¡Buenas!

Les traigo nueva actualización :D

DarkLady-s93: Me alegro mucho de que te haya gustado, se pone mejor.

jupy: Si, Charlie no los delata y la aparición de Esme y Carlisle nos va a traer muchas cosas.

Jade HSos: Bueno, Carlisle y Esme tienen mucho que explicar si quieren que los chicos confíen en ellos. Ciertamente muy controvercial y este lo va a ser más, los chicos están muy, muy confundidos.

liduvina: Muchas preguntas jajaja pero todas van a ser respondidas, por ahora quedemosno con las buenas intenciones de Esme y Carlisle.

saraipineda44: La vida es así jajaja Esme y Carlisle van a tener que demostrar que su interés es sincero y desinteresado, es normal que los chicos estén siendo desconfiados.

Car Cullen Stewart Pattinson: Castlisle y Esme van a tener que pasar por la sobreprotección de Emmett con sus hermanos, lo olvides eso, pero si, ya me conoces jajaja. Me alegro de que te haya gustado :D

Sther Evans: Lastima que todo sean tan confuso que no hayan podido disfrutar de la noticia como corresponde.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

ClaryFlynn98: Oh si.

Rini Chiba: Me lo preguntaste en el adelanto de Élite y preferí dejarte con información errónea para no decir todo por allí, pero no, no es fingido. Lo cual no nos asegura que los chicos estén a salvo aún, para eso debemos esperar. René...René, no no tiene que ver con eso pero ya veremos con que sí.

EmilyChase: Lo sé, se merecían un peor final pero es lo que hay, entiendo que Carlisle no sabía lo que hacía pero no deja de tener su cuota de responsabilidad.

alejandra1987: Pronto vamos a saber que tanto más hicieron esos locos, por ahora tenemos las buenas intenciones de Carlisle y Esme.

Jessenia Torres1: Me alegro mucho :D

NaNYs SANZ: Así es, necesitaban tiempo de calidad como pareja.

Wenday 14: Wow, me alegro de que te haya gustado tanto :'D


Advertencia: Entramos a capítulos con temática sensible (suicidio, homicidio, soborno y violación).


— Hola — Diálogos en voz alta

"Hola" Pensamientos


Capítulo 12

Edward's P.O.V

Me acurruqué en Bella dejándome envolver por su silencio, las mentes de mis hermanos eran un torbellino de recuerdos.

— ¿Quieren la casa? — preguntó Emmett unos cuantos minutos después

— Yo no — negué

— Nunca —negó Alice con la voz entrecortada

— Me pregunto de donde salió todo el dinero para evitar que nuestro caso se hiciera público —murmuré

— Por eso necesitaba que le dijera los números de la lotería, seguramente había mucho más que tapar —comentó Alice

— En este momento siento que no sé qué es verdad ni que es mentira— admitió Emmett

— ¿Y Carlisle…?—preguntó Alice

— No lo sé — suspiré— El realmente parece estar diciendo la verdad, en su mente...maldición, es tan difícil leer sus mentes —confesé— Es… como si ellos nos quisieran, ¿Saben? Es como esas noches en que yo… disfrutaba sus pensamientos, disfrutaba la forma maternal en que Esme nos miraba y nos sonreía esa… sensación de cuidado —suspiré apoyando la mano sobre mi pecho— Ellos están realmente felices por habernos encontrados, agradecidos y… —

— Él ayudó a crearnos —gruñó Emmett

— ¡Lo sé! —exclamé. Bella frotó mi pecho tranquilizándome — Lo sé —suspiré— Pero no puedo evitar esto, no puedo evitar sentirme así cuando leo sus mentes —

— ¿Quieren ir? — preguntó Alice

— Esa casa puede tener información de ustedes— comentó Jasper

— Odio admitirlo pero Jasper tienen razón — suspiré. Recargué la cabeza en la pared y acurruqué a Bella en mi pecho.

— Si, deberíamos ir — murmuró Emmett

— Yo voy — habló Rose

— También yo —señaló Bella. Jasper estuvo de acuerdo con ellas.

— No, claro que no — negó Emmett viendo a su novia

— Ya no hay riesgos, nadie los sigue — aseguró Rose

— Eso no lo sabemos —señaló Emmett

— No van a ir solos —prometió Bella

— No sabemos qué es lo que nos va a estar esperando allí —negué

— Habría que salir pronto —murmuró Emmett

— ¿Quieres que vayamos con Esme y Carlisle? — pregunté

— No lo sé — negó — Probablemente Carlisle sea necesario, si él ayudó en nuestra creación…—

— ¿Es seguro mantenernos tanto tiempo con ellos? —pregunté— Sus mentes parecían sinceras, pero…—

— Maldición, no puedo con todo esto —gimió Emmett frotándose el rostro— No sé si podemos confiar en ellos, pero ¿Tenemos otra opción? —

— Escuchen, es tarde —señaló Rose frotando el pecho de mi hermano— Hay mucho que procesar, ¿Por qué no lo hacemos por la mañana? —preguntó— Necesitamos descansar esta noche y analizar las cosas en frío por la mañana —

— Rose tiene razón — asintió Alice— Cualquier cosa que decidamos ahora va a resultar un desastre —

— Todos vamos a dormir aquí, quiero que estemos juntos los 6 esta noche —pidió Emmett soltando un suspiro frustrado

— Claro, está bien — asintió Jasper

Emmett se puso de pie dirigiéndose al sistema de alarmad de la casa, miré a Rose.

