Notas:
Hola a quien esté por allí! ha pasado mucho mucho tiempo...
Abysswonderland, I see you! Muchas gracias por tu apoyo!
Seishes, Jay. B FE, dianalaurazb, Yuki-chan012, Pinku No Tsuki y queridos invitados/guests, muchas gracias por comentar y lo siento mucho por dejarlos en ascuas, hoy les comparto, más SasuSaku!
La razón por la que no continué escribiendo es simple, no tuve la inspiración y mis intereses cambiaron. Esto es un hobby que quise retomar (luego de 4 años whoah) por lo que leí nuevamente mi trabajo y quise continuar para darle un cierre digno, además quise traducirlo a inglés, por si acaso empecé con el 1er capítulo para ver como va. Bueno, siendo honesta me preocupa como resulte esta continuación puesto que no he escrito/narrado desde hace años así que me pone un poco nerviosa. Ojalá esté a la altura y cumpla sus expectativas.
Espero de corazón que quien esperó tanto por la actualización siga por aquí y lo lea 3
Pienso que una de las mejores características de esta historia es que esta narrada desde el punto de vista de Sakura lo que te deja a la imaginación sobre lo que piensa Sasuke quién ha demostrado ser bastante impredecible... Por qué menciono todo esto? Resulta que tengo más claro los pasos de Sasuke de ahora en adelante por lo que estoy tentada a narrar desde su punto de vista? sería un desafío, háganme saber si estaría interesante!
Pero vamos a ver que pasa por ahora!
…
Capítulo 8
El departamento de Sasuke es tal y como lo esperaba. Es simple, ordenado y tiene solo lo necesario, no hay rastro de decoración por lo que imagino que no le es posible dedicar su tiempo libre, el cual me consta, no es mucho. Por otro lado, huele muy limpio pero no podría decir que está fresco ya que está todo cerrado. Sin embargo, mi guardaespaldas cambia eso a penas entramos, éste se dedica a abrir un par de ventanas para ventilar el espacio y así entra un poco de luz también. Finalmente puedo relajarme luego de la aparatosa salida que hicimos. Tal y como de película, se me instruyó colocarme un sombrerito para ocultar mi llamativo cabello y pasar así desapercibidos mientras el equipo de Sasuke nos guiaba por la salida de emergencia del edificio de mi padre.
La situación es... alarmante, pero por la específica razón de que Sasuke es mi acompañante me siento, por así decirlo, un poco tranquila. Estoy en su zona y eso la verdad emociona mi aventurero corazón. Pronto seré adulta y empezaré los veintes, unos aseguran que es la mejor etapa de tu vida, sé que soy muy joven y no debería desperdiciar mi vida, es inevitable pensar en mi adultez y en cómo pasaría el resto de mi futuro justo cuando es totalmente impredecible. Quizás sea un tipo de mecanismo de defensa pero intento no darle importancia a la crisis por la que pasa mi familia.
—Entonces… —empiezo a hablar.
Se supone que no soy del tipo de persona que se incomoda fácilmente, de hecho, es muy común que tenga una ingeniosa respuesta o interesante tema bajo la manga pero el hecho de que Sasuke sea el hombre al que quiero ligar, hace que mi corazón se acelere y mi cerebro se nuble, sobretodo luego de las palabras de mi amiga Ino, eso que tenía que ver con algo de que es posible que mi guardaespaldas tuviera sentimientos por mi.
A Sasuke no se le ve perturbado, para nada pero siento que su aura es mucho más tranquila una vez que nos acomodamos en su sala de estar. No tiene TV, lo que tiene sentido, ya que no pasa allí.
—¿Cuánto tiempo nos quedaremos aquí? —pregunto de manera amable, no quiero que piense que no me gusta su lugar, o que me quiero ir de allí. Sinceramente me encantaba la idea ya que era un tiempo más personal el que compartiríamos.
—El necesario —. Responde pensativo.
Y justo cuando quiero pedir más detalles sobre su misión, las direcciones de mi padre e incluso sus asuntos, un teléfono timbra agudamente. Es el celular de Sasuke, y es la primera vez que escucho el tono. El se pone de pie y se dirige hacia otra habitación donde tiene más privacidad.
—Será un momento, disculpa.
Me sorprende que pase de mi, pero a la vez no, ya que comprendo la situación. La fachada de Sasuke es un poco diferente ya que imagino, este es un tipo de ¿estado de emergencia? El se muestra un poco más abierto y puede ser porque estamos en su espacio.
Lo siguiente que hago no es algo que me onorgullezca mucho, paseo por su modesto departemento y me acerco hasta donde supongo Sasuke se encuentro atendiendo su llamada. Sí, estoy escuchando una conversación por teléfono cual metiche, pero al conocer la situación lo más justo es que quiera curiosar sobre aquello. Noto nerviosismo en mis piernas por lo que me apoyo a una pared cercana.
