Tenemos actualización :D

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

Car Cullen Stewart Pattinson: Siii, las cajas tienen cosas demasiado fuertes para ellos. Las casas son ellos y su vida. La ida a Forks me gustó, despejarse que Rose y Jasper hablen un poco con sus padres y que Charlie conociera mejor a los chicos.

ClaryFlynn98: Charlie es un personaje muuuy versátil jajaja

liduvina: Carlisle nos explica eso en este cap :)

Wenday 14: A ustedes por leer :)

saraipineda44: jajaja Pobre nuestro Charlie, es la primer novia que le cuenta a Bella desde que su madre se fue, esperaba otra reacción por parte de su hija. Sii pasaron por mucho y ahora tienen más personas en sus vidas que los quieren.

Jade HSos: A ustedes por leer :D

NaNYs SANZ: La ambición de algunas personas llega a limites increíbles, yo creo que nunca los vieron como sus hijos. Solo eso explica tanta crueldad. Charlie relajó un poco el capitulo jajaja

alejandra1987: Pero es normal que los chicos quisieran leerlas personalmente, básicamente en esas cajas están sus vidas.

EmilyChase: Charlie nos ayudó a relajar el cap jajaja Lo de las cajas si es fuerte, estamos terminando con eso.

Rini chiba: Hoy nos enteramos del resto. Se acabó el misterio de las cajas.

Sther Evans: A ustedes por leer :D


Advertencia: Capítulos con temática sensible (suicidio, homicidio, soborno y violación).


Capítulo 17

Edward's P.O.V

Los días en Forks había logrado relajarnos lo suficiente, pero el inminente regreso a Nueva York había comenzado a ponernos nerviosos.

— Estamos en casa de nuevo —suspiró Emmett entrando a la casa

— Vamos, anímense —pidió Rose besando su mejilla. Bella apretó mi mano.

— Ven, llevemos las maletas arriba —pedí conduciéndola por las escaleras rumbo a la habitación

Una vez allí dejamos las maletas sobre la cama y nos dedicamos separar la ropa limpia y sucia de forma silenciosa. Sentí a Bella rodeando mi cintura por la espalda. Solté la playera que había en mis manos y me aferré a sus manos.

— Todo va a estar bien —prometió dejando un beso en mi hombro. Asentí echando la cabeza hacia atrás y recargándome en su sien.

El viernes por la mañana mientras desayunábamos el móvil de Emmett sonó.

— Es Carlisle —anunció leyendo la pantalla de su móvil— Mañana vienen —

— Bien, supongo que todo va a terminar mañana —asentí jugando con mi muffin de arándano

— Estuve pensando…—dudó Alice— No quiero darles más importancia, al menos intentemos estar de mejor ánimo, no es justo para Jasper ni las chicas —

— Oye, Oye pequeña —habló Jasper tomándola de las mejillas — No te preocupes por mí, Allie, no estoy enfadado y si intentamos animarlos es porque nos preocupamos por ustedes —

— Lo sé pero tú tampoco estás teniendo buenos días —negó Alice

— No, porque eres la mujer que amo —respondió. Bella apretó mi muslo y dirigí mi mirada hacia ella.

— También lamento estos últimos días —murmuré

— No te disculpes —negó

— No tienen que disculparse —aseguró Rose. La miré, Emmett la había rodeado con sus brazos— Estamos con ustedes —prometió viendo a Emmett

— ¿Quieren ir a cenar esta noche? — preguntó Emmett viéndonos a todos— Quizá nos venga bien dejar de sentir lastima por nosotros mismos y solo disfrutar —

— ¿Vamos a bailar? — preguntó Alice animándose

— Ahora que tengo a Bella para silenciar las voces…—sonreí dirigiendo mi mirada hacia Bella. Ella rio asintiendo.

— ¡Cena y baile! —festejó Alice bailando sobre su silla. Reímos viéndola, miré a Emmett quien asintió con una sonrisa.

Todos necesitábamos mejorar nuestro ánimo.

— No quiero conducir esta noche —negó Emmett— ¿Quieren que pidamos autos? —

— ¡Sí! —exclamó Alice— Autos, choferes y vestidos bonitos —asintió— Tengo lo perfecto para las tres —explicó viendo a mi novia y mi cuñada

— Alice…—comenzó a protestar Bella

— Shh, silencio Bella, vas a amarlo y mi hermanito también, ya lo vi —sonrió ampliamente. Bella se ruborizó a mi lado. Reí divertido.

Pasamos el resto del día juntos y pronto Alice se llevó a las chicas a su habitación.

Luego de las 5 de la tarde me dirigí a mi habitación, rebusqué la ropa que Alice me había asignado para hoy y dejándola sobre la cama me metí en el baño. La ducha caliente me animó lo suficiente. Alice había elegido para hoy un pantalón de vestir negro, una camisa negra y una chaqueta negra.

Me envolví con la toalla dirigiéndome nuevamente al cuarto, me vestí y luego de peinar un poco mi cabello salí de la habitación dirigiéndome a la sala, me dejé caer junto a Jasper y Emmett que veían un juego.

— ¿Deberíamos avisarles a las chicas? —preguntó Jasper— Están por llegar los autos —

— Naha, Alice va a verlo —negó Emmett

Escuché las voces mentales de Alice y Rose, capté parte del atuendo de Bella.

— Oh, maldición —gemí entrando en el silencio de Bella— Planea matarme —gruñí. Emmett rio pero pronto se quedó callado.

Abrí los ojos viendo a mi hermano ponerse de pie y caminar hasta su novia, Jasper lo imitó. Bella caminó hacia mí.

