sirius con un suspiro. 'Es sólo – que mi familia está allí afuera, al otro lado. Especialmente mi hermano. Simplemente no puedo soportar la idea de tener que enfrentarme a él en la batalla.'
'Todos vamos a enfrentarnos a personas que conocemos,' dijo Evan sombríamente. 'Dumbledore está a punto de dar instrucciones antes de que los hombres-lobo se transformen. Mejor vayamos a escuchar lo que tiene que decir.'
El grupo siguió a Evan dentro de la tienda. Era la tienda mágica más grande que Severus había visto jamás y representaba más un hotel que cualquier otra cosa. 'Severus,' dijo Dumbledore mientras se materializaba detrás de él. 'Deseo hablar contigo antes de dirigirme a cualquier otro.'
Severus siguió a Dumbledore a una parte más privada de la tienda donde también encontró a Grindelwald esperándolos. '¿Cómo lo lleva?' preguntó Grindelwald. '¿Puede interesarle un vaso de whisky de fuego?'
'Sí, me iría bien algo para quitarme los nervios,' dijo Severus mientras aceptaba el vaso. 'Y no, no lo llevo bien. La batalla está aquí y aun así mi mente está en otra parte.'
'Comprensible,' dijo Grindelwald. 'Severus, no le trajimos aquí para animarle. Le invitamos aquí porque queríamos pedirle algo.'
Los ojos de Severus se movieron de Grindelwald a Dumbledore. El centelleo en los ojos de Dumbledore se había desvanecido y era reemplazado por una mirada de tristeza. 'Es sobre la Varita de Saúco,' dijo. 'No importa lo que ocurra hoy en este campo de batalla, no puede caer en manos de Voldemort.'
'Entonces, ¿qué está sugiriendo?' preguntó Severus, temiendo la cuestión que estaba a punto de seguir.
'No puedo simplemente entregarte esta varita, Severus,' explicó Dumbledore, 'tiene que ser ganada en batalla.'
'Soy muy consciente,' gruñó Severus. 'El Señor Tenebroso me hizo matar a causa de esta varita, creyendo que era mía porque yo lo maté a usted aquel día en la cima de la Torre de Astronomía. Excepto que no era mía, porque no había sido yo quien lo había desarmado. Usted iba tres pasos por delante de todos aquel día, como siempre.'
'¿Esto significa que comprendes lo que estoy pidiéndote, Severus?' preguntó Dumbledore.
Severus elevó la voz involuntariamente. 'Significa que si se ve superado, debo ser quien lo mate y proteja la varita.'
Dumbledore se quitó sus anteojos de media luna y bajó la mirada avergonzado. 'Sé que estoy pidiéndote lo imposible, Severus – y aun así, necesito tu palabra de que lo harás.'
'Sólo porque lo he hecho antes, no significa que una segunda vez será más fácil,' dijo Severus, su voz temblando de ira.
'Tienes que hacerlo, Severus,' dijo Dumbledore. 'No hay otro modo.'
'¿Qué quiere decir con que no hay otro –?' Severus se interrumpió y notó cómo estaban mirándolo ambos hombres.
'Tres pasos por delante, como dijiste,' dijo Dumbledore. 'Severus – por favor. Sabes mejor que nadie no temer lo que viene después de la muerte.'
'Bien,' dijo Severus rígidamente. 'Pero no puedo hacer ninguna promesa basada en cómo terminará esta noche. Ahora, si me disculpan, puedo oír a los licántropos transformándose.' Los dolorosos aullidos de cientos de licántropos llenaron el aire, haciendo que escalofríos viajaran por su espina dorsal. 'Y puedo oírlos también al otro lado. Éstas son nuestras últimas instrucciones. Ahora o nunca.'
. . . . . . . . .
Las instrucciones de Dumbledore habían sido exactamente eso – breves*. Se explicó una estrategia. Se aconsejó a la gente seguir la dirección de los Aurores. Se dijeron algunas palabras de ánimo. La tormenta que había estado amenazando ahora estaba desatándose afuera. Se intercambiaron muchas palabras, pero pocas se oían a través del atronador sonido de arriba.
