Los Entierros
El silencio que ofrecían los bosques de Ottery St. Catchpole era ensordecedor. En cuestión de segundos, Severus se había Aparecido lejos de una batalla sobrecogedora, y llegó a casa a cielos claros y el suave rumor de los árboles.
Vio su hogar más adelante. La rueda del molino estaba girando, y el humo se elevaba del hogar. La casa estaba llena de su familia, y ahora mismo, los necesitaba más que a nada.
Despacio, trastabilló hasta la puerta delantera. '¡Lily!' dijo, su voz sonó ronca mientras llamaba a la puerta. 'Logré regresar. Lily –' La puerta se abrió de golpe, haciendo que se cayera de cara.
'¡Oh, no!' dijo Árnica, claramente conmocionada por el estado de Severus. '¡Molly – ven enseguida!'
'Lily – Lily está –'
'–muy embarazada todavía,' lo tranquilizó Molly. 'Ven, levántate, Severus. Tenemos que darte una mirada más de cerca.'
Las dos mujeres lo levantaron por las axilas y lo llevaron adentro. 'No sé dónde está Arthur,' farfulló Severus de camino. 'No sé – todo está perdido.'
Su visión comenzó a nublarse en el momento que lo sentaron en el sofá. A través de la puerta de atrás, pudo oír a Erwin y Lily entrando. '¡Sev!' chilló Lily mientras se sentaba a su lado en el sofá. 'Sev, ¿puedes –? Oh, joder.'
Severus fue incapaz de responder. Sus voces se amortiguaron mientras lo incordiaban sobre qué hacer. Captó algo en la línea de que sus heridas necesitaban tratarse enseguida. Pudo sentir que lo despojaban de su ropa y la sensación de alivio del díctamo goteando en su espalda. Estaba esforzándose mucho contra la muerte de la luz, pero la oscuridad ganó – y todas las luces se apagaron.
. . . . . . . . .
Severus despertó al día siguiente con Lily a su lado, su vientre redondo presionando el suyo. Podía sentir el incómodo tirón de los vendajes en su brazo, espalda y parte de su pierna, e imaginó que Molly y Árnica debían haber tratado las quemaduras del fuego del dragón con sus mejores capacidades.
Al otro lado de la puerta, podía oír voces discutiendo la batalla vivazmente, y sintió cierta sensación de alivio cuando oyó a Arthur entre ellos. Algo debía haber ido bien durante esa batalla después de todo. Oyó que el clan McFusty había logrado devolver el dragón a Skye con su madre. También había charla sobre todos los funerales que estaban organizándose. Dumbledore. Grindelwald. Mary. Gideon. Fabian. Regulus. James. Scrimgeour. Karkaroff. Dolohov. La lista continuaba, pero nadie más de la Joven Orden fue mencionado.
'Lily,' susurró Severus mientras la balanceaba gentilmente. 'Lily, ¿estás despierta?'
'Sí, pero en realidad no quiero estarlo,' dijo Lily mientras sofocaba un bostezo. '¿Cómo te sientes, Sev?'
'Terrible,' dijo Severus. 'Descubrí quién fue el responsable de la muerte de mi madre.'
'¿Quién fue?' preguntó Lily.
'Igor Karkaroff,' respondió Severus con amargura. 'Ha estado fingiendo ser Lucius Malfoy todo este tiempo. Y–'
Lily lo hizo callar poniendo un dedo en sus labios. 'Sev, necesitas descansar, y yo necesito evitar que tu mente dé vueltas fuera de control a toda costa. Perdí algunos amigos en ese campo – y casi te perdí a ti. Lo único en lo que quiero concentrarme ahora mismo, es en dar a luz. Después de eso, me permitiré llorarlos.'
'Lo comprendo,' dijo Severus mientras la besaba. '¿Qué mal aspecto tengo?'
Lily tocó la leve cicatriz de su hombro donde una bala lo había atravesado una vez. 'No es bueno, Sev – pero no imposible de vivir con ello. No creo que las cicatrices de las quemaduras desaparezcan por completo.'