—Te extraño, pero nos veremos pronto —comenta Sasuke con una voz muy suave.
¡Carajo! Mi corazón salta y juro que se queda sin volver a palpitar dos segundos. Siento que un balde de agua fría ha sido arrojado en mi cabeza. "¿Te extraño?"
—Adiós —dice por último y siento sus pasos aproximarse, entonces me muevo al instante y hago cualquier cosa que no parezca que estaba pegada a la puerta entreabierta fisgoneando su conversación telefónica.
No sé que me alarma más, si el hecho de haber escuchado una frase tan íntima o que el se encuentre tan fresco ante la situación actual. Seguro la primera, ¿tiene una jodida novia?
—Hey —dice al verme, está cuidadosamente leyendo la situación mientras ve mi semblante.
Pocas cosas me descolocan y esta definitavemente lo hace. De pronto siento un nudo en mi garganta y mis ojos arden. Llorar era lo último que me faltaba y para nada quería que lo notase. Con toda la disciplina que me queda, trago literalmente mis fervorosos sentimientos.
—¿Ocurrió algo? —sonsaco mirando las cortinas con el fin de sonar desinterasada.
—Nada de qué preocuparse —responde. Por supuesto, seguro no dirá nada.
A continuación tengo dos opciones, preguntar directamente con quien hablaba o simplemente esconder el hecho de que lo estaba espiando. Elijo lo primero pues pienso que no volvería a tener la misma oportunidad, así que a pesar de que caería en la cuenta de que ando por ahí escuchando conversaciones ajenas, me determino a encontrar una respuesta.
—Parecías muy familiar con… digo, con quien-
De pronto mi lengua se traba, ni siquiera sabía como formar las palabras. Jodido corazón, a veces me gustaría ser de palo.
—Bueno, me refiero a quien estaba, ya sabes, del otro… lado de la línea —suelto un poco torpe, cruzo mis brazos porque la verdad siento un poco de negación al respecto. El hecho de que tenga bonitas palabras reservadas para otra persona me carcome de los celos. Sería posible que después de todo, el cubo de hielo que solo tiene tiempo para mi, en realidad tuviera vida social y más que todo ¿sentimental?
Sasuke asiente y su mirada queda en el suelo, quizás parece sonrojarse, una pequeña muestra de sonrisa se dibuja en su fino rostro.
—Era mi hermano mayor —habla finalmente.
Con riesgo a sonar una reina del drama, siento como literalmente mi alma vuelve a mi cuerpo. Una sensación cálida se ensancha en mi pecho una vez que proceso sus palabras. Así es como además, caigo en cuenta de que conozco absolutamente nada de Sasuke, él en cambio, ve mi vida como un libro abierto.
—¿Cómo se llama, dónde está él? —pregunto esperanzada, después de mucho tiempo, siento genuina curiosidad por alguien más que no sea yo.
Con tranquilidad nos sentamos en su sofá gris donde Sasuke relata sorprendentes sucesos sobre su hermano mayor. Al parecer, su hermano, había tenido un par de años difíciles, Itachi, era su nombre, había sido esclavo de la cocaína a muy temprana edad debido a la muerte de sus padres, actualmente se encontraba en rehabilitación pero lastimosamente el daño ya estaba hecho, su visión había sido afectada por la perdición del narcótico. Era algo desgarrador pero finalmente comprendía por qué Sasuke enloqueció cuando pensó que estaba drogada, definitavemente tocaba una fibra sensible de su ser.
El cariño con el que me lo cuenta derrite mi corazón, además, parece ser un asunto superado, ya que Itachi recibía tratamiento y había mejorado mucho, no obstante, noto que la postura de Sasuke se vuelve un poco incómoda, supongo que compartir algo tan íntimo no sería nada fácil. Deseo con desesperación conocer más de la vida de Sasuke pero su actitud frena mi curiosidad. Muy a mi pesar, y sutilmente cambio el tema. No sin antes dedicarle una sonrisa y un apretón en su antebrazo.
—Entonces te dedicas a la defensa personal o ¿algo así? — comento levantándome a mirar por una ventana cercana. La vista no era fantástica pero si un poco inspiradora, si te gustan los edificios grandes y ruidosos.
No recibo una respuesta, el solo asiente con su cabeza, aún sentado.
—¿Me enseñas algún movimiento? —consulto dando una de mis mejores sonrisas convencedoras.
¡Qué disparate! Yo aprendiendo a pelear.
—¿Para qué? —responde con otra pregunta. La verdad no tiene sentido verlo por ahí gastando sus energías pero se vería muy caliente mostrando un movimiento o dos.
