Nota
AbyssWonderland, jsjsjs que poca fe, mil gracias a ti por estar aquí!
Lym-22, no te asustes jsjs gracias por apreciarlo en serio!
Cierra, you're welcome!
Ahora sí, se responderán algunas preguntas, no más les aviso que esto está por culminar.
…
Capítulo 10
No entendía. Simplemente no entendía por qué Sasuke se había marchado sin despedirse, sin darme una explicación. Tampoco entendía por qué debíamos separarnos si parecía no haber ningún problema entre nosotros. Al menos que yo no significara nada importante para él. El solo pensamiento revolvía mi estómago y de repente ya no estaba tan segura de ir a su búsqueda. Sin embargo, había una parte de mi que estaba embriagada con las sensaciones, su olor, su aura, todo me provocaba a tal punto de obsesionarme con los recuerdos de su figura.
Así que decido no rendirme. Aún con la negativa de mi padre, le dejo un mensaje a Sasuke para… pues conversar, qué más.
"Hey, sé que es tarde pero estoy en el estacionamiento del edificio Haruno… mi padre no lo ha hecho fácil y aún no ha llegado el nuevo guardaespaldas así que… llegué sola… debemos hablar…"
Lo sé, mi invitación huele un poco a peligro, pero he determinado un lugar y hora que según cómo lo mires, podría ser o no un blanco fácil, además he juntado cuidadosamente las palabras para que sonaran así ya que de otro modo había la posibilidad de que Sasuke me ignorara. La verdad, no he tomado muchas precauciones para salir pero sí para pasar desapercibida por la seguridad de mi padre en casa, quiero decir que habría un gran problema si alguien decidiera secuestrar a la heredera Haruno en su propio edificio justo esta noche.
—Realmente viniste sola —escucho una suave voz a mi espalda.
La manera en la que habla acelera mi corazón pues rompe el silencio de manera abrupta. La noche es fría y las calles están vacías, no hay barullo de las personas pero se escucha pasar una ambulancia a lo lejos.
—¿Por qué no me dijiste que renunciarías? —pregunto directamente. Sasuke está allí, vestido de manera casual, blue jean, zapatos deportivos y una sudadera oscura, su postura es relajada y diría que su aspecto es juvenil, casi ni parece que puede mandarte a volar con un movimiento.
—Lo hubieras hecho difícil —responde, me está mirando fijamente como si eso fuera suficiente.
—Se supone que estamos juntos —declaro como si fuera obvio y por un momento decirlo en voz alta me transporta a cuando tenía quince años y el mayor problema de mi vida era determinar el status de una relación. Supongo que lo sigue siendo.
—Sakura… —sus labios liberan palabras suavemente — No iba a poder tenerte cerca ni un solo segundo en el que no quisiera tocarte.
—¿Pero qué dices? —inquiero, mis cejas se fruncen y entonces adelanto mi paso para sentir su cuerpo. El no lo permite.
—Digo que no podemos estar juntos —murmura la frase que más temía escuchar. No solo es su cuerpo el que se alejado sino todo su ser.
—Porque no podrías hacer tu trabajo —hablo esperanzada, en este caso estaba resuelta a encontrar una explicación que le convenciera a mi desilusionado corazón.
—No entiendes —restriega sus ojos con sus dedos, indeciso mientras continúa —No debemos involucrarnos como pareja.
—¿Es por mi padre? ¡El ya lo sabe! —exclamo un poco desesperada, la conversación se ha puesto tensa y no puedo evitar alzar la voz un poco.
—Por supuesto que lo sabe, yo mismo se lo conté todo —responde con aire cansado.
Eso había reducido a cero todas las razones que se me ocurrían por las que no pudiéramos estar juntos, la verdad, estaba confundida y seguro mis ojos verdes ya se estaban llenando de lágrimas, ellas eran signo de mi impotencia y frustración. Como cuando te quitan tu juguete favorito pero no estás acostumbrada a aquello.
—Entonces… ¿por qué? —pregunto con un hilo de voz.
