¡Buenas!
Les traigo actualización :D
liduvina: En este cap nos enteramos de mucho pero aun quedan cosas por saber
rjnavajas: A ustedes por leer :D
alejandra1987: A Emm no lo golpearon antes, pero si siente más carga por ser el mayor y sufrió más de niño por ser diferente a sus hermanos
Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D
Lu40: Hoy tenemos una conversación muy interesante
Jade HSos: Así es, a pesar de las negativas de Edward Bella ya lo sabe.
Sther Evans: Las cosas empiezan a tomar forma
saraipineda44: Así es, hoy finalmente hablan y Edward nos cuenta su historia.
Merry: Así es, aunque este Emm también es juguetón su misión es otra, proteger a sus hermanos.
Rini chiba: Emm es un intento fallido del loco de su padre, en este cap vemos mejor lo que Emm es. Lo de René, bueno, como te dije por face tus preguntas me ayudaron a pensar en René, aun no escribí nada pero la idea está. Por supuesto que se va a quedar.
Car Cullen Stewart Pattinson: Cuando solo una de las partes es abierta al responder se vuelve frio, Edward ha tenido gestos con Bella pero claramente no puede esperar que haya mucha confianza entre ellos si no es sincero. Emm no es egoísta, es un chico asustado de que alguien dañe a sus hermanos, y ahora tambien tiene miedo por Rose, Bella y Jasper.
ClaryFlynn98: Yeps, que Edward se nos deje de haber el idiota.
EmilyChase: Nosotros no vimos el avance de Emm y Rose, solo Edward nos dejó saber algunas cosas. Emm pensó que podía estar con Rose sin decirle la verdad, pero claramente esa no es una opción. Sip, se descuidó mucho con Bella, en este cap vemos el porque de eso también.
ADVERTENCIA: Se van a tratar algunos temas que pueden hacerlas sentir incomodas, va a durar muy poco, son comentarios y recuerdos. Temas sensibles.
Capítulo 4
Edward's P.O.V
Luego de desayunar me escapé al jardín, allí estaba lo suficientemente alejado de todos para no escucharlos.
— Hey — habló Bella llegado a mi
— Hola — murmuré. Se sentó a mi lado y recargó la cabeza en mi hombro
— ¿Ya podemos hablar o aun no? — preguntó suavemente
— No, necesito hablar con mis hermanos primero — respondí
— ¿Ellos también pueden…?— preguntó
— No me corresponde a mí eso — negué
— Bien — asintió
— ¿Quieres salir? ¿El próximo viernes? — pregunté girándome para verla
— ¿Salir? — preguntó
— Una cita — asentí apartando el cabello de su rostro — Jamás he tenido una —expliqué avergonzado
— ¿Por qué no? — preguntó
— Si todo sale bien, el viernes te explico todo — prometí
— ¿Y si sale mal…?— preguntó
— Si sale mal…—dudé — Aun no decido —
— De acuerdo — murmuró. Tomé su mentón y la hice verme a los ojos
— Si algo sale mal y tengo que alejarme quiero que sepas que no es por ti — aseguré — Es por nuestra seguridad, mis hermanos son todo lo que tengo en la vida Bella —
— Lo sé, lo entiendo — asintió
Tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos. Se inclinó sobre mí acortando la distancia entre nosotros para besar mis labios, llevé una de mis manos a su nuca y acaricié suavemente devolviéndole el beso. Me alejé de ella y recargué mi frente en la suya.
— Bella, sabes que no puedo prometer nada, yo — hablé pero me interrumpió besándome nuevamente
— Es solo un beso, ya hemos compartido unos cuantos antes. No necesito saber qué es lo que ocurre para eso, ¿Verdad? — preguntó. Acaricié su mejilla.
— No me siento bien haciendo esto sin que sepas todo — respondí — Nunca me sentí del todo cómodo con eso, pero ahora mucho menos —
— Pero si deciden que no puedes hablar conmigo…— hablo
— Lo sé, pero no puedo alejarme de ti sabiendo que me pierdo esto Bella — negué
— Tú ganas — suspiró alejándose. Recargó la sien en mi hombro y rodeé sus hombros con mi brazo — Por cierto, gracias por lo del café —
— De nada — reí besando su cabello — Si consigo la aprobación de mis hermanos para hablar contigo pero sin que puedas decírselo a nadie, siquiera a Rose y Jasper. ¿Qué dirías? — pregunté unos cuantos minutos después
— Ellos son pareja — murmuró
— Lo sé, pero no tengo ningún derecho a contar algo que no es mío — respondí — ¿Serías capaz de no decírselos a ellos? —
— ¿Alguno de ustedes va a herir a mis amigos? — preguntó. Me alejé de ella mirándola.
— ¿Crees que somos capaces de eso? — pregunté. Mi pecho dolió sintiendo su temor.