— Deja de pensar en las vías de escape, mi hermano logró traumatízate por completo —pedí

— Esta casa es sumamente segura —prometió Alice— Emmett se aseguró de ello, además nuestro futuro está estable —

— Bien, eso me tranquiliza —aseguró Rose. Emmett entró en la sala extendiendo la mano hacia Rose, ella la tomó dejándose llevar por Emmett.

— Buenas noches, no duden en llamarme si necesitan algo — pidió Emmett

— Que descansen —deseó Bella

— ¿Vamos amor? — preguntó Jasper suavemente

— ¿Me vas a abrazar toda la noche? — preguntó Alice suavemente

— Toda la noche, lo prometo — sonrió Jasper besando su nariz. Se puso de pie junto a mi hermana y salieron de la sala.

Los dulces labios de Bella besaron mi cuello, sonreí suavemente sabiendo que todos íbamos a ser consolados luego de esta terrible noche.

— No quiero que vengas Bella — negué cerrando los ojos

— Mañana Ed —pidió— ¿Qué te parece una ducha? —

— Bella, no te quiero en esa casa y — insistió pero detuvo mis palabras besándome

— Mañana — pidió — ¿Una ducha y mimos? —

— Una ducha y mimos —asentí. Se puso de pie y extendió una mano para mí junto a una sonrisa consoladora. Tomé su mano poniéndome de pie y besé su frente.

— ¿Aún no quieres huir? — pregunté suavemente

— ¿Justo cuando todo se pone más interesante? — preguntó divertida

— Amor, esto no es un juego —señalé

— Lo sé precioso —prometió apartando el cabello de mi frente — Lo sé, solo relájate, ¿De acuerdo? —preguntó— Mañana nos vamos a encargar de todo —

— Bien —suspiré besando sus labios. Me dejé llevar por ella rumbo a las escaleras.

Luego de una silenciosa ducha nos metimos bajo las mantas, Bella me acurrucó en su pecho y suspiré sintiendo sus dedos acariciando mis cabellos.

— Sueña conmigo — susurró Bella suavemente rosando sus labios en mi oreja. Mi nariz olisqueó en valle de sus senos donde el aroma era dulce y me dejé llevar por el cansancio.

Al otro día al despertar estaba solo, me puse de pie dirigiéndome al baño, me lavé el rostro y cepillé mis dientes antes de regresar a la habitación, una vez vestido bajé por las escaleras.

Entré a la cocina encontrando a Bella, Rose y Jasper conversando, mis cuñados de forma inmediata llenaron sus mentes con estúpidas letras de canciones.

— Hablen — gruñí

— No sin tus hermanos — negó Jasper

— Bien — respondí molesto. Me giré sobre mis talones haciendo el camino de regreso por las escaleras. Entré al cuarto de Emmett y sacudí su hombro— Emmett, muévete —pedí

— ¿Qué quieres? Déjame dormir — murmuró estirando su mano buscando el cuerpo de Rose

— Rose esta abajo, Jasper y Bella están con ella. No me dejan leer sus mentes —expliqué

— Maldición — protestó sentándose en la cama. Salí del cuarto rumbo al de Alice.

— Al, arriba, Jasper y Rose no me dejan leer sus mentes —hablé moviéndola

— Lo sé, Jasper me dijo que iba a hablar con ellos — asintió desperezándose

— ¿Lo sabes? — pregunté molesto

— Ellos también merecen sus secretos y sus reuniones — se encogió de hombros — Del mismo modo que nosotros —

— Ven a la cocina — gruñí saliendo del cuarto. Bajé por la escalera y entré a la cocina nuevamente. Bella ignoró mi mal humor y se acercó a mi.

— ¿Los despertaste? — preguntó dejando un beso en mis labios

— Si, están por bajar — respondí

Me dirigí a la encimera ayudando con el desayuno, llevamos las tostadas, dulces, queso, fruta picada y huevos a la isla de la cocina junto a cinco capuchinos y un chocolate caliente. Alice y Emmett entraron pocos segundos después.

— Bien, ¿Qué ocurre? — preguntó Emmett cuando nos acomodamos en los taburetes

— Rose, Jasper y yo vamos a ir Illinois — habló Bella

— Ni hablar —negué

— Olvídenlo —habló Emmett. Alice miró a Jasper y él sonrió guiñándole un ojo.

— No les estamos preguntando, es lo que vamos a hacer — aseguró Rose

— Tenemos el número de Esme y Carlisle, si no nos quieren llevar vamos a ir por nuestra cuenta — aseguró Bella. La miré — Copie su número de la tarjeta que dejaste sobre tu mesa de noche —confesó — No vas a ir sin mí —prometió aferrando su mano a mi muslo. No respondí dirigiendo mi mirada a los demás.

— Y es algo que hemos decidido, nadie les está preguntando si están o no de acuerdo — señaló Rose

— Esto es una locura — negué poniéndome de pie y caminando nerviosamente por la cocina— ¿Saben acaso si la casa está vigilada? — pregunté — No voy a llevarte a esa casa — aseguré viendo a Bella

— Como dijimos, no estamos pidiendo autorización — negó cruzándose de brazos

— Rose, escucha — pidió Emmett. Rose no lo dejó hablar.

— He escuchado suficiente, vamos a ir con ustedes — aseguró

— Sé que nadie quiere ir, también estoy asustada, pero no tenemos otra opción — suspiró Alice. Jasper rodeó a mi hermana con sus brazos y besó su cabello.

