¡Buenas!
Les traigo nuevo capitulo :D
ClaryFlynn98: Nop nada de chips, como dice el summary fueron modificados genéticamente pero ya nos van a explicar mejor.
Lu40: Me alegro :D
Jade HSos: Yep, Edward no va a tener más excusas.
rjnavajas: A ustedes por leer :D
Lidia Withlock: Es más dificil que aceptar lo que el corazón les dice, hay muchos factores a tener en cuenta.
jupy: Así es, hay muchos secretos que vamos a ir descubriendo.
Car Cullen Stewart Pattinson: Edward no fue muy disimulado, ¿Quien lo puede culpar? Emmett es el papá oso y le va a tomar trabajo bajar su guardia, sus hermanos lo son todo.
Palacios: ¡Me alegro de que te esté gustando! Espero tus teorías ;) jajaja
piligm: A ustedes por leer :D
saraipineda44: Todavía no empezamos a ver lo que ese hombre les hijo, lo vamos a odiar mucho.
Sther Evans: Lo curioso es que creo que Edward no lo está haciendo a proposito, pero Bella es detallista y él a su alrededor no aparenta.
puguita: En el próximo cap nos dicen la habilidad de Emm, pero te adelanto que tiene una resistencia física única. Hay iuna razón del porque Emm es distinto a Alice y Edward.
Rini chiba: No saca la de Alice, Bella está concentrada en los detalles de Edward. Aunque si hay alguien que descubre a Alice. Hiciste una pregunta para la cual todavía no tengo respuesta. Que papel juega René en la vida de los chicos, trabajo en eso.
Wenday: Me alegro de que te guste :D
alejandra1987: Entiendo lo que decís, Emmett hace todo por protegerlos y ellos solo discuten. Emmett carga con algo muy grande, pero también tienen derecho a vivir una vida feliz y parece que hasta el momento no lograron eso completamente.
EmilyChase: Los chicos no están acostumbrados a disimular, y Edward no es para nada discreto. Hay una discusión en puerta por eso. Pero tenes razón, no es modo de vivir.
ADVERTENCIA: Se van a tratar algunos temas que pueden hacerlas sentir incomodas, va a durar muy poco, son comentarios y recuerdos. Temas sensibles.
— Hola — Diálogos en voz alta
"Hola" Pensamientos
Capítulo 3
Edward's P.O.V
Tres días tardé en contactar a Bella luego de las cosas que le había dicho.
[Hola] Edward
[Hola] Bella
[¿Estas muy molesta?] Edward
[No quiero hablar de ti diciéndome loca] Bella. Hice una mueca leyendo su wp.
[Lo siento] Edward. Esta vez no respondió.
El 24 de diciembre me dejé caer en la cama y luego de mirar mi móvil por más de media hora finalmente encontré el valor para hablarle
[Hola] Edward
[Hola] Bella
[¿Cómo estás? ¿Estás pasando un buen tiempo en Forks?] Edward
[Si, extrañaba a mi padre] Bella
[¿Van a cocinar o a pedir esta noche?] Edward
[Cocinar, Charlie siempre pide comida a domicilio cuando no estoy] Bella
[¿Cocinas solo tú?] Edward
[Si, Charlie no sabe nada de cocina.] Bella
[¿Mucho trabajo? ¿Tienen muchos invitados?] Edward
[No, solo somos 4] Bella
[¿La pareja de tu padre?] Edward
[No, un amigo de Charlie y su hijo] Bella. Gruñí.
[¿Y él no está con su novia esta noche?] Edward
[No tiene novia] Bella
[Ya veo…] Edward
[Y él no me trata de loca] Bella
[¿A él también vas a besarlo?] Edward
[Idiota] Bella
Enterré el rostro en la almohada abatido.
— Tienes razón Bella, soy un idiota — murmuré girándome sobre la cama. Solo quería dormir y que estas malditas semanas pasaran pronto.
Abrí los ojos sintiendo un sacudón en mi cuerpo
— Muévete Edward — escuché a Alice mientras volvía a sacudir mi hombro.
— Déjame — pedí enterrando la cara en la almohada
— No, ve a ducharte. Ya vamos a cenar —pidió
—Bien — gruñí sentándome sobre la cama
— ¿Qué ocurre contigo? — preguntó frunciendo el ceño
— Nada, vete para que me pueda duchar —hablé frotándome los ojos
— Bien, la comida ya está por llegar, no tardes — pidió antes de dejar mi habitación
Me desperecé poniéndome de pie y caminando al baño que se conectaba a mi habitación, luego de ducharme me vestí con unos jeans oscuros, una playera blanca y un sweater verde antes de bajar.
— Ya estoy aquí — hablé entrando a la cocina.
Había varios contenedores desechables con comida en ellos a lo largo de la isla de la cocina. Alice y Emmett estaban repartiéndolos en los platos.
— ¿Qué quieres? — preguntó mi hermana señalando la comida
— Pollo y muchas papas fritas —pedí sin muchas ganas
— ¿Estas de mal humor? — preguntó Emmett
— Solo quiero dormir — hablé ayudando con la cena.
Luego de servir la cena nos trasladamos a la mesa del comedor.
— Estas así por lo de Bella ¿Cierto? — preguntó Emmett acomodándose en su lugar
— Si, está enojada porque le dije que está loca. Asique has ganado Emm, ahora déjame — pedí metiendo una papa en mi boca
— Nadie ha ganado aquí Edward — negó
— Voy a salir en una cita con Jasper cuando regrese de Forks — habló de forma despreocupada Alice. Dirigí mi vista hacia ella.
— ¿Qué? No hemos hablado eso — negó Emmett
— No tengo que hablar todo con ustedes— negó Alice — Y ya va siendo hora de que ustedes también se muevan —
En mi mente se deslizaron libros y libros de arquitectura, miré a Emmett molesto.
— ¿Qué ocurre contigo? — pregunté a Emmett— Deja de llenar mi mente con libros —
— Voy por mas papas —avisó huyendo a la cocina
— Al parecer no quiere que veas algo — rio Alice
— Y después tiene el descaro de decirnos que no somos honestos con el — negué divertido
— ¿Qué vas a hacer con Bella? — preguntó
— Aun no lo sé — negué — ¿Estás de acuerdo en no decirle la verdad a Jasper? — pregunté
— Solo hasta que logre convencer a Emmett de que decirle es buena idea — asintió — Y para eso necesito tiempo, pero no voy a pasar ese tiempo lejos de Jazz — negó. Reí leyendo su mente.
