La Misión de Gilderoy

Entrar en Hogsmeade había sido la parte difícil. Podían verse Dementores en la distancia en todas direcciones, e indudablemente tenía que haber partidarios del Señor Tenebroso patrullando las calles cercanas. Sin embargo, conjurar un Encantamiento de Invisibilidad sobre todos había funcionado, a pesar de que los hacía parecer camaleones más que cualquier otra cosa, y sólo eran verdaderamente invisibles si se quedaban absolutamente inmóviles.

Remus había sido el primero en entrar en la Posada Cabeza de Puerco y se reveló al señor Aberforth. Uno por uno, se colaron en la posada y fueron conducidos arriba por Aberforth a una de las habitaciones que había reservado para ellos.

La habitación se veía tan lóbrega y polvorienta como todo lo demás abajo. El punzante olor del moho creciendo en los rincones de las paredes llenó sus fosas nasales, haciendo que algunos arrugaran la nariz, pero Aberforth no pereció inmutarse por ello. '¿Llegasteis todos?' preguntó Aberforth mientras se volvía hacia Remus.

'Todos estamos aquí,' dijo Remus.

'Bien,' dijo Aberforth. 'Sugiero que todos os quedéis dentro de vuestra habitación todo lo posible, y mantengáis las cortinas cerradas en todo momento. Los Mortífagos estuvieron aquí, hace sólo unas horas, al igual que un Dementor errante del que se encargó madame Rosmerta. La lealtad de los Dementores está al borde de cambiar. No están siendo lo suficientemente alimentados, por lo que parece.'

'Aberforth, ¿sabe cuál es el papel de Umbridge en todo esto?' preguntó Severus.

'Los estudiantes me han dicho que apenas se la ve caminando por el castillo,' respondió Aberforth. 'Nadie sabe realmente a dónde va.'

'Dejadme comprobar si está en el castillo ahora mismo,' dijo Peter mientras sacaba el Mapa del Merodeador del bolsillo. Extendió el mapa sobre las mohosas sábanas de la cama y reunió a todos alrededor.

'Aquí está,' señaló Evan después de buscar un minuto o dos. 'Está en el Despacho del Director, paseándose.'

'Paseándose en un patrón extraño, además,' dijo Sirius. 'Dumbledore sólo caminaba en círculos.'

'Casi me siento mal por ella,' dijo Emma. 'Casi, ahora que ya no tiene al gobierno respaldándola. Puede que sea una mujer cruel, pero lidiar con las amenazas del exterior, toda sola – eso es duro. ¿Creéis que nos daría la bienvenida al castillo?'

'Con Severus en la lista de Los Más Buscados de Quien-Tú-Sabes, dudo enormemente eso,' dijo Sirius.

'Por no mencionar que puede muy bien estar bajo la influencia de la Maldición Imperius,' añadió Lily. 'Señor Aberforth, ¿con qué frecuencia se encuentra con Gilderoy Lockhart aquí en su posada?'

'Nos reuniremos aquí mañana por la mañana,' respondió Aberforth, 'antes de que sirvan el desayuno en Hogwarts – o lo que quede de él, al menos.'

Alice lanzó a Aberforth una mirada de duda. '¿Qué quiere decir con eso, señor?'

'Como mencioné, los Dementores no están lo suficientemente alimentados,' dijo Aberforth sombríamente. 'Primero, fueron los centauros y otras grandes criaturas que proporcionaba el Bosque Prohibido. Ahora, son los Elfos Domésticos los que son arrojados en su dirección.'

'Eso es horrible,' dijo Alice, pareciendo asqueada por la idea de que los Elfos Domésticos estuvieran siendo sacrificados.

'Aun así, es mejor que alimentarlos con estudiantes,' dijo Aberforth encogiéndose de hombros. 'Por ahora, recomiendo que todos tengáis una buena noche de sueño, y volveré a veros por la mañana.'

Aberforth abandonó la habitación, dejando solos a la Joven Orden para prepararse para la cama. 'Supongo que deberíamos irnos a la cama,' dijo Frank. 'Hay poco más que podamos hacer hasta mañana. Alice, sugiero que tomemos la habitación contigua.'

Uno por uno, la Joven Orden se marcharon a sus habitaciones asignadas hasta que Severus y Lily fueron los últimos que quedaron. 'Voy a usar algunos encantamientos para limpiar estas sábanas,' dijo Lily cuando casi se ahogó por el olor después de olisquear las colchas.

