Nota (un poco larga, espero la lean)
Cierra, tysm for loving this story!
Okay, se puso un poco más profundo de lo que esperaba, sobre todo porque leemos el punto de vista directo desde Sakura, eso lo ha hecho más difícil para mi pero lo tomé como un desafío. Bueno, conversemos un poco, recapitulando, Sasuke se da cuenta de que en pocas palabras, Saku debe crecer personalmente, sobre todo porque siente cariño sincero hacia ella (la tensión sexual es un bonus), durante un buen tiempo no se entromete pero cuando lo hace, se complican las cosas, por eso debe alejarse, (pensé que me matarían en los comentarios si Sasuke huía lol) la razón es que todo este tiempo Sakura sigue persiguiéndole como su única motivación en la vida, lo que no es saludable. Sasuke es un tipo maduro y aunque ha bromeado sobre su edad, es mayor de lo que parece (eso lo dejaré a su imaginación) él sabe muy bien que Sakura debe enfrentarse a sí misma. En fin… sorpresa!
Capítulo 11
Sakura no era una mala persona, eso pude darme cuenta el tiempo que trabajé con su familia. Sí, la mayoría del tiempo culpaba su actitud caprichosa al hecho de que era joven pero no creía que era una adolescente estúpida, sólo era impulsiva e inmadura.
Por un tiempo fui capaz de resistir a sus encantos y es cierto que la química sexual cedió hasta algún punto a pesar de que odiaba entrometerme en sus asuntos, sin embargo aquello no logró nublar mis sentimientos por ella. Algunas de mis decisiones fueron cuestionables, como el hecho de que fui egoísta y mandé al carajo mi profesionalismo cuando la llevé a mi departamento por el bien de, si soy muy sincero, por el bien de mi propio placer, aunque afortunadamente pude detener a tiempo la niebla sensual que había inundado mi cuerpo, lo suficientemente a tiempo para no arruinarlo todo.
Cuando no estaba pensando en mandar todo al carajo y clavarla en la cama durante horas, estaba pensando en las mil maneras que podían solucionar el conflicto en mi cabeza. Resolví que lo mejor era alejarme y dejarla que se diera cuenta por sí misma, pero su decidida personalidad me empujó a decirle la verdad y honestamente, creo que fue lo mejor, aunque aún sentía arrepentimiento de no haber tenido un ojo cerca de ella durante estos dos largos años.
Sakura era todo lo apuesto a lo que creía era compatible para mi. Basta decir que su personalidad denotó en mi un sentido que jamás pensé que sería capaz de sentir plenamente, uno que siempre pensé que controlaría. Cuando le conté a Kizashi Haruno sobre nuestra relación no me esperé la reacción que tuvo, de hecho rió aliviado. Por supuesto que eso se pudo deber al hecho que oculté varios detalles morbosos que él no tenía por qué saber. "Nadie podría protegerla mejor que tú" dijo en su momento. Y estuve y aún estoy de acuerdo con aquello.
Me había enamorado de Sakura y quizás, solo quizás, una parte de mí seguía debatiéndome y reprochándome el por qué la dejé ir.
Hasta hoy, que tuve la oportunidad de verla de nuevo, como caída del cielo, y como si fuera el más bello de los ángeles, caminando por la ciudad con un grupo de personas, ella reía y juro que fue el maldito mejor momento de mi vida, aunque la veía desde lejos, mi buena visión captó que estaba tomando un café y en sus brazos sostenía un par de libros. Sonreí para mis adentros pues la imagen me pareció de los más adorable. Aún así hubo algo que me detuvo de acercarme y presentarme, por alguna extraña razón no tuve el valor de hacerlo. Supongo que mi cuerpo resentía mi decisión pues ya estaba incómodo de mi cintura para abajo, claro signo de que aún la deseaba pero mi mente no lograba envolver mis sentimientos con la lógica de que había la posibilidad de que me hubiera olvidado o me haya superado, además estaba el hecho de que me sentía como la mierda vistiendo una simple chaqueta y vaqueros para ampararme del jodido frío de invierno. Así que ahora era la inseguridad la que me detenía de buscar a la mujer de mi vida.