— La otra opción es que vayamos solo tu, Emmett y yo —respondí

— Edward, ¿Por qué tú puedes proteger a tu novia y no yo a la mía? — preguntó Jasper molesto— Sé que no tengo ninguna habilidad como ustedes, pero voy a ir y ayudar todo lo que pueda —

— Oye, nadie te está acusando de nada —prometió Alice calmándolo— Tú vas a venir, quiero que vengas —señaló. Jasper asintió besando sus labios

— Bien, ¿Cuando quieren salir? — preguntó Rose tomando una tostada y poniéndole dulce

— Alice — protesté viéndola

— No, ya han tomado la decisión — aseguró mi hermana — Si ustedes quieren seguir haciéndose los machos fuertes que no dejan ir a sus novias, sigan discutiendo, a mí no me molesta admitir que necesito a Jasper conmigo —

— Es peligroso, puede ser una trampa —señaló Emmett

— Es idiota pensar que si vamos a esa casa y la están vigilando, no nos sigan a la vuelta, ¿Tiene sentido dejarlos aquí? — preguntó Alice— Ya están involucrados —

— Ya está decidido, apuesto a que Alice puede verlo —apostó Rose completamente confiada. Emmett se puso de pie ruidosamente.

— Necesito un momento —murmuró saliendo de la cocina. Rose intentó seguirlo.

— Rose, déjalo, no va a ser amable si vas ahora y solo va a sentirse culpable luego — pedí

— Lo siento, pero si quiere decir cosas poco amables que las diga —aseguró Rose siguiendo los pasos de mi hermano. Alice hizo una mueca.

— Lo sé —Asentí sentándome en el taburete junto a Bella— Van a discutir —

— Si dejaran de discutir con nosotros nos ahorraríamos varios problemas —murmuró Bella bebiendo de su chocolate. La miré alzando una ceja — Solo digo —sonrió. Tomé su mano entrelazando nuestro dedos por sobre la mesa.

— Entonces… ¿Cuándo nos iríamos? — preguntó Jasper

— Va a ser bajo mis términos —suspiré viendo a Bella

— Por supuesto — sonrió Bella besando mi mejilla

— Desayunen antes de que se enfríe —pedí tomando un bocado de mis huevos. Alice se rio de mí, ya estaban fríos.

Minutos después escuchamos como cerraban la puerta principal con fuerza, Alice me miró interrogante alzando una ceja.

— No logré escuchar sus mentes —respondí. La puerta volvió a abrirse y cerrarse.

Nos levantamos de los taburetes apartando las cortinas de las ventanas y vimos a Emmett alcanzar a Rose antes de que ella se alejara más de 10 pasos de la entrada, la tomó de la cintura girándola y la besó con fuerza alzándola, Rose rodeó su cintura con sus piernas.

— Buena forma de finalizar una discusión — murmuró Jasper asqueado

— Suficiente para mí — negué alejándome de la ventana cuando mi hermano apretó entre sus manos el trasero de Rose. Alice abrió la ventana.

— ¡Entren ya, idiotas, no den un espectáculo! — les gritó antes de cerrar la ventana. Pocos segundos después se escuchó como entraban a la casa y subían las escaleras.

— Creo que no vamos a poder subir por un rato — negó Bella divertida regresando a nuestro desayuno

— No necesito saber —negué dando un trago a mi capuchino

— Tampoco yo —murmuró Jasper con una mueca de asco

— Lo que viste en las mentes de Carlisle y Esme… sobre nosotros de niños, ¿Realmente crees que nos quieran? — preguntó Alice suavemente

— Creo que si —asentí— ¿Recuerdas como Esme te decía lo bonita que te veías con ese listón rojo? —

— Si, solo lo usaba cuando nos visitaban —asintió sonriendo

— Lo sé —sonreí— Ayer ella pensaba en esa niña y en la mujer que eres hoy —

— ¿Fue un error elegir su apellido? —preguntó con un suspiro— Si no lo hubiéramos usado… quizá nunca nos hubieran encontrado —

— No lo sé, probablemente ni siquiera deberíamos haber mantenido nuestros nombres —admití— Pero no podemos cambiar lo que ya está hecho Allie —

— Si me dejan opinar…—habló Bella— Creo que fue aferrarse al único amor que les dieron, por muy… maduros que ustedes sean, eran solo unos niños Alice —comentó deslizando su mirada de mi hermana a mi

— Bella tiene razón, eran solo unos niños —asintió Jasper— Las decisiones que tomaron y que tuvieron que llevar a cabo no es normal a esa edad, nosotros estábamos corriendo, Jugando y trepando mientras ustedes huían de sus padres —

— Pero eso solo es parte de nuestra alteración, éramos mucho más maduros y…—

— No —negó Bella interrumpiendo mis palabras — Edward, Alice, ustedes solo eran unos niños —repitió con fuerza— Unos niños, nunca, jamás, deben ser forzados a dejar su propia casa por su seguridad —

— Maldición, incluso aunque Rose y yo pasamos malos momentos con nuestros padres lo de ustedes fue una pesadilla —gruñó Jasper— Si ellos no estuvieran muertos…—

— Ponte en la fila —pidió Bella— No podría ser pacifica con ellos —

— Supongo que estamos a salvo con estos dos —rio Alice

— Algo me dice que nadie que quiera acercarse a nosotros va a salir vivo —comenté divertido besando la frente de Bella

— Oh, ya lo creo que no —respondió Bella apretando mi muslo

— Si alguien quiere hacerte daño Alice — habló Jasper tomando el mentón de mi hermana y alzando su rostro— Va a tener que matarme primero —

— Jazzy…—lloriqueó

— Ya han tenido suficiente, los tres —prometió Jasper deslizando su mirada hacia mi— Déjenos ayudar a aligerar la carga —pidió. Asentí. La mano de Bella se apretó en la mía, la miré. Me sonrió inclinándose y besando mis labios.