— Asique tú le pediste una cita — asentí
— Si, y yo tenía razón. Cuando me alejé de él por Emmett se dio cuenta y se acobardó — explicó
— Ya veo — asentí
— Y tú sabes que si piensas tanto en besar a Bella yo lo veo, ¿Cierto? — preguntó divertida
— Bu-bueno — murmuré — Si, lo he pensado —
— Sé que lo has hecho Edward — rio — No sé si todas las veces que lo he visto pasó pero sea como sea, me alegro por ti —
— Gracias — asentí — Pero eso fue antes de que se enojara conmigo, no va a pasar pronto otra vez —
— No puedes saberlo — se encogió de hombros comiendo un bocado de lasaña. Emmett regresó en ese momento con sus pensamientos bajo control y se sentó nuevamente en la mesa con nosotros.
No volvimos a tocar el tema de los besos ni las citas por el resto de la noche.
A las 12 Alice insistió en brindar, Emmett y yo le dimos el gusto. Unos cuantos minutos después subí a mi habitación y me recosté en mi cama.
[¿Puedo llamarte?] Edward
[Todavía tengo invitados]Bella
[Cuando puedas hablar dime] Edward
Me puse de pie con un suspiro y encendí mi television, puse la primera película que encontré y me recosté nuevamente. Adam Sandler, una película cómica. Puse play y me perdí en la película, cuando el móvil sonó atendí riendo.
— Vaya, la estás pasando bien — habló Bella
— Lo siento, estaba viendo una película —respondí pausándola
— Al parecer tu fiesta terminó temprano — señaló
— Sí, creo que Emm y Alice siguen tomando alguna cosa. Yo quería subir — respondí
— ¿Por? — preguntó
— Quería hablar contigo —murmuré. No respondió nada — Entonces… ¿Se fueron tus visitas? —
— No, siguen aquí, me alejé de la casa — explicó
— Oh, bueno. Me agrada que no quisieras esperar a que termine para llamarme — confesé
— No parece que vaya a terminar pronto y quería hablarte antes de que te durmieras — respondió
— Hubiera esperado todo lo que quisieras, pero gracias por eso —agradecí
— Aún sigo enfadada — señaló
—Bella, esta noche no. ¿Por favor? — pedí cerrando los ojos
— ¿Ocurre algo? — preguntó en tono preocupado
— Es… — dudé — Quisiera estar contigo en este momento —
— Oh, bien — murmuró
— Y hubiera querido besarte a las 12 — confesé
— Bien, entonces parece que ahora si tienes el valor para besarme tu — rio
— ¿Significa que va a haber más besos en nuestro futuro? —pregunté abriendo los ojos
— No puedes preguntar eso si no quieres hablar de mi enojo o del porqué de eso — negó
— Bien, claro. Lo siento — asentí — Cuéntame de tus invitados —
— ¿Qué quieres saber? — pregunté
— Lo que quieras contarme, solo quiero escuchar tu voz —respondí cerrando los ojos nuevamente.
— Billy es amigo de mi padre y Jake su hijo. Tienen dos hermanas Rebecca y Rachel, ellas viven en Seattle y están pasando las fiestas con las familias de sus parejas, asique como Jake y Billy iban a pasarlas solos, mi padre les propuso pasarla todos juntos — explicó
— ¿Y tú estás bien con eso? — pregunté
— Claro, ellos me caen bien. Han sido una constante en mi vida desde que tengo memoria — explicó
— ¿Y Rose y Jasper? — pregunté — ¿Vas a verlos? —
— Mañana probablemente — asintió
— Bien, me alegro por eso — aseguré
— ¿Por qué preguntaste si Jake tenía novia…?— preguntó
— Porque él sí estuvo contigo a las 12 — expliqué — ¿Año nuevo también lo van a pasar los 4? —
— Si, también —asintió
— Genial — murmuré
— ¿Estas…? ¿Estas celoso…? —
— Puede ser — murmuré molesto. La carcajada de Bella me estremeció. Quería besarla.
— No veo a Jake de ese modo — aseguró
— ¿Y él a ti? — pregunté
— No lo sé, yo no sé lo que piensan los demás Edward — negó
— Claro — murmuré
— Lo siento, Charlie me llama. ¿Hablamos luego? — preguntó
— Claro, hablamos luego — asentí
— Bien, feliz navidad Edward — susurró
— Feliz navidad Bella — respondí.
Lo próximo que escuché fue el pitido avisando el fin de la llamada, miré la pantalla de mi móvil por unos segundos antes de dejarlo sobre mi mesa de noche. Me giré en la cama escondiendo el rostro en las almohadas reprimiendo las ganas que sentía de romper todo, quería estar con ella, quería ser honesto con ella.
Olvidándome por completo de la película que estaba mirando apagué la TV y me metí debajo de las mantas, no tenía sentido seguir despierto.
Al día siguiente desperté temprano, me puse de pie rumbo al armario buscando ropa para cambiarme antes de bajar a desayunar.
— Buenos días — hablé entrando a la cocina
— Buenos días hermanito — sonrió Alice
— Buen día — asintió Emmett llevándose una cucharada de cereales a la boca.
Avancé hasta la encimera y me serví cereales y leche antes de ir a la isla de la cocina con mis hermanos.