— Edward, no se de lo que son capaces — negó — Solo se algo y no me lo has confirmado —
— Nos tienes miedo — murmuré
— No Edward, no tengo miedo — negó — No estoy preguntando, estoy esperando al viernes para saber respuestas. ¿Realmente es tan grave que sepa si hay algún peligro para ellos? —preguntó. Miré al frente— Me voy dentro — habló poniéndose de pie. La tomé de la mano y la acerqué a mí, abracé si cintura y recargué mi mejilla en su pecho.
— Tus amigos están bien Bella — murmuré — No somos peligrosos, solo diferentes — confesé. Subió una de sus manos hasta mi cabello y acarició suavemente. Cerré los ojos disfrutando de la sensación.
— Es lo único que necesito saber Edward — murmuró besando mi cabello. Asentí contra ella y me dejé mimar.
Luego de un momento alejé una mano de Bella y tomé mi móvil enviando un wp a mis hermanos, sabía que Bella estaba viendo mi pantalla pero no me aparté.
[Necesito hablar con ustedes esta noche] Edward.
Jasper, Rose y Bella estuvieron con nosotros hasta el final del día, noté el esfuerzo de Bella por no cuestionarme y lo agradecí. Había algo que debía hacer primero.
— Bien, habla — habló Emmett luego de acomodarnos en la sala luego de que los demás se fueran.
— Quiero contarle a Bella — hablé
— Edward, eso no — comenzó a hablar Emmett pero lo detuve
— Bella sabe que leo mentes, lo descubrió y no quiero seguir mintiéndole — expliqué
— Edward, es muy pronto — negó Emmett
— La quiero — suspiré
— Y eso es genial, pero aun no podemos decir nada — negó
— No voy a empezar una relación con más de la mitad de mi vida oculta — aseguré
— Es lo que estoy haciendo yo — respondió Alice
— Jasper lo sabe, yo soy el único que está ocultándole la verdad a su novia — habló Emmett
— ¡¿Qué?! — preguntó Alice alzando el tono
— Lo vi en su mente, él sabe que ves el futuro — expliqué — No sabe la totalidad del asunto, claro está, cree que son presentimientos pero sabe que se vuelven realidad —
— Creo que por eso se la ha pasado diciendo que no apostaría jamás contra mí — murmuró Alice — ¿Por qué no me lo has dicho? — preguntó molesta
— Porque supuse que era el quien debía decírtelo — me encogí de hombros
— Se lo dijiste a Emmett — respondió
— No fue planeado — expliqué— Se me escapó en la discusión con Emm ayer con el asunto de Rose —
— Genial, nosotros jamás nos escondemos cosas y miren todo este desastre — habló Alice
— No nos escondemos las cosas importantes Alice, por eso quise hablar esto con ustedes — suspiré — Si, he tenido secretos con ustedes este último tiempo, pero es todo —
— ¿Estás seguro? — preguntó Emmett
— Bella ha estado diciéndomelo por…— dudé — Un tiempo, y lo saben. — les recordé — Ha estado esperando a que yo pudiera y quisiera hablarlo con ella, llegó el momento —
— Es demasiado arriesgado — negó Emmett
— Lo sé, pero no puedo seguir mintiéndole — respondí — Ya no, confío en ella, sabe que algo no está bien y no se lo dijo a nadie, ni siquiera a Rose y Jasper —
— ¿Qué piensa Jasper sobre mí? — preguntó Alice suavemente. Pude notar el nerviosismo en sus pensamientos.
— No le importa, solo te quiere a ti — sonreí. Alice sonrió enamorada.
— Saben las cosas a medias, no saben cómo fuimos creados — respondió Emmett
— Lo sé — murmuré — ¿Pero que esperan? ¿Estar con ellos un par de años y dejarlos? — pregunté — Porque en algún momento van a tener que decirlo si quieren estar muchos años con ellos — aseguré — Y no estoy dispuesto a enamorarme sin que Bella sepa esto, no estoy dispuesto a enamorarme de alguien que luego puede odiarme o sentir miedo por mí — negué recordando nuestra conversación esta tarde
— ¿Y si no lo soportan? ¿Y si nos ven cómo monstruos? — preguntó Emmett.
Pude ver en su mente el terror que tenía de perder a Rose , Emm se había resistido tanto a Rose por miedo a su rechazo al saber lo que era.