— Espero que haya quedado claro —susurró. Asentí.

Luego del desayuno recogimos lo que quedaba guardando las sobras para Emmett y Rose, cuando sea que decidieran bajar.

— ¿Salimos un momento al jardín? — pregunté a Bella

Asintió tomando mi mano y conduciéndonos fuera. Nos sentamos en los sofás de exteriores que había allí.

— Ni siquiera empieces con que es peligroso y — habló pero la silencié con un beso

—Sí, Jasper tienen razón, es una buena forma de terminar una discusión —murmuré contra sus labios — No te traje para discutir, te traje para darte las gracias —

— ¿Las gracias? — preguntó asombrada

— Sigo molesto porque quieras venir pero sé que va a ser más soportable volver a esa casa contigo a mi lado —aseguré — Y no me comporto como un macho autosuficiente como dijo Alice, solo me preocupa que alguien pueda saber quién eres e intente hacerte daño por mí — expliqué acariciando su mejilla

— Todos vamos a estar alerta —prometió

— Si, te aseguro que vamos a estarlo —asentí pasando un brazo por su cintura y atrayéndola a mi pecho. Asintió contra mí y suspiró — Cuando Emm y Rose terminen su reconciliación tenemos que ponernos a planear el viaje —

— Realmente creo que si alguien supiera de ustedes ya lo sabríamos —aseguró

— Esme y Carlisle nos encontraron —le recordé

— Si, y les llevó 9 años sabiendo que existían — señaló — Nadie busca lo que no sabe que existe, menos si oficialmente están muertos —

— Pudimos haber cometido otros errores, pueden tenernos vigilados y no lo sabemos —respondí

— ¿Recuerdas cuando me dijiste que tuve muchas oportunidades para dañarte y no lo hice? —preguntó. Asentí— Estoy seguro de que si alguien lo hubiera encontrado antes ya hubiera tenido tiempo para venir por ustedes —

— Espero que tengas razón —suspiré apretando nuestro abrazo— No podría perdonarme que algo que hiciera por mi culpa Bella, nosotros… nacimos con esto pero tu…—

— Elegí esto sabiendo lo que implica —respondió— Me diste muchas oportunidades para irme y sigo aquí, creo que mi situación es más justa —aseguró. Rodé los ojos besando su mejilla.

— Aun recuerdo como nos escapábamos con mis hermanos las noches en que Carlisle y Esme venían a casa a buscar lo dulces que nos dejaban en la entrada de la casa —comenté jugando con su cabello entre mis dedos

— ¿Cómo es que empezaron a dejarles los dulces? — preguntó

— Ellos venían de vez en cuanto a cenar. Una noche Esme trajo una gran bolsa de dulces y mi padre le dijo, en un tono muy frio, que nosotros no comíamos dulces, que eso estropeaba nuestro desarrollo y nuestra nutrición —expliqué — Esme pensó que todos los niños necesitaban dulces en sus vidas, los dejó entre los arbustos del jardín. La primera vez le avisó a Emmett que iba a dejarlos allí y luego ya se hizo costumbre —

— ¿Por eso Alice quiso sus apellidos? — preguntó

— Si, necesitábamos un apellido y ella quiso ese. A Emmett y a mí también nos movilizó cuando lo sugirió y accedimos —admití— Nuestros padres nunca nos habían dado un abrazo, un dulce. Los Cullens fueron los únicos adultos que nos acomodaron el cabello con dulzura y besaron nuestras frentes —

— Es una infancia muy triste —murmuró

— Algunos no tenemos la suerte de tener padres amorosos —señalé encogiéndome de hombros— Creo que la noche que dejamos esa casa fue la noche en que más felices nos sentimos, también estábamos aterrados pero una vez que salimos de allí sabíamos que no íbamos a volver. No vivos —

— Edward —murmuró apretándose más contra mí

— Dime si quieres que deje de hablar —pedí besando su cabello

— No, quiero que sigas — pidió escondiendo el rostro en mi cuello — Habla todo lo que quieras —

— Cuando llegamos a Nueva York y luego de cobrar el primer dinero fuimos a un McDonald's — reí recordando — Compramos todo el menú, lo mismo hicimos con Burger King, Mostaza, KFC y todas las cadenas que conocíamos —

— ¿Nunca habían probado nada de allí? — preguntó

— No, nunca. Nos tenían con una dieta muy estricta — asentí — Recuerdo que nos ganamos una gran, gran indigestión. Emmett nos prohibió comer algo de cadenas por un mes —

— No debe haber sido agradable — negó riendo

— Lo volvería a hacer — reí — Nos reíamos retorciéndonos en el suelo del dolor, estábamos arruinando los experimentos perfectos que él había creado —

— Me alegro de que se hayan ido pero por sobre todo que se tuvieran entre ustedes — asintió

— Estaría muerto sin mis hermanos — aseguré — Me hubiera matado —

— ¿Alguna vez pensaste en…— dudó— hacerlo? —

— Si — asentí apretando mis brazos a su alrededor — Cuando tenía nueve, una tarde estábamos en el sótano donde él nos entrenaba. Nos aislaba allí y nos obligaba a practicar con nuestras habilidades — murmuré alzando la vista al cielo — Hubo una noche en particular que lo pensé, la cabeza me dolía horrores, las voces no se apagaban. Stephan se había pasado la tarde gritándome porque no podía escuchar a mi madre, estaba demasiado lejos pero no lograba escucharla, no le importó —negué— Me gritó por más de dos horas y yo solo me abrumada más, las voces de mis hermanos estaban cada vez más intensas y enojadas, ellos escuchaban como me gritaba y no podían hacer nada. Esa noche cuando recogí la mesa luego de cenar me guardé un cuchillo y lo metí en mi habitación — murmuré. Bella soltó un jadeo y besó mi cuello consolándome — Lo apreté en mi muñeca y en ese momento entró Alice en mi habitación —

