Capitulo 3.
Que fuera una pesadilla, eso era lo que Rapha más deseaba. Esperaba despertarse en su habitación en la guarida, que se toparía con su familia esperándolo en la mesa para desayunar, que después de comer los platillos extraños de Mikey irían a entrenar como solían hacerlo. Pero la realidad seguía dándole de bofetadas y parecía que no lo iba a dejar por un buen rato.
Ahora que el efecto del tranquilizante se le había pasado y Rapha pudo analizar con más calma la situación en la que se encontraba. Lo primero que hizo fue ir hacía el espejo que estaba a un costado de la cama y observarse. Como lo intuía, el reflejó que vio, no era de la tortuga gigante apuesta de siempre, sino la de un muchacho humano común y corriente, que vestía unos pantalones deportivos de color gris y una camisa blanca, que le quedaban un poco grandes. Se dio un par de bofetadas en la cara y después de sentir el ardor en su rostro, o mejor dicho, en su nuevo rostro, terminó por convencerse que todo era real y no una pesadilla.
Después de inhalar y exhalar varias veces para calmar la taquicardia que sentía, prosiguió a pensar la causa de...bueno, su cambio de imagen extremo y a la única conclusión a la que pudo llegar fue que los responsables eran el Krang y sus experimentos a los que estuvo sometido. No obstante, recordó que minutos antes de que le pusieran el tranquilizante, Destructor se hallaba allí, por lo que también éste debía estar involucrado.
No queriendo permanecer en esa habitación por más tiempo, la cual admitía que era enorme, Rapha se dirigió a la puerta que estaba a unos cuantos metros de él, pero al intentar girar el perilla para abrirla, descubrió que estaba asegurada, obviamente para evitar que escapara. Dándose vuelta, recorrió la habitación con la vista y advirtió que al fondo había una gran ventana que daba hacía un balcón.
Sin pensárselo dos veces, Rapha salió al balcón y no pudo evitar abrir la boca al encontrarse con una magnifica vista hacía el mar. Los rayos del sol comenzaban a salir por el horizonte y poco a poco el cielo oscuro se estaba aclarando.
-Increíble. -dijo Rapha al observar como el sol salía por el horizonte. Nunca había visto un amanecer de esta forma y a pesar de todo lo que había pasado en las últimas 24 horas, agradeció tener por lo menos un minuto para apreciar ese momento.
-Por esa vista es que compré la casa.
El minuto fue súbitamente interrumpido al escuchar la voz de Destructor detrás de él. De un salto, Rapha se dio media vuelta y se colocó en posición de ataque, o lo que para él era una posición de ataque, pues el tener ese cuerpo distinto al de un quelonio, lo hacía sentirse extraño.
-Calma – dijo Destructor alzando las manos y mostrando que no estaba armado. -No te haré daño.
-Si claro – contestó Rapha con sarcasmo.-¿Qué hay de las otras veces que intentaste matarnos?
-No sé de que estas hablando. ¿Tú quién demonios eres? ¿Nos habíamos visto antes? y ¿Cómo sabes que solía llamarme Destructor?
-No vengas con tus trucos, sé que tú y el Krang están confabulados en un plan maestro y que yo soy la primera victima. ¡Vamos admítelo!
-¿Cómo sabes de la existencia del Krang?
-¡Ya te dije que dejaras ese teatro! - insistió Rapha - ¡Confiesa y tal vez mis hermanos y yo tengamos piedad como la última vez que peleamos!
-¿Tus hermanos? ¿La última vez que peleamos?
-¡Deja de repetir todo lo que digo!
Destructor calló unos segundos para atar los cabos sueltos, y de repente la realidad LO golpeó como un balde de agua fría. ¿Acaso el muchacho frente a él era...? ¿Era posible eso? ¿No sería un mal entendido?
NO.
Esto para nada era un mal entendido y encajaba perfectamente con la posesión que el Krang había tomado de él sin su consentimiento.
-¡Sorera no rokudenashi wa aete! - exclamó molesto Destructor al mismo tiempo que apretaba los puños.
-¿Qué? - dijo Rapha enarcando una ceja y maldiciendo el no haber estudiado más japonés cuando se lo propusieron, pues lo único que entendió fue "atrevieron".
-¿Qué tortuga eres? ¿Eres Leonardo? ¿ él ñoño de la tecnología? ¿él imperativo? ¿o él que tiene problemas de irá?
-¡OYE! - exclamó Rapha sintiéndose ofendido y molesto -¡Estoy trabajando en eso!
-Así que eres Raphael – dijo el mayor empezando a caminar molesto de un lado al otro- ¡Menudo lío! Ahora entiendo por qué te me hacías tan familiar. ¡Esos malditos Krang! Primero me roban una parte esencial de mi y luego se pone a jugar al laboratorio. ¡Kororse!
Ahora era el turno de Rapha para estar confundido, no entendía ni una sola palabra de lo que decía Destructor y al ver la reacción de este, empezó a creer que tal vez no era una actuación después de todo y que quizá él no estaba confabulado con el Krang.
-¿De qué diablos hablas? - preguntó Rapha.
-Será mejor que vayamos adentro y te expliqué todo lo que sé – le contestó Destructor.
Rapha sin tener otra opción, regresó a la habitación en donde había despertado y ambos se sentaron en unos sillones que estaban colocados uno frente al otro y que únicamente los dividía una pequeña mesa en el centro.
Antes de hablar, Destructor realizó una técnica de respiración para calmarse un poco, ya que sentía como la irá seguía en su interior. Una vez calmado su ira procedió a hablar:
-De seguro recordarás nuestra pequeña pelea de hace poco más de un año…
-¿Te refieres a la que incluía una bomba de mutageno en el Empire State con la capacidad de destruir a toda la ciudad? - dijo Rapha con sarcasmo. - ¿Sabes? Ya se me estaba olvidando.