'Qué afortunado soy de estar casado,' rio Severus con disimulo.
Hubo una débil llamada a la puerta. 'Severus, Lily, ¿estáis despiertos?'
'Sí, lo estamos, papá,' respondió Lily. ¿Qué pasa?'
'Algunos de vuestros amigos están aquí,' dijo Erwin. 'También el hermano de Dumbledore, Aberforth. Petunia está aquí con Gwendolyn también.'
Sorprendidos por las palabras de Erwin, ambos salieron de la cama y se prepararon para encontrarse con todos los que se habían reunido en la sala de estar.
Nadie tenía mejor aspecto que Severus. Todos estaban vendados en un lugar u otro. No se intercambiaban palabras. Todos estaban mirando al suelo, algunos con lágrimas en los ojos, otros sin ellas.
Severus no sabía muy bien qué hacer o decir y se volvió hacia Aberforth. 'Encantado de volver a verlo, señor Dumbledore,' dijo mientras se estrechaban la mano.
'Llámame sólo Aberforth,' dijo Aberforth mientras le quitaba importancia con un gesto. 'No soy como el hombre que fue mi hermano – ni lo seré. Si me sigues afuera, por favor, hay algo que me gustaría compartir contigo.'
Severus asintió y siguió a Aberforth hasta la ribera donde Nicolás y Perenelle estaban enterrados. 'Mi hermano, junto a Gellert Grindelwald, serán enterrados en los terrenos de Hogwarts. En este momento no hemos recibido ninguna confirmación de la actual directora, pero eso no va a impedir que hagamos que ocurra. La Profesora McGonagall se encargará de eso.'
Severus volvió a asentir. 'Si alguien puede, es ella. ¿Cómo es que quería encontrarse conmigo aquí, Aberforth?'
'Porque mi hermano dejó algo para ti, pero no puedo dártelo,' dijo Aberforth. 'Supongo que sabes lo que es.'
'La Espada de Gryffindor,' dijo Severus. '¿Y eso?'
'Porque está encajada en una roca,' dijo Aberforth. 'He tratado de sacarla, pero nada parece funcionar.'
Severus elevó la vista al cielo y resopló. 'Típico,' dijo. 'Tiene un plan, e incluso después de su muerte, está destinado a hacer que suceda.'
'A veces desearía que mi hermano no mirara la vida como si fuera una partida de ajedrez,' dijo Aberforth. 'Pero, por desgracia, tenía su manera de hacer las cosas. Sólo necesito que sepas, Severus, que sé que te tenía mucho aprecio.'
'Yo también lo apreciaba mucho,' dijo Severus. 'Definitivamente ha habido ocasiones en que no estábamos de acuerdo, pero al final, creyó en mí. Confió en mí, incluso, cuando nadie más lo hacía. Voy a extrañarlo.' Las lágrimas comenzaron a picar en los rabillos de sus ojos. 'No creo que pueda ir a Hogwarts para el funeral,' añadió Severus. 'Ahora mismo, no es un lugar muy seguro para mí.'
'Yo siempre estaré cerca, en Hogsmeade,' dijo Aberforth. 'Si alguna vez llega el momento en que necesites encaminarte allí, acude primero a mí. Te ayudaré a encontrar un modo.'
'Lo haré,' dijo Severus. 'Gracias.'
La gente estaba charlando calladamente alrededor del té una vez regresaron dentro. Se sentó junto a Lily en el sofá, que envolvió los brazos a su alrededor para consolarlo.
'Hay algo que me gustaría compartir con todos,' dijo Gwendolyn. 'Recibí noticias de mi hermano pequeño, Gilderoy, que sigue en Hogwarts.'
'Por favor, no me digas que los Mortífagos han tomado el control de Hogwarts,' dijo Remus con un gemido.