— Alucinante —murmuré irguiéndome sobre el sofá y rosando sus pantorrillas con mis dedos— Maldición, estás preciosa —asentí alzando la mirada por su cuerpo hasta su rostro

Estaba usando un vestido corto, corto no muy ajustado pero sumamente sexy.

— ¿Te gusta? — preguntó mordiéndose el labio inferior— Alice insistió —

— Me encantas —respondí poniéndome de pie y tomando su mano. La hice girar sobre sus pies— Wow, Te amo —

Un extraño entrecruzado de tiras sujetaban el vestido a su espalda. Mis dedos picaron por soltarlos.

— Bueno, vale la pena seguirle el juego a Alice —rio dejando un beso en mis labios— También te amo —

— Están llegando los autos —avisó Alice. Tomé la mano de Bella siguiendo a mis hermanos fuera de la casa.

Emmett estaba usando una camisa roja, pantalón de vestir y chaqueta negra, el vestido de Rose era sumamente pegado al cuerpo, corto, de la misma tonalidad de la camisa de Emmett, Jasper vestía igual que nosotros pero su camisa era color salmón, igual que el vestido de Alice que era algo vaporoso y corto

Alice, Jasper subieron a uno de los autos mientras que Rose, Emmett, Bella y yo a otro.

El viaje era corto, solo unos veinte minutos en los cuales Bella se quejó de todo el tiempo que les tomó a Alice y Rose arreglarla. Yo apoyé mi mentón en su hombro escuchándola hablar con Rose.

La paz era evidente, mi hermano también estaba relajado.

Llegamos al restaurant y bajamos de los autos.

El nombre de "Le wing, cocina fusión" es letras rojas cursivas resaltaba sobre la fachada negra con amplios vidrios. El restaurant que mi hermano había elegido eran realmente elegante.

— Emmett…— murmuró Rose asombrada

— Sorpresa bebé —sonrió Emmett

— Espera… ¿Este es…?—preguntó Bella asombrada

— Lo es —asintió Emmett complacido— "Le Wing" tiene un menú fusión entre la comida asiática y la estadounidense —explicó— Y es donde mi novia siempre quiso cenar —

— ¿Cómo diablos conseguiste una reserva tan rápido? —preguntó Rose asombrada

— Solo debía decir las palabras exactas, tuve ayuda de Alice y algo de dinero —rio

Rose besó reiteradamente los labios de mi hermano antes de abrazar a Alice.

— ¡Gracias! Siempre quise cenar aquí —admitió Rose

— Lo sé, también yo — asintió Alice— Cuando Emmett me lo dije nos pusimos en marcha —

— Bien, ahora entremos —pidió Emmett tomando la mano de Rose y conduciéndola dentro del restaurant

— Rose quiere cenar aquí desde que se mudó a Nueva York —explicó Bella llevándonos dentro

— ¿Por qué nunca había venido? — preguntó

— Porque es realmente difícil encontrar reservación —señaló Bella

El establecimiento era realmente precioso y muy elegante. Las tradicionales lámparas de papel colgaban del techo, el revestimiento de una de las paredes era de una clara madera en finas tiras, el resto de las paredes estaban pintadas en un color oscuro.

Nos dirigimos a la recepcionista.

— Buenas noches damas, caballeros —saludó amablemente la chica. Estaba usando un atuendo gris mezclando ambas culturas.

— Buenas noches, sí, tenemos una reserva a nombre de Emmett Cullen —anunció Emmett

— Por supuesto, sigan a Nicholas, los va a guiar hasta su mesa —explicó señalando al chico que se acercaba a nosotros

— Muchas gracias —asintió Emmett

— Síganme por favor —pidió Nicholas. Asentimos siguiéndolo hasta nuestra mesa, nos acomodamos en nuestros lugares y nos pasó el menú — En unos minutos vengo a tomarles la orden

— Claro, gracias —asintió Emmett

— Este lugar es precioso —asintió Bella viendo a Rose

— Es mucho más hermoso que en fotos —asintió Rose— Gracias de nuevo Osito —

— No es nada bebé —respondió mi hermano guiñándole un ojo

Nicholas regresó luego de algunos minutos y tomó nuestras órdenes.

— Necesito ir a ver si los baños son tan espectaculares como dicen —rio Rose unos minutos después— ¿Me acompañan? — preguntó viendo a Alice y a Bella

— No me lo perdería —negó Bella riendo

Alice rio también uniéndose a las chicas, se pusieron de pie perdiéndose rápidamente en el establecimiento. El silencio de Bella me abandonó.

— La hiciste bien hermano —sonreí

— Una vez pasamos por aquí y me habló sobre este lugar por media hora, me prometí que iba a traerla —explicó encogiéndose de hombros

— No lo hagas ver como si no fuera nada —pidió Jasper— Rose realmente quería venir aquí, desde que era una niña —

— Perdón si la pregunta molesta Jasper… ¿Pero porque nunca vinieron? —pregunté— Quiero decir, su familia tiene dinero y respecto a las reservas si Emmett las consiguió seguramente ustedes también —

— No lo sé, Rose es una romántica, probablemente estuviera esperando a la persona adecuada para compartir esto —respondió

"¿Soy lo suficientemente adecuado?" pensó Emmett dirigiendo su mirada hacia donde Rose y las chicas habían desaparecido

— Bella me pediría que la deje decidir eso —respondí a la pregunta de Emmett — Rose pediría algo similar —