Lo que queda de mi día libre decido pasar por mi pastelería favorita, aprovechando la ubicación doy vuelta un par de cuadras y me dispongo a hacer fila para entrar, afortunadamente no tengo que esperar mucho ya que el lugar está medio vacío. En la caja registradora es que siento un insistente toque en mi hombro.
Bueno, mi pedido no iba a demorar mucho, es decir que solo pasaba a recoger literalmente los dulces que ya estaban en el aparador así que mis reflejos inmediatamente atienden a mi espalda.
—Pensé que- no te alcanzaría —habla una dulce y familiar voz, ella está regulando su respiración.
Cuando la veo, mi cuerpo aguanta la respiración por unos largos segundos. Sakura está en frente de mi, en carne y hueso, con la pinta de haber corrido hasta mi, aún con su cabello despeinado y la capucha de su abrigo mal puesto, se seguía viendo como en mi sueños, magnífica.
Reacciono a tiempo para coger de vuelta mi tarjeta de pago y mi orden, así mismo le halo del antebrazo con facilidad para salir de la fila y del lugar que estaba empezando a llenarse de gente.
—Hola —le saludo y es inevitable hacerlo sin un sonrisa, así que dejo a mis labios expresar lo que siento, alegría.
Sakura me saluda fugazmente e incluso se atreve a darme un abrazo, me lo esperaba de ella. Inmediatamente buscamos un banco de estos que se encuentran en los típicos parques y nos ponemos al día sobre lo que hemos estado haciendo durante estos dos años. Sakura me cuenta que decidió estudiar medicina por lo que está estudiando más duro luego de que logró entrar, yo le comento que estoy dando clases de defensa personal en un instituto para jóvenes. Con los detalles de nuestras actividades y para evitar que esto se ponga incómodo le ofrezco un macarrón dulce de mi bolsa, de los que había comprado hace unos minutos atrás. Ella por supuesto coge uno de color verde, el más llamativo del montón.
"¿Tienes pareja?" Es lo que muero por preguntar pero mi carácter me lo esta impidiendo.
Estoy a punto de soltar la lengua, como es usual que me ponga más comunicativo en su presencia hasta que la escucho hablar primero.
—¿Estás soltero? —pregunta con sus grandes ojos brillantes. Siempre ha sido más directa que yo, y eso era lo que me gustaba de ella.
Yo conozco mi respuesta, y es definitivamente
—Sí.
Agacho mi mirada porque siento que mis pulsaciones se ralentizan con solo imaginarla en los brazos de alguien más afortunado que yo. Incluso siento que el calor se va de mis mejillas y palidezco un poco. ¿Cómo rayos le pregunto yo a ella? He ahí de nuevo mi dilema, alimentando mi miseria de no tenerla cerca.
—Si, yo igual —dice finalmente, saciando mi curiosidad.
Doy un gran suspiro de alivio y ella lo nota, no tengo por qué avergonzarme, sé que aún la quiero pero me desesperanzaba que ella ya no sintiera lo mismo por mi. Qué buena noticia.
—Te invito un café —hablo alzando la ceja, sé que ella ya ha tenido uno pero su respuesta aseguraría que quiere seguir conversando conmigo, lo tomaría como una señal de dejarlo ser.
—Necesito la cafeína —ella acepta con una sonrisa, mi pecho se torna cálido —La facultad es… demandante —menciona entre apenada y orgullosa.
—Siempre logras lo que te propones —digo, mi mano insolente se ha movido y le da una palmada en su pierna. A ella no parece molestarle.
Mis recuerdos de ella son vívidos, uno en particular resalta en mi memoria, es verano, y Sakura está acostada en una perezosa cerca de su piscina, con los rayos de sol amando su piel de manera sublime, relajada y sonrojada, me mira con ojos lujuriosos.
Es un gran contraste con el nuevo momento que se registra hoy en mi memoria, es invierno y ambos tenemos abrigos, bufandas y ella ya no me mira de la misma manera, es diferente, pero un buen diferente. El clima es extremo pero hay una cosa que sigue siendo igual, nuestra energía nos sigue atrayendo.