Al otro lado del muro, cientos – si no miles – de Mortífagos, licántropos y partidarios estaban parados ordenadamente, fila por fila, preparados para atravesar el escudo protector del muro. Ni el Señor Tenebroso ni el dragón estaban en ningún lugar a la vista, como se esperaba. Estaba esperando su momento en algún lugar en las sombras, esperando el momento adecuado para atacar.
'Lunático acaba de unirse al resto de hombres-lobo,' dijo Sirius. 'Me pregunto si volveré a verlo alguna vez.'
'Catriona es una buena líder,' dijo Severus, aunque no sonando muy tranquilizador. 'Mientras Remus haga lo que le diga, debería estar bien.'
'Espero que tengas razón, Snape,' dijo Potter. 'Ahora, ¿qué hacemos?'
'Esperamos,' dijo Severus. 'Esperamos tanto tiempo como les lleve atravesar las barreras. Y después de eso, mata cualquier cosa que intente matarte. A eso se reduce todo.'
El primer golpe del otro lado sacudió la tierra como un terremoto. Los hechizos se lanzaban al aire como fuegos artificiales y golpeaban el escudo protector. El escudo estaba palpitando, como si tratara de repararse por sí mismo de todo lo que estaban lanzándole.
'¿Qué es ese sonido?' chilló Peter. 'No creo que sea el viento cambiando.'
Desde lejos detrás de los Mortífagos, podía oírse el sonido de enormes alas golpeando la ventosa lluvia.
'¡DRAGÓN!' gritó el Auror Moody en la distancia. '¡LLEGA EL DRAGÓN! ¡LEVANTAD LOS ESCUDOS!'
A todo su alrededor, fueron conjurados encantamientos Protego. El dragón negro era casi invisible contra el cielo tormentoso. Un mar de Mortífagos y licántropos se dividió en dos, abriendo el camino para el fuego del dragón.
Destellaban rayos sobre el campo de batalla. La monstruosa silueta del dragón podía verse mientras volaba hacia el Muro, haciendo que varios gritaran de miedo.
'¡Creo que acabo de ver a Quien-Tú-Sabes en su lomo!' gritó Sirius. '¿Cómo es posible eso?'
'¡No lo domó!' gritó Severus en respuesta. 'Creo que encontró un modo de conjurar una maldición Imperius sobre él. Mantened levantados los escudos. ¡Está a punto de escupir fuego!'
El calor estaba aumentando en la garganta del dragón. En cuestión de momentos, un fuego estalló a través de sus dientes, mayor que cualquier fuego que Severus hubiera visto nunca antes. El calor los golpeó como un sol abrasador e hizo que la lluvia a su alrededor se evaporara.
El escudo del Muro comenzó a vibrar con violencia. '¡Va a agrietarse!' gritó Severus. '¡Dispersaos! ¡AHORA!'
Un agujero atravesó quemando el escudo como si estuviera hecho de papel. Los licántropos fueron los primeros en saltar sobre el muro. Más adelante, Severus pudo ver a Fabian y Gideon Prewett corriendo a la batalla, preparados para volar a la gente a un lado.
Todo ocurrió tan rápido. Los hechizos estaban volando alrededor de los oídos de Severus. Gritos de terror resonaban sobre el campo de batalla a ambos lados. Él lanzaba tantos hechizos aturdidores como podía para eliminar a los licántropos que lo rodeaban.
El dragón estaba arrasando el campo. Su cola balanceándose peligrosamente de lado a lado, derribando a cualquiera que se ponía en su camino. Otro estallido de fuego salió de su boca. Esta vez incendiando la tienda y los árboles detrás de ella.
Severus había perdido de vista a todos los que habían estado cerca de él. Su mente estaba fija en mantenerse lo más lejos posible de la boca del dragón, haciendo que corriera en círculos por el campo de batalla.
Desvió muchos hechizos lanzados hacia él. Reconoció a algunos de los Mortífagos de otra vida. Dolohov. Yaxley. Travers. Por el rabillo del ojo, captó incluso a Lucius y Narcissa Malfoy corriendo hacia Dumbledore, que los echó a un lado con un simple movimiento de varita.