Mientras Lily se ponía al trabajo, Severus limpió el polvo de la cómoda y puso todas las cosas que llevaba encima de ella. La Capa de Invisibilidad y la Varita de Saúco eran las más importantes entre ellas. Aparte de encontrar un modo de entrar al castillo, también necesitaba encontrar el camino a las tumbas de Dumbledore y Grindelwald, sabiendo que la Espada de Gryffindor – y quizá también la última Reliquia de la Muerte restante – estaban allí.

. . . . . . . . .

Era mucho antes del amanecer cuando la Joven Orden se reunió en el bar escaleras abajo. Aberforth había mantenido la posada cerrada para evitar que entrara algún cliente. Les entregó a todos una cerveza de mantequilla con la chapa oxidada.

'El señor Lockhart debería estar aquí en cualquier momento,' dijo Aberforth.

Severus tomó un sorbo de su cerveza de mantequilla y miró por el tembloroso cristal manchado. Las calles de Hogsmeade estaban cubiertas de una espesa capa de nieve, y se preguntó cómo se suponía que Gilderoy iba a abandonar el castillo sin ser atrapado encaminándose aquí.

'Señor Aberforth,' dijo Lily, '¿quién es la niña de la pintura? Parece un poco sombría.'

'Ésa es Ariana,' dijo Aberforth con una leve sonrisa. 'Es mi hermana, y la hermana de Albus, por supuesto.'

'La que murió durante el duelo entre Dumbledore y Grindelwald,' dijo Severus, un poco sin tacto. 'Su hermano me ha contado algunas cosas de ella.'

'Siempre había sido inestable,' dijo Aberforth. 'Encontró su fin fatal cuando quedó atrapada en su duelo, pero si eso no lo hubiera hecho, alguna otra cosa podría haberlo hecho también.'

'¿Qué iba mal con ella?' preguntó Lily mientras se acercaba al retrato. Fue recibida por una leve sonrisa similar a la de Aberforth.

'Su magia colapsó hacia dentro,' explicó Aberforth, 'muy parecido a una estrella que implosiona. A veces su magia saldría de maneras que no podía controlar, volviéndola extraña y peligrosa. Pero la mayor parte del tiempo era dulce e inofensiva, y se asustaba de muchas cosas. Sólo una cosita frágil.'

'Lamento oír eso,' dijo Lily mientras estudiaba a Ariana un poco más.

Aberforth le quitó importancia con un gesto. 'No lo hagas. Fue hace mucho tiempo. Hay mucho más en la historia, pero creo que puedo oír al señor Lockhart aproximándose a nosotros.'

Desde detrás del retrato de Ariana, Lily pudo oír el leve sonido de pasos resonando a través de un túnel. Los pasos se acercaron más y más, hasta que de repente se detuvieron y pudo oírse una llamada al otro lado. Ariana salió de su marco para dejar sitio para que Gilderoy trepara a través.

'Hola a todos,' dijo Gilderoy mientras se sacudía el polvo y las telarañas de la túnica. 'Me alegro de volver a veros. Especialmente a vosotros, Severus y Lily.'

Por un fugaz segundo, Severus fue atraído de regreso al tiempo en que, brevemente, había sido Director de Hogwarts. Harry y sus amigos se las habían arreglado de algún modo para infiltrarse en el castillo, a pesar de estar fuertemente protegido por Mortífagos. Ahora, viendo cómo Gilderoy había atravesado el retrato de Ariana, una sonrisa involuntaria apareció en sus labios, comprendiendo finalmente cómo lo había hecho Harry.

'Yo también me alegro de verte, Roy,' dijo Severus. '¿De qué parte del castillo vienes?'

'De la Sala que Viene y Va,' dijo Roy. 'Te conté en mi carta que he estado usando la Sala para reuniones con todos los que estamos resistiendo el nuevo gobierno. Así es como entramos y salimos todo el tiempo.'

'Y como has logrado pasar cartas de contrabando,' dijo Lily. 'Esto es brillante, Roy.'

'Gracias,' dijo Gilderoy, poniéndose rojo en las mejillas. 'Aprendí del mejor.'

'Roy,' dijo Severus con tono serio, '¿hay algo que necesitemos saber antes de entrar en el castillo?'

'Un montón de cosas, en realidad,' dijo Roy. 'La más importante es que Avery y su banda de Slytherins han dejado abundantemente claro que son partidarios de Quien-Tú-Sabes. Han estado lanzando maleficios a cualquiera que tratara de oponerse a ellos. Avery está buscándote, Severus. Cree que es culpa tuya que su amigo Mulciber muriera, y pienso que es capaz de matarte cuando te vea.'