— ¿De qué me perdí? —preguntó Jasper

— Dudas que tengo a veces —respondió Emmett encogiéndose de hombros— Todos dudamos a veces, ¿Cierto? —

— La vez que Alice me contó todo sobre ella le pedí que no me subestimara —señaló Jasper— Soy una persona inteligente y autónoma, puedo tomar mis propias decisiones y Bella y Rose también pueden hacerlo —aseguró— Solo porque ustedes hayan pasado por cosas horribles no les da el derecho de suponer que es lo mejor para nosotros, asique cualquier duda que tengas… solo deja que mi hermana las responda —

— Puede ser un buen concejo —asentí

— Además, tienen la aprobación del Jefe Swan —sonrió Jasper

— ¿La tenemos? — preguntó Emmett asombrado

— Si, sé que las cosas no empezaron bien por allí pero… Bella, Rose y yo nos encargamos de que no tenga dudas importantes —negó— Al menos no de lo que sentimos, y si logramos convencerlo entonces les aseguro que estamos seguros de lo que queremos —

Las chicas entraron a nuestro campo de visión en este momento.

— Gracias Jasper —sonrió Emmett viendo a Rose

— Si, gracias —asentí viendo a Bella

— Alice no es feliz si ustedes no lo son —respondió restándole importancia

— Santo cielo, son más hermosos de lo que esperaba —rio Rose dándole un beso a Emmett en los labios

Bella se sentó a mi lado y tomé su mano entrelazando sus dedos con los míos.

Pocos minutos después la cena llegó.

— Oigan, quiero anotarme en materias electivas para cursar con algunos de ustedes —pidió Alice— Preferentemente con Bella, Rose o Jasper —señaló. Alcé una ceja en su dirección— Hermano, pasé mi vida entera con ustedes —

— También podrías hacer amigos fuera del grupo Allie —aseguró Emmett comiendo de su carne

— ¡¿De verdad?! —preguntó emocionada

— Si, solo recuerda ser discreta —pidió Emmett. Alice bailó feliz en su silla.

— ¿Quieres conocer personas antes de que inicie el nuevo semestre? —preguntó Rose— Tenemos algunos amigos agradables, podríamos reunirnos —

— ¡Sí! Ángela y Ben son muy agradables —aseguró Bella

— ¡Sí! ¡Quiero! —rio Alice. Jasper rio a su lado.

Me incliné sobre Bella hablándole al oído.

— Si hay nueva gente te voy a necesitar muy cerca, chica sexy —susurré. Se estremeció girando su rostro hacia mí.

— Lo prometo —murmuró. Besé sus labios y rosé su labio inferior con mi lengua. Sus ojos brillaron al alejarme.

— Para siempre —pedí

— Para siempre —asintió. Dejé otro dulce beso en sus labios antes de alejarme.

Luego de la cena y como le habíamos prometido a Alice nos dirigimos a una discoteca, mi hermana se había encargado de conseguirnos pases VIP por lo cual nos acercamos a la entrada y nos dejaron entrar sin necesidad de hacer fila.

Nos dirigimos al reservado y pedimos una ronda de tragos frutales.

— ¡Por las salidas sin preocupaciones! —exclamó Alice alzando su copa

— ¡Por las salidas sin preocupaciones! —rio Rose. Chocamos nuestros tragos antes de beber.

— Delicioso —murmuró Bella bebiendo de su trago. Me incliné besando su hombro y subiendo mis labios por su cuello. Soltó una risita.

— Quiero bailar contigo luego de ese trago —pedí

— Prometido —asintió. Me alejé de ella.

Estuvimos riendo un buen rato entre tragos hasta que finalmente nos dirigimos a la pista, la música era divertida y sexy. Los demás pronto se nos unieron pero ignoré a todos.

Bella recargó su pecho contra mi espalda y mis manos la aferraron de la cintura, solo sentía y olía a ella. Era todo lo que necesitaba, escondí el rosto en su cuello. Mis dedos jugaron en la piel de su espalda, suave, y sabía que su sabor era dulce. Extrañaba su dulzura en mi boca.

Sentí su risa vibrar contra mi pecho pero no miré lo que miraba, seguía perdido en ella.

Sus manos subieron por mis brazos hasta mi cabello, entrelazó sus dedos y presionándose más contra mí. Gemí mordisqueando su piel, su respiración se aceleró.

Se giró besando mis labios, rodeé su cintura con mis brazos adhiriéndola a mi cuerpo.

— Extraño tanto hacerte el amor —murmuré jugando con los lazos en su espalda

— Tenemos tiempo —prometió rosando mis labios con los suyos

— Mmm… lo sé —asentí besando sus labios— Pero este vestido en ti…—dudé bajando mi mirada por su cuerpo— Realmente no me ayuda —

— Edward —protestó presionando su cuerpo contra mí. Reí contra sus labios

— Gírate preciosa —pedí dejando un beso en sus labios. Obedeció girándose y recargando su espalda en mi pecho.

Pasadas las dos de la mañana regresamos a casa en los autos que Emm había reservado, había sido una buena decisión definitivamente.

Bajamos de los autos y entramos a la casa, Alice y Jasper se dirigieron al jardín, Emmett y Rose subieron.

Pasé un brazo por los hombros de Bella acurrucándola en mi pecho.

— Salir fue una gran idea —murmuré meciéndola suavemente

— ¿Aun quieres bailar? — preguntó divertida

— Tengo una mejor idea —respondí besando sus labios

La conduje a las escaleras rumbo a nuestra habitación, al atravesar la puerta de nuestra habitación atrapé los labios de Bella con los míos y bajé mis besos por su cuello.