— Vas a perderla si ella se entera en 5 o 10 años lo que somos Emmett — respondí
— Cállate — gruñó
— Voto por decirles — asintió Alice
— También yo — respondí
— ¡Están mal de la cabeza! — gritó Emmett poniéndose de pie — ¡Hemos hecho una buena vida aquí! ¡¿Por qué no pueden vivir sin abrir sus estúpidas bocas?! — exclamó — ¡¿Por qué no se manejaron con el cuidado necesario para que no lo supieran?! —
— ¿Crees que lo hice a propósito? — pregunté molesto poniéndome de pie también
— ¡Tú nos has convencido de quedarnos! ¡Debimos habernos ido cuando supimos que no podías escuchar a Bella! ¡No has sido disimulado con ella! — me reprochó — Debimos haber hablado contigo cuando desaparecías horas y sabíamos que era con Bella —
— ¿Entonces vamos a huir para siempre? — preguntó Alice desde su lugar en el sofá — ¿Escapamos para seguir cautivos? — insistió
— ¡No! Escapamos para ser dueños de nuestras habilidades y que nadie más nos forzara a entrenar hasta caer desmayados del cansancio — gritó — ¿O qué? ¿Por qué no les dejo decirles preferirían volver con Stephan y Suplicia? — preguntó
— No digas idioteces Emmett — gruñí
— Jamás me voy a arrepentir de haber huido de ahí — aseguró Alice poniéndose de pie — Quiero ser feliz. Soy feliz con ustedes Emmett, pero quiero vivir mi vida de forma normal —
— Podemos vivir una vida normal sin que digan nada —respondió
— No Emmett, la razón de porque supieron es porque no sabemos actuar alrededor de los demás —negué— Hemos estado tan aterrados de que nos descubran que no hemos interactuado con nadie y ahora ellos simplemente lo saben —
— Rose no sabe nada — negó — Y no quiero que lo sepa —
— Eso es muy fácil de decir, pero extremadamente difícil de hacer — aseguró Alice
— Y duele hacerlo —señalé— Aparentar que todo está bien duele —
— No controlamos lo que pasa, solo pasa — asintió Alice
— Puedes no decir lo que ves —respondió Emmett — ¡Y tú puedes no murmurar lo que piensan los demás! —exclamó viéndome
— No puedo ocultar mi tensión cuando hablan demasiado y quiero gritarles que se callen — respondí — ¿Crees que es fácil? —
— Salvé a Rose cuando resbaló en la escalera antes de las vacaciones de navidad, ¿Hubieras preferido que no lo hiciera? —preguntó Alice — ¿Hubieras preferido el brazo roto que vi? — insistió. Emmett se pasó las manos por el cabello frustrado y caminó por la sala de forma nerviosa.
— ¿No lo entienden verdad? — preguntó sin vernos — Rose va a dejarme si sabe lo que soy — murmuró dejándose caer sobre el sofá — No solo soy el primer experimento sino que además estoy fallado —
— Diablos Emmett, no lo estás — negó Alice sentándose al lado de Emm, caminé dejándome caer a su lado.
— Si lo estoy, ni siquiera para ser genéticamente alterado sirvo — murmuró.
Cerré los ojos gimiendo de dolor cuando vi los recuerdos de Emmett, Stephan le había dicho eso demasiadas veces. Emmett había sido su decepción, lo despreciaba mucho más que a Alice y a mi.
— Él no tiene razón Emmett — negué pasando un brazo por sus hombros — Nada de lo que ese hombre nos dijo es cierto — prometí
— ¿Eso te decía? ¿Qué no servías ni para ser alterado? — preguntó Alice suavemente. Emmett asintió — Entonces déjame decirte que él nunca vio tu verdadera habilidad hermano —
— ¿Y cuál es esa? — preguntó Emmett amargado.
— Eres el hermano Oso — murmuró — Eres quien nos protege, quien nos hace mantener los pies en la tierra y no detenernos hasta estar a salvo —
— No dejaste que nos detuviéramos esa noche — recordé — Alice y yo no podíamos más, necesitábamos parar, y tú te turnaste para cargarnos a ambos y que así descansáramos —
— Mi cuerpo es más resistente que el de ustedes — respondió
— Eres mucho más que un cuerpo resistente hermano — aseguró Alice — Y eso es gracias a tu espíritu. Tu espíritu es tan fuerte como tu cuerpo, y eso es lo que él nunca pudo ver, mi mente y la de Edward es más débil —
— Nosotros si lo vemos de lo que eres capaz Emmett — aseguré — Y Rose también, ese es tu habilidad Emmett y es la más difícil de ocultar de todas —
— ¿Creen que me acepte así? — preguntó secando sus ojos
— En caso de que no te acepte nos vamos — negó Alice
— No puedo hacerles eso —negó Emmett
— Si alguno de los tres no nos acepta, nos vamos los tres —prometí
— Chicos, eso no es justo — negó
— Juntos hoy, juntos siempre Emmett — aseguró Alice
— ¿Cuándo vamos a decirles? — preguntó suavemente Emm
— Viernes —respondí
— Bien, también yo el viernes — asintió Emm
— Hecho, habló con Jasper el viernes — aceptó Alice
— ¿Ves algo Alice? —preguntó Emmett
— Nada — negó
— ¿Eso es bueno o malo? — pregunté
— No lo sé — suspiró Alice
Alice se acurrucó contra Emmett, Emm pasó un brazo por los hombros de Alice y otro por los mios. Ahora solo quedaba esperar.
Al otro día me desperté y luego de una ducha fui rumbo a la universidad, me había inscripto al curso de verano y ya estaba arrepentido. No tenía ánimos para pasar mi verano en un edificio abarrotado de gente.