Destructor apretó la mandíbula y sintió las incontrolables ganas de golpear al chico, pero sabía que eso no resolvería las cosas, así que volviendo a respirar dijo:
-Si, esa pelea. Para conseguir esa bomba requerí de ayuda de los Krang, estos me la proporcionaron y dijeron que luego me harían saber la forma de pago. Al principio no le tomé importancia, pues mi afán por destruirlos era tan grande, que me impidió ver sus intenciones ocultas. Pero todo cambió cuando descubrí lo que deseaban como pago.
-¿Qué era lo que querían? - preguntó Rapha con interés.
-Ellos querían mi ADN…Por supuesto me negué a dárselos, pues los dos sabemos que el Krang es capaz de lograr cosas inconcebibles con el ADN humano. No obstante, de alguna forma lo obtuvieron.
-¿Cómo es que lo consiguieron?
-No estoy seguro, pero sospecho que fue poco después de la pelea. Yo quedé mal herido y Midori preocupada de que tuviera algún mal, mandó una muestra de mi sangre a examinar. A los pocos días, me llamó preocupada y enojada, diciéndome que los analistas habían perdido mi muestra, pero yo sabía que no había sido culpa del hospital, sino del Krang. A partir de ahí, estuve realizando investigaciones para dar con su escondite, ya que como habrán notado, después de la pelea, estos desaparecieron.
"No fue sino que hace un par de semana que mis espías descubrieron actividad extraña en los muelles, actividad Krang. Así que después de revisar meticulosamente el plan que había diseñado para ponerles un fin, junto con cinco de mis mejores ninjas partimos anoche para ejecutarlo. Todo iba marchando como debía hasta que nos topamos contigo en el laboratorio. Tuvimos que improvisar un poco, pero al final, logramos volar ese maldito lugar y sacarte de ahí. Y aquí estas, en mi casa, a las afueras de Nueva York".
Rapha permaneció callado, la historia que le acababa de contar Destructor era increíble, y no solo era eso, sin problemas había atado cabos y comprendió el porqué de la irá del hombre ante los Krang y que para su mala suerte, lo involucraba.
-Entonces, la razón por la que yo soy...humano en estos momentos es debido… a que el Krang usó tu ADN en mi. - aquello parecía más una afirmación que una cuestión por parte de Rapha.
-Es lo único a que le encuentro sentido – admitió Destructor al mismo tiempo que se levantaba y se dirigía a una mini nevera que estaba detrás de él- ¿Gustas algo de beber? ¿Un refresco, té, agua, sake?
Rapha rechazó el ofrecimiento y lo único que atinó a hacer fue llevarse las manos a la cara y tratar de no sufrir otro ataque de ansiedad.
-¡Hey tranquilo! - dijo Destructor dándole palmadas en la espalda con una mano y con la otra sujetando una botella de sake -Ya verás que todo estará bien. Tú hermano el genio de seguro descubrirá la forma de revertir lo que te hizo el Krang.
Por unos segundos, Rapha sintió un ápice de esperanza. Donnie era muy listo y por supuesto que era capaz de encontrar una cura para su situación. Tan solo debía regresar a la guarida, contarles lo que el Krang hizo con él y...mandar todo al diablo, porque justo en ese momento, recordó que ya no era bienvenido en la guarida.
No podía creer la terrible suerte por la que estaba pasando, esto sin duda era el castigo de los dioses por lo ocurrido en las alcantarillas y no recordaba otro momento en que deseara estar más muerto que en ese instante. La única salida que veía era practicar el seppuku. Quizá después de todo, Destructor podría prestare algún cuchillo para ponerle fin a su sufrimiento.
-¿Gustas que te lleve a tu hogar?
Aquella pregunta por parte de Destructor, hizo que Rapha saliera de sus pensamientos suicidas y que lo viera con desconcierto.
-O si quieres puedo dejarte en un lugar cercano - agregó Destructor después de tomar un sorbo de sake. -Sé que tienen una guarida secreta en algún lugar de Nueva York y créeme que entiendo el significado de "secreta".
Aunque la idea de que Destructor le diera un "aventón" a su casa, sonaba realmente descabellada y divertida a la vez, Rapha solo acertó a negar con la cabeza rechazando la oferta.
De inmediato Destructor supo que algo le preocupaba al chico, y no solo era la razón de pasar de tortuga a humano de la noche a la mañana, sino que había algo más profundo que eso.
-¿Ocurrió algo en tu casa verdad? - preguntó Destructor en un tono compresivo.
-No ocurrió nada – declaró Rapha tratando de que su voz sonara firme, pero en el fondo podía percibirse un ligero temblor.
-No puedes engañarme. Eduqué a una niña por 16 años y créeme que sé perfectamente que cuando dicen que no ocurrió nada significa que ocurrió algo.
-¡Y-ya te dije que no ocurrió nada!
-Puedo verlo en tus ojos.
-¡No es cierto!
-Claro que si.
-¡¿De verdad tanto quieres saber?!
-Solo quiero ayudarte…
-¡Pues hice lo que tú nunca lograste hacer!
-¿Qué fue lo que hiciste? - cuestionó el mayor y al ver que no había respuesta por parte del menor siguió insistiendo- ¿Rompiste o hiciste explotar algo? ¿Tienes problemas familiares? ¿Besaste a la chica peliroja?
Rapha apretó la madíbula, no deseaba confesar su crimen, pero la presión que estaba recibiendo por parte de Destructor era mucha, que sumado a la desesperación que sentía , solo provocaron que gritara:
-¡MATÉ A SPLINTER!