'No tengo duda de eso,' dijo Severus. 'No dejes que eso te preocupe. ¿Qué hay de la Directora? ¿Alguna preocupación con respecto a ella?'

'Apenas se la ve nunca por el castillo,' dijo Gilderoy. 'No es particularmente aficionada a las criaturas, así que está utilizándolas para alimentar a los Dementores. Temo que pronto no quedará ningún Elfo Doméstico. Aunque creo que tenías razón. Probablemente esté bajo algún tipo de maldición. No se parece en nada a cuando llegó por primera vez a Hogwarts. Ha adelgazado mucho.'

'¿Hay gente esperándote al otro lado, Roy?' preguntó Lily mientras se asomaba a través de la cortina de la ventana de la Posada.

'Sí, la hay,' dijo Gilderoy. 'La mayoría son –'

'–acabo de ver las mismas personas pasando por esta calle dos veces,' interrumpió Lily. 'Mejor démonos prisa antes de que entren aquí.'

'Id a coger vuestras pertenencias,' dijo Aberforth mientras los empujaba a todos lejos de sus taburetes de bar, 'y llevaos vuestras cervezas de mantequilla. No dejéis ningún rastro.'

En cuestión de minutos, todos habían sido conducidos dentro del túnel detrás del retrato de Ariana. Pareció que les había llevado más de una hora antes de llegar por fin al otro extremo.

'Ha pasado menos de un año,' dijo Frank mientras miraba alrededor la Sala de Menesteres, 'y aun así, parece que ha sido una eternidad.'

Había más de una docena de estudiantes, las cuatro casas representadas, en la Sala, practicando hechizos entre sí del mismo modo que la Joven Orden lo había hecho.

'Todos son niños, Sev,' le susurró Lily al oído.

'Como si nosotros no lo fuéramos, Lily,' susurró Severus en respuesta. 'Reclamaste este mundo como tuyo, y es suyo también. Ésta es una decisión que los padres no pueden tomar por sus hijos.'

'Sé que no es momento de dejar que mi corazón se interponga,' dijo Lily, 'pero aun así, es duro verlo.'

'Hemos llegado hasta aquí,' dijo Frank desde detrás. 'Ahora, ¿cuál es el plan?'

'Frank, sugiero que averigües lo que todos los de aquí han aprendido hasta ahora,' dijo Severus. 'Si descubres cualquier cosa que no les hayan enseñado con el fin de protegerse, ahora sería el momento de enseñarles. Traigo la Capa de Invisibilidad de James conmigo. Quiero salir y ver si puedo encontrar a Avery – o a Umbridge.'

'Severus, ¿puedo hablar contigo un minuto?' dijo Gilderoy, 'en privado, por favor.'

Gilderoy condujo a Severus a un rincón tranquilo de la Sala. 'Debía darte esto, si regresabas al castillo,' dijo Gilderoy. De su bolsillo, sacó una carta sellada, que llevaba el blasón de Hogwarts, y el nombre de Severus, escrito en una letra curvilínea inconfundible. 'Tengo que añadir que esto está destinado a ti, y sólo a ti. Ni siquiera a Lily.'

'Gracias, Roy,' dijo Severus. 'Creo que Frank está listo para enseñaros una cosa o dos. Leeré lo que Dumbledore tiene que decir.'

Severus observó cómo Gilderoy se unía al grupo que Frank había formado y rompió el sello de la carta.

'Querido Severus,

Si lees esto, considera que esta carta es nuestro último adiós. Ven a visitar mi tumba, solo, y encontrarás lo que estás buscando.

Lo lamento, Severus, conociendo la pesada carga de la cruz que debes soportar. Además, debo darte las gracias, por enseñarme a no temer la Muerte cuando llegue llamando a mi puerta.

En deuda contigo para siempre,

Albus Dumbledore

Severus cerró la carta y la guardó pulcramente en su bolsillo. Estaba a punto de echarse por encima la Capa de Invisibilidad cuando Frank lo atrajo de regreso. 'Lo siento, Severus,' dijo Frank. 'Sé que quieres encontrar a Avery, pero de verdad voy a necesitar tu ayuda con este grupo primero. Apenas están preparados para lo que está a punto de llegar.'

Frank tenía razón. Por mucho que Severus quisiera salir a visitar la tumba de Dumbledore, sabiendo que la Espada de Gryffindor estaba allí, no sería un movimiento inteligente deambular solo por el castillo, ni siquiera con la protección que ofrecía la Capa de Invisibilidad. Tendría que esperar hasta la caída de la noche. 'Tú asumes el liderazgo, Frank. Seguiré tus órdenes.'