En cuanto entré al edificio me dirigí al registro estudiantil para darme de baja, estaba increíblemente nervioso. Las voces eran demasiado intensas, demasiado fuertes dentro de mi cabeza. Salí del edificio dirigiéndome al parque del campus y caminé hasta que dejé de escucharlos y me dejé caer en el césped recargando la espalda en un árbol. Cerré los ojos relajándome y disfrutando del silencio. Necesitaba calmarme antes de conducir el auto.
Salté en mi lugar cuando una mano se posó en mi hombro, abrí los ojos viendo a Bella frente a mí sobre sus rodillas.
— Lo siento — murmuró — No pretendía asustarte —
— Esta bien, no te preocupes — negué — No oírte es raro aun —
— ¿Nadie puede asustarte entonces? — preguntó divertida
— Nadie — negué tomando una de sus manos y jugando con ellas — ¿Qué haces aquí? —
— Me llevé un par de libros a Forks y vine a devolverlos — respondió — ¿Tu? —
— Vine a darme de baja del curso de verano, hoy no soporto a la gente —murmuré cerrando los ojos
— ¿Quieres que te deje solo? —preguntó
— No, a ti no te escucho — reí tirando de su mano. Se acomodó a mi lado y recargó su sien en mi hombro
— ¿Significa que puedes seguir hablando conmigo? —preguntó
— Si, hablé con mis hermanos anoche — respondí
— ¿Y vamos a hablar el viernes? —indagó
—Si — respondí acariciando la palma de su mano — Pero había pensado en que la cita podríamos dejarla para el sábado —
— ¿Por qué? — preguntó
— Es mejor hablar en mi casa si estás de acuerdo, no creo que sea una historia para ser contada en un lugar público —expliqué — Además, de ese modo vas a tener tiempo de procesar mi historia y si… te arrepientes de la cita solo tienes que enviarme un mensaje y no voy a volver a molestarte —
— No creo que algo me haga querer cancelar nuestra cita —negó
— Aun no sabes que voy a contarte — negué
— ¿Algo más complejo que leer mentes? — preguntó
— El porqué de eso — murmuré. Se alejó de mí y me tomó de la mejilla para que la viera.
— Te lo dije Edward, lo único que podría hacerme cambiar de opinión es que ustedes sean peligrosos para nosotros — respondió. Bajé la mirada. — Estás nervioso — murmuró
— Lo estoy — asentí — Porque de verdad me gustas —
— También me gustas, mucho — sonrió
— Si alguno de ustedes tres no puede con lo que vamos a contarles nos vamos a ir todos —confesé
— ¿Por qué todos? — preguntó
— Porque nos debemos a nosotros, somos un equipo —murmuré — Por demasiados años hemos sido solo nosotros —
— Lo entiendo — murmuró bajando la vista — Realmente espero que Jazz y Rose puedan con lo que sea que nos cuenten — asintió. Recargué mi frente en su cabello
— Solo espero que tú puedas con esto — murmuré — Incluso aunque alguno de ellos no lo hagan y debamos irnos, espero que tú lo hagas —asentí — Sé que es egoísta, sé que no importa si finalmente tenemos que irnos pero yo…— dudé — Solo quiero que no me temas —
— Todo va a estar bien — respondió apretando una de mis manos — Pero quiero pedirte algo —
— Dime — asentí
— No desaparezcas sin avisarme — pidió — Ven, habla conmigo y dímelo. Me voy a quedar muy preocupada si desaparecen, no importa que pase —
— De acuerdo, prometo eso — asentí. Bella se recargó en mi pecho y la rodeé con mis brazos. — ¿Podemos no hablar de esto hasta el viernes? — pregunté
— Podemos —murmuró. Besé su cabello.
El resto de la semana pasó lenta, la mano de Bella se aferraba a la mía cada vez que tenía oportunidad. Pasamos mucho tiempo juntos, la llevé nuevamente a la cafetería algunas tardes y besé sus labios muchas veces también.
El jueves a la noche dormí de forma entrecortada, las pesadillas eran constantes. A las 10 de la mañana me puse de pie, me di una ducha y bajé a preparar el desayuno mi y mis hermanos, preparé tortitas.
— Hola Ed — habló Emmett entrando a la cocina.
— Hola. ¿Cómo te encuentras? — pregunté. Emm se puso a preparar capuchinos.
— Hablé con Rose anoche — suspiró — Voy a su casa a las 5 —
— ¿Voy a estar solo con Bella? — pregunté. Alice nos había dicho que ella iba a irse con Jasper, había ocultado de mi donde iban a estar.