— ¿Ella te detuvo? — preguntó suavemente

— Si, me dijo que si yo lo hacía ella también — murmuré— Me había visto en sus visiones —

— ¿Has hablado con alguien de eso? — preguntó

— No, le prometí a Alice que no iba a volver a intentarlo — expliqué — Le di el cuchillo y dejó la habitación, nunca lo hablamos —

— Terapia no es posible, ¿Verdad? —

— No, no podría decirle nada sobre mí — negué

— ¿Has vuelto a pensar en eso? — preguntó

— Solo un par de veces — asentí— Pero desde que dejamos esa casa nunca —

— Bien, me alegro de eso — murmuró. Sentí sus lágrimas contra mi cuello y acaricié su nuca suavemente relajándola — Debería estar yo mimándote a ti — negó soltando un sollozo

— Has hecho mucho por mi Bella — la tranquilicé — Creí que iba a pasar mi vida solo, que nunca iba a encontrar alguien a quien confiarle todo esto que mi única compañía iban a ser mis hermanos —señalé recargando mi mejilla en su cabello— Y aunque los amo…es una existencia vacía —

— Te amo Edward — murmuró suavemente — Te amo —

— Te amo preciosa — susurré tirando de su cintura y colocándola sobre mis piernas — No llores, ya está todo bien — prometí secando sus mejillas

— Es solo que no puedo pensar en ti sufriendo todo eso — negó recargando su frente en la mía— Quiero que ello sufran todo lo que te hicieron —

— Shh, es el pasado. Y amo mi presente — prometí besando sus labios con dulzura. Pasó sus brazos por mi cuello acercándome a ella.

— Te amo — suspiró contra mi boca

— Y yo a ti dulzura, no sabes cuánto — aseguré bajando mis labios por su cuello

— ¿Edward? ¿Bella? — nos llamaron desde adentro. Gruñí contra el cuello de Bella y ella rio secando sus lágrimas.

— La seguimos en la noche — prometió besando mis labios

— Pero quería ahora — murmuré haciendo un puchero para ella

Rio besando mi labio sobresaliente y aproveché para invadir su boca con mi lengua. Gimió recibiéndome.

— Oigan, dejen eso para después — pidió Emmett saliendo el jardín. Le mostré mi dedo medio sin alejarme de Bella — Tienen cinco minutos para entrar — habló entrando nuevamente a la casa

— Esta noche no te me escapas — prometí

— No quisiera escapar — negó poniéndose de pie y besando mi frente. Sonreí poniéndome de pie y tomé su mano rumbo a la casa.

— Al fin — murmuró Emmett molesto

— Idiota, estábamos esperando por ustedes — gruñí acomodando en el sofá. Tomé a Bella de la cintura acomodándola sobre mis piernas — También quería hablar con ustedes —asentí sacando del bolsillo de mis jeans la tarjeta que nos había dado ayer Carlisle y dejándola sobre la mesa de café delante nuestro

— Rose va a venir — comentó Emmett pasándole el brazo a mi cuñada por los hombros

— ¿Quiero saber cómo te convencieron? — preguntó Alice divertida

Solté un gemido de protesta dejando que el silencio de la mente de Bella me rodeara, Emmett soltó una carcajada.

— Sal de nuestra cabeza Eddy — se carcajeó. Bella rio pasando un brazo por mis hombros y acarició mi cabello.

— Ya, pónganse serios —pidió Alice

— He pensado que hay que volver a llamar a Carlisle y Esme — habló Emmett— Hay que ir con ellos a Illinois —

— De acuerdo —asentí tomando mi móvil y enviándole un mensaje a Carlisle.

[Estamos decidiendo algunas cosas, los esperamos si desean unirse]

— Edward —habló Emmett

— No tienes ni que pedirlo —aseguré— Los voy a mantener en mi campo todo el tiempo —

— Es imposible mantener nuestras identidades ocultas —señaló Rose — De cualquier modo ya estamos confiando en ellos —

— Bien — murmuró Emmett molesto

[Estamos en camino] Carlisle

— Ya están en camino —señalé guardado mi móvil

— ¿Les creen? — preguntó Emmett

— Les creo — asentí

— Siempre supe que por algo había tomado su apellido —respondió Alice con un suspiro

— Bien, aun así no se confíen —pidió Emmett. Asentimos — Y respecto a la casa…—

— Probablemente la casa este intacta por el momento a la expectativa de herederos y necesitamos asegurarnos de que nada pueda ser usado allí para rastrearnos —señalé

— ¿Van a usar sus antiguas identidades? — preguntó Bella— Ustedes fueron declarados por muerte presunta pero si ellos ya no están…—

— Lo mejor es no identificarnos y podemos entrar por las noches a la casa, los Cullens no tienen razón para estar allí, no alertaríamos a nadie —explicó Emmett— Los niños Masen están muertos y sería mejor dejarlo así, a menos que quieran presentarse como Masen —

— No — gruñí

— Nunca —negó Alice

— Bien, tampoco yo — sonrió Emmett divertido— Deberíamos ingresar por el mismo lugar que salimos —

— ¿Creen que sean tan idiotas de mantener el sótano abierto? — Pregunté

— ¿Quieren entrar por ahí? — preguntó Alice aterrada

— No tienes que entrar allí si no quieres Allie — la tranquilicé — Pero luego de que huimos ya no tenían razones para reforzar ese lugar, ya no tenían a nadie allí para ocultar —

— Bien, entonces tu y yo entramos por el Sótano —señaló Emmett— Luego podemos abrir para los demás —

— También voy a entrar con ustedes por allí — habló Jasper

— Es mejor que tú te quedes fuera, con las chicas — negué viéndolo

— Puedo encargarme de cualquier cosa desagradable que ustedes no quieran ver — aseguró— Esme y Carlisle van a estar afuera con las chicas —

— La idea es tentadora, no voy a decir que no — masculló Emmett

— Bien, los tres por el sótano —suspiré cansado. Bella acarició mi nuca relajándome.

