Mirabel había vuelto y la reconstrucción de la Casita ya llevaba 10 días, esos días habían sido bastante pacíficos, toda la familia y el pueblo trabajaban duro para que pudieran tener de nuevo un hogar.
Los madrigal había limado asperezas, Bruno había regresado, los tres hermanos habían vuelto a ser unidos, la abuela Alma les había explicado a la familia y al pueblo las razones del porque la Casita se había venido abajo y el porque también la magia había desaparecido, que la responsabilidad y culpa era básicamente de todos, aunque ella se culpaba más que nada a sí misma, que si bien esto no era una total mentira no se podía exonerar la culpa de todos los demás, muchas personas se disculparon con los más afectados, como lo son Mirabel y Bruno, se disculparon por mucho, pero con ellos más que nada fue por no comprenderlos y alejarlos como si fueran bichos raros, con la demás familia fue más que nada una disculpa por explotarlos sin preguntarse como se sentían.
Después de eso no hubo mucha novedad, todos siguieron trabajando.
Muchos de la familia estaban entendiendo el valor verdadero de esta y así mismo reconstruyendo también sus relaciones, aunque un joven quería reconstruirla aún más con una jovencita de su misma edad...
Una mañana mientras Camilo realizaba su caminata por accidente rompió su ruana y solo había alguien con quién podría recurrir a pedir ayuda, aunque siendo sinceros no quería...
Y no porque no la quisiera o algo por el estilo, si no más bien porque no sabía si ella se la quisiera brindar, pero no tenía de otra tendría que afrontar su cobardía si es que no quería enfrentar por la fuerza la furia de su madre...
Temía que Mirabel no lo quisiera tan cerca después de la tontería que dijo hacia ella.
Aunque, ¿Cómo iba a saber si seguía enojada con el si esté había estado evitando y procurado mantener poco contacto gracias a esa cobardía?.
No lo sabía a ciencia cierta, solo era su suposición, pero ya con esto tendría que averiguarlo por la fuerza.
Había ido a buscarla al lugar en donde anteriormente estaba la Casita, pero no dio con ella, cuando le pregunto a su madre dónde estaba resultaba que seguía en la casa de los Guzmán (lugar donde se habían estado quedando estos últimos días), al parecer el día anterior había trabajado mucho en elaborar unas prendas que la señora Guzmán le había pedido razón por la que durmió muy tarde.
No dudo mucho en qué es lo que haría y se dirigió al lugar ya dicho.
Cuando llegó a este se encontró con la señora Guzmán que iba de salida con unas canastas, le pregunto si Mirabel seguía ahí y si era así, si es que podría pasar a buscarla, la mujer mayor le dijo que si, que Mira tenía unos minutos de haberse despertado y debería estar en el cuarto de visitas aún, y lo dejo pasar sin mayor problema, solo le indico cuál era el cuarto, estaba en el segundo piso al fondo.
Sin más entro a la casa, que se encontraba casi solitaria si no fuera porque sabía que Mirabel estaba adentro, subió el segundo piso y se fue directamente al cuarto que se encontraba en el fondo con una puerta color magenta, la cual estaba cerrada.
Tocó con suavidad y no tomo tiempo para escuchar una dulce voz la cual le dijo que pasará.
—Ah, eres tú Camilo— esa fue básicamente su bienvenida de su parte, lucía cansada, tenía unas ojeras un poco marcadas, además de estar un poco despeinada, aunque debía admitirlo, lucía muy linda, justo como cuando era más joven y no le gustaba mucho peinarse.
Aunque ya estaba bien vestida y con sus lentes, a pesar de seguir sentada en la cama.
—¿Puedo ayudarte en algo? — pregunto tranquila mientras se levantaba de la cama
—Si, por favor podrías coser está rotura, si mi mamá la ver me mata— una sonrisa nerviosa apareció mientras el entregaba la ruana.
—Claro, ya te lo hago— tomo la ruana entre sus manos y prosiguió a buscar hilo y aguja
—Gracias— Mientras el veía como ella comenzaba a coser su ruana algo se le vino a la mente y sin si quiera poder detenerse lo dijo en voz alta—¿Sabes? Esto me trae viejos recuerdos...—
—Ah si?, ¿Cómo cuáles?— ella rápidamente le contesto tranquilamente volándolo a ver por un momento
—Ah ya sabes, como los que tenemos de nuestra niñez antes de que tú...— se tuvo que detener, si seguía con lo que iba a decir todo saldría muy mal.
