El Nacimiento de un Padre
Erwin condujo a la familia de regreso a Ottery St. Catchpole lo más rápido que el viejo Morris permitió. Lily estaba jurando por las contracciones que convulsionaban su cuerpo. En medio de todo ello, Severus sólo la abrazaba, preguntándose qué demonios se suponía que debía hacer.
'¡JODER!' chilló Lily mientras anadeaba a través de la sala de estar. 'ESTO ES CULPA TUYA, SEVERUS SNAPE. ¡VETE A LA MIERDA!'
'Merecía eso,' dijo Severus. Estaba sentado en el sofá, junto a Erwin, Árnica, Molly, Arthur y Petunia. Sus ojos seguían a Lily mientras se paseaba atrás y adelante, maldiciendo a toda la habitación.
'¿Estás segura de que no quieres acos–?'
'–No quiero mierda, Severus,' rechinó Lily entre dientes. '¡Sólo quiero que este bebé salga! ¡FUERA! ¡ME OYES!'
'¡Muy bien, eso es todo!' dijo Árnica severamente y se levantó de un salto del sofá. 'Vas a venir al dormitorio conmigo. Es hora de que te acuestes.'
'No quiero acostarme,' dijo Lily. 'Quiero seguir moviéndome, y quiero que paren estas putas contracciones, y quiero –'
Árnica agarró a Lily por los hombros y comenzó a dirigirla hacia el dormitorio. 'Vas a entrar ahí, y vas a quitarte la ropa,' ordenó. 'Arthur, coge todas las mantas limpias que puedas encontrar. Molly, llena unos cubos con agua limpia. Petunia ve a ayudar a Molly a buscar paños. Erwin, asegúrate de que todo está en orden en la habitación del bebé. Severus, tú vienes conmigo.'
No queriendo discutir las órdenes de Árnica, Severus las siguió a su dormitorio. 'Lo tienes, Lily,' dijo lo más calmado que pudo mientras la ayudaba a quitarse la ropa. '¿Quieres que esté aquí contigo?'
'Sólo quiero a mi mamá,' dijo Lily mientras lágrimas de dolor comenzaban a brotar de sus ojos. 'Y a Tuney, y a Molly si quiere.'
'Comprendo por completo que sólo quieras mujeres a tu alrededor,' dijo Severus. Abarcó su rostro con ambas manos y la besó en la frente. Cuando Lily se tumbó de costado, la masajeó en todos los lugares que le dolían. Le puso una mano en el vientre, y pudo sentir a su bebé retorciéndose y meneándose, tratando desesperadamente de salir.
El cabello de Lily ya estaba húmedo por todo el sudor para el momento que Molly y Petunia regresaron. Llevaban cubos de agua y las mantas que Arthur debía haber encontrado.
'¿Crees que puedes encargarte a partir de aquí, Molly?' preguntó Severus mientras pasaba ligeramente un paño húmedo sobre el rostro de Lily.
Molly respondió con una genuina sonrisa. 'Esto es lo mejor que podría haberme pasado el día de hoy. Lo tengo.'
Severus besó a Lily en la mejilla. 'Grita si me necesitas. Estaré al otro lado.'
Encontró a Erwin y Arthur, junto a Paul y Leo en el sofá. '¿Todo bien por ahí?' preguntó Erwin esperanzado.
'Está haciéndolo genial, creo,' dijo Severus mientras se unía a ellos. 'No me quiere allí con ella.'
'Tampoco quiso Árnica cuando alumbró a Petunia,' dijo Erwin. 'Fue un poco más indulgente con Lily, así que estuve con ella entonces. No voy a mentir. No es una visión bonita.'
'Ciertamente no lo es,' dijo Arthur. 'No creo que me acostumbre nunca a ello. Ni siquiera ahora que tenemos al cuarto de camino.'
'Uno ya es suficientemente aterrador tal como es,' dijo Severus. Acababa de darse cuenta de cuánto estaba temblando por los nervios. 'Estoy a punto de convertirme en padre.'
'Y yo estoy a punto de convertirme en abuelo,' dijo Erwin mientras le daba a Severus una palmada en la espalda. 'Éste es un momento que no vas a olvidar nunca, Severus.'
Paul se acurrucó en el regazo de Severus mientras Leo se metía en su nuca. Era una distracción bienvenida de los frecuentes gritos saliendo del dormitorio.
'¿Se supone que debe llevar tanto tiempo?' preguntó Severus. Parecía que hubieran estado esperando durante horas.
'Puede terminar en cuestión de minutos, o puede durar todo el día,' dijo Arthur encogiéndose de hombros. 'Bill tardó una eternidad. Charlie salió antes de que Molly fuera capaz de llegar a la cama. Percy llevó algunas horas. No hay nada de qué preocuparse. ¿Alguien quiere té?'
'Siento que necesito hacer algo. Lo siento, Paul,' dijo Severus mientras empujaba a Paul a un lado. 'Voy a hacer un té.'
Antes de entrar a la cocina, llamó a la puerta del dormitorio. '¿Va todo bien por ahí? El suspense está matándome.'