— Creo que habría que jugar a la lotería pronto — habló Alice bebiendo de su jugo
— ¿Has visto algo? — pregunté moviendo los cereales
— No, pero hace tiempo que no jugamos. Prefiero que cada cierto tiempo juguemos y guardemos el dinero —explicó
— Bien, hoy me contacto con Jenks para que nos busque un testaferro — asintió Emmett
— Bien, sí — asintió Alice
— Deberíamos hacerlo antes de que los chicos vuelvan — hablé comiendo una cucharada de cereales
— Si, por eso pensé en aprovechar este tiempo —señaló Alice
— Bien, me pongo con eso — asintió Emmett dejando su cuenco en el lavabo antes de dejar la cocina
— ¿Has hablado con Bella? — preguntó Alice
— Anoche — asentí — ¿Tu con Jasper? —
— Si, anoche también — asintió — Él y Rose discutieron con sus padres —
— ¿Sabes porque se llevan mal? — pregunté — Vi algunos retazos de discusiones en sus mentes pero no supe mucho —
— Fueron un embarazo no deseado y además por partida doble — dijo Alice haciendo una mueca
— Al parecer los padres en general son un desastre — reí sin humor
— El padre de Bella parece ser agradable — murmuró — Jazz y Rose van a estar en casa de ellos hoy —
— Bella me comentó algo — asentí
— Bien, al menos la tienen a ella allí — respondió
— ¿Sabes si Emmett ha hablado con Rose? — pregunté
— No sé nada, lo vi ver si móvil estos días nervioso pero no sé si es por Rose — negó
— Tu y yo no hemos salido mucho, Rose es el único motivo que Emm puede tener para mirar su celular — aseguré. Alice se encogió de hombros comiendo su cereal.
Año nuevo llegó y nuevamente estaba de mal humor.
Luego de brindar con mis hermanos a las 12 subí a mi habitación. Me acerqué a la ventana, la abrí subiéndome al tejado y me senté allí. Estaba helado pero ver la ciudad desde aquí era bueno. La ciudad de Nueva York es preciosa, quisiera poder perderme en medio de la gente sin enloquecer por los pensamientos.
Mi móvil sonó y lo tomé del bolsillo de mi chaqueta
[¿Puedo llamarte?] Bella
[Siempre] Edward. Mi móvil sonó con una llamada entrante.
— Hola Bella — sonreí atendiendo
— Hola, Feliz año — respondió
— Feliz año — asentí— Hoy llamaste temprano —
— Si, Charlie está entretenido con Jasper — explicó
— Alice me contó algo de una mala navidad — recordé
— Si, los padres son complicados — asintió
— Dímelo a mí — suspiré — ¿Cómo es tu padre Bella? —
— Es un buen padre — asintió y escuché una sonrisa en su voz — Se hizo cargo de todo cuando René desapareció, puedo hablar con él como si fuera un amigo —
— Eso debe ser agradable — murmuré
— Lo es — asintió — ¿Nunca…? ¿Nunca quisieron adoptarlos…? —
— Nosotros no íbamos a separarnos Bella — negué— Somos un paquete, un equipo. ¿Quién iba a querer eso? — pregunté— Sinceramente, ni siquiera pensamos en la opción de ser adoptados —
— Emmett fue muy valiente al tomar responsabilidad por ti y Alice — asintió
— Si, le debemos mucho — concedí
— A veces me pregunto cómo sería tener hermanos — murmuró
— Lo que te puedo decir desde mi propia experiencia es que sin mis hermanos ni siquiera estaría vivo — aseguré
— No digas eso —pidió suavemente
— Es la verdad Bella, mis hermanos me salvaron y yo a ellos. Pasamos por mucho y no hubiéramos podido hacerlo sin alguno de nosotros —
— Lamento escuchar eso — murmuró
— Cuéntame cómo ha estado tu semana — pedí. Me perdí en su voz unos cuantos minutos.
— Bien, creo que te he actualizado de todo lo que ha pasado esta semana en mi vida Edward — rio luego de 20 minutos
— ¿Soy muy entrometido? — pregunté
— No, me gusta — respondió — Solo quisiera que tu fueras tan honesto conmigo como lo soy contigo —
— Bella — gruñí cerrando los ojos — Soy honesto Bella, soy todo lo honesto que puedo ser contigo —
— ¿Porque entonces me siento como si estuvieras dejándome fuera de algo? — preguntó en un tono lastimero. Mi corazón latió de forma dolorosa al escucharla.
— Porque es cierto, y lo sabes — murmuré — Hay cosas que no puedo contarte Bella, cosas que no pertenecen solo a mí —
— Odio eso — suspiró
— También yo —confesé— Pero necesito que sepas que he sido tan honesto como tengo permitido serlo — aseguré — Y…— dudé — Cada vez que he hablado sobre ti y sobre lo cómodo que me siento a tu lado he sido completamente honesto —
— Bien, supongo que sé en qué sentido no has sido honesto — murmuró
— Si — concedí
— ¿Qué es lo que estás haciendo ahora? — preguntó. Agradecí el cambio de tema.
— Estoy sobre el tejado de la casa viendo la ciudad — comenté — ¿Tú? —
— Estoy en las escaleras que dan al patio trasero de la casa con un chocolate caliente — respondió — ¿Qué es lo que haces allá arriba? — preguntó
— Miro la vista, la ciudad es bonita — respondí
— ¿No tienes frio? — preguntó
— Un poco, pero estoy bien — respondí apretando mi chaqueta a mi alrededor — ¿Tu? ¿Estas lo suficientemente abrigada? —
— Lo estoy —asintió —Supongo que desde allí puedes ver sin que los pensamientos molesten demasiado, ¿Verdad? —
— Bella…— la regañé
— ¿Qué? — preguntó en tono inocente — Preguntaba por tus pensamientos Edward, no sé qué es lo que creíste que decía. Escuchar los pensamientos de los demás es de películas, ¿Cierto? —
— No sé qué es lo que voy a hacer contigo — reí encantado con ella
La primer semana del año pasó con tranquilidad, hablé con Bella cada noche sobre el tejado y durante el día estuvimos ocupándonos del testaferro y controlando todos nuestros papeles con Jenks. De vez en cuando le pedíamos que investigara sobre nosotros, sobre nuestros nombres actuales. Nunca nos habíamos animado a buscar bajo el apellido Masen, mucho menos a nuestros progenitores.
[Estamos en casa] Bella. El 9 de enero a las 11 de la noche.
[¿Buen vuelo?] Edward
[No, una turbulencia horrible] Bella
[Lamento eso] Edward [¿Te sientes bien?]
[Si pero tengo dolor de cabeza] Bella
[De acuerdo, entonces ve a descansar] Edward
[Eso iba a hacer, una ducha y a la cama] Bella
[De acuerdo, descansa preciosa] Edward
[Tú también] Bella.