— ¿Se-Seguro? — preguntó

— Seguro — asentí mordisqueando su piel. Gimió tirando de mi saco y dejándola caer al suelo.

— ¿No has bebido demasiado? —insistió

— Solo un poco —respondí recargando su espalda en la puerta— ¿Quieres parar? —

— No yo, me preocupas tú —señaló

— Lo que me preocupa es la cantidad de tiempo que llevo sin hacerte el amor —reí besando su mentón

— No quiero que te sientas incomodo —negó

— Estoy perfectamente bien —prometí subiendo mis labios a su oreja— Ahora, ¿Puedo hacerte el amor? —

— Puedes —rio besando mis labios

Solté las tiras de su espalda bajando mis labios por sus mejillas, mentón y llegando a sus hombros.

— Quise soltar estas tiras desde que te vi —admití mordiendo su piel

Gimió y bajé con mis dedos sus breteles soltando el vestido y dejándolo caer al suelo. Me alejé un paso mirando su cuerpo cubierto con un bonito conjunto de ropa interior azul.

— ¿Te gusta? — preguntó insegura

— Más de lo que puedo explicar —aseguré rosando mis dedos por la piel expuesta de sus senos. Alcé mi mirad a ella — Eres lo mejor y más extraordinario que me pasó en la vida, Bella —

— Estábamos destinados —prometió rosando mi mejilla con sus dedos— Es lo único que debe importarnos —

— Destinados —asentí besando sus labios

La sujeté por la cintura alzándola, rodeó mi cuerpo con sus piernas y nos llevé a la cama, me senté en el borde dejándola desabrochar mi camisa.

— Te ves realmente sexy de negro —prometió besando mi mandíbula. Succionó la piel de mi cuello haciéndome gemir.

— Estás enloqueciéndome —protesté

Soltó una risa quitándome la camisa y aventándola al suelo. Empujó mi pecho haciendo que me recostara en la cama y besó mi piel. Apreté sus muslos y gemí arqueándome cuando se frotó contra mí.

— Oh sí, los pantalones de vestir tienen tela fina —rio

— ¿Es una venganza por nuestra cita? — pregunté respirando profundo

— Quizá —rio soltando el botón de mis pantalones. La ayudé a desvestirme dejándome solo en boxers.

— Mi turno —pedí girándola sobre la cama. Soltó una risa rodeándome con sus piernas.

Besé sus labios y rosé el inferior profundizando nuestro beso, gimió frotándose contra mí. Bajé mi mano por su hombro hasta el boche del sostén, lo solté quitándolo de su cuerpo. Acaricié su piel suavemente y atrapé su pezón entre mis dedos, mi boca pronto estuvo sobre ella también.

— Edward —suspiró

Mordisqueé suavemente llevando mis labios al valle de sus senos, lamí su piel bajando por su estómago hasta la tela de su ropa interior. Me erguí viendo su rostro y tomé la suave tela entre mis dedos bajándolo por sus piernas, apoyé mis manos en sus muslos acariciando la sensible piel y escuchándola suspirar.

— Preciosa —murmuré

— Desnúdate —pidió

Asentí poniéndome de pie y quité lo único que aún me cubría. Me incliné sobre su cuerpo acomodándome entre sus piernas y besé sus muslos. Lamí su humedad y se agitó bajo mis labios.

— Me gustas tanto —murmuré contra su piel. Busqué si clítoris con mi lengua frotando de forma circular. Gimió arqueándose y adentré dos dedos en su interior.

— Ah, maldición —lloriqueó. Subí mis labios por su estómago y entre sus senos hasta su mentón y besé sus labios — Deja de jugar —protestó tomando mis mejillas con sus manos. Reí retirando mis dedos y me acomodé rodeándola con mis brazos

— Te amo —murmuré besándola y adentrándome en su interior. Gimió contra mis labios y murmuré una maldición.

— Te amo —respondió mordiendo mi labio inferior

Pasé mis brazos por debajo de su cuerpo aferrándome a sus hombros, presioné mis labios en su cuello embistiendo su cuerpo y succionando su piel.

— Maldición —gruñí. Sus uñas se enterraron en mi espalda baja.

— Fuerte, te necesito fuerte —farfulló. Mordí su piel obedeciendo, se arqueó humedeciéndose.

— Amo estar en tu interior —gemí. Solté uno de sus hombros llevando mi mano a su intimidad y froté si clítoris

— ¡Edward! —exclamó arqueándose. Su cuerpo se apretó deliciosamente a mí alrededor.

— Córrete para mi bebé —murmuré succionando su cuello

Gritó y gemí sintiendo sus uñas lastimar mi piel. Retuve mi orgasmo no estando listo para que la noche terminara.

— Ah, maldición —suspiró. Su cuerpo se relajó con el final de su orgasmo, me alcé apoyando mis manos sobre la cama.

— ¿Lista para otro? — pregunté ralentizando mis movimientos. Sus manos se aferraron a mis piernas— Quiero verte tener otro —pedí aumentando la velocidad. Sus ojos se cerraron y su labio fue aprisionado entre sus dientes.

Salí de su cuerpo deteniendo mis movimientos, sus ojos se abrieron viéndome. Me arrodillé tomándola de la cintura y recostándola sobre mis muslos entrando nuevamente en ella.