— Si, parece que anoche los tres se reunieron y prefirieron que cada pareja esté sola — asintió Emmett
— Bien, supongo que es lo mejor — murmuré
— Buen día chicos — habló Alice entrando a la cocina
— ¿Aun no ves nada? — pregunté
— Vi a Jasper — asintió Alice — Parece que lo va a aceptar —
— Bueno, eso debe tenerte más tranquila — asentí
— Si, en parte si — respondió — Pero hasta que no sepamos de las chicas no voy a asumir nada —
— Sigo insistiendo que no es necesario que los tres renunciemos a ellos — habló Emmett
— Es lo mejor — respondí — Además no quiero que ninguno de los tres estemos en la situación de ver a quien rechazó a otro por lo que somos — expliqué
— No había pensado en eso — murmuró Emmett — No estoy seguro de poder comportarme en caso de yo seguir con Rose y que alguno de ustedes sea rechazado — asintió con una mueca
— Tampoco yo — negué
— Ni yo — asintió Alice — Esto es lo mejor —
— Tienen que reportarse en cuanto puedan —pidió Emmett
— Claro, descuida — asentí
— De acuerdo — respondió Alice — Pero si Jasper quiere pasar la noche conmigo no me voy a negar — aseguró. Emmett y yo asentimos.
— Podemos hablar de todo. ¿Cierto? — pregunté — ¿Incluso de las habilidades de los otros? —
— Sí, eso estaría bien — asintió Emmett — No voy a repetir la historia 3 veces —
— Bien, entonces sin reservas —aseguró Alice
Acomodamos nuestro desayuno en la isla de la cocina y comimos en silencio, mis propios pensamientos estaban tan llenos de dudas e inseguridades como los de mis hermanos.
Luego de desayunar fui al jardín alejándome de los pensamientos de mis hermanos, ya tenía suficiente con los míos.
Después de las 5 de la tarde ambos se fueron, entré a la casa cuando escuché el timbre. Tomé el picaporte y luego de una profunda respiración abrí.
— Hola —sonrió besando mi mejilla
— Hola — sonreí levemente cerrando la puerta detrás suyo
— ¿Entonces? — preguntó nerviosa
Tomé su mano y la conduje hasta la sala, dejó su mochila en el suelo y nos acomodamos en los sillones, dejó su mochila en el suelo. Solté un resoplido nervioso.
— No sé por dónde empezar —admití jugando con su mano
— ¿Quieres que pregunte? — indagó — Y luego te explayas lo que quieras —
— De acuerdo, arranquemos así — asentí alzando mi vista a su rostro
— Bien — asintió enfrentando mi cuerpo — ¿Lees mentes? —
— Leo mentes — asentí sintiéndome extraño por admitirlo finalmente— Tengo un campo mental de algunos metros, por ejemplo en esta casa puedo escuchar si alguien está en la cocina pero no si está en el jardín — aclaré
— ¿Por qué no puedes escucharme a mí? — preguntó
— No lo sé — suspiré. Alcé mi mano hacia ella — ¿Te molesta si te toco? — pregunté acariciando su sien
— No, estoy bien con eso — respondió
— Cuando quiero escucharte escucho silencio, tu mente esta silenciada para mí — expliqué haciendo relajantes círculos en su sien — Es como si…— dudé — Viera una TV apagada y no pudiera encenderla —
— ¿Puedes apagar las voces? ¿Evitar escucharlas? — preguntó
— No, no puedo — respondí bajando mis dedos por su mejilla — Por eso me abruman los lugares con mucha gente —
— ¿No deberías estar acostumbrado? — preguntó
— Debería, supongo — murmuré riendo sin humor
— Lo siento, no quería asumir nada — respondió
— No, está bien — aseguré — ¿Debería estar acostumbrado? Si, debería — asentí — Pero…—hice una mueca— No tuve contacto humano fuera de mi familia hasta los 13 prácticamente —
— ¿Hasta los 13? — preguntó asombrada
— Nosotros…— dudé — Escapamos de casa de nuestros padres cuando Alice y yo teníamos 10. Y antes de eso fuimos educados en casa —
— ¿Por qué escaparon? — preguntó suavemente
— Yo…— dudé — Vi en la mente de mí… Padre, Stephan que sí nuestras habilidades no mejoraban iba a iniciar con los castigos físicos — expliqué estremeciéndome. Su mano se apretó en la mía — Y se los dije a mis hermanos —
— Y huyeron — asintió
— Si, pocos días después huimos con el poco dinero que teníamos — asentí — Caminamos por dos días antes de meternos en un deposito abandonado, allí Emmett hizo la primer guardia para que Alice y yo pudiéramos dormir, luego yo hice guardia — expliqué — Alice estaba muy cansada, ella…— dudé — Ella ve el futuro —
— ¿El…? ¿El futuro? — preguntó asombrada
— Si, desde los 3 años — respondí — Emmett tiene una resistencia física única. Soporta fríos y calores extremos, también tiene memoria fotográfica — expliqué
— ¿Y tú? ¿Desde cuándo lo haces? — preguntó
— Nací así — respondí viendo sus ojos — Pero fui consciente de eso a los 5 creo, empecé a responder a lo que mis hermanos pensaban antes de que hablaran —
— Debe haber sido abrumador —murmuró. Me recargué en el sofá viendo la pared frente a mí