Fue Petunia quien asomó la cabeza por la puerta. 'Está haciéndolo genial, Severus,' dijo. 'Nunca he experimentado nada como esto antes, así que estoy asustada como el infierno, pero está haciéndolo genial – de verdad.'
A través del hueco abierto de la puerta, Severus pudo oír a Lily lamentándose de dolor. 'Lily, ¿necesitas mi ayuda con algo?' preguntó.
'¡VETE AL INFIERNO!' espetó Lily en respuesta.
'Mensaje recibido,' dijo Severus mientras se mordía el labio.
'Sí, no creo que quieras ver esto, Severus,' dijo Petunia con una mirada de disculpa. 'Yo ya casi me desmayé. Lo último que necesitamos es que tú te desmayes de verdad.'
'Simplemente me siento realmente culpable,' admitió Severus. 'Estoy allí afuera – a punto de tomar un té, y ella está aquí dentro, luchando por algo que yo causé.'
'Deberías sentirte culpable,' dijo Petunia con un resoplido, 'y sí, tú eres la razón de que tenga que pasar por esto. Pero hay algo que tienes que tener en mente, Severus. Lo que Lily está haciendo ahora mismo, es un trabajo de mujer. Ve a tomar tu té.'
Petunia cerró la puerta tras de sí. Sus palabras llevaban una dolorosa verdad, como a menudo lo hacían, saliendo de su boca. Éste era en efecto un trabajo de mujer, y no había nada más que pudiera hacer que sentarse y esperar.
Regresó a la sala de estar con varias tazas y una tetera. 'Petunia dijo que Lily está haciéndolo genial,' dijo mientras le tendía a Erwin una taza de té.
'Me alegra oír eso,' dijo Erwin.
Severus acunó la taza en sus manos mientras miraba por la ventana su jardín. Estaba claro que la estación otoñal había comenzado. La mayoría de las flores se habían marchitado y el suelo estaba cubierto de hojas. También era la noche de Hallowe'en. Un día maldito, y Severus sólo podía esperar que la mayor maldición hubieran sido todos los funerales a los que habían asistido hace horas.
Severus apenas había notado que Erwin se había unido a él. '¿Cómo lo estás llevando?' preguntó Erwin mientras también miraba el jardín.
'Como si estuviera afuera mirando dentro,' dijo Severus.
'Ha sido un día difícil,' dijo Erwin. 'Por no mencionar que es la Noche de Todas las Almas. Siempre ha sido un día un poco extraño, especialmente después de descubrir que Lily es bruja.'
'Ha pasado exactamente un año desde que Lily y yo oímos la profecía,' dijo Severus. 'Siempre ocurren cosas extrañas este día, y nunca a nuestro favor.'
Una mirada de preocupación apareció en el rostro de Erwin. '¿Estás preocupado por vuestro hijo, Severus?'
Severus sorbió su té. 'Estoy preocupado por el hecho de que no sé si debería estar preocupado, si eso tiene sentido.'
'Lo tiene,' dijo Erwin. 'Decirte que no necesitas preocuparte no tendría significado, pero sí creo que hay muy poco por lo que debas preocuparte.'
'Sólo espero que tengas razón,' dijo Severus mientras apuraba el resto de su té. 'Está llevando un tiempo terriblemente largo.'
'No lo está,' dijo Erwin. 'Sólo parece así.'
'¿Es posible estar alguna vez verdaderamente preparado para convertirse en padre?' dijo Severus. 'Incluso en este momento, todavía no tengo idea de lo que se supone que debo hacer.'
'Alimentarlo. Abrazarlo – y esperar que no cause demasiadas noches en vela,' dijo Erwin. 'Los bebés son sorprendentemente fáciles. Las cosas se complican un poco más para el momento que comienzan a caminar.'
'O cuando comienzan a mostrar sus primeras señales de magia accidental,' añadió Severus.
'Si tan sólo hubiera sabido que era eso lo que pasaba con Lily,' dijo Erwin. 'He tenido mi buena ración de pesadillas por todos los platillos de té voladores.'
Severus se rio disimuladamente de la idea de una joven Lily haciendo volar platillos de té. 'Recuerdo a mi madre contándome que yo prendía fuego a las cortinas cada vez que mi padre se enfadaba. Ésa era mi magia accidental.'
'Bastante triste, si piensas en ello,' dijo Erwin.
'Lo era,' dijo Severus. 'Sólo puedo esperar que yo no resulte ser el hombre que mi padre fue para mí.'
'Eso es irracional y lo sabes,' dijo Erwin estricto. 'No te pareces en nada a tu propio padre, Severus.'
Severus quería discutirlo, pero decidió no hacerlo. En su vida anterior se había convertido exactamente en eso. Amargado, resentido y sin amor. Sabía cuán profundo era capaz de descender, erigiendo muros cada vez que alguien intentaba acercarse a él. 'He odiado a mi padre – y lo digo en serio, odiado, desde que tengo memoria. Pero ahora, ahora que sé quién fue en última instancia responsable de la muerte de mi madre, sólo lo compadezco. Simplemente fue otro engranaje en un ciclo de maltrato. Su propio padre – mi abuelo, tampoco era muy buen hombre.'