— Oh, carajo —gimió. Sonreí inclinándome y besando su estomago

— ¿Si? ¿Se siente bien? —pregunté volviendo a salir de su cuerpo

— Tan malditamente bien —lloriqueó

Entré en su cuerpo una vez más, de forma lenta. Sus manos acariciaron mi espalda hasta entrelazarse en mi cabello. Mi orgasmo no tardó en formarse nuevamente, froté su clítoris con mi pulgar sintiéndola estrecharse a mi alrededor, gruñí viendo su cuerpo arquearse y permitiéndome llegar más profundo en su interior. Me incliné escondiendo mi rostro en su cuello en un profundo gemido y liberando mi orgasmo en su interior.

Sus brazos y piernas me rodearon, besé su piel y nos giré dejándola sobre mi pecho. Besé su frente, mejilla, labios y hombros completamente enamorado y satisfecho.

— Lo extrañaba —admití rosando su frente con mis labios

— También yo —asintió acariciando mi pecho con sus dedos— ¿Estás bien? —

— Lo estoy —aseguré tranquilizándola

— También eres lo mejor y más extraordinario que me ocurrió —prometió dejando un dulce beso en mi pecho. Solté una risa.

— ¿Te enfadas si te digo que amo que no respondas durante el sexo pero si luego? —pregunté divertido. Se alzó apoyando sus manos en mi pecho.

— No es gracioso —negó

— No, es sexy que durante no puedas responder pero las digas después —prometí alzando mis manos por su estómago hasta sus senos y rodeando uno de sus pezones con mi dedo índice

— Es que…—suspiró cerrando los ojos— ¡No es mi culpa! —exclamó apartando mis manos de su cuerpo — Te verdad me gusta lo que me haces —admitió completamente ruborizada

Solté una risa sentándome y besando sus labios.

— Tengo chocolate para ti, ¿Me gano con eso tu perdón? —pregunté

— ¿Me amas? —preguntó

— Muchísimo —asentí

— Entonces estás perdonado —sonrió pasando sus brazos por mi cuello— Pero no voy a rechazar el chocolate —

Reí besando su mejilla, me estiré al cajón de mi mesa de noche y tomé el chocolate con oreo que tanto le gustaba a Bella. Se lo di y abrió el paquete rápidamente.

— Gracias —rio mordiendo el chocolate— ¿Quieres? —preguntó ofreciéndome

— Quiero —asentí tomando un bocado. Comimos el chocolate en silencio, solo disfrutando de nosotros.

Luego de nuestro bocadillo nos metimos bajo las mantas acurrucándonos con ella sobre mi pecho.

— No vas a dormir mucho, ¿Cierto? — preguntó adormilada

— Prometo intentar, tu descansa — pedí besando su frente

— ¿Me despiertas si te sientes mal? — preguntó

— Todo está bien amor, duerme — murmuré contra su cabello

Acaricié la espalda de Bella hasta que su respiración se acompasó quedándose dormida. Miré el techo por horas, estaba tentado a subir al tejado pero la idea de separarme de Bella no me agradaba.

Cuando vi las primeras luces del amanecer la bajé de mi pecho y me dirigí a la ducha, mi espalda baja ardía por las uñas de Bella pero lo ignoré, había sido una buena noche y esa molestia en mi piel me mantenía feliz con la expectativa del día por delante.

Regresé a la habitación, me vestí de forma silenciosa y me recosté sobre la cama viendo a Bella. Aparté el cabello de su mejilla rosando suavemente su piel.

— No sé si sabes todo lo que haces por mí —murmuré suavemente— Mis hermanos me salvaron en muchos aspectos pero tú lo has hecho de una forma completamente distinta —

Se removió en la cama y aparté mi mano temeroso de haberla despertado. Noté una marca en su cuello y no pude evitar regocijarme en esa pequeña marca violeta, nada de lo que hoy me dijera Carlisle iba a evitar que amara a esta preciosa mujer.

Dejé un suave beso en su labio inferior, me puse de pie y salí de la habitación sin hacer ruido. Bajé al piso inferior por las escaleras y caminé hacia la cocina.

— Hola Ed — habló Emmett cuando entré a la cocina. Estaba friendo tocino.

— Hola — respondí acercándome a él— ¿Dormiste algo? —

— Nop, nada —negó — ¿Tu tampoco? —

— Nada —respondí rebuscando las capsulas para preparar capuchinos. Continuamos con el desayuno en silencio hasta que Jasper entró en la cocina.

— Alice se está duchando —murmuró soltando un bostezo y sirviéndose una taza de café

— ¿No durmieron tampoco? — preguntó Emmett

— Carajo Jasper — gruñí viendo su mente

— No es mi culpa, tu hermana estuvo sobre mi toda la noche — respondió intentando no pensar en ella

— ¿Asique no solo no durmió, sino que además no te dejó dormir? — preguntó Emmett divertido

— Te ríes porque no puedes verlos — gruñí — Voy arriba —avisé dirigiéndome a las escaleras. Cuando entré a la habitación Bella se estaba duchando, me dejé caer en la cama. Unos pocos minutos después salió del baño cubierta solo con una toalla negra.

— Buen día precioso — sonrió acercándose a mí para besar mis labios

— Hola — sonreí tirando de ella sobre mi cuerpo

— ¿Dormiste algo? — preguntó

— No — negué escondiendo el rostro en su cuello — Espero que hablar con Carlisle me calme y esta noche pueda dormir —

— ¿Sabes algo de ellos? — preguntó

— No, solo que venían al mediodía — respondí

— Bien, deja que me vista y bajamos — pidió besando mi mejilla

La miré mientras rebuscaba entre su ropa, se sentó en la cama dándome la espalda y dejó caer la toalla. No pude evitar besar su espalda con dulzura.

— Te amo — murmuré contra su piel. Se giró tomando mi rostro para besar mis labios.