— Lo abrumador fue saber que fui un experimento de mi padre — respondí. Bella a mi lado soltó un jadeo — Mi madre no podía quedar embarazada y mi padre era científico. Trabajaban sobre embriones para evitar malformaciones y enfermedades, modificaban genéticamente a los bebés y fue lo que hizo con nosotros — asentí — Como funciona no lo sé, al habernos ido tan chicos de casa no supe más, tampoco quise saberlo — aclaré — Solo sé que Emmett fue el primero y, luego llegamos Alice y yo — suspiré — Por eso Emmett es más moreno y de ojos grises y Alice yo pálidos y de ojos verdes —
— ¿Siguen vivos? ¿Tus padres? — preguntó
— No lo sé, supongo que sí — respondí encogiéndome de hombros
— ¿De dónde son? — preguntó
— Illinois — murmuré. Bella se acurrucó contra mi costado — ¿Estas asustada? — pregunté suavemente
— No, solo muy triste — murmuró
— Si, es una historia triste — suspiré — Luego, cuando llegamos a Ohio nos escondimos en el depósito que te comentaba. Jugamos a la lotería y conseguimos dinero, le pagamos a un hombre para que se hiciera pasar por el ganador. Mi padre había entrenado a Alice para poder saber los números que iban a salir pero nunca le dijo los números reales que veía, los cambiaba —
— Me alegro — murmuró
— También yo — asentí — Estuvimos el tiempo suficiente para cobrar el premio y seguimos viaje — expliqué — Habíamos dejado cartas de suicidio para que no nos buscaran. Jamás supimos si iniciaron alguna búsqueda o no por nosotros —
— ¿Nadie los detuvo? ¿Tres niños solos a nadie le llamó la atención? — preguntó asombrada
— 3 niños, una veía el futuro y otro leía mentes. Es fácil huir de las personas teniendo un par de ventajas — expliqué — Emmett parecía de 15, no de 13. Solo esquivábamos a la policía por temor a que alguien nos estuviera buscando —
— No deben haber sido días fáciles —murmuró
— No lo fueron, pero como consecuencia de la modificación que sufrimos nuestros cuerpos son más resistentes que la media de las personas, no necesitábamos detenernos con la frecuencia que lo haría otro humano — expliqué — Lo mismo ocurre con nuestros cerebros, no eran de niños de 10 y 13 años. Probablemente Alice y yo tuviéramos la madurez de unos chicos de 15 años, Emmett unos 18 o 19 — asentí — Sabíamos manejarnos y movernos —
— ¿Cuándo llegaron a Nueva York? — preguntó
— 15 días después de haber salido de casa, nuevamente nos escondimos en un edificio abandonado. Estuvimos allí cerca de un año, mismo modo que en Illinois, jugábamos 1 vez por mes a la lotería, cobrábamos y nos escondíamos — comenté — Cuando Emmett aparentaba unos 18 años pudimos alquilar en un motel. Estuvimos allí 6 meses cuando escuché la mente de que un hombre que falsificaba documentación, J Jenks, usaba esa habitación como lugar de entrega — recordé — Al hombre no le importó porque tres niños necesitaban documentación falsa, solo quería su dinero. Lo tomó y nacieron Emmett, Edward y Alice Cullen, huérfanos de la ciudad de nueva York, Emmett como nuestro tutor legal. Compramos esta casa 3 meses después y Alice y yo nos integramos a la escolaridad nuevamente. Emmett no quiso asistir y rindió equivalencias para obtener su diploma. Luego iniciamos la universidad juntos —
— Lamento que hayan tenido que pasar por todo eso —murmuró llevando una mano a mi cuello y acariciando suavemente, cerré los ojos.
— Ahora lo sabes, mis hermanos y yo somos producto de la alteración genética, lo que somos no es real. Nada de lo que soy es real — negué. Se alejó de mí y me asombré abriendo los ojos cuando la sentí acomodarse sobre mí, sus rodillas a cada lado de mi cadera.
— Estas vivo — respondió dejando una mano sobre mi corazón — ¿Lo sientes? — preguntó. Asentí — Estas vivo, no me importa como fuiste creado — negó — Me duele muchísimo todo lo que les hicieron, pero eso no te hace menos real para mí —
— Bella, necesitas tiempo para procesar lo que te he dicho — aseguré
— No Edward — negó — Entiéndelo, ya procesé muchas cosas respecto a ti. No es común que un chico pueda leer mentes, y eso lo sé hace un tiempo —
— Pero ahora sabes que si algo te gusta de mi fue creado en un laboratorio — expliqué
— ¿Y eso qué? — preguntó — Entonces, ¿Un bebé creado en laboratorio no es bebé una vez en el útero y persona después? —
— Ese bebé no es manipulado genéticamente, no es usado como experimento para fines egoístas. Mi padre quería usarnos y entrenarnos para sus fines — expliqué
— Eso ya no importa, no estas bajo su control — negó
—Bella — hablé pero un beso de sus labios me interrumpió. Sus dedos entraron en mi cabello acariciando. Suspiré en su boca llevando mis manos a su cintura y acariciando su espalda.