— Necesito que todos mantengan vigilado a Esme y a Carlisle, cualquier cosa extraña que noten deben comunicarla —pidió Emmett— Incluso aunque Edward los vigile va a haber momentos en que no los va a tener en su radar, recuerden no confiarse, el echo de incorporarlos no implica que confiemos en ellos —

— Entendido capitán —señaló Rose haciendo un saludo militar. Emmett alzó una ceja en su dirección— Vamos a estar atentos Emmett, necesitas relajarte —

— Difícil —negó. Rose besó sus labios.

— Voy por mi laptop para ver boletos de avión — comenté

Bella se deslió al sofá permitiendo que me pusiera de pie, subí por las escaleras y luego de tomar mi laptop bajé nuevamente. Me senté junto a Bella comenzando a revisar los vuelos.

El timbre sonó, Emmett se puso de pie saliendo de la sala. Me alejé del silencio de Bella manteniéndome atento a los pensamientos de Esme y Carlisle.

— Buenos días niños — saludó Esme con una dulce sonrisa

— Trajimos pizzas — sonrió Carlisle — ¿Quieren almorzar? —preguntó dejando las pizzas sobre la mesa frente a los sillones.

— Todo es mejor con pizzas —prometió Esme. Asentimos lentamente.

Emmett abrió una de las cajas de pizzas inspeccionándolas, Esme se estiró tomando un trozo y mordiendo un bocado. Jasper se dirigió a la cocina buscando algunas bebidas.

Bella me hizo un gesto, aparté la laptop asintiendo.

— Están deliciosas, nos gusta mucho este lugar — prometió Carlisle tomando un trozo

Rose los imitó y Esme le dio una amplia sonrisa. Jasper llegó con las bebidas y comenzamos a comer en silencio, la pizza era buena.

Esme y Carlisle estaban ansiosos por saber de nosotros, por conocer a nuestras parejas pero no preguntaron al respecto. Era abrumadora la sensación de cuidado paternal, la sonrisa amorosa de Esme seguía allí.

— Aun no fuimos oficialmente presentados —comentó Jasper — Soy Jasper, novio de Alice —

— Un gusto conocerte Jasper —sonrió Esme

— Soy Rose —saludó Rose con una sonrisa

— Y yo Bella —señaló Bella mordiendo su porción de pizza

— ¿Todos pareja? — preguntó Esme incapaz de detenerse

— Todos parejas —asintió Alice. Nuestras visitas sonrieron.

— Nos alegra que no estén solos —prometió Carlisle

— ¿Y que estudian? — preguntó Esme curiosa

— En realidad ya lo saben —respondí— Su investigador entró a nuestros legajos al encontrarnos, lo vi ayer en sus mentes —

— Nos gustaría saberlo por ustedes —pidió Esme

— No fue ese el motivo por el que los llamamos —señaló Emmett. Esme asintió, retrocediendo.

— Muy bien, ¿Por dónde quieren empezar? — preguntó Carlisle

— Queremos ir a Illinois — hablé. Bella apretó mi muslo, tomé su mano entrelazando nuestros dedos.

— Y creemos que sería bueno que nos acompañen, podrían ayudarnos a entender lo que sea que encontremos — comentó Emmett mordiendo su pizza

— ¿Los 6? — preguntó Carlisle

— Los 6 o ninguno — respondió Jasper

— Muy bien, ¿Cuando salimos? — preguntó Esme

Sacudí la cabeza despejándome de los pensamientos de Carlisle y Esme, estaban completamente felices por acompañarnos y ayudarnos.

— Estaba por buscar boletos — asentí señalando la laptop. La tomé luego de dejar mi porción de pizza en la mesita.

— Creemos que podemos entrar al sótano por la noche —comentó Emmett

— ¿Y si antes de morir vaciaron la casa? —preguntó Esme

— Debemos saber si queda algo allí —respondí

— Hay algo — aseguró Alice con la mirada perdida en el futuro — Hay…—dudó frunciendo el ceño — Unas cajas…—

— Incluso aunque no encontremos nada necesitamos ir para asegurarnos —señaló Emmett — Además, quisiera borrar cualquier rastro de nuestras habilidades. En caso de que los únicos que sepan fueran Stephan y Suplicia no quisiera que alguien más lo encontrara después —

— Si, sería bueno sacar todo lo que pueda llevarlos a ustedes —Carlisle estuvo de acuerdo

— ¿Van a pedir la casa…? —preguntó Esme

— No, no nos interesa —negó Alice

— Esa casa está a nombre de su abuela, la madre de su mamá —explicó Esme— Eso nos comentó nuestro investigador —

— Entonces hay que apresurarnos —asintió Emmett

— Si, pero no hay familia directa, no hay tíos, no hay absolutamente nadie que reclame la casa por el momento —respondió Esme