Me recosté sobre el tejado de mi habitación y miré el cielo.
— ¿Qué haces aquí? — preguntó Alice apareciendo por la ventana de mi habitación
— Quería llamar a Bella —respondí extendiendo la mano hacia ella para ayudarla a subir al tejado
— ¿No te responde? — preguntó acomodándose a mi lado
— Si, pero está muy cansada. Hubo turbulencia y quiere dormir — expliqué
— Si, Jazz me contó — asintió — Tenemos una cita el martes — sonrió
— ¿Emmett lo sabe? — pregunté divertido
— Acabo de decírselo — respondió
— ¿Cómo se lo tomó? — pregunté
— Me dijo que tú y yo estamos mal de la cabeza — rio
— No está diciendo nada que no sepamos — negué divertido
— Lo sé — rio
— Estoy cansado, ¿Sabes? — pregunté suavemente — Cansado de ocultarle a Bella quien soy —
— Lo sé — murmuró — Te entiendo, siento eso con Jasper —
— Y sé que no puedo decírselo por mi cuenta sin hablarlo con ustedes — aseguré
— Con Emmett — respondió — Yo no estaría en desacuerdo con eso —
— Bien, es bueno saberlo — asentí
— No me agrada que tengamos secretos entre nosotros — murmuró recargando el mentón sobre sus rodillas
— A mí si Alice — respondí — Me gusta mantener algunas cosas solo para mí —
— Curioso que digas eso cuando tu estas en la mente de todos —rio
— Alice, tú y Emmett saben escapar de mi habilidad con mucha facilidad —aseguré rodando los ojos
— Lo sé — asintió — Y me agrada que seas tu quien lee mentes y no Emmett —
— Lo sé —respondí — Si nos hubiera leído desde el principio ya estaríamos en Canadá —
— Si — rio — ¿Crees que realmente en algún momento consideramos la opción de alejarnos de Nueva York? —
— No, tú y yo no — respondí — Emmett sí, pero ni siquiera él está muy seguro de eso —
— Nos pegaron fuerte — murmuró
— Es la primera vez que dejamos a alguien entrar a nuestra vida como hicimos con ellos — le recordé — Bella sabe tanto de mi por eso, la dejé entrar sin siquiera darme cuenta —
— Creo que si querías que entrara — respondió
— ¿Tú crees? —pregunté viéndola
— Si, veo como la miras — asintió. No respondí y dirigí mi mirada a la ciudad nuevamente — Buenas noches hermanito — habló deslizándose hasta la ventana antes de entrar al cuarto
— Buenas noches —murmuré
El martes siguiente Jasper llegó por Alice para su cita, me quedé pensativo luego de escuchar sus pensamientos. Estaba lejos de mí, no debería haberlo escuchado a menos que mi campo mental se hubiera acostumbrado a él, justo como ocurre con mis hermanos.
Solo Emmett y Alice habían sido absorbidos por mi campo para detectarlos a mas distancia, claro que nunca había tenido interés en nadie fuera de ellos dos.
Cuando Alice regresó a casa nuevamente escuché le mente de Jasper a pesar de la distancia que había entre nosotros
— ¡Reunión! — escuché a Emmett llamar desde el piso inferior
Cerré el videojuego al que estaba jugando en mi ordenador y rodé los ojos poniéndome de pie
— Aquí vamos — murmuré saliendo de mi habitación rumbo a las escaleras.
Cuando entré a la sala encontré a Alice sentada en el sofá con Emmett caminando a su alrededor nerviosamente. Sonreí, mi hermana estaba feliz y alegre. Enamorada.
— ¿Dijiste algo sobre nosotros? — preguntó Emmett viendo a Alice
— Claro, gran tema para la primera cita, mis hermanos — respondió molesta
— Fuiste sin mi consentimiento — señaló Emmett mientras me deslizaba al lado de mi hermana— Tu también estás haciendo muchas cosas sin mi consentimiento —
— No sabía que necesitábamos tu autorización para todo — aseguré alzando una ceja en su dirección
— Si en lo que respecta a su seguridad —respondió Emmett
— Yo no estaba en peligro — comentó Alice rodando los ojos
— No puedes saberlo, no puedes saber si Jasper es enviado por alguien — señaló Emmett
— Yo sí puedo saberlo, y Jasper es una persona normal — aseguré — Ya detén la paranoia Emmett —
— Estupendo, ahora el cuidarnos es ser paranoico — exclamó molesto alzando las manos al aire
— Emmett, hermano, sé que nos quieres cuidar pero estamos bien, estamos a salvo — prometió Alice
— Solo ten cuidado —pidió desapareciendo rumbo la cocina
— Bueno, pudo ser peor —aseguró Alice. Hice una mueca viendo su mente.
— Me alegro que finalmente hayas besado a Jasper —hablé incomodo
— Sal de mi mente idiota — gruñó
— No es mi culpa, vete a tu cuarto y sal de mi campo — me defendí alzando las manos en son de paz. Estrechó los ojos en mi dirección poniéndose de pie — El viernes los chicos vienen — comentó
— ¿Emmett lo sabe? — pregunté
— No, pero eso no me importa, mi Jazzy quiere una noche de tacos — sonrió caminando fuera de la sala. Reí echando la cabeza hacia atrás sobre el sofá, iba a ver a Bella y eso es lo único que me importaba.
Los días hasta el viernes fueron largos y aburridos, no lograba sacar a Bella de mi mente y realmente necesitaba volver a besar sus labios. Claro que primero debía saber si ella seguía enfadada conmigo.
Cuando los chicos llegaron el viernes por la tarde me resultó curiosa la forma en que Rose intentaba ignorar a Emmett, parecía hacer un esfuerzo en no pensar en él. Cada vez que la imagen entraba en su mente ella la suprimía.