— No me importa como fuiste creado —negó contra mi boca — Me importa quién eres ahora — aseguró — Una buena persona, un hombre que quiere ser libre y hacer lo que ama —
— Me he sentido culpable por querer estudiar medicina — hablé apartando el cabello de su rostro — Tengo miedo de cruzar los limites como mi padre —
— No lo harás, me has dicho que estudias medicina porque quieres ayudar a los demás —respondió
— Sí, quiero usar mi habilidad para poder diagnosticar, para poder entender a mis pacientes y así poder darles la mejor atención posible — asentí
— ¿Y cómo eso puede volverte una mala persona? — preguntó
— No lo sé —negué— No sé si mi padre alguna vez fue o no una buena persona y luego algo lo cambió —
— Ese hombre jamás fue una buena persona Edward — negó — Un padre no hace eso con sus hijos, no los fuerza, mucho menos hace algo lo suficientemente grave para que huyan de casa atemorizados de el —
— Aun tengo pesadillas — murmuré bajando mi vista — Aun lo recuerdo gritarme porque no lograba escuchar más lejos, con más claridad, a más personas —
— A eso me refiero, tú no torturarías de esa forma a niños — negó
— Pero sigo siendo el experimento de un viejo loco y maldito — gruñí
— ¿Y eso debería cambiar mi opinión sobre ti? — preguntó volviendo a besarme
Gruñí contra su boca apretando su cuerpo contra el mío y bajé mis labios por su cuello desesperado por ella. Respiré contra su cuello abrazando su cuerpo y me llené de ella y de su olor.
— Si cambias de opinión antes de nuestra cita dímelo —pedí
— No voy a cambiar mi opinión — negó alejándose de mí. Me tomó de las mejillas y me hizo verla a los ojos — ¿Qué esperabas que dijera? —
— ¿Puedo ser totalmente sincero? — pregunté
— Por favor — asintió
— En primer lugar que no me creyeras, creo que eso es lo primero que pasó por mi cabeza. Que creyeras que leer mentes solo es una ilusión de mi cabeza y que me enviaras a un hospital psiquiátrico — hablé
— ¿Tengo que recordarte quien le dijo a quién que era una locura? — preguntó molesta
— En ese momento intentaba protegerme y a mis hermanos, tienes que entender Bella — hablé suavemente — Confío plenamente en lo que escucho en la mente de los demás. Lo primero que pensamos es que tú y tus amigos estaban aquí por nosotros, que mi padre nos había encontrado. Estuvimos a nada de irnos de aquí, pero yo realmente quería conocerte y saber quién eres, luego Alice empezó a sentir cosas por Jasper y no pudimos irnos —
— Emmett es el más reacio a nosotros, ¿Cierto? — pregunté
— Emmett es el papá Oso, él nos protege de todo, no quería que ninguno estuviera en riesgo — expliqué
— Pero no lo están — negó
— No era algo que pudiéramos saber al inicio —señalé— Y me frustraba mucho no leerte, temía que nos escondieras algo —
— Me creían peligrosa a mí —asintió
— Si, lo consideramos — asentí — Pero luego escucharte hablar me atrapó, porque necesito preguntar y necesito que confíes en mí para que respondas de forma sincera —
— Temí que me escucharas también —murmuró ruborizándose
— ¿Por qué? ¿Qué tanto pensabas? — pregunté deslizando mis dedos por sus calientes mejillas
— En que eres demasiado lindo — rio avergonzada
— Los pensamientos de los hombres a tu alrededor…— murmuré con una mueca
— Ups, siento eso —se disculpó. Eché la cabeza hacia atrás frustrado y tomé mi celular de mis jeans— ¿Ocurre algo? — preguntó
— No, pero no puedo ser completamente honesto con lo que me pasa contigo hasta no saber de mis hermanos —dije enviando un wp
[Todo bien con Bella, ¿Ustedes?] Edward
— ¿A qué te refieres? — preguntó
— Acordamos que en cuanto las conversaciones terminen nos íbamos a reportar — hablé
— Entonces, ¿La conversación terminó? — preguntó decepcionada
— No — reí — Tu sigue preguntando lo que quieras, me refiero a que estás de acuerdo con esto, con lo que soy —
— Bien, entonces ¿Puedo seguir preguntando por ti pero no por nosotros? — preguntó
— Exacto, sácate las dudas que tengas — asentí dejando mis manos sobre sus muslos.