— De acuerdo, pero no debemos tardar —negó Emmett— No vamos a ir a reclamar la casa, solo asegurarnos de que quien la compre no encuentre nada que los pueda traer a nosotros —

— Hay vuelos disponibles para el próximo fin de semana — hablé navegando entre las distintas aerolíneas — El viernes, distintos horarios y distintas aerolíneas. No hay para los 8 juntos —

"Odio pedirte esto Edward, pero necesito que viajes con Esme y Carlisle, no puedes perderlos de vista, asegúrate de que no le estén avisando a nadie de nuestros movimientos" pidió Emmett

— 4 en American Airlines, 2 en Alaska Airlines y 2 en Delta Airlines — comenté

— Resérvalos — asintió Emmett — Vamos a pagar en efectivo, no quiero nada de tarjetas en este viaje —

— Necesitamos líneas prepagas — señaló Alice

— Las vamos a comprar saliendo del aeropuerto — asintió Emmett — ¿Vuelos para regresar? —

— Nada hasta el lunes por la tarde — respondí

— Deberíamos sacar vuelos abiertos — habló Esme — No sabemos que vamos a encontrar ni cuánto tiempo vamos a necesitar —

— Si, me parece bien — asentí

— Bien, yo voy por los pasajes —asintió Emmett

— Nosotros podemos viajar juntos — hablé a Esme y Carlisle — Ustedes, Bella y yo —

— Carlisle y yo vamos a quedarnos en la ciudad, estamos de vacaciones —comentó Esme. Asentí y ajustamos más detalles mientras terminábamos de almorzar.

— Claro, está perfecto por nosotros — asintió Carlisle brindándome una sonrisa. Apreté la mano de Bella.

"¿Estas bien?" Escuché a Emmett preguntarme preocupado. Asentí en su dirección.

"Edward" me llamó Esme. La miré "Relájate, estamos aquí para ayudarlos. Nadie va a volver a dañarlos. Te doy mi palabra, cariño"

— Sabes que no es tan fácil —respondí — No podemos confiar en ustedes —

— Tenemos todo el tiempo del mundo para que confíen en nosotros niños — aseguró Carlisle en tono tranquilizador — Solo queremos ayudarlos y protegerlos, no pudimos hacerlo antes —

— Y aun nos lamentamos por eso — aseguró Esme

— Bien, creo que la reunión terminó — habló Emmett poniéndose de pie — Les vamos a mandar la hora exacta de los vuelos en cuanto las tengamos —

— Bien, entonces nos retiramos — asintió Carlisle. Cerré los ojos intentando ignorar las ganas de Esme de besarnos.

— Vamos, los acompaño a la puerta — habló Emmett apurando su salida. Cuando los pensamientos desaparecieron solté un suspiro, Bella frotó mis hombros.

— ¿Qué ocurre? —preguntó Alice cuando Emmett regresó a la sala

— Sé que debería odiarlos y estar completamente a la defensiva con ellos pero…— dudé bajando mi mirada — No puedo — negué — No puedo estar enojados con ellos —

— Esme se sigue comportando tan maternal como siempre — murmuró Alice

— Debemos resistir hasta regresar del viaje — habló Emmett — Si regresamos y nada ha pasado podemos considerar la opción de aceptar algún tipo de vínculo con ellos—

— Bien — asintió Alice con un suspiro

— ¿Salimos? —pregunté viendo a Bella

— Edward…—señaló Emmett

— Emm, necesito salir un rato —pedí— Vamos por un helado y volvemos —

— Bien, estén alerta —pidió Emmett

Asentí poniéndome de pie junto a Bella y nos dirigimos a la cochera, nos montamos en el volvo y dejamos la casa. No miré a Bella pero podía sentir su mirada sobre mí.

— No estamos yendo en dirección a la ciudad —comentó

— Lo sé —respondí— No estamos yendo a la ciudad —

Nos mantuvimos en silencio, todo mi cuerpo estaba tenso, detuve el auto al costado de la carretera y bajé, Bella me siguió adentrándonos entre el bosque. Me dejé caer en el suelo recargado en uno de los árboles, entrecrucé mis piernas y respiré profundo cerrando los ojos.

Sentí los pasos de Bella y su mente pero no me adentré en ella, solo me mantuve quieto y en silencio. Bella se sentó frente a mí y frotó mi pierna.

— Necesitaba alejarme —comenté sin abrir los ojos

— Lo entiendo —asintió

— Pero te quería conmigo —expliqué

— Eso no me molesta —prometió. Estiré una de mis manos y ella la tomó, tiré de ella acurrucándola en mi pecho, sus dedos frotaron mi cuello relajándome.

— Te amo —murmuré

— Te amo, estoy aquí —prometió besando mi cuello. Asentí respirando contra su cabello

Nos mantuvimos en silencio, Bella besó mi piel de vez en cuando y apreté nuestro abrazo

— Me alegro no poder leer tu mente —comenté— Estás aquí y puedo solo relajarme en el silencio del bosque sin tener que estar solo —

— Eso me hace muy feliz Edward —señaló— Espero que lo sepas —

Asentí y entrelacé mis dedos en su cabello frotando dulcemente, un par de horas pasaron relajando mis nervios.

Mi móvil comenzó a vibrar, me alejé de Bella y saqué el aparatito.

[Emmett está muy nervioso, quiere tenernos juntos, ¿Pueden volver?] Alice

[Estamos en camino] Edward.

— Vayamos a casa, Emmett está empezando a enloquecer —comenté

Luego de la cena me dirigí a la cocina a lavar los platos, Bella se acercó a mi ayudándome.