— ¿Qué ocurre entre tú y Rose? —pregunté mientras acomodábamos la mesa en el jardín
— Nada —habló. Su mente rápidamente se llenó con las distintas rutas de escape que tenía en la casa si alguna vez alguien lograba llegar a nosotros
— Ella no quiere pensar en ti ni tú en ella — respondí
— No ocurre nada Edward — repitió— Y ahora deja de fastidiar —
— ¡Abran paso! — exclamó Alice saliendo al jardín con una fuente en su manos. Jasper caminaba detrás de ella con una gran bandeja llena de tacos— Tenemos pollo y carne —señaló mientras Jasper dejaba en el centro la mesa la bandeja — Y muchos aderezos y topings —
Las chicas dejaron alrededor de la mesa distintas fuentes y potes para los tacos, había lechuga, tomate, palta, cebolla, queso, salsa picante y más.
Los 6 nos sentamos a comer, Emmett parecía ser el único molesto por la reunión.
— ¡Buen provecho! — deseó Jasper tomando el primer taco
Me estiré hasta le fuente tomando uno al mismo tiempo que Bella, le guiñé un ojo cuando me miró y rio divertida.
— ¿Cómo han estado las fiestas? — preguntó Bella poniendo cebolla a su taco
— Aburridas, solo nosotros tres — respondió Alice sirviéndose refresco
— Al menos no discutieron con nadie — comentó Jasper dando un mordisco a tu taco — Mmm, esto está delicioso —
— No vale la pena seguir pensando en eso Jazz — comentó Rose — Ellos se quedaron en Forks, una gran distancia nos separa afortunadamente —
— Recuerdo una navidad en que Alice quería que Santa le trajera un costoso bolso — comenté divertido. Mis hermanos hicieron una mueca
— No es justo que cuentes esa historia, Emmett hizo trampa — aseguró Alice
— Oh, ¿Lo hizo? —reí rellenando mi taco— Nos secuestraste en el centro comercial para hacer las compras navideñas —
— ¡Había que hacer compras! —exclamó mi hermana
— Pero nadie necesita un bolso de 3000 dólares Alice — rodé los ojos
— Yo lo necesitaba — aseguró Alice — Aun así fue divertido, al menos Emmett terminó con un batido sobre su cabeza, eso le va a mostrar que no debe negarme algo que quiero y puedo obtener —
— Cállate Alice — murmuró Emmett tomando un taco de la fuente y poniéndole limón
— ¿Se puede saber qué diablos pasa contigo? — preguntó Jasper
— Tuve un mal día — respondió acabando su taco en tres rápidos bocados
— Mejor dicho un mal mes — murmuró Rose. Emmett bebió de su refresco sin mirarla.
— Oye, somos tus amigos. Puedes confiar en nosotros —aseguró Bella sonriéndole con dulzura — Dime cómo podemos ayudarte — pidió. Emmett se puso de pie y luego de dirigirnos una dura mirada a Alice y a mí entró a la casa.
— Creo que no fue un buen día para reunirnos —comentó Jasper
— Emmett se pasa —negó Alice
— Creo que el problema soy yo — murmuró Rose
— ¿Por qué tú? — preguntó Jasper
Dejé de respirar asombrado viendo lo que había en la mente de Rose, Bella me miró.
— Creí que le gustaba y lo besé la noche antes de irnos —confesó
Emmett había escondido muy bien eso de mí, por esa razón Rose reprimía cada pensamiento que tenía sobre mi hermano.
— Wow — rio Alice
— Lo sé y lo siento — gimió Rose cubriéndose el rostro— No debí venir —
— Rose, linda, Emmett es complicado — negó Alice bajando las manos de su rostro— No es culpa tuya, todo lo que…—dudó dirigiendo una mirada en mi dirección — Vivimos provoca eso, necesita tiempo —
— Huyó despavorido, claramente no le gusto —negó Rose— Me miraba de una forma extraña pero lo mal interpreté —
— Déjame hablar con él —pedí poniéndome de pie
— Edward, no lo hagas — negó viéndome— Nadie está obligado a querer a nadie, siento ponerlos en esta situación —se disculpó
— Emmett es el único que debe disculparse — respondí caminando rumbo a la entrada de casa.
Subí las escaleras dirigiéndome al gimnasio de Emmett, allí se dirigía cuando necesitaba pensar. Abrí la puerta y entré.
— Vete de aquí Edward —pidió recostado sobre el banco de ejercicios levantando una barra de pesas.
Emmett era mucho más fuerte y resistente que el promedio, su gimnasio estaba reforzado para su entrenamiento.
— Rose dice que te besó — hablé
— Vete — repitió
— Sé que también te gusta, ¿Por qué te haces esto? —pregunté sentándome en el suelo. Dejó la barra y se sentó enfrentándome.
— Porque soy el único imbécil que sabe lo que está en juego si seguimos acercándonos a ellos — respondió — Bella está a nada de descubrirte, ¿Cuánto va a tardar Jasper en notar que Alice ve el futuro? —
— Jasper ya lo sabe — respondí encogiéndome de hombros
— ¡¿Qué?! —exclamó
— Cree que es una persona de altos presentimientos, y no le molesta —señalé
— ¿Alice le ha dicho a nuestras espaldas? — preguntó enfadado
— No, ella no sabe nada. Jasper la cree especial y con una gran intuición y la ama. Es todo. — expliqué — No sabe que Alice realmente ve el futuro, solo que tiene una gran intuición —
— ¡¿Y cuándo diablos ibas a decírnoslo?! —exclamó
— Cuando Jasper se lo hiciera saber a Alice, no me corresponde a mi decir lo que los demás piensan Emmett — negué
— Estas dejando a tu hermana expuesta al peligro — negó molesto
— Emmett, estamos a salvo. Estamos bien, cálmate — respondí
— Dos personas saben de nosotros ¡¿Y quieres que me calme?! — exclamó
— Ellos no saben lo que nos hicieron — aseguré— Además, leo sus pensamientos contantemente. Ama a Alice y no le importa nada más que eso, mi hermana está a salvo y se eso mejor que nadie. Es mi melliza, no la voy a dejar a merced de nadie que quiera lastimarla —
— Vete, estoy tan enojado en este momento que puede que te golpee — habló — Cuando ellos se vayan vamos a tener una seria conversación los tres —
— Claro, para hablar de lo que sientes por Rose — asentí
— Si, me gusta Rose, pero no voy a poner en peligro a mis hermanos por eso — respondió
— Jasper debería darte una golpiza por hacer llorar a su hermana, y yo con gusto lo ayudo —respondí poniéndome de pie y caminando a la salida
— ¿Ella…? ¿Ella lloró por mí? — preguntó suavemente
— Te besó y huiste Emmett — hablé girándome sobre mis talones para verlo — No puedes esperar que este feliz —
— Supongo que no — murmuró bajando la mirada
— Ella cree que te gusta, por eso te besó — expliqué
— Creí que no hablabas por los demás — señaló
— Es mi habilidad y mis reglas, y cuando quiero las rompo — me encogí de hombros
— Me doy una ducha y bajo —asintió
— Te esperamos — respondí
— Sabes que no soy el único que no ha sido honesto con los demás — habló Emmett
— Lo sé —asentí— Besé a Bella, unas cuantas veces —
— Lo supuse — asintió
— Y quiero seguir haciéndolo, pero ahora tienes que hablar con Rose. Bella es mi asunto y Rose tuyo — aseguré antes de salir de la habitación.