'No lo han hecho,' dijo Gwendolyn. 'De hecho, no ha habido ningún avistamiento de Mortífagos desde la batalla de anoche.'
'Probablemente estén tomándose su tiempo para recuperarse,' dijo Sirius amargamente. '¿Cuánto tiempo antes de que continúen su marcha hacia el norte?'
'Gilderoy me contaba que se inspiró en lo que hicisteis con la Joven Orden,' explicó Gwendolyn. 'Formó su propio grupo en Hogwarts. Hogwarts todavía es el lugar más seguro donde estar, incluso ahora que Dumbledore ha desaparecido.'
'¿Cómo se las arregló exactamente para contactar contigo?' preguntó Severus.
'A través de mí.' Fue Aberforth quien respondió. 'Tomo mensajes de los estudiantes y me aseguro de que llegan a sus familias – y viceversa.'
'No hemos estado exactamente paradas en Oxford, ¿sabes?' dijo Petunia. 'Dumbledore no vino con nosotras sólo porque fuera el lugar más seguro para ocultarse. Vino con nosotras porque establecimos una red con Roy y la ayuda del señor Aberforth.'
Una chispa de esperanza comenzó a surgir entre el grupo. 'Pero eso son noticias maravillosas,' dijo Alice. 'Ahora sabemos que hay un modo de entrar, si fuera necesario.'
'Gilderoy es un estudiante Ravenclaw, ¿verdad?' preguntó Severus.
'Sí, lo es,' confirmó Gwendolyn. '¿Qué hay de eso?'
'En ese caso, necesito que le entregues un mensaje,' dijo Severus. Cogió un pedazo de pergamino, sumergió su pluma en la tinta, y apresuradamente comenzó a escribir un mensaje.
'Necesito toda la información posible sobre Rowena Ravenclaw,' dijo mientras le entregaba a Gwendolyn la carta. 'El último horrocrux tiene que estar en Hogwarts, y tiene algo que ver con Rowena Ravenclaw. Ya que tu hermano tiene acceso a la torre Ravenclaw, tiene la posibilidad más alta de encontrar cualquier información relevante.'
'Me encargaré de ello,' dijo Gwendolyn mientras se metía la carta en el bolsillo.
'Creo que quiero pasear un rato,' dijo Emma. 'Necesito encontrar el modo de aclararme la cabeza.'
Todos los presentes accedieron. El resto de la tarde se pasó haciendo varias actividades. Algunos se encargaron de limpiar la casa. Otros comenzaron a arrancar hierbas del jardín. Algunos sólo hablaron, y otros se arrastraron a un sitio cómodo para quedarse dormidos.
Nada podría haber preparado a nadie para las secuelas de la batalla. La ausencia de James, Mary – e incluso Regulus, podía sentirse cada minuto que pasaba. A veces alguien estallaría en lágrimas al azar, sólo para volver a ser consolado por quienes lo rodeaban.
Para el final del día, el grupo se había dividido entre la casa de Erwin y Árnica, la casa de Molly y Arthur, y la casa de Severus y Lily.
'Lo siento, Severus,' dijo Peter mientras se ponía cómodo en el sofá. 'De verdad lo intenté.'
'Sé que lo hiciste,' dijo Severus mientras le tendía una manta a Peter. 'Me conseguiste la varita de Dumbledore. Eso debe contar para algo.'
'¿Acaso tienes pociones de Sueño sin Sueños?' preguntó Peter. 'No me apetece tener que lidiar con pesadillas esta noche.'
'Tengo,' dijo Severus. 'Te traeré una.'
Encontró algunas pociones color púrpura entre sus provisiones y se las entregó a Sirius y Remus también en caso de que las necesitaran. También se tomó una él mismo. Sabía que la poción era meramente una supresión temporal del problema más que la solución, pero ahora mismo, no le apetecía lidiar con las secuelas.
Después de beber la poción, apagó las luces y se acurrucó en los brazos de Lily; su calor y seguridad proporcionando un bienvenido consuelo.