Erwin envolvió un brazo alrededor de los hombros de Severus. 'Mi propio padre tampoco era muy buen hombre, ya sabes. No maltratador en el sentido que lo era tu padre, pero era frío – y distante, y muy chapado a la antigua. La idea de tener un heredero varón en la línea de los Evans era más importante que simplemente amar a tus propios hijos. Creo que la razón por la que me encanta tanto tener hijas, es porque iba contra los principios de mi padre. Lo siento como un gran "jódete" para él por ponerme bajo ese tipo de presión. Me sienta bien, ser capaz de soltarla.'
'Vas a ser un padre maravilloso, Severus,' añadió Erwin. 'Si alguien puede romper el ciclo de maltrato, vas a ser tú.'
Severus sintió lágrimas brotando de sus ojos. Estaba a punto de decir algo, cuando de repente Petunia salió irrumpiendo del dormitorio. '¡Severus!' dijo mientras corría hacia él. Sus manos estaban cubiertas de un limo pegajoso, y lágrimas de felicidad estaban corriendo por su rostro. 'Ven a conocer a tu hija.'
Su corazón comenzó a latir con violencia en su pecho. 'Hija,' murmuró para sí mismo mientras corría tras Petunia al dormitorio. Encontró a Lily apoyada contra el cabecero de la cama. El bebé estaba llorando en su pecho, el cordón umbilical todavía unido a su ombligo.
Lily estaba cubierta de sudor por la batalla que había combatido, y Severus pensó para sí mismo que estaba más hermosa que nunca antes.
'Entra,' dijo Árnica mientras le hacía un gesto para que se acercara. 'Entra a conocer a tu pequeña.'
Severus se sentó con cuidado en la cama junto a Lily y bajó la mirada a la pequeña que estaba descansando en su pecho. Estaba hipnotizado, perplejo y sin habla. No era una visión bonita, y aun así era lo más hermoso en lo que había puesto los ojos jamás.
'Siéntete libre de cortar el cordón, Severus,' dijo Molly mientras le entregaba un par de tijeras. 'Es el momento de jugar tu papel.'
Severus cortó el cordón umbilical donde Molly señaló. 'Tengo que limpiarla, cariño,' dijo Molly. '¿Te importa que la coja?'
'Haz lo que necesites hacer,' dijo Lily, todavía respirando pesadamente.
Lily apoyó la cabeza en el hombro de Severus mientras observaban a las tres mujeres atender a su bebé. '¿Cómo estás, Sev?'
'¿No sería mejor que yo te hiciera a ti esa pregunta?' dijo Severus sin apartar los ojos de su hija.
'Me siento fuerte,' dijo Lily con una pizca de orgullo.
Observaron cómo Petunia envolvía cuidadosamente a su hija en una manta. Estaba a punto de entregársela a Lily, cuando Lily la detuvo. 'Dásela a Sev,' dijo. 'Yo pude llevarla durante nueve meses. Es su turno.'
Severus extendió los brazos y la atrajo cerca. Oleadas de emociones rompieron sobre él mientras miraba a su pequeña. Era justo como él. Pequeños mechones de cabello negro estaban asomando en ángulos extraños. A través de las rendijas de sus párpados pudo ver el color oscuro de sus irises y pensó para sí mismo que, a pesar de las muchas similitudes que compartían, en cierto modo estaba aliviado de que no hubiera heredado su nariz.
'¿Cómo se llama?' susurró Petunia mientras se inclinaba más cerca. 'Imaginé que – como su hada madrina, tengo derecho a ser la primera en saberlo.'
'Su nombre es Julia,' dijo Lily. 'Julia Eileen Snape.'
'Es un nombre hermoso,' susurró Petunia en respuesta. 'Puedo ir a buscar a papá si quieres.'
'Sí,' dijo Lily, 'y trae también a Arthur. Todos deberían entrar a conocerla. Sev, ¿puedes –? Sev, ¿estás bien?'
Severus había comenzado a temblar por el estallido emocional que estaba vertiéndose de su alma. A pesar de sonreír de oreja a oreja, las lágrimas habían comenzado a correr por su rostro. 'Estoy bien,' dijo. 'De verdad, lo estoy. Es sólo que – Es sólo que realmente extraño a mamá ahora mismo. Le habría encantado haber visto esto.'
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N/A ¿Por qué el nombre de Julia? Julia Domna fue la esposa del emperador romano Lucius Septimus Severus Augustus (pero fue principalmente conocido como sólo Severus.) Lo interesante de Julia fue su alto estatus como mujer en aquellos tiempos. Recibió muchos títulos honorarios, estuvo implicada en proyectos de construcción, muy involucrada políticamente, y se rodeaba de filósofos y otros intelectuales. Hay mucho más sobre ella, pero todo se reduce al hecho de que es una completa chica ruda (aunque su vida sí tuvo un final trágico), y es por lo que quise darle a la hija de Severus ese nombre.
Aparte de eso, Lily mencionó que le gustaba el nombre "Juliana" allá en el capítulo 169. Juliana era la reina de los Países Bajos en aquel momento.