— ¿Sin límites? — preguntó
— Tú pregunta, de no estar listo para responderla te lo hago saber — prometí
— Bien, dijiste que Alice nunca le dijo que podía ver los números de la lotería. — habló. Asentí — ¿Hay algo que él no supiera que tu hacías? —
— Si, yo mentía sobre la cantidad de espacio que tenía en mi campo mental — expliqué — Empecé a notar que algo estaba mal a los 7, alcanzaba a ver lo que pensaban mis vecinos cuando nos dejaban salir al jardín y no era lo mismo que hacíamos nosotros. Ellos iban a la escuela y sus padres eran lindos con ellos, amorosos. Los nuestros…— dudé — Stephan, mi padre, solo nos exigía más y más, y Suplicia, mi madre, solo se encargaba de alimentarnos y darnos clases en casa. Los padres parecen ser más que eso —
— Si, los padres son más que eso — aseguró
— Y fue así que empecé a guardarme las cosas, ni siquiera me animaba a decirle la verdad a mis hermanos. Gracias a esto él creía estar fuera de mi rango pero no era así, fue así que vi en su mente que iba a iniciar con los castigos físicos…— me estremecí — No, eso era demasiado — negué. Bella se inclinó sobre mí y besó mis labios con dulzura.
— Demasiada madurez en niños demasiado pequeños — murmuró contra mi boca
— Creo que eso es también producto de la alteración genética —señalé— Entendemos las cosas con mucha facilidad, lo cual es bueno, porque te aseguro que entender lo que nos explican en la universidad con tantas voces mentales alrededor es terriblemente difícil — bufé. Mi celular sonó, lo tomé y leí el mensaje de mi hermana.
[Jasper me ama. Esta de acuerdo también] Alice. Sonreí
— ¿Quién? — preguntó
— 2 de 3, Jasper está de acuerdo — asentí — Solo falta Rose —
— Bien, y si no está de acuerdo yo me encargo — murmuró acurrucándose en mi cuello — ¿Puedo quedarme? —
— Puedes — asentí besando su cabello
— ¿Te molesta no escucharme? — preguntó
— Al principio si —admití— Ahora no, me gustan nuestras conversaciones —
— ¿Hay algo mal en mí? — preguntó
— No lo sé preciosa, yo no debería leer mentes — me encogí de hombros
— ¿Existirá más personas como ustedes? Ya sea naturalmente o modificadas—
— No lo sé, supongo que si — respondí — He pensado en eso, de algún lugar salieron nuestros genes —
— Quizá de gente que naturalmente tiene habilidades — respondió
— Quizá — murmuré. Mi celular sonó y mi corazón se soltó un latido.
Bella se alejó de mí y me miró.
— Supongo que ahora vamos a saber si se quedan o se van — habló suavemente
— Si — respondí tomando mi celular
[Rose está de acuerdo] Emmett
— ¿Y? — preguntó Bella con impaciencia. Reí besando sus labios
— 3 de 3. Nos quedamos —asentí alejando a pena mis labios de ella antes de volver a besarla. Mi móvil comenzó a sonar — Molestos — murmuré alejándome de Bella y tomando mi celular
— Hola — habló Alice alegre
— Alice, ¿es necesario esto ahora? — pregunté molesto. Bella soltó una risita a mi lado.
— ¿Nuestro bebé iba a dejar de ser virgen? — habló Emmett
— No lo soy idiota — gruñó
— Como sea, ¿Desayuno mañana? — preguntó Alice
— ¿Para eso llaman? — pregunté
— Claro, también tenemos parejas, ¿Sabes? — preguntó Emmett
— Cállense, ¿Duermen fuera o aquí? — pregunté
— Fuera — hablaron al mismo tiempo
— Bien, el desayuno en casa — avisé
— A ambos, usen protección — nos advirtió Emmett
— Si papá — hablamos Alice y yo. Emmett nos gruñó y colgué antes de que pudieran decir algo más.
— ¿Se divierten? — preguntó Bella riendo
— ¿Escuchaste algo? — pregunté
— Algo — murmuró ruborizada.
— Sabes que no tiene que pasar nada Bella, tenemos tiempo — prometí
— Puedo preguntar, sino has tenido citas ¿Cómo es que no eres virgen? — preguntó
— Con mis hermanos tenemos una regla, sexo si, amor no. Es peligroso — hablé
— Eso es triste — murmuró
— No habíamos pensado realmente en eso — negué — La única que ha tenido algo fue Alice, y no era un noviazgo. Sino un buen amigo —
— ¿Nunca nadie llamó tu atención? — preguntó
— Físicamente sí, pero una mente que me atrape no — respondí de forma honesta — Tampoco lo he estado buscando Bella, estábamos demasiado concentrados en hacer lo que quisiéramos. Queríamos una casa, la tuvimos. Queríamos una vida normal, la tuvimos. Quisimos estudiar en la universidad, lo hacemos — expliqué — Sin complicaciones, sin exigencias. Solo nosotros —
— Suena como un buen plan — respondió
— Lo es, es un buen plan — asentí acariciando su mejilla
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)
www . facebook . c o m groups / 350954842735251
Tenemos la historia completa, al menos la parte que los chicos saben. Aún falta peeero para eso hay tiempo, por ahora disfrutemos de este momento en que todo marcha bien.
¿Opiniones?