Me dirigí a las escaleras y bajé rumbo al jardín. Fruncí el seño notando que la voz mental de Rose no estaba.
— ¿Y Rose? — pregunté caminando hacia los chicos
— Prefirió no incomodar a Emmett —señaló Jasper
— Emmett es un imbécil — murmuré regresando a mi lugar junto a Bella— Cuando baje vamos a dejarlo sentirse tan mal como quiera — aseguré. Alice se recargó en el hombro de Jasper y me miró
— ¿Él está bien? — preguntó
— Lo está, pero está luchando contra demasiado — respondí. Asintió comprendiendo.
— Imagino que no han pasado cosas demasiado bonitas — habló Bella suavemente
— No, no las pasamos — respondió Alice — Pero Emmett debe dejar de ser el papá oso después de tantos años —
Bella me miró curiosa.
— ¿Qué ocurre? — pregunté apartando el cabello de su rostro. Dirigió una mirada nerviosa a Alice y Jasper
— Nada —señaló. Asentí. Lo pensamientos de Emmett invadieron mi cabeza y alcé la mirada hacia la casa. Emmett salió al jardín y frunció el ceño
— ¿Dónde está Rose? — preguntó Emmett acercándose a nosotros
— Se fue para no incomodarte — respondí
"Maldición Rose, no debía ser así" pensó Emmett
— Jasper, ¿Me prestas tus llaves? — preguntó Emmett a Jasper
— No voy a dártelas Emmett — negó — Estas haciéndole daño a mi hermana —
— Lo sé, me quiero disculpar — respondió Emmett
— Déjalo Emmett, si no la quieres está bien, no vayas a repetírselo — pidió
— Necesito hablar con ella — respondió. "E inventarme una buena excusa" pensó
— Deja a mi hermana tranquila — repitió
— Jasper, tengo que disculparme con Rose y aclarar las cosas —repitió Emmett— No quiero hacerle daño Jasper, te lo aseguro —
— Jazzy — habló Alice. Jasper se giró hacia ella — Emmett no va a hacer nada malo, ellos necesitan hablar — explicó— Si Emmett hace llorar a Rose de nuevo yo misma lo voy a golpear — prometió. Jasper la miró por un par de minutos antes de asentir
— Vete — habló Jasper aventándole sus llaves. Emmett las atrapó con agilidad — Pero no te atrevas a hacer sufrir a mi hermana de nuevo, si no estás interesado cierra las cosas como corresponde —
— Lo prometo, gracias, te debo una — asintió palmeando su hombro. Se giró y corrió dentro de la casa.
— Esperemos que hablen y se arreglen — suspiró Bella
— Lo van a hacer —rio Alice.
Hice una mueca. Si había algo que odiaba eran las imágenes mentales y en este momento estaba viendo a mi hermano y Rose entrando a una habitación. Hice es esfuerzo de bloquear a mi hermana.
— No apostaría contra ti amor — sonrió Jasper besando la frente de Alice. Sonreí.
— Algo me dice que la cena terminó — rio Bella
— Eso parece — asintió Alice poniéndose de pie. Recogimos la mesa dirigiéndonos a la cocina, una vez allí lavamos todo lo que habíamos usado
— ¿Les molesta si los dejamos solos? —preguntó Alice secándose las manos
— No, vayan — asentí
— Descuida, yo me voy en minutos — asintió Bella. Alice asintió tomando la mano de Jasper y tiró de él rumbo a las escaleras.
— No tienes que irte —hablé — Quiero decir, podemos hablar —
— ¿Sobre? — preguntó girándose hacia mí.
— ¿20 preguntas? — pregunté — Es bobo, pero es por hablar, ya sabes — expliqué
— De acuerdo— asintió. Tomé su mano conduciéndonos nuevamente al jardín y nos acomodamos sobre los sillones.
— ¿Quieres empezar? —pregunté
— No, empieza tú — pidió. Asentí
— ¿Color favorito? —pregunté
— Purpura —señaló — ¿Comida favorita? —
— Pizza — respondí — ¿Por qué literatura? —
— Quiero editar libros — explicó — ¿Color favorito? —
— Azul —asentí — ¿Por qué editar y no escribir? —
— Porque quiero ser parte del proceso pero mi imaginación no es buena — explicó — ¿Por qué un volvo…? —
La noche se pasó entre preguntas, amé el silencio en mi cabeza y el sonido de su voz. Ame descubrir lo que ella quería dejarme descubrir y tener la opción de interpretarlo a mi gusto sin saber lo que realmente pensaba. Era una sensación extraña, me sentía normal. Por primera vez en 19 largos años no tenía que temer a lo que había en su cabeza y deseaba con todo mi alma poder saberlo.
— ¿Quieres dormir? — pregunté cuando se acurrucó en el sillón
— Si, ya debería irme —murmuró — Debería pedir un taxi —
— Nada de eso, vamos. Te llevo — dije poniéndome de pie
— No Edward, está bien — negó
— Vamos, no se discute — dije tomando una de sus manos y poniéndola de pie.
— Bien — murmuró recargando su frente en mi pecho, me asombró su gesto. No esperaba que se acercara a mí — No sé si voy a llegar despierta a casa— rio
— Entonces hay que darse prisa — murmuré besando su cabello, su olor era dulce. Tiró de mi mano rumbo a la casa — Espérame aquí, voy por mis llaves y bajo — pedí antes de correr por las escaleras rumbo a mi habitación.
