Capítulo I: Llegando a casa

La paz gobernaba sobre el mundo mágico, aquel caos por que el que se había vivido por fin había terminado gracias a todas esas brujas y magos que habían colaborado en la segunda guerra magica. Ya era tarde, la puesta del sol comenzaba a verse entre las colinas, el trío de oro llegó a la madriguera junto con los Weasley, todo estaba en total silencio, al entrar a la casa cada miembro se fue a sus respectivos cuartos a excepción de Molly y Arthur quien tenían que planear un funeral en unas cuántas horas.

Harry y Hermione se encontraban en la sala, en silencio y solamente se miraban fijamente a los ojos tratando de adivinar lo que pensaba el otro hasta que finalmente la chica habló:

-Deberías ir con Ginny...dadas las circunstancias te necesita Harry- dijo dedicándole una media sonrisa

-Lo mismo podría decirte de Ron- le devolvió la sonrisa- ¿Oh es que acaso solo fue amor de media noche?-

Esto hizo que la castaña se sonrojara, bajo la mirada y jugaba con sus dedos, levantó de nuevo la mirada y su amigo la miraba entre curioso y divertido.

-¡Vamos Herms! Soy tu mejor amigo, no un extraño puedes contarme lo que sea- tomo su mano

-Creo... creo que un beso no significa que haya una relación, se necesita hablar Harry... y la verdad no sé si Ron ahorita esté dispuesto a eso- se encogió de hombros- ¿Como voy a hablarle de amor cuando su hermano murió?

-No es el momento, pero creo que necesita un poco de luz en tanta oscuridad- la tomo de ambas manos y apretó un poco- tú eres su luz Hermione, yo lo sé y todos en este mundo también- rio bajito- ademas eres Hermione Granger tú siempre sabes que decir- la soltó y le dedico una sonrisa.

Las sonrisas que inspiraban confianza y seguridad a la castaña, suspiró fuertemente y por un momento volteó hacia el comedor donde se encontraban los padres de este y pudo admirar como Molly Weasley la veía y le sonreia cálidamente al mismo tiempo que le decía un "Si" con la cabeza. La chica miro a su amigo le devolvió la sonrisa y se paró con firmeza y con dirección hacia el cuarto del chico, mientras subía los escalones sentía como las piernas le temblaban y se le hacia eterno el camino para llegar al cuarto.Esta vez era diferente, no iba a consolar a su mejor amigo, consolaria a la persona que ella amaba y que él estaba enterado de eso.

Llego hasta la puerta de la habitación y había una perfecta R en ella, tocó pero al instante se dio cuenta que estaba abierta, no lo dudo ni un segundo y entro, todo estaba oscuro y el silencio gobernaba, lo busco con la mirada hasta que lo vio en su cama acostado mirando hacia el techo, ella se acercó sigilosamente y le dijo:

-¿Como estas?- el chico la miro por unos segundos y le desvió la mirada- ¡Por dios que estupida pregunta! Quise decir... ¿Necesitas algo Ron?

Se quedó esperando la respuesta pero el pelirrojo solo suspiró pasó la mano por su cabello y siguió mirando el techo vacío, ante esa acción la castaña dio por entendido que el no quería hablar ni con ella ni con nadie, entristeció un poco ya que Harry aseguraba que ella seria tal vez a la única que quisiera ver, también suspiró y dio media vuelta dispuesta a salir de ahí, y se escuchó casi como un susurro pero al mismo tiempo con el tono de voz adecuado para que la chica pudiese escucharlo e hizo que parara en seco, "A ti" fueron las palabras que retumbaron en su cabeza y aunque por fuera estaba serena por dentro estaba que brincaba de la emoción.

Giro para ver de nuevo al pelirrojo y este ya se encontraba sentado al filo del cama, por primera vez esos hermosos ojos verdes no tenían vida, no eran los que la castaña estaba acostumbrada a ver y su cara no reflejaba otra cosa que no fuera tristeza. Corrió y lo abrazó de una tan fuerte que pretendía unir cada una de las partes rotas de su corazón, poco a poco sintió como los brazos del pelirrojo la rodeaba y una corriente eléctrica recorria todo su cuerpo ante el contacto.

