Un Mensaje Importante de vuestro Autor sobre los Padres
Terminé de escribir Severus Snape and the Art of War a finales de diciembre de 2019. Cualquiera que haya leído la historia de principio a fin, sabrá que el concepto de la muerte y cómo lidiamos con ella es una parte importante de la historia hasta el epílogo [249]. La otra parte importante de la historia son las Figuras Paternas. El propio padre de Severus fue un ejemplo horrible (o quizá un gran ejemplo de qué no hacer), así que planté montones de figuras paternas diferentes a lo largo de esta historia de modo que pudiera aprender sobre la complicada cosa que es: Lo Que Significa Ser un Hombre.
Mi propio padre falleció la noche entre el 29 y el 30 de marzo de 2020. Sufrió un ataque al corazón, lo que desafortunadamente es un problema genético en la familia. Tenía 58 años. En aquel momento, no había visto a mi padre en cuatro años. La razón de eso, que es algo que no comprendí hasta que llegué a la edad adulta, es que él y yo somos demasiado parecidos. Somos, como decimos en holandés; "binnenvetters." Un binnenvetter es alguien que no sólo es introvertido, sino que también se preocupa demasiado por no compartir las cosas que le molestan con los demás y guardarse la mayoría de los sentimientos para sí mismo. Ambos lidiamos con el problema de que acumulamos dentro demasiadas cosas que nos frustran hasta que no podemos contenerlas más, y explotamos. Nos hemos dicho un montón de cosas mezquinas el uno al otro y sobre el otro a lo largo de los años. A lo largo de mis 27 años de vida ocurrió con bastante frecuencia que no lo vi ni hablé con él por largos períodos de tiempo. Ambos evitábamos los conflictos siempre que podíamos. En ese sentido, también nos parecíamos demasiado.
Mis padres se divorciaron cuando yo tenía unos 2 años de edad. Este hecho no me molesta. Es bastante normal que las personas dejen de estar enamoradas y fui lo bastante afortunado de que mis padres siempre hayan estado en buenos términos después de separarse y continuaran viviendo en la misma ciudad. Él volvió a casarse y gracias a eso ahora tengo dos medio hermanos (mucho más jóvenes), a los que amo y adoro.
Creo que el mejor modo de describir dónde las cosas se estropearon es que mi papá tenía dos brazos y tres hijos. No podía llevarnos a los tres, y sé, ahora, que le costó mucho dolor. Ser mayor y vivir con mi madre significó que no siempre podía encontrar el tiempo o los recursos para ayudar a criarme. Yo estaba celoso de mis hermanos por tener un papá a tiempo completo mientras que yo era afortunado si lo tenía para mí una vez a la semana. De adolescente sí que lo visitaba una vez a la semana, y siempre el día que tenía ensayo del grupo, de modo que pudiera acudir con él. Esos días eran sagrados para mí.
Ya comencé a escribir el Arte de la Guerra antes de que tuviéramos nuestro último desencuentro y continué después de que lo hiciéramos. Había estado escribiendo sobre padres inconscientemente porque había extrañado tanto al mío. Él está en cada página. En formas que deseaba que hubiera estado. En cosas que me ha enseñado. En la sabiduría que ha compartido conmigo (incluso sin saberlo), y también en las cosas duras. Incluso físicamente hace acto de presencia en forma de un bajo. El Fender Precision negro con el espejo guardapúas de los '70 que tiene Severus es el bajo real de mi padre. Fue bajista en una banda de metal en los '80 y ha tocado en un montón de bandas de rock y blues hasta su último día. En casi todas las fotografías que tengo de él, nunca se le ha visto sin su bajo. No era bueno con las palabras, pero era increíble con la música que hacía. Su amor y talento para la música también me lo pasó. La música es cómo hablábamos. El bajo es lo que tocamos, como una fuerza invisible tratando de mantenerlo todo unido.
Su bajo está ahora en mi sala de estar.
En su última hora fue mi sobrina, que trabaja como cirujana en el hospital adonde lo llevaron, quien contactó conmigo y me contó todo lo que sucedió. No teniendo coche, me llevó mucho tiempo llegar allí. Una vez llegué a la UCI, pude tomarle la mano, que él estrechó, y pude decirle que lo amaba y que yo estaba bien, lo que le importaba profundamente. Fue entonces cuando su condición comenzó a empeorar. Me había esperado antes de comenzar a marcharse. Todos estábamos con él cuando murió. Mi madrastra, mis hermanos, el hermano de mi padre y mi sobrina, que hizo posible que todos estuviéramos en la UCI durante estas extrañas leyes COVID-19 que están vigentes ahora.
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La conclusión importa. No puedo enfatizar lo suficiente cuán importante es despedirse en buenos términos de alguien a quien amas. Odio que las últimas palabras que se intercambiaron entre él y yo fueran palabras de ira y resentimiento. Lo que parecía de gran importancia en aquel momento de repente se volvió pequeño e insignificante. Y puedo decirte, lector, que no merece la pena aferrarse a la amargura. Vivir hasta avanzada edad y morir pacíficamente mientras duermes no es un hecho. Es un raro regalo raramente entregado por la madre naturaleza.
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No es fácil ser padre. Hay hombres como Tobías Snape, cuyos actos son de naturaleza imperdonable, y aun así también vienen con sus propios antecedentes triviales. También hay hombres como mi padre (y por extensión, también Severus), que están intentando llevar el peso del mundo sobre su espalda sin que nadie sepa cuán pesada es la carga en su corazón – y a veces fracasan en llegar a la cima de la montaña.
El fracaso no es vergonzoso, ni debería serlo. Tuve bastante suerte de estar allí en su última hora, pero ese momento no se les concede a todos. A veces las personas que amamos son arrancadas de nuestras vidas antes de que podamos compartir un adiós adecuado. Es por eso que te insto, lector, a que hables con tu padre (y tu madre, y todos tus seres queridos) y les digas las cosas que quieres que sepan. Nuestros padres no son súper-héroes. Cometen errores a lo largo del camino sin saber cómo arreglarlos. Depende de nosotros perdonarlos por sus errores. Inevitablemente nosotros, también, cometeremos nuestros propios errores cuando criemos a la siguiente generación después de nosotros.