— Y yo a ti precioso, relájate —pidió. Asentí besando una vez más sus labios y la dejé vestirse, se puso un jean azul oscuro y un suéter fino rojo antes de tomar algo de maquillaje para cubrir la marca de su cuello — Regreso en un minuto —habló saliendo de la habitación

Me dejé caer sobre la cama esperando por ella, cuando regresó traía un pequeño espejo y maquillaje.

— La última vez no te lo cubriste —señalé viéndola sentarse en la cama

— La última vez no se notaba, pero me voy a sentir incomoda si Carlisle y Esme la ven —admitió tomando algo de maquillaje y cubriendo la marca

— ¿Prefieres que si ellos están por aquí las evite? —pregunté

— No —negó

— ¿Debería decirte que mi espalda baja esta arañada? —pregunté

— ¿Mucho? —preguntó cerrando el espejo

— Duele —reí moviéndome sobre la cama hasta besar sus labios— Y es lo mejor de este día —

— Bueno, si te alegra el día no me voy a molestar por haberte rasguñado —señaló

— Alegra cualquiera de mis días —prometí

— ¿Vamos? — preguntó dejando otro beso en mis labios. Asentí.

Se puso de pie dejando el maquillaje sobre su mesa de noche y tomó mi mano llevándome fuera de la habitación.

A la una de la tarde el timbre sonó, nos acomodamos en la sala mientras Emmett iba a abrirles a Esme y Carlisle.

— No me agrada cuando lo primero que hacen es mantener sus pensamientos silenciosos —señalé sin saludar cuando Esme y Carlisle entraron a la sala

— Confía en nosotros Edward, silencia nuestros pensamientos y vamos a explicarles todo — pidió tomando asiendo junto a Carlisle al lado de Alice y Jasper

— Bien — gruñí. Cerré los ojos concentrándome en el silencio de Bella — Listo — avisé abriéndolos nuevamente

— Bien, hemos estado revisando todo lo que trajimos de Illinois — comenzó a hablar Carlisle— Y necesito saber, ¿Se han hecho controles médicos desde que están por su cuenta? —

— Si — respondió Emmett

— ¿Puedo verlos? — preguntó Carlisle

Emmett dudó viendo a Carlisle pero finalmente asintió levantarse del sofá y caminando rumbo a la escalera.

— ¿Para qué quieren verlos? — preguntó Alice

— Deja que regrese tu hermano y les contamos, cielo —pidió Esme con tono calmo

Emmett regresó pocos minutos después.

— Aquí están, son los últimos que nos hicimos —explicó Emmett pasándole a Carlisle tres sobres

— Por lo que pude ver entre las carpetas que tenemos no son las únicas personas que fueron creadas de este modo — explicó abriendo los sobres. Mi respiración se detuvo — Pero hasta donde pude averiguar si los únicos que aún siguen vivos, ninguno de los otros bebés sobrevivió, todos ellos tuvieron complicaciones médicas antes de los 18 años de edad — señaló— Para asegurarnos de que ustedes no corran riesgo queremos que se hagan un control general, yo mismo les voy a dar las ordenes. Sé que no están comodos con esto y lamento eso —

— No, definitivamente no nos sentimos cómodos con esto —gruñó Emmett

— Yo confió en ellos — habló Alice— ¿Edward? — preguntó

Miré a Esme y a Carlisle alejándome del silencio de Bella y rebuscando en sus mentes.

— También yo — acepté — Es eso, o aprendieron a esconder sus pensamientos demasiado bien —

— Silénciate de nuevo cariño —pidió Esme suavemente. Obedecí.

— Chicos, les prometo que si los estudios no tienen anomalías no los vamos a volver a molestar en mucho tiempo — prometió Carlisle

— ¿Van a dejarnos? — preguntó Alice con el pánico filtrándose en su voz. Hice una mueca.

— Claro que no cariño — sonrió Esme apretando su mano — Vamos a estar en sus vidas si ustedes quieren — prometió — Pero no vamos a pedirles nuevos estudios —

— Bien — asintió Emmett — ¿Cómo podemos estar seguros de que nada de nuestras anomalías van a verse en los estudios que vas a hacernos? —

— He pensado en eso —señaló Carlisle— Las muestras las va a tomar un colega mío y vamos a hacer los estudios bajo sus papeles falsos, con los que viajaron a Illinois, de ese modo cualquier resultado va a quedar registrado bajo esos nombres y no los suyos, solo yo voy a analizar los resultados y el diagnostico va a ser que no hay ninguna anomalía —explicó

— Eso me parece bien — asintió Emmett

— ¿Algo más que descubrieron? — preguntó Alice nerviosa

— Hubo un embarazo previo al de Emmett — habló Carlisle — No funcionó, Suplicia perdió al bebé, fue por eso que Stephan me involucró, sus conocimientos no fueron suficientes —

— ¿Qué ocurrió con ese feto? — pregunté alzando el rostro

— Aborto espontáneo, el cuerpo de Suplicia lo rechazó — explicó

— ¿Qué más? — pregunté— ¿Cómo sabes que hubo otros como nosotros? —

— Porque había instrucciones exactas de como realizar la modificación y los posibles resultados —explicó— Si las historias clínicas que hay en esas cajas son correctas ustedes son los únicos vivos, menciona que esos niños fueron llevados al hospital cuando comenzaron a enfermar pero nada luego de eso, solo la muerte —