Pasaron unos minutos y se separaron por el calor que había entre ambos, la chica lo miro fijamente a los ojos y le sonrió, se sentó a su lado y tomó su mano:

-Sabes que yo siempre voy a estar para ti, no importa donde esté o que esté haciendo, yo siempre voy a estar aqui-rio bajito- Won Won- y soltó una carcajada

El pelirrojo abrió los ojos como platos y también soltó una pequeña risa- ¡Por favor no! No quiero que en nuestra relación menciones esa palabra- y siguió riendo

-¿Nuestra relacion?- contesto la castaña

El corazón de la castaña comenzó a latir cada vez más y más fuerte a tal punto de que sentía que se le saldría del pecho, el pelirrojo acaricio tiernamente su mejilla y pasó el dedo por los labios de la chica quien ante el contacto los abrió un poco y las respiraciones lentamente comenzaban a hacerse cada vez más rápidas, el chico se acercó hasta rozar sus narices. Hermione no sabía que hacer se había quedado completamente pálida pero solamente estaba segura de algo amaba a ese chico, corto la distancia que lo separaba y comenzaron a besarse tiernamente, a diferencia del beso en la cámara de los secretos, este era lento, delicado lleno de amor, el pelirrojo la tomo con ambas manos y de un momento a otro ese beso se tornaba cada vez más y más apasionado, la chica no supo en qué momento pasó pero ahora se encontraba recostada y encima de ella se encontraba el pelirrojo quien con una mano la tenía tomada de la cara y con la otra jugueteaba en su cuello y bajaba hacia el hombro, de un momento a otro bajo hasta su abdomen y se dirigía hacia la pierna, jamas había sentido una sensación igual e incluso sería la primera vez que alguien la tocaba de esa manera, pensó por un momento en parar pero decidió dejar todo fluir y sentir esa sensacion más sin embargo se vieron interrumpidos. La puerta del chico se abrió de par en par con un fuerte chillido

-¡Diablos, perdón!- dijo el chico y salio apresurado de aquel lugar

Hermione aventó a Ronald y se incorporó de inmediato mientras su cara se ponía como el color del cabello del chico estaba tan avergonzada los había visto George y más que verlos besarse en la situacion mas incomoda o mal vista, volteó a ver al pelirrojo quien tenia cara de desconcierto y salió huyendo de ahí sin nada más que decir.
Iba corriendo hacia la habitación que compartia con Ginny cuando de repente George Weasley se apareció frente a ella impidiéndole el paso y sacándole un susto de locos, quien hizo que gritara y casi perdiera el equilibrio

-¿Ya terminaste tus deberes con mi hermanito Hermione? ¿Tan rápido? ¡No puedo creerlo tan joven que es y dura tan poco!- y soltó la carcajada al instante esto hizo que la chica se sonrojara aún más

-Yo... eh... no... no estábamos haciendo nada malo George- dijo sin poder mirarle a los ojos

-Aún- le contestó de nuevo el- Si yo no hubiese interrumpido quién sabe qué cosas hubiesen ocurrido en ese cuarto- rio de nuevo- te voy a dar un tip, la próxima vez póngale seguro a la puerta, o pueden ir a mi cuarto tengo un hechizo con el que nadie puede entrar- le guiño un ojo y le abrió el paso a lo que la castaña salió huyendo de ahí aún muy avergonzada, entro de una al cuarto de la pelirroja.

-Diablos- dijo entredientes cuando rápidamente Ginny y Harry se separaron, ahora sabía lo que sentía su amiga cada que sus hermanos solían interrumpirla, iba a darse la vuelta para irse pero Harry se paró y se adelanto y salió de la habitación dejando a las chicas solas.

-Creo qué hay muchas cosas que debes explicarme Hermione Granger- está solo se rio y se puso aún más nerviosa.

Hola este es mi primer fic espero sea de su agrado y me dejen muchos comentarios para poder seguir inspirándome!!