Ella rápidamente viejo la mira de nueva cuenta a la costura que realizaba sabía que es lo que quiso decir y ciertamente le dolió un poco.
Hubo unos momentos de silencio incómodo hasta que el decidió cortarlo.
—Lo siento de verdad— fueron unas. palabras simples, sin en cambio parece que dieron en el clavo.
—Descuida, no es para tanto...— Siempre tan dulce y fingiendo que no le afectaba nada...
—No, si lo fue...— pensaba dejarlo hasta ahí, pero algo dentro de si le decia que tenía que hacerlo por todo, así que continúo —No solo por lo que casi digo ahora, si no por todo lo demás, por lo dicho hace unos días, por lo que hice por casi toda una década, por mi promesa rota, por todo, lo siento de verdad— al terminar aquello bajo la mirada no queriéndolo ver a la cara por temor y vergüenza.
Sin en cambio ella al contrario volvio a alzar la mirada algo sorprendida.
—No creí que recordarás las promesa...— Fue lo único que dijo, pero no dejo de mirarlo
—Claro que lo recuerdo... ¿Cómo podría haberlo olvidado?—
Flashback
Era el día de que seria otorgado un don, el día de Mirabel para ser exactos, todos estaban totalmente apurados tratando de que resultará perfecto, la abuela estaba a tras de todos vigilando que lo fuera.
Pero mientras eso pasaba dos pequeños niños estaban en su cuarto, uno estaba imitando personas con su don, tratando de hacer reír a la pequeña niña morena que estaba debajo de la cama como queriéndose esconder de todos.
—¡Vamos, Mira! ¡Sonríe! Es el día en que recibieras tu don!, No debes estar así de triste o nerviosa, todo saldrá bien!— Camilo estaba absolutamente animado y tratando de animarla a ella.
—¿Y tú cómo sabes eso, Camilo? ¿Qué tal si no recibo ningún don? ¿Qué tal si todos me odian por eso? ¿Y si no llego a ser útil en la familia?— sus llantos no permitían que se entendiera tan bien.
—Yo se que todo estará bien porque estaré contigo!, Te lo prometo!— En ese momento el niño se metió debajo de la cama a hacerle compañía a la pequeña.
—¿Me lo prometes?— Dijo Mirabel tratando de quitarse una lágrima
—Te lo prometo!— le aseguro con una gran sonrisa el pequeño ayudándole a remover aquella lágrima
—¿I-incluso si no obtengo un don ... y- y todos me odian?— su voz era entre cortada por el llanto
—Incluso si no obtienes un don y todo el mundo te rechazará yo no me apartaré de ti por ningún segundo!, Prometo estar a tu lado defendiéndote de todos aquellos que te hagan el feo!, Estaremos juntos por lo que nos reste de vida aún si yo tengo que pelear con todo el mundo!— Parecía totalmente seguro en ese momento y solo así hizo que Mirabel dejara de llorar y sonriera sinceramente.
(© /kwing926/status/1470440060462186496?t=oaCUyUAmR6F4ANMPGL3G6g&s=19)
...Pero como todos ya sabemos, el don nunca se brindó y esa promesa solo duró poco...
Fin flashback
—De verdad lo creí, más después de que no estuvieras... Olvida lo último que dije, es lindo que aún lo recuerdes...— por poco y se le escapaba un secreto bien guardado
El quería indagar en lo que estaba por decir, pero prefiero no hacerlo y no forzar las cosas.
—Si, lo hago, por eso perdona por haberla roto— de verdad lo sentía, aunque si bien no fue totalmente su culpa, no podía solo culoar a su madre.
—Tranquilo, se las razones del porque pasó todo, hace no mucho hablé con mi tía Pepa, me explico porque te alejo... Te perdono por eso— ella entendió el porque de todo gracias a la explicación, hasta llegó a sentir un poco de pena por también descubrir porque su tía era así de cambiante todo el tiempo — Toma, ya terminé— había acabado de coser su ruana en todo el tiempo que se tomó está plática, en realidad ni se notaba que hubiera estado rota.
El solo pensaba en que Mirabel era extremadamente talentosa, bueno, aunque eso siempre lo supo ahora se daba más cuenta.
Se colocó la ruana como normalmente lo hace y se sentó algo cerca de ella.