—Gracias, Sasuke —murmura mirando a mis ojos, su semblante es calmado.
—No es nada, solo son dulces —replico de lo más tranquilo.
—No es eso —menciona riendo ante mi ingenuidad, aún no entendía aquellas palabras y seguro mi rostro denotaba cierta confusión.
—No tuve oportunidad de decírtelo antes, pero te agradezco que hayas puesto mis pies sobre la tierra.
La realización se extiende como una brisa sobre mi perfil, no es algo que pensara que admitiría tan abiertamente, pero tiene sentido. Yo solo alcanzo a asentar mi cabeza en respuesta, apenado de responderle. Un "de nada" no hubiera hecho daño pero no sé cómo realmente expresarlo sin sonar incómodo así es como prefiero quedarme callado.
—Creo que lo he descifrado — ella sigue hablando, nunca me cansaría de ver sus rasgos llenos de vida, ella estaba contenta y más radiante.
—Te ves contenta —comento, no igualo su gran sonrisa pero trato. Pongo mis manos en los bolsillos de mi chaqueta buscando un poco de calidez pero ella inmediatamente las saca, buscando contacto físico conmigo. No me opongo por supuesto, me encanta el gesto y además sus manos si están calientes.
—Siempre has sido frío —dice Sakura, pero no es un insulto, rueda los ojos. Es un comentario curioso porque ella tiene las manos calientes, y yo frías, y es como somos de compatibles de manera en la que el calor siempre buscará lo frío, tal y como nuestras personalidades.
—Siempre te quise —suelto sin pensarlo, mi corazón está tratando de manejar la situación. Ella empieza a dibujar círculos con su dedo índice sobre mi palma derecha. Sé que no es el mejor momento pero su toque me pone de humor.
—¿Aún lo haces? —pregunta ella.
Por supuesto que lo hago, pero es difícil para mi decirlo en voz alta, solo respondo con una sonrisa. Que jodida personalidad me tocó vivir.
—No importa —dice ella casi enseguida.
—Ya sé que eres de pocas palabras y no importa porque yo sí y no voy a dejar que te me escapes de nuevo —habla determinada.
Y es allí cuando noto lo madurez en su actitud, ya sabe lo que quiere y aun puede estar en el proceso de resolver su vida pero por seguro que yo iba a estar presente en ella. A continuación soy yo quien decide acercarse a su cuerpo, cojo el cuello de su chaqueta y le beso hasta el alma. Mis labios se mueven sobre los de ella y este es el nuevo mejor momento de mi vida. El recuerdo de su cálido cuerpo no había sido suficiente para apaciguar mi deseo por ella por lo que este beso me electrifica hasta las puntas de los pies. Muy a mi pesar me separo de ella para hablar, lo suficiente cerca de su rostro.
—Nunca quise tener sexo contigo, Sakura —mis palabras le hacen abrir los ojos, sus pestañas revolotean dos veces seguidas —Porque quiero hacerte el amor— susurro en su oído.
Su reacción es la mejor ya que me besa nuevamente y al fin es lo que tanto hemos esperado.
FIN.
…
Nota
Como dirían por aquí en mi familia, Sasuke no habla mucho, pero cuando lo hace, habla esencia. JSJSJAKSJ
AAAY qué puedo decir! MIL GRACIAS POR LLEGAR HASTA AQUÍ! Esto ha finalizado, y debo decir que me da más satisfacción que nunca, al fin se sabe que pasó luego de cuatro años aish. Espero de corazón que les haya gustado y también que estén bien con todo esto horrible que pasa en el mundo ahora mismo, si no es covid, es la guerra, y si no es eso seguro el cole, uni, desempleo o la inseguridad nos la pone difícil. A todos los lectores de por aquí, les digo FIGHTING!
De nuevo les agradezco mucho por seguir leyendo esta historia, es increíble saber que hay una personita detrás de un dispositivo en quien sabe en qué parte del mundo, me explota la mente en serio. Gracias por su apoyo! Espero que no me lancen tomatazos por alargar el final, sí hay preparado lemon🍋, anticípenlo para un epílogo?