— ¿Vamos a la cama? — preguntó Bella guardando el último vaso

— Por favor — asentí secándome las manos. Bella tomó mi mano y tiró de mí conduciéndome a la habitación.

Nos quitamos la ropa quedando solo en boxers, Bella se puso una de mis playeras a modo de pijama. Nos metimos bajo las mantas y me acurruqué contra su espalda, besé su cuello adentrando mi mano por debajo de la playera.

— ¿Estás de humor…?— preguntó en un suspiro

— Si, además…no quiero que este día pase desapercibido —negué— Me dijiste que me amabas —

— Fue un impulso —murmuró

— ¿Te arrepientes? —pregunté subiendo mi mano por su piel

— No —negó. Cubrí su seno con mi mano y froté mis dedos en su pezón — Edward…—

— Te amo — susurré contra su oído

— Te-e… te amo —

— ¿Mucho? — pregunté bajando mi mano por su estómago nuevamente y adentrando mi mano en su ropa interior.

— Mucho —gimió aferrándose a mi brazo. Presioné mi cuerpo contra ella necesitando algo de fricción.

— ¿Te vas a correr para mí? — pregunté frotando su clítoris entre mis dedos ayudado por su humedad

— Si-i —asintió. Mordí su lóbulo respirando contra ella. Se agitó contra mí y gemí. Intentó girarse hacia mí.

— No —señalé presionando mi cuerpo más contra el suyo— Hoy… tengo planeas —

— ¿Que planes? —preguntó con la respiración agitada. No respondí, empujé su cuerpo retirando mi mano de su intimidad y la puse boca abajo en la cama.

— Quiero besarte, mucho —respondí

Levanté la playera quitándola de su cuerpo antes de quitarle también su ropa interior. Besé sus hombros acariciando su espalda y piernas con mis manos suavemente.

— Vas a enloquecerme —gimió

— Esa idea me agrada —murmuré contra ella. Soltó una exclamación cuando separé sus piernas con las mías.

— Desvístete —pidió

— ¿Si? ¿Eso quieres? —pregunté apretando sus muslos

— Si, por favor, quiero sentir tu piel — pidió. Bese el centro de su espalda antes de bajarme de la cama y desvestirme bajo su atenta mirada — Eres hermoso —suspiró. Sonreí inclinándome y besando sus labios.

— Te amo —murmuré subiéndome nuevamente a la cama

— Te amo —respondió. Me acomodé entre sus piernas lamiendo su columna vertebral. Su piel fue receptora de besos, lamidas y el terror que sentía en mi corazón. ¿Y si esto era demasiado para ella? — ¿Estás bien? — preguntó deslizando una mano por mi cabello

— ¿Me amas? — pregunté contra su cuello— ¿Realmente lo haces? —

— Te amo —asintió aferrándose a mi cabello— Deja que me volteé — pidió. Negué besando su piel, deslicé mis manos por su espalda hasta sus muslos. Rosé su clítoris con mis nudillos, se agitó debajo de mí. Mordí y succioné la piel de su nombro adentrando dos de mis dedos en su interior suavemente — ¡Edward! —

Cerré los ojos respirándola, lamí la humedad de su piel, succioné y me apreté contra su cuerpo. Mis movimientos se intensificaron, mis dientes mordieron más. Su cuerpo se estrechó, froté su clítoris y se agitó contra mí en su orgasmo.

— ¡Maldición! —gimió— Te amo —

— Te amo —

Su respiración se volvió superficial, su cuerpo se relajó. Subí mis manos hasta las suyas a los lados de su cabeza y entrelazó nuestros dedos. Se movió lenta y perezosamente alzando su cadera intentando tomarme.

— Ámame — pidió. Me moví aferrándome a sus manos atrapadas en las mías y me deslicé lentamente en su interior. Solté el aire en un jadeó contra su piel húmeda — Te sientes bien —

— Eres el mismo cielo — murmuré abandonando su cuerpo. Con un fluido movimiento regresé a su cuerpo.

— Oh, si —lloriqueó. Cerré los ojos con fuerza, me moví embistiendo nuevamente — ¡Ah! —

— Lo eres todo — susurré

— Demuéstralo —me retó— Puedo con todo lo que eres — prometió. Recargué mi frente en su hombro y mis ojos se humedecieron. Salí de su cuerpo entrando en una rápida embestida.

Apretó su agarre en mis dedos y aumenté la velocidad de mis movimientos, me aferré a su cuerpo sin soltar sus manos. Éramos una extraña mezcla de extremidades, gimió cuando encontré un buen punto para ella y sonreí manteniendo el movimiento. Gruñí sintiendo su cuerpo comenzar a estrecharse.

— Te amo, córrete para mí, ámame — pedí contra su oreja

— ¡Edward! —exclamó

— Maldición Bella —gemí sintiéndome profundamente en su cuerpo. Su cuerpo comenzó a temblar, gritó contra la almohada y mis dientes se enterraron en su hombro.

Me mantuve en su interior disfrutando de la sensación, su rápida respiración movía nuestros cuerpos adormeciéndome. Me empujó suavemente y nos moví sobre nuestros costados.

Soltó una de sus manos de mi agarre alzándola a mi cabello.

— Estoy aquí —murmuró suavemente

Asentí contra su hombro si sentirme aún listo para verla, respiré su piel sintiendo el dolor aligerarse.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Un capitulo dulce y triste, vamos a entrar en una temática más sensible. Por la actitud de Rose y Jasper no es Edward el único que está pasando un mal momento.

Espero que les guste y ya veremos que nos trae la visita a esa casa.