El también conocía las razones de su madre, las principal fue que cuando su tío Bruno desapareció su madre sufrió demasiado porque eran muy unidos a pesar de todo y cuando Mira no obtuvo su don la vio rara, tal como todos los demás veía a Bruno, con eso su madre comenzó a ver a su hermano reflejado en Mira y creyó que si ella era rara como el tarde o temprano terminaría desapareciendo dejando a su hijo solo y desconsolado, ella quiso evitar aquello y fue alejándolo de su compañía hasta que logro distanciarlos lo suficiente, sabía ahora que no fue lo correcto, pero no quería hacer sufrir a su mamá tampoco, el era un niño que no entendía tan bien lo que causaría todo...
Si el se hubiera quedado al lado de la persona que más amaba en ese entonces (y que ahora que volvía todo empezaba a nacer todo de nueva cuenta solo que de forma más madura) el no tendría tantos problemas de identidad.
Y el quería volver a estar junto a ella.
—Me gustaría volver a eso...— lo dijo tan bajo que si no fuera porque ella está cerca de el no hubiera escuchado nada
—A mi también me gustaría—
Ella al igual que el lo deseaban, ella lo quería mucho, lo quería demasiado, le dolió cuando el se fue, tan cerca y a la vez tan lejos estuvieron, y si hoy tenía la oportunidad de recuperarlo sin duda lo haría.
—¿De verdad?!— Se encontraba bastante sorprendido, no se imaginaba que esto resultará en algo tan rápido y en parte sencillo
—Si, así como hice con esta ruana nosotros también hagamos una pequeña costura y volvamos a lo que fuimos...— era lo que más quería desde que supo que el aún recordaba la promesa
El no sabía cómo reaccionar, una pequeña parte de el quería llorar al saber que todo volvería, saber que así el podría dejar de fingir aunque sea con ella, sin en cambio no lo hizo, solo reacciono muy alegre.
—¡Volvamos a lo que fuimos!— iba a abrazarla, pero no quería hacerlo, no sin antes renovar algo— Aunque, hay algo que quiero agregar—
Ella parecía un poco desconcertada a sus palabras.
—¿Qué cosa sería?— esperaba que no fuera algo difícil.
—Quiero renovar la promesa, puede que sea algo infantil, pero quiero hacerlo!— y todo lo iba a hacer ahora, ya no había tiempo para después — Aún si no tenemos magia, aún si todos me odian o te odian, aún después de cualquier cosa quiero permanecer a tu lado, que en esta ocasión no nos separemos y que lo que nos reste de vida la pasemos juntos...— y era verdad era algo infantil, tenía años que no sacaba está faceta, casi se le olvidaba que solo era un niño, o bueno, un adolescente, que no era un anciano para privarse de esas "niñerías" y aunque así lo fuera, podía y tenía derecho a ser feliz.
—Me encantaría poder cumplir esa promesa, hagamos lo mejor para lograrla!— ella quería cerrar el trato con un apretón de manos
Pero el tenía otros planes, sin pensarlo dos veces tomo su mano y la atrajo hacia sí mismo para después rodearla con sus brazos, logrando así un tierno abrazo que llevaba años queriendo darle y no se contuvo por más tiempo.
Mirabel tardo un momento para salir del pequeño shock que el abrazo le causó, pero apenas salió de este le regreso el abrazo con tanta fuerza y esmero como pudo, sentían tal calidez qué ninguno quería separarse, pero tenían que hacerlo si no querían terminar con alguna costilla fracturada de tanta fuerza.
Cuando se separaron ambos tenían la cara roja por lo que habían experimentado, estaban muy felices, el primero en hablar fue el.
—Vamos Mira, tenemos que reconstruir nuestro hogar— el se había parado de la cama y ahora le ofrecía su mano para ir a aquil lugar.
Sin dudarlo ella la tomo.
— Tenía tanto tiempo que no escuchaba que me llamabas así que se siente raro, pero a la vez bien, niño de teatro— su apodo de cuando eran niños
—Oh! Con que lo recuerdas bien, jajaja mejor ya vámonos, ya tardamos mucho—
Y sin más salieron felices de aquella casa, todos juntos enfrentarían esto, aunque ellos justos enfrentarían cualquier cosa...
Imagen completa de la portada del capitulo
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Tal vez fue un poco (mucho?) OC pero espero que les agrade un poco aunque sea, planeo seguirla un poco y tal vez darle continuidad
Una disculpa por las faltas de ortografía que de seguro cometí.