— ¿No menciona ningún hospital? —preguntó Jasper

—No —negó Carlisle

— ¿Cuántos intentos hubo? — preguntó Alice

— Entre 15 y 20, alrededor del mundo. No tengo idea como es que Stephan supo esto o de dónde sacó el material genético para hacer esto — explicó— Solo hace referencia a un nombre que no existe en ningún tipo de registro profesional, publico ni privado, no habla de algún tipo de organización alguna, solo…—dudó— Locos creyéndose superiores—

— Nosotros… ¿Podemos tener algún problema de salud? — pregunté

— Hay una baja posibilidad que ustedes tengan alguno de los problemas que están registrados en los otros chicos, pero todas se manifestaron entre los 9 y 15 años, ustedes están por sobre esa edad — señaló— Aun así, prefiero no dejarlo a la suerte y asegurarnos —

— ¿Alguien nos busca? ¿Pudiste encontrar sobre eso? —pregunté

— En las bitácoras de Stephan ustedes están muertos, si alguien sabe que existieron creen que se suicidaron —aseguró— Stephan consideró crear otro bebé pero esta vez ser un padre relativamente bueno, dejó anotado que su forma de crianza los llevó al suicidio incluso sin haber encontrado los cuerpos —

— Maldito monstruo, claro que pudimos haber llegado al suicidio — murmuró Emmett. La mirada de Alice se deslizó hacia mí y la mano de Bella se apretó en mi muslo— ¿Qué? — preguntó viéndonos — ¿Por qué se miran? —

— Yo lo intenté — admití

— ¡¿Qué?! — exclamó poniéndose de pie horrorizado — ¿Cuándo? —

— Todavía estábamos con ellos, Alice me detuvo —respondí

— Maldición hermano — murmuró Emmett frotándose los ojos. Me alejé del silencio de Bella escuchando a mi hermano.

"Maldición, suicido, eso podría haber pasado bajo mis narices"

— Emmett, si hubiera ocurrido hubiera sido mi decisión —aseguré

— ¡No! ¡Hubiera sido a lo que ese monstruo te llevo! —exclamó alterado

— ¿Has vuelto a pensarlo desde que se fueron? — insistió Carlisle

— Nunca lo pensé desde que nos alejamos de ellos. Quería huir de ellos a cualquier costo, ya no tengo razón considerarlo — prometí

— Bien — asintió Carlisle alejando su mirada de mi— No lo puedo garantizar, por supuesto, pero realmente creo que están a salvo niños —

— A salvo — murmuré sintiendo el peso de mis hombros liberarse

— Si, el no dejó indicios de ustedes. No hay fotos, solo datos — explicó — Incluso sabiendo que existen y están vivos la única forma de saber quiénes son ustedes es en un laboratorio, con sus padres muertos y ustedes con otro apellido y la casa de Illinois limpia no podrían encontrarlos — señaló — ¿Sus padres tenían hermanos? Sé que Stephan me dijo que tenían un tío pero ahora sé que eso es mentira —

— No, ninguno de ellos —negó Emmett — Y abuelos…—dudó. Nunca habíamos conocido abuelos — No lo sé, no los conocimos pero puede que no estén vivos siquiera —

— Puedo averiguar eso — habló Bella a mi lado. La miré — Mi papá puede averiguar si ellos viven, él es policía —explicó viendo a Esme y Carlisle

— Eso sería de gran ayuda — aseguró Carlisle — Si ellos ya no viven diría que no hay forma de que alguna vez den con ustedes —

Emmett alzó la mirada a mi rostro y luego a Alice

— Hablen, ¿Qué les parece? — preguntó — Quiero creer que estamos a salvo pero… — hizo una mueca

— Lo estamos — aseguró Alice — Quizá por eso nunca nos encontraron, si alguien sabe de nosotros nos cree muertos, y ¿Si el resto de los quince o veinte intentos fallaron porque nosotros tres íbamos a funcionar? —

— ¿Tres hermanos? ¿Fallan 20 intentos y una sola persona acierta en 3? —pregunté de forma retorica — Y en caso de que nos crean vivos, sin fotos ni ADN…—dudé — Si, creo que estamos a salvo —

— Bien, a salvo — murmuró Emmett dejándose caer contra el sillón

"Quizá encontrar alguien con este tipo de habilidades de forma natural, Edward no escucha a Bella y puede silenciarlo. Quizá ella sea…"pensó Carlisle

— Ni siquiera lo pienses — gruñí apretando mis brazos alrededor de Bella

— Edward piénsalo, Bella podría tener algunas respuestas —señaló

— No vas a tocarla Carlisle, está fuera de discusión —repetí

— ¿Qué ocurre? — preguntó Bella viéndome

— ¿De qué nos estamos perdiendo? — preguntó Emmett molesto

— Carlisle cree que Bella puede ser una de esas personas que naturalmente nace con habilidades diferentes — expliqué sin quitar mi vista de Carlisle — Y quiere hacerle pruebas, no voy a dejar que eso pase. Si ella es así naturalmente nadie, absolutamente nadie, va a saberlo —

— Quizá eso sea útil si los ayuda… —ofreció Bella

— No, si Carlisle encuentra algo vamos a vivir eternamente pensando en si alguien más lo sabe — señalé— Si nadie jamás lo sabe estás a salvo —

— Edward — habló Bella

— No, no hay discusión sobre esto — respondí deteniendo sus palabras — No, hasta acá llegas. No —

— Carlisle solo va a hacernos estudios a nosotros tres —aseguró Emmett — Relájate Edward, no va a pasar —

— Está bien chicos, relájense, no voy a volver a sugerirlo —prometió Carlisle "Lo siento Edward"

Asentí pero no aflojé mi abrazo de alrededor del cuerpo de Bella.