Inteligentemente esquivé la habitación de mi hermana, no quería saber que ocurría allí en este momento. Entré en mi habitación y caminé hasta mi escritorio tomando de allí las llaves de mi volvo antes de bajar nuevamente.
Bella estaba sentada sobre los asientos que estaban al costado de la escalera, me puse a su altura y besé sus labios.
— Te extrañé — murmuré contra ella
— También yo — confesó. Sonreí volviendo a besarla, su mano subió a mi cuello acariciando suavemente.
— ¿Sigues enfadada conmigo? — pregunté suavemente
— Un poco — murmuró volviendo a besarme. Mi respiración se aceleró y fue el momento para alejarme de ella.
— ¿Vamos? — pregunté extendiendo mi mano
— Vamos — asintió tomándola y entrelazando nuestros dedos.
Tiré de ella hacia la salida nos y dirigimos al volvo. Conduje hasta el departamento de Bella, me sentí extrañamente abrumado cuando las voces de la cuidad llegaron a mi cabeza.
— Muchas gracias Edward —agradeció cuando detuve el auto frente a su edificio
— Vamos, te acompaño hasta la puerta — asentí bajando del auto. Ella bajó también y esta vez yo entrelacé nuestros dedos caminando a la puerta del edificio
— Gracias de nuevo —repitió
— A ti por jugar conmigo — respondí
— ¿Una última pregunta? —preguntó
— Escucho — asentí recargando mi hombro en la puerta de su edificio. Se quedó en silencio y frunció el ceño— ¿Qué ocurre? —
— Estoy preguntando sin hablar — respondió
— Ah — murmuré — No escucho nada, no leo tu mente Bella— reí
— Reformulo entonces — asintió — ¿Existe alguna otra mente que no escuches? — preguntó. Me quedé viéndola, ya no quería mentirle— Bien, es suficiente para mí — respondió besando mi mejilla antes de abrir la puerta del edificio
— Bella, espera — hablé tomando su mano y girándola — Quita esa idea de tú la cabeza — pedí desesperado — Bella, la gente no lee mentes —
— La gente no, tu si — respondió — Y me alegra que no puedas leerme, es lo que he estado pensando todo este tiempo en Forks —rio — Calma, estas a salvo conmigo — prometió — Y ahora si no quieres subir y que siga interrogándote, suéltame — pidió divertida. Solté su mano — Cuando estés listo — prometió cerrando la puerta.
Eché la cabeza hacia atrás soltando un suspiro cansado antes de caminar lentamente al volvo, Emmett iba a matarme pronto.
Me monté en el volvo y conduje hasta casa aun perdido en mis pensamientos. La chica era inteligente, debía reconocerlo. No me estaba atacando, me estaba esperando. Sonreí.
Cuando regresé noté que el auto de Jasper seguía allí, fui a mi cuarto y me di una ducha antes de acostarme agradecido de que mi habitación estuviera lejos de la de Alice.
Me desperté agitado sentándome sobre la cama producto de una terrible pesadilla, un recuerdo. Mi padre exigiéndome que empujara mi campo mental, que intentara escuchar a mis hermanos en el otro extremo de la casa.
— Viejo loco y maldito — gruñí dejándome caer en le cama nuevamente y cubriéndome los ojos con el brazo. Mi madre nunca había participado de nuestro entrenamiento pero tampoco los había detenido.
- - - Flash back - - -
El niño de 10 años se dejó caer en la cama agotado, cada vez que mi padre me forzaba a escuchar los pensamientos más y más lejos de mí sufría, el agotamiento era muy distinto al de Emmett con sus pesas, el mío era mental. Había extendido mi campo unos metros más pero no se lo había dicho a mi padre, había descubierto que él siempre se mantenía fuera del rango y quería esa ventaja para mí. Ahora, él pensaba que estaba fuera de mi rango y no lo estaba. Lo escuchaba con claridad.
Mis ojos se agrandaron de miedo puro y me estremecí viendo lo que nos esperaba la próxima semana, iba a empezar con los castigos físicos sino empezábamos a mejorar pronto. No podía permitir eso.
A las 3 de la mañana salí de mi habitación atento a los pensamientos de mis padres monitoreando que siguieran dormidos.
Entré a la habitación de Alice encontrándola sentada sobre la cama.
— Vi que ibas a venir — se encogió de hombros — Y vi lo de los castigos hace pocos minutos —
—Bien, entonces ¿Estás de acuerdo? — pregunté
— Ese hombre no va a ponerme una mano encima — prometió
— Vamos por Emmett — asentí
Silenciosamente salimos del cuarto y caminamos hasta el de Emmett, abrí con suavidad la puerta y la volví a cerrar una vez que estuvimos dentro. Alice se acercó a la cama de Emmett conmigo siguiéndola
— Emmett — murmuró Alice suavemente — Muévete grandulón — lo sacudió con algo de fuerza
— Déjenme dormir, estoy muy cansado — protestó
— Lo sé, por eso estamos aquí — respondí. Emmett soltó un suspiro y se sentó sobre la cama.
— La semana que viene van a empezar los castigos físicos si no avanzamos —habló Alice estremeciéndose. Pasé mis brazos por sus hombros
— No vamos a permitir eso — aseguré
— Diablos no — habló el Emmett de 13 años
— Nos vamos a ir — respondió Alice
— ¿Cuándo tiempo tenemos? — preguntó Emmett poniéndose de pie
Se dirigí a su armario, abrió la puerta y buscó su caja con dinero. Mi hermano había estado ahorrando por años los pocos dólares a los que tenía acceso.