. . . . . . . . .
El primer entierro aconteció la mañana de Hallowe'en. Fabian y Gideon Prewett fueron enterrados, lado a lado, al borde de los terrenos de la Madriguera. Molly se derrumbó una vez la tierra fue vertida sobre los ataúdes, y lloró hasta que se quedó sin lágrimas.
El segundo entierro fue el de Mary. Casi nadie conocía a la familia directa de Mary, lo que complicó un poco más las cosas cuando exigieron respuestas a cualquiera que hubiera estado presente en ese campo de batalla. Había sido duro. Especialmente para sus amigas. Había sido un doloroso recordatorio de la fragilidad de la vida, y de que un final largo y feliz no nos era concedido directamente por nacimiento.
Entre el segundo y tercer entierro, llegaron noticias de Aberforth de que Albus y Gellert había encontrado su último lugar de descanso en la linde del Bosque Prohibido. A las órdenes de Minerva, también mencionó en su carta que la espada en la piedra estaba junto a la lápida de Albus, en caso de que necesitara encontrarla alguna vez.
El tercer entierro fue el de James. Fleamont y su esposa se lamentaron cuando el ataúd de James fue bajado a la tierra. Sirius, Remus y Peter habían preparado un discurso, pero a Severus apenas le quedaba energía para escuchar lo que tenían que decir.
Lily le estrechó la mano. '¿Cómo lo llevas, Sev?'
'Estoy demasiado agotado para llorar,' dijo Severus. 'James y yo – acabábamos de decidir enterrar el hacha de guerra. Salimos a ese campo de batalla como amigos. Incluso me salvó la vida – pero yo no pude salvar la suya.'
'La cosa es, Lily,' continuó Severus, 'que creo, que al final, tuve que admitir que James era mejor hombre que yo. Me dio su Capa de Invisibilidad, de modo que pudiera regresar a casa contigo. De haber estado nuestros papeles invertidos, no creo que yo hubiera hecho lo que él hizo por mí.'
'Era un buen hombre,' dijo Lily mientras sonreía a través de sus lágrimas. 'Un poco idiota, pero tenía el corazón en el lugar correcto. Me doy cuenta de por qué una vez decidí tener a Harry con él. James era protector, hasta la médula.'
Todos se reunieron en la residencia de los Potter después del entierro para el té. 'Fleamont,' dijo Severus una vez encontró una oportunidad de hablar con él. 'James me dio esto. Debería devolvérselo.'
Severus le tendió la Capa de Invisibilidad a Fleamont, pero Fleamont la rechazó con un gesto. 'Quédatela,' dijo.
'¿Y eso?' preguntó Severus, confundido.
'Porque la línea se extinguió con James,' dijo Fleamont, 'Esa capa ha estado en la familia por muchos siglos, ¿sabes?'
'No tenía idea de que fuera tan antigua,' dijo Severus. 'Todavía parece bastante nueva.'
'Perteneció a Ignotus Peverell,' dijo Fleamont. 'Es un antepasado en la línea de los Potter. Seguramente has oído de él.'
'Lo he hecho, en efecto,' dijo Severus. Los engranajes en su mente comenzaron a encajar en su lugar. 'Era el más joven de los tres hermanos en la historia de Beedle el Bardo.'
'Sí, en efecto,' confirmó Fleamont. 'Si uno quiere creer la historia, esa capa es un pedazo de la propia capa de la Muerte. La que le dio a Ignotus después de cruzar el río. Pero si eso es cierto, no creo que lo sepamos jamás verdaderamente.'
'¿Está absolutamente seguro de que no quiere recuperarla?' preguntó Severus.
'Estoy seguro,' dijo Fleamont. 'Por favor, úsala bien.'
Severus estaba a punto de decir algo cuando Emma de repente se acercó corriendo a él. 'Creo que Lily acaba de romper aguas,' dijo, sonando en pánico. '¡Necesitas llevarla a casa, ahora!'