— ¿Qué estudios quieres hacernos? — preguntó Alice

— Es un chequeo general, solo eso cariño — aseguró Carlisle — Voy a sumar un test genético, de ese modo puedo ver sus ADN y ver que es lo que hay en ustedes pero los estudios que voy a pedirles no son estudios que puedan alertar a cualquier profesional que los vea y descartar cualquier otra patología —

— No tienes que hacerlo si no quieres Al —prometí

— No quiero, pero es mejor ¿Cierto? — preguntó Alice— Podemos tener alguna enfermedad y no saberlo —

— Eso es cierto Alice, quiero asegurarme —asintió Carlisle

— De acuerdo, ¿Cuándo? —preguntó Emmett

— Mañana mismo si están de acuerdo —respondió. Mi cuerpo se tensó — Se que no quieren, pero prefiero que pase mientras estoy cerca de ustedes — explicó— Aun así si prefieren esperar…—

— No, está bien — asintió Emmett — Es mejor acabar con toda esta mierda de una vez —

— Estoy de acuerdo —aceptó Alice

— También yo — suspiré

— Bien, tengo todo lo que vamos a necesitar conmigo, mañana deben llevar su documentación falsa para registrar todo bajo ese nombre— señaló— Si los estudios están normales…es todo chicos —

— Impresionante — murmuró Alice

— Lo es — asentí

Miré a Bella.

¿Podía ser? ¿Realmente podía tener una vida normal a su lado? ¿Podía mudarme con ella? ¿Podía…?

Esa noche dormí, más o menos.

Al otro día Alice, Emmett y yo estuvimos a las 8 de la mañana en el laboratorio, entregamos la muestra de orina, nos sacaron sangre y nos hicieron electrocardiograma, prueba de fuerza y algunas placas. Un examen completo.

Mi cuerpo estaba tenso, necesitaba a Bella. Las voces estaban siendo imposibles de ignorar, me dolía la cabeza.

Habíamos optado por que solo viniéramos nosotros tres. Carlisle fue quien tomó nuestra muestra de sangre.

"Relájate Edward, es solo un chequeo general, nada sospechoso"

Repitió Carlisle incontable veces en su mente para mí, aun así ver a mis hermanos bajo agujas y aparatos médicos me revolvía el estomago.

Cuando salimos del hospital respiré hondo llenándome del olor de la ciudad y olvidándome del olor a desinfectante del hospital. Alice rodeó mi brazo con el suyo y besé su cabello tomando su mano y entrelazando sus dedos.

— Todo terminó hermanita —prometí. Emmett nos rodeó con sus brazos.

— Todo está bien hermanos, nadie va a tocarnos —prometió besando nuestros cabellos. Cerré los ojos reteniendo mis lágrimas, él solía hacer eso cuando éramos pequeños.

Capté la voz mental de Carlisle acercarse a nosotros.

— ¿Están bien niños? —preguntó frotando el hombro de Emmett— No se preocupen, están a salvo —

— Estamos bien —asintió Emmett soltando nuestro abrazo — Solo algo movilizados —

— Gracias por todo Carlisle —agradeció Alice acercándose a él y abrazándolo. Carlisle le devolvió el abrazo asombrado.

— De nada cariño, lamento no haber podido hacer más —se disculpó besando su cabello

— No fue tu culpa —negó Emmett — Tu y Esme están haciendo lo que pueden por nosotros, ya no tengo 13 años, si tu o ella intentan algo contra quienes amo yo voy a responder y lo saben —

— Emmett —lo regañé

— No Edward, lo entiendo —asintió Carlisle— Que hayan venido hoy dice mucho, gracias, de verdad y lo entiendo Emmett, proteges a los tuyos —

— Lo hago —asintió— Pero por ahora… no tengo razones para golpearte —

Alice soltó una risita cercando sus mejillas y alejándose de Carlisle.

— ¿Qué dicen de ir a desayunar? — preguntó Carlisle

— Me gustaría —asentí

— También a mí —respondió Alice. Carlisle miró a Emmett.

— Solo si invitas tu —señaló Emmett encogiéndose de hombros

— Por supuesto que si chicos —rio Carlisle— ¿Quieren que pasemos por Esme? —

— ¡Sí! —exclamó Alice feliz

— Muy bien, vayamos a buscarla —sonrió pasando un brazo por los hombros de Alice y comenzando a caminar. Emmett y yo los seguimos.

— ¿Estás bien? — pregunté suavemente a Emmett

— Lo estoy —asintió— ¿Tu? —

— Lo estoy —

Subimos al mercedes de Carlisle, en el asiento trasero.

Tomé mi móvil buscando el número de Bella.

[Todo bien por aquí, vamos a tardar un poco, Carlisle nos invitó a desayunar] Edward

[De acuerdo amor, te espero en casa. Te amo] Bella

[Te amo] Edward

Luego de pasar a buscar a Esme, Carlisle nos llevó a un bonito bar. Nos acomodamos en nuestros lugares e hicimos nuestro pedido.

— Queremos saber de ustedes niños, cuéntenos lo que gusten —pidió Esme con una ambla sonrisa.

Asentí con un nudo en la garganta y Alice tomó la palabra.

Comenzaba a sentirme cómodo con esto de las figuras paternas.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Imágenes disponibles en el grupo.

Ufff, que capitulo difícil de escribir. Las cosas finalmente se empiezan a acomodar. Los chicos están aflojando con Carlisle y Esme, por supuesto que Alice siempre toma la delantera.

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