Había hechizado a otro Mortífago mientras corría hacia el muro, cuando de repente le dieron una patada en la espalda y cayó duramente al suelo. Cuando se dio la vuelta, se encontró cara a cara con Karkaroff, que estaba sosteniendo una varita en su rostro.
'Nos encontramos de nuevo, Severus,' dijo Karkaroff con una malvada sonrisa en la cara.
'¿De nuevo?' dijo Severus, confundido. 'Nunca nos hemos encontrado antes.'
'Oh, pero lo hemos hecho,' dijo Karkaroff, ahora sosteniendo la varita contra la garganta de Severus. 'La primera vez que nos encontramos fue en Hogsmeade, hace mucho, mucho tiempo al parecer. La segunda vez fue la noche de fin de año. Esa misma noche tu madre murió de repente.'
Una rabia que no había sentido en mucho tiempo comenzó a bullir en su interior. 'Has estado fingiendo ser Malfoy todo este tiempo, ¿no?' escupió Severus. '¡Fuiste tú quien puso a mi padre bajo la Maldición Imperius! ¡Fuiste tú quien –!'
'Avada Ked–'
'¡AVADA KEDAVRA!' Grindelwald apareció de la nada, lanzando la maldición asesina directamente al corazón de Karkaroff. Los ojos de Karkaroff rodaron al fondo de su cabeza y estaba muerto antes de golpear el suelo.
'¡Sigue corriendo, Severus!' gritó Grindelwald. '¡Voldemort ya ha puesto sus ojos en ti!'
La rabia estaba haciendo que Severus temblara hasta su mismo núcleo. Tuvo ganas de patear el cadáver de Karkaroff una y otra vez, si no fuera porque el dragón estaba ahora mirándolo directamente a los ojos.
Pudo oír el sonido de pezuñas galopando detrás de él. Lilith se había abierto paso a través del escudo roto y ahora estaba corriendo hacia él. Velozmente, la agarró por la crin y aseguró las piernas tras sus alas justo antes de que el dragón escupiera fuego en su dirección, no alcanzándolo por meras pulgadas.
Lilith se remontó en el aire. Severus pudo ver al clan McFusty liderado por Scamander intentando desesperadamente alcanzar al dragón, pero eran contenidos por un grupo de licántropos rodeándolos. Cerca del borde del muro pudo ver a Fabian y Gideon yaciendo desmadejados en el suelo. Cuando se abalanzó por encima de ellos, se dio cuenta de que sus cuerpos habían sido desgarrados por garras de licántropos y supo que tenían que estar muertos.
'¡Tom!' gritó Severus desde arriba. '¡Es a mí a quien buscas! ¡VEN A ATRAPARME!'
Los ojos inyectados en sangre del Señor Tenebroso se fijaron en los suyos. Con su varita dirigió al dragón para que comenzara a agitar las alas, ordenándole que despegara.
Otro destello de luz cegadora sacudió el aire, ahogando cualquier sonido del campo de batalla y sus retumbares.
Alto en el aire, las maldiciones y hechizos lanzados entre los que estaban en el suelo apenas se oían. '¡SÓLO ESTAMOS TÚ Y YO, TOM! ¡ENFRÉNTATE A MÍ COMO EL HOMBRE QUE ERES!'
'Lo tienes, chica,' susurró Severus al oído de Lilith. 'En cuanto escupa fuego, vuela más alto.'
El Señor Tenebroso se encontraba al nivel de sus ojos. Desde las profundidades de la garganta del dragón, Severus pudo ver que estaba preparándose para lanzar más fuego. '¿Estás preparado para ser reducido a cenizas, Severus?' dijo Voldemort con frialdad.
Desde abajo, los licántropos comenzaron a aullar. Todos en el campo de batalla habían comenzado a mirar hacia arriba al cielo nocturno y a conjurar escudos contra el esperado fuego de arriba.
'¿Estás preparado para encontrar tu fin?'
. . . . . . . . .
*N/T Juego de palabras intraducible. "Bloody rain", dicho como un juramento, significaría, "maldita lluvia", pero el verdadero significado de la palabra "bloody" es "sangriento."
*N/T Juego de palabras con "briefing", "instrucciones" y "brief", "breve."