— Hasta el sábado, esa noche hay que irnos — respondí
— No tenemos suficiente — negó contando el dinero de su caja
— Puedo ayudar con eso — respondió Alice
— ¿A qué te refieres? — preguntó
— Stephan ha intentado que vea los números de la lotería, lo ha intentado por semanas y según él aun no lo logro — respondió — Pero los he adivinado desde el primer día — aseguró — Si salimos solo debemos esperar a la lotería y podemos irnos —
— ¿Y cómo la cobraríamos? —preguntó Emmett
— Le podemos pagar a alguien y le damos parte — respondí — ¿Quién se va a negar parte de la lotería? —
— Edward tiene razón, le pagamos a alguien — asintió Alice
— Bien, entonces esta dicho —aceptó Emmett — El sábado vamos a irnos a las 2 de la mañana, vamos a caminar tan lejos como podamos y nos vamos a esconder en algún edificio, fabrica, casa o lo que encontremos cuando ya no podamos caminar. Vamos a sobrevivir una semana con este dinero y luego de eso tomar un tren. Una vez allí comprar el boleto de lotería — planificó
— Hecho —asentí
— Al fin — suspiró Alice
— ¿Ya lo habías visto? —pregunté
— Hace unos tres meses tuve una visión, una casa en Nueva York. Solo nosotros tres — sonrió
— Esta hecho entonces —asintió Emmett — Vamos a ser libres — sonrió
— Libres — murmuré en shock
— Solo una regla — habló Emmett — Desde el sábado a las dos de la mañana solo vamos a confiar entre nosotros tres, no podemos tener secretos entre nosotros. Jamás —
— Hecho — asentí
— Hecho — respondió Alice
— Ahora vayan a dormir — asintió Emmett — Y preparen en estos días sus equipajes, lo esencial. Alguna muda de ropa, todo el dinero que tengan y encuentren. No se lleven nada personal, y preparen una carta de suicidio —
— Entendido — asintió Alice.
Dejamos el cuarto de Emmett tan silenciosamente como habíamos entrado y regresamos a nuestros cuartos. Cuando me metí en la cama sonreí. Libres al fin.
- - - Flashback - - -
Sacudí la cabeza despejándome, eso ya había quedado en el pasado.
Me puse de pie dirigiéndome al baño, corrí la cortina de baño y abrí el agua antes de desvestirme, aventé la ropa sucia al cesto de ropa y entré a ducha relajándome bajo el agua caliente. Una vez estuve limpio de sudor y de molestias salí de la ducha envolviendo mi cintura con una toalla negra.
Caminé hasta el cuarto nuevamente y tomé unos boxers negros colocándomelos. Me froté el cabello con la toalla para evitar mojar la almohada y me volví a recostar en la cama.
Cuando desperté nuevamente ya eran cerca de las 11 de la mañana. Me desperecé y luego de ir al baño me vestí con unos jeans y una camiseta antes de salir de mi habitación bajando las escaleras rumbo a la cocina.
— Buenos días — saludé a Alice y Jasper que estaban preparando el desayuno
— Buenos días hermanito — sonrió Alice— Al parecer Rose y Emmett aclararon las cosas, están en camino con Bella — habló Alice
Preparé café mientras ellos trabajaban en el desayuno, escuchamos la puerta de entrada abrirse unos cuantos minutos después. Emmett y Rose entraron de la mano y Bella arrastrándose detrás, se sentó en la barra y apoyó la cabeza sobre sus brazos cruzados.
— ¿Desayunaron? — preguntó Alice
— Ninguno — respondió Rose
— ¿Todo bien? — preguntó Jasper viendo a su hermana
— Todo bien — sonrió Rose alzando su mano unida a Emmett
— Rose es mi novia — asintió Emmett viéndonos a mí y a Alice
— ¿Ahora puedo amenazarte con golpearte yo? — pregunté divertido. Emmett me fulminó con la mirada
— ¡Estoy feliz por ustedes! — aplaudió Alice abrazándolos, miró a Emm a los ojos — Todos estamos bien papá oso, disfruta la vida — le sonrió. Emmett besó su frente.
— Eso voy a hacer — respondió Emmett abrazando a Rose contra su pecho. Sonreí.
— ¿Qué le ocurre a Bella? — pregunté viendo que aún no se había levantado de su posición
— Es una chica de café, lo necesita para despertarse — rio Rose ayudando a su hermano con el desayuno. Serví una taza del café que acababa de preparar y lo dejé delante de Bella apoyando mi mano en su espalda
— Hey, chica café — hablé suavemente en su oído. Fue muy gracioso como su nariz se frunció y se levantó para beber un trago.
— Café y azúcar, que vida saludable —negó Rose
— Déjame, es mi vida — gruñó Bella regresando a la vida — Gracias — me sonrió. Le guiñé un ojo regresando a la cafetera— Buenos días a los demás —
— Buenos días también para ti Bella — rio Jasper
— Estos dos no me dejaron dormir — protestó Bella
— Hey, no me culpen. Ustedes me hicieron estar con Rose, ahora se aguantan — negó Emmett
Reí notando la alegría que transmitían los pensamientos de mis hermanos.
— Necesito otro café — pidió Bella
— Yo me encargo — asintió Rose
Hice una mueca viendo sus pensamientos, iba a ponerle sal a su café. Me sentía extrañamente protector con Bella, pero decirle lo que iba a hacer Rose era admitir por completo que leía mentes. Por otro lado, ella ya lo sabía. Me acerqué a Bella
— Le va a poner sal a tu café — hablé suavemente contra su oído. Alzó la mirada hacia mi y me encogí de hombros sentándome a su lado.
— Muy bien, las tostadas ya están — asintió Jasper dejando un gran platón de tostadas francesas sobre la isla de la cocina. Rose dejó una taza de café, con sal, delante de Bella mientras nos acomodábamos en la barra para desayunar.
— Se ve delicioso — asintió Emmett frotando sus manos.
Bella miró atenta el café y luego a mí, sostuve su mirada antes de que regresara su vista al café. Dio un pequeño sorbo y tragó.
— Maldita — murmuró yendo hasta el lavabo a tirar el contenido de su taza.
— A penas si lo probaste — respondió Rose — Necesitas dejar la azúcar —
Bella no respondió, enjuagó la taza se sirvió nuevamente antes de regresar a mi lado dejando un suave apretón a mi muslo. Ahora solo debía espera que no huyera.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)
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Emmett no pudo resistirse a Rose y Edward finalmente reconoció las sospechas de Bella, el lee mentes. En el próximo capitulo Edward va a responder muchas dudas de Bella.
¿El sueño de Edward les dio respuestas o les creó mas dudas?