—¿No crees que debería aprender defensa personal? —pregunto probando un punto, la verdad es que sí sería muy conveniente.
—Para eso estoy yo — dice como si fuera lo más lógico.
Debo admitir que su ego me excita un poco, la idea de que él fuera elúnico capaz de hacer y deshacer era encantadora en mi mente. Supongo.
—Puede ser beneficioso —responde siguiendo mis movimientos, ahora me acerco hacia él.
Su cuerpo es como un magneto intenso que atrae al mío desesperadamente, de hecho, Sasuke sigue sentado, relajado y sus piernas están extendidas. Sonará extraño pero de repente siento a su figura como una invitación de sentarme en su regazo. Y así lo hago, coloco una pierna a cada lado de su cintura y agarro su nuca al sentir que no hay objeción de su parte.
—¿Y ahora me enseñarás tu arma? —pregunto dulcemente mirando directamente su ojos negros.
Por un momento su expresión es desaliñada pero recobra la compostura y sonríe. Me gusta que mis palabras lo descompongan así, por lo menos durante dos segundos. Es la primera vez que Sasuke sonríe ante mi escandaloso comportamiento, seguro el comentario le cayó bien.
—La cuestión es… —susurra y puedo escuchar mis palpitaciones en mi oídos ya que coloca sus manos en mi cadera, ¿está realmente pasando esto? Mi corazón está a mil pero escucho con atención lo que tiene que decir —¿Podrás con este calibre? —suelta en un susurro cerca de mi oído derecho.
Estaría mintiendo si digo que fue casualidad que tosiera repentinamente, la verdad es que me he atorado con mi propia saliva luego del comentario de Sasuke. Hace un par de semanas jamás pensaría que estaría en el sillón de Sasuke, a gusto en su regazo, y mucho menos sabría que sería tan bueno presionando los botones de una adolescente, no sebería ser muy difícil de todas maneras.
Me recompongo naturalmente ofreciéndole una sonrisa. Es un provocador, al igual que yo, y lo tenía bien guardado.
—Eres algo más —murmuro buscando sus labios, él se deja ser y finalmente puedo besarle como siempre he querido desde el día que lo vi. Mis caderas buscan la suya y empiezan un lento y endomoniado baile contra las suyas.
Nuestras respiraciones se agitan mientras nuestras manos buscan el placer por otro lado, yo afianzo las mías en sus brazos pero las subo para acariciar su cabello, mi guardaespaldas en cambio acaricia mi espalda a la vez que acerca más su torso hacia el mío. Esto era algo que definitivamente debía ocurrir, me refiero a que no íbamos a poder aguantar un solo segundo más sin estar uno encima del otro luego de los sucesos anteriores.
La fricción me vuelve loca, es por un estúpido momento en el que ya he parado de besuquearlo y no puedo parar mis caderas, de repente estoy buscando la liberación primitiva y Sasuke lo permite observando atentamente mi reacción a este sexo en seco del que soy presa. Así es como me vuelve loca, así es como llego a un irresistible orgasmo mientras suspiro agitada, por supuesto no solo soy yo quien está descompuesta, mi guardaespaldas tiene la más protuberante erección que haya visto es por esto que estoy dispuesta a devolverle el placer.
—No tienes que hacer esto —dice evitando que desabroche su pantalón.
No entiendo su negativa.
—Es un poco difícil ser provocadora si no me sigues el juego —comento confundida.
—No podemos involucrarnos —. Suelta pensativo.
—¿Eres gay? —pregunto genuinamente, a estas alturas siento que jamás vería su "arma".
—No — dice tajante pero a la vez lanza una sonrisa.
—¿Cómo se supone que deba estar segura? —inquiero una vez más provocándole.
—Por esto —dice guiando mi mano dentro de su pantalón. Toco su miembro mientras me besa en un arrebato de deseo. Está duro, largo, y no dudo en estimularlo para escuchar su maravillosa voz quebrada de la lujuria. No espero mucho cuando da un suspiro pesado que rompe nuestro apasionado beso, entonces mete una mano bajo mi blusa, además apreta mis nalgas, como puede adentra su mano en mi parte más privada. Sasuke me masturba con facilidad pues mi cuerpo excitado le facilita la entrada y salida con eficacia. Gimo con sorpresa cuando me acaricia por delante tocando directamente a mi clítoris.
—Sasuke… —murmuro con un tono que me sorprende a mi misma. Me encuentro agitada y totalmente estimulada cuando el decide repartir besos en mi cuello. De repente ya no puedo seguir con mi mano en su pantalón y dirijo mis manos a su pecho para encontrar algo de apoyo.
—¿Te gusta? —susurra en mi oído derecho.
Y es así como el estímulo de su voz hace que me corra por segunda vez esa tarde.
…