—Por ti —pronuncia finalmente acercándose —Tú eres la razón, Sakura —dice agarrando mis manos.
—No puedo hacerte esto, no puedo aprovecharme de ti —su tono es bajo y puedo decir que tiene una lucha interna —Eres muy joven y crees saber lo que quieres —Sasuke habla de manera amable, se percibe cómo es cuidadoso con sus palabras —Odiaría que te pierdas a ti misma… ¿por sexo? —esa es una pregunta retórica que lanza entre los dos —, tu vida no debería girar en torno a un hombre.
Quedo perpleja porque jamás imaginé que estaría luchando conmigo misma, nunca pensé que tendría que enfrentarme a mi misma. Sasuke ha expuesto su punto, teme que pierda mi individualidad y lo peor de todo es que, tiene razón. Había estado tan ensimismada en este juego del gato y el ratón que no había parado ni un minuto a pensar en mi misma. Sin darme cuenta me había vuelto dependiente a mi rutina caprichosa por conseguir un pedazo de Sasuke a toda costa, y por eso la mayoría de veces me encontraba ansiosa de tenerlo cerca todo el tiempo.
Su declaración es como una alarma en mi cabeza, el tiempo se detiene durante unos segundos, entonces es cuando suelto mis manos de las de mi ex-guardaespaldas. Las lágrimas que amenazaban por salir hace minutos al fin corren por mis mejillas mientras mi mirada se pierde en la oscuridad del estacionamiento.
—No quise sonar-
—Entiendo —le interrumpo, y lo digo completamente en serio.
A Sasuke le preocupa sonar despiadado, lo miro en su rostro compungido, mientras que a mi, me preocupa haber jugado el papel de la tipa inmadura, el de la adolescente descuidada, que tiene tarjeta de crédito sin límite y que disfrutaba libremente de un año sabático antes de direccionar su propia vida. El hecho me perturba ya que parezco una idiota superficial que solo se ha enamorado de la idea de que alguien le proteja.
Lo que significaba que debía resolver esto por mi cuenta.
—Yo… —menciono sin saber cómo o qué decir, honestamente estoy avergonzada, no incómoda, pero logro al menos mirarle a la cara.
Es cuando intento hablar de nuevo que el sonido de una bocina junto a brillantes luces provenientes de un vehículo interrumpen la escena. Lo siguiente que sucede es que bajan alrededor de cuatro hombres fornidos y vestidos de negro apuntando armas directamente a Sasuke quien automáticamente se pone delante de mi figura en protección. No es hasta que mi padre aparece desde otro vehículo que Sasuke alza sus manos en seña de que no es una amenaza. Mi padre se apresura a hablar cuando corre hacia mi figura halándome hacia su pecho.
—Está todo bien, es su novio —les indica con su mano, los tipos bajan su armas a la vez que Sasuke relaja las suyas.
—Ex-novio —corrijo durante el abrazo de mi padre, él se aparta para observarme y cae en cuenta de mi estado actual, su reacción no es nada amigable. Agacho mi mirada y solo alcanzo a decir:
—Sólo vámonos —murmuro poniendo mis manos sobre sus hombros impidiendo que se acerque a Sasuke, lo menos que quería ahora era preocuparme por narices rotas de las personas con las que tenía un vínculo.
—Pensé que serías bueno para ella —se dirige a Sasuke con tono decepcionado.
Siento que todo es mi culpa por lo que tengo la necesidad de hablar en nombre de la ruptura para que Sasuke no quedase en una luz oscura por el resto de su vida.
—Papá, no hagas esto —digo nuevamente halando su abrigo —yo he terminado esto —miento.
En el camino a casa sorprendentemente no lloro, y me mantengo mirando las luces de la ciudad que centellean a través de la ventana del auto, es como si de repente soy consciente de cada vida de donde provienen, me parece maravilloso y a la vez me asusta no haber podido percibirlo antes.
Y al fin conozco la respuesta, sé que el primer paso que debo dar es encontrarme a mi misma